Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-01-02
Words:
1,437
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
98
Bookmarks:
3
Hits:
846

Nightmares Aren’t A Big Problem

Summary:

No importaba cuantas pastillas para dormir tomara, cuántos psicólogos visitara, cuantas paginas de internet le dijeran el significado de sus sueños, nada parecía aplacarlos ni un poco. No podía hacer otra cosa que rendirse ante el mal sueño, esperando que las ojeras no fueran notorias.

— ¿Qué pasa…? ¿Por qué tanto escándalo…?

Ah claro, Sae olvidaba mencionar algo. Recientemente había conseguido un novio.

-

Donde Sae Itoshi no deja de tener pesadillas.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Pensaba más de lo que Sae quisiera admitir.

Ya era una costumbre de estas semanas encontrarse en la madrugada, bañado en sudor, con el ritmo cardiaco yéndose a las nubes  y claro, la hiperventilación, nunca se olvidaría de ese sentimiento de que le faltaba el aire.

Hoy no era la excepción, nuevamente había tenido un sueño espantoso, así que solo podía intentar calmarse, con una mano en el pecho sintiendo como el corazón amenazaba con salirse de su pecho. Era terrible, a nadie le gustaba tener un mal sueño, pero a Sae se le hacían insoportables, eran demasiado frecuentes, demasiado para ser verdad, y esas noches de poco sueño era algo que venía de hace años atrás que, para su mala suerte, le era imposible evitar. No importaba cuantas pastillas para dormir tomara, cuántos psicólogos visitara, cuantas paginas de internet le dijeran el significado de sus sueños, nada parecía aplacarlos ni un poco. No podía hacer otra cosa que rendirse ante el mal sueño, esperando que las ojeras no fueran notorias.

— ¿Qué pasa…? ¿Por qué tanto escándalo…?

Ah claro, Sae olvidaba mencionar algo. Recientemente había conseguido un novio, un novio con una energía inagotable, Sae pensó que consiguiendose alguien así, haría que el cansancio de tanto ajetreo lo tumbaría en la cama y no le permitiría despertarse por las pesadillas, y bueno, Sae había fallado en eso. Era la primera vez que Ryusei Shidou pisaba su casa, aunque Sae lo quisiera, odiaba que invadiera su espacio con tanta facilidad, durmiendo en su cama con la conciencia totalmente limpia, incluso teniendo las agallas de roncar. Sae no entendía cómo esta persona se dormía con tanta facilidad, y era envidiable, pero tampoco quería entenderlo, el enigma de nombre Ryusei Shidou no tenía explicación, y si trataba de buscarle explicación, tal vez se volvería loco al igual que este individuo tan… curioso.

El moreno se removió en la cama, tallandose los ojos y bostezando en el proceso, aún estaba adormilado, y Sae podía entenderlo. Ryusei había pasado todo el día en entrenamientos, estar cansado y querer dormir después de hacer tanto esfuerzo físico era de lo más normal, lo único normal que tenía.

— Tuve un mal sueño. —respondió Sae, al ver como el chico se negaba a caer dormido antes de escuchar una respuesta.

— ¿Una pesadilla? Que mal… —su voz era ciertamente carrasposa, profunda, eso hizo que un escalofrío recorriera su espalda.

— Vuelve a dormir y deja de joderme. —murmuró, estando claramente a la defensiva.

El moreno frunció el ceño, haciendo un leve puchero, mientras que Sae solo rodó los ojos, frotándose los brazos con sus manos para quitarse el frío en el cuerpo. Estaba harto del mundo en general, ahora mismo solo quería que el moreno se fuera de su casa, pero aunque se lo pidiera, no lo haría, así de invasivo era. Las ganas de dormir de Sae no volverían, no importa que tan cómoda sea la cama, o que tan cansado esté, así son las cosas en su mundo, una vez despierto, ya no podía volver a dormir, así eran las cosas.

Escuchó otro bostezo por parte del moreno, que lejos de volver a dormir, volvió a abrir su boca para hablar.

— Ven aquí conmigo…

Una vez soltó esas palabras, una de sus maños alcanzó la mejilla de Sae, acariciando con total cuidado. Al principio el pelirrojo se quiso negar a la muestra de afecto, las manos de Shidou eran callosas y nada suaves, pero de un momento se hallaba recibiendo pequeñas caricias sin protestar en ningún momento.

— ¿Puedo saber qué soñaste? —preguntó.

— No. —respondió Sae.

— ¿Y quieres decírmelo mañana? —otra pregunta. 

— Que voy a saber. —murmuró de mala gana.

— Entonces vuelve a dormir.

Sae quería reír, no era tan fácil como acostarse y cerrar sus ojos, para nada, pero Ryusei no parecía entender eso. Quiso decirle todas sus réplicas, pero el rubio siguió hablando.

— Estoy lo bastante cansado como para hablar de mierdas como las pesadillas. —se quejó Ryusei, adormilado— Pero se que necesitas descansar.

