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Deseo Oculto

Summary:

¿Qué va a pasar cuando los deseos y sentimientos mas oscuros y ocultos de Dean por Sam exploten?

Notes:

Volvi!!
Espero que disfruten de esta historia!!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Deseo oculto

 

Dean Winchester estaba leyendo unos artículos en su computadora, en la biblioteca, cuando su hermanito entró, peinado, con sus mejores ropas y bastante nervioso e inquieto.

 

“¿Vas a algún lado, Sammy?” preguntó Dean con una ceja levantada.

 

Sam lo miró unos segundos, se rió nerviosamente y se rasco la nuca, “Voy al cine, con Max” agregó a lo último bajando un poco la voz, algo avergonzado.

 

El tartamudeo y el nerviosismo de Sam, a Dean le parecieron adorables, la manera en cómo se ruborizaba y evitaba los ojos de Dean, “¿Así que vos y Max?” preguntó con una sonrisa divertida.

 

“Bueno, aún no somos nada, pero creo que nos dirigimos hacia allá. Él sabe por todo lo que pase y lo estamos tomando con calma”

 

Dean asintió, siguió mirando a su hermano, “¿Llevas protección?”

 

“¡Dean!” dijo quejándose y saliendo del bunker.

 

“Que pases una hermosa velada” cantó Dean y la única respuesta que recibió fue el sonido de la puerta cerrándose. 

 

La sonrisa que estaba manteniendo de pronto se convirtió en una mueca de disgusto.

 

Dean echó hacia atrás su botella de cerveza y bebió todo el líquido de golpe, antes de golpearlo sobre la mesa con un golpe seco.

 

Apretando los dientes, Dean se imaginó, sin desearlo, a su Sammy desnudo y Max tocándolo por todas partes; dejando su marca en su hermanito. Aprieta con su mano la botella de cerveza hasta que se rompe, cierra los ojos tratando de calmar y controlar su respiración. 

 

No sabe cuándo, ni cómo exactamente, solo sabe que un día sentimientos como lujuria, posesividad, comenzaron a surgir, transformándose en un fuego que consume todo el cuerpo, mente y alma de Dean. Aunque no quiera, sus pensamientos siempre terminan en su hermanito. 

 

Se levanta y se dirige al baño, se limpia y desinfecta la mano con la que rompió la botella, algunos pedazos de vidrio son difíciles de sacar, pero lo logra con éxito. Venda su mano y ya piensa en las excusas que debería darle a Sam cuando este vuelva. 

 

Cuando vuelva lleno de marcas de su sesión sexual con Max ¿En serio no vas a hacer algo al respecto? ’ Dean sacudió la cabeza, para alejar ese pensamiento. No sabe por qué, pero termina en la puerta de la habitación de Sam.

 

No era la primera vez que entraba a la habitación de su hermano pequeño cuando el gigante se había ido, y tampoco sería la última vez.

 

Estaba tan vacío como siempre, tan ordenado. No sabía por qué Sam no decoraba y hacía suya la habitación, como Dean hacía con su propia habitación. Cada vez que Dean mencionaba el tema, Sam siempre parecía confundido al respecto antes de cambiar de tema. Pero Dean no estaba concentrado en eso en ese momento. 

 

Lo que llamó su atención fue la cama.

 

Se sentó en ella, y extendió una mano para acariciarla, luego agarró la almohada y la acercó a su nariz y la olió profundamente, absorbiendo el aroma de su hermanito.

 

Era solo Sam. Y ese olor que lo caracterizaba tanto. Una mezcla de manzana, canela y vainilla.

 

Dean reconocía el olor de su hermano pequeño muy bien ya que esto era algo que hacía seguido cuando eran adolescentes y cuando volvieron a la carretera y compartían habitación de motel. Pero eso cambio desde que se mudaron al búnker y se eligieron habitaciones separadas… Dean nunca se arrepintió tanto de algo en su vida. 

 

Antes de que comenzaran a vivir en el búnker, era fácil poder oler a Sam cuando prácticamente sólo tenían un par de pies de espacio entre ellos. Y cada vez que Sam se iba a investigar a la biblioteca o algo así, Dean tenía todo el tiempo del mundo para acostarse boca abajo en la cama de Sam en el motel en el que se alojaban y simplemente emborracharse con ese aroma especial de Sam.

 

Era algo que esperaba que Sam nunca descubriera, pero también algo que no podía evitar.

 

Dean sabía que estaba jodido. 

 

La forma en que se sentía por Sam, la forma en que fantaseaba con su hermano pequeño...

