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Día de Lluvia

Summary:

Un horrible día, se convierte en un buen día.

Work Text:

 

 

_Mierda, mierda…mierda!!!_ exclamó Dean mientras caminaba rápidamente, ningún pronóstico o nube en el cielo le avisó de antemano que se desataría el aguacero sobre el. A modo de capa, levantó su chaqueta de cuero sobre su cabeza y corrió, eran cerca de las 3 p.m. de la tarde y aún así, el clima temperamental oscureció todo alrededor.

Seguía maldiciendo completamente empapado cuando entró en la gasolinera, prácticamente en medio de la nada, pasó por la puerta y una campanilla antigua repicó por encima suyo. Seguía maldiciendo cuando oyó un quejido infantil de miedo, alzó la vista y vió a tan sólo dos hombres en la tienda: el vendedor detrás del mostrador y otro con gabardina de espaldas a él, a la que una niña rubia con rizos desordenados y un osito de peluche, corrió a refugiarse.

_Esta bien nena, no pasa nada._ la tranquilizó el hombre de la gabardina mientras ella le tomaba la mano y el le hizo una caricia para que se calmara. El hombre se dió la vuelta y le lanzó una mirada a Dean:

_Lo siento, no me fijé, lo siento._ dijo en modo automático con su atención en la criatura que acababa de espantar.

_Esta bien; solo tenga más cuidado la próxima vez._ le advirtió con voz grave el individuo; tomó un par de cosas y se acercó al mostrador de la mano con la niña. _Estos también y estos otros._ le dijo al cajero.

Si ya que estaba aquí, pensó Dean, compraría algo además de llamar a la grúa. Fue un mal momento para elegir usar el auto de Sam en vez de Baby; ese cacharro viejo lo dejó varado aquí a casi una milla en medio de la nada, después de todo.

Sacó una botella de agua, algunas barritas de cereal y…-¿dónde estaría la carne seca? Se le antojaba mucho y estos lugares de mala muerte usualmente las vendían.

_Disculpe señor, la carne seca?_ preguntó interrumpiendo al vendedor mientras contaba los artículos en la pequeña canasta del otro tipo, que le lanzó otra mirada.

El cajero, un hombre regordete con abundante cabello gris y lentes, lo miró sintiendo la tensión entre los clientes; no decía nada pero sostenía el último paquete del snack preferido de Dean tipo ranchero.

_Lo siento, ya lo cobró._ dijo el hombre de gabardina.

_-¡Aw, vamos!_ casi maldijo Dean, pero recordó a la niña al costado del tipo.

_-¡Te daré $2 dólares más sobre su valor, ahora mismo!_ propuso.

_No, gracias._

_-¡Por favor! Y Qué tal $5?_

El tipo inhaló y exhaló como frustrado y le volvió a lanzar la mirada asesina n°3._$10?_
_Okey, okey…no suelo hacer esto, pero en verdad tuve un mal día: mi auto se quedó en el camino, la batería de mi celular está baja, me empapé completamente y se me antoja carne seca; vamos véndemela, seguro ni es para ti!_ enumeró rápidamente, Dean.

En ese momento la niña tiró del abrigo del tipo:

_-¡Papi, tengo hambre!_

_Dame un minuto, nena._

_-¡Pero papi, tengo hambre!_ volvió a replicar la niña.

_Son $50 con 45 centavos con la carne seca._ anunció el vendedor.

_ Bien._ dijo el tipo frustrado mientras pagaba por los items, le ayudaba a colocar todo en una bolsa de papel al hombre de la caja, tomó el paquete de carne seca y se la arrojó a Dean en el aire:

_-¡Piensa rápido!_ exclamó, Dean la atrapó y no pudo evitar sonreír…tal vez este era un tipo decente después de todo.

Dean sacó $20 para entregarle mientras el tipo se aprestaba a irse, con una mano lo detuvo:
_Quédatelos, después de todo: tuviste un muy mal día._ le dijo con seriedad.

Dean volvió a sonreír, si que era decente este pobre tipo! El y la pequeña se dirigían a la salida cuando un trueno espantoso resonó.

_-¡Papi!!!_ gritó la niña, prácticamente saltándole encima al hombre; el puso las compras en el suelo para consolarla.

_Esta bien, sólo fue un trueno, es sólo una tormenta_ dijo mientras acomodaba su cabello dentro de la capucha de su abrigo, la alzó en brazos y salió del negocio. Cuando estaba por abrir su paraguas, recordó las compras, se dio la vuelta y Dean sostenía ambas bolsas de papel madera con sus compras y la del hombre, dentro, mientras sonreía aún más.

_Gracias._ dijo el hombre _No te lo pediría, pero…_

_Llevaré tus compras hasta tu coche, no hay problema._ interrumpió Dean. Un tipo así, merecía ayuda.

