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Moblit siempre le decía que debía tener cuidado con los gatos. Ella los amaba y siempre quería tocar sus barrigas gorditas y peludas. Por lo que cuando Hange llegó a su casa con una caja de donde había un gato para su nuevo hogar, Moblit no estaba feliz.
—Hange hablamos de esto, —Moblit se paró serio delante de ella. —una vez que te involucras en una investigación vas a desentender al gato. Voy a tener que ser yo el que se encargue de cambiar el arenero y que no rompa las cortinas.
—Por favor, por favor—ella sabía que podía convencerlo.
Esto hubiera sido más fácil si Hange hubiera intentado a engatusar a Moblit previamente. Lo tenía pensado, sabía que en dos semanas él hubiera caído rendido.
La cosa era… Es que había visto al gato más grande y majestuoso cuando venía camino a su casa. Dios, el gato se paraba relajadamente en un estante mientras lamía su pata. Para ser un gato Hange pensó que tenía el rostro muy serio. Pero era grande y peludo, tenía las cejas de color rubio como también sus orejas eran rubias, como su pelaje era de todo un color blanco.
Hange solo había enloquecido entrando y reclamando que quería el gato.
—O quieres a Erwin—Hange había tomado el gato y había enterrado su cara en la pansa del animal. El Gato solo maulló algo incómodo, pero no atacó como Hange pensaba que haría. La vendedora se había acercado a ella sonriendo—es un gato muy observador, siempre lo vas a encontrar viéndote. Puede que te incomode eso, no es la primera vez que nos devuelven a Erwin.
—¿Se llama Erwin? —maniobró al gato para qué se acomodara. El gato volvió maullar donde escuchó su nombre.
—Si, su raza es Ragdoll es un gato originario de Inglaterra, es muy dócil, pero me temo que no les gusta estar solo, por lo que tienes que buscarle un compañero… es algo peculiar, pero es muy dulce y no te lastimará al menos que lo hagas.
Hange no pudo evitar comprarlo, incluso si el bendito gato era caro. Se lo llevó. Ahora estaba sosteniendo a Erwin enfrente de Moblit para ablandar ese corazón.
—No puedes pedirme que lo devuelva ¡Míralo! Vamos Erwin convence a Moblit para que te deje aquí.
El gato se había quedado en sus brazos observando Moblit directamente a los ojos. Hange no sabía si el gato lo entendió, pero Moblit apartó la vista algo temeroso.
—No pudiste buscarte al menos un gato, que no me intimidara. Parece que me fuera ordenar que lo adoptara—Moblit terminó suspirando—ya lo compraste no podemos hacer nada—Hange soltó un chillido de felicidad y se acercó a besar a Moblit. —Puedes prometerme no más gatos.
Hange en serio pensaba cumplir esa promesa, no era tan descarada sabiendo que su esposo se llevaría gran parte del trabajo, no es que Hange no quisiera ayudar, pero era cierto que cuando se encontraba con nuevas investigaciones no tenía tiempo ni para ella bañarse. Por lo que Moblit, su amado esposo siempre tenía que arrastrarla para sus necesidades básicas.
Quizás dejo a Erwin más solo de lo necesario, incluso Moblit pasó tiempo con el gato grande, le daba baños secos, se encargó comprarle todo lo que necesitara. Erwin seguía mirando hacia afuera con cierta nostalgia.
—¿Los gatos se pueden deprimir? —Hange preguntó a Mike, que era su veterinario. Estaba controlando el peso de Erwin y su salud.
—Los gatos en general no. Pero hay razas específicas que no le gusta estar solos—Mike tomo una pata de Erwin y vio las uñas—incluso si Erwin es un gato tan dócil, necesita compañía, ya que es un Ragdoll.
—Moblit no quiere más gatos—Hange rasco el cuello a Erwin y este ronroneo—¿Un juguete?
—Puede funcionar—Mike tomó a Erwin y lo acomodo en sus brazos —está bien, tiene un peso adecuado y su pelaje brilla. Dile a Moblit que está haciendo un buen trabajo.
—¡Hey! Yo también lo cuido—Hange dijo ofendida. Mike se burló.
—Tirarle trozos de tu emparedado y cambiarle arenero una vez a la semana no es un cuidado. Y Recostar tu cabeza en la panza de Erwin tampoco.
