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Caso "The Black Tulip". Los diarios de White.

Summary:

Luego de un accidente usando su don que le provocó un daño físico, White se ve obligado a descansar de su caso principal por recomendación de Lady Truth.

Sin avisarle a sus compañeros decide abrir su propio caso, desvelando los misterios que oculta The Black Tulip y la razón de sus extraños robos.

(Posteado anteriormente en la cuenta Rose Pink pumpkin. Por un incidente perdí la cuenta y lo estaré resubiendo y actualizando aquí.)

Notes:

Como dice en el resumen, esta historia se comenzó en otra cuenta. Dado que mi teoefono fue robado y mi estupido cerebro no se le ocurrió ponerle una cuenta de respaldo o siquiera anotar la contradeña, voy a continuar la historia en esta cuenta. Los cambios que le realicé son mínimo, principalmente de redacción y ortografía.

Chapter 1: Las Llaves de Miss Lockheart

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Llegué a esta agencia con el objetivo de ayudar dentro de lo que me era posible en el caso del misterioso conde DM y por consiguiente terminé uniéndose a ellos. Claro que yo tenía mucha más información de la que ellos esperaban, pero incluso para mí hay misterios detrás de quienes fueron mi familia. Decidí comenzar a escribir en un diario sobre un caso muy particular y sobre cómo llegué a descubrirlo e iniciar mi propia investigación a parte.

Todo comenzó un martes 5 de marzo. 

Debido a mi pequeño inconveniente al usar de más mi don terminé haciéndome daño físicamente y posteriormente recibiendo instrucciones específicas de Lady Truth de descansar en la agencia mientras ellos iban a buscar pistas sobre el caso de D.M y que luego me podrían al día.

Aunque debo admitir que ese día me encontraba mal físicamente, me sentí muy mal al estar en la agencia sin ayudar en nada, por lo que en contra de las instrucciones de la señorita Truth me puse a limpiar y ordenar un poco el lugar. Estar quieto no era mi actividad preferida y no sería la primera vez que me regañan por adelantarme a todo lo que pudieran necesitar en cuanto a investigación se refiere.

Si bien la asistente de Mr. Inference solía encargarse de eso, lo descuidó por unos días para concentrarse en seguir las pistas de su caso más grande y eso de cierta forma me incluye, aunque sigo haciendo lo posible por ser de ayuda en este sector también.

Saqué el polvo de los estantes, abrí las ventanas y limpié algo de mugre del suelo. Todas cosas que no requieran mucho esfuerzo.

Dado que sabía perfectamente que no debo tocar las cosas de Mr Inference tuve que ignorar el desorden en su escritorio a regañadientes y ordenar algunas carpetas que habían quedado sobre una cajonera junto a la puerta. Noté que eran algunos casos que se habían acumulado dado lo ocupados que se encontraban mis compañeros aunque en su mayoría parecían ser casos muy pequeños, como buscar mascotas o cosas similares. Abrí una de las carpetas dispuesto a leer su contenido cuando unos toques apresurados en la puerta de madera captaron mi atención. Dejé los documentos y al abrir la puerta me encontré con una señorita de ropas extravagantes, de cabello rubio con dos coletas y unas trenzas decoraban su cabello. Traía un pequeño sombrero de copa negro, una falda negra con bolados y una elegante chaqueta roja. Su expresión reflejaba preocupación y presionaba sus labios por los nervios.

—Buenos días, mi nombre es Lockheart, —se presentó con prisas. —necesito saber si puedo encontrar aquí al detective paranormal, es urgente.

—¿Te refieres a ese joven extravagante de cabello rubio y una mochila metálica extraña?.

—¡Si, ese mismo! —La joven sacudió la cabeza con entusiasmo y esperanza.

—Me disculpo, él no tiene su oficina aquí, esta es la oficina del señor Inference, su amigo de la infancia.

—¡No me digas! En verdad esperaba encontrarlo por aquí ¿Dónde puedo encontrarlo? —dijo la dama con apuro y sacudió sus manos.

—Realmente no sé su ubicación, estoy seguro de que Mr Inference lo sabe, pero no se encuentra aquí en estos momentos ¿Es sobre algún caso importante? Tal vez yo pueda ayudarla.

—¿Usted también es un detective?

-Algo así. —Me encogí de hombros. —Mi nombre es White, soy ayudante de Mr. Inference. Un placer conocerla. —Tomé su mano con delicadeza y besé sus nudillos.

—¡Oh! Un placer señor White. — Dijo sonrojada. Pero sacudió la cabeza y me miró con seriedad —Si me puede ayudar con esto le estaré muy agradecida, le pagaré como un caso común y corriente, solo dígame el precio y se lo pagaré.

Pensé por un momento simplemente ayudarla, pero tomarlo como un trabajo ayudaría mucho a sus compañeros, dado que desde que tomaron el caso de D.M no tuvieron muchos otros ingresos.

—Acepto, solo pase y dígame cuál es su problema y le diré el precio, con gusto trataré de ayudar. —Le cedí el paso a la dama y cerré la puerta. Le indiqué que tomara asiento en un sillón y luego de tomar un papel y un lápiz del escritorio de la señorita Truth me senté en un sillón que se encontraba frente al otro. —Cuénteme ¿Cuál es el problema?

La dama contó cómo pidió la ayuda de un investigador para descubrir la identidad del fantasma en el palacio de cristal. Al no poder recibir la ayuda de Mr. Inference, acudió su amigo de la infancia, un investigador paranormal que se dedicaba a desvelar la verdad detrás de los sucesos paranormales. Esa persona resolvió el caso junto con la desaparición de una gema muy importante para la familia real llamada Koh-i-nor. El problema mayor fue que cuando el hombre se retiró con el caso resuelto Miss Lockheart descubrió que un juego de llaves muy importante había desaparecido. No parecía dudar del investigador, pero lo estaba buscando para saber si no lo había tomado por accidente y se lo había llevado dado que se dió cuenta de su tendencia a perderse en sus pensamientos y se dispersaba completamente de su entorno. Me dijo también, que el juego de llaves estaba guardado en el despacho de Duke Raven. 

—Entiendo, sería tonto preguntarte si hablaste con el para saber si las tomó del despacho.

—Claro, le pregunté a todo el mundo que trabaja ahí. Nadie sabe el paradero de las llaves y cambiar todas las cerraduras y candados nos tomaría mucho tiempo, muchas de las cerraduras están reforzadas, por lo que no es fácil sacarlas. Sería un trabajo engorroso y costoso. — Se pasó la mano por la frente y suspiró de forma sonora para liberar su frustración.

—Hmm, está bien, buscaré dónde está el investigador. Claro que si las llaves las tiene él no te pediré que me pagues nada. Pero usted vuelva al palacio de cristal y si tengo noticias iré a buscarla ¿Le parece bien?

—¿Sería mucha molestia si yo lo acompaño a buscarlo?

—Por supuesto que no es un problema, solo permítame buscar la dirección, si no puedo encontrarla tendrá que esperar a que vuelva Mr. Inferecne, me temo que no será pronto.

—¡No puedo esperar tanto! Ojalá encuentres su dirección — Comentó Miss Lockheart muy nerviosa.

Me dispuse a buscarla en el escritorio de la señorita Truth, ya que pensé que no habría motivo para que su amigo de la infancia tenga notas para recordar su dirección y como esperé, encontré un pequeño cuaderno donde anotaba las direcciones y el número postal de la gente. Encontré anotada la dirección del investigador y volví con Miss Lockheart.

—Buenas noticias. Logré encontrar su dirección. — Me acerqué a ella con el cuaderno en mano.

—¡Genial! Por favor vamos lo más pronto posible. —Comentó poniéndose de pie rápidamente.

Por un momento lo dudé, ya que seguía encontrándome débil y sentía vértigo al moverme muy rápido, pero antes de tomar una decisión terminé siendo arrastrando por Miss Lockheart hacia esa dirección que por gracia del señor no quedaba muy lejos. Ella quería apurarse, pero el trote rápido me fatigaba de sobremanera.

Al llegar nos encontramos con una oficina común y corriente. Entramos y tomé aire. Las piernas me temblaban más de lo esperado. La puerta golpeó una campanilla pero extrañamente nadie llegó a recibirnos. Esperamos junto a la puerta pero luego de varios minutos nadie salió desde la habitación detrás del escritorio, por lo que le indiqué a la señorita que esperara en una silla que había frente a un escritorio.