Caminaron hasta el coche, el único allí en realidad. El hombre con la niña en brazos, abrió la puerta delantera y le pidió a Dean que dejara las cosas en el asiento de atrás, mientras acomodaba a la pequeña en el asiento del acompañante; Dean iba a cerrar la puerta de atrás cuando el hombre de ojos azules serios y amables, le dijo:

_Puedo llevarte hasta donde quedó tu coche…¿ya llamaste a una grúa?_

_Lo hice, pero dijeron que tardarían varias horas. Si llego allí, tal vez ya no esté._

_Puedes quedarte aquí si prefieres._ sugirió el tipo encogiéndose de hombros.

_Papi, tengo hambre._ volvió a decir la niña dentro del auto.

Dean miró hacia la estación y el lugar era algo lúgubre y la lluvia podía tardar en parar.

_Nah, voy contigo mejor, gracias!_ afirmó subiéndose en el asiento trasero. El hombre asintió y se puso frente al volante:

_Me harías un favor? Me pasas esa bolsa?_ preguntó. Dean obedeció.

El hombre sacó una barrita de cereal la abrió por la mitad y dejando que el envoltorio cubriera la otra mitad, se la entregó a la niña que la mordió de buena gana, sacó algunas otras cosas y le devolvió la bolsa a Dean para que la pusiera allí otra vez. El por su parte le dijo donde había quedado su auto y el hombre arrancó.

_Soy Dean por cierto._ dijo extendiendo una mano.

_Castiel. Y esta es Claire._ contestó el hombre a su vez, estrechándosela. Dean pensaba que su nombre era el más raro que había oído.

_-¡Tengo cuatlo!_ exclamó la niña mostrando tres dedos de una mano y el pulgar en la otra mano, sosteniendo la barrita y masticando.

Dean río.

_Claire no hables con la boca llena, eso es grosero._ le advirtió Castiel.

_Lo siento, papi._ dijo después de tragar su bocado.

_Cuantos…cuántos años tienes?_ preguntó la chiquilla sacando la cabeza apenas, apoyándose en el asiento.

_No tienes que contestar eso._ le dijo Castiel, mientras conducía, mirándolo brevemente por el espejo retrovisor.

_Esta bien, no me molesta. Tengo 27 años._ le contestó a la niña.

_-¿Y esos cuántos…cuántos dedos son?_

_Mmm bueno son: estos, más estos otros y estos._ dijo Dean extendiendo los dedos de ambas manos arriba dos veces y una mano una vez más y dos dedos luego.

_Por…por qué no tienes barba blanca?_ preguntó la niña.

_-¡Barba blanca?!_ preguntaron ambos hombres confundidos, luego volvieron a cruzar miradas en el espejo por la sincronización improvisada.

_Los viejos-viejos tienen._ contestó ella.

_-¡Claire!_ reprendió el hombre al volante. _Discúlpala; Claire eso no es viejo. Sino yo tendría que tener hasta cabello blanco!_

_-¿Y cuántos-cuántos años tienes tú?_ le preguntó a él. Dean se moría de curiosidad también.

_Tengo 32 años._ le contestó rápido, ruborizándose un poco.

_-¿Cuantos- cuántos dedos son esos?_

Castiel conducía miró por el espejo …y Dean vino a su rescate otra vez:

_Mira son estos, más estos y estos otros._ dijo mientras extendía los diez dedos de sus manos tres veces, más dos dedos, ella asintió comprendiendo.

_-¿Tienes hermanos o hermanas?_

_Si, tengo sólo un hermano, un poco menor que yo: cumplió 23 años en mayo._

_Ah. Y cuántos-cuántos dedos son esos?_ preguntó y Dean otra vez le mostró con las manos a cuántos dígitos se refería.

_Discúlpala, está en esa fase que quiere aprender cosas, como números y letras._ explicó Castiel viéndolo por un momento en el espejo.

_No me molesta, en serio._ contestó sonriendo.

_-¿Tu tienes hermanos o hermanas?_ preguntó el después de un rato a la niña que lo examinaba con la mirada mientras comía el resto de su barrita.

_No, yo quería un hermanito o hermanita pero…papi y mami dijeron que no todavía y después …papi y mami se fueron al cielo y …este otro papi vino conmigo._ explicó indicando a su conductor, pero parecía confundida por su propio relato.

_-¿Cuando vuelven?¿ Cuando viene mamá?_ le preguntó a Castiel, el visiblemente incómodo con los ojos en el camino contestó:

_No te preocupes nena, algún día volverás a verlos._ tenía como una tristeza en su voz, ella parecía decepcionada.

_¡Come tu cereal! Hay algunos refrescos y helados en la nevera portátil para después de postre, si quieres._ agregó.

_Okey. -¿Puede Fluffy comer uno también?_ preguntó mostrándole el animalito de peluche, un gatito gruñón, allí sobre el tablero.

