Chapter Text
"Now you might think that this guy only exists in your mind
Guess what: You're right!"
—(If You Want Love) Lower Your Expectations, Bo Burnham
("Ahora pensarás que ese chico solo existe en tu mente
Adivina qué: ¡tienes razón!")
***
—Tienes que bajar bastante tus estándares, crees que tu pito es un regalo del cielo, pero te prometo que no lo es.
—Ya cállate, Blaise.
—Si quieres tener un novio, solo elige un chico y quiérelo. No es tan difícil.
—Hazlo tú entonces. —desafió el rubio mirándolo con la frente en alto.
—Yo no quiero una relación.
—¡PERMISO! —ambos fueron empujados hacia un lado cada uno y alcanzaron a ver la cabeza roja de Ron Weasley ir corriendo a toda velocidad por el pasillo, saltó una maldita ventana y en el patio, alcanzó a su mejor amigo que hablaba con su tonto novio, abalanzándose sobre él para tirarlo al suelo.
—Ugh —Draco se sacudió la tunica—. Es como un animalito.
—Rawr. —se burló Blaise.
—Todos los Weasley son unos salvajes. ¿Qué te estaba diciendo?
Entraron al aula de transformaciones y agarraron un puesto por el medio.
—Que quieres un novio como Rocky Horror o algo así. Es que tú no te vas a conformar con nada.
—Eso no es verdad.
Una mochila lanzada contra el piso interrumpió su conversación y el asiento de al frente fue ocupado por otra chica con corte de honguito.
—Hola, perras.
—¿Donde estabas, Pansy? —le preguntó Draco.
—Estaba llorando en el baño porque Goyle se me declaró de nuevo. Me quería invitar a la fiesta de Halloween.
—¿Y por qué lloras, ridícula?
—Te estaba jodiendo. Aunque de hecho sí me invitó.
—¿Y qué le dijiste? —le preguntó Draco.
—Que ya tengo cita.
—¿Y quien es?
—Tú.
—Claro que no. —Draco frunció el ceño.
—¡Claro que sí! ¿Con quien vas a ir sino? ¿Tu tu último fracaso amoroso? Deberían darte un cupón a estas alturas. No te pongas quisquilloso, soy una buena cita. Nos podemos disfrazar de piratas. Arr.
El rubio rodó los ojos.
—Ya qué. ¿Tú con quien vas a ir? —miró a Blaise.
—No necesito una cita.
—¿Y de qué te vas a disfrazar?
—No sé, de vampiro.
—¿Vampiro? ¿Cuando haz visto un vampiro negro?
—Siglo veintiuno —le dijo Blaise—. ¿No has visto Crepúsculo?
—¿Qué hablamos del racismo, Draco? —le dijo Pansy.
—No es racismo. Es racista que creas que es racista.
—Anyway... —dijo Blaise en voz alta—. Nada más divertido que dos blancos discutiendo sobre qué es racismo o no.
La puerta se abrió rápido y se escucharon risas fuertes y esa energía... de cuando entra alguien con cierta vibra.
—¡Pura mierda, Ron!
—¡Te lo juro! Cruz pal' cielo que lo vi.
—Los Nargles no existen, ¿cuantas veces tengo que decírselos?
—¿Entonces qué vi, Hermione?
—Un duende común, te apuesto.
Se sentaron en la mesa de junto, lo que provocó que Draco mirara a Blaise y rodara los ojos.
—¿Nargles no es de lo que habla tu hermana todo el tiempo? —le preguntó.
—Ajá... lo inventó su papá para que no se sintiera mal por los otras personas que le esconden las cosas. Y no es mi hermana, es mi prima. —le dijo Draco.
—Por favor díselo. —le dijo Pansy.
—No, culera.
—A Weasley. —aclaró ella.
—Que no. Después por algo le andan diciendo lunática.
La puerta se abrió una vez más, pero esta vez se hizo silencio absoluto, ya que quien entraba era la Profesora McGonagall, dando inicio a la clase.
Ese día debían transformar a sus mascotas a otra especie. Blaise, Draco y Pansy pudieron transformar a sus lechuzas en palomas.
Harry Potter transformó a su lechuza Hedwig en un gato blanco y Hermione pudo transformar a su gato Crookshanks en un hurón, en cambio, Ron solo logró que le salieran orejas de ratón.
—Malfoy. —escuchó a su lado.
—Qué, qué quieres. —le dijo de mala gana el rubio, mirando con desprecio a Harry, quien lo había llamado.
—Se te cayó tu pluma. —le dijo extendiendo un poco el brazo.
—Chúpame la verga, Potter. —Draco se la quitó.
—De nada. —Harry solo bufó volviendo a lo que hacía.