 

Merecía volver a ser puesto en el pozo más profundo del infierno.

 

Dean ya no lo soporta más, se desabrocha el pantalón y tira del cierre. Empezó a acariciar lentamente su polla, mientras se volteaba boca abajo. Pasa su rostro por la almohada, la babea y la besa. Piensa que es la cara de su hermano y el solo hecho de que está a punto de dejar su corrida por toda su cama lo excita aún más. Se imagina que cuando Sammy vuelva a dormir sobre su semen, y que va a ocultar el olor a oro hombre que su hermano traía consigo.

 

Sus caderas se sacudieron erráticamente, su polla estaba muy dura y era increíble la sensación de pasara contra el colchón. Sus gemidos se incrementaron.

 

Tenía tantas ganas de marcar a Sam como suyo.

 

Se arrodilló sobre la cama, con una mano se acariciaba la polla rápidamente, ya sentía que faltaba poco para acabar y con la otra sostenía mi almohada que lamia y chupaba con desesperación. En su mente era la cara y boca de Sam, se imaginaba que su puño era el estrecho y apretado agujero de su hermanito, se imagina como si esto fuera real Sam le rogaría que entrará en él, que lo deje acabar y…

 

“AHHGGGHg” gimió Dean, el orgasmo le pegó de golpe y chorros de esperma salieron de su polla ensuciando el colchón debajo de él. Dean se acostó sobre el colchón, tratando de recuperar el aliento. Nunca le dejaría de sorprender como solo el pensamiento sobre Sam podía sacarlo de esta manera. 

 

Dean se levanta, agarra las sábanas y las pone para lavar. Sabe que no va a generar sospechas porque siempre fue su labor el lavar la ropa. 

 

Ahora debe saber cuál es su siguiente plan de acción. Sabe que debe ser minucioso para no generar ninguna duda o sospecha sobre Sam. 

 

Sam nunca tiene que sospechar que quiere y que va a matar a Max.

 

No es algo nuevo para él. Siempre se deshizo de los candidatos de Sam a su manera. Algunos no era necesario matarlos, solo buscaba una cacería y se trasladaba a la siguiente ciudad. 

 

Recuerda que tenía muchas ganas de matar Jessica, recuerda cómo ella estaba pegada a Sam como si fuera suyo, como si tuviera derecho a tocarlo y besarlo. Había planeado todo mientras volvían a la facultad, pero el demonio le ganó de mano y con suerte, porque hizo que Sammy volviera con él a la carretera. Justo donde pertenecía. 

 

Nunca se había alegrado tanto de que un demonio matara a un civil.

 

Recuerda lo bien que se sintió cuando mató a Ruby, atravesarle el corazón con el cuchillo y lo mejor fue que Sam fue quien la sostuvo.

 

Sam nunca se enteró de lo que le pasó a Amelia. Dean tiene grabado en su memoria donde está sepultada ella y su esposo. Tampoco sabe lo que le paso a Becky, la muy hija de perra había tocado y mirando a Sam de más cuando fue el apocalipsis y luego cuando Dean pensó que no era un peligrosa, va y droga a su hermano.

 

No hay que aclarar que ese fue su último error. 

 

Aún recuerda el primer día que vio a Sam, cuando su madre lo trajo del hospital...

 

Su hermano tenía los ojos más bonitos que Dean había visto jamás. No eran verdes o marrones, sino una hermosa mezcla de ambos. A Dean le encantó.

 

Era lo que Dean había estado esperando, les había dicho a todos sus amigos que iba a tener un nuevo hermano, había hecho dibujos para su hermano. Y en ese momento, cuando Dean miró a Sam a los ojos por primera vez, Dean supo que haría todo lo que este niño quisiera. La nueva misión de Dean en la vida era mantener feliz a este niño.

 

Dean le sonrió a Sam. ‘Todo mío’ fue su primer pensamiento.

 

Y así lo va a mantener.

 

 

Cuando Sam volvió de su cita, Dean está durmiendo en su cama. Dean escuchó cómo Sam se detenía frente a su puerta y murmuró, “Buenas noches, Dean” y se dirigió a su cuarto. Dean esperó una media hora y se levantó de la cama sigilosamente. Fue hasta el garaje y tomó el impala y se dirigió al motel donde Max estaba registrado. No fue muy difícil averiguar toda la información que necesitaba, los gemelos se quedaban en la ciudad cercana por un caso. 

 

Podía matar a dos pájaros de un tiro, no quería que Alicia luego volviera para averiguar que le había sucedido a su hermano. 

