Actions

Work Header

Tu Misterioso Alguien

Summary:

Enji está cambiando, más de lo que pudo pensar cuando decidió cambiar en si y de maneras que nunca imaginó, todo gracias a la aparición de aquel misterioso y encantador héroe alado, Hawks. Enfrentado a nuevos sentimientos que nunca conoció, Enji intenta descubrir que hacer ante la nueva experiencia.

Chapter 1: Tu Misterioso Alguien

Summary:

Enji jamás tiene una noche libre, sin embargo Hawks logró que eso sea posible. Una cena en casa de Endeavor, una noche común, una que Enji jamás vivió o no recuerda haber vivido. Y entonces aquella noche no es tan "común".

Notes:

Este es el cápitulo más largo, los demás son relativamente más cortos. Es la primera vez que escribo un primera persona de Endeavor asi que espero haber hecho lo mejor.
El titulo es por la canción "Tu Misterioso Alguien" de Miranda, la que me inspiró a escribir todo esto pero los otros dos capítulos también usa referencia a otras dos canciones.
De antemano me disculpo ante alguna falta de ortografía, lo intentaré ir corrigiendo.

Chapter Text

—Nos vemos mañana, cualquier problema grave, llámenme.

Me despido de manera general mientras me coloco mi saco. Ya es tarde, aproximadamente las 23:00 la última vez que revisé. Siempre me quedo a patrullar hasta más tarde pero hoy tenía un compromiso con Hawks. Nada laboral, simplemente lo invité a comer a mi casa, una devolución por aquella vez que me invitó a comer, además estaba insistente con conocer donde vivo. Me molesta dejarle a otros lo que yo puedo hacer pero confío en los miembros de mi agencia. Hoy hicieron un gran trabajo de hecho.
Escucho la voz de Burnin, siempre habla bastante alto y con muchos ánimos.

—¡No se preocupe, señor Endeavor! ¡Vamos a tener todo bajo control! ¡Disfrute su noche libre!

—No me preocupo, hicieron un gran trabajo hoy.

Por unos instantes, solo hubo silencio. Algo desconcertado, porque eso no es común estando al lado de Burnin, volteé para verla mejor. Sonreía como siempre, asi que pensé que tal vez ya no tenía nada que decir, hasta que volvió a hablar con un tono más entusiasmado, riéndose. Ahora si estaba confundido.

—¿Que ocurre?

—Nada, nada, es que usted nunca ha sido así de amable, menos se tomaría una noche libre —mi primer respuesta iba a ser el enojo pero me detuve a escuchar lo que tenia para decir, no estaba equivocada—. Se que solo soy una asistente, que no somos amigos pero a mi y a los demás nos alegra ver este cambio en su actitud, se le ve mejor, supongo hay algo que le está ayudando.

"Se le ve mejor", se repetía en mi cabeza ¿Yo había cambiado? Y luego su otra frase se repetía: "No somos amigos". Claro que no, no tengo amigos. No recuerdo la última vez que tuve amigos. No recuerdo si alguna vez los tuve. La cercanía a otros se siente extraña, no se como se siente realmente. Parece algo tan distante a mi, algo desconocido. Y lo recuerdo con una frustración perdida en el tiempo, como si la hubiese enterrado, o intentado enterrar. Puedo recordar caminar por los pasillos de la escuela sin ninguna palabra cruzada con otros y con miradas de extrañeza encima, esas miradas eran abrumadoras. Mi padre siempre se preguntaba porque no traía a algún amigo, porque no hablaba con alguien. Y las palabras se esfumaban cuando intentaba explicar algo, reemplazadas por lágrimas. Él fue la última persona que me vio llorar, y la última vez que lloré fue cuando su vida se quemó. A partir de ahí los recuerdos se sienten más limitados. Nunca volví a pensar en la soledad, nunca volví a prestar atención a mi distancia con otros; nunca volví a querer sentir algo.
"Hay algo que le está ayudando", supongo que si. O no estoy seguro a que se podría referir ella. Estoy intentando ser mejor, usando la culpa como motor. No sé si estoy siendo mejor, de hecho, no se si se supone el efecto de esto sea estar más animado y relajado. No puedo relajarme cuando hay tanto por hacer, tanto para ayudar a mi familia. "Ayudar", ¿en que puedo ayudar si solamente los lastimo?

—¿Mejor como?

—¡Pues más animado! Y también más amable y algo relajado.

