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El arte perdido de guardar un secreto

Summary:

A los oídos de las tres esposas les llega el rumor de que su marido Tengen está teniendo una aventura con una mujer rubia de bonitas piernas.

Notes:

OneShot para la uzenweek 2022
Dia 6: Vacaciones

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

Agosto en Kyoto destaca porque tiene lugar una de las festividades más importantes para los japoneses, el Obon. 

Se dice que sólo en Obon se permite salir a los difuntos del otro mundo y reunirse con sus familiares. Por tanto, las ceremonias en honor de los ancestros, familiares y amigos fallecidos en el pasado, especialmente durante el año en curso, son celebradas en templos y casas particulares.

 

Por esa razón, los japoneses que usualmente viven fuera vuelven a sus casas, limpian las tumbas de sus fallecidos, hacen ofrendas en el altar familiar, bailan y se juntan todos porque durante el Obon los espíritus de los fallecidos vuelven al mundo de los vivos.

 

Así que ciertamente es algo que Suma, Makio y Hinatsuru esperan. Celebrar esta festividad es algo importante porque muchos amigos y compañeros de Tengen cayeron en batalla hace años, entre ellos el pilar de la llama. Por supuesto, tampoco se olvidan de los hermanos de Tengen, y de cuya tumba fueron a limpiar ese misma mañana. Simplemente saben que es una fecha importante. 

 

También quieren aprovechar esta oportunidad para disfrutar y relajarse, pasar estás especies de mini vacaciones con su esposo, porque él ha estado algo ausente y los rumores llegaron a las chicas desde hace un tiempo. Todo comenzó cuando una mujer en el pueblo dijo que vio al albino de la mano de una mujer rubia, luego una encargada de organizar los lugares donde se solían reunir los jóvenes a bailar y a los que Suma, Makio y Hinatsuru no solían frecuentar dijo que encontró a Uzui bailando muy cómodo al lado de una rubia de piernas bonitas. 

 

"Escuche que el señor Uzui está saliendo con una mujer rubia de nombre Zenitsu".

 

Por supuesto, ellas desestimaron aquellas abladurias de inmediato. Tengen tenía tres esposas, ¿Por qué buscaría más?

 

Entonces optaron por mantener toda esa información solo como rumores en sus cabezas. Ver para creer. Y no es como si no confiaran en su esposo, solo pensaban que estaban exagerando las cosas. 

 

Y lo dejaron pasar, hicieron oídos sordos un tiempo prolongado hasta que las pequeñas señales se volvieron obvias. En especial el cambio sobre su comportamiento: la forma en que hablaba, como miraba a la gente, incluso cuando caminaba.

 

Siembre llegando feliz a casa, silbando canciones populares que se solían escuchar en la radio cuando bajaban al pueblo. 

 

Ellas no conocían la mayoría de esas canciones, pero más de una vez distinguieron "Sing, Sing, Sing" de Benny Goodman y "Blue Moon" de Al Bowlly. Incluso una vez, lo escucharon tararear, cerca a la media noche bajo la luz de la luna, como si añorará una compañía que no tiene: 

 

"Luna azul

Me viste solo

Sin un sueño en mi corazón

Sin un amor para mí 

Luna azul

Sabías exactamente para lo que estaba allí

Me escuchaste rezar por

Alguien que realmente podría cuidar"

 

Ellas se dijeron a si mismas que era una simple canción. Una canción que a veces las parejas jóvenes iban a bailar a esos lugares que los americanos trajeron consigo. No como ir con Geishas, no. Mas como un lugar de diversión actual, algo occidental.

 

Después, se volvieron cosas más difíciles de ignorar. Tengen no tenia una habitación propia, él dormía con cualquiera de sus esposas según le pareciera, hasta que dejó de hacerlo y comenzó a decorar la habitación del fondo que estaba destinada como bodega. Primero fue un futón, después algunas de sus ropas, quizá papeles o libros y finalmente, cualquier cosa que fuera de Uzui y alguna de las chicas necesitara se decía: "Está en su habitación", pero, nuevamente, lo dejaron pasar, asegurando que necesitaba su espacio.

 

Todos necesitaban su espacio de vez en cuándo. 

 

Después, se volvió distraído.

 

Y no es como si cualquiera persona normal no pudiera olvidarse de cosas de vez en cuanto, pero Tengen fue criado como un Shinobi cuyo padre psicópata lo hacia estar al filo de la muertes constantemente, ser distraído se volvió un sinónimo de muerte segura.

 

Nunca, en todos los años de su matrimonio, se le vio a Uzui Tengen ser distraído. Ahora se olvidaba de todo: las llaves de la puerta, tomar sus medicamentos, en donde dejaba los zapatos, por el amor de Dios, una vez dijo que perdió la lámpara de aceite que usaba para leer durante la noche y paso dos horas buscándola, con la luz de la propia lampara de aceite.

 

Pero ellas creyeron que podía ser normal, ahora que vivían una vida tranquila sin ser ninjas y sin demonios. Le dieron el beneficio de la duda una vez más.

 

Después, notaron que los días que pasaba de mal humor, se abstenia de salir a donde sea que generalmente salía e irrumpía en las labores diarias de sus esposas, sin ningún motivo en particular y comenzaba a preguntar por situaciones hipotéticas sobre que debería hacer en casos surrealista bastante específicos. En especial, acudía a Suma, quien es la menor y más llorona de las tres y comenzaba a regañarla por no esforzarse lo suficiente, por ser demasiado sensible, diciendo: "ustedes los jóvenes sólo piensan en ustedes mismos, no les importa si sus allegados están preocupados por saber dónde o con quien están y qué hacen. No le toman valor a las cosas que uno hace por ustedes. Son egoistas y malcriados".

 

La mayoria de las veces Suma ni siquiera entendía de lo que Tengen se quejaba, porque Suma siempre estaba en casa o acompañada de Makio o Hinatsuru. 

 

Aquello les debió de dar una pista de que es probable que Tengen esté en una relación retorcida con una mujer más joven que ellas. Eso, y la gota que derramó el baso fue la marca en el cuello que trató de ocultarle con una bufanda el invierno pasado, diciendo que estaba resfriado. En serio, ¿qué mujer adulta y responsable dejaría un chupetón en el cuello de un hombre todavía casado?

 

Es ahí cuando ellas deciden que los rumores que circulan en el pueblo no son solo chismes de mujeres celosas que desean a su marido y se vuelven mas una realidad tangible y desagradable.

 

Y seguro, ellas quieren confrontarlo, así que lo siguen haciendo uso de sus habilidades de sigilo para las que fueron entrenadas desde que nacieron, de lo cuál el propósito nunca fue encarar a un marido infiel, por supuesto.

 

Además, la curiosidad corre sus venas.

 

Sin esperarlo, ven como Tengen llega a un huerto de durazno. Los enormes árboles de fruta rodean el camino hasta lo que es la casa de la mujer con la que seguramente Tengen las engaña. Ellas observan desde la distancia, preguntándose como es aquella zorra. Makio asegura que debe ser alta y con músculos enormes, porque Tengen debe buscar algo diferente de lo que tiene en casa. Suma opinas que podría ser bajita y muy dedicada, porque los árboles de durazno están perfectamente cuidados y las flores que adornan el patio y frente a las ventanas no tienen ni un pétalo marchito. Pero Hinatsuru les dice que probablemente no importa su físico, que deberían preocuparse por su personalidad, que quizá aquella mujer reunía calidades que a Tengen le gustaban de ellas.

 

De alguna forma, las tres tenían razón.

 

La puerta de la casa se abre y ellas piensan que su rival es lo suficientemente estúpida como para hacer las cosas tan fáciles y no tomar precauciones cuando sabe que se involucra con un hombre con tres esposas. ¡Tres!

Su esposo probablemente ni siquiera las notó, porque está nuevamente en su estado de ánimo feliz y despreocupado. 

 

Una cabeza amarilla se asoma y comienza a gritar a Tengen sobre algo que ellas no alcanzan a escuchar, quizá sobre que llegaba tarde o algo así. El descubrimiento, sin embargo, es decepcionante. Ellas reconocen al niño rubio como el cazador que ayudo en la misión de la Luna Superiores 6 hace años, solo que ahora su cabello rubio es mas largo y brilla divinamente con los rayos del sol y quizá creció un poco, pero aún es joven e inocente. 

 

"¡Inosuke se comió todos los dulces de durazno que preparé! ¡Eso es lo que obtienes por llegar tarde!", el ex cazador rubio suelta una carcajada, con una sonrisa satisfecha y engreída en sus delgados labios.

 

Las tres mujeres miran al rubio, quien parece realmente disfrutar de la consternación de su esposo, antes de suspirar aún más fuerte y palmear la espalda del albino para consolarlo, prometiendo que prepararía un pastel más tarde.

 

Uzui entonces toma un durazno que hay sobre la cesta de mimbre al lado de la ventana donde crecen margaritas y se lo lleva a la nariz para olerlo, luego lleva la fruta a la nariz del rubio para que también lo oliera. Después de que el mas joven asintiera, Uzui le dio un mordisco a la fruta, seguido de algún tipo de respuesta al porque de su tardanza.

 

"¿Como es que nunca nos llevara duraznos a nosotras si suele venir aquí?". Pregunta Makio.

 

"No lo sé". Responde honestamente Hinatsuru. 