_Claro, por supuesto!_ le sonrió el con cierta amargura.

 

Castiel condujo el resto del camino en silencio, Dean se preguntaba qué estaría pasando aquí? Cuando llegaron a unos metros del auto dónde Dean lo había dejado, la lluvia seguía, no era tan abundante pero continuaba cayendo.

_Puedes esperar aquí con nosotros hasta que deje de llover o hasta que aparezca tu grúa._ le aseguró Castiel mientras abría un yogurt en vaso, metía una cuchara y le ofrecía a la niña.
-¡Yo sola! Yo sola!_ le dijo ella tomando la cuchara plástica y el yogurt de las manos del hombre; el tomó algunas servilletas de papel y las dispuso a modo de babero y sobre la falda de la niña _Gracias!_ dijo ella.

_De nada._ contestó el sonriendo.

 

Dean se sintió compelido a sonreír también, hacía bastante tiempo que no observaba una interacción entre padre e hijos tan tierna.

A decir verdad, quería quedarse aquí adentro del coche, con la calefacción y pretender que conocía a estas dos simples personas.

_Me quedaré hasta que pase la lluvia o venga la grúa …claro, si no te molesta que esperemos? _
_No, por supuesto no es molestia. A qué ibas a la gasolinera?_ preguntó el y entonces Dean recordó:

_Oh, la mierd-maldición!_ dijo pegándose en la frente _ pensé en encontrar un mecánico ahí, iría y olvidé comprar combustible! Verás: salí en el coche de mi hermano para eso…pero esa chatarra me dejó a pie. _ explicó indicando el auto frente a ellos. _Compré algunas cosas y después compraría algo de combustible, pero tú dejaste tus compras allí y creo, creo que lo olvidé._ dijo riéndose de su propio descuido.

_Oh, lo siento. En ese caso: no nos molesta esperar aquí contigo._ dijo Castiel pero Dean notó cierto tono divertido en el, que no pasó inadvertido:

_Y yo que pensaba convidarte de mi carne!_ dijo repentinamente. _-¿Disculpa?_ inquirió Castiel, levantando una ceja.

_¡Oh no, no, no! Quise decir: “carne seca”, ya sabes, la carne seca estilo ranchero!_ se justificó rápidamente, no podía creer que acababa de hacer una insinuación sexual delante de una niña de 4 años de edad! Mortificado, esperaba que la pequeña no hubiese notado nada. Castiel lo miró y sonrió de costado, sacudiendo su cabeza de lado a lado. Dean se ruborizó furiosamente.
_Ten esto._ ofreció Dean a Castiel, el paquete de plástico abierto de carne seca.

_Compartiremos._

Castiel sonrió y sacó una tira de carne, agradeció asintiendo.

-¿Les gusta el pay?_ preguntó Dean.

-¡Si!_ contestó la niña con entusiasmo_-¿ Papi?_ preguntó.

_Compramos dos trozos en la tienda, espero que alcance …creo que podríamos compartir?_ ofreció. Dean negó con la cabeza:

_No, resulta que como soy un glotón: compré uno entero._ anunció triunfante, sacándolo de su bolsa. Claire reía y aplaudía alegre.

_El problema es ahora cómo cortarlo sin…?_ no pudo terminar su frase, Castiel sacó un cuchillo retráctil de mango plateado, con la parte punzante hacia arriba; la niña seguía festejando, sin notar cómo Dean miraba impresionado a su padre.

El también tenía una navaja y Sam tenía un cuchillo en la guantera, ambos se quedaron en el auto de seguro.

Comieron un trozo cada uno, los hombres brindaron con agua, la niña con un jugo frutal. Castiel no traía cervezas, Dean compró un pack de seis pero no iba a beberlas mientras conducía o dárselas a beber a Cas aquí con su hijita.

La lluvia no paraba pero era estable, sin más truenos o relámpagos.

Claire bostezó un par de veces y restregó sus ojos con el dorso de su mano. Pasaban de las 4 pm; Dean no quería importunar más a este hombre y la niña, no llegaría para cenar con Sam y Jess.

-¿Ya tienes sueño, estás cansada?_ preguntó Castiel acariciando la mejilla a la pequeña, ella asintió.

_Ven aquí._ le dijo mientras desabrochaba su cinturón de seguridad y ella se sentó cruzada sobre sus piernas, reclinó un poco el asiento así estarían más cómodos; le quitó los zapatos con abrojos que vestía y la pequeña se recostó sobre su pecho, quedando casi al instante: dormida.
Castiel la rodeaba con sus brazos y sonreía.

Luego de un rato, la lluvia caía por las ventanas sobre los vidrios, la calefacción apenas tibia, el acogedor interior del auto…Dean luchaba por no quedarse dormido también.

