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Category:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2022-12-27
Completed:
2022-12-27
Words:
7,043
Chapters:
2/2
Kudos:
22
Bookmarks:
1
Hits:
263

Maldita adicción (MileApo)

Summary:

Después de compartir variados momentos íntimos para crear confianza entre ambos, Mile se da cuenta que los labios de Apo son adictivos.
Cada minuto que volaba a través del tiempo era una jodida condena, necesitaba ahora mismo un nuevo taller de confianza.

Notes:

Este corto fue inspirado en el workshop de MileApo

Chapter Text

ㅡP'Mile—Fue un susurro que escuché cerca de mi oído, con una voz suave y dulce demostrando su emoción de placer por tenerme cerca, su cuerpo pegado al mío sin ninguna prenda que nos separase.
Lo necesitaba.
Justo aquí, a mi lado.

ㅡDime que lo quieres tanto como yoㅡMiré directamente a sus ojos, sintiendo una oleada descarga eléctrica pasar por mi cuerpo. Joder.

ㅡSi, dentro de míㅡ Movió sus caderas simulando pequeñas penetraciones, mi miembro justo en su culo frotándose.

ㅡ ¡Uhg! Mierda...ㅡ Solté un gruñido, volví a besarlo.
Esos labios carnosos y su lengua deliciosa se juntaban con los míos, jugueteando, dominando. Quería poseerlo, quería que me perteneciera, quería...

Desperté.
Mis párpados abiertos y con la mente nublada, intentando procesar la imagen mental que había tenido, mi mente aún no desnudaba el caótico sueño antes visto hasta sentir un pequeño dolor proveniente de mi entrepierna.
Grité.
Grité al darme cuenta de lo que había soñado. Joder, joder, joder, ¡joder! Estaba soñando con Apo, mi compañero de trabajo y mi amigo. ¡Mierda!
Miré a dirección de mi miembro duro gracias al estímulo visual, no entendía la posibilidad de cómo había tenido una erección por culpa de mi compañero. Una jodida erección.
Esto no era real.
¡Pero sí que lo era!
Intenté formular una respuesta coherente ante la pregunta del por qué estaba reaccionando de esta manera al verme a mí mismo follando con Apo, pero era claro que estaba totalmente perdido.

El sonido desgraciado de mi alarma apareció dejándome en blanco y nublado mi cabreada mente, tan sólo era de mañana y ya me encontraba frustrado, tomé mi móvil y pasé mi dedo pulgar por la pantalla apagando la alarma. Debía levantarme ahora mismo para ir a trabajar, pero antes de eso, ir a buscar a Apo.
Ni siquiera entenderé cómo voy a ver su cara ahora mismo, estoy jodido de la vergüenza.
Con el tiempo pasado, me encontraba vestido, luego de una larga ducha con agua helada para calmar mi erección. Joder, soy un adulto, no puedo tener una erección por un jodido sueño donde...follaba a Apo, no podía.
Claro que no podía.
Saliendo de mi departamento para conducir hasta la casa del protagonista de mi sueño húmedo, llegué hasta el lugar, lo llamé, una y otra y otra vez.
Iba a entrar si no me contesta ahora mismo. Marqué su número, pero no tuve éxito con mi propósito.

Voy a entrar.
La puerta trasera de su casa siempre está abierta. Lo sé, desde que lo conozco ha tenido esa mala costumbre. Incluso desde un principio donde iba a hasta a su casa para irnos juntos a la sede de filmania, cada vez que se quedaba dormido entraba por allí sin que él se diera cuenta, le he dicho innumerables veces que dejara la puerta cerrada, pero no me hace caso, aunque jamás lo hace.
Es un testarudo.
Abrí la puerta y logré ver la cocina, hermosa y limpia con la excepción de tener una taza con medio café, que seguramente está helado, y un pequeño plato con migajas de pan.
Llegué hasta el segundo piso y entré a su habitación, pensando que estaba profundamente dormido, siempre que no me contesta las llamadas es porque estaba durmiendo, y para ser Apo quien a todas horas me contestaba el teléfono sin importar el lugar, se me hacía extraño.

ㅡ¡Apo!ㅡ Grité dando un gran empujón a la puerta con la intención de asustarlo en cuento entrara por ella.