—¡Muy bien hecho, señor Potter! —dijo la profesora McGonagall muy contenta al ver el resultado de Harry—. ¿No le podría enseñar a toda la clase como la transforma de vuelta?
—Claro.
Harry tomó a su ex lechuza y pasó al escritorio de la profesora, frente a toda la clase.
—Estúpido Potter, mascota de la maestra —gruñó Draco en voz baja—. Ah, pero pídele que te haga una poción. Los envenena a todos.
—Ahora con el profesor Slughorn ha mejorado bastante. —dijo Blaise.
—Vaya —dijo Draco con una falsa alegría—. Cuantos detalles que no te pregunté, Blaise.
—¡Estupendo, Potter! ¡Usted también, señorita Granger! Muy bien, ahora quiero que todos...
—Istipindi siñir piti... —alegó Draco en voz baja—. Quisiera saber si hay algo peor, realmente no lo soporto. Y toda la vida a tenido el efecto Napoleón, ¿no,? De ser enano y mamón.
Blaise ahogó una risa.
—Por favor supéralo. Además, Potter es más alto que tú.
—Y mira a Weasley, ni siquiera sé cómo logró entrar a esta clase, apostaría mi vida a que tuvo una calificación "Troll" en el TIMO de transformaciones.
Una vez sonó la campana, todos salieron rápidamente de la sala, pero Harry antes que ningún otro, subiéndose a su skate para ir más rápido.
—¿A donde va tan apurado? ¿Qué se cree? —alegó Draco.
—Va a buscar a su novio al aula de historia electivo. —dijo Pansy en tono de asco.
—Buagh. Yo de verdad no entiendo esa relación. Quiero decir, ¿quien es el de arriba?
—Eso es algo bastante homofóbico para alguien gay. —le dijo Blaise.
—Por supuesto que soy homofóbico —alegó Draco—. Soy gay y me odio. De eso se trata, ¿no?
—De nuevo con eso... —bufó Pansy.
En el pasillo de abajo, los alcanzaron y vieron a Harry de la mano con él, hablando con una gran sonrisa y el skate bajo el brazo. Él... hijo del jefe de la oficina de aurores y una muy talentosa sanadora, para Draco, no tenía nada que ver con sus padres, porque era la persona más torpe e inútil que conocía.
—Pero enserio —dijo el rubio—. Al verlos realmente me siento homofóbico. No puedo, de verdad, así me da vergüenza pertenecer a la comunidad.
—Solo les tienes envidia porque ellos llevan juntos tres años y a ti los ligues no te duran una semana. —se burló Blaise.
—¡Es que no es justo! Mírame a mí, y luego mira a Longbottom. ¿Por qué yo estoy soltero y él no?
—¿Realmente quieres que te diga? —Blaise alzó una ceja.
—Osh. ¿De nuevo empezó con sus delirios? —preguntó Pansy con pesadez—. Tus estándares están DEMASIADO altos, jamás vas a encontrar un hombre así. Una mujer quizás, pero a ti te gusta la salchicha y no hay nada que hacer al respecto. Pero si sigues así, te vas a terminar volviendo loco. Aún más de lo que ya estás. Vuelve a la tierra, Draco.
—¡¿Pero por qué?!
—El príncipe azul no te va a venir a rescatar. En cambio tienes aquí al caballero negro, confórmate con eso. —dijo Pansy señalando a Blaise.
—No, él no es realmente mi tipo. —dijo él, y Draco abrió la boca ofendido.
—¿Por qué no?
—Eres demasiado arrogante.
—¡¿Yo?! Tú eres el CEO de la arrogancia. —reprochó Draco.
—Ajá, ¿y sabes qué soy además de arrogante?
—¿Patético?
—Perfecto. —lo corrigió entrecerrando los ojos.
—Niñas, niñas —Pansy se puso al medio y comenzó a caminar agarrándolos a ambos del brazo—. Las dos son bonitas. ¿Por qué no podemos disfrutar de nuestra soltería? Draco, si te consigues un novio ya no vamos a poder seguir divirtiéndonos los tres, ¿y me vas a dejar sola con Blaise?
—Es un riesgo que estoy dispuesto a correr.
—Boo, you whore.
—¿Qué tenemos ahora? —preguntó Draco.
—Caca —soltó Pansy viendo como Crabbe y Goyle venían del lado contrario—. Oop- ¡nos vemos en el almuerzo!
Pansy se separó y corrió alejándose.
—Ya quisiera yo tener un perro que me ladre —bufó Draco—. Un chihuahua que sea.
—Quiérete a ti mismo primero.
—Ay, ajá, good vibes only. Namaste. El amor propio no existe, son los papás.