 

Se acerca al motel y carga su arma con balas para brujos. Se baja del auto y se dirige a la puerta del motel con una sonrisa que le daría escalofríos a cualquiera que lo haya visto caminar por ese lugar. 

 

 

Obviamente Sammy estaba devastado.

 

Hubo un funeral para los dos hermanos Banes. Asistieron muchos cazadores, Sam estaba en un rincón tomando una cerveza mirando la nada. 

 

Le dolía ver a su hermanito así, pero sabía que era necesario. Max no era para él. No había nadie que lo mereciera. Dean sabía que estaban destinados a estar juntos, tal vez no estaban juntos de la manera que Dean quería. Pero esto era mejor que nada 

 

Sabía que se había arriesgado demasiado, y que lo de Max era solo casual, pero sabía que cuando su hermanito se estaba enamorando, no podía permitir que decidiera juntarse con Max y abandonarlo..

 

Dean no era nada sin Sam. 

 

 

Al paso de las semanas, Dean, que en ese momento estaba acostado en la cama mirando al techo, noto que Sam no mejoraba. Recordaba todo lo que su hermano sufrió por Jessica, las pesadillas, los gritos, las lágrimas, tanta culpa. Y vio que esa secuencia se repetía ahora.

 

¿Sam había amado a Max? 

 

La ira brotaba dentro de Dean, ¿Qué tenía Max de especial? Si, era un brujo y un nerd al igual que Sam. ¿Qué le había hecho ese brujo a su hermano para que se enamorara tan pronto de él?

 

¿Y si lo embrujo de alguna forma? ¿Una poción de amor?

 

Ojalá pudiera resucitar al brujo y matarlo nuevamente. 

 

Dean se levantó de la cama y fue a la cocina para beber algo, cuando entró vio que su hermanito ya estaba allí, tomando directamente de una botella de whisky. Se acercó lentamente y se sentó en frente.

 

Sam se veía terrible, su barba estaba crecida y desalineada. Sus ojeras cada día eran más grandes y su cabellos despeinado y grasosos. Su piel estaba cada vez más gris y pálida. Su hermano estaba muy delgado, hasta estaba perdiendo músculo. Dean no sabía qué hacer al respecto.

 

“¿Puedo tener un sorbo?”

 

Sam ni siquiera lo miró cuando le pasó la botella.

 

Dean tomó un trago, “No podes seguir así Sam, te está matando” ‘me esta matando’

 

“Max fue asesinado, Dean”

 

Dean no sabía qué decirle, así que se levantó y con mucha suavidad levantó a su hermano, tomó su mano y lo guió a su habitación. Cerro la puerta cuando ambos entraron, “Vamos Sammy, durmamos un poco”

 

“No creo que los dos entremos en una cama Dean”

 

Dean se saca las zapatillas y el jean, se mete bajo las sábanas  palmea el otro lado del colchón, “Vamos Sammy, si no lo intentamos no lo vamos a saber”

 

Sam suspiró, se saca las zapatillas y el jean, no se da cuenta de la forma en que Dean lo mira y se pasa la lengua sobre los labios  mientras se desviste. Se mete en la cama con Dean y apoya su cabeza en el pecho de su hermano mayor, mientras este rodeaba su cintura con sus brazos y lo apretaba.

 

“Tranquilo Sammy, te prometo que todo va a estar bien. Estamos juntos y vamos a resolverlo juntos”

 

...

 

Las siguientes semanas durmieron en la misma cama. Dean esperaba que su hermano se durmiera por completo pasa pasar su dedos por el suave cabello de Sam. Lo miraba dormir por horas.

 

Atraía a su hermano así él y se acurrucaban juntos. 

 

No sabía cuánto podía esperar. Quería besar a Sam y adorar su cuerpo a cada hora del día. Debía ser paciente y jugar bien. Aunque su hermano estaba vulnerable, iba a sospechar que tan pronto su hermano este diciéndole que lo amaba.

 

El momento justo vino unas semanas más tarde. Cuando Dean se acostó a dormir y los minutos pasaban y su hermano no venía a su cuarto. 

 

Esperó unos minutos y fue hasta la biblioteca. Allí estaba Sam, durmiendo entre libros. Dean se acercó y lo movió un poco para despertarlo. 

 

Sam se despertó y se enderezó en la silla, se regresó los ojos y Dean se encontró adorando ese pequeño gesto. Era tan inocente. Sam se paró y dijo "¿Qué hora es?" 