Me asomé por la puerta trasera, encontrando un pasillo corto. Se oían ruidos metálicos y algunos ruidos que pude relacionar a algún invento extraño del detective. Antes de pasar llamé por si había alguien y por suerte obtuve una respuesta, alguien dijo algo que no alcancé a comprender, esperé más o menos un minuto cuando alguien se asomó por una de las puertas al final del pasillo. Era un hombre vestido de blanco y rubio. Supe inmediatamente que era la persona que estaban buscando.

—¿Si? ¡Oh! Eres el compañero de Inference ¿Que será tan importante?— El investigador se acercó a mí y vió a Miss Lockheart sentada en la oficina. —Oh, Miss Lockheart ¿Que le trae a usted también por aquí? ¿Vienen juntos?

La señorita le explicó la situación de las llaves al investigador, quien pareció confundido y afirmó que él nunca había tomado nada como eso y mucho menos de la oficina de Duke Raven. Solo tomó las evidencias y las había devuelto una vez terminada la investigación, pero dijo que buscaría en su taller para estar seguro y volvió a desaparecer por el pasillo.

Esperamos unos minutos y volvió para confirmar lo obvio, que él no tenía esas llaves. Me disculpé por interrumpir lo que sea que estábamos haciendo con sus extraños inventos. Aunque él se ofreció a ayudarnos a buscar las llaves le dije que lo llamaríamos en caso de necesitar ayuda, por su expresión no pareció estar conforme y realmente me esperaba que nos ayude sin avisar. Me indicó que saludara a Inference por él y le dije que lo haría antes de irnos.

Decidí acompañar a Miss Lockheart al palacio de cristal y ayudarla a buscarlas, siendo esta nuestra única opción a pesar de que ella ya había buscado.

Eran las 8AM cuando llegamos al palacio. Me mostró donde deberían estar las llaves, siendo el despacho de Duke Raven, y le pedí que me mostrara el lugar para poder ayudarla mejor.

En un caso normal hubiera usado mis habilidades de adivinanza para descubrir el paradero de las llaves o tener por lo menos una pista, pero al no poder usarlas temporalmente me vi en la necesidad de hacer las cosas como lo haría cualquier investigador.

Como rutina le pregunté a todo el mundo si había visto las llaves o si sabía de alguien que las hubiera tomado, pero de todos recibí una respuesta negativa. Todo hasta ahora era como Miss Lockheart había dicho.

—Parece que tendremos que buscar a la antigua, revisar cada rincón. — le comenté a la señorita.

—Está bien. Yo revisé todo lo que pude sola, pero no las pude encontrar.

—Más que para buscar las llaves, es para buscar pistas de su paradero, no es que no confíe en su capacidad de búsqueda. 

Pasamos varias horas buscando. No encontramos pistas de ningún robo ni nada que señale a un culpable o al menos conocido. 

Extrañamente las llaves aparecieron todas separadas en distintos lugares muy ocultos, como si la persona que las robó estuviera jugando y dejándolas en un lugar luego de que hubiéramos buscado ahí mismo minutos antes. 

Aún luego de tenernos recorriendo todo el lugar una y otra vez, aún faltaban una de las llaves. La llave faltante era del Princess' Choice. El lugar estaba aún abierto al público y parecía ser un pequeño museo de cuadros y joyas.

Buscamos por un largo rato, pero no había rastro de la llave. Si bien todas las llaves ocultas parecían una simple broma pesada, está llave faltante parecía estar escondiendo algo más. Volvimos al Princess' Choice como última opción para revisar una última vez y encontré algo más que peculiar. Era un pétalo color negro del cual no reconocí su procedencia que estaba debajo de uno de los muebles de exhibición y con dificultad me agaché a tomarlo, recibiendo la sorpresa de que detrás del pétalo se encontró la llave faltante. No había una explicación ni mucho menos una pista más allá de esos pétalos y su extraña ubicación.

—Vaya sorpresa. — comenté estirando el brazo para tomar ambos objetos. Estaba seguro de que habíamos revisado ahí, definitivamente parecía una broma pesada. Miss Lockheart me miró confundida, cambiando su expresión a sorpresa absoluta cuando le enseñé la llave.