-¿Qué pasó con su madre?_ preguntó, no muy seguro de estar siendo un entrometido.

_Ella y su padre…murieron, hace casi 11 meses. Una salidera bancaria, seguro lo viste en las noticias._ comentó Castiel.

Dean lo sabia: seis personas murieron allí, varios salieron heridos.

_Pero pensé que ella era tu…_

_No es mía._ interrumpió el_ A veces desearía que lo fuera. Mi hermano Jimmy y yo éramos gemelos, cada vez que me dice “papi” …siento que la amo un poco más, pero también siento que le estoy robando algo a él, y eso duele. Ella lo sabe, se lo explicamos cientos de veces con la terapeuta, pero supongo que no puede evitarlo._

_Ah, disculpas. Lo siento mucho en verdad._

_No lo sabías, está bien. Nos tenemos el uno al otro. Soy su única familia._ dijo con algo de tristeza mientras acariciaba sus cabellos rubios y le daba un beso en la base de su cabeza.

_Es una buena niña y no te conozco ni soy confiable para opinar, pero creo que estás haciendo un trabajo genial._

_Muchas gracias, Dean. ¿Y cuál es tu historia?_

Se sentía algo ridículo ahora quejarse de su vida, pero sonrió, se encogió de hombros y comenzó:

_Tengo un hermano menor, pero eso ya lo sabías. El vive con su novia, está terminando su carrera para ser profesor, quería entrar a la escuela de Leyes pero no teníamos el dinero necesario…ya sabes cómo es. Nací en Kansas pero estuve en otro lado por trabajo y…con alguien, por un tiempo. Mamá murió cuando tenía 4 años, no veo a mi padre desde hace como 5 años y probablemente este muerto también._

_Oh, lamento mucho que no veas a tu padre…pero ¿Por qué no me hablas de ti?_

_Acabo de hacerlo, no estabas escuchando?_ respondió confundido, Dean.

_No, hablaste de tu hermano menor y de su padre. No mencionaste tu trabajo, carrera o…algo de ti, no realmente._ razonó Castiel, su voz sonó calmada, pero curiosa.

_Bueno es que no hay mucho para decir._

_-¿De que trabajas?_

_Tuve muchos trabajos: ayudante de mecánico, ventas a retail, barman, operador en un call center, vendedor, paseador de perros, limpia piscinas, el muchacho que da muestras de perfumes en un centro comercial, extra en series de TV, el que aplaude en un show de premios, testeador de salsas, repositor, cartero, empleado en un Mac, en un cine, en un teatro, en un supermercado, aparcador, recolector de basura, vigilante y la lista sigue y sigue._ nombró con cierto fastidio pero lejos de ver decepción o lástima en la cara de Castiel, aquel sonreía como fascinado. _-¿Te divierte?_

_-¡No, no en lo absoluto! De hecho la universidad cuesta dinero y tuve muchos empleos también; peores pagos de todos los que nombraste, aunque no fueron tantos. Y ahora qué haces, de qué trabajas?_

_Bueno estoy desempleado ahora mismo, por eso volví. Por eso y porque hice enojar a mi exjefe saliendo con su hija por 2 años y…y bueno, rompimos._ confesó bajando la mirada, incluso el mismo se sorprendió de lo fácil que fue contarlo.

_Ah.-¿Y tu hermano Sam lo sabe?_ preguntó Castiel llamando su atención.

_No creo haberte dicho que mi hermano se llamaba Sam._

_-¡Relájate! Sam es muy conocido por aquí, vive en la misma calle que nosotros. A decir verdad sólo te conozco por fotos, ¿Crees que llevaría a un extraño en mi auto si no tuviese al menos un poco de confianza?_ le sorprendió diciendo Castiel.

_Disculpa, yo sólo…, disculpa._

_No tienes nada de que disculparte; sólo soy un entrometido porque ahora soy padre soltero, es como un trabajo “extra”_ explicó sonriendo. Dean tenía que admitir este tipo era agradable.

_Voy a sintonizar la radio…porque lo único que tengo en música son CDs para niños._ explicó Castiel estirando un brazo hacia el ecualizador.

Mientras pasaba por las estaciones, el rock de una de las baladas de Led Zeppelin llamó su atención; el locutor anunció que escucharían 24 horas seguidas de la banda y Dean no podía creer la suerte de que Castiel decidiera detenerse justo allí, aunque la música era baja, la tibieza del ambiente y las pequeñas gotas que rodeaban por los vidrios hacia todo tan cómodo que sin querer cerró sus ojos y se venció al sueño lentamente.

Cuando abrió los ojos, como hora y media luego, sintió que el vehículo se movía: Claire lloriqueaba y decia:

_-¡Papi, tengo que ir!_ y Castiel contestaba: _-¡Aguanta, ya casi llegamos!_

Dean emitió una especie de gruñido. _-¿Qué sucede, donde vamos?_ preguntó restregándose los ojos.

