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Fiebre

Summary:

Mikasa se da cuenta que no ha tenido su periodo, tratando de hacer memoria del porque no se había percatado de esto recuerda cual fue la ultima situación familiar que hizo que desviara su atención.

El hijo de Jean y Mikasa tiene su primera fiebre.

Notes:

Hola, esta historia la hice basándome en un gif que publico la cuenta de twitter @jkchallenge22, me salió la primera fiebre del bebé, espero y no quedara medio raro por editarlo a las prisas. Quisiera unirme a la categoría de nsfw con el prompt de sexting pero no se si mi tiempo y mi imaginación se puedan poner de acuerdo.
Un agradecimiento a mi amigalleta de la universidad por enseñarme a subir historias acá, a las muchahas de instagram por animarme a escribir y a @navier_art por ponerle nombre al bebé sandia de esta historia <3

-Denn

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Sasha tenia poco de haberse mudado a la capital de Paradise, así que invito a sus amigos en la ciudad para conversar y tener ayuda con la adaptación. Jean y Mikasa tenían 6 meses viviendo ya en la ciudad. Resultó que Jean había conseguido una beca para estudiar la maestría de relaciones internacionales en la universidad del muro central, y con ayuda de una maestra con quien tenia buena amistad consiguió un buen trabajo para Mikasa en una escuela cerca, no había muchos problemas con mudarse, ni siquiera por el pequeño bebé que llevaron con ellos. Sasha resultó seguir su ejemplo, su novio y amigos abrirían un restaurante en una buena zona de la ciudad, Niccolo (el susodicho galán) era chef, y ella casualmente era licenciada en negocios gastronómicos, así que también se fue a ser parte del proyecto de su novio.

Tenían tiempo sin verse, Sasha platicaba cómo había estado buscando departamentos bonitos hasta que dio con ese, jugaba en ratos con el bebé Damian, hasta le comentó a su amiga que necesitaba ayuda para encontrar una farmacia puesto que estaba cerca su periodo, Mikasa se quedó pensando seria, no recordaba la última vez que ella había tenido el suyo. Tenía un retraso de dos meses según sus cuentas. Hablándolo con Sasha, quien no podía creer como se le había escapado algo tan importante.

No seria algo tan malo, ella y Jean ya estaban casados, a Jean le daban una buena beca, se podría ver como un vago cuando se dejaba llevar, pero fue de los mejores promedios de su carrera, ella también ganaba bien y era un buen trabajo, aunque le hubiera gustado haberse dado cuenta antes. Haciendo un recuento de lo pasado el pasado mes con Sasha, se dio cuenta de porque lo pasó por alto, y fue algo que sentía le apretaba el corazón, quizás por amor o por miedo.

Resultó que hace mas o menos un mes, al pequeño Damian le había dado su primera fiebre, fue un fin de semana caótico para los papás primerizos y no se complicó para el infante, sin embargo los nuevos papás estaban casi tan nerviosos y con un gran miedo que cuando descubrieron que serían padres o cuando este llegó al mundo.

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Era un viernes, a medio dia, ese dia Mikasa no tenía clases, era maestra de historia, y el motivo por el cual la descripción del perfil de su esposo siempre era “me peino para las chicas que leen libros de historia” desde que se conocieron. Jean salía temprano, habían acordado que ella llevaría a Damian por la vacuna que suelen ponerles a los niños de un año y el los encontraría después para irse a casa juntos, el día era perfecto, ambos podrían estar al pendiente y tener el fin de semana de descanso en caso de que las cosas se complicaran.

Mikasa había preguntado al amigo de la familia, su tío el Dr. Jeager que debía de hacer en caso de que el bebé tuviera alguna reacción, y sin más se fue a la clínica. Todo fue muy rápido, Damian es muy chico como para entender lo que pasaba a su alrededor, solo hizo un puchero cuando le pincharon el pequeño y regordete brazo mientras se aferraba más a su madre, luego esperaron a Jean en el parque en frente de la clínica.

Cómo busca de consuelo, el infante empezó a buscar la teta de su madre, y quien era ella para negarle el almuerzo a su hijo, Mikasa seguía dándole teta porque en muchos libros de maternidad decían que podía seguirle dando hasta que ella decidiera que era suficiente, también porque cada que intentaba quitársela Damian le hacía pucheros y le estrujaba el corazón verlo así. Después de unos cuantos minutos de empezar a amamantar escuchó que le silbaban a lo lejos, ni siquiera había prestado atención a lo que le habían dicho porque seguía inmersa en la carita de puchero de su hijo, con ojos llorosos y que empezaba a ponerse rojo, parecía que si le había dolido la vacuna, cuando iba a responder escuchó una familiar voz.