Quería tanto rebatir, pero era cierto.
Si Hange se fue por la borda comprando juguetes y nueva comida para Erwin. Ella no lo iba a aceptar. De todas formas, tenía Moblit para regañarla cuando vio todo lo que compro.
Hange había terminado su investigación, era de noche y Moblit se había marchado a dormir, cuando escuchó un estruendo como si todas las ollas se hubieran caído junto con gruñidos de gatos y sintió como su cocina parecía que estaba siendo destrozada.
—Pero que—Hange salió corriendo de su estudio para ver a su gato Erwin tenía un… ¿Ratón? No, era un gato completamente negro, algo pequeño para ser considerado un gato adulto.
—¡¿Qué paso?! —Moblit había venido corriendo también —Hange te dije no más gatos.
—Esto no es mi culpa lo juro, lo juro—Hange levantó las manos.
Hange a punto hacia su gato, la imagen era muy clara. Ese gato había intentado robar de su comida y Erwin lo había atrapado. Su gato tenía firmemente sujeto del cuello. Si Hange miraba mejor el gato también era adulto. Ya que la mirada de estreñido no parecía de una cría… Incluso si era muy pequeño.
—¿Lo habrá confundido con una rata grande? —Hange murmuró. Viendo que Erwin aun no lo soltaba, sino que parecía presentárselo.
—… Los Ragdoll no son cazadores, son domésticos... Espera este gato yo lo he visto —Moblit se acercó para ser recibido por gruñido y siseo del gato negro. Hange se rio cuando Moblit retrocedió temeroso. El gato daba miedo, pero Hange le daba risa por el porte. —es el gato callejero, lo he visto rondando cerca de las casas y robándose la comida, el otro día casi lo atropello, pero la cosa era tan rápida que pensé que lo imaginé.
—No me digas que esta cosita se robó mi sándwich el otro día—Hange silbó. Había sido un tiempo que su comida estaba desapareciendo, le hubiera echado la culpa Erwin, pero el gato era tan educado y bien portado que nunca probaba comida humana. Siempre comía de su comida de gato. Al menos que ella le diera de su comida. El gato no iba a robar.
—¿Qué vamos a hacer? —Moblit pareció preocupado—no sé por qué siento que Erwin lo quiere conservar.
—No pareces muy mortificado por eso—Hange dijo emocionada. No quería seguir insistiendo con tener más gatos. Pero Erwin lucia tan deprimido a veces que Hange no sabía que regalarle para que el gatito no pareciera tan solitario.
—Pensaba ir a la tienda de mascotas mañana. Aunque quería un gato más… Doméstico—Hange miró con una gota de sudor, como el gato todavía intentaba rebatirse en la boca de Erwin. —tengo una reunión mañana puedes llevar… Al gato a la veterinaria.
Les tomo casi toda la noche poder entrar al gato en una jaula para mascotas. La pequeña cosa había arañado a Moblit. Hange estaba acostumbrada a los pequeños arañazos. A ella le gustaban los gatos. Por eso siempre volvía con arañazos en la mano cuando se le pasaba la mano.
—¿Estás bien Mike? —Mike hizo una mueca y siseando cuando sus manos tenían grandes arañazos.
—Para ser tan pequeño sí que tiene unas largas uñas—suspiró mientas se vendaba la mano—te quedaras con el collar de la vergüenza hasta que te comportes como un gato decente—Mike se burló del pequeño gato que se estaba moviéndose incómodo con esa cosa grande en su cuello, Hange sintió pena, pero la verdad es que ella tenía un rasguño en toda su cara. —¿Has escogido el nombre?
—No realmente. Ni siquiera sabemos si va a responder por nombre, ya que es callejero—Mike asintió mientras anotaba en su libreta y se la entregaba —es una Mandalay… ¿No debiera ser más grande?
—No debió comer suficiente, por lo que es normal que sea tan pequeño y su pelaje se ve sano, tiene buenos reflejos. Sus pupilas parecen bien. Ya le he aplicado las vacunas. Ahora, como eres de las que abraza los gatos sin su permiso te lo advierto. No lo hagas con este gato—Mike hablo serio, miró al gato, tenía las orejas hacia atrás y abrió la boca para sisear enojado. Hange vio que estaba completamente erizado… Hasta la cola.
—No puede ser tan difícil—ella bufó y miró con una sonrisa al gato gruñón.