_-¡Dean!_ exclamó Castiel_ -¡Dios, olvidé por completo que estabas allí!_ agregó mortificado y desesperado viendo el camino y lanzando miradas de preocupación a Claire _Ya casi llegamos, luego te explico_ le dijo mientras se estacionaba, salió del auto, lo rodeó y sacó a la niña en brazos aún sin zapatos.

Dean vio como con premura, Castiel cargaba a Claire y luchaba con las llaves en la puerta de frente de lo que presumía era su casa; desaparecieron dentro por unos minutos y luego Castiel volvió a salir, esta vez solo. Se acercó a la ventanilla del auto y dijo: _ Lo siento Dean, Claire no podía esperar más por ir al baño. Hubiese vuelto a la gasolinera, pero…_

_Esos lugares son un asco._ interrumpió sonriendo el, comprendiendo todo perfectamente.

_Si, exacto. Para nosotros están bien, pero ella es una niña y…_

_Lo entiendo, Cas, no hay problema._ contestó Dean.

_-¿Me llamaste “Cas”?_

_Bueno es que “Castiel” es mucha palabra y se siente raro, sin ofender. Pero si prefieres…_

_Esta bien. ¿Qué planeas ahora: quieres que te lleve a casa de Sam o gustas cenar con nosotros?_

Ante la sorpresiva invitación Dean miró perplejo; ya no llovía, la calle estaba mojada y Sam vivía a unas cinco u ocho casas más adelante. Sacó su teléfono y lo miró:

_La batería murió. -¿Podría pasar un momento y recargarla? Sólo para ver si el taller ya se llevó el auto o Sam llamó o algo?_

_Por supuesto._ le contestó Cas. _No olvides tus compras._ dijo, se volvió a subir frente al volante y estacionó dentro del garaje abierto. Le hizo un ademán con la mano a Dean para que lo siguiera por la entrada de la cocina.

_-¡Claire, ya terminaste?! Lávate las manos las manos y baja, tenemos un invitado a cenar!_ gritó mientras acomodaba las cosas y sacaba otras.

_Si, ya terminé._ contestó ella desde algún lugar arriba, encima de las escaleras.

Castiel le indicó a Dean dónde conectar su celular.

_Hace apenas 10 meses que soy “padre” así que no cocino mucho ni muy bien pero…-¿Qué te parece la pasta? A Claire parece gustarle bastante._ sugirió Castiel un poco apenado.

Dean asintió sonriendo.

_Estoy tratando de averiguar: a qué fueron a la gasolinera? No creo que hayas ido por un snack o si?_ preguntó de repente.

_No; fuimos a hacer unos trámites, luego la lleve a pasear por el parque en la ciudad…a pasar el día. Aquí no hay mucho que hacer para los niños de su edad. Y después fuimos por combustible, como tú._ explicó mientras esparcía la pasta seca en la olla con agua hirviendo y luego dispuso algunos vegetales y tomates en una tabla para picar.

_-¿Ayudo en algo?_ preguntó Dean lavándose las manos, no pensaba quedarse quieto viendo.

_Eres el invitado, ¿No se supone que te sientes y esperes allí, mientras el anfitrión cocina?_
_Bueno, si…pero tu hija tiene hambre y estoy seguro que tú también así que aceleremos esto, si?_
_Bien, corta las cebollas y tomates mientras preparo el resto._

_-¿Prepararas la salsa desde el comienzo?_

_-¿Qué, estás loco? No, eso sería una tragedia. Sólo agregaré esas cortadas en cubos y espero que tenga un sabor decente con la salsa pre-fabricada._

_-¡De ninguna manera, no lo permitiré! Están a punto de probar: la “spécialitè de Dean”!_ hizo una pausa, rodó sus ojos _Si, el nombre suena a inventado, todavía trabajo en eso, pero será fantástica, confía en mí._ agregó al mismo tiempo que asaltaba cada estante en la alacena buscando cosas.

Castiel lo miraba impresionado pero no se sentía incómodo en lo absoluto, algo en el lo hacía sentir como si se conocieran de toda la vida.

Los dos hombres se movían en la cocina como si estuviesen acostumbrados a eso de manera natural.

Claire intentó colocar el mantel ella misma, pero Castiel tuvo que ayudarla; sin embargo los individuales, servilletas, vasos y cubiertos fueron sencillos de colocar para ello. Castiel sostenía la pila de platos y ella los disponía contando “uno, dos y tres” para cada uno.

Cuando todo estuvo dispuesto salió al patio y volvió con algunas florecillas y matas silvestres, las colocó en un vaso diferente y le pidió a Castiel que coloque el arreglo en medio de la mesa.
_Eso es lindo, -¿Tu padre te enseñó?_ preguntó Dean con genuina curiosidad.