ㅡ¡Kya!ㅡ Grita.
Y yo me quedo en blanco. Inmóvil.
Sin pensar en nada y con un shock mentalㅡ ¡P'Mile ¿qué haces?!ㅡ El intentaba cubrirse con una toalla blanca. Mierda. Lo vi desnudo. Tal como en mis sueños. Jodidamente desnudo, con la piel expuesta, esa deliciosa piel morena que poseía, Dios, era un pecado lo que estaba pensando, sexualizando su cuerpo de esta forma, mirando de arriba hasta abajo, su cara con facciones finas que le hacían ver como un ángel, hombros anchos y clavícula definida, ese torso adornado con músculos bien fabricados y tonificados con una cintura estrecha, bajando y bajando, logré ver su zona íntima antes de que se cubriera.
La tenía grande, claro que era grande y gruesa. Y sus piernas, joder con sus piernas largas y delgadas, sólo deseé que hoy utilizara un short corto como solía ocupar en algunas ocasiones.
Me limité a morder mi labio.
¡Era un maldito pervertido por pensar en follarlo!

ㅡ¡¿Qué haces aquí?!ㅡSoltó un puchero, uno muy adorable.
Si sigo continuando en seguir viendo lo hermoso que llegaba a ser, me volveré loco. No sólo por no creer en lo que estoy pensando, sino en hacer que logre sentir algo más allá de nuestra relación de trabajo.
Pero desperté de mi mundo llamado Nattawin, dejando de lado lo sucio que puedo pensar al llegar a verlo sin nada que lo cubra.

ㅡ ¡No me contestabas! Así que entréㅡ Solté una sonrisa, era algo nerviosa, y con la intención de esconder lo que Apo ocasionaba en mí.

ㅡ¡Lo siento!, me estaba duchando, hoy desperté tarde porque no escuché mi alarma.ㅡ Y que bien que no lo hiciste.
Suspiré.
Phakphum deja de pensar en blasfemia, ¡no eres un adolescente! ¡Eres un hombre adulto!

ㅡSaldré por un momento, vístete.

RíeㅡPor favor, tenemos lo mismo. No seas tímido, cuando tengamos nuestras escenas de amor nos veremos desnudosㅡ Soltó como si fuese lo más normal del mundo y sin una pisca de remordimiento.

Me sentí sonrojado, avergonzado por lo que había dicho, no esperé que reaccionara de esa forma y dijera eso. Si fuera otro, no pensaría de esa manera, ver a otro hombre desnudo no me haría reaccionar, he visto a mis amigos en los camarines del gimnasio, todos sin nada de ropa y con un buen aspecto físico, jamás había tenido una erección al ver a cada uno, ni siquiera me acercaba al punto de husmear para querer verlos, no, claro que jamás sentí esa necesidad.
Y Apo, con el está siendo diferente.
Ese sueño de hoy me dejó aturdido.

ㅡ Sólo te esperaré en el autoㅡ Di media vuelta, dejándolo completamente sólo y volviendo a mi vehículo esperando su llegada luego de un cuarto de hora.
En todo momento, pensé en la forma de su cuerpo, lo sensual que se veía desnudo, y lo imbécil que era yo al permitirme todo este tipo de pensamientos cuando soy un adulto, además, es mi compañero de trabajo, no debería estar pensando y sintiendo este tipo de cosas con el, jamás, no era una relación profesional, y si llegaba a sentir algo por Apo, existirán consecuencias peores de las que puedo imaginar, por ello debía negarme todo el estímulo que me brindaba, pero era una jodida tortura que no me dejaba pensar claramente e intentar ordenar mi mente de todo el desastre.
Odiaba esto.
Cuando di mi audición no me imaginaba, ni en un millón de años, que iba a reencontrarme con mi menor de la universidad y sentir algo más.

Suspiro frustrado, pero luego me doy cuenta que Apo estaba abriendo la puerta del copiloto, con una felicidad impregnada en su cara, parecía un sol que iluminaba la oscuridad.
¡Mierda!

ㅡ Disculpa la demora P'Mile— Fue lo que me dijo al entrar.

ㅡNo te preocupesㅡ Comencé a conducir mientras el me hablaba de sus tiendas favoritas y últimas películas que había visto, le gustaba los documentales y películas que tratarán de tiempos antiguos, históricas. Yo sólo ponía atención en cada una de sus palabras mirando al frente, reía junto a él, me divertía a su lado y hablaba cómodamente, realmente sentía que estaba en mi lugar con Apo.
Estacioné mi auto fuera de la sede,
hoy comenzaba un largo día.