—¡¿Pero cómo?! — la tomó y la miró detenidamente. — Es la llave faltante, realmente no lo puedo creer, hemos revisado ahí ¿Verdad?

-Si, en verdad esto es muy extraño…- Me levanté con dificultad del suelo y Lockheart me ayudó a ponerme de pié al notar mi debilidad.

—¿Te sientes bien? — preguntó con leve preocupación.

—Si, simplemente estoy muy cansado. Hace unos días que estoy un poco enfermo. No es nada por lo que deba usted preocuparse. — Me senté en una de las sillas. —De todas formas ¿Tienes alguna idea de quién podría hacer esto? Dadas las circunstancias, esto parece más una broma de alguien, pero no hay ninguna pista que nos guíe a un culpable.

—Tienes razón, aunque me alegro haber encontrado las llaves no tengo idea de quién podría hacer algo así. Es como una broma muy inocente y a la vez muy malvada. —dijo con enojo mientras acomodaba las llaves en su llavero. —¿Cuánto debería pagarte por ayudarme a encontrarlas?

Pensé por un momento la situación.

—Sabes?, En sí aún es un misterio el por qué las llaves estaban donde estaban y dado que no siguen ningún patrón no hay donde buscar. Así que las llaves tarde o temprano habrían aparecido, me sentiría mal si me pagaras solo por encontrarlas. Pero investigaré si existe algún perpetrador que tenga un modus operandi similar y cuando tenga más pistas volveré a ayudarte. Por ahora trata de estar alerta en caso de que veas algo inusual.

Miss Lockheart insistió en pagarme pero no sentí que fuera necesario y le recomendé que podría hacerlo si lograba descubrir al culpable. Dada su insistencia acordamos que me pagara solo un pequeño porcentaje y el resto lo podría pagar solo si descubro al culpable. Le pregunté si podía llevarme el pétalo a casa para saber de qué era exactamente y me dijo que por su puesto podía. Aunque sabía perfectamente que ni encontrando su procedencia podía tener una respuesta clara, ya que en todo el palacio no había ninguna flor de ese color negro.

No me había dado cuenta cuánto tiempo había pasado buscando las llaves. Ya eran casi las 4 de la tarde cuando llegué a la agencia. Me encontré con que Mr Inference y Lady Truth aún no habían regresado, por lo que decidí acostarme a dormir una siesta en el sillón. En verdad esa búsqueda me había agotado más de lo esperado y hubiera deseado poder usar mis habilidades para encontrar al responsable, pero no podía hacer nada más sin pistas además de esperar. Dejé el pétalo con cuidado sobre mi escritorio pensando en preguntarle más tarde a Lady Truth sobre eso dado que con sus conocimientos de jardinería podría estar seguro de que ella sabría su procedencia.

Me dormí profundamente en el sillón pensando en ese pequeño caso.

Me despertó el ruido de la puerta al abrirse y los pasos de mis compañeros entrando a la agencia, por lo que me senté muy despacio para evitar el vértigo y los saludé. Se veían cansados por lo que les ofrecí un café ambos y aceptaron sin pensarlo.

—¿Cómo te sientes? —Me preguntó Mr Inference tan brusco como siempre. Voltee a mirarlo con una sonrisa.

—Aún me siento débil, pero ordené un poco mientras no estaban.

—¡¿Eeeeh?! Te dije que debías descansar- intervino Lady Truth muy molesta. —Si haces eso no vas a mejorar pronto.

–No te preocupes, estaré bien siempre y cuando no use mi don por un tiempo, mientras tanto me gustaría serles útil de alguna manera. —Supe que si les contaba acerca de qué acepté un caso realmente me ganaría un regaño por parte de la señorita.

—Aun así— Interrumpió Inference. —dado que incluso perdiste el conocimiento por varias horas por culpa de ese incidente yo también te sugiero tómatelo con calma. No quiero que te sigas haciendo daño por nosotros. —Y razón no le faltaba, pero aún así ese sentimiento amargo de sentirme inútil seguía resonando por mi cabeza. Venir de un lugar donde si no eras útil no eras nadie me afectó más de lo que me gustaría admitir. 

