Work Text:
Pandora es la quinta luna del gigante planeta gaseoso Polifemo, que orbita a su estrella Alfa Centauri A en el Sistema Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano a nuestro propio Sol.
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Cuando a Bakugou Katsuki le ofrecieron la oportun idad de ir a Pandora, tuvo sus dudas inicialmente ya que las noticias acababan de trasmitir el desastre que ocasiono el primer intento de “colonización”. Tanto como por materiales como por recursos, Pandora se convirtió en un planeta de sumo interés para la humanidad y Katsuki había seguido las noticias con interés como todos; los videos de un mundo exuberante no eran para menos, pero como soldado sabe que un hermoso ambiente puede tener a los mayores depredadores. Al final no tuvo muchas opciones cuando prácticamente fue obligado a ir, debido a sus capacidades y logros en guerra; ahora que habían perdido la primera oleada, los soldados son tan valiosos como los científicos.
4 años de viaje.
Maldición.
No tiene mucho interés en esto, pero cuando se despide de sus padres sabe que este parece ser un viaje solo de ida; lo cual provoca muchas lagrimas y molestia de su parte.
Debería sentirse orgulloso de ser seleccionado entre un basto conjunto de personas, pero en realidad solo se siente ansioso.
Con 22 años se embarca en un viaje de 4 años, que para él pasa en un pestañeo, camino a un planeta que fácilmente puede asesinarlo.
Genial
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Cuando llega a Pandora todo es jodidamente enorme y eso le produce una sensación de: “voy a morir pronto” que detesta, incluso cuando iba a la guerra o a las luchas, tenía la sensación de que iba a sobrevivir porque todo era conocido; aquí todo es nuevo. Había tomado varios cursos sobre Pandora y tenía un gran conocimiento actual del entorno, los clanes, que esperarían de él y cuales serian sus obligaciones; su principal tarea era el ser un guardaespaldas glorificado y hacer que los salvajes no los asesinaran. Kirishima Ejiro que era su compañero de escuadrón y que también fue seleccionado, parecía mucho más emocionando sobre el tema que el propio Katsuki; lo cual fue aburrido de cojones cuando el viaje estuvo por terminar. Los avatares de ambos estaban madurando como ellos, estaban listos para ser usados y que esa cosa tuviera su ADN era una puta locura.
—Esto es una locura Bro—declara Ejiro a su lado, lo cual era un privilegio ya que no solía soportar a los putos extra.
Pero el idiota de pelo rojo lo había arrastrado de regreso en el campo de batalla cuando recibió una bala en el pecho, así que había considerado que este merecía el rango de “amigo” en su reducido grupo de conocidos.
Camino con este fuera de la nave y con las mascaras bien puestas, ya que este lugar podría asesinarte en menos de 4 minutos sin ellas; era una puta locura que los humanos quisieran colonizar algo tan toxico, pero no puede negar que la vista es claramente intrigante. Un mundo desconocido para ellos, lo cual casi le hace olvidar que ha perdido 4 malditos años del planeta tierra y hasta donde sabe, todos los que una vez amo pueden haber muerto de causas naturales.
O no naturales.
Las nuevas instalaciones en Pandora, luego del fracaso de la primera oleada colonizadora, tienen un aspecto mucho más militar que las imágenes que recibieron anteriormente; Katsuki quisiera admitir que no se siente cómodo aquí, pero cuando entra y ve todo lleno de armas, puede pensar que es como ir a otra base militar como cualquiera.
Originalmente había más científicos, pero puede notar conforme camina, que si bien hay laboratorios y personas con apariencia de intelectuales, la mayoría ahora son militares; Katsuki sabe que estas personas han estado alrededor de un año aquí, habiendo logrado un acuerdo entre los salvajes y manteniéndose al margen en esta ocasión. Muchos de los que vinieron en su nave, serian como un conjunto de protección para los científicos que iban a intentar volver a recuperar los lazos con los salvajes.
Según pudo escuchar esto no estaba funcionando, los salvajes estaban asesinando sin piedad a quien se acercara.
¿Podía culparlos?
Hace varios años que los humanos destruyeron un árbol sagrado en el territorio de uno de sus clanes más importantes, logrando una gran revolución cuando muchos clanes se unieron para expulsar a los humanos; cualquier humano seria visto como amenaza,
Katsuki también pensaba verlos como amenaza.
—Mi nombre es Yaoyorozu Momo, dado que vienen de japón han sido asignados a mi escuadrón—se presentó la científica a la cual fueron enviado, largo cabello negro y mirada afable, Katsuki solamente suspira al pensar que tiene que proteger a una princesita.
El apellido Yaoyorozu era famoso por términos monetarios.
Además, esto era racista, Katsuki hablaba perfectamente 5 idiomas y otros 3 de forma intermedia, así que podría ser puesto en cualquier puto escuadrón de este lugar.
—Es un placer estar aquí en Pandora, todo es asombroso—asegura Ejiro radiante, quien es el carismático de ambos.
Por suerte.
No tiene interés en hablar.
Yaoyorozu camina mientras les explica sobre el lugar, lo cual es aburrido como la mierda y el otro científico con el cabello de dos colores tampoco le da mucha gracia; Yaoyorozu presenta al hijo de Endeavor el famoso investigador que había provocado la primera caída en Pandora, así que Katsuki tiene otro motivo para no sentirse cómodo con el caramelo andante. Hay otros chicos como Kaminari que trabajan en tecnología o Ashido que destaca con su cabello rosado como una loca zoóloga amante de criaturas venenosas; ellos serian las personas que tienen que proteger ambos, así que debería sentir alguna especie de lazo por ellos.
Que no siente.
Ejiro es quien habla con Yaoyorozu tranquilamente, alabando este lugar y antes de saberlo, están en su nueva recamara compartida (un proyecto de millones de dólares y tiene que compartir su habitación) viendo por la ventana de su habitación. Todo el lugar es verde, que aunque hermoso, no deja de representar un peligro lleno de criaturas que intentaran asesinarte en cuanto ponga un paso afuera; algo que no puede negar, es la cantidad de vida que puede observar, el planeta tierra esta cada vez peor por el propio humano y vistas como estas son muy difíciles de conseguir.
Desde que era niño no veía algo similar.
—¿La vista vale la pena? —cuestiona Ejiro divertido, a lo cual Katsuki solamente ignora antes de acostarse en su cama.
Mañana probarían los avatares.
Iniciaría su locura.
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Debería pasar por un proceso de aclimatamiento y adaptación, lo cual Katsuki detesta, pero entiende un poco cuando despierta por primera vez en su avatar y casi asesina a alguien por sentirse atacado; algunas costumbres como soldado nunca mueren. Luego de una hora de poner acostumbrarse, camina en el enorme cuerpo azulado, observándose curioso en sus reflejos y sin acostumbrarse totalmente a mover la enorme cola; sus ojos siguen siendo rojos y su cabello sigue teniendo el color pálido rubio que lo caracteriza. Mientras su cuerpo humano esta a salvo, camina en este extraño avatar fuera de las instalaciones y disfrutando del aire limpio que entra en sus pulmones.