 

Dean agarró la cara de su hermano entre sus manos, “Es tarde, te estaba esperando. Vamos a la cama Sammy” dijo plantando besos en ambos lados de la cara Sam. Sintió cómo se tensaba ante su toque “¿Pasa algo?”

 

“No deberías tocarme así” dijo Sm.

 

“¿Por qué es eso?”

 

“Porque lo único que hago es que la gente que me ama muera Dean. No quiero lastimarte a vos también”

 

A Dean se le partió el corazón. Le encantaría poder decirle a Sam que en realidad fue él quien mató a todas personas, por Sam. Porque no merecían el amor que Sam les brindaba. 

 

"Sammy, no" dijo plantando besos en toda la carita de su hermanito, "No digas eso. Te mereces todo el amor del mundo Sam" dijo mientras acercaba sus labios con los de Sam

 

Había aguantado demasiado tiempo...

 

"¿Dean?"

 

Pero Dean no lo dejó protestar ya que aplastó sus labios con los de su hermano. Y ese primer beso fue glorioso. 

 

Era maravillosa la sensación de los labios de Sam justo a los suyos. Eran tan suaves, tan dulces. Y Dean estaba tan a gusto. Cuando se apartaron, Dean sonrió ante el rostro de asombro y confusión de Sam. Le dio un beso rápido y agarró su mano para guiarlo a la habitación. 

 

En cuanto entraron en la habitación de Dean, este cerró la puerta y besó a Sam ferozmente. Gimió con alegría en la boca de su hermanito cuando este le devolvió el beso, aunque con un poco de vacilación. Con sus manos le quitó su camisa y su remera velozmente. Se sacó la suya y cuando tocó el cinturón de Sam, sintió las manos de éste sobre las suyas para detener la acción.

 

“Dean, espera, ¿Hace cuanto..?”

 

Dean sonrió y besó de nuevo a Sam, “Toda mi vida Sam, no tienes una idea de lo mucho que desee esto. Dejame hacerte sentir bien Sammy, solo como el hermano mayor sabe ¿Si?”

 

Sam está algo aturdido por todo lo que está pasando, pero asintió lentamente. Dejo que Dean le quite sus jeans, dejándolo solo en sus bóxer, y lo manipule para ponerlo boca arriba en la cama. Dean, luego de quitarse su propios jeans, se sube encima suyo y comienza a pasar sus manos por el cuerpo de su hermano, mientras besa su cuello y la línea de su mandíbula. 

 

“Sos hermoso Sam, completamente hermoso y solo mío” dijo con un ruido posesivo. Dio vuelta a su hermano, para que esté boca abajo y mientras se sacan los bóxer deja marcas de mordedura por toda la espalda. Su erección crecía por cada gemido que Sam emitía. Quería marcar a su hermano para que supieran a quién pertenece, que nadie excepto él debía tocarlo. 

 

Sacó el lubricante de su mesa de luz y preparó con mucho cuidado a Sam. Sabía que Sam era virgen, si que fue muy cuidadoso cada vez que ingresaba un dedo. Cuando llegó a tres, considero que está lo suficientemente suelto, se bajó sus propios bóxer y alineó su polla con el agujero de su hermano. Ambos gimieron fuertemente cuando Dean se enterró en Sam y sintió el calor apretado alrededor de su polla. 

 

La sensación era increíble. 

 

Dean sabía que solo Sam podía hacer que se sintiera de esta manera. 

 

“Dios Sammy, no sabes hace cuanto que esperaba este momento” dijo plantando besos en su hombro y cuello. Dean empezó a  salir y entrar y sus movimientos eran cada vez más erráticos. Suele estar orgulloso de durar mucho, pero en esta ocasión es diferente, está enterrado en Sam, en Sammy, en su Sammy. Con un gruñido, Dean acaba dentro de su hermano, se siente bien derramar su semilla dentro de Sammy, todos sus sueños y fantasías cumplidas. 

 

Se queda arriba de Sam, recuperando aliento. Luego sale lentamente y se acuesta a un lado. Ve como su hermano mira la cabeza y lo mira, aun boca abajo. Dean extiende una mano y acaricia el cabello de Sammy ahora cubierto de sudor, “¿Está todo bien? No te lastime ¿no?” pregunta algo preocupado por el silencio de Sam.

 

Sam se posiciona y queda con el cuerpo frente a su hermano, “No, estoy bien” piensa antes de hablar, “Solo aun estoy sorprendido, no me esperaba esto” Sam aun estaba algo confuso por la situación. Acaba de tener sexo con su hermano mayor, con Dean. Todavía no sabe sus sentimientos al respecto, pero parece que Dean está encantado.

