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¿Es Una Nueva Manera De Pedir Disculpas?

Summary:

Tobirama debe irse a disculpar con Madara, a pedido de Hashirama. Pero al llegar el momento, sus pensamientos cobraron vida y hablaron por sí solos.

 

Flufftober Día 20.

Día 20: Disculpas.

 

Título en Wattpad: ¿Es Una Nueva Forma De Disculpas?
Título en Ao3: ¿Es Una Nueva Manera De Pedir Disculpas?

Notes:

¡Hola!

Antes de leer, este OS le hice leves cambios al titulo cosa que NO influye en la trama. Solo lo vi que este se vería mejor, pronto lo cambiare también en wattpad, pero por el momento lo dejo así:

Título en Wattpad: ¿Es Una Nueva Forma De Disculpas?

Título en Ao3: ¿Es Una Nueva Manera De Pedir Disculpas?

Work Text:

Odia a su hermano cuando se ponen en plan fastidioso y dramático. Lo que más odia de su hermano, es la amistad que tiene con Madara Uchiha. No sabe lo que detesta más, si al mismo Uchiha o la cercanía con Hashirama. 

—¡Debes disculparte! —ordenó Hashirama desesperado por su hermano menor. Es que Tobirama siempre le anda dando dolores de cabeza desde que Senju y Uchiha hicieron ese trato de paz y se fundó Konoha.

—No lo haré —declaro firme Tobirama, no se arrepiente de sus palabras. 

Bueno, no se arrepiente de lo dicho, pero sí sobre la reacción e Madara. Lo odia con todas sus fuerzas, pero al ver esa mirada llena de dolor y rabia mezclada como soltaba su katana y se fue sin decir nada, algo en Tobirama se removió. Las noches no son las mismas, casi no puede dormir y el rostro de Madara aparece hasta en su más insignificante sueño. ¡Lo tiene harto!

Madara lo fastidia con intensión de verlo salirse de sus casillas y hasta en los sueños le aparece, no hay día que no descanse de ese Uchiha. Verlo pasear por la aldea tampoco le ayuda mucho o tenerlo casi todos los días en la oficina tan cerca de Hashirama menos. 

Ahora recordando los últimos días que tránsito por las callea de Konoha, no lo había visto. Normalmente Madara mantenía visitando tiendas de artesanía, pero ni así lo se había topado, no es que le haga falta, solo se le hace extraño.

«Y si es por lo que le dije.» cuestionó en su mente, sintiendo cierta molestia y no entendía el porqué. 

No debía de afectarle si Madara estaba bien o no con sus palabras, debería darle igual, pero entre más lo piensa, más extraño se siente al respecto. 
 
—Irás a disculparte con Madara o te voy a suspender de tus labores y pasarás largos días en la oficina —advirtió Hashirama, esperando que con esa “amenaza” pudiera acceder a su petición. 

Tobirama suspiro hastiado, no tenía opción. Le gusta estar junto con Hashirama en la oficina para evitar que comenta alguna tontería, pero no le gusta estar todos los días encerrado en cuatro paredes y viendo papeles. 

—Esta bien. Me disculpare con tu amado novio —acepta a regañadientes. Por poco y vuelve a negarse, pero tuvo que morderse su lengua y ceder solo en esta ocasión.

—¡Es mi amigo, no mi novio! —Escucha negar una y otra vez a un Hashirama desde su oficina. Apenas aceptó, salió lo más rápido del lugar. 

Ahora a pensar como tendría que disculparse con Madara. 

 

>>>>>>>>>>>…………..

 

Tres días. Eternos y frustrantes días. En cada ocasión que quiere acercarse al Clan Uchiha, es interceptado por Izuna Uchiha, hermano menor de Madara y a quien odia mucho a Tobirama. El Senju de cabellos blancos, jamás entendería a Izuna, lo odia sin razón alguna, en cambio Tobirama considera que sí tiene razones obvias para odiar a Madara como por ejemplo: no podría ser porque ha matado a Senju's porque los de su clan hicieron lo mismo con Uchiha's, sería muy hipócrita odiarlo por eso.  

¿Por qué odia a Madara? 

Ahora es la pregunta que no deja tranquila su mente, debe haber alguna razón válida para su odio hacia Madara. ¡Debe haberla! Pero, ¿Cuál? 

Preguntas sin respuestas, Izuna su piedra en el zapato y la desesperación reina en él. Agregando que ese día en donde pasa la raya hacia sus ofensas con Madara, no lo deja dormir en paz.