—Entiendo —observo hacia el pasillo pensativo, estaba por abrir mi boca y Burnin al instante vuelve a comentar.

—Señor, Hawks sigue en el baño, me dijo que ya venía.

Me mantuve callado, observando hacia otro lado. Burnin ya está acostumbrada a mis faltas de respuestas. Me pregunto si lo adjudica a mi persona o a la distancia entre nosotros. Suspiro, Hawks pese a ser conocido como el hombre más rápido, puede ser lento cuando quiere. Es mi compromiso de esta noche. Lo invité a mi casa aprovechando que iba a estar solo, Fuyumi saldría con una amiga, Shoto estaría con Izuku en su casa, y Natsu generalmente se queda donde su novia. Le debía una comida a Hawks luego de que me invitó varias veces. No me gusta mucho estar afuera así que elegí mi casa, un lugar donde estemos solos, donde no deba sentir las miradas de los otros. No quería una noche libre pero él dijo que no tenía más horarios. No se si era verdad o no pero decidí creerle, ¿para que mentiría con eso? Él es el único con quien más hablo, se siente extraño compartir con alguien fuera del trabajo. Se siente extraño compartir algo con alguien. A veces mi celular suena por sus mensajes o llamadas, nunca me había pasado eso. A veces me irrito porque comenta que solamente quiere hablarme, preguntando por mi estado y demás. No lo entiendo y le exijo una razón. Unas noches atrás respondio algo distinto a otras veces: "Solamente quiero hablarte, no me importa de que sea" Creo que era la primera vez que me decían eso, quisiera saber que se siente, que se supone es querer nada más estar con alguien ¿Realmente esa es una razón para estar con otro?
Mis pensamientos se ven interrumpidos por una voz juvenil, esa voz juvenil.

—Lo siento, Endeavor, me estaba arreglando.

Al observarlo, noto como Hawks ahora llevaba su ropa de civil, creo que también se peinó mejor. No se veía mal, le queda bien esa chaqueta, aunque le queda algo corta por el torso.
¿Eh? ¿Por que estoy pensando eso? Ni siquiera me interesa como alguien se ve.

—Podías cambiarte en mi casa.

—¿Eh? ¡No sabía que teníamos ese nivel de confianza! —exclama sonriendo como siempre, esa sonrisa que al cerrar mis ojos puedo ver.— Desperdicie una oportunidad.

Se lamenta, bueno eso creo. Es difícil seguir el hilo de bromas de Hawks, más bien es difícil saber cuando bromea. Estaba mirando fijamente por unos instantes, intentando descifrar lo que dijo. Me nota y sonríe.

—Tranquilo, es una broma.

A veces siento que puede leer mi mente aunque se que no es asi, me alegra que no sea asi. No quisiera que él tuviera que soportar lo que hay adentro de mi. Es peligroso. No, no es momento de eso.

—Bueno, vamos, espera —volteo hacia él, pensando nuevamente su mención de que se estaba arreglando y que ahora usaba su ropa de civil—. ¿Donde llevas tu uniforme?

—Lo dejé en tu oficina, mañana vengo a buscarlo.

—¿Que?

—No te preocupes, nadie va a pensar nada raro.

—¿Que? Pero tenias una mochila antes, lleva tu uniforme ahi.

—Solo entraba mi ropa de civil, el uniforme no entra.

Siempre es tan descarado, haciendo lo que quiere, tiene demasiada confianza conmigo, creo que más de la que puedo permitir. Pero tampoco hago mucho para evitar eso, entonces supongo si lo estoy permitiendo.

Ambos nos despedimos nuevamente de Burnin, creo que intercambió algunas palabras con Hawks que no alcancé a escuchar. Nos fuimos hacia la puerta, la abrí dándole el paso y él salió entre risas, siempre parece que está jugando. Entramos a mi auto, saludamos al chófer y arrancó. Ambos sentados en el fondo, Hawks insistió en que me siente a su lado aunque yo prefiero estar en el asiento de copiloto. Pero cedí, supongo Burnin tiene razón con que estoy siendo más amable. Es algo incomodo, las alas de Hawks no se ajustan bien al auto, una tiene que estar rodeando mi espalda y a su vez tuvo que desprender algunas plumas que mantuvo en el suelo, en el asiento y algunas incluso encima de mis piernas. Parecía divertirse, yo solo pensaba en como me metí en esta situación. Pero no me desagradaba tampoco.