 

“Creo que me moví muy rápido hermanito, lo siento”

 

“Esta bien. Solo pienso que deberíamos tomar esto con calma”

 

Dean se acerca y le da un beso apasionado, chupa y muerde suavemente esos hermosos y dulces labios tentadores, “Espero que besar esté bien” dijo con voz sedosa. 

 

Sam traga y asiente, “Estoy bien con besar”

 

Luego ambos se duermen acurrucados, Dean se duerme con una sonrisa lobuna. Sammy es definitivamente suyo ahora y nadie se lo va a poder quitar. Quien lo intente, va a terminar como los demás que se atrevieron a poner sus manos en su Sam, que le pertenece a Dean desde que nació, desde que su padres lo pusieron en sus brazos por primera vez. 

 

 

Las semanas siguientes los hermanos siguieron compartiendo besos y toques. Dean no arrincono ni presiono a su hermano con sexo, se había apurado mucho esa vez y no iba a volver a cometer ese error. Se sentía bien y su corazón latía fuerte cada vez que su labios tocaban los de Sam.

 

Aunque no solo fueron besos, también se duchaban juntos y había trabajos manuales mutuos. Al principio solo se miraban el uno al otro. Lentamente Sam se iba dejando ir y permitía que Dean lo toque más. 

 

Y desde esa hermosa noche dormían juntos, y Dean siempre despertaba a Sam con el desayuno en la cama. Le encanta ver como su hermanito se sonrojaba por sus gestos románticos. Nunca nadie había visto ese lado de su persona, Dean lo había guardado para su hermano nada más.

 

...

 

Sam se estaba dejando llevar, nunca se había imaginado que Dean tenía estos sentimientos por él. También se sorprendió por descubrir que podía tener sentimientos por su hermano, no están tan definidos como los de Dean, pero hay algo. Sabe que fue significativo esa noche de sexo que tuvieron, aunque también fue toda una sorpresa. 

 

No sabe si está enamorado de Dean, pero hay...algo allí que nació esa noche que Dean lo besó por primera vez. Hizo que de su interior brotara algo 

 

Recuerda que bien se sintió ser adorado y amado de esa forma por Dean, como su hermano quería demostrarle que era digno de ser amado. Sabía que no iba a poder superar algo así.

 

En ese momento estaba en la biblioteca leyendo algún libro, cuando su celular sonó.

 

“¿Hola?”

 

“Hola Sam, soy Mike”

 

Mike, Sam lo había puesto para que averigüe cualquier cosa del homicidio de Max. Su asesino estaba suelto y Sam no iba a descansar hasta que lo encuentre y lo haga pasar por lo que hizo a los hermanos Barnes, “Mike, es bueno escucharte, ¿Tienes algo?”

 

“Si, lo hago. Tenemos que hablar en privado Sam” dijo con voz de preocupación.

 

“Decime donde y voy enseguida”

 

Mike le paso una dirección, “Sam…” dijo vacilante antes de que Sam cuelgue

 

“¿Si?”

 

“No traigas a tu hermano, vení solo y bajo ninguna razón le digas que saliste por este tema. No le menciones a Max”

 

 

Sam dejó a Dean en el búnker con una mentira rápida y fue a encontrarse con Mike. Cuando llegó al lugar estaba seguro que era la casa de Mike. Apenas salió del auto, vio a Mike abrir la puerta de su casa e indicarle que entrara. Una vez dentro preguntó, “¿Dean sabe que estás acá? ¿Qué le dijiste?” preguntó algo nervioso

 

“Nada importante, que necesitaba algunos libros que me iba a conseguir un conocido”

 

Mike asintió y le ofreció a Sam asiento,

 

“¿Por qué no querías que Dean se entere sobre esto?” preguntó Sam, mientras agarraba la cerveza ofrecida por Mike.

 

Mike se sentó frente a Sam mientras abría su propia cerveza, suspiró, “Al parecer los hermanos habían instalado cámaras en su habitación de motel. Hacían eso siempre y recién ayer pude acceder” dijo mirando detenidamente a Sam, “Vi quien los mato y creo que es importante que lo veas con tus propios ojos Sam”

 

Agarró su computadora y puso el video, giró la computadora y puso el video para reproducir.

 

A Sam se le formó un nudo en la garganta al ver el último archivo de su novio muerto. Verlo reír con su hermana, comiendo en la mesa de la habitación llenaba de amor y calentaba el corazón de Sam. Extrañaba mucho a Max. 