-Lo regresare en silla de ruedas al asilo si sigue de enfadoso, no lo deja comer agusto- el señor se asustó porque el portador de esa voz era un joven de casi dos metros de alto.

-Hola guapo, estaba por…

-No es necesario, es de lo poco que puedo hacer para que dejen comer en paz a mi Damiancillo- se inclinó para quedar más cerca del infante y le acarició la mejilla- ¿Cómo te fue?

-Dentro de lo que cabe bien, solo hizo un puchero cuando le pincharon el brazo, fue muy valiente.

-Ese es mi hijo. ¿Y la teta es su recompensa?

-Claro que si, ¿que traes en la bolsa?, ¿cómo te fue?

-La medicina que te dijo el Dr. Jeager que puede tomar si se pone mal, un termómetro y un chocolate para el niño valiente de ahi - saco al instante el chocolate favorito del infante, y este inmediatamente lo tomo, sin dejar la teta- al menos lo intente. Y si, me fue bien, ya solo me queda entregar dos trabajos finales para dejarme ir a las vacaciones de invierno.

-Que bueno que compraste un termómetro, justo pensaba que no teníamos y es indispensable, solo que termine y nos vamos.

Al poco rato Mikasa se dio cuenta de que el niño solo jugaba con la teta así que fueron directo a casa. Llegando ambos recibieron llamadas de sus respectivas madres, preguntando por como le había ido a Damian con la vacuna, ambas coincidieron en que debían bañarlo en cuanto antes, y que si necesitaban algo sin importar la hora les llamarán, cosas de mamás que no ignorarán, como decía la mamá de Mikasa, si ella y Jean seguían vivos era porque sus madres no estaban tan herradas.

El resto del día notaron a Damian decaído, a pesar de ser un niño tranquilo era muy risueño y platicaba mucho como su padre, se veía cansado y con una mirada triste. Cuando caía la noche, el pequeño Damian empezó a nombrar a su mamá, Mikasa atendió a su llamado dejando los trastes sucios para asustarse de verlo con los ojos vidriosos y la mirada perdida, se agachó rápidamente, estaba recostado en el sillón viendo caricaturas, le tocó la frente y se sentía caliente, recordó que su madre y suegra habían comentado de tocarle la pancita para saber si era fiebre, lo hizo para asustarse más porque estaba igual que su frente.

Llamo a Jean que recién se salía de bañar y quien fue en ropa interior corriendo con el termómetro, cuando lo confirmaron le dieron su medicina, no había mucho que hacer, más que esperar que le hiciera efecto y cuidar no le subiera la temperatura.

Mikasa le ponía toallas húmedas en la frente y panza de vez en cuando, el pequeño no hacía nada más que ver a su mamá, no berreaba, tampoco emitía ruidos o quejas, solo quería estar cerca de su mami, de vez en cuando volteaba y le decía “i amo mami” con una tierna voz, una débil sonrisa y los ojitos vidriosos, ella respondía “i amo mi amor” mientras sentía que se le oprimía el corazón, sabía que su bebé se sentía mal, y verlo hacerse el fuerte, hablándole y sonriéndole solo sentía como se hacia chiquito su corazón.

Jean también sentía lo mismo, sabia que a ambos les dolía por igual, porque Damian era un bebé muy sano, solo había tenido un resfriado o al menos eso dedujeron porque sus síntomas fueron mocos y algunos estornudos, verlo tan cansado y triste le partía hasta el alma, desde que nació supo que daría su vida porque él estuviera bien, no sabía qué más hacer, estaba al pendiente, lo cargaba al baño cuando decía que quería ir, le llevaba agua, y también estaba pendiente de Mikasa, ambos estaban muy asustados, aunque trataran de no entrar en pánico para no asustar al otro.

Casi a media noche ambos empezaron a sentir el cansancio de la semana, le insistió a Mikasa en que descansara un rato mientras el se hacia un cafe, aprovecharía para leer algunos artículos para sus trabajos finales y se quedaría esperando que le bajara la temperatura, le despertaría si habia algun cambio en su temperatura y ella le hizo prometer que la despertara si el quería descansar por igual.