—Lo siento, lo siento, no te molestan mis plumas, ¿no?

—Me da igual, un poco me incomoda que una de tus alas esté rodeando mi espalda.

—Ah si, intenta no recostarte sobre mi ala, vas a aplastarla.

—No te preocupes.

—Tienes razón, al lado tuyo, no tengo que preocuparme de nada.

Mantengo la mirada en la ventana, Hawks a veces puede realizar comentarios confusos para mi. No entiendo porque lo dice, no entiendo porque alguien diría cosas asi a mi lado. Pero no se sienten mal. No estoy acostumbrado a estos, no se exactamente que responder o como reaccionar. Solo se que se sienten bien. Puedo sentir algo de calor en mi rostro, como cierta timidez surgiendo en mi. ¿Como él puede generar esto? Nunca había prestado atención a alguien siendo así conmigo, si es que alguna vez pasó. Y si pasaba, rápidamente quemaba eso, alejando a todos. Hawks sigue a mi lado, más tiempo pasamos juntos, más parece querer estar cerca. Es alguien muy amable, hasta es contagiosa esa amabilidad.

Oh

Creo que ya entiendo. Ese "algo" del que Burnin hablaba, no se si se refería a Hawks pero hay algo en él que me hace sentir mejor, creo. Tal vez por eso lo invité a casa. Pasamos mucho tiempo juntos ahora que lo pienso. Desde aquella tarde que me nombraron oficialmente el heroe número uno. Fue impactante para los demás, para mi también. Volaba alto, sonriendo y diciendo lo que nadie iba a decir. Y me entregó el micrófono, con esa sonrisa suya que no podria olvidar. Trabajamos juntos y cuando tuve que pelear contra ese Nomu, casi al límite de la muerte, me entregó sus alas y me hizo volar como nunca pude. Hay algo diferente en él, algo que nunca vi en otros y no se exactamente que. Hay algo nuevo en esto y no se que hacer porque no lo entiendo. Y entonces sostengo delicadamente una de sus plumas, son suaves y de un carmesi brillante. Su voz vuelve a resonar.

—Tu corazón suena fuerte, Endeavor, ¿ocurre algo?

—¿Huh?

—Puedo sentir las vibraciones, ¿lo olvidaste? Siento los latidos de tu corazón. Suenan fuertes y algo rapidos —con tus manos, empezaste a imitar el ritmo, siempre manteniendo tu sonrisa y dirigiendo tu mirada hacia mi, tus ojos amarillos se ven filosos, y desvío la mirada por ello, nuevamente mi rostro se sentía cálido.

¿Estoy nervioso? ¿Por que mi corazón se acelera? Siento que golpea más fuerte luego de ese comentario. Me avergüenza supongo, no se que decirle. Suspiro y algo de vapor sale de mi boca.

—Como sea, no ocurre nada.

—Eres pésimo mintiendo.

—Cállate.

Al pronunciar aquello, más vapor sale por mi boca, unas pequeñas llamas se encendieron por unos instantes sobre mis mejillas. Hawks soltó una risa ante ello. Siempre se ríe cuando me enojo. Siempre se ríe en general. A veces su risa se siente como si me tirasen agua encima para refrescarme. Pero en este instante, parece que estuviese avivando las llamas. Intento respirar profundo, no quiero incendiar mi auto.
Durante el viaje, estuvimos hablando un poco, él hablaba sobre la música que le gustaba, sobre algunos conciertos a los que fue. Yo nunca fui a uno, me incomoda tanta gente, tampoco tengo tiempo. Y por unos momentos, él comenzó a cantar algo bajo. Su voz sonaba dulce, sentía que era una tierna melodía hechizante. Al cantar, por momentos dirigía su mirada hacia mi.

—"How many secrets can you keep?
'Cause there's this tune I found
That makes me think of you somehow
And I play it on repeat
Until I fall asleep
Spilling drinks on my settee"

No pude evitar interrumpirle, con una voz algo temblorosa, sintiendo el calor subir dentro mío.

—Tienes una buena voz de canto.

—¿Eh? —por unos instantes su expresión cambió, se veía sorpendido, al instante siguiente sonreía y ¿sus mejillas estaban coloradas?—. Gracias ¡Supongo es mi parte pajaro!

No pude evitar soltar un suspiro, del cual se emanó vapor y esbozar una sutil sonrisa que se borró rápido cuando Hawks comenzó a hablar más alto, burlándose.

