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Agust D in Hope world

Summary:

¿Su hermano era un conejo? ¿Los Gatos se hacían invisibles? ¿Su reflejo tenía vida? ¿¡Dónde demonios estaba!?

"¿Estoy en el país de las maravillas?"

"¿Qué? ¡No! Bienvenido a Hope world"

Chapter 1: Agust D

Chapter Text


Su tercer concierto acababa de terminar, las fans gritaban alocadas por su presentación mientras él se despedía para irse a su hogar.

La noche había sido agotadora, pero el haber visto la emoción y euforia en tantas personas lograban hacerle pensar que valía la pena.

Después de todo, amaba a sus fans y les deseaba lo mejor a cada una y uno de ellos.

Cuando finalmente se subió a su auto, su conductor le preguntó si iría directamente a su hogar y él asintió, saludando por las ventanas a chicas que le saludaban y que mantenían la distancia ante el auto.

- Esas chicas parecen estar locas, señor- Comentó su chofer, mientras trataba de ignorar los gritos de euforia. Yoongi solo se encogió de hombros.

-Yo no diría locas, si no más bien son... Peculiares, y muy, muy sorprendentes.

Después de esa pequeña conversación el resto del viaje se hizo bastante silencioso, aunque a ninguno logró importarle, Yoongi estando más concentrado en no dormirse y su chófer en mantener la vista en el camino.

Cuando finalmente llegó a su hogar, le agradeció al señor Lee y rápidamente se encaminó hacia la puerta principal, sus manos encontrando rápidamente sus llaves mientras entraba a uno de los más lujosos edificios en Corea.

Mientras iba en el elevador aprovechó el tiempo y le escribió a su mejor amigo (y coproductor) para avisarle que el día siguiente lo dejara libre para que pudieran salir y relajarse. A sí mismo respondió un par de mensajes dejados por sus padres y hermano menor (el cual aspiraba a ser un gran idol igual que él.)

Cuando el elevador finalmente se detuvo, caminó a paso tranquilo hacia su hogar tarareando una canción cualquiera mientras buscaba con la mirada el número de su apartamento.

Mientras habría la puerta se dio cuenta de que la luz de su pasillo estaba prendida, pero con el cansancio que tenía en su cuerpo no le dio mucha importancia y supuso que la había dejado así antes de irse.

Con un bostezo decidió pasar a su cocina y tomar cualquier cosa que estuviera en el refrigerador antes de irse a dormir.

Una vez entró, abrió la puerta del artefacto y sacó una botella de bebida, abrió la tapa de esta y bebió directamente de la botella, su madre le hubiese regañado si estuviera ahí, pero para su suerte, él vivía solo desde hace tres años ya.

Comenzó a caminar con la bebida en mano y de vez en cuando le daba otro pequeño trago a la botella. Una vez llegado a su habitación prendió la luz y se dirigió a su armario para buscar algo con que dormir.

Antes de que sacara la ropa escogida, decidió tomar un último trago a la bebida, y justo mientras comenzaba a tomar pudo divisar por el rabillo del ojo como alguien entraba a su habitación.

Con todo su cuerpo entrando en alerta, Yoongi se giró, esperando encontrarse con un ladrón o algo así, más solo vio su cuarto vacío.

Tratando de calmarse y convencerse de que fue su imaginación, Yoongi se giró nuevamente, pegando un fuerte grito al ver a una persona en frente suyo.

-¿¡Qué caraj... ¿¡Jungkook!? ¿¡Qué mierda haces aquí!? ¿¡Cómo demonios entraste!? ¡Y quítate esas orejas de la cabeza! ¡Te vez ridículo!- Yoongi suspiró, apretando el puente de su nariz con su dedo índice y pulgar.

En frente suyo se encontraba su hermano menor, Jungkook, usando unas extrañas orejas de conejo sobre su cabeza y mirando al mayor con cierta preocupación en su rostro.

-¡No puedo explicar nada! ¡Necesito ayuda y no hay tiempo!- El chico miró a todas partes alarmado- ¡Es más, no tengo el tiempo! ¡Lo perdí en esta casa!

-¿Qué mierda Jungkook? ¿Te volviste a drogar con Taehyung?- Yoongi estaba apunto de retar a su hermano, cuando vio algo que hizo que toda su mente explotara. De un momento a otro, las orejas de conejo se comenzaron a mover, como si estuviera escuchando algo- ¿Qué le pasa a esa cosa? ¿Son un invento japonés o algo así?

-Shhh, creo que escucho al tiempo...- Jungkook puso su dedo índice sobre sus labios mientras miraba a todas partes, buscando.

-Okey, me estás empezando a asustar...- Yoongi trató de acercarse al menor para quitarle las orejas, pero apenas rozó sus dedos el chico retrocedió alarmado.

-¿Qué haces? ¡No toques mis orejas! ¡Son sensibles!- El chico le miraba con el ceño fruncido y el rostro completamente rojo. Yoongi también frunció el ceño, estando aún más confundido. - ¡Encontré el tiempo!

Antes de que el rubio pudiera reaccionar, su hermano menor corrió hacia su cama y saltó en busca de algo que no alcanzó a ver, y de un momento a otro el chico estaba corriendo fuera de su cuarto.

-Mierda ¡Jungkook!- Yoongi corrió apresurado donde su hermano, tratando de divisar al chico que corría de un lado a otro tratando de atrapar quién sabe qué cosa.

Yoongi estuvo a un segundo de atrapar al chico, cuando esté dio un salto tan largo que juró verlo tocar el techo (un techo de siete metros, joder) El rubio se quedó estupefacto al ver aquello, y no logró despertar de su shock hasta que vio al chico correr lejos de él.

Finalmente, ambos habían llegado a la lavandería de su apartamento, Yoongi volvió a llamar al chico, pero este lo ignoró mientras habría la puerta de la lavadora y entraba.

El mayor pudo sentir como el alma se iba a sus pies mientras corría a sacar a su hermano de ese lugar. Más se asustó cuando al abrirla no vio a nadie dentro.

Su mente quedó en blanco nuevamente y solo reaccionó cuando escuchó unos toques desde... ¿La secadora?

Parpadeando varias veces, y llegando a la conclusión de que lo que sea que haya tomado, definitivamente no era bebida, decidió abrir la secadora.

En menos de un segundo prendas de ropa comenzaron a salir de la secadora y cayeron suavemente sobre el suelo, Yoongi se hizo a un lado, mirando el artefacto con una ceja alzada, y pegando un grito al ver a su hermano salir de entre la ropa.

¿Cómo diablos no lo había visto? ¿Cómo es que entró al pequeño lugar y no murió en el intento? ¿Y qué hay de la ropa? ¡Era muy poca para que tapara todo su cuerpo!

-¿Me vas a ayudar o seguirás mirando como un idiota?- Yoongi alzó su vista y vio al azabache mirarle con el ceño fruncido.- ¡además del tiempo debo buscar a la luna! ¿Ves a la luna en alguna parte?

Confundido, Yoongi apuntó a una ventana, donde se podía ver el cielo nocturno, Jungkook le miró más molesto que antes.

-¡Tu luna no! ¡La mía!- El azabache bufó molesto, y antes de que el rubio volviera a hablar, Jungkook comenzó a olfatear el aire, sus orejas volviendo a moverse por sí solas.- Oh, ya veo... Está dentro de esa cosa- Jungkook apuntó a la secadora- ¡rápido! ¡Sígueme antes de que el tiempo se escape!

Jungkook volvió a entrar en la secadora, y confundido, Yoongi miró dentro de esta, viendo nada más que el centro vacío del aparato.

Con cierta curiosidad Yoongi metió su mano dentro de la secadora, y se asustó cuando al bajarla su mano no sintió el metal del objeto, es más siguió bajando.

Yoongi no podía creer lo que ocurría, y lentamente puso su otra mano, luego asomó la cabeza, comenzando a entrar de a poco, hasta que de un momento a otro perdió el equilibrio y comenzó a caer en el vacío.

No supo cuánto tiempo estuvo cayendo, solo lo podría calcular por la cantidad de maldiciones que mandó mientras el viento golpeaba su cara y sus ojos permanecían cerrados por el miedo. Pero finalmente se sintió levemente aliviado cuando su cuerpo cayó sobre algo suave.

Cuando abrió sus ojos, se dio cuenta de que estaba sobre una montaña de ropa, y su cuerpo sintió un leve vértigo al ver que el final de esa montaña no era realmente visible.

-¡Su puta madre!- Yoongi se revolvió asustado al sentir una mano tocar su pierna, al bajar la vista vio a Jungkook entremedio de toda la ropa.

-¡Deja de maldecir y apúrate! ¡El tiempo se escondió en la cueva! - Sin esperar a una protesta Jungkook tomó su mano y lo adentró en el montículo de ropa. Yoongi cerró sus ojos un segundo, antes de verse a sí mismo dentro de lo que parecía ser una cueva.

-Dónde... ¿Dónde mierda estamos?- Jungkook rodó los ojos, su mente todavía buscando algo entre todas las cosas.

-¿Eres imbécil o algo así? Me estoy arrepintiendo de pedirte ayuda- Jungkook apretó el puente de su nariz- Ahora debemos ir a la Casa de cartas - Dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo.

Esperen... ¿Casa de qué?