 

De pronto vio como la mirada de los hermanos iban a la puerta, el video no tenía sonido así que Sam supuso que alguien golpeo. 

 

Sus ojos se abrieron como platos cuando vio al invitado sorpresa.

 

Era Dean. 

 

Vio como los hermanos probaban a Dean para saber que era él. Y de pronto Dean sacó su arma y le disparó a Alicia. Luego redujo a Max en un rápido movimiento y le susurro algo al oído, y luego lo mató. 

 

Todo queda en absoluto silencio.

 

Mike no sabía qué decir, sabía lo que Sam sentía por Max. Lo había visto con sus propios ojos el amor que se tenían estos dos y que Dean, su hermano mayor, haya matado al hombre que amaba...“Sam…” comenzó Mike.

 

“Ese no era Dean” dijo Sam con lágrimas en los ojos, “Era otra cosa”

 

“Yo pensé lo mismo, pero viste el video. Ellos lo probaron”

 

Las lágrimas caían de los ojos de Sam. No podía creer lo que había visto. Debía haber alguna explicación para lo que pasó. ¿Por qué sino... ? Los ojos de Sam se abrieron. No, su hermano no pudo haber matado a Max solo por celos ¿O si?

 

“Yo...me tengo que ir” dijo con voz temblorosa, juntó sus cosas y salió disparado por la puerta. Subió al auto mientras escuchaba a Mike llamándolo a gritos. Arrancó y se dirigió al búnker.

 

Debía tener una conversación con su hermano.

 

 

Dean estaba cocinando. Iba a preparar una cena riquísima para Sammy, estos días estaba algo estresado y hoy más que nunca. No sabía que lo tenía así, pero lo iba a solucionar. De un modo iba a quitarle ese estrés a Sammy.

 

Escucho la puerta del búnker y sonríe. Va hacia la biblioteca y se encuentra a Sam en el medio del camino, pero la expresión de su hermano lo asusta. Sus ojos están rojos, como si hubiera estado llorando y todo su cuerpo está temblando.

 

“¿Sammy?” pregunta acercándose, y sus ojos se abren como platos cuando este se aleja de su toque, “¿Sammy qué pasa?”

 

“¿Por qué no me lo decís vos?” 

 

Dean frunce el ceño, “No entiendo…”

 

“¿Por qué no me cuentas cómo murieron Max y Alicia? ¿Quién los mató?” pregunto, prácticamente gritando.

 

‘Lo sabe’ fue el primer pensamiento de Dean, “Sam, yo te puedo explicar”

 

“No trates de negarlo, te vi en video” Sam interrumpió y luego fijó “Decime que no lo mataste porque estabas celoso de Max, por favor Dean. Decime que hay una buena explicación” suplico.

 

Dean se quedó en completo silencio.

 

“¡Dean!”

 

“El no te merecía, Sammy” A Dean se le partió el corazón ante la mirada de dolor de su hermanito, pero sólo debía explicarle a Sam y él entendería, “Sabes que no era el adecuado para vos, yo lo soy. Se que lo sentiste esa noche que estuvimos juntos” dijo acercándose y arrinconado a Sam en la pared, “Y se como te pones cada vez que dormimos juntos, que nos besamos , que nos tocamos. No puedes mentirme hermanito” dijo poniendo sus manos a cada lado de la cara de Sam, limpiando sus lágrimas con su pulgares, “No llores, Sammy. Por favor no llores”

 

Sam tiene su espalda apoyada en la pared, quiere desprenderse del toque de Dean, no puede creer lo que escucha. La naturalidad con la que su hermano admitió haber asesinado a Max.

 

“¿Mataste a más?”

 

“Bueno, sabes sobre Amy, también Amelia, Becky, Piper, esa cámara que te cogiste en el asiento trasero del impala, y lo hubiera hecho con Madison y con Jessica. Pero no tuve el placer de matarlas yo mismo”

 

Sam sacó a Dean con fuerza fuera de su camino y fue directamente a su habitación. Empieza a arrojar sus cosas en la bolsa de lona. No mira a su hermano que estaba parado en la puerta con desconcierto.

 

“¿Qué estás haciendo?”

 

“¿Qué te parece Dean?” pregunta mientras cierra el bolso, “Me voy” dijo y gruño cuando Dean tapó con su cuerpo la puerta, “Déjame salir”

 

Dean tiene ambos brazos apoyados en los marcos de la puerta, “No” dijo negando desesperado con la cabeza “Por fin te das cuenta de tus sentimientos por mi, no te voy a dejar ir, Sammy” No va a dejar que eso pase. Sam no lo va a dejar, no lo va a permitir bajo ningún término. 