—Como digas.
...
—Ay, vamos. Hay que aprovechar Hogsmeade mientras aún está bueno el clima...
—¿Aprovechar qué? Si es la misma mierda de todos los años. —alegó Draco mientras Pansy los arrastraba.
—Para disfrutar, aprovechar el calorcito y tomar algo en la terraza.
—Yo quiero ir a comprar mentas. —dijo Blaise. Draco vio al lado que Harry estaba esperando en la entrada con unas flores.
—Osh... ya, qué paja. Yo no tengo nada que hacer allá.
—Acompañar a tus besties. Pasear, vivir la vida, no sé, usa la imaginación.
Draco se resignó y siguió a sus amigos hasta el pueblo. Acompañaron a Blaise a Honeydukes para que compraran sus mentas, Pansy se llevó más cosas, pero Draco no quería nada. Ella quería ir a Zonko's, pero Draco no se quería ni acercar.
Parecía que no había nada más que hacer que ir a tomarse una cerveza de mantequilla a las tres escobas, pero Draco vio algo cerca de la parte más shady del pueblo, junto a la Cabeza de Puerco.
—Oigan, ¿y eso? —señaló a una especie de tienda de campaña algo desgastada con colores brillantes.
—Deben estar fumigando. —dijo Blaise.
—No, no estaba antes. —Draco se acercó.
—Así funciona la fumigación.
Una bruja que nunca habían visto, alta, con el cabello negro, largo, con grandes rizos de color lila y un pañuelo en la cabeza que hacía el intento de alejarlos de su cara, los miró guardando una especie de collar dorado con un reloj bajo su túnica y esbozó una sonrisa.
—Adelante, pasen... —invitó ella.
—Es una gitana —susurró Blaise—. Mejor vámonos.
—Ay, por favor. —Draco se acercó más.
—Intuyo que tienen preguntas —dijo ella—. Yo puedo responderlas todas. Un presagio del futuro, sobre... su futuro profesional, su futuro... con respecto a la salud... —miró a Draco directo a los ojos—. Futuro amoroso... —sugirió.
—¡Sí! —dijo Draco rápidamente.
—Adelante, pues —los hizo pasar a los tres—. ¿Quien va primero?
—Las damas primero. —dijo Pansy apuntando a Draco.
—No, idiota. Lo mejor para el final.
Pansy rodó los ojos y se sentó en una pequeña mesa redonda con una bola de cristal en ella.
—Ah, mi niña... yo veo que a tus padres les preocupa mucho lo que vayas a hacer en tu futuro... —comenzó la mujer pasando sus manos sobre la bola de cristal—. Pero tú solo quieres vivir el momento.
—Mhm... —dijo Pansy sin mayor importancia—. Yo solo quiero viajar, quiero conocer el mundo... pero es que tampoco me aclaro qué hacer, y me quiero independizar, pero... bueno, ser stripper tampoco suena tan terrible.
—No, no, no... nada de eso. Veo... a un hombre, un chico de brillante cabello rojo... Ronald Weasley. Él...
La gitana fue interrumpida por una fuerte carcajada de parte de Draco y Blaise.
—¡Basta! —alegó Pansy—. ¿Le pagaron, verdad? Hijos de zorra, no es gracioso.
—¿Como? —se rió Draco—. Por favor, continúe. ¿Qué es lo que va a hacer Weasley?
—Va a ser de gran ayuda, por supuesto. Nada romántico, solo va a ser una pieza importante, vas a ser exitosa, y saldrás de esa situación que tanto te molesta...
—Ajá, gracias a satan. Blaise, te toca. —ella lo jaló hacia la silla y se alejó cruzada de brazos mientras Draco se seguía riendo.
—Yo quiero saber quien va a ganar la competencia de karaoke en la fiesta de Halloween —dijo Blaise—. Si es quien yo creo otra vez, pensaré que está arreglada.
—Vamos a ver... —ella miró la bola de cristal y luego miró al rubio—. Draco Malfoy.
—Pf. Claro que no. Prefiero morirme antes de subirme a un escenario a hacer karaoke. Y créame que prefiero morirme. Espere, ¿como sabe mi nombre?
Pansy apartó la vista y apretó mas los brazos.
—Tú lo que quieres es encontrar una pareja. Más que amor, lo que quieres es que alguien esté enamorado de ti. —le dijo la gitana a Draco.
—Claro que no. Yo también quiero saber qué se siente y... que me resulte bien por una vez. —apartó a Blaise de la silla y miró expectante a la mujer.
—Tienes que bajar tus estándares, muchacho.
—¿Y usted me puede decir donde está todo o la mayoría de lo que busco?