¿Hace cuanto no respira así?
El aire del planeta tierra no se siente así y es un poco desconcertante la facilidad para adaptarse a su cuerpo, especialmente si se compara con Ejiro que después de dos días aún tiene problemas motores.
—Lo haces ver tan sencillo—gruñe el enorme avatar de cabello rojizo, que se tropieza nuevamente y cae en el campo de entrenamiento.
Katsuki solamente bufa mientras sigue su camino, su cola sigue moviéndose en contra de su voluntad a veces, pero ya ha pasado todas las estúpidas pruebas que le han dado; a diferencia de Ejiro.
Durante la siguiente semana Katsuki pasa al campo de entrenamiento para luchar contra otros soldados, quienes parecen asombrados de sus habilidades y como este cuerpo solamente las aumenta. Cada que despierta en su cuerpo humano se siente algo perdido, pero no puede negar que la sensación de los avatares es algo adictiva y tal vez disfruta más de lo que pensó inicialmente.
Su instructor es un hombre llamado Aizawa, que le falta un ojo y una pierna, que las había perdido hace años cuando los Na´vi atacaron a los humanos para expulsarlos la primera vez. Cuando comento por información, Yaoyorozu admitió con tristeza que el hombre había sido un ávido investigador e incluso tenía una escuela con los más jóvenes de la población alienígena, la cual estaba cerrada desde la anterior lucha y era un milagro que hubieran dejado escapar al hombre con solo unas leves lecciones.
Ahora asistía como consejero y entrenador de soldados.
—¿Quién es la niña? —había preguntado en medio de la comida, cuando vio a Aizawa a lo lejos con una niña de cabellera blanca y ojos rojos.
—Esa niña es su hija adoptiva, es una huérfana que quedo atrás luego del primer gran ataque, sus padres eran…no muy agradables; las capsulas para regresar no permitían niños—admite Sero, otro soldado que se había hecho cargo de Ejiro y Katsuki ya que estaría en el mismo escuadrón de protección.
La mocosa debe haber crecido aquí toda su vida, determina Katsuki comiendo aburridamente un emparedado o algo similar; la comida producida aquí era un poco diferente en sabor a la tierra.
Maldita sea.
Necesitaban más especias aquí.
Ejiro se ríe adivinando sus pensamientos.
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Su primera misión no es tan mala, Yaoyorozu quiere unas muestras de plantas que se perdieron en el ultimo ataque y ocupan una escolta, sería una misión de prueba y no tan lejos del complejo; lo cual significa no cerca del territorio enemigo. Todo iba saliendo bien, hasta que el estúpido de pilkachu había resbalado estúpidamente y Katsuki tiene que lanzarse para sujetarlo del cuello, atrayéndolo lejos del barranco, que provoco una pequeña caída de piedras y que una enorme criatura los tomara como objetivo. Mientras crea una distracción y hace de cebo, solamente puede pensar que la estúpida vista no era suficiente para pagar con su vida; dos semanas después de su llegada era como terminaba todo. Mientras corre por medio del bosque alejándose de sus conocidos, maldice activamente cuando cerca de una cascada tiene que decidir entre saltar y probablemente morir, o morir a manos de una enorme criatura.
Por suerte es un hábil nadador.
Así que se lanza sin dudarlo mucho y se alegra que este cuerpo sea mucho más resistente que uno humano, ya que el impacto saca el aire de sus pulmones. La corriente lo termina arrastrando quien sabe cuántos kilómetros en dirección contraria, pero cuando logra salir del agua sabe que está completamente jodido.
Esta perdido.
Tiene idea de donde esta las instalaciones por la dirección del sol, el problema es llegar ahí sin armas o algún guía, por lo cual sabe que es cuestión de tiempo antes que alguna criatura lo asesine; con solo dos cuchillos y recuerdos de la primera vez en territorio enemigo en una guerra, decide que no va a morir aquí sentado y comienza su camino a lo que espera sea su nuevo hogar. Ignorando que todas las criaturas son extrañas y que no pudo investigarlas a todas en su periodo tiempo de aclimatamiento, prefiere mantenerse alejado de todo.
¿Estaría cerca del territorio enemigo?
Ese sería el peor caso.
Claro que eso queda completamente ajeno conforme la noche se acerca y cualquier posibilidad de sobrevivir va en decadencia; aunque sobrevivió una temporada en la jungla con su escuadrón en la tierra, esto era mil veces peor que esas noches tenebrosas. Tal vez si encontrara una puta cueva podría intentar dormir, pero solamente hay un interminable bosque y una sensación de que algo lo estaba acechando por horas; así que cuando la noche cae y con los recuerdos de Sero advirtiendo porque una antorcha seria mala idea, decide adentrarse en un árbol hueco que no tiene ningún habitante misterioso.
Quisiera no dormir, si duerme podrían despertarlo del vinculo y el avatar de millones de dólares podría morir.
Así que debe mantenerse en vela.
Para ser cuerpos de millones de dólares, la falta de chip rastreador le parece ridícula.
Ocupa dejar el avatar en algún lugar seguro, para poder dormir y regresar al laboratorio, dar instrucciones precisas para recuperarlo. Ahora no es el mejor lugar y por eso decide mantenerse la noche en vela, los sonidos de la noche no son tranquilos, todo lo contrario, todo parece sumamente tenebroso y la sensación de ser observado no deja de incomodarlo.
—¿Qué mierda? —pronuncia cuando una pequeña criatura blanca aparece en su rostro, es como una pequeña flor con tentáculos que salta sobre la palma de su mano ahora abierta.
Katsuki ladea el rostro, sin sentir sensación hostil de esta y tampoco recordándola de las criaturas que Sero le había advertido mantener lejos; o de las cuales Ashido no dejaba de hablar sobre cómo eran venenosas. Su primer instinto era espantarla, no parecía capaz de comunicarse o hacer algo, pero la presencia palpitante de esta criatura sobre su mano le pareció de lo más curiosa.
Qué mundo tan extraño.
No es que pudiera culpar a ninguna criatura de intentar asesinarlo, solamente se estaban defendiendo, él era el extraño en este mundo; fue agradable encontrar una especie que parecía no tener intenciones de asesinarlo. Acaricio suavemente uno de los tentáculos, haciendo a la criatura revolotear hasta su cabeza, parpadeo cuando por el tronco del árbol otros cinco más aparecieron; todos jugando sobre su cabeza llenándolo de confusión.
¿Llegarían suficiente para comerlo?
No parecían hacerle daño.
Eran fascinantes.
Lo cual no impidió que sacara un cuchillo que levanto de inmediato cuando sintió la presencia demasiado cerca, alarmándose cuando en la entrada del tronco había aparecido una criatura que lo observaba fijamente; las pequeñas cosas flotantes de color blanco seguían sobre su cabeza, mientras los ojos verdes de la criatura lo veían fijamente. Su cuerpo era un poco más pequeño que el suyo, la piel en lugar de azulada tenía una tonalidad más verdosa y su cola era más gruesa que la de Katsuki; su cabellera era rizada de color verde y sus ojos de color verde lo miraban con ingenua curiosidad.