 

Sam empuja con su cuerpo a Dean y cuando sale a biblioteca siente como el cuerpo de Dean choca contra el suyo y los echa a los dos al suelo. Luchan y Dean logra quedar arriba y sostener la muñecas de Sam.

 

“¡Salí de encima!!”

 

Dean está enojado, toda esta situación no debería ser así, “Deja de luchar!!” y con sus manos sostiene y aprieta el cuello de Sam, ve como lentamente los músculos de Sam se relajan y suelte el cuello de su hermanito. Sólo lo quería dejar inconsciente, no lastimarlo, jamás lastimarlo. 

 

Levanta el cuerpo ahora flojo, de Sam y lo lleva a su habitación.

 

 

Cuando Sam despierta, lo primero que siente es un dolor horrible en su garganta, pero cuando intenta llevar sus manos a ella, no puede. Ve y está completamente atado. Cada muñeca está atada a una extremo de la cama al igual que sus tobillos. Son ataduras muy fuertes, ve su entorno y está en el bunker, en la habitación de Dean.

 

Y todo lo que pasó, volvió a él. 

 

Como Dean admitió haber asesinado a Max y a otras de sus parejas o personas que coquetearon con Sam. Que estaba por irse, pero Dean se lo impidió. 

 

De nuevo intentó zafarse de sus ataduras y se detuvo cuando vio que la puerta se abría y Dean entraba con una bandeja con comida. Ambos se quedaron congelados mirándose el uno al otro. hasta que Dean sonrió ampliamente “Es bueno verte despierto Sammy” dijo acercándose a la cama y sentándose a un lado de las piernas de Sam, apoyando la bandeja en su regazo, “Prepare unos sándwiches para vos”

 

“Dean…¿Qué pensas que estás haciendo?”

 

Dean miró nervioso a su alrededor, “Sé que debes estar enojado, pero necesito que entiendas que esto es lo mejor. Pertenecemos juntos y lo sabes”

 

“Estoy atado y básicamente me secuestraste. La verdad que no estás primero en mi lista como pareja”

 

“Sammy” suspiro Dean

 

“Dejame ir”

 

“No” dijo Dean negando con la cabeza, tomó unos de los sándwiches y lo llevó a la boca de Sam, “Vamos, tenes que comer”

 

“Andate a la mierda” escupió y giró su cara para que Dean no le acerqué la comida. Escucho el suspiro de Dean y todo su cuerpo se relajo cuando este se fue de la habitación. Lágrimas amenazaban con salir, pero Sam respiró profundo y comenzó a pensar algunas posibles soluciones para salir de esta situación. 

 

Los siguientes días fueron iguales, Sam suplicándole a Dean que lo deje ir, y Dean tratando de hacerle entender qué era lo mejor para él. Que solo lo iba a soltar cuando entendiera. 

 

Sam llamó y oro por Cas, pero nunca llegó. Estaba seguro de que Dean de algún modo había alterado el búnker para que el ángel no entrara. No creía que Dean...no no mataría a Cas. 

 

Sam quería conservar alguna esperanza. 

 

Cuando ya pasó una semana, Sam se despierta y encuentra a Dean acostado junto a él. Sacudo su cuerpo como las cuerdas lo permiten, vio como Dean se despertaba desconcertado y terminó en el suelo.

 

“¿Qué carajo?”

 

“Creo que había quedado claro que no te quería cerca de mi”

 

Dean suplico son la mirada “Me esta matando verte así Sammy. Estas cada día mas flaco y pálido”

 

Sam sacudió los hombros, “No soy yo quien me mantiene así” dijo mientras sacudía las muñecas, para dejar claro el mensaje. 

 

“Quiero liberarte, pero se que vas a irte apenas termine de desatar el último nudo”

 

“Dean, no como nada en días, quiero mover un poco mi cuerpo” ve que su hermano no está convencido, “¿Si te prometo que no me voy a ir? ¿Qué vamos a hablar al respecto?”

 

Dean tiene una expresión esperanzada, “¿En serio lo decís?”

 

Asintiendo rápidamente, Sam dijo, “Lo prometo” diría cualquier cosa para liberarse de estas ataduras.

 

Dean avanza y mira detenidamente a Sam, de pronto se sienta en su regazo.

