Chapter Text
Vi como mi esposo, el rey moría, mientras palabras funestas salían de sus labios, no quería una guerra, no quería poner a mi hijo en una posición que él no quería, pero era la última voluntad del rey, así tenía que ser, una vez que le informé lo ocurrido a mi padre, vi como sus ojos brillaban con ambición esto era lo que él más quería. De ahí todo empezó.
Se coronó a Aegon como rey de todo poniente, él había llorado todo el proceso desde que se le encontró en el septo supremo, mientras las criadas lo bañaban y lo vestían, hasta que la gente estuvo gritando y aplaudiendo su nombre, los supresores hacían su trabajo, nadie más que nosotros sentía su olor amargo y triste, por un momento él estuvo apunto de hablar probablemente para gritar que esto no era lo que quería pero en ese momento Meleys apareció con su jinete Rhaenys. Ahora todo sería inevitable.
Sabia que esto está mal, muy mal, sobre todo cuando la fortaleza roja fue invadida, evitaron usar sus dragones, no dieron señales, cuando ya fue muy tarde, trate de correr y buscar a mis hijos ponerlos a salvo conmigo, pero me encerraron, solo escuchaba gritos al otro lado de la puerta, hasta que en un momento se abrió mostrándome a Helaena, desde ese momento permanece cerrada a cal y canto. Espero que Aemon no venga, aún no, él estaba en bastión de tormentas buscando aliados para la causa de su hermano, para la causa de mi padre, mi pobre niño va a ser juzgado por traición, todos correremos con el mismo fin. Tengo que correr y buscarlo, pero estoy encerrada acá en mi habitación, sin saber que le depara a mi niño, a mi familia, el único consuelo que tengo en estos instantes es que Helaena esta acá conmigo.