Un salvaje.
Maldita sea.
Incluso fuerte en combate, había visto videos de salvajes en la lucha y tiene la idea de que, de haber querido, ya estaría muerto; estas criaturas eran asombrosas con el arco y las lanzas, pero de alguna forma seguía con vida.
¿No sería un salvaje?
Por un vistazo rápido a sus vestimentas, estaba en lo cierto en pensar que era un salvaje y no uno de los suyos; tenía solamente 4 dedos y su cola se mueve de forma natural a su espalda.
—¿Vienes a matarme niño bonito? —comenta levemente amenazado, sintiendo la garganta seca ante la idea de una lucha que tal vez no pueda ganar.
Odia admitirlo, pero los videos que ha visto de esos salvajes, en realidad muestra que tienen más instintos animales.
No es que se vaya a ir sin dar pelea.
No baja la guardia incluso cuando no siente un instinto hostil, en realidad puede sentir la curiosidad del chico frente a él que parece verlo mientras su cola se mueve; cuando este da un paso hacía él, Katsuki sujeta con fuerza el cuchillo en sus manos listo para cualquier ataque. Los seres blancos desaparecen de su lado y le alegra, ya que no quiere herirlos,
El ataque nunca llega, la criatura se agazapa frente a él olfateando el aire a su alrededor y Katsuki queda confundido.
Palpa su bolsillo derecho, sacando una de las estúpidas galletas que le quito al cabello de mierda cuando intento comer en medio de la expedición horas antes; los ojos de la criatura brillan verdes de emoción y casi quiere llorar de la risa cuando las ofrece, porque son aceptadas. Las historias de los soldados que han luchado con estas criaturas parecen un chiste ahora, no baja la guardia, pero retrocede el cuchillo observando como la criatura ronronea cuando mete una galleta a la boca.
La cola se mueve feliz.
Katsuki piensa que tal vez está soñando alguna estupidez.
Había estado estudiando el terreno y la vida de este mundo, por lo cual el idioma estaba de lado; se suponía que no iba hablar con nativos; lamenta profundamente el no haber aprendido el idioma ya que este idiota podría ayudarle, por lo cual ahora mientras observa a la criatura canturrear al comer la galleta, deberá hacer magia para comunicarse.
¿Entendería el inglés?
—¿Podrías ayudarme? —odia verse en la necesidad de pedir ayuda, es humillante para él, aunque no tanto como morir en su primer mes en este mundo.
La criatura ladea la cabeza, probablemente sin entender nada.
Maldición.
Lo único bueno, es que no parece querer asesinarlo.
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Katsuki ha apodado a la criatura Deku, porque lo ha visto tropezar con nada frente a él y caer dentro del rio en la demostración de inutilidad por excelencia; Deku era una forma de decir inútil en su antiguo hogar y cree que le queda a la criatura. La criatura es como un perro que encuentras en la calle, alimentas y se queda a tu lado luciendo estúpidamente adorable; es difícil pensar que los nativos son asesinos si tienen este aire de inocencia a su alrededor. Luego de darle todas sus galletas a Deku, este ha hecho pucheros cuando no le ha dado más, antes de irse caminando y Katsuki decide seguirlo; no tiene nada mejor que hacer y el nativo aumenta sus posibilidades de sobrevivencia. A pesar de la inutilidad de la criatura y que no habla su idioma, este no se aleja demasiado y siempre voltea a ver sobre su hombro asegurándose que lo está siguiendo.
No es la forma en que espero sobrevivir, pero cuando Deku lo toma del brazo impidiendo que caiga hacía un agujero que no observo, supone que puede confiar por el momento en este.
Conoce el bosque mejor que Katsuki.
La criatura lo deja descansar, se acerca a él cauteloso y pareció encantado cuando palmeo su cabeza cual animal; los ojos de la criatura eran enormes y sus pupilas se dilataban si hacia algo que le gustaba, como darle sus galletas anteriormente.
Katsuki quiere pensar que no ha visto el arco en su espalda o las flechas de las cuales le advirtieron, supone que Deku estaba cazando alimentos para su familia o algo así, pero la idea de que lo hubiera visto como amenaza e intentado asesinarlo es una posibilidad que pudo ser.
—Maldita sea pensé que tenía resistencia, pero ustedes son una maldita cosa diferente—gruñe cuando esta sobre un tronco descansando y Deku le ha dado algunas frutas del lugar, lo vio comerlas, así que supone que no van asesinarlo.
Deku lo observa curioso a su lado, sentado de forma diferente a la suya y con la cola moviéndose mientras ladea la cabeza; hay una especie de diversión en sus ojos, antes de palmearle con la cola el hombro y Katsuki rueda sus ojos. Acaricia vagamente la cabeza de la criatura, haciéndola ronronear nuevamente antes de que prácticamente ponga su cuerpo contra su regazo.
No está seguro que sucede, duda que los nativos sean tan confianzudos o cualquier criatura salvaje acepte los mimos de alguien que desconoce.
Pero Deku lo ve de forma tan emocionada, que solo puede suspirar y esperar que el tipo lo deje cerca de su base.
Es de noche, muy de noche.
¿Qué pensarían en la base que le sucedió?
Deku se congela un instante antes de tensarse y levantar la cabeza viendo fijamente hacia la distancia, sus orejas se agachan y sus pupilas se vuelven dos rendijas mientras un gruñido sale de su garganta; Katsuki se encuentra perdido, antes que pueda preguntar que sucede, Deku se levanta rápidamente y corre en dirección contraria.
Maldice mientras se intenta incorporar y alcanzarlo, pero este ha desaparecido en un instante.
El hijo de puta lo dejo atrás.
Antes que maldiga su suerte, sonidos de pisadas y luces lo distrae; no es el enemigo. Katsuki escucha su idioma y grita para que lo encuentren, no pasa más de dos minutos cuando un Ejiro alarmado sale en su avatar y de una tacleada lo saluda; cuando cae al suelo siente que el aire sale de sus pulmones. Hay un equipo de soldados detrás de este, todos con armas y listos para atacar de ser necesario, no es que importe. Ejiro le da un sondeo antes de atraerlo en un abrazo, antes de que vuelvan a caminar a la base que esta extremadamente cerca de su anterior posición.
Voltea a ver al bosque esperando ver unos ojos verdes, pero solo lo recibe la oscuridad luminiscente del lugar.
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Cuando su avatar vuelve a estar a salvo puede despertar, todos parecen emocionados de verlo bien ya que la ultima persona desaparecida no tuvo tanta suerte; tiene que pasar unos chequeos médicos Katsuki y su avatar, antes de llegar a la sala de interrogación. Todos parecen sorprendidos que un Na´vi lo hubiera ayudado, todas las criaturas nativas habían abandonado la idea de entablar alguna especie de amistad, pero Katsuki hablo sobre Deku y como acepto galletas; un aire optimista envolvió la sala, penando que tal vez había posibilidades para volver a crear un lazo con la comunidad.
Hasta que lo describió.