—Podría hacerlo. ¿Qué es lo que buscas en una pareja?
—Aquí vamos... —suspiró Blaise en voz baja.
—Bueno, quiero... quiero un chico con aunque sea un poco más de estabilidad mental que yo. Que no sea un muerto de hambre, o que por lo menos tenga estabilidad financiera porque no quiero andar manteniendo a nadie. Que sea casi tan listo como yo, pero no más. Alguien con quien pueda discutir bien, o sea... me gusta discutir. Pero que eso sea bueno. Que sea guapo, que tenga posibilidades, que sea rudo, pero también dulce. Que sea el tipo de chico que se lleve bien con mis amigos, pero que no se sienta atraído hacia ninguno de ellos. Un chico malo... pero bueno, un chico bueno-malo, mitad Bueno, mitad malo... que sea ese tipo de idiota pero no conmigo, que me trate como rey, pero que no me diga rey. Que tenga gustos parecidos a los míos, sobretodo de música y películas. Que sea más alto que yo y súper fuerte. Tampoco pido abdomen de lavadero, pero que me pueda cargar si estoy cansado. Que suba fotos conmigo sin que se lo pida, que me presuma y se deje presumir... y que nos llevemos súper bien, igual. Que sea bueno en la cama, que sepa cocinar... y que sea ultra mega puntual, porque no me gusta esperar. Que se lleve bien con su mamá, que la trate bien. Debe ser amable, y que no le de vergüenza o miedo llorar. Que no sea celoso, a no ser que yo quiera que se ponga celoso. Que se preocupe bastante por mí en el cuarto, ajá, creo que ya mencioné que quiero que sea bueno en la cama, que sea romántico pero que lo mantenga así... rudo. Y que no tenga fetiches con los pies, santo cielo. Que se ría de mis chistes aunque sean malos, que me admire y sea su todo. Que sepa de quidditch, tenga un excelente sentido del humor, que igual sea humilde, que sea valiente, o sea, que mate a la araña por mí, y me cuide... que sea un líder, pero que me haga caso a mí. Que sea leal, por supuesto, que no me sea infiel. Que tenga carácter, pero de nuevo, me hace caso a mí. Que sea rebelde, que le guste el riesgo y divertirse... y lo más importante, que me ame con devoción. Debe ser mi Simp.
La gitana cruzó miradas con Blaise y Pansy, para luego hacer una mueca.
—Muy bien... lo que tú buscas es terapia.
—Osh. ¡Vamos! ¡El nombre, deme el maldito nombre!
—Vamos a ver... quien cumple con la mayoría de aquellos requisitos es... es un muchacho llamado... Damon Bradley que- oh.
—¿Qué?
—Murió la semana pasada.
—¿Como dice que dijo? —Draco miró a sus amigos completamente derrotado.
—Hay otro... —dijo ella mirando la bola de cristal con concentración—. Un muchacho que cumplirá con varias de tus expectativas, sin embargo no-
—¡¿Quien?! —la interrumpió Draco.
—Su nombre es... Harry Potter.
Ahí fue cuando Blaise y Pansy comenzaron a carcajearse.
—¡¿COMO DICE QUE DIJO?! —Draco la miró horrorizado.
—Sí, sin embargo-
—Esa cosa debe estar averiada —negó con la cabeza—. ¡Está mal! —Draco se levantó y salió de la pequeña tienda de la gitana, completamente asqueado.
—¡Draco! —Pansy y Blaise lo alcanzaron—. ¿Qué te pasa? Nos debes treinta galeones, la gitana nos cobró.
—Eran cinco... —le susurró Blaise y Pansy le dio un codazo.
—Cuarenta.
—Esa vieja está loca. Potter, ajá, como no.
—Deben ser puras mentiras. Ni Trelawney. —le dijo Blaise.
—¿Y como sabía nuestros nombres? ¡Y lo de Weasley! ¡¿Qué clase de brujería es esta?! Mejor me muero para estar con el otro que me dijo.
—Potter es buen novio, tho... —dijo Pansy—. ¿Lo viste esperando con las flores?
—No digas estupideces. Eso va a pasar cuando los cerdos vuelen.
—¡YEET! —escucharon a lo lejos y vieron como un cerdo pasaba volando por sobre sus cabezas y las carcajadas de un grupo de amigos muy característico junto a ellos.
—Ni se atrevan.
✎𝓃𝑜𝓉𝒶 𝒹𝑒 𝓁𝒶 𝒶𝓊𝓉𝑜𝓇𝒶✐
Holisuwu les quería enseñar los retratos que hice de los personajes jeje para que se los imaginen ♡
Harry
Draco
Neville
Ron 🛐
Hermione
Pansy
Luna
Juno
