Chapter Text
Rhaenyra fue al Pozo de los dragones para visitar a Syrax cuando vio a Aemond salir corriendo con lágrimas en los ojos. Sin saber por qué decide acercarse a él y averiguar que paso.
-¿Aemond? ¿Qué paso?-. Le pregunta una vez que estuvo a dos pasos de él.
Si le preguntaran a Aemond más tarde ni siquiera él sabrá decir que lo llevo a abrirse con Rhaenyra en ese momento.
Todo lo que sabrá es que nunca nada lo hizo arrepentirse de eso.
-Aegon, Jace y Luke dijeron que encontraron un dragón para mí, pero en realidad era solo un cerdo al que le pusieron alas y luego fui a donde Dreamfyre y casi me quema-. En ese momento vuelve a llorar y Rhaenyra, no soportando verlo así, lo abraza.
Lo deja llorar un rato hasta que se le ocurre una idea para animarlo.
-Aemond, ¿te gustaría que te lleve a volar?
Aemond se aparta un poco de ella para mirarla y le pregunta: -¿En serio?
Rhaenyra asiente y lo dirige de nuevo al Pozo de los Dragones, donde les pide a los guardianes que ensillen a Syrax con una silla para dos personas.
No mucho después ambos se elevaron a los cielos y pasearon por King’s Landing y sus alrededores.
Cuando volvieron a la Fortaleza Roja Rhaenyra les pidió a los guardias reales Arryk y Erryk que llevaran a sus hijos y al príncipe Aegon a sus habitaciones inmediatamente.
Una vez que todos estuvieron sentados Rhaenyra comenzó a hablar:
-Aemond me conto lo que paso hoy en Pozo Dragón. Eso no estuvo bien y deben disculparse con él.
-Fue solo una broma. Las bromas son divertidas, no veo cual es el problema-. Dijo Aegon.
-Miren a Aemond y díganme si se ve divertido. ¿No, verdad? Porque esta broma no solo fue a su costa, sino que también lastimo sus sentimientos. Entiendo que ustedes quieran divertirse, pero no está bien hacerlo a costa de los demás. Las bromas rara vez son divertidas para el objeto de ellas y este no es uno de esos pocos casos. Somos familia, debemos apoyarnos y ser una unidad, no pelear o lastimarnos unos a los otros.
-Lamento haberte lastimado tío Aemond, enserio pensé que esto sería divertido para todos. De verdad no quería hacerte sentir mal-. Dijo Jace.
Luke se levantó, se acercó a Aemond, lo abrazo y le dijo:
-Por favor, perdóname tío Aemond-. Y no lo solto hasta que sintió a Aemond asentir, solo entonces volvió a su lugar.
-Lamento haberte hecho una broma sobre un tema que sé que es sensible para ti-. Dijo sinceramente aunque no se notara en su tono.
-Bien, ahora sobre su castigo he dado órdenes para que no tangan postre durante las siguientes tres semanas y para que, por ese mismo periodo de tiempo, ayuden a algunos maestres en algunos de sus trabajos después de la cena. Y más vale que no se quejen porque por cada queja les agrego a los tres una semana de castigo.
Eso silencio las insipientes protestas de los niños.
Cuando Alicent se enteró de la broma propuso que los hijos de Rhaenyra cuidaran a los caballos de los establos durante un mes, ya que ella creía que la culpa caía casi exclusivamente sobre sus hombros, sin importar lo que otros le dijeran.
El rey, al ver los distintos estilos tanto de crianza como de manejar las cosas, decide que a partir de entonces la educación de todos los niños reales estará bajo el
control de la princesa Rhaenyra.
No hace falta decir lo mucho que molesto esta decisión a la reina.
Una de las primeras cosas que hizo Rhaenyra fue reemplazar a ser Criston Cole como el instructor en el patio de entrenamiento por ser Steffon Darklyn, quien no solo era más amable y justo, sino que también creía que no alcanzaba con saber manejar las armas para ser un caballero, sino que también había un ideal de virtudes que todos los caballeros debían aspirar a alcanzar.
Cuando vio moretones en los brazos de Aegon después de una clase con un maestre, hablo con el rey y juntos encontraron un maestre que creía inmoral golpear a los niños sin importar el porqué.
Rhaenyra también hacia tiempo para pasarlo con su hermana Helaena y le compro por su onomástica un pisapapeles de ámbar con un escorpión en su interior y un libro sobre insectos al otro lado del Mar Estrecho.
Poco a poco fue conociendo más y más a sus medio hermanos y a sentirse más cómoda con ellos y ellos con ella.
Viserys estaba muy feliz de ver la creciente armonía en la casa del dragón.
Pero la alegría no dura.
Lyonel Strong pidió permiso para que él y su hijo Harwin pudieran volver durante dos semanas a Harrenhall a tratar unos asuntos ahí, tres días después de su llegada fallecieron en un incendio.
Viserys, sin ningún reemplazo en mente y no queriendo demorar la decisión debatiendo candidatos con su consejo, decide reinstalar a Otto Hightower como su Mano.
No mucho después de enviar la convocatoria reciben la noticia de la muerte de Laena Velaryon y de que Daemon llevaba sus restos a Westeros para que su familia pudiera darle su último adiós.