Con una dura mañana, observando, analizando y estudiando nuestros papeles, sacando a nuestros personajes y reaccionando a cada una se las emociones que debíamos dar para agregar vida al papel dado, fue complicado, realmente complicado, entender a Kinn me hizo crear una vida nueva, una personalidad nueva y sentimientos que no reconocía.
Mi carrera actoral recién había comenzado, sabía lo importancia de tener sostener todas las emociones de mi personaje, un trabajo duro, aprender a estar enojado como Kinn, feliz como Kinn, disgustado como Kinn, triste como Kinn, todo igual a Kinn.

Y pasando de largo, ahora mismo me encuentro al frente de Apo, en un taller donde debíamos crear confianza y conocernos de manera física y emocional, todo para ayudar con los sentimientos de nuestros personajes, no iba a negar lo inquieto que me encontraba, de sólo mirar directamente a sus ojos, hacía de mi un manojo de nervios pero claramente lo simulaba.
Su rostro quedó grabado en mi memoria, cada parte de su piel morena y tonificada, desde su frente hasta su mentón, observé dándome el trabajo de hacerlo, quería mirar todo lo posible, ver cada perfección e imperfección, pero mientras más observaba, me di cuenta que Apo no tenía ningun defecto. No. No lo tenía. El era perfecto, lo idealizaba, bastante según yo, pero no me importó, ni me reproché al decirme a mi mismo mentalmente lo hermoso que era, su aspecto guapo me hacía sentir el cuerpo cálido.

ㅡDeben acercarse másㅡ Escuché e hice caso, nos acercamos, la punta de nuestras narices se rozaron en el trayecto, aún con los ojos abiertos vi que soltó una pequeña carcajada, lo que provocó una risa en miㅡPor favor manténganse seriosㅡ Fue un reproche por parte de una persona del equipo, pedimos disculpas por nuestra poca profesionalidad, y nuevamente Apo estaba serio, mirándome con sus ojos rasgados a los míos, explorandome con la mirada, analizando cada detalle de mi cara como yo lo hice con el, me preguntaba si le gustaba lo que miraba, quiero decir, si le gustaba mi rostro o le parecía feo físicamente, no lo sabía, pero necesitaba una respuesta. Además, admitiré que mi parte favorita de su cuerpo, son sus lindos ojos, tan profundos y expresivos, con un toque de encanto coqueto en ellos.

 

Otra vez.
Nuevamente, sentí un cosquilleo en el vientre. Apo ¿qué me estás haciendo? Exijo una respuesta ahora mismo.

ㅡ Deben conocerse con la nariz, Apo, comienza tu primeroㅡ Asintió, cerré los ojos por el nerviosismo, su respiración chocó en mi piel, y la punta de su nariz recorría cada parte de mi cara, cada que rozaba una parte dejaba un camino cosquilloso, siendo completamente increíble lo que provocaba en mí.
Desde hace mucho que no sentía un contacto tan cálido, no luego de mi desgracia de hace años, y ahora, con el comienzo de un jodido sueño, tengo sentimientos que flotan sin inmutarse de nada, sólo están allí, flotando en mi sangre y recorriendo mis extremidades.
La vergüenza se apoderó de mi, seguía confundido, en algunas ocasiones, aceptaba este hecho, en otras negaba por completo esta emoción, y otras excepciones donde estaba confundido y no entendía nada. Me sentía humano, cada vez más humano, la confusión de lo que Apo lograba en mi, se apoderó nuevamente, y un extraño deseo de felicidad se encontró, la alegría brotó por su tacto, tan delicado y suave.

El seguía recorriendo mis pómulos y mientras más arriba llegaba, sus labios rozaron cerca de mi mejilla.
No tengo idea de cuánto tiempo había pasado, pero sentí que pasó rápido hasta que escuché a la misma persona ordenarme que ahora debía ser yo quien conociera la cara de Apo con mi nariz.

No podía describir lo que me ocurría ahora mismo, tocando su cara como el lo había hecho conmigo.

Pasee mi nariz por su mejilla, trazando pequeños círculos, luego recorrí su frente, pude lograr oler su cabello, un aroma tan exquisito que necesitaba sentirlo más de cerca, un suave olor a rosas de un champú costoso.
Seguí amando cada momento en que tocaba su cara, admiraba cada parte de esta, no era mirarlo, era tocarlo, era...conocerlo físicamente, lo peor es que deseaba llegar más a fondo, succionar hasta lo más oscuro que el poseía. Lo deseaba. Lo necesitaba. Ya. Ahora mismo.
Mis pensamientos fueron más oscuros, dejé ver mi deseo de tener ahora mismo a Apo para mi ¿acaso era una necesidad carnal? Pareciera que sí.