—Era extraño, no tenía una tonalidad azulada y se parecía más a los Na´vi de…maldita sea los estúpidos nombres…los Metkayina, los que viven en los arrecifes—espera haber pronunciado el nombre del clan correctamente, pero supone que lo hizo cuando el rostro de Yaoyorozu y Todoroki se congelan horrorizados.
Tal vez lo dijo mal.
—¿Tenía cabello y ojos verdes? ¿Qué hay de su mano derecha? —pregunta rápidamente Todoroki y Katsuki frunce el ceño pensativo.
—Era de noche, pero tenía varias cicatrices y algunos dedos parecían mal soldados luego de quebrarse—contesta por bajo recordando la mano de la criatura, había parecido bastante funcional cuando le trajo comida, pero era claro por la piel que había sido herido hace tiempo ahí—su cabello era rizado—añade con curiosidad cuando ve el reconocimiento en los ojos de ambos.
Probablemente Deku era conocido por ahí, con lo torpe que era, debía ser conocido como un Na´vi estúpido o algo así.
El rostro de Yaoyorozu le hace sentir incomodo cuando ella comienza hablar.
Deku en realidad es conocido como Izuku dentro de su clan, no solamente eso, es el hijo adoptivo del líder del clan Omatikaya y su guerrero más fuerte en la actualidad; Katsuki hace burla sobre el tema, porque es imposible que el idiota que vio sea muy viejo o guerrero. Pero el rostro de ambos científicos no cambia, las grabaciones que le hacen ver tampoco mienten cuando ve incrédulo como un Deku más joven, lucha en medio de la anterior guerra que obligo a los humanos a salir de Pandora hace tiempo. El chico parece joven y torpe, pero su forma de luchar y asesinar es bastante impresionante; hay algo en como la naturaleza y animales parecen haber intervenido cuando Deku se unió a la batalla, que luce como un cuento de hadas.
Yaoyorozu explica que Deku (ella lo llama Izuku, pero para Katsuki es Deku) había sido uno de los niños que Aizawa había querido enseñar; el pequeño Deku había nacido como cruce de un Na´vi que habitaba en los bosques que fue exiliado a los arrecifes, una mezcla de dos clanes que resulto ser mucho más poderoso que la raza por sí misma. De niño parecía haber sido discriminado por los demás Na´vi del bosque, pero con los años se había vuelto un guerrero y el principal héroe de la anterior lucha.
—Izuku tiene una conexión con la tierra en este mundo, con Eywa quien es su deidad y es probable que eso le dé un vínculo con las criaturas de esta tierra; muchos soldados intentaron asesinarlo y no volvieron—afirma Todoroki haciendo que Katsuki mantenga el silencio.
Sigue viendo la imagen congelada de Deku en el proyector, con pintura de guerra en su cuerpo, gritando con los dientes afilados al aire y sangre por todo su cuerpo de sus enemigos.
Intimidante.
Poderoso.
Un guerrero.
Katsuki no puede relacionarlo con la torpe y adorable criatura que vio hace algunas horas.
Este lugar es una locura.
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Toma una semana antes que todo este en orden para volver a salir, la idea de formar un vínculo con el Na´vi que le ayudo, queda descartada cuando todos se enteran de que posiblemente fuera el más temido guerrero de los nativos. La recolección de plantas es mucho más fácil y no hay intentos de asesinato esta vez, Katsuki ve sobre su hombro todo el tiempo en busca de unos ojos verdes, pero no hay rastro de estos; se siente decepcionado en medio de su avatar. Hacen otras tres expediciones a lo largo de los días, estudia más sobre las criaturas del lugar y aprende algunas palabras del idioma de los nativos; porque Yaoyorozu parece tener esperanza de que encuentre algún otro Na´vi que lo ayude sin asesinarlo.
Como no.
No es hasta la cuarta exploración, donde se aleja un poco del grupo luego de haber despejado el perímetro de cualquier posible amenaza, cuando dos ojos verdes se asoman; se congela un instante antes que el reconocimiento brille en sus ojos. Voltea a ver de reojo a Ejiro que le grita que no se aleje demasiado antes de volver con los demás, que Katsuki hace lo opuesto para adentrarse en la vegetación; no ve nada haciéndolo sentir molesto, pero un sonido lo alerta a levantar el rostro.
Sobre una rama puede ver a Deku viéndolo con la cabeza ladeada, sus ojos brillando emocionados y sin instinto asesino que mostro en los videos que había visto anteriormente.
Sacando el paquete de galletas que había llevado en cada expedición, porque era un idiota que tenía alguna especie de esperanza, puede notar que Deku ronronea antes de saltar con la agilidad de un gato; la torpeza que solamente puede tener este, cuando luego de levantarse cae al enredar su cola contra su pierna.
La risa burbujea sin querer de su garganta y Deku lo ve con ojos brillantes antes de extender las manos, Katsuki coloca el paquete de galletas que este comienza a comer rápidamente; puede que sea porque es como un niño, que palmea su cabeza y aumenta el ronroneo.
—Ser torpe—su forma de hablar es bastante descuidada y apresurada en su aprendizaje, pero si había dominado tantos idiomas, esta seguro que solo es cuestión de tiempo.
Deku lo ve fijamente, con diversión en sus ojos.
—Puedo hablar tu idioma—responde en ingles perfecto, que provoca que Katsuki lo vea con la boca abierta, antes que este levante la mirada levemente fastidiado.
El llamado de Ejiro lo alarma de que debe regresar, pero tiene algo que hacer y voltea a ver a Deku que parece no querer irse.
Lo señala.
Deku ladea la cabeza.
—Mira bien hijo de puta, la próxima vez te pateare el trasero por no hablar la primera vez—gruñe sabiendo que tiene que irse, Deku tiene el descaro de soltar una risa cantarina, antes de dar media vuelta y desaparecer como llego de los arbustos.
Cuando Ejiro llega luciendo algo alarmado de no encontrarlo, Katsuki camina con las manos en sus bolsillos y ganas de asesinar a un nativo que lo hizo ver como un idiota.
Hablaba bien inglés.
Bien.
El hijo de perra vería que tan rápido puede aprender el puto idioma de cojones de este planeta de mierda.
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Yaoyorozu esta en contra de dejarlo salir solo, pero Todoroki firma el permiso sabiendo que este podría ser su primer avance en años con los nativos. Estar muy cerca de la base no es efectivo y por lo tanto tiene que adentrarse al bosque, iría con Sero y Ejiro por el tramo más cercano, para luego introducirse más profundo en el bosque. Cuando pasa un río es que siente la presencia antes de verla, toma algunos minutos escuchar el sonido de las ramas y puede saber que el sonido es apropósito para ser encontrado; los ojos de Deku brillan divertidos cuando lo encuentra y Katsuki sonríe de forma salvaje. El nativo voltea a ver en busca de otros, antes de hacerle una señal con la cabeza para que lo siga y Katsuki camina hacia el camino de este; no llegan más de unos cuantos kilómetros lejos donde hay una gran cantidad de árboles de colores.
Aunque.
Todo en este mundo es demasiado colorido, demasiado verde, demasiado libre.