—¡Te hice sonreír! Nadie se resiste a mi encanto.

—Por favor, silencio.

Una vez el viaje terminó, fui el primero en bajar, Hawks tuvo que salir con cuidado por sus alas, incluso si estaban bastante desplumadas. A penas pudo salir, las plumas rápidamente regresaron a él, formando nuevamente sus imponentes alas. Las estiró por unos momentos junto a sus brazos y cuerpo. No podía evitar mirarle, sus alas se le ven bastante bien.

—La próxima vez vendremos a tu casa volando, ¿si? Es más rápido y cómodo.

—Mi casa, mis condiciones.

—Se más amable ¡Soy tu invitado, Enji!

Ahora que estamos en privado, puede usar mi nombre. Siempre me siento extraño cuando le escucho pronunciarlo. Hay algo en como lo entona que me hace sentir raro, pero se siente cálido a la vez.

—Tienes razón.

Entramos a mi casa, es la primera vez que yo invito a alguien. Lo bueno es que estamos solos, es mejor así. En un tiempo puede ser asi siempre. Voy a comprar una nueva casa para mi familia, donde puedan vivir felices, yo me voy a quedar aquí. Es lo mejor para ellos. Es una casa enorme, repleta de recuerdos horribles, y solitaria. No es un hogar. Espero ellos puedan construir un hogar, y espero yo pudrirme en esta prisión.
Hawks parece contemplar todo alrededor.

—Una casa bastante tradicional, no podía esperar menos de ti.

—¿Tienes un problema con eso?

—No, simplemente que era esperable.

—¿Acaso eres experto en mi o que?

—¡Para nada! Simplemente soy bastante atento a lo que dices y como actuas, entonces puedo hacerme una idea de ciertas cosas con eso.

Parpadeo incrédulo, siento mi expresión suavizarse ¿La gente puede hacer eso o solo es él? Me hace sentir expuesto, como si estuviese muy cerca mío. Tiene sentido lo que dice, es lógico pero, odio admitirlo, me cuesta hacer eso. Tal vez si debería intentar ser más atento a esos detalles.

—Entiendo.

Por suerte había dejado la cena preparada, que bueno que se anticiparme a las cosas. Así que nada más tuve que calentar nuevamente la comida. Hawks bromeo con que use mis llamas, ni loco iba a hacer eso. Pero él uso sus plumas para colocar la mesa aunque le rogué que no. La verdad fue bastante divertido, nunca había hecho esto. Nunca preparé comida para alguien, menos viví algo tan ¿normal? ¿humano? ¿cotidiano? No se como definirlo. Rei hacia esto con los chicos creo, pero yo siempre estaba lejos. No recuerdo cenar con ellos exactamente, las pocas ocasiones parecen difusas, frías. Y este momento se siente cálido. Es un fuego que nunca sentí, no lo entiendo bien pero si razono un poco, es similar a la llama que me consumió por años. Parece esa enfermiza obsesión. No sé si esto es bueno pero se siente bien.
Finalmente estábamos en la mesa comiendo con la televisión encendia, uno al frente del otro. Hawks come bastante.

—¡Es tan delicioso esto! ¡Nunca imaginé que serias buen cocinero!

—Hice mi mejor esfuerzo, ¿acaso tu no sabes cocinar?

—Honestemente no.

—¡Pero tienes 22 años!

—No me regañes, la verdad no tuve quien me enseñe.

Bajaste tu mirada, tu sonrisa se desvaneció por unos instantes. No sé qué historia hay detrás de eso, no sé si debería preguntar. Pero sentí una punzada en mi interior cuando vi ese cambio en tu expresión. Algo tímido, un impulso surgió y salió por mi boca, un tono más amable que de costumbre.

—Si quieres, podría enseñarte.

Dejaste de mover los palillos, deteniendo tu mirada sobre la comida. No dijiste nada y tus alas se cerraron más. Parecias pensar en algo, o tal vez no sabías que decir. Un suspiro y luego esbozaste una sonrisa. No se que tipo de sonrisa sea.

—¡Me encantaría!

Cruzamos miradas, no suelo mantener mucho el contacto visual pero en este momento me detuve, perdido en ese afilado mirar dorado. Sentía que algo quería decirme pero no lograba descifrarlo.
¿Por qué mi corazón no deja de latir con fuerza? ¿Por qué cierro los ojos y sigues visible para mