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Desde que las reuniones de Yaomomo y Sato donde tomaban té y comían torta se volvieron populares entre sus compañeros, cada vez eran más numerosas. Los anfitriones estaban muy contentos porque les encantaba preparar todo un evento y no una simple reunión.
Kaminari era uno de los que nunca se perdía esas tardes de torta y té. No era fanático de dicha bebida, pero sí disfrutaba mucho pasar el tiempo con sus amigos. Si bien el rubio era una persona ruidosa, ese día estaba muy tranquilo, quizás porque se encontraba charlando muy a gusto con Todoroki.
—Entonces Sero se aprovechó de mi distracción y me disparó —Denki hablaba con energía, pero en voz baja, solo para Shoto, quien lo escuchaba con mucha atención. De repente, el rubio frenó su anécdota de cómo había perdido en el juego—. Tenés crema en la cara.
Mientras sostenía el rostro de Todoroki, pasó el pulgar por la mejilla limpiando la crema con mucha delicadeza y una pequeña sonrisa.
Shoto lo miraba con su cara inexpresiva de siempre. Parecía que no se había inmutado por la acción tan íntima de su compañero. Sin embargo, la cara de Denki se puso roja al darse cuenta de lo que había hecho.
—Perdón, Shoto. No me di cuenta. Mejor lo dejo como estaba.
En un rápido movimiento volvió a ensuciar la cara de Todoroki con crema.
—Denki.
El rostro de Todoroki había dejado de ser inexpresivo para mostrar un ceño fruncido. Kaminari se asustó un poco al notar que lo había hecho enojar.
—Perdón, voy a traerte una servilleta.
Antes de que pudiera levantarse, Shoto lo tomó de la mano y lo mantuvo en su sitio. Moviéndose muy rápido, manchó los labios de Denki con crema, desparramando un poco de esta hacia las comisuras.
Kaminari tardó un segundo en ponerse rojo como una frutilla.
—Ahora besarte va a ser aún más interesante —susurró Todoroki contra su boca manchada.
Denki se quedó duro, quizás había sido congelado por el futuro héroe en venganza. Todos los presentes en la sala se quedaron mirando la escena tratando de entender qué estaba pasando entre esos dos.
—¿Qué…? Midoriya, ¿viste eso? —preguntó Ashido, un poco emocionada.
—Sí, filmé todo.
Izuku tenía un reflejo increíble cuando se trataba de registrar algo de su interés. Siempre estaba preparado.
Kaminari escuchó la afirmación de su amigo y se tapó la cara con las manos, completamente avergonzado.
—Chicos, tengo que preguntar, ¿ustedes están saliendo? —Quiso saber Asui.
—Sí —respondió Todoroki con una simpleza que indignaba a cualquier oyente.
—¿Por qué no lo dijeron antes?
—Es que… nadie preguntó —respondió ladeando la cabeza—. ¿Qué?
Shoto no entendía por qué sus amigos lo miraban como si quisieran golpearlo.