— Pero…

— Es una basura tener sueños feos, ¿no? Sientes que no tienes el control de nada en absoluto y estás asustado aunque sepas que lo que soñaste no es verdad. —habló con tranquilidad, volviendo a bostezar, una lágrima saliendo de sus ojo por esta acción— ¿Sabes? Cuando era pequeño me abrazaba a una almohada fingiendo que era una persona, así no me sentía solo y podía volver a dormir.

— ¿Sugieres que abrace una almohada?

— O a mi, después de todo, soy una persona real, mejor que cualquier almohada. —dijo entre risitas.

— Cállate.

— Oh Sae. —escuchar su nombre salir de la boca del moreno simplemente una sensación… diferente.

— ¿Que?

— ¿Alguna vez te he dicho lo hermoso que eres? —murmuró, poniendo uno de sus cabellos rojizos detrás de su oreja— Muy lindo.

— Miles de veces.

— Eso es bueno, significa que estás totalmente consciente de tu belleza. —dijo entre risillas pequeñas que se desvanecieron al momento por un suspiro— Tengo sueño, y la verdad no tengo ganas de insistir en que me digas tu pesadilla, así que mejor volvamos a dormir y me hice mañana por la mañana.

— Si pudiera volver a dormir sería fácil.

— Mañana te haré desayuno y estaremos todo el día tumbados ¿te parece? —sugirió, bajando la mano que estaba en su mejilla, usándola para tomar la mano de Sae, entrelazando sus dedos con total suavidad.

A Sae no le gustaban las muestras de cariño tan sosas, no le gustaban las palabras tan dulces que parecían mentira, pero por alguna razón, no le molestaba escucharlas por parte del moreno, de todos modos, sabía que era incapaz de ser tan amable con los demás como lo era con Sae.

— Pero por favor vuelve a dormir, no quiero dormirme sabiendo que sigues despierto, no quedaré con la conciencia tranquila. —suplicó con un pequeño puchero.

— Quédate tranquilo, tal vez vaya a tomar algo de té, tu vuelve a dormir. —susurró Sae, inclinándose hacia el chico y depositando un pequeño beso en su frente. Eso era más que suficiente para que el chico dejara de molestar.

— Pero Sae… —se quejó— Déjame dormir contigo.

— Ya lo estabas haciendo, tonto.

— Ya, pero no abrazados, y es importante dormir abrazados.

Sae procedió a mimar el cabello del moreno, pasando su mano con cuidado por la cabellera, como si estuviera acariciando a una clase de perro. Podía oír las quejas de Ryusei, no estaba nada feliz con el hecho de que Sae tratara que se durmiera nuevamente, pero ya el mayor de los Itoshi no quería seguir hablando de cosas tan sencillas y banales. Fue cuestión de minutos para que el chico volviera a dormir, volviendo a roncar como si esa fuera su casa, y Sae suspiró con alivio, un minuto más lidiando con su existencia y era capaz de sacarlo a patadas de su apartamento.

La mano del moreno seguía sosteniendo la suya, con cierta fuerza, y tampoco parecía querer dejarlo ir. Ryusei Shidou a pesar de tener una personalidad explosiva y catastrófica, por momentos se comportaba de una manera tierna, usando palabras acarameladas, a Sae no le gustaba esa parte, no porque le disgustara, si no porque existía cierta faceta de Shidou que le gustaba aún más. Cuando Shidou dormía no parecía ser aquella amenaza al mundo que siempre solía ser, con una respiración calmada, y una expresión que pocos podían ver, tan relajado, tan pacificó, a Sae le gustaba, le gustaba muchísimo, esa faceta le encantaba, y bueno, también le encantaba Shidou.

Lentamente se tumbó a la cama nuevamente, cerrando sus ojos para intentar reconciliar el sueño, y la paciencia no era el fuerte de Sae Itoshi, así que este simplemente soltó una suave queja, antes de que los brazos ajenos lo enrollaran, una mano pasando por su cabellera con suavidad, y obligándolo a reposar su frente en el pecho del moreno. El bastardo seguía despierto, aunque tenía los ojos cerrados, quería quejarse sobre ello, lo iba a hacer pero este simplemente habló antes que Sae.

— Mientras yo esté aquí, tus pesadillas no serán un problema nunca más, Sae Itoshi, eso lo aseguro. —murmuró, besando su cabellera con total delicadeza. Ese imbécil.

Sae cerró nuevamente sus ojos. De alguna forma, estar así con el rubio le era reconfortante, la forma en la que enrollaban sus piernas, los brazos del contrario acogiéndole sin ningún tipo de vergüenza, las caricias, los latidos de su corazón, su respiración, todo era reconfortante, de alguna forma se sentía bien así, unidos, cosa que ninguna de sus parejas anteriores había logrado ni por asomo.

Sonrió un poco.

Después de todo, tal vez el remedio para su insomnio era Ryusei Shidou, tal vez.

Notes:

Subiendo fics diarios jaja, no va a durar nada esto, no se acostumbren, tenía esta cosa a medio terminar, asi que solo la terminé porque Dios así lo quiso

Siempre he tenido el hc de que Shidou ayuda a Sae a superar su insomnio, así que este fic solo expone esa idea lol