 

Ven cómo Uzui entra y se agacha para quitarse los zapatos, su cabello estaba atado en una coleta suelta, así que cuando vuelve a levantar la cabeza, un mechón de cabello cae sobre su rostro. El rubio estira el brazo y coloca el mechón caído detrás de la oreja de Tengen antes de sonreírle.

Uzui se queda quieto mirando a al rubio durante unos segundos antes de apartar su rostro.

 

Después, identifican a Tanjiro entrar en escena junto a su hermana y al que alguna vez fue el pilar del agua. 

 

"¿Una reunión de ex cazadores?", dice Suma.

 

"Solo viejos compañeros de batalla", confirma Hinatsuru.

 

Y eso es todo, suponen.

 

Tengen no estaba teniendo una aventura, solo estaba pasando su tiempo con el grupo de ex-cazadores que aun continuaban con vida y que podría llamar amigos.

 

No es tan difícil de creer, ¿Bien?

 

Se avergüenzan de siguiera haber dudado de su marido.

 

Por eso es que se esfuerzan en que este Obon sea agradable. Una forma de disculparse por ser desconfiadas y escuchar los cotilleos de las mujeres del pueblo.

 

Hinatsuru preparó dulces de azúcar y almidón de arroz con forma de frutas y flores de loto para colocar en el altar, y Makio realizó adornos de papel y flores. Incluso Suma se esforzó este año, preparando mochi y senbei. Nadie quiere probarlos para confirmar si son comestibles.

 

Ellas están felices, esperando el regreso de Tengen para mostrarles los preparativos y poder salir al templo, quizá bailar un poco de Awa Odori en el templo Koenji y observar las farolas en el río Arashiyama.

 

Cerca de las 6:30, aparece Tengen por la puerta y junto a él está ese cazador rubio del distrito rojo. El está cohibido, obviamente incomodo, pero las tres chicas piensan que es adorable y no preguntan si los va a acompañar o si se va ir, simplemente hacen mucho ruido, entre risas y conversaciones inconclusas, tomándo al niño de los hombros y caminando a la par de Uzui.

 

"¿Cómo sigue Kamado?", ellas preguntan. "¿Nezuko está bien?".

 

Y el cazador rubio responde a todas y cada una de sus interrogantes de buena gana, como si disfrutará de la conversación. 

También, les dice que su abuelo y su hermano mayor murieron producto de la batalla final con Muzan, dejándolo solo y por esa razón Uzui lo invitó a pasar el Obon con él y sus esposas.

 

Ellas se ablandan aún más, y le dicen que volviendo a casa el rubio puede colocar cualquier platillo que le recuerde a su abuelo y su hermano en el altar.

 

"Mi hermano se volvió un demonio, no creo que tenga permitido volver pronto". Y se ríe un poco, aunque no hay nada divertido.

 

"No pienses en eso", lo interrumpe Tengen. "Vamos a ver las luces en toriigata"

 

Makio y Suma toman las muñecas del rubio y lo obligan a correr junto a ellas, entre la gente, para poder presenciar las luces desde primera fila.

 

Hinatsuru, quien se mantiene al lado de Tengen, no puede evitar preguntar: "¿Su hermano mayor realmente se convirtió en demonio?" 

 

Tengen asiente. "Él le tuvo que cortar la cabeza". Y camina mas rápido, gritando para que Suma y Makio lo esperarán. 

 

Ahí, Hinatsuru cree entender porque Tengen lo invitó. Tengen y el niño rubio compartían un pecado similar, ambos acabaron con la vida de sus hermanos.

 

Al llegar a casa, Hinatsuru le insiste al cazador rubio que le pida cualquier platillo que desee poner en el altar y ella lo preparará. Pero en su lugar, el niño solo pregunta si puede poner dos duraznos que trajo con él en el altar.

 

Dos duraznos maduros, uno partido por la mitad, sin el hueso, y el otro entero. 

 

La increíble cena es el broche de Oro para su noche. Arroz, currie y sopa de miso. Algunos dulces y sake para todos. Hay una conversación agradable sobre la mesa, ellas piensan que pueden acostumbrarse a eso, porque el niño rubio es agradable y divertido. 

 

La noche solo comenza a arruinarse cuando Suma se levanta, toma el plato vacío del hombre más joven, y dice: "¿Quieres más arroz, Zenko?" 

 

Y los dos hombres se ríen, Tengen pasa su mano alrededores de la cintura del menor y repite el nombre Zenko con burla. 

 

"No, muchas gracias", responde el rubio, en parte avergonzado y en parte divertido después de escuchar ese nombre al cabo de años. "Y mi nombre no es Zenko. Ese nombre lo use para entrar en la casa de té, mi verdadero nombre es Zenitsu".

 

Oh.

 

Hinatsuru casi se atragantan con su sorbo de sake. Makio deja de masticar y Suma solo atina a volver a tomar asiento sin soltar el plato.

 

Perplejas, se dan cuenta que las piezas de ese rompecabezas encajan, cuando Tengen no suelta la cintura de Zenitsu (De la misma forma en que solía tomarlas a ellas, ellas ni siquiera notarón el momento en que él dejó de hacerlo) y comenta: "Zenitsu es algo popular en el pueblo, las personas creen es una chica porque se dejó crecer el pelo y a recibido tantos halagos por ello, ahora sin duda pagarían por quedárselo en cualquier casa de té, la adultes le sentó bien".

 

"Cállate", le reprocha Zenitsu. 

 

Ahora, las tres mujeres estan completamente convencida de que su marido se acuesta con este chico. Es absolutamente obvio ahora. 

 

Tengen siempre hablaba de él, pero nunca mencionaba su nombre directamente, ¿Cuál era ese ridículo apodo que le dio? ¡Pichoncito!

 

Pero Tengen siempre pareció tratarlo de una manera distante, soltando elogios burlones de vez en cuando de una forma en que no sabias si estaba siéndo amable o si se estaba burlando en tu cara, como ahora, siempre peleando, quejándose y gritando, pero el niño rubio parece del tipo con problemas paternos profundamente arraigados, por lo que probablemente funcione para él. Además, ellas nunca lo escucharon llamar a Tengen de otra manera que no fuera 'Uzui-san'.

 

Probablemente lo llama así en la cama. Dioses, probablemente Tengen se excita con eso.

 

Con cada una en su propio mundo, todas divagan en un ángulo diferente, creando un silencio bastante marcado. Un silencio incomodo y desagradable, del tipo de silencio en que nadie quiere ser el valiente en romper.

 

Hinatsuru recuerda brevemente haber robado un uniforme de cazador de la finca mariposa cuando a Tengen le pidieron entrenar a cazadores novatos. Al principio fue divertido y lo habían usado mucho.

 

Se pregunta entonces si Tengen le pide a Zenitsu que use algunos de sus viejos trajes de cazador cuando están juntos. Juego de rol. Se pregunta si cuenta como un juego de rol realmente, ya que en realidad fueron, en un momento dado, un cazador novato y su maestro. 

 

Makio considera brevemente la idea de que Tengen tuvo una aventura con Zenitsu desde el momento en que se encontraban en la mision del distrito rojo. Quizá desde antes, porque para ese momento ellas estaban en la misión en cubierto, lejos de él. 

 

Y finalmente, Suma recuerda a Tengen haber mencionando mucho a Zenitsu mientras discutían sus días acostados en el piso de madera junto al jardín con material de lectura medio ignorado. Ella recuerda a Tengen divagar sobre el cabello rubio como el oro de Zenitsu o la forma en que Zenitsu es especialmente bueno para escuchar o el como Zenitsu entiende de buena música y su cuerpo sigue muy bien el ritmo del Charleston.

 

Si, es tan jodidamente obvio.

 

Pobre chico, todas piensan cuando lo vuelven a mirar, se ve tan miserable que casi sentirían pena por él si no fuera porque acaban de descubrir que él es la zorra con la que su esposo las engaña, sentado ahí, comiendo su comida, robandose su amabilidad, cogiendose a su esposo.

 

Repugnante. 

 

Él ahora tartamudea un poco, cuando el silencio es demasiado para manejar ya que ellas se quedaron en sus propia mente mas tiempo del que notarón y, en cambio, ellas siente una especie de satisfacción enfermiza por su incomodidad.

 

"Ahora un tema de conversación interesante", anuncia Makio, rompiéndo la tensión como si fuera hielo delgado. "¿Ya te contó Tengen sobre su aventura?" pregunta abruptamente, tomando un sorbo de Sake.

 

Zenitsu da un brinco, parece horrorizado. Se pone rígido, con los ojos muy abiertos. "Uh -" comienza a toda prisa, mirando a Tengen en el proceso. Siempre mira a Tengen antes de decir cualquier maldita cosa. El albino debe amar eso. Debe encantarle el poder que tiene sobre el pobre chico. 

 

Y Makio, quien es quien tiene a Zenitsu en frente, casi cara a cara, ve la pregunta en su rostro. ¡¿Ellas saben de nosotros?!

 

Y quiere gritarle: "¡Sí! Y es tan obvio que resulta ridículo", pero no lo hace. Solo toma otro trago largo de sake.

 

No sabe lo que piensen Hinatsuru o Suma, pero por su parte, que se quede con el maldito bastardo.

 

 

Notes:

¡Gracias por leer!