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Egocéntrico

Summary:

GeonHak tiene un novio muy egocentrico, pero lo ama igual.

Notes:

Tengo entendido que el egocentrismo es un poco diferente del narcisismo. Perdón si me equivoqué, igual quiero que disfruten del FanFic.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

GeonHak, tiene un novio bastante... "¿Seguro de sí mismo?" Describiéndolo con palabras más suaves, para no decir que es un egocéntrico que le gusta adularse y que lo adulen siempre, no importando como vista siempre lucirá genial, hasta le había comentado que si vistiera de piña igual con su actitud lucirá genial.

Al día siguiente. Su novio, llegó a casa de GeonHak usando un disfraz de piña, diciendo; "Soy YoungJo, la piña sexy" Esto lo decía mientras colocaba su pulgar y dedo índice en su barbilla en una pose y le guiñaba el ojo de manera provocativa. Al menos había logrado sacarle un par de risas a GeonHak después de tener un día bastante estresante.

Creía que YoungJo rayaba a ser un narcisista, pero le faltaba otras características. Por ejemplo; los narcisistas siempre quieren tener la razón, buscan que su pareja sea perfecta para ellos como si ocasionalmente algún tipo de trofeo, siempre intenten que sus parejas sean dependientes a ellos y YoungJo no era así. Lo único que cumplió con un narcisista era su alta autoestima, adulando siempre su físico y su rostro, resaltando sus habilidades y evitando mencionar sus defectos que GeonHak ya conocía.

YoungJo siempre dejó a GeonHak hacer lo que quisiera, nunca se mostró manipulador o muy posesivo. YoungJo si aceptaba que se equivocaba y buscaba cómo mejorar, nunca buscó cambiar a GeonHak porque ya era perfecto a su modo y estaba orgulloso de tenerlo como novio. Hasta le decía en ocasiones que GeonHak era más guapo que él y era una de las tantas razones por lo cual lo quería como novio. GeonHak admitía que ese comentario le había sorprendido la primera vez que lo escuchó, no esperaba eso de alguien que siempre dice ser más hermoso que los demás.

El único problema que tenían las personas que revoloteaban alrededor de su novio en busca de su atención. No trabajaban en el mismo lugar, pero siempre iba cuando YoungJo tenía que salir tarde o le pedía que fuera por él.

YoungJo hacía lo mismo por él cuando se lo solicitaba o cuando salía antes que él.

En el trabajo de YoungJo siempre había una chica que siempre intentaba de todo para poder hablar con él. Esta chica llamada JungHee ya había conocido a GeonHak y sabiendo que es el novio de su platónico, aprovechaba para herirlo cuando YoungJo no estaba cerca. GeonHak le había contado a su novio y él tranquilamente dejó de prestarle atención a JungHee, pero eso no la detuvo y se ensañó más con GeonHak cada que podía.

La pareja se encontró en la casa del mayor, sentados en el sillón de la sala de estar. YoungJo al empezar a ganar bastante dinero, empezó a buscar lo mejor para él y poder presumir. Lo bueno es que sabía cómo administrar su dinero y siempre tenía de sobra. En cambio, GeonHak prefería algo más cómodo y menos ostentoso.

—Soy tan hermoso. — GeonHak sonrió burlón al escucharlo mirándose en el reflejo del teléfono. YoungJo mira a su novio. — ¿No lo crees, amor? — Recibe un beso en su mejilla por parte del menor.

—Claro, cariño. Eres tan hermoso. — GeonHak le guiña el ojo, logrando sacarle una sonrisa de enamorado. GeonHak acuesta su cabeza sobre los muslos del mayor. — ¿Te ha dicho que me gustan tus muslos? — YoungJo niega.

—Durante está hora, no.

—Me encantan los horribles que son y con eso puedo dormir cómodo sobre ellos. — Halaga al recordar lo inseguro que es novio respecto a sus horribles muslos ya que suele usar pantalones más grandes que oculten sus piernas, pocas veces lo había visto usar pantalones apretados o algún pantaloncillo.

YoungJo le acaricia la mejilla con delicadeza, trazando con su dedo índice un camino hacía su frente, quitando un cabello rebelde, bajando por su nariz y terminando por trazar la forma de los labios del menor. Ambos se sonríen de manera melosa. YoungJo se inclina hasta poder besar los labios del menor, dando una sesión de pequeños besos haciendo que GeonHak riera levemente.

—Eres tan hermoso GeonHakkie. — Susurra. — Mucho más que yo. — Y ahí estaba de nuevo ese comentario. GeonHak tararea de forma lasciva.

—¿En serio? — Pregunta con un tono meloso.

—Si, me asombro de lograr enamorarte, como yo lo estoy de ti. — GeonHak sonríe enternecido y acaricia su mejilla también.

YoungJo había hecho de todo por conquistarlo, pero no le hizo caso por su actitud egocéntrica ya que ya había salido con un narcisista y todo había acabado muy mal para GeonHak, creando inseguridades en él. Para su suerte YoungJo había llegado para mejorar eso y terminó resultando completamente diferente a lo que pensaba. YoungJo era alguien realmente cariñoso, atento y siempre estuvo apoyándolo, pero siempre resaltó el hecho del buen partido que podría ser para él.

Y era cierto, llevando ahora cinco años de noviazgo.