_No, mami lo hizo._ contestó ella sonriendo. Castiel sonrió enmascarando su tristeza otra vez, Dean lo notó.

_-¿Sabes? Mi madre y mi tía Ellen también me enseñaron esas cosas a mi; sólo que se me olvidó. Son muy bonitas._ dijo, indicando el arreglo.

_-¡Gracias!_ sonrió ella, sentándose en su puesto antes de que cualquiera de ellos dos.

_Bueno, ¡Aquí está la cena!_ exclamó teatralmente Castiel colocando un contenedor con la pasta acompañada bellamente por la salsa que Dean había preparado.

Cuando cada plato estuvo cargado, Dean se llevó un poco a la boca a punto de comer, Claire gritó:

_-¡No, primero damos las gracias!_ lo reprendió. Castiel sonrió con vergüenza lanzándole una mirada de “lo siento, pero así lo hacemos aquí”.

Ella extendió sus bracitos encima de la mesa y les hizo una seña para que ellos hicieran lo mismo. Dean y Castiel se vieron obligados a tomarse de las manos, con la pequeña y entre ellos.
El simple contacto con el otro hombre, hizo que Dean se sintiera reconfortado. Sus dedos eran extensos, cálidos, suaves, muy agradables; casi no podía concentrarse en las palabras que decía la niña. Ambos tenían los ojos cerrados y la cabeza inclinada.

El perfil del hombre era estilizado como una hermosa estatua de mármol y Dean no podía evitar mantener sus ojos abiertos, observándolo disimuladamente.

_-¡Y Amén!_ finalizó la oración, la pequeña.

_-¡Amén!_ contestaron los dos hombres el unísono. Se soltaron las manos y comenzaron a comer.

Al primer bocado, Claire abrió los ojos en sorpresa y llenó su boca aún más.

_Despacio, cariño…está tan bueno?_ preguntó Cas antes de comer el también, entonces su expresión era casi la misma que la de la niña, sus ojos azules se dispararon de sus cuencas y sus facciones se volvieron cómicas del entusiasmo.

_-¡Creo que deberíamos invitar a Dean a cenar más seguido!_ exclamó Castiel luego de probar el también. Dean se paralizó por unos segundos, tal vez su anfitrión no se dio cuenta de la implicancia de aquello? Y no lo hizo.

Claire asentía con energía mientras tenía comida en la boca todavía.

Los hombres hablaron del trabajo de Castiel, de cómo decidió que se mudaría aquí…de las universidades a las que les gustaría enviar a Claire y la pequeña hablo de sus amigos, de las cosas que les gustaban de lo que quería ser cuando fuera grande…y cosas así. Ambos la escuchaban y le hacían preguntas, ella estaba contenta de ser el centro de atención.

Luego de la cena Dean ayudó a Cas a lavar los platos, mientras la niña fue a cambiarse en su piyama y se cepillaba los dientes.

Se sentaron los tres en el sillón frente a la TV, Castiel envolvió una manta alrededor de la pequeña lo sostenía, Dean sacó el pack de seis cervezas que ya estaban algo frescas y le ofreció a Cas; mientras la niña era arrullada por su padre viendo cartoon viejos, de nuevo los dos hombres conversaban amenamente casi sin prestar atención a la chiquilla entre ellos. Era una situación surreal, se sentía hasta familiar.

Ocasionalmente se reían de lo veían mientras Tom perseguía a Jerry o el coyote al correcaminos; los Cazafantasmas o Scooby Doo y su pandilla descubrían al villano. Los Picapiedras y los Súper Sónicos…para cuando llegó el turno de Las Tortugas Ninja: Claire se había dormido.

Dean decidió que era hora de mancharse. Castiel dejó a chiquilla en el sillón un momento y fue hasta entrada a acompañar a Dean.

_Escucha, Cas…la pasé muy bien. Mi hermano no vive lejos así que iré caminando, le avisé que todo está bien, que el coche está en el taller asa que-_

_Si, es hora de despedirnos._ dijo Cas aceptando el fin de la velada._ Bueno…que te vaya bien!_

_Si, gracias…un, Cas …sé que esto es inesperado pero…me caes bien; qué dices si vamos por unos tragos una de estas noches, cuando puedas conseguir quién cuide a hijita?_

_Si, por supuesto Dean, es una cita!. Está no salió bien planeada. _

_Esto era una cita?!_ preguntó Dean alarmado.

_Bueno, no. No al principio…pero así parecía después, a ti no?_

_Si pero asumí que-_

_-¡Ah disculpas, me equivoqué?!_ se apresuró a enmendar Cas viendo la incomodidad del otro.

_-¡No, no te disculpes, si me interesas!_ dijo y se aclaró la garganta._ Digo…si estoy interesado en tener una cita verdadera contigo, sólo que no lo esperaba._ explicó ruborizado.