—En verdad lo siento, la próxima vez estaré más atento a mis límites. — Dije con una mano en el pecho y cabizbajo. 

—Bueno, pero no me vuelvas a dar un susto así. Mi reputación caería en picado si alguien muere en mi propia oficina. — Dijo Mr Inference tratando de alguna forma de ser humorístico, supongo. Son esos chistes que solo a él le hacían gracia, pero ni él mismo mostraba un ápice de diversión a sus comentarios.

—¡Oye, no le digas eso! — Y así ambos comenzaron una pequeña discusión mientras yo solo podía mirar. Solo dejaron de discutir cuando pregunté cómo les fué en el caso. Mientras comenzaban a contarme sus avances dejé un café en el escritorio de cada uno y yo opté por hacer un té para mí.

Ambos me mantuvieron al día con lo poco que lograron avanzar hoy, a pesar de que estuvieron afuera todo el día. Nos dió al menos un tema de conversación por varias horas hasta que fuera hora de cerrar la agencia. Antes de que Lady Truth se marchara la detuve llamándola por su nombre. Ella se acercó a mí con curiosidad al ver qué tenía algo en mis manos.

—Disculpa ¿Me podrías decir de qué flor proviene este pétalo? — le pregunté y le enseñé el respectivo objeto. Ella lo tomó entre sus manos y lo miró detenidamente, pareció estar muy interesada de repente.

—Hmm, parece un tulipán, pero nunca había visto uno que fuera negro, por lo que sé no existen así que posiblemente esté teñido— Luego de mirarlo un poco más me lo devolvió. —¿Dónde lo conseguiste? — Me esperaba la pregunta, pero no había pensado una respuesta exacta.

—Oh, solo lo encontré por ahí y me dió curiosidad, nada importante. —guardé cuidadosamente el pétalo negro en un bolsillo de mi ropa. —Muchas gracias de todas formas. —Ella solo asintió y se despidió enérgicamente para luego irse. 

Tomé mis cosas para poder retirarme y no pude evitar notar la mirada de reojo por parte de Mr Inference hacia mí, pero apartó su vista rápidamente cuando le devolví la mirada. De alguna forma sentí que no era una simple ojeada de curiosidad pero decidí no preguntar, dada la agudeza del detective, lo más probable es que se hubiera dado cuenta que hice algo más que limpiar. Me despedí de él y me retiré de la agencia para volver a mi pequeño departamento.

 Cuando salí ya era de noche, pero aún se veía gente caminando por las calles y muchos lugares abiertos. Eran las 8 cuando por fin llegué a mi hogar. Lo primero que hice luego de dejar mi abrigo fue agarrar un cuaderno y hacer unas anotaciones sobre el caso que había tomado y que era tan absurdo que me resultaba intrigante. Solo eran un montón de notas rápidas que después pasaría en limpio para tener los recuerdos frescos el mayor tiempo posible y también como un registro rápido.

 

"Las llaves de Miss Lockheart.

Caso aún en curso.

Las llaves desaparecieron el martes 5 de marzo por la mañana, día después de concluir el caso del fantasma en el palacio de cristal.

Nadie que trabajara ahí sabía su paradero.

Las llaves aparecieron en lugares aleatorios en el palacio de cristal sin un orden aparente. La última fue encontrada en Princess' Choice debajo de un mueble junto a un pétalo de tulipán teñido de negro y parecía ser la llave de esa misma galería, siendo la única llave que parecía mostrar algúntipo de correlación.

 Pistas: Un pétalo negro proveniente de un tulipán teñido de negro. Ningún testigo."

 

 Una vez escrito este pequeño apunte del caso comí algo rápido para poder al fin recostarme en mi cama para poder descansar correctamente. El agotamiento por estar tanto tiempo caminando de aquí para allá estando débil me había dejado muy cansado y desgastado al punto en el que me fue muy fácil conciliar el sueño.