—Pateare tu trasero hoy—grita en voz audible y la risa es la única respuesta que recibe, antes que Deku caiga del cielo de forma ágil.
Su cola se mueve juguetona y Katsuki bufa ante la muestra excesiva de talento.
—Suenas un poco más ágil, te falta un poco de experiencia en la lengua nativa—explica Deku con tranquilidad, antes de arrojar una de las frutas de color morado.
No la ha encontrado en la base, pero cuando pregunto a Ashido, esta aseguro que no era venenosa y por eso le da un mordisco.
—Hablo 5 idiomas perra, solo es cuestión de tiempo—asegura en ingles y Deku asiente para sí mismo.
—Los seres del cielo tienen muchos idiomas, veo eso poco práctico—añade antes de caminar hacia él y extender su mano.
No ocupa decir palabras y Katsuki rueda los ojos antes de sacar el paquete de galletas que Deku toma con facilidad, Katsuki decide tomar asiento cuando este lo hace, sintiendo la presencia del chico y al mismo tiempo notando que la mayoría de criaturas no están por ahí. En las anteriores exploraciones ha visto un sin numero de criaturas nuevas a sus ojos, algunas más territoriales y peligrosas que otras; aunque eso es engañoso, después de todo tiene a la criatura más peligrosa de esta tierra a su lado.
No juzguen a un libro por su portada.
—¿Cómo aprender idioma? —espera hacer la pregunta correctamente, Deku lo ve de reojo antes de parecer pensativo.
—Tu idioma es fácil—
—Hijo de puta—
Deku se ríe un poco más, antes de saltar y ofrecerle enseñar los alrededores; quiere decirle que ya ha sondeado todo este terreno, pero no puede ser descortés con el único posible puente a los nativos. Para su sorpresa Deku tiene formas bastante interesantes de explorar, lo cual le lleva a subir por arboles gigantes y casi caer más veces de las que le gustaría.
El chico es torpe en el suelo, pero es como un puto mono en los árboles.
No habla sobre su clan, sobre otros Na´vi o algo que no fuera las cosas que pueden ver; Katsuki duda que los científicos estén bien con eso, pero para él es inusualmente suficiente. Descubrir este mundo de primera mano es mucho más interesante que verlo por pantalla, así que se deja llevar por todo lo que Deku puede decirle antes que la noche se acerque.
El viaje es intrincado, pero cuando esta por decir que debe irse, se sorprende de volver al claro donde se encontraron horas antes.
Inteligente.
Mucho más de lo que originalmente espero.
Deku sigue siendo torpe a pesar de ahora hablar y descarado, como cuando sin palabras pide que le acaricie la cabeza y Katsuki tiene que aceptar las ordenes de un niño mimado; es cuando esta por irse, que la pregunta por fin sale de sus labios.
—¿Por qué no me mataste? —
Como si hubiera esperado la pregunta, Deku sonríe con tranquilidad.
—Eywa no quería eso—
Si.
No es una respuesta que le deje claro las cosas.
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Eywa es la deidad de los Na´vi, la entidad que controla este mundo como la madre naturaleza y su más alto poder; Katsuki quien nunca ha sido un creyente cree que son patrañas, pero Yaoyorozu explica de forma apasionada sobre el tema. Se ha encontrado otras 4 veces con Deku, este enseñándole cada vez un poco más de los alrededores, parecería un avance, pero no lo es; cada que intenta hablar de su clan o propone hablar con otros “seres del cielo”, Deku cambia el tema rápidamente. Dentro de la base han visto esto como algo negativo y están replanteando sobre la idea de dejarlo salir del lugar, ya que puede que no obtenga ningún resultado; ha apelado a la idea de un trabajo en proceso, pero incluso Katsuki duda que sea verdad. No tiene mucho interés en unir a los Na´vi con los humanos, especialmente porque este mundo esta bien sin humanos; el planeta tierra es un desastre por ellos y siente que este lugar no merece esto.
Pero son órdenes.
Katsuki debe seguirlas.
—¿Le enseñaste a Deku? —pregunta con molestia cuando toma asiento al lado de Aizawa en medio del desayuno, el hombre de cabello negro lo ignora un momento y luego levanta una ceja—Izuku—dice el nombre del chico, aunque suena mal en sus labios.
Deku es solamente Deku.
Este parece aceptar su nuevo nombre y nunca lo ha corregido.
Así que odia que Yaoyorozu y Todoroki lo corrijan todo el tiempo, putos obsesivos.
—Le enseñe el idioma, rápido en aprender incluso para su raza que aprende rápido—comenta Aizawa sin interés antes de masticar un poco más de su comida.
—¿Por qué no habla de ustedes? —pregunta con curiosidad, ya que Deku se niega a hablar de otros como él.
Aizawa lo ve fijamente.
—Si vienes a tu planeta, quemas tus bosques y destruyes el árbol sagrado de tu gente, yo también estaría furioso—
—¿Intentaste detenerlos? —
—Si, como vez no termino bien y mi avatar fue destruido—
—¿Por qué entonces habla conmigo? —
—Una buena pregunta—
Katsuki odia la falta de respuestas satisfactorias, pero antes de irse Aizawa aparta una repostería que crean en el lugar, comentando que Deku le gustaban en su tiempo; su rostro parece levemente pensativo y nostálgico antes de irse, lo que deja a Katsuki igual que cuando inicio.
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El postre es entregado dos días después, Katsuki nota asombrado el rostro levemente congelado de Deku cuando toma el dulce en sus manos; al igual que Aizawa con demasiadas emociones cruzando su rostro, antes de terminar con una sonrisa triste. No hay palabras por algunos minutos, pero luego este pregunta sorpresivamente si el hombre de cabello negro se encuentra bien; Katsuki responde afirmativamente y aprovecha la apertura para indicar que sigue en la base enseñando como tratar a los nativos sin ofenderlos. Este no dice mucho luego de eso, come el postre en silencio y Katsuki continua con los pies dentro del rio en la espera de que algo cambie.
—Era amable conmigo, un ser del cielo interesante—musita Deku de forma pensativa antes de ponerse de pie y marcharse.
Ese día Katsuki no lo sigue, sintiendo que no debería.
La próxima vez que lo ve comenta que Aizawa estaba emocionado de saber que lo recordaba, pero Deku no comenta nada a cambio y en su lugar habla de otras cosas.
¿Esto fue un paso adelante o atrás?
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Deku fue claro cuando pidió que llevara una mochila con artículos suficientes para unos días, lo cual hizo que Yaoyorozu estuviera al borde del pánico y que Todoroki le diera un pulgar en alto; ambos probablemente esperaban de diferentes formas su muerte y Katsuki los apoyaba. Era la primera vez que iría a una incursión con Deku, así que no sabe que esperar a parte de llevar varias golosinas para entretenerlo; inesperadamente el chico lo lleva por un camino principalmente familiar, hasta que llegan al borde donde hay una gran cantidad de criaturas que le recuerda a los caballos. Katsuki los conoce como DireHorse, pero Deku los llama Pa'li cuando le pregunta y supone que es la traducción de su propio idioma.