—… Hange, —Mike la miró mal—escucha bien entrégale estos folletos a Moblit. Ahora. Si quieren conservar a este gato lo primero es dejarlo en tu casa con todo cerrado para que se acostumbre al ambiente. Déjale comida en un pocillo para que coma, rellénalo cuando lo vea vacío. Si vez al gato comiendo acércate de poco, no lo toques. No lo acaricie. Deja que se acostumbre a ti.
Hange había asentido todo lo que había dicho Mike. Ella misma sabía que podía ser bastante asfixiante con los animales cuando los tenía cerca, incluso Erwin que era un gato doméstico para ser abrasado, había intentado escapar de ella cuando está particularmente aburrida.
Moblit siempre le decía que ella era un peligro andante cuando estaba aburrida.
Cuando llegó a la casa. Encontró a Moblit cerrando todas las ventanas como también sellando la puerta de gato de Erwin. El gato veía Moblit con cierta tristeza incluso maulló un par de veces intentando que Moblit no cerrara.
—Vamos Erwin, si quieres conservar al gato, tengo que cerrar esta puerta. Te prometo que cuando se domestique la volveré a dejar abierta. Ahora levántate del destornillador que te vi echarte encima.
Hange se rio y dejo la caja en el suelo. Noto como Erwin movió sus orejas cuando la notó. Incluso salió donde estaba acostado para correr hacia ella y olfatear la caja… Fue recibido por un gruñido y un siseo.
No fue tan simple como había pensado que seria. Habían dejado la jaula del gato en el suelo… El gato salió corriendo por la casa. Hange tuvo admitir que eso fue muy rápido porque no sabía dónde se metió.
—… ¿Por qué debemos tener gatos tan raros? —Moblit gimió molesto. Viendo como Erwin había salido corriendo para perseguir al gato. —primero Erwin que pareciera que en todo momento me estuviera evaluando. Y ahora este gato que estoy seguro de que rompió la jaula.
Hange quería calmar a su esposo, pero solo pudo reírse nerviosa, porque en efecto el gato había logrado romper la jaula. Ahora el gato se encontraba debajo del sillón, Hange y Moblit solo podía ver sus ojos… Era terrorífico.
—Tengo que enviar mis investigaciones y ver si no hay errores.
—Si mañana encuentras mi cuerpo frío, sabes que fue el gato—Moblit la miró serio, mientras estaba bebiendo.
—Recuerda que tú fuiste el que quisiste casarte conmigo—Hange le recordó recogiendo los platos.
Hange siempre había sabido que su esposo era bueno con los animales, pero él nunca los quiso, ya que era mucho trabajo y Moblit siempre decía no iba a cuidar a nadie. La madre de Moblit del día de hoy se burla de él, porque Hange si bien era una adulta y tenía trabajo que ganaba más que su esposo, ella era incapaz de cuidar de sí misma. Se olvidaba de comer cuando estaba tan involucrada en sus investigaciones, como también se olvida de bañarse. Moblit en su infinitamente paciencia la llevaba al baño para obligarla a ducharse o preparar bocadillos para ella.
Hange aún se preguntaba que había visto Moblit en ella para aun amarla después del desastre que era ella en su vida, él encajó bien en ella.
Ella tenía que darle crédito, ya que ahora cuando bajó de su habitación para encontrar a su esposo intentando darle de comida al gato gruñón, este lo miraba amenazadoramente, pero parecía que se había calmado y solo lo observaba.
—Erwin si intentan matarme sabes que nadie los va a alimentar. Así que detenlo—el gato maulló mientras se acercaba al gato negro—gracias.
No había sido simple, Hange tenía admitir que tuvo contenerse mucho de tocarlo. El gato aun mirada hacia afuera como esperando salir. A veces le gruñe cuando ella salía comer algo, aunque había dejado de gruñirle a Moblit, porque quizás el gato se dio cuenta de que él los alimentaba y cambiaba el arenero.
—Mierda—Hange levanto la vista al ver Moblit jadear mientras se alejaba de gato negro—no voy a cambiar el arenero solo por qué hiciste una vez… ¡Erwin! —Hange vio como el gato había saltado para atacar a Moblit, pero fue detenido por Erwin que lo tomo del cuello y lo arrastro lejos—para ser un gato callejero tiende a ser muy limpio.