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Tobirama se encontraba furioso con un par de guardias de otros Clanes, no solo perdieron una importación importante que vendría a Konoha, dejaron escapar a unos traidores y perdido documentos confidenciales. Hashirama como Hokage trataba de calmar los aires, pero tampoco había mucho porque lo parece tener una infinita paciencia, estaba llegando a su límite. Deja a Tobirama hecho una furia con los otros ninjas, igual de enojados y tratándose de justificar para atender a Madara quien recién llegaba de una misión importante. 

—Perdí los documen… —Madara no termino de hablar al ser interrumpido por una mano que se puso en su hombro. 

Madara se voltea dispuesto a frente al quien oso ponerle una mano encima, pero ni pudo decir nada ante el estallido de Tobirama.

—¡Eres un inútil! Dizque Madara Uchiha, líder del Clan Uchiha y poseedor más poderosos de esos malditos ojos —arremetió Tobirama enojado y sin medir sus palabras—. No pudiste cuidar esos documentos tan importantes —cuestiona dando pasos hacia delante, quedando cerca de Madara.

—¡Ve y hazlo tú! —contraataca, sin ánimos de discutir, pero no se iba a quedar callado.

La fuerte discusión entre Madara y Tobirama inició, diciéndose las mismas palabras y ofensas que otros días. Es tan repetitivo que a veces Hashirama se hastía y desea que ninguno de los dos se tope con él otro, pero sabe que es imposible. 

—¡Así por tú ineptitud que perdiste unos pergaminos, así mismos perdiste la vida de cada uno de tus hermanos, por incompetente! —Fue el golpe y ofensa más grande que pudo haber recibido Madara en su vida. 

La katana que aun sostenía del mango de ella, la soltó, su mirada reflejaba ira y dolor. Aunque intentará decirle al otro algo igual o más ofensivo, no podía, sus palabras no salían. Las noches en donde se culpó una y otra vez por la muerte de sus hermanos, llegó otra vez como si fuese sido ayer, la desesperación, angustia y furia al verlos tiradas como sacos sin valor, la indiferencia de su padre ante las pérdidas y la culpa que su madre montó en sus hombros, sintió una inmensas náuseas. Suspiro y salió de la oficina sin decir nada. 

Tobirama en verdad se sintió mal, no sabia porque, pero en ese momento un impulso de salir corriente detrás del Uchiha o de abrazarlo de le apoderó en todo su cuerpo, pero lo contuvo. No debía sentirse mal por sus palabras, tal vez no, pero la reacción de Madara algo en él, lo desmoronó y aunque no lo admite a voz alta, le suele haber lastimado a Madara con sus palabras.

La culpa en Tobirama fue peor, cuando el segundo compañero de Madara brinda la información de: El enemigo se transformó en uno de los hermanos fallecidos de Madara para distraerlo de la batalla y así lo consiguió. Los documentos Madara prefirió quemarlos que dejar que se los llevará, pero no rindió mucho por ese Jutsu de transformación haciéndole revivir malos recuerdos. Y peor Tobirama no se pudo sentir. 

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Ese día lo perseguiría por el resto de su existencia hasta que se disculpe con el Uchiha.

Un Tobirama decidido, arma un plan en infiltrarse al Clan Uchiha sin ser visto y así ir hacia la casa de Madara para disculparse. Por suerte sabe su ubicación por el mapa de Hashirama de todo el complejo de Konoha y con sus debidas indicaciones de las viviendas de cada uno de los habitantes e incluido el distrito Uchiha y la casa de Madara.

Planeó todo durante dos días, sabe que Hashirama debe estar haciendo su drama porque aun no recibe noticias de sus disculpas, pero que aguante un poco, no es tan fácil como Hashirama lo ordenó. 


.          .         .

 

Solo un intento y consiguió filtrarse en el distrito Uchiha. Debe admitir que pase a la rudeza en el campo de batalla, a los Uchiha's se le caracteriza por ser elegantes y cuidadosos en los detalles, llegando a un límite de fino y delicado. Tan solo veía las artesanía, la arquitectura y demás cosas que admiro a simple vista. Su cabello blanco atraía más de una mirada y murmullos, pero poco le importaba sí conseguía su objetivo. 

En cuestión de minutos, llego a la casa de Madara, sin duda destacaba entre las demás y sin ningún guardia alrededor. Tobirama supuso que al ser una persona tan fuerte, no necesitaba de vigilancia y lo que conoce de Madara que es un hombre muy orgulloso para tales atenciones. 

