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Lan Qiren estaba solo en el local, Lan Zhan había salido a una cita con ese chico que le había robado un beso y que se encargaba de promocionar la taquería en sus tiempos libres y Lan Huan dijo que llegaría un poco tarde por un proyecto que tenía que entregar de última hora, así que con la bendición de Dianxia Lan Qiren se estaba preparando para el largo día que le esperaba.
Ya había pasado una hora cuando por fin llegaron sus primeros clientes, un hombre muy guapo que llegó con dos jóvenes que parecían tener la edad de sus sobrinos, los tres se parecían un poco, iban vestidos con un elegante traje discordando completamente con su local. Los vio llegar en una camioneta Silverado blindada, color azul petróleo de doble cabina 2022. Detrás de esa camioneta venían otras dos igualmente blindadas de las cuales bajaron hombres con traje y con armas. Al ver las armas le dio algo de miedo pero clientes eran clientes.
Los primeros en entrar fueron el hombre con los dos chicos seguido de sus guardaespaldas que tomaron asiento en mesas diferentes, aunque lo suficientemente cerca para cuidarlo "Buenas tardes, bienvenidos al conejo feliz ¿ya saben que van a ordenar?" Lan Qiren no quería mostrarse tan serio, pero no se le daba muy bien eso de las habilidades sociales sumando el ligero temor que sentía, no quería que sus clientes se ofendieran o algo por el estilo, por suerte parecieron no notar su tono serio al hablar.
"Buenas tardes" el hombre que bien podría tener su edad le sonrió, tenía unos bonitos ojos cafés ocres, que si le miraba lo suficiente parecían rojos "quisiéramos ordenar…" Lan Qiren anotó la orden y dio un ligero asentimiento antes de ir a las otras mesas y tomar sus respectivas ordenes para poder preparar los tacos, sintiendo en todo momento una mirada sobre él.
Cuando tuvo la orden lista paso los platos y sus respectivas bebidas en las mesas "¿gustan algo más?" los jóvenes negaron y antes de que pudiera marcharse el hombre le tomó de la muñeca.
"¿No le hacen falta meseros?" Lan Qiren frunció el ceño, dirigió su vista a los jóvenes en busca de molestia por algo que le haya faltado pero estos ya se estaban preparando sus taquitos y los hombres que venían con él también estaban comiendo,por lo que no entendía a qué iba el comentario.
"Lamento si en algún momento se vio desatendido o…"
El hombre le interrumpió "Oh no, nada de eso es solo que veo que está muy solo y puede que necesite ayuda en caso de que lleguen más personas" Lan Qiren se quedó callado, si bien era cierto era algo de lo que él se tendría que encargar "Verá, considero que los jóvenes hoy en día no saben el verdadero valor del trabajo por que tienen todo a la mano, tal vez el que ellos trabajen puede generar una mejor respuesta y darse cuenta de los privilegios que gozan" terminó de explicarle señalando a sus hijos.
"Entiendo su punto pero por el momento al ser un negocio nuevo, no existe la posibilidad de pagarles a nuevos empleados" contestó Lan Qiren.
"No se preocupe, mis hijos trabajarán gratis" contestó el hombre tranquilamente.
"¡¿Qué!? ¡Papá!" quién ahora sabía era el hijo menor gritó, mientras el mayor empezó a toser. Lan Qiren no sabía si asegurarse que el joven estuviera bien o prestarle atención al hombre.
"Wen Chao, por favor no hables con la boca llena" el hombre seguía viendo a Lan Qiren en busca de una respuesta lo que lo puso algo nervioso.
“Supongo que podemos hacer algo” contestó Qiren al hombre, este le sonrió encantado extendiendo su mano “soy Wen Ruohan”.
Ya había pasado un mes desde que había contratado, si es que le podía decir así, a esos chicos Wen, ambos aprendían rápido y aunque estaban ahí en contra de su voluntad, no se portaron mal con él en ningún momento y parecían llevarse bien con sus sobrinos, además de que ahora que eran más podía repartirles las tareas perfectamente, existiendo ocasiones en donde solo se dedicaba a vigilar, al final del día Wen Ruohan pasaba por sus hijos, una hora antes de que cerraran para ayudarle y de paso platicar con él, aunque siempre había camionetas que estaban cuidando el negocio, por su bien las ignoró.
Creyó que Wen Ruohan realmente estaba interesado en que sus hijos trabajaran por lo que le sorprendió cuando un día llegó junto a una chica que trabajaba en diseño de interiores.
"La señorita Luo dice que si bien los colores que eligieron para pintar el local, así como los azulejos del piso están bien, el cambiar el tipo de mesas puede ayudar a atraer más gente" Qiren se sintió ligeramente nervioso.
"Señorita me permite hablar un momento a solas con él"
"Por supuesto, en lo que usted habla con su esposo veré que más debemos cambiar"
"Él no…"
"Gracias señorita ahorita regresamos con usted" Wen Ruohan le interrumpió.
Al estar lejos de ella Qiren golpeó el brazo de Ruohan con su gorrito de taquero "¿Qué es eso de una diseñadora de interiores? ¿Y porqué dice que soy tu esposo?"
"Quiero que tu negocio prospere A-Ren, no te preocupes por el dinero yo me encargaré de eso" Ruohan tomó el gorrito para ponérselo otra vez "y respecto a que dijo que eres mi esposo no lo sé, pero tengo que admitir que no suena mal" Lan Qiren ni siquiera tuvo tiempo de decir algo cuando el Wen se había ido.
….
Lan Qiren acostumbraba a levantarse temprano para comprar los suministros necesarios para la taquería por lo que se sorprendió al encontrarse Afuera de su casa a Wen Ruohan con sus camionetas "¿Qué haces aquí?" le preguntó.
"Sé que todos los días por la mañana vas a comprar ingredientes al mercado así que vine a acompañarte, si es que así lo gustas" Qiren lo pensó un momento para después ver las camionetas, así no tendría que pagar para que le enviaran lo que compró.
"Está bien" contestó después de un rato.
Ambos estuvieron en el mercado Lan Qiren escogía las verduras que iba a usar y Wen Ruohan daba su tarjeta para que le cobraran. No lo iba a admitir en voz alta pero a Lan Qiren le gustaba esa dinámica. Sobre todo porque él no estaba pagando.
Los vendedores se divertían haciendo gestos hacia el Lan o haciendo comentarios indecentes de donde había encontrado tan guapo hombre.
….
Un miércoles en específico había repartido las tareas para que él no hiciera nada, se encontraba algo cansado del día anterior, por lo que cuando se sentó en una de las mesas y vio llegar la camioneta Ruohan cuando aún no era ni medio día se le hizo de lo más raro.
Wen Ruohan bajó de la camioneta con enorme ramo de rosas directo a él, en el momento pasó una avioneta con la inscripción ¿Quieres salir conmigo? Lan Qiren sonrió, se sintió como en esa novela de las 8 que veía todos los días.
“¿Y bien?” .
Qiren tomó el gran ramo de rosas “Supongo que los chicos se pueden hacer cargo del local”.