No domina todas las palabras aún.
El nativo le enseña como son las criaturas y que tendrá que hacer para montarlos, le da una mirada incrédula porque duda que alguien de su clan deje que un llegado del cielo aprenda esto; pero no piensa desaprovechar la oportunidad para montar una de esas cosas. Con ayuda de Deku (para su desgracia) puede subirse fácilmente a uno de tamaño mediano, que no parece afectado con tener a alguien en su espalda; el vinculo es otra cosa y admite que es mucho más fuerte de lo que quiere demostrar.
Es un golpe en tu cerebro, que debes controlar al tiempo que te haces uno, literalmente con la criatura.
Pero aparte de un pequeño resoplido del animal, Katsuki logra controlarlo con facilidad, mientras Deku sonríe complacido antes de llegar a otra criatura similar para montarlo con destreza.
Fascinante, piensa cuando todo lo que ve y siente, es lo mismo que la criatura bajo él.
Se ríe emocionado cuando ambos comienzan el camino, que es mucho más ágil ahora que tienen un medio de transporte e incluso en una recta se da la posibilidad de que ambas criaturas corran a potencia; suelta un grito de jubilo cuando saltan por unos troncos y su bestia sabe exactamente a donde ir de forma rápida. Deku lo sigue de igual forma, de manera mucho más natural y solamente se detienen luego de una hora de continuo trote.
—Dudo que tus amigos estén felices con que aprenda sus costumbres—admite cuando están descansando para comer y Deku disfruta de sus galletas.
El Na´vi lo ve fijamente antes de encogerse de hombros.
—Ellos saben que me reúno contigo desde el inicio, no estaban felices, pero no es que puedan decirme nada—eso atrae rápidamente su atención y lo ve con curiosidad, Deku mastica antes de responder—soy su guerrero elegido por Eywa, así que mi palabra es tan importante como la del líder; además les dije que Eywa me dio una señal contigo y…no es que puedan hacer algo en mi contra—añade antes de cortar lo que iba decir y Katsuki pone un pin mental para retomar la charla.
—Eso es muy arrogante—
—No importa, igual quería enseñarte a montar tu primer Ikran—asegura Deku con ojos brillantes de emoción, lo que hace que Katsuki levante la cabeza rápidamente.
Su mente hace un rápido recorrido para ver si sabe su significado, pero luego de comprobarlo dos veces, esta seguro que no está equivocado.
—¿Un puto dinosaurio volador? —
La sonrisa de Deku es su única respuesta.
Puede o no puede, que al final de la semana casi muriera unas 7 veces, pero como todo un ganador logra dominar un Banshee de Montaña luego de 3 intentos y casi morir al vacío; quien quiera que le diga algo puede irse a la mierda, volar es la mejor puta experiencia de su maldita vida.
Vale totalmente el viaje.
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Tener un Ikran lo hace ver como una puta celebridad en la base, regresar montando en uno es realmente satisfactorio y la enorme criatura resulta ser un dolor de culo como él; no puede sentirse más orgulloso de este. De tonalidades casi naranjas, la bestia gruñe a cualquiera que se acerque o intente verlo a los ojos, solo a un instante de atacar y es por eso que este prefiere mantenerse fuera de la base; pero cada que lo llama con un silbido llega a su lado listo para volar. Llegar a Deku es más fácil si tienes una criatura voladora, pero admite que incluso sin el Na´vi, ha estado revoloteando por ahí por su cuenta, asombrado de la capacidad de sentir el aire como si fuera un pájaro. Yaoyorozu se muere por investigar a la criatura, que no han podido ver de cerca, pero su Ikran solamente gruñe peligrosamente y aterradora cuando se acerca a menos de 5 metros.
Ejiro parece emocionado por la idea de montar a uno, pero cuando intenta enseñarle a montar un Pa´li, este falla estrepitosamente.
Extraño.
Para Katsuki había sido tan natural, que se sorprende de las dificultades de Ejiro y sus compañeros en la base, es luego de una semana que Todoroki puede montar uno para su desgracia, antes que los demás.
Ir por un Ikran los mataría.
No tiene dudas.
—Es tan injusto, yo también quiero volar—se queja Ashido con pucheros, lo cual deja a Katsuki rodando los ojos mientras hace unas anotaciones que debe presentar.
Su proyecto se esta volviendo popular, ahora que ha obtenido conocimientos de los Na´vi, que son preciados para ellos y no se suele enseñar a no nativos; aunque le ha preguntado varias veces a Deku al respecto, este solamente sonríe sin responder. Dado que no fue indicado que es un secreto, procede a enseñarles a su equipo, pero la idea de llevar alguno de estos para montar a un Ikran, se siente de alguna forma como algo que no debería hacerse.
El vinculo que se forma es diferente.
Aunque los Pa´li son realmente dóciles y tranquilos con sus avatares, siguen viendo a los humanos con horror y no se acercan a la base.
—Morirías antes de acercarte—bromea Sero mientras Kaminari sigue resentido de haber caído nuevamente con el caballo alienígena esa mañana.
—¿Hay noticias de Izuku? —pregunta Todoroki cuando llega con Yaoyorozu, a lo cual Katsuki solamente gruñe molesto.
Ya había dicho que este anuncio que no estaría una semana debido a una iniciación con algunos jóvenes de su clan, para molestia de Katsuki y diversión de Deku, no podría verlo por al menos 3 días más. Varios experimentos han avanzado en la base y también encontraron una montaña llena de piedras preciosas, que pensaban exportar a la tierra y podría fomentar la investigación una temporada más; no estaba cerca del territorio de los Na´vi, que, si bien Katsuki no visitaba, Deku mantenía bastante alejado.
Con dos semanas de excavación, intentando no tocar tanto el ecosistema, parecía ser una buena fuente de ingresos que no incitaba la guerra.
Genial.
—Termine, ahora me voy a volar—gruñe dándole los papeles a Yaoyorozu antes de levantarse del lugar para salir.
Los demás se quejan, porque son perras y no pueden volar, les saca el dedo antes de correr a la cámara que lo transportaría a su avatar. Es extraño cuando abre sus ojos en el avatar en la cabaña, porque se siente como haber llegado a casa y volar como el lugar donde siempre pertenece. Solo con su Ikran, se pregunta vagamente cuando dejo de sentirse cómodo en su propio cuerpo y encuentra su tranquilidad en los cielos de Pandora.
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Cuando Deku lo encontró diciendo que irían a una cacería, Katsuki tuvo la sensación de que se estaba perdiendo algo importante; como si todo tuviera una extraña sensación de que un rompecabezas esta por ser formado, al mismo tiempo que siente que algo falta. La cacería, sin embargo, provocaba que dejara la mayoría de sus pertenencias en la base y literalmente fuera casi a mano limpia contra las bestias; Deku le paso amablemente un arco, pero, aunque Katsuki hubiera practicado de niño, no significa que fuera mejor que una pistola. Al final del día y con mucho esfuerzo, logro hacer la cacería siguiendo las instrucciones de Deku sobre cómo debe hacerlo.