—Sí, ayer me dio un zarpazo con su pata porque deje el plato en el lavaplatos y no lo lave. ¿Crees que deberíamos abrir la puerta de gatos?
—Ayer estuve escogiendo nombres, solo respondió al de Levi—Moblit de mala gana limpió el arenero—al resto creo me iba a sacar los ojos cuando los nombre. ¿Qué tiene de malo los nombres comunes de gato? Si Erwin no hubiera venido con el nombre, le hubiera puesto pelusa.
Hange se rio mientras volvía a su libro, y noto que Levi se había puesto en la ventana para lamer sus patas, y acicalarse. Erwin había subido a su lado para lamer las orejas de Levi.
—… ¿Crees que nuestros gatos son gay? —Moblit levantó la mirada y observó a los gatos.
—… Sabes cuando me casé contigo pensé que mis mayores preocupaciones serian que murieras por tus experimentos. Y no que tengo dos gatos que me intimida, y posiblemente se volvieron gay.
Hange encontró ciertamente la imagen encantadora, cuando después de unos días vio a Erwin lamiendo a Levi, y el pobre gato quedaba ciertamente bien lamido porque lucia asta mojada. Parecía que Levi quería corresponder, pero ciertamente Erwin era muy grande, porque Levi tomaba más tiempo terminar el trabajo.
Cuando Moblit y ella abrió la puerta de gatos, esperaban que Levi no se marchara. El gato había estado viendo cuando abrieron la puerta, había corrido, pero se detuvo a la mitad para ver a Erwin. El gato más grande siempre podía salir, pero él salía cuando Moblit le decía que podía dar una vuelta por el patio. Erwin era un buen gato, muy domesticó a diferencia de Levi que parecía que estaba extraño porque Erwin no había salido a la primera oportunidad.
—Erwin puedes salir—el gato se levantó moviendo la cola feliz mientras salía por la puerta. —Levi espero que vuelvas. —Moblit acarició despacio una oreja de Levi. El gato no retrocedió, pero ciertamente no parecía a gusto que lo tocaran.
Tanto Moblit como ella miraron la puerta del gato cuando entro Erwin pulcramente limpio, detrás venía Levi… Con un ratón muerto en su boca. Lo dejó enfrente de ellos.
—… Gracias—dijo Hange. Moblit tenía la cara algo verde por el ratón, pero solo a parto la mirada.
Hange estaba segura de que Levi ya estaba domesticado, ese gato enano gruñón parecía más amigable incluso ella había logrado tocar la panza de Levi. Pero el gato solo la dejo unos segundo para después darle un zarpazo con su pata.
—Eres cruel, pero justo—Hange gimió con dolor, su mano estaba soltando pequeñas gotas de sangre.
Levi incluso solía traer animales muertos a la casa, pero la pequeña cosa ni siquiera las comía solo las dejaba por ahí, ah ni hablar que Levi era exquisito con la comida. Moblit más de una vez había tenido que comprar atún de mejor calidad, porque el gato se negaba comer y los ignoraba por días hasta que compraran lo que quería.
—Manipulado por un gato, esto es otro nivel—Moblit masculló cuando tuvieron que ir los dos de compras. —tenemos que comprarle un collar nuevo, volvió a sacarse él que le pusimos.
—¿No se les pierde? —preguntó Hange revisando la comida de gato de Erwin.
—No, te puedo asegurar que Levi no le gusta ninguno de los collares que les compras. Ese gato te noqueo ayer, estoy seguro de que se saca los collares.
Hange tenía admitir que Levi ciertamente era… Un gato peculiar, había estado como unas semanas ausente en sus investigaciones, Moblit le había suplicado que se bañara o comiera algo. Ella le había gritado que la dejara en paz… Recuerda que había visto a Levi mirándola de lejos, para después notar que el gato corrió hacia ella… Todo se volvió negro.
Despertó unas horas después, descansada y bañada porque Moblit había aprovechado de bañarla. Al lado suyo había comida… Levi estaba a su lado viéndola con cara de asco.
—No pareces asustado porque un gato casi me mata—Hange dijo algo infantil, Moblit se rio.
—Olías a infiernos, creo que es por eso por lo que Levi te noqueo. Te soy sincero, si te noqueo yo, eso sería abuso doméstico. Así que está bien.