_Bueno, te diré algo antes de morir de vergüenza: la razón por la que Sam y yo nos conocemos es porque hace como dos o tres años, mi hermano Jimmy pensó en arreglarme una cita con el._ comentó riendo_ Pero Sam le explicó que le gustaban sólo las mujeres y fue tan amable que nada más salimos como amigos. Estuve allí cuando conoció a Jess un par de noches después, incluso._ afirmó orgulloso. _Desde entonces ambos trataron de que nos conozcamos y saliéramos; tu y yo quiero decir._

Dean estaba sorprendido, Sam sabía que él no era 100% heterosexual? -¿Cómo y qué cosas lo delató? Nunca le hablo de su atracción por ambos bandos.

_Descuida, tarde o temprano alguien de tu familia o todos se dan cuenta. No es tan difícil sabes? _ le dijo Castiel como si pudiese leerle la mente. _Pero entiendo si tú no quieres una cita-cita._ agregó bajando la cabeza, poniendo sus manos en los bolsillos.

_Acabo de invitarte unos tragos. Creo que es más que obvio que estoy interesado._ dijo casi con indignación, Castiel levantó la vista y sonrió.

_Para ser honesto, tu hermano me invitó una cerveza antes y no era porque estuviese “interesado”._ le recordó, esgrimiendo una media sonrisa.

_-¡Touchè!_ dijo Dean, haciendo reír a Cas.

Sin siquiera pensarlo, Dean se reclinó sobre el y le dio un semi abrazo de costado que lo tomó por sorpresa, su cara lo decía todo: si supiera que en realidad lo que él quería era besarlo? Sonrió ante la idea, lo guardaría para después.

Se despidieron y Dean caminó hasta la casa de Sam.

 

***** ***** *****

 

Las luces del frente todavía estaban prendidas, golpeó la puerta y Sam abrió en piyamas. La tv estaba encendida, señal más clara de que estuvo esperando por un rato.

_-¿Qué te entretuvo tanto? Saliste alrededor de las 2.30 pm y vuelves recién?_ preguntó su hermano algo molesto.

Dean suspiró, se quitó los zapatos y se dirigió al sillón frente a la tv. Sam lo siguió y esperaba una respuesta, a juzgar por su cara.

_-¡Deja de molestarme! Tuve un día que comenzó mal…pero acabó siendo genial._ dijo con una sonrisa boba_-¿Me traes una cerveza?_

Sam levantó una ceja con sospecha, pero fué y tomó dos cervezas del refrigerador y volvió al living con Dean, se sentó a su lado, conoció esa cara a la perfección:

_Conociste a alguien._ afirmó. _Tengo que reconocértelo: -¡Tu no pierdes el tiempo!_ dijo seguido de una carcajada.

_Estaba en la gasolinera, después que la chatarra que llamas “auto” se quedó en el camino. Camine por casi una hora, pero llovía así que tuve que correr y allí estaba: comprando el último paquete de carne seca del lugar._

_-¡Wow, suena como un cuento de hadas a tu estilo!-¿Es muy pronto para empezar a elegir mi traje para la recepción? Creo que ya escucho campanas de boda!_ dijo Sam riendo.

Dean le disparó la mirada al tiempo que le daba un golpe en el hombro por lo que acababa de decir.

_-¡Auch, era una broma, tarado!_ se excusó Sam mientras seguía riendo a su lado. _Pero en serio Dean, la última vez que llamaste fue hace más de seis horas! Seguro estuvieron jugueteando por ahí, mientras que yo tuve quedarme a trabajar en casa porque Jess tiene el coche más nuevo y está de turno hoy._

_Lo siento._ dijo Dean destapando la cerveza, bebió un sorbo mientras pensaba cómo diría lo siguiente: _mi cel. murió, no pude avisarte y no: no pasó nada de lo que insinuaste._

_-¿De verdad? Wow, entonces empezaré a buscar mi traje mañana mismo!-¡Esta chica te gusta!_ exclamó Sam, ganándose otro golpe en el hombro_-¡Basta, eso duele!_ vociferó frotándose el hombro y riendo.

Tras otros tres sorbos Dean miró de reojo a Sam, que de dejo de reír y ahora lo miraba con preocupación:

_Bien,-¿qué sucede? Me asusta preguntar._

_No es…una chica_

_Oh, no Dean. No puedes meterte con una mujer casada, pensé que habías entendido eso hace años!_

Sam se ganó el golpe N°3 en el mismo hombro, esta vez con más fuerza.

_-¡Auch, basta!!!-¿Qué diablos pasa contigo?_ exclamó alejándose.