Este había parecido demasiado complacido cuando siguió sus instrucciones, la pequeña mierda sonrió incluso al final de manera demasiado brillante.
Algo planeaba la bestia.
Pero se negaba hablar.
—¿Te gusta tu hogar? ¿piensas volver? —es lo que pregunto casi al final del día, provocando curiosidad de parte de Katsuki y casi ninguna respuesta que quisiera.
Pero la pequeña mierda era demasiado curiosa para su propio bien y Katsuki odiaba cuando no dejaba de murmurar frente a él, por lo cual supuso que lo mejor para su cordura, era responder de forma sincera.
—No me gusta, antes…tal vez. El humano destruyo mucho la tierra y aquí todo es jodidamente salvaje, pero me gusta volar—
—¿Eso es todo Kaa-chan? —
—Maldita sea que de todo lo que te enseñe de japones, solo aprendieras las malditas formas de llamar a los niños—
—No respondiste—
—Si es tu forma para que lama tu trasero, bien, me agradas un poco—
Deku sonrió de forma radiante, provocando que Katsuki bufara y volteara el rostro, agradecido que el color de su piel azulada no permitiera un sonrojo por algún motivo.
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Deku no le gustaba acercarse a la base, pero cuando Katsuki hablo de sus conocidos parecía intrigado y debe ser el motivo por el cual acepto conocer solamente a uno de ellos; por mucho que pelo de mierda quisiera ir, Yaoyorozu fue quien apareció con su avatar larguirucho y ojos brillantes ante la presencia de Deku. La mujer había sido parte de los que iban a ser profesores para enseñar a los Na´vi más jóvenes antes de la lucha, por lo cual parecía casi anhelante de ver uno, a diferencia de Deku que estaba sobre un tronco luciendo de manera casi amenazante. Para Katsuki fue algo chocante, el torpe joven que siempre corría hacía él para abrazarlo y exigir dulces como un niño, permanecía a la distancia con aire frio y el arco tenso entre sus manos. Sus ojos verdes usualmente llenos de emoción, estaban helados y tenía un aire de asesino bastante claro que lo hizo tragar saliva.
Una voz en su cerebro le dijo que se miraba caliente, pero la acallo a beneficio de saber que estaban en peligro.
O al menos Yaoyorozu.
Dudaba que Deku lo lastimara a él por algún motivo.
—Deku esta es Yaoyorozu, una…amiga—dudo en la presentación, porque dudaba que la palabra “jefa” fuera bien recibida.
Yaoyorozu para su valor, estaba tranquila e incluso hizo una leve reverencia.
—Mi nombre es Yaoyorozu Momo, es un honor conocer al hijo del patriarca—su presentación era bastante afable y moderada, pero Deku no parece impresionado.
Katsuki se sintió extraño, notando el ambiente pesado no solo por el Na’vi, todo a su alrededor parecía demasiado oscuro en el lugar, a diferencia de lugar cálido y colorido que suele recibirlo cuando va a ver a Deku. El joven parece más al hombre que vio en los videos, el que asesino a humanos y destruyo maquinas sin una pizca de piedad.
Pensó que tal vez todo era falso.
Pero ahora.
Duda que fuera falso.
Este de un salto cae al suelo, pero, aunque es ligero, siente que todo se mueve a su alrededor; Yaoyorozu dijo que Eywa había elegido a Deku de alguna forma, que era muy unido a la naturaleza del lugar y hasta ahora no supo la gravedad de sus palabras.
Todo parece claro.
Siento de ojos de bestias parecen verlos entre los árboles, listos para atacar de ser necesario.
Maldición.
—Deberían irse, de aquí, de mi hogar…asesinos—Deku usualmente cómodo para hablar en ingles y japones básico, parece casi una bestia cuando habla su idioma que le ha estado enseñando todo este tiempo.
Mala señal.
Katsuki ve a Yaoyorozu que sigue con una sonrisa modesta, pero un leve temblor inunda su cuerpo y Katsuki ve el leve pánico en su rostro la verlo; no puede más que enviarle una mirada intranquila, ya que nunca había sucedido nada así los últimos meses.
—Lamento mucho las dificultades que hemos tenido anteriormente, le puedo prometes que una nueva cabeza tiene control de nosotros y buscamos coexistir—la forma en que Yaoyorozu habla, mucho más nativa que la suya le molesta un poco.
Pero no tiene tiempo para celos ridículos, cuando el rostro de Deku se llena de odio.
—¡MI IDIOMA ES SOLO OTRA COSA QUE ROBARON! —gruñe claramente irritado y sacando el arco, maldición—ustedes deben largarse de aquí y volver a su hogar, ¡AHORA! —prácticamente ladra ordenes y Katsuki ve que Yaoyorozu está aterrada.
Se coloca rápidamente entre ambos, sintiendo la flecha apuntarle al cuello y maldiciendo que ahora tiene al asesino Deku.
¿Dónde quedo el torpe chico que ha conocido este tiempo?
Duda que fuera un extraño plan para atraer humanos y asesinarlos, porque sabe que el idiota es inteligente, y no cree que haga un plan de conocerlo por meses para matar a un solo humano que odia.
¿Los odia?
No parecía odiarlo a él.
—¿También debería largarme yo? —pregunta claramente irritado, sintiéndose un poco nervioso de como la jungla parece verlo ahora.
La irritación pestañea en el rostro de Deku, que no deja de ver a Yaoyorozu, antes de que algo haga clic en su mente y gire a verlo sorprendido; los ojos en rendijas se agrandan en tamaño, viéndolo horrorizado. El arco tiembla en sus manos, antes de que este caiga de sus manos y se lance para abrazarlo; se tambalea un poco ante la embestida, pero no tiene miedo.
Deku se abraza a él horrorizado.
Pero el ambiente deja de verse tenso, horripilante, asesino; el llorón entre sus brazos es más natural y normal para él.
Algo que puede manejar.
Tiene la sensación molesta que, en una lucha de vida y muerte, esta jodido.
—Kaa-chan no, Kaa-chan pertenece aquí…conmigo…no tienes que irte nunca—habla casi desesperado y se sentiría alagado, si por algún motivo no sintiera que esta siendo tratado como una posesión.
Porque no le pertenece a nadie.
Pero si esto funciona para que Yaoyorozu pueda irse con vida, supone que es un precio a pagar.
¿No tienes que irte nunca?
La forma en que habla le parece intrigante, pero lo dejara pasar por ahora.
—Yaoyorozu es mi amiga—el nombre de la chica parece hacer que Deku se erice, pero mientras lo abraza solamente le da una mirada molesta a la chica, que parece tensa—no quiero que le hagas daño—añade casi esperando que de alguna forma sus palabras ayuden.
Lo hacen.
Sorprendentemente.
Extraño, para alguien que parece tener el poder de asesinarlos, parece tener una debilidad por él, lo cual va exprimir en este instante si permite que sigan con vida.
—Odio a los humanos—el veneno en su voz, hace que Katsuki acepte la verdad.
Aleja un poco a Deku, quien parece gimotear de la distancia; las manos sobre sus hombros hacen que este vea sus ojos fijamente.