 

“¿Qué...?” empieza a preguntar, pero es callado cuando Dean lo besó ferozmente.

 

“Voy a necesitar una prueba Sammy, te ves hermoso hermanito” dijo mientras plantaba besos a lo largo de la mandíbula de Sam. Pasó sus manos bajo la remera de Sam tocando y pellizcando sus pezones.

 

“Dean, no quiero” dijo débilmente Sam.

 

“Shhh” dijo plantando besos en toda la cara de Sam, mientras desabrochaba el cinturón de su hermano, “Déjame tener esto” dijo mientras sacaba su navaja y cortaba la ropa de su hermano, casi con desesperación. Como si fuera un animal salvaje incontrolable. Cuando Sam estaba completamente desnudo, Dean comenzó a desabrochar su cinturón y luego a sacarse sus pantalones. 

 

Ato una parte de las telas de Sam a su boca, como una mordaza, porque ya no soportaba las quejas de su hermano. Solo quería escuchar los gemidos y su nombre salir de esa boca. Estaba seguro que después de esta noche Sam iba a suplicar por su polla todos los días. 

 

Mojo con saliva sus dedos y preparó rápidamente a su hermano, la vista de Sam todo atado y desnudo, lo tenía como loco. Sentía que iba a explotar en cualquier momento. Luego se masajeó su polla y entró en Sam. Empezó a moverse mientras besaba el cuello y la línea de la mandíbula de Sam.

 

Sus estocadas eran duras, Dean estaba persiguiendo su propio placer, pero también quería que Sam lo disfrute. Que sepa lo bueno que podía ser, igual que la vez anterior. Así que con una mano empezó a acariciar la polla de Sam.

 

Sam por otro lado estaba en completa agonía, la preparación de Dean no había sido suficiente y su polla quemaba su interior. Lágrimas se derramaban de sus ojos sin parar, pero a su hermano mayor no le importaba. Lo peor fue cuando Dean ajustó su posición y empezó a tocar ese punto dulce dentro de Sam y agarró su polla. 

 

Rogando y suplicando, Sam dejó su voz, pero la mordaza en su boca impedía que esos gritos salieran, pero estaba seguro que a Dean no le iba a importar de todos modos. Nunca en su vida pensó que su hermano, quien siempre lo cuido y lo protegió, le iba a hacer algo como esto. 

 

Lloro de humillación cuando la sensación de placer en su cuerpo fueron demasiados y acabó en la mano de su hermano, derramando su semen entre ambos cuerpos. Sam se sintió horrible, ¿Qué persona acaba mientras era violada? ¿Por qué Dean le estaba haciendo esto a su cuerpo? ¿Por qué sintió placer de esto?

 

“Te dije Sammy, te iba a gustar esto” dijo Dean prácticamente sin aliento, cuando sintió que el clímax de Sam estalló y su agujero se contrajo alrededor de su polla, sabía que no iba a tardar mucho en llegar. Sus estocadas empezaron a ser más duras y erráticas.

 

Con un fuerte gemido lleno el agujero de su Sammy con su semilla. Dean se queda encima de su hermanito, llenando su rostro de besos rápidos, lamiendo las lágrimas que aun caían de sus ojos. Había sido un placer tan fuerte, que hizo llorar a su hermano de placer. 

 

Rodó para la derecha y sonrió estúpidamente mirando el techo de su habitación, “Eso fue increíble Sammy, creo que pudo ver estrellas” Se acostó de lado y acarició el pecho de su hermano, “Se que algo brusco, pero esto es necesario. Tenes que ver, tengo que hacerte ver que perteneces acá, conmigo Sammy” y sacó la mordaza, “¿Entendes Sammy? No te puedo dejar ir”

 

“No me vas a desatar ¿No?” dijo Sam con la voz quebradiza.

 

Dean hizo una mueca ante la voz rota de su hermano, “Solo vas a estar así hasta que entiendas Sammy. Pertenecemos juntos” dijo besando la línea de la mandíbula de su hermano, “Tranquilo, lo importante es que estamos juntos”

 

Dean se quedó acostado junto a Sam, acariciando su cuerpo junto al de su hermanito. Dean durmió con una sonrisa enorme en su rostro. Estaba tan tranquilo ahora, tenía lo que siempre quiso, lo que su corazón siempre deseo y anhelo en secreto. Tenía a Sam.

 

Y mataría a cualquiera que trate de separarlos. Ya había asegurado todo el bunker, así nadie podría molestarlos, ni siquiera Castiel.

 

Ahora ni siquiera Dios en persona podía separarlos.

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