_-¡Estoy tratando de decirte algo importante, pero parece que la cerveza ya se te subió!_

_Entonces sólo dímelo, -¿desde cuándo te pones así por una broma?_

_-¡Es Cas!_

_-¿Cas? No conozco a ninguna-_ abrió los ojos ante eso, dándose cuenta. _Ah._ dijo y se acercó a su lado otra vez, completamente pasmado.

_Si._

_Mira Dean yo no…no quise que…_

_-¿Cómo supiste?_ cortó tajante, Dean._ Que no sólo me gustan las mujeres, como lo supiste?_ repreguntó.

Sam se dio que no estaba molesto, más bien era una especie de vergüenza como de estar confesando algo malo, de haber sido descubierto y estar vulnerable.

_Creo que siempre lo sospeché…pequeñas cosas: Rhonda Hurley? No me malentiendas, pero aunque era muy bonita, tenía cierta reputación con cierto tipo de gente y fetiches: gays, bisexuales, trans, tríos, orgias, juegos sexuales, etc. Tu obsesión por el “Dr. Sexy”? El hecho que te compares con cada hombre apuesto que ves en tv? Tus raros chistes o comentarios sobre lo que ES y NO ES gay? Cuando te comportas como un insensible bravucón, sólo refuerzas la idea de que quieres compensar algo. Cuando pasan las parejas, le echas una mirada también al tipo y dices cosas como-_

_-¡Esta bien, ya entendí! …Gracias!!!_ interrumpió avergonzado, su hermano.

_Lo que digo es: ya lo sabía y estoy bien con eso; si tú lo estás: yo soy feliz, si tú también lo eres._ dijo Sam con ojos de cachorro que provocó que Dean apurara la botella hasta el fondo rápidamente antes de contestar:

_-¡Deja de hacer eso, me pones incómodo!_ rezongó. Sam río y sin mirarlo, por fin se bebió su cerveza.

_Por eso quería que se conocieran, presentí que era tu tipo._ Dijo y luego río otra vez de su propio chiste _Digo si a mí me gustaran los hombres…sería una buena elección: es amable, inteligente, educado, de buena familia, de buenos valores, tiene un buen empleo._

_-¿Seguro que no saliste con el?_ interrumpió con una sonrisa divertida, pero enmascarando un poco los celos.

_-¡Jajaja, qué gracioso! Si supieras que Jess y yo estuvimos a punto de presentártelo varias veces, pero nunca estabas soltero. Y hoy tal vez estarían juntos._

_Suenas decepcionado._

_Lo estaba, pero ya es diferente. Dime qué piensas de eso que ahora es Padre? Porque conociste a Claire, no?_

_Si, ella es adorable…he salido con madres antes, lo olvidaste? No me importa._

Sam se reclinó en el sillón con una mueca como diciendo “ok, sólo chequeaba”, sonrió y por último tomó otro trago.

_-¿Qué, no vas a decir más nada?_

_No tengo más nada que decir._ afirmó Sam.

_ Y entonces por qué no te creo? Tu cara quiere decirme algo más._

_Bien, escucha._ dijo y Dean pensó “aquí vamos” _Castiel es una buena persona y está pasando por una tragedia personal y lo único que tiene es a esa niña. Si no estás interesado realmente, si sólo es ya sabes, por pasar el rato…busca a alguien más._

_-¡Wow!, nada más que decir, eh? Es como si no me conocieras!_ comentó ofendido.

_-¡Es en serio, Dean! Cuando estaba sin compromisos era una cosa, ahora es diferente. Al menos promete ser honesto: promételo._

_-¿Qué?_

_-¡Promételo, anda!_

_-¡No lo haré!_

_Dean._

_No, no lo haré Sammy._

_Dean, por favor._ dijo Sam entre un ruego y amenaza.

_Esta bien, está bien: prometido. -¿Contento?_

_Gracias. Jess no me lo hubiese perdonado ._ dijo bebiendo otro trago.

_Estas totalmente amaestrado o todo se lo cuentas a ella?_

_Di lo que quieras, no tenemos secretos entre nosotros. “Las omisiones son traiciones y al final las revelaciones arruinan relaciones” y “la confianza y la honestidad son lo más importante en la pareja”._ recitó con seriedad, pero Dean rompió a carcajadas y casi llorando dijo:

_-¿Dónde aprendiste tanta mierda?!_

_-¿Tú ves en esta habitación a otro que esté en una relación sentimental por más de 4 años? -¿No? Pues creo que eso me hace un ganador._ dijo satisfecho cantando la última frase, Dean le dio el cuarto golpe en el hombro y frotándoselo Sam se levantó riendo:

_-¡Ya me voy a la cama!,¡Buenas noches, imbécil!_ anunció.

_-¡Buenas noches, perra!_

Sam seguía riendo mientras subía las escaleras, iba cantando intencionalmente para ser oído: “Cas y Dean …sentados en un árbol, b-e-s-a-n-d-o-s-e!!!”.

 

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