Refleje mucha pasión mientras recorría sus poros, la tersa piel canela que desee probar con mi propia boca, besar y tocar, y así seguidamente.ㅡQuedemos hasta aquí por hoy, debemos ir lento, realmente han hecho un buen trabajo.
No, no quería.
Necesitaba más.
Deseaba más.
Quería más.
Seguí con mi camino, mimando cada lugar con la pequeña caricia de mi nariz, aún deseoso por más. Dios, todo de él era un pecado, un mismísimo infierno que succiona tu alma para hacerte tener los pensamientos más bochornosos que tengas, él era mi infinito.
Mi necesidad de Apo se incrementaba y no había un suelo donde cayera y me trajera al mundo real, no, no existía en este momento, y pareciera que jamás se hará presente, porque una locura inundó mi pecho, aunque claro, esto era una locura, tan gigantesca que me dejaba crear acciones que luego me arrepentiré y me avergonzaré por haberlo hecho y por culpa de Apo estoy dejando mi lado razonable.

ㅡ P'Mile, debes pararㅡ El estaba burlándose, y mi universo Nattawin desapareció.
Mis ojos de golpe se abrieron, mis músculos se tensaron y mis mejillas se sonrojaron.

ㅡ¿Q-Qué?

ㅡ Ya hemos terminadoㅡ Y pude lograr ver que cada integrante del equipo miraban extrañados mi forma de actuar. Jamás había estado tan avergonzado en mi vida, no como en este momento. Pero sólo la sonrisa de Apo me hizo lograr cobrar compostura.

ㅡ Uff, como pasa rápido el tiempo ¿eh?ㅡ También mis labios forman una curvatura, bromeo para pasar el mal momento, y el también logra seguirme el juego, siempre tan bromista, su característico humor me hizo sentir mejor.

(...)

Ya no podía más.
No.
No puedo.
Hoy debía besarlo.
Completamente diferente cuando lo hice en el ensayo.
Ahora no sé que hacer, he sufrido nuevamente un sueño erótico donde Apo era el protagonista, follandolo salvajemente mientras el gritaba mi nombre. En cada momento de este insufrible sueño, se veía apetitoso y deseable.
¡Mierda!

La orden que nos dieron fue que debíamos besarnos, lentamente y apasionadamente, quebrar cada vergüenza antes de actuar. Nuestras manos estaban entrelazadas, con la misma posición que la de ayer, donde nuestros ojos se apreciaban directamente.

ㅡAhora, comienzas tú, Mile.ㅡ La voz femenina de la chica que se encontraba con nosotros regulando cada movimiento y ayudándonos en lo que más pueda, dando órdenes para el taller y nos indicaba qué era lo que debíamos hacer. Y hoy, era más íntimo que lo realizado de ayer.
Como se me dijo, debía comenzar a besarlo, pero primero me acerqué sutilmente, Apo cerró los párpados de sus globos oculares esperando por mis intrusos labios en los suyos. Mientras más cerca, noté que él estaba tenso, tenso por mi presencia en su zona personal, comencé a dar pequeños besos por su rostro, en sus mejillas, en su frente, en su mentón, en su nariz y cerca de su oreja, menos en sus labios, mi corazón estaba por estallar, y los latidos cada vez eran más rápidos e intensos.

Me dejé llevar.
Ni siquiera me importó que hubiese más personas en el lugar donde nos encontrábamos, sólo me dediqué a mimar cada parte de su cara, y el estaba nervioso, lo supe, quizás sentía lo mismo que yo, sus manos apretaban cada vez con más fuerzas las mías, y yo acariciaba con la punta de la yema de mis dedos sus nudillos.
Quería jugar con el, no entendía este lado dominante que estaba saliendo a flote de mi, ayer estaba todo nervioso por tenerlo cerca y hoy estoy deseoso por más, casa vez más.