Después de los innumerables collares perdidos, Hange aceptó que lo mejor era llevar a Levi a escoger su propio collar. El gato casi la mata cuando intento ponerle una correa para gatos, solo se había subido al auto ignorándola. Mientras Erwin aceptaba la correa.
Levi ciertamente si era quisquilloso, ya que había pasado por varios collares. Hasta que llego a uno que tenía un paño de color blanco. El gato lo había tomado con su boca para mostrárselo.
Ahora Levi tenía un collar que lo hacía parecer finamente, este tenía la información por si el gato se perdía. Erwin también tenía un collar que era uno con una gema de color verde detrás de la gema tenía información por si se perdía.
Hange había estado segura de que sus gatos eran gay, era anormal que ambos machos no pelearan por territorio, aunque quizás era por Erwin era un gato más tranquilo, no tenía ese tipo de instinto de pelear por dominio. Aunque ciertamente ella no sabía a quién apostar si ambos gatos se pondrían a pelear. Levi era fuerte, jodidamente fuerte y rápido que no podías verlo. Pero Erwin más de una vez había dominado a Levi tomándolo del cuello arrastrándolo para que se calmara.
Pero algo si estaba segura era que sus gatos era una jodida amenaza para cualquier persona no fueran ellos.
—… La policía no nos va a creer—Moblit hablo con seriedad viendo a los ladrones que intentaron robarles, estaban noqueados en el suelo de su cocina, y sus gatos estaban arriba de ellos. Hange se estaba preguntando qué clase de gatos estaban teniendo de mascotas.
Si bien Hange pensaba que sus gatos eran especiales, y Moblit pensaba que sus gatos eran raros, los dos ya no podían pensar en vivir sus vidas sin ellos.
Eran parte de su familia.
Aunque no pensaba que ellos querían su propia familia.
—Hicieron bien en traerlo aquí—Mike corto la bolsita donde salió un gatito cría, incluso aún tenía los ojos y las orejas pegados. La pobre cosita gritaba por comida y ni siquiera caminaba bien. —si hubiera abierto la bolsa ustedes pudieron haberlo lastimado, tiene una cuerda en el cuello.
Había sido un sábado en la madrugada cuando fue despertada por Erwin maullando y poniendo ambas patas en sus ojos. Erwin había seguido maullando y rascándola. Si hubiera sido Levi, Hange estaba segura de que lo hubiera ignorado. Pero siendo que era Erwin, el gato solo molestaba para comer y para avisarle que Levi se había quedado atrapado en el baño, tuvo que levantarse.
Se encontró con Levi sosteniendo una bolsita de tela, que maullaba como pidiendo ayuda, Moblit que había estado en la cocina, la detuvo antes de romper la bolsa. Ya que cuando la toco sintió que el pobre animalito estaba envuelto en algo más.
Ahora mientras Hange observa a sus gatos con su nueva cría. Levi tenía al gatito en sus patas mientras lamia su cabeza para que las heridas que tenía se curaran. Erwin estaba a su lado como viendo protectoramente a la nueva cría.
—… Puedes creer que nuestros gatos tienen un hijo y nosotros solo tenemos gatos, que ni siquiera podemos decir que son nuestros hijos. Porque ellos nos cuidan.
—Te dije que son raros—Moblit suspiró mientras se acercaba con una jeringa para darle leche al gatito. Levi le siseo mientras se erizaba—tengo que alimentarlo Levi, no le are nada, me quedaré a tu lado.
Hange hizo un puchero cuando intentó ver más, pero tanto como Erwin y Levi le gruñeron, como advirtiéndole que no se acercará. Moblit había sostenido al gatito, mientras le daba gotitas de leche. Incluso si parecía que los gatos confiaban en Moblit se había puesto al lado de Moblit como supervisando lo que hacía.
Hange estaba realmente feliz cuando el gatito empezó abrir los ojos. Y también a caminar, Levi todos los días lamia al pequeño gatito, y lo lleva en su boca a la ventana para tomar sol. Erwin supervisaba a su alrededor como buscando amenazas. Ahora que el pequeño ya estaba más aventurero Hange había tenido el honor de tomarlo cuando la cosita había intentado salir por la puerta, tuvo que sostenerlo, el gatito con pelaje esponjoso de color café dorado había chillado y maullado como si estuviera siendo asesinado.
