Work Text:
Solo siguió acariciando sus cabellos albinos , tarareando una sonata de cuna para poder dormir al chico que portaba el discurso maldito en la academia de hechicería de Tokio .
¿Cómo sucedió aquello?
Se pregunto la rubia en su mente , ni siquiera recordaba cuando es que empezó a tener más cercanía al Inumaki .
Una sonrisa se poso en su rostro , al sentir como es que este se aferrba a más a ella.
Las estrellas eran los resaltantes testigos de su amor hacia Toge , solo en esos momentos donde la luz del sol no los revela a él y a ella montados en su escoba flotando y recorriendo el lugar .
-- Algas - murmuró el albino y ella sin nada más que esas palabras entendió a lo que se refería .
-- Estoy bien Toge , no hace tanto frío - comento ella para empezar a ir más lento en su escoba , tal vez iban muy rápido y por eso el albino tenía algo de frío .
Se quitó la bufanda que traía en ese momento y la puso al rededor del cuello del Inumaki .
-- Yo estoy bien , pero parece que tienes algo de frío - le dedicó una ligera sonrisa para luego ver el cielo .
La oscuridad era inmensa , pero al estar por encima de los árboles del bosque y no estaban tan cerca a la ciudad habi algo que se podía apreciar bastante bien allá arriba en el cielo .
-- Tuna tuna - musitó el del discurso maldito , haciendo que Momo mirara hacia arriba .
Las estrellas que decoraban el cielo nocturno eran bellísimas .
Eran tan bellas como los ojos de Toge .
Que incluso le gustaría perderse en la inmensidad del cielo nocturno estrellado como en el instante brillo inmenso de los ojos del Inumaki .