Abrí mis ojos lentamente, miré sus labios entre cerrados, y pude notar sus mejillas levemente rosadas, se veía tierno, muy tierno. Y nuevamente cerré mis párpados y estampe mis labios contra los suyos finalmente, y mi corazón, ya complicado por el momento anterior, ahora estaba en una explosión de emociones y sentimientos, porque... joder, su boca era dulce, completamente dulce y apetecible.
Moví ligeramente mis labios para acariciar los de Apo, chupaba el labio inferior una y otra vez, teníamos un contacto cariñoso y apasionado, íntimo en resumen, el no se quedó atrás, porque siguió mi ritmo lentamente y también lamia con su lengua mi boca.

Madre.

Estoy en el paraíso.

Un paraiso llamado Nattawin.
Y no quiero salir más de aquí.

Nos separamos, ya era momento de acabar, lentamente y quedamos en la misma postura inicial.
Se escucharon aplausos del equipo por nuestro encuentro bucal, y caí en la cruda realidad, teníamos ojos chismosos viéndonos, y ni siquiera me inmuté en el momento.

ㅡRealmente estoy emocionada y contenta por la química que llevan ustedes, a los fans les encantará la serie, aún más los besos.

Sí, quizás, puede ser.
Apo apartó la mirada de la mía, me pregunto ¿en qué estará pensando? Dejó mis manos vacías, mis dedos ya no estaban entrelazados con los suyos y se paró de donde estaba sentado anteriorment.

ㅡ Estuvo bien ¿cierto, P'Mile?ㅡ Me guiñó el ojo derecho y yo quedé anonadoㅡ Disculpen, tengo que ir al baño.

Y se fue.

No pude lograr entender su expresión luego de ello, porque seguimos practicando con nuestros labios, pero Apo no me miraba, en ningún momento mientras que yo lo hacía y en algunas ocasiones me miraba detenidamente, lo sabía, porque cuando lo seguía con mis ojos, el apartaba su vista rápidamente.
De esta manera fueron pasando cada ensayo, y mientras más y más pasaban, yo me volvía adicto a sus labios, tan carnosos con una lengua exquisita, su sabor dulce era mi nueva obsesión, cada mañana despertaba impaciente, quería llegar lo más temprano posible para que tuviéramos el taller nuevamente, y así lo conseguía, lo volvía a besar una y otra y otra vez, no me cansaba de hacerlo, porque su boca era mi droga, una nueva droga muy poderosa para mi y ya estaba perdiendo la cordura.

(...)

Seguía besando sus labios, lentamente, chupando la parte inferior de su boca con suavidad. Lo amaba, amaba besarlo y necesitaba aún más de él.
Maldita adicción.
El dejó sus manos en mis mejillas, tal y como se indicó en el libreto, una escena de Kinn y Porsche en sus momentos más íntimos. Yo no me quedé atrás, y lo tomé por detrás de la cintura con mi brazo derecho, mientras mi mano desocupada juguetea con su mentón, cada vez más intenso, incluso nuestra lengua se entrelazan en el camino, el interior de su boca era completamente cálida y mojada, su lengua era pequeña y sus dientes perfectos, se notaba mucho que Apo tenía un cuidado bucal delicado.

Nos separamos.
Apo aún tomaba mis mejillas, tenía una respiración entre cortada, su pecho se levantaba levemente para tragar aire, aún seguía mirándome. Mierda, no negaré que me sentía orgulloso al ver sus labios rojos e hinchados por mi culpa, una chica del equipo me dijo que yo era muy dominante al besar, si no fuese por ella jamás me daría cuenta, ella pensaba que actuaba bien en aquellas escenas de besos, si tan sólo supiera que no era Kinn quien salía en esos momentos, se volvería loca.
El día se hizo alargado, más porque además de prepararnos para la actuación, tuvimos nuestra primera sesión de fotos. Fue jodido, más cuando Apo estaba en mis muslos recreando la imagen de la portada del libro, su pierna estaba cerca de mi miembro, al punto de rozarlo debes en cuando, lo que se convirtió en una tortura. Cuando toqué su cintura y lo atraje hacia mi cuerpo, me di cuenta que era muy estrecha, perfecta para mis manos, como soy una persona que aprovecha cada momento de su vida, mi mano estaba en su muslo, y no iba a evitar desaprovechar acariciar lo largo de su pierna, joder con sus piernas,
porque me dieron un terrible hechizo.
Estaba embobado con su cuerpo.