—Vamos no te voy a hacer daño. —Hange se rio mientras sostenía al gatito que se rebatía de sus manos. Observó que Levi venía a paso lento mientras miraba a su cría con decepción. La pequeña cosita bajo la cabeza, y parecía como si estuviera siendo regañado. — Aquí—Hange lo dejo en el suelo. Levi lo tomo del cuello y lo llevo hasta la ventana donde Hange había cedido de poner una cama para gatos. Levi empezó lamer al gatito con detenimiento mientras este maullaba por el trato brusco.
Hange sabía que era distraída, y al igual que también sabía que quedaba muy centrada en sus experimentos e investigaciones, pero cada vez que salía podía ver ahora el gatito llamado Jean, se veía más grande y peludo.
—Es un Maine coon—dijo Mike dejando Jean en la mesa, el gato le siseo—te pondré un collarín la próxima vez que me siseas, —el gato bajo sus orejas —buen chico. Recomiendo que compres un peine…Cama muy grande. Estos gatos crecen tan grandes que parecen que tuvieran crías de leones.
—…Moblit no va a estar feliz—Hange se rasco el cuello y miró Jean, que parecía verla “a mí no me culpes, tú me adoptaste”
Si Hange oculto la información que Jean era Maine coon, ya que sabia Moblit le iba dar un infarto cuando se enterara que iba tener su propio león en su sofá.
—…Hange se has estado ocupada en tus investigaciones, pero pude notar que llevaste a Jean a Mike ase 4 meses, puedo saber por qué no me dijiste que tenemos un maldito león en mi sala.
—De los tres gatos que tenemos, sabes muy bien que Jean seria el menos que nos mataría, es un gato muy gentil.
—¡Por todos los cielo Hange! Ayer Jean subió encima mío casi me deja sin aire—Moblit dijo estresado mientras su gato enorme saltó a la mesa y se robó la presa de pollo y salió corriendo hacia a la cocina. —…
Hange se río, pero paro cuando vio a Jean siendo arrastrado por el gato Erwin mientras Levi caminaba a su lado. Jean dejo la presa en el suelo y maulló…casi parecía una disculpa.
Hange no quería parecer como si no le importara lo que Moblit pensara, pero ella sabía que su esposo solo estaba estresado y sacando sus dudas. Ella sabía que Moblit jamás donaría a Jean sabiendo que era su gato favorito, ya que Jean siempre se sentaba en sus piernas y ronroneaba como intentando relajarlo.
—Jean tengo trabajo—Moblit se quejó cuando el enorme gato se hecho encima de las piernas de Moblit y se dio la vuelta mostrando su panza, Hange noto que el gato traía en su boca el peine—eres un gato muy vanidoso—Moblit cedió, mientras acomodaba Jean para cepillarlo. El gato ronroneo feliz.
Su vida ciertamente estaba plagada entre gatos raros y su cría más nueva, Hange tenía admitir que Jean era mucho más amable, aunque contaba con un humor bastante selecto. Con desconocido siempre gruñía y rondaba a las visitas, más de una vez sus visitas habían salido algo temerosos por el enorme gato que gruñía. Si Hange se había vuelta loca hubiera jurado que Levi miraba con cierto orgullo desde la ventana.
Hablando de Levi.
Hange miró hacia a la ventana donde estaba su gato gruñón lamiendo a Jean con cierta dificultad. Incluso parecía algo estresado, que gruñía cada cierto rato cuando veía donde había pasado la lengua se había vuelto a levantar. Jean tenía las orejas bajadas como si estuvieran siendo regañado.
—Oye Erwin no crees que deberías ayudar a Levi—Hange rasco el cuello a su gato y este levantó la vista para ver hacia la ventana.
Erwin estiró sus patas, y corrió hacia la ventana para dar un salto y ayudar a Levi a limpiar a Jean. El pobre gato café parecía que quería correr, pero Levi había puesto una pata en su cabeza para que se quedara quieto
—Pobre Jean —dijo Moblit dejando una taza de té a su lado, viendo como ahora el gatito maullaba pidiendo ayuda Moblit—lo siento amigo. Pero sabes que no me meto cuando Levi te está limpiando.
Hange bebió de su te, y miró la escena con cariño, ciertamente esperaba que sus días estuvieran plagadas con su pequeña familia de gatos que tenía.
Razas de los gatos.
