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Estaba cansado.
Después de la pelea contra Davy Jones, Héctor estaba cansado y toda la tripulación igual. Había sido una gran pelea física y mental y más para el propio Barbossa que había sido traído de la muerte solo para ayudar a un viejo archienemigo, Jack Sparrow, oh muchacho, aunque este lo negara la batalla había sido voraz, sin duda, estar en el casillero de Davy Jones le había afectado bastante aunque no lo demostrara y las alucinaciones, oh las malditas alucinaciones como normalmente Jack se refería a ellas se avivaban en momentos, era claro cuando estaban alli ya que Jack en voz baja repetía
“Muchos Yo, Muchos Yo, Demasiados Yo”
O simplemente le daba órdenes a la nada
Aunque una pequeña parte de Héctor sentía lastima por el menor, era una pequeña y muy profunda parte de él. Si fuera por su mayor parte de pensamiento lo abandonaría de nuevo en una isla, pero ahora no, no era el momento, no estaba en condiciones de pelear, además Gibbs le devolvería el favor y muy probablemente el pirata encontraría la forma de volver a escapar de la isla…por tercera vez.
—La cama es mía, tu puedes dormir en la silla, irte con el resto de la tripulación o instalarte una amaca, ¿Cuál prefieres?
Barbossa fue sacado de sus pensamientos en ese mismo momento, empezó a procesar lo que el menor le había dicho, al sus pensamientos estar algo desordenados las siguientes acciones que tuvo no fueron con toda la inteligencia que tenia
—Pero ahí una 4 opción—dijo mientras se levantaba de la silla en donde estaba sentado y desenfundaba un arma, apuntando directamente a la cabeza de este. Jack en un intento por calmar parte de sus nervios y de salir de la trayectoria de la pistola se empezó a mover exageradamente, Héctor solo de limito a seguirlo con el arma, pero de la nada y sin previo aviso
Jack se quedó quieto.
No movió ni un musculo y tampoco parpadeo, miro directamente a los ojos de Barbossa, Héctor algo confundido por la repentina falta de movimiento y penetrante mirada que le dedico Jack casi baja el arma, se regañó mentalmente por ese descuido y recobro la compostura rápidamente haciendo que su mirada penetrara a la de Jack. El lugar se sumió en un incómodo silencio.
— ¿Te vas a quedar ahí como idiota Jack? Simplemente, ¿intentando ganar una guerra de miradas no declarada? —
Jack no dijo ni hizo nada, solo siguió manteniendo la mirada haciendo que los pensamientos de Barbossa empezaran a correr
¿Y ahora qué? ¿Que se supone que haga ahora? ¿Le disparo? ¿Así le quitaría esa maldita mirada lujuriosa que me está dedicando? Eso podría llevar a varios efectos secundarios ¿Pero y qué? Espera…¿qué?
Héctor se dio cuenta de un pequeño pero a la vez gran detalle, la mirada de Jack no era de odio, no, le estaba dedicando una mirada de lujuria, una mirada de deseo.
¿Jack lo estaba intentando confundir?¿O la mirada era verdadera?¿Enserio lo deseaba?¿pero porque a el? No, debía ser algún juego, una treta.
Al estos pensamientos empezar a inundar la mente de Héctor, este había quitado su mirada. Jack se dio cuenta de que Héctor se había dado cuenta de aquella mirada, gracioso, alguien se da cuenta de lo que otra persona se dio cuenta.
Héctor volvió a ver Jack que seguí con la misma mirada pero ahora con una sonrisa en el rostro empezando a dirigirse a Héctor el cual había bajado el arma pero al ver que Jack se dirigía a él volvió a subir apunto directamente al corazón esta vez. Jack no se inmuto y se siguió acercando cuando estuvo lo suficientemente cerca, movió la mano en la cual Héctor sostenía el arma, Héctor por la extraña sensación que comenzó a sentir no impidió que este moviera su mano y se acercara más a él. Jack estaba tan cerca que parte de sus cuerpos estaban pegados y podían oler el aliento de otro, el aliento de Jack sin sorprender a nadie era de Ron un ron bastante fuerte, en cambio la de Héctor era la de un vino, vino tinto.
—Es una treta cariño—Dijo Jack en voz baja pero siendo directo en sus palabras—Dame lo que yo quiero y yo te daré lo que tu quieres—
Jack empezó a procesar un poco sus palabras y termino con un susurro en el odio de Barbossa
—Lo que tú quieres excepto mi precioso Perla Negra—