Ahora mismo, me encontraba fuera de la casa de Apo ya que, como su chófer personal, fui a dejarlo donde vivía en este momento, el estaba por salir de mi vehículo no sin antes dedicarme un 'buenas noches' con una carita adorable que me hizo derretir el corazón, pero antes de abrir la puerta, me dijo algo que me dejó un tanto sorprendido.

ㅡSabes, siento que estoy haciendo mal las escenas de los besos... no sé si tú...¿podrías ayudarme? Realmente quiero que mi personaje se vea realista en la serie, no quiero hacer las cosas malㅡ Admitió dejándome para dentro porque realmente no entendía, Apo era un excelente actor y cuando me besaba lo hacía a la perfección, además tiene más experiencia que yo en esta carrera, por lo cual me dejó con la intriga, mi mente ya me estaba jugando una mala.
¿Y si el también deseaba esos besos como yo lo hacía? No Mile, es imposible, el es un profesional...pero yo también.
¡Odio mi vida!
Bueno, puede existir esa posibilidad, no era indiscutible, porque para pedirme eso,
mmm no lo sé.

ㅡ¿Seguro? Porque lo haces bienㅡ ¡Pedazo de imbécil! Quería abofetearme mentalmente, debí acceder rápidamente antes de que se arrepintiera, vi que bajó su mirada, decepcionado. ㅡPero si quieres, no tengo problemaㅡReparé mi error, le regalé una sonrisa mía, una verdadera.

ㅡ¡Gracias!. Entremos a mi casa, es mucho más cómodo que en el vehículo.ㅡ Lo seguí, estaba detrás de él y mis ojos no pudieron evitar bajar hasta ver su culo, pero rápidamente la mirada, sonrojado y avergonzado por lo que hacía hecho.
Estoy pecando.
Pero no me arrepiento.

Llegamos hasta el comedor, el me hizo una seña de que me sentara en el sofá e hice caso, deslice mi cuerpo sobre el asiento acolchado, estaba tan blando y suave que me estaba relajandoㅡ Espérame un momento, traeré algo para comer y beberㅡ Fue hasta la cocina mientras lo esperaba, impaciente por practicar esas partes del libreto, cuando volvió traía en una bandeja dos vasos de gaseosa y croissant, sabía cuánto amaba esos postres, cada vez en el set lo veía comiendo aquello, me encantaba verlo comer porque parecía una ardilla, sus mofletes se hinchaban por el alimento y me causaba gracia. Apo dejó la bandeja reposando en la mesa central con una base de vidrio y se sentó a mi lado, de su bolso sacó el libreto, ojeando y ojeando cada parte de este hasta llegar a una escena pasional de Kinn y Porsche.

ㅡ Necesito verificar si lo hago bien, siento que me cuesta lograrlo y que no logro mostrar las emociones de Porscheㅡ Sus cejas estaban fruncidos por la seriedad de sus palabras, hablando concentrado y dedicado en lo que estaba haciendo, lo cual me dejó idiotizado, se veía muy lindo de esa manera, el seguía explicando sus razones, pero realmente a lo que le estaba prestando atención era a cada parte de su rostro, era guapo y no cabía a duda que tenía una contextura fina y masculina.

Sentí un golpe en la nuca acompañada de una risaㅡ¿Me estás escuchando?

ㅡ¡Auch!ㅡ Froté la zona donde me había dado un pequeño golpe. ㅡ Eso dolió.

ㅡTe pasa por no escucharmeㅡ Dice riendo a carcajadas.ㅡ ¿Qué te pasa? Jamás sueles perderte y siempre pones atención cuando se le habla, ¿seguro estás bien?ㅡ Era verdad, siempre ponía atención cuando alguien más me hablaba, pero tan sólo verlo me hacía un imbécil y me quedaba mirándolo embobado.
¡Cada vez estás emociones se hacen más fuertes!

— No es nada, te lo juro— Mentí, pero sabia que el no iba a creerme, me conocía tan bien con el tan poco tiempo que llevábamos trabajando juntos, si bien es cierto que nos conocimos hace muchos años atrás, pero tan sólo era un cruce de miradas en el gimnasio con un pequeño saludo, sólo nos conocíamos de vista, nada más. Quién iba a a pensar que el destino nos uniría otra ves, incluso desde hace mucho tiempo conocía a su mejor amigo ¿2012? O un poco antes, ni siquiera lo recordaba, pero cada vez siento que Apo y yo debíamos estar juntos por el mismísimo destino.
Un jodido destino. Suspiré.
ㅡ ¿Por qué siempre miras el guión?ㅡ Siempre me daba cuenta que Apo al actuar revisaba una y otra vez su guión, lo cual me daba un poco de risa.