Los ojos verdes llenos de odio, pero casi anhelo al verlo, hacen que se replantee muchas cosas de los pasados meses.
—Soy un humano—no sabe si sus palabras son buenas o malas, pero Deku parece contestarle por él.
—Kaa-chan es Kaa-chan—
¿Qué mierda significa eso?
—Soy un humano también, ellos son mis amigos, me gustaría mucho que no les hicieras daño y si no les haces daño, eso significa que puedo quedarme aquí contigo—era como hablar con el chico de dulces, este terminaría aceptando siempre que prometiera otra cosa a cambio.
Claro que hay diferencia de dulces y vidas humanas, pero por ahora tal vez funcione.
Los ojos de Deku parecen en lucha con él mismo, antes de chasquear la lengua y cruzarse de brazos.
—Bien, pero si hacen daño a mi gente…no…si intentan acercarse a ellos de nuevo…están todos muertos; menos Kaa-chan—habla casi sonriente al verlo, lo cual hace un escalofrió en su espalda mientras ve de reojo a Yaoyorozu.
Dejo el miedo atrás y parece verlos a ambos casi con fascinación.
Emoción.
¿Esperanza?
—Tal vez podamos añadir algún pequeño contacto, Aizawa estaría feliz de dar clases de nuevo, solo personas que yo confió y que no harán daño; más adelante por supuesto—
Deku hace un puchero, viendo con demasiada frialdad a Yaoyorozu, que se tensa.
—Solo bajo mi vigilancia…y solo si Kaa-chan promete estar a mi lado para siempre—habla ahora Deku de forma orgullosa, Katsuki lo ve confundido sin entender que pasa, pero Deku lo ve expectante.
—Bien maldita sea—acepta porque eso significa el regreso de las clases y eso es un paso adelante.
Los ojos de Deku se vuelven brillantes nuevamente, todo el lugar deja de parecer tenebroso e incluso puede sentir los rayos del sol.
Deku sonríe.
—Genial, me voy, tengo mucho que hacer…nos vemos mañana Kaa-chan—salta este antes de prácticamente desaparecer saltando de emoción.
¿Qué mierda?
—Eso fue una propuesta de matrimonio interesante—habla Yaoyorozu jadeante de emoción.
Katsuki voltea a verle como si recibiera un latigazo.
¿Qué puta mierda?
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En la base recibe una gran cantidad de burlas, ya que Yaoyorozu ha cambiado un encuentro cercano a la muerte con una propuesta romántica de matrimonio; que no tiene sentido porque es un humano y no ha besado al idiota nunca. Nadie parece escuchar sus criticas de que no tiene una relación con una raza alienígena, por lo cual el día siguiente va con el mentón en alto para ver a Deku. Aizawa le había agradecido profundamente por el hecho de la escuela, lo cual fue incomodo y aparte de asegurar fechas posteriores, tiene que hablar con el idiota sobre que clase de mierda sucedió ayer. Deku lo espera radiante como siempre, abrazándolo apenas llega y asegurándose de que nadie lo sigue, lo cual parece tranquilizarlo.
El chico parece hablar emocionado sobre otra cacería, cuando lo detiene en seco.
—Ayer dijiste cosas interesantes, mis colegas hablan sobre que te propusiste o algo así—intenta aclarar, pero el rostro de Deku no parece afectado.
Asiente.
Katsuki casi se cae sobre su trasero.
¿Qué mierda?
—He estado preparando a Kaa-chan para hacer las pruebas y ser considerado un Na´vi entre mi pueblo, pero no quieren aceptarte a pesar que haces todo lo que un guerrero adulto puede hacer y mejor—se acicala ante el elogio, aunque no pierde el hilo que se está formando aquí—pero no quieren aceptarte aun, así que pensé que podríamos irnos para formar nosotros un clan nuevo; mi gente parece interesada por el tema, así que podríamos hacerlo y entonces Kaa-chan estaría siempre conmigo—añade luciendo radiante y eso deja a Katsuki perturbado.
—Soy un humano—
—Pero Eywa dice que eres de aquí, perteneces aquí, Kaa-chan dijo que no quiere irse—
—Bueno eso no es raro, pero no importa, soy un humano y esto es loco—
—Pero amo a Kaa-chan—
—Maldito imbécil sin vergüenza—
Si pudiera estar rojo, estaría rojo como una cereza ante el rostro totalmente sincero de Deku y su estúpida manera de hablar. Sigue robando su espacio personal y viéndolo con ojos radiantes, casi esperando alguna respuesta de su parte y eso lo hace todo más bochornoso.
Otra vez un lameculos que espera demasiado de él.
Demasiado de alguien que no merece.
No pertenece aquí, no lo es.
Eso no evita que cuando vea de reojo los ojos de Deku, estos sigan brillando anhelantes y se pregunte por cuanto tiempo ha estado sucediendo esta mierda.
—No me desagradas…pero amor…es una locura—admite a regañadientes, pensando en cómo esto podría pasar y como maldita sea, tendría que volver a la base y explicarles a todos que tenían razón.
Doble mierda.
Deku se acerca para abrazarlo y deja al puto koala Na’vi hacerlo, se siente inquieto cuando la cola de este se enrolla suavemente contra la suya, pero mucho más cuando la nariz algo fría de este acaricia suavemente su cuello desnudo haciéndolo estremecer.
Nunca había sentido algo tan fuerte.
¿Sera por culpa del avatar?
¿Algo estaba mal?
—Te veo Kaa-chan—habla Deku de forma solemne y lo ve de reojo, este lo ve añorante—en sueños te vi antes que llegaras, Eywa te quiere aquí, yo te quiero aquí…perteneces aquí conmigo—asegura con tranquilidad y eso solamente deja más preguntas que respuestas de nuevo.
Pero intrigante.
Porque sus palabras, hacen que algo dentro de él lata emocionado por la idea y no sabe a qué se debe.
—No soy un puto objeto, pero bien, si pertenezco aquí lleva tu trasero adelante para convertirme en un puto Na´vi que dejé a los otros lucir como la mierda que son—sus palabras fuertes no disminuyen la sonrisa de Deku, quien suelta una leve risa musical antes de alejarse y asegurar que serán el mejor clan del bosque.
Si, eso suena bien.
—Podríamos unirnos en el árbol de las almas, eso asegurara nuestro reclamo y serás oficialmente mi pareja—habla Deku emocionado y Katsuki casi se cae ante como esta mierda avanza tan rápido.
Pero bueno.
Si las cosas van a ser así, debe acostumbrarse a esta puta montaña rusa.
Toma las mejillas de Deku, atrayéndolo para darle un beso en los labios, haciendo que este chille alarmado sin entender que pasa cuando se separan; sus ojos engrandecidos y Katsuki sonríe emocionado de que por primera vez es él quien lo deja sin habla.
Si.
Raro.
Pero raro bueno.
—Invítame una puta cena primero idiota—habla pellizcando la mejilla de Deku, quien solamente se suelta dando manotazos incrédulos.
Si.
Tal vez esto pueda funcionar.
Venir a Pandora, puede que fuera correcto después de todo.
Fin