Toco dos veces a la puerta, espero un rato y nadie abrió. Estuvo en ese ritmo un buen rato e inclusive varios se acercaron con miradas sospechosas al Senju quien se excusó-cuando le hablaban- que eran órdenes del Hokage, con esa vaga excusa hasta el mismo Izuna se la creyó y se marchó mientras soltaba maldiciones por lo bajo, no sin antes ”advertirle” al Senju que cuidará de sus acciones dentro del distrito Uchiha. Tobirama puede odiar a los Uchiha's, pero no es tonto como para hacer algo y encender la furia de esa Clan en su contra. 

—De seguro no me quiere abrir. —Suspiro, sintiéndose molesto por suponer que el Uchiha lo ignoraba a propósito. 

Esperó unos segundos más y volvió a tocar la puerta, con mucha más fuerza y alzando su voz llamando a Madara. En esta ocasión, escuchó los fuertes pasados y el chakra elevado de Madara, sonrió al hacerla la imagen mental de su furia. 

—¡Si no te abro es porque no quiero, imbécil! —exclama Madara al tiempo que abre la puerta.

Tobirama iba a contestarle de igual forma, pero al ver a Madara teniendo sus largos cabellos más rebeldes de lo usual, portando un elegante kimono negro con bordados de plumas blancas y ese rostro soñoliento mientras echaba un largo bostezo, luego se estiro un poco. 

 

Lindo.

 

Esa fue la palabra que cruzo por su mente, lo peor es que no lo negó, ni fue en contra de sus propios pensamientos como en anteriores ocasiones. Muchas veces se regañó por pensar en Madara de manera atractiva o considerar ciertos gesto en algo lindo de él. Es más no sabe desde cuando empezó a notarlo de esa manera, ni porque la molestia al verlo tan apegado a su hermano o cualquier persona que no fuera él, mucho menos que mayormente provocaba las discusiones para que el Uchiha pusiera toda su atención en su persona. No lo sabe y aunque le cueste admitirlo, le gusta. 

—Me gustas, Uchiha. —Lo soltó directo y sin anestesia, dejando a Madara estático por un instante. 

Tarde se dio cuenta de su error, dejo que sus pensares tomarán control y hablarán por sí solos. Madara se sorprendió al oír eso, pero luego soltó la misma carcajada que cuando sus enemigos le subestima o dice alguna barrabasada. 

—¿Qué es?, ¿Una nueva forma de disculpas? —cuestionó algo divertido y en segundos volvió a su expresión seria—. Sí vienes a burlarte de mí, es mejor que te largues —demando teniendo un conflicto interno. 

Podría haber respondido con alguna afirmativa y llena de burla, tan sólo para hacer sentir mal al otro. Pero su respuesta fue muy distinta y no solo dejo sorprendido a Madara, también a Izuna y Hashirama que llegaban, el uno al reportar la situación y el otro preocupado de que Tobirama hiciera alguna tontería. 

—¡Tobirama! —grito Hashirama horrorizado, no por lo que vio, si no de la reacción que podría tener Madara. 

—¡Maldito Senju! —Izuna activo su Sharingan furioso. 

Y es que no era para menos. Tobirama beso en los labios a Madara. Esa fue su grandiosa respuesta, tomar del cuello del kimono y besar a un sorprendido Madara por la repentina acción. 

—En verdad, lo siento por lo de tus hermanos. No debí decir esas palabras, tampoco hacerte sentir mal, mis disculpas son sinceras, Uchiha —hablo Tobirama bajo, haciendo chocar sus respiraciones—. También es sincero lo que dije anteriormente y la acción —aclaro sobre la confesión extraña y el beso. 

Madara no sabia como contestar, pero sí se pudo mover tomando a Tobirama de la muñeca y adentrarlo a su casa, seguido cerrando la puerta antes de que la bola de fuego que lanzo Izuna impactará en Tobirama. 

—¿Así son tus disculpas? —preguntó Madara, al poder salir un poco de la impresión. 

—Sí, así son y sólo para ti, Uchiha —confirmó invadiendo el espacio personal del otro, quien no se quejó.

—Esfuérzate más, no son buenas, Senju. —Fingió restarle importancia y ahora fue él quien lo beso. 

Un beso apurado y tosco, demostrando lo cuan callados estaban sus sentimientos.

—Y no vuelvas a mencionar la muerte de mis hermanos. No habrá segunda vez —advirtió separándose del beso, con el asentimiento del contrario fue más que suficiente para volver a unir sus labios.

Mientras que Izuna y Hashirama afuera decidieron irse, dejándolos solos. Para nadie era un secreto la fuerte atracción y gusto que se tienen esos dos, pero ni Madara, ni Tobirama parecían querer dar el primer paso y gracias a esas disculpas es que lograron darlo. 

 

Fin.

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