ㅡSoy muy olvidadizoㅡ Admite con una sonrisa en su bella cada ㅡ Así que cuando hagamos nuestras escenas, vamos a improvisar.ㅡ Asiento también contagiado por su broma.
Con unos tantos segundos más, estábamos de frente a frente, al igual como en cada taller y comenzó a actuar según el guión presentado, las palabras fluían en su boca y yo lo acompañaba en el diálogo que tenían nuestros personajes, y justamente existía la parte de un beso.
Comencé amar a Kinn y Porsche, porque gracias a ellos podía besar la boca de Apo.
Lo admito, soy un aprovechador.

ㅡ¿Puedo besarte? Es sólo para practicar por mi personajeㅡ El se encontraba cerca de mí, sus manos descansaban en mi pecho por culpa de la escena.
Apo, no me importa, tu sólo hazlo. Si tan sólo tuviera el valor para decirle aquello, lo haría sin dudarlo, pero de seguro me arrepentiría si le dijera.

ㅡ Si, no te preocupes, es sólo por el trabajoㅡ ¡Ja! No me lo creía ni yo mismo, pero debía intentar disimular y deseo por sus labios.

ㅡ¡Gracias!, eres un bueno compañero de trabajoㅡ Y ahora me preguntaba, ¿será que me deseaba tanto como yo a el, dándome una excusa para seguir teniendo algunos momentos
íntimos...?
Apo eres el mejor.
Se acercó cada vez más a mi cara para besarme, nuestras bocas nuevamente estaban unidas. Mierda, era tan adictivo, sentía que me volvería loco si no lo besaba por el resto del día, era como si no hubiese comido nada por toda la mañana y después viera un pedazo de chocolate y lo comiera ¡bendita sea la serie que me dio de probar mi chocolate!

Nos separamos.
ㅡSiento que te falta un poco más de... pasión, lengua con lengua ¿me entiendes?ㅡ Mile te irás al infierno.
Apo me escuchó atentamente.

ㅡ Si, es verdadㅡ Sonrieㅡ...A ti te falta toqueteo, Kinn manosea mucho a Porscheㅡ Me asegura completamente decidido. Lo quedé mirando, lo admito, no me esperaba que dijera eso, pero gracias Kinn, me diste la gran oportunidad de manosear a Apo.

ㅡ¿Quieres que lo intente? ¿No te será incómodo?

ㅡVamos, sólo es el guión, si queremos que la serie sea exitosa tenemos que hacer de nuestros personajes más humanos.

ㅡTu lo haz dichoㅡ Estampe nuevamente mi boca contra la suya, esta vez nuestro beso fue más allá de lo que normalmente solíamos hacer frente a todo el equipo, chupaba sus labios en todo momento y mi lengua con la suya se acariciaban.
Sus brazos estaban envueltos al rededor de mi cuello, mientras que yo tenía mis manos en su cintura y lo traje hasta mi regazo. Estaba perdiendo la razón por su culpa, ni siquiera me daba cuenta de mis acciones, y Apo tampoco le importó sentarse en mis muslos.
Mientras nos besamos, en un corto lapso de tiempo el me habló:— No te preocupes, dije que puedes manosear, es lo que hace tu personajeㅡ Tomó mi mano derecha para dirigirla hasta su culo y vuelve a besarme.
¡Joder!
¿Quién habría pensado que tiene un culo bien formado? Con tan sólo acariciar un momento me hizo ponerme duro, pero debía calmarme, no quería que se enterara de esta reacción biológica que tenía mi cuerpo al tenerlo arriba de míㅡ . Mi otra mano se dirigió a su nalga izquierda, toqué y acaricie su trasero a mi antojo, mis manos amasaban esta parte de su cuerpo.
Estaba en el bendito cielo.

Se alejó de mi bocaㅡ ¿Cómo crees que lo hicimos esta vez?ㅡ Apo estaba ruborizado y con los labios hinchados, nuestras respiraciones aún se fusionan por la cercanía en la que nos encontramos.

ㅡ Perfectoㅡ Estaba jadeando por su culpa.
Cada vez, me estaba volviendo más adicto a sus labios, saborear lo dulce que eran estos se me hacía una jodida droga.

......Continuará en el extra.....