Al día siguiente, antes de ir a la oficina pasé por la biblioteca de la ciudad en donde podría encontrar periódicos de días anteriores y así poder encontrar una respuesta al misterio de las llaves de Miss Lockheart. Me tomó aproximadamente una hora y media encontrar algo relacionado a un tulipán negro, pero era una noticia sobre un ladrón apodado por el mismo como "The Black Tulip" el cual robó un collar muy caro y de forma muy particular, los dueños no llevaron el caso a la justicia. No me tomó mucha mas imvestigación descubrír que esta persona peculiar robaba objetos y dejaba un bonito tulipán negro detrás de sus robos, pero en ninguno se mencionaba que deje un solo pétalo y por su ubicación no parecía accidental y tampoco se había robado algo como tal. Otra cosa peculiar era el que ocurría con los objetos robados, dado que ninguno de sus dueños nunca levantó una denuncia por robo, los pocos que lo hicieron la quitaron diciendo que ya no era necesario e incluso no intentaban recuperarlo luego de unos días. No me cabía en la cabeza por qué alguien que sufriera un robo de un objeto muy costoso no quisiera recuperarlo o mínimo atrapar al culpable.

Esa investigación me dejó con muchas más preguntas pero decidí mejor ir a la agencia.

Al llegar recibí un regaño de Mr Inference por llegar media hora tarde, pero no mucho más. Solo pude disculparme por mi pequeño retraso y dije que me distraje hablando con una vecina al salir. No planeaba ocultarles mi investigación, pero decidí esperar a estar mejor físicamente así evitaba que mi investigación se estanque al comienzo por ser obligado a descansar.

Cuando Truth e Inference se fueron, yo decidí tomar las carpetas de casos que se habían acumulado y estuve toda la mañana resolviendo casos de animales perdidos que para mí eran muy simples de resolver y algún que otro pequeño encargo. Por más que me hubiera gustado seguir mi caso, si no tuviera una pista que seguir, no llegaría muy lejos y sería una pérdida de tiempo para mí y mis compañeros. Por la tarde, al ver que aún no habían regresado, decidí descansar un poco ya que sentía las piernas pesadas y un pequeño pulso de dolor en la cabeza. En verdad me sentía feliz ver el rostro feliz y aliviado de la gente al haber encontrado por fin a sus mascotas y aliviados al ver que tenían un encargo importante resuelto, ya que el último caso que tomó era de averiguar en dónde se podía conseguir un tipo de gema en específico, lo cual le tomó más tiempo de descubrir, pero la paga por todos esos pequeños encargos había sido buena. Metí el dinero que había conseguido, incluido el pago por adelantado de Miss Lockheart en un sobre y lo guardé en uno de los cajones de Inference. Una carpeta llamó mi atención, la solapa parecía tener escritas las iniciales B.T. y estaba al fondo del cajón, lo suficientemente visible como para ver esa pequeña solapa. Por un momento pensé en tomarlo, pero decidí dejarlo ahí dado que podría recibir una seria reprimenda si se daba cuenta. Inference tenía esa habilidad para descubrir cuando alguien tocaba sus cosas, incluso si las dejaban en el mismo orden y posición tal y como estaba.

Aunque me decía que no toque sus cosas no dijo nada de dejar algo allí y en teoría esto era algo del trabajo, por lo que siendo él quien administra cosas relacionadas al dinero no parecía ser un problema.

Eran casi la una de la tarde y cuando me recosté en el sillón con la intención de descansar y fui interrumpido nuevamente por alguien que tocó la puerta, viéndome obligado, tristemente para mí, a levantarme de nuevo y abrir la puerta.

Era un señor muy bien vestido con un traje gris y un sombrero de copa. Aunque buscaba a Mr Inference, le dije que lo atendería yo si era un caso importante y si era necesario, se lo daría cuando regresara.

El señor de unos cincuenta y tantos años me comentó su problema. Un retrato muy importante y valioso de un duque había desaparecido misteriosamente de la sala principal de la mansión y en su lugar encontró un tulipán negro que había sido elegantemente colgado del clavo donde antes estaba la pintura. Con interés acepté el caso para resolverlo por mi cuenta.

 

Notes:

Nota para aclarar. Cuando hablan de "coches" se refieren a las carretas tiradas por caballos. En aquella epoca en Reino Unido estas personas con coches funcionaban como los Taxis de la época, aunque las personas mas adineradas tenían sus propios coches con ginetes pagados por ellos mismos.