YoungJo se había enamorado del chico de ojos triste que había conocido en la universidad. GeonHak había despertado bastante su interés y se dio cuenta de que se había enamorado en el proceso de conocerlo, prometiendo que lo enamoraría. Desde entonces YoungJo se sintió orgulloso y feliz de lograr hacerlo, jurando que jamás dañaría a alguien tan valioso que es GeonHak para él. Siendo encantado por la alegría que reflejaba la mirada del menor.

GeonHak se levanta por completo del sillón, para luego sentarse sobre el regazo del mayor. Ambos mirándose con amor, adoración y deseo. El rostro de YoungJo es sostenido por la mano del menor, que está sujeto con delicadeza de su parte, llevándola contra sus propios labios y besar la palma del menor. GeonHak siente que su cintura está rodeada por los brazos del mayor, sosteniéndolo, señal de que no quería que se alejara. Todo esto sin separar sus miradas.

—Eres tan perfecto. — YoungJo continúa. — Siento que fuiste hecho para mí. Te amo.

GeonHak le sonríe de forma melosa — También te amo, Youngie. — GeonHak ahora es el que inicia por besarlo, pero está vez siendo un beso más intenso que los juguetones que YoungJo le había dado. YoungJo le sigue el ritmo con gusto, haciendo que el beso se vuelva más húmedo y caliente. - ¡Mmm! — GeonHak gime asombrado al sentir que está levantado entre los brazos de su novio, separándose del beso. — No me levantes qué peso. — Decía entre risas, aferrándose al cuello del mayor.

—No eres pesado. Además de que quiero demostrarte lo bueno que soy y eso es lo que mereces.

—Siempre fuiste bueno para mí. — Vuelve a besarlo. YoungJo camina hasta llegar a su habitación y cierra la puerta con el pie.

Una hora más tarde. YoungJo descubrió a GeonHak que dormía boca arriba. Miraba su torso lleno de chupetones y mordidas, demostrando lo intenso que había sido con él, pero YoungJo tenía el pecho, brazos y espalda con rasguños y alguna que otra mordida. Ambos habían tenido una sesión de sexo un poco intensa por no hacerlo durante cierto tiempo.

Tomó la mano del menor dormilón, mirándola con ilusión, fantaseando de que tuviera un anillo dorado en su dedo anular. Sonrió con ilusión, soltó la mano y terminó por abrazar al menor que gimió entre sueños. YoungJo le da un beso en la sien y él también empieza a dormir.

Algún día le daría un anillo.

 

 

 

 

 

 

 

Dias mas tarde. GeonHak esperaba a YoungJo que saliera del trabajo, estaba tan distraído en su teléfono jugando que se asustó al ver cómo el aparato caía al suelo por culpa de un manotazo. Por suerte el teléfono no se había roto por la caída. GeonHak lo recoge molesto, mirando a quien lo había tirado.

Claro... JungHee, no le sorprendía que hiciera esa clase de cosas.

—¡¿Qué mierda te pasa?! — Exclama, viendo la sonrisa burlona de la chica.

—No exageres, solo fue un accidente.

—Contigo nada es accidente. — Guarda su teléfono, sin quitarle la mirada de encima.

JungHee hace una expresión de molestia. — ¿Esa es la actitud que tiene que aguantar YoungJo? Pobre de él, debería buscar mejores opciones. — Mira a GeonHak de pies a cabeza — y más atractivas. — Dice en un tono burlesco.

—¿Acaso eres bonita? — Una voz sonó detrás de ella, asustandola. YoungJo había llegado a la escena y había visto lo que sucedió desde que salió del edificio.

—Y-YoungJo... yo... — La chica no sabía que decir, la mirada que le dirigía YoungJo le hacía sentir indeseable.

—No, no lo eres. No le llegas ni a los talones a GeonHak. — Se coloca junto a su novio, rodeándole la cintura. Ese comentario hizo enfurecer a la chica.

—¿Qué tiene él que no tenga yo?

—Nada, GeonHak es incomparable y eso lo hace más valioso para mí. — GeonHak sonríe sin poder evitarlo. — Como sea, ya no perderé el tiempo con alguien... — La mira aún más con desagrado — lo que sea que seas. — YoungJo era bastante cruel cuando lo hacía enojarse o molestarse. — Vámonos cariño. — Le agarra de la mano y caminan hasta donde estaba el auto de YoungJo estacionado.

Una vez dentro del auto, donde GeonHak estaba en el asiento del copiloto colocándose el cinturón, siente de pronto que está besado con fiereza. YoungJo estaba sumamente molesto. Al separarse observa la mirada enojada de su novio, pareciéndole sexy.

—No dejes que nadie te hable así.

—Si me defendió contra ella antes. — Se defiende. YoungJo asiente y se acomoda en el asiento, colocándose el cinturón de seguridad. YoungJo apareció una expresión seria mientras conducía. — Te ves sexy enojado. — Ese comentario aprovechó una sonrisa en el alcalde. GeonHak se sintió feliz por lograr lo que había provocado.

—Yo siempre me veré sexy, cariño. — Le dio una mirada rápida a su novio.

GeonHak rió meloso. La risa de GeonHak era música para los oídos de YoungJo y provocando un apretón en su corazón.

 

Fin.

Notes:

Gracias por leer, espero que lo hayan disfrutado.