Ambos habían decidido que Damian dormiría con ellos, ya había estado durmiendo en su cuna en otro cuarto, pero era una situación extraordinaria y no querían que estuviera solo. Pasado el rato, la temperatura parecía bajar un poco, y el niño despertó pidiendo agua, Jean le paso un vasito naranja con un popote para que le fuese más fácil beber, al terminar el pequeño le hizo un cariño en la muñeca con sus manitas y le dijo “i amo papi”, le sonrió y se volvió a acurrucarse con su madre.
Damian era tan parecido a su madre, sus ojitos no estaban tan rasgados como los de Mikasa y eran del mismo color que los suyos, pero tenía el mismo color de cabello, la misma nariz y algunos gestos, aunque Mikasa dijera que parecía que Jean lo había copiado. Damian acurrucado así le recordaba a cuando era un recién nacido y como ha tenido este sentimiento de cuidarlo, si el pudiera le cambiaría de lugar para que no tuviera que pasar por una fiebre.

Media hora después, Jean había terminado de leer lo que tenia pendiente, se acerco a Damian y le dijo en un susurro para no despertarlo “i amo, amor chiquito”, y quizás era que ya daban la media noche, o que el momento se prestó, o quizás el cansancio de la semana y los finales, pero se sentía un poco sentimental, solo quería acostarse junto con su pequeña familia y descansar para que su hijo tambien le abrazara en busca de consuelo.
Pensó en lo feliz que era, en todos los miedos que tenía en como ser un buen padre, temía no estar lo suficiente para él o no ser suficiente, si Mikasa estuviera despierta sabría que decirle para calmar sus miedos, quizás diciendo que en los momentos de duda solo tenía que ser el adulto que no tuvo el de niño, y por un momento, esa idea le bastó.

Volvió a tomar la temperatura de Damian y sentío el pecho menos pesado cuando vio que ya comenzaba a descender la fiebre, le hablo a Mikasa para comunicarle la temperatura de Damian y ella respondió “está bien amor”, seguido de eso le Ivo que iría al baño rápido.

Mikasa despertó de súbito porque sintió una corriente de aire entrar de repente, había olvidado cerrar la ventana, y parecía que comenzaría a nevar pronto, llamó a Jean pero no lo vio cerca, luego escuchó el ruido del baño así que decidió esperarlo, mientras se acurrucaba más a Damian y hacia un intento por taparle sus piecitos cuando entro Jean.

-Amor, pásame el termómetro.

-¿Para qué? Ya te dije que le bajo la temperatura.

-Pero que mentiroso, ¿cuando dijiste eso?

-Antes de ir al baño, hasta me contestaste “esta bien amor”.

-Llevamos juntos mucho tiempo como para que no te des cuenta cuando estoy dormida Kirschtein.

-Bueno, descansa un rato, yo me quedaré despierta hasta que tenga la temperatura que debería de tener.

-Esta bien, te amo guapa- le dio un corto beso en los labios para después dejarse caer junto con Damian, Mikasa vio como se acomodaba cuidadosamente, todavía tiene miedo de que lo aplaste dormido.

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Sasha sacó a Mikasa de sus pensamientos, acordó ir también a la farmacia a buscar una prueba de embarazo para sacarse de dudas. Al rato llegó Jean a la casa de su amiga, les invitó a comer, luego se retiraron.
Una vez ya en su casa, se dio el tiempo de observar a Jean cargar a Damian mientras jugaban algo, no iba a poder guardárselo mucho tiempo, ver al amor de su vida convertirse en papá le llenaba tanto el corazón, busco en su bolsa y saco la prueba.

-Espero y tengan espacio para otro más…

-Claro que tenemos espacio para mamá, ¿cierto Damian?- decía al tiempo que le hacia cosquillas al infante.

-Chi -decía entre risas.

-Quiero decir… para dos más…-

Jean volteó extrañado, pero su entreceja se aflojo cuando vio la prueba positiva entre los dedos de Mikasa.

-Espera, estás dicien-

-Damian salió bien de su primera fiebre, podremos con otro- le dijo mientras se acercaba a abrazar a su hijo, para que después Jean los envolviera a ambos en un abrazo.

Notes:

Espero y les gustara, ¡gracias por leer!
Holaaa, bueno pues en tw si lo habia mencionado cuando surgió pero aquí no, hoy desperte y la verdad me dieron ganas de seguir este y recordé no había puesto esto aquí. La vez que participe en la semana Jk gane un giveaway y @nekomama727 en tw le hizo un dibujo a esta historia 🥹♥️ el dibujo es de la ultima parte donde Jean juega con Damian y Mikasa le muestra la prueba de embarazo, la verdad esta precioso, lo ame (es mi fondo de pantalla de vez en cuando), soy fan de nekomama desde hace tiempo ¡y haber tenido esta oportunidad fue casi un sueño! Espero les guste tanto como a mi https://twitter.com/nekomama727/status/1575278931648737281?s=46&t=PZdOI2yN7HhvFH2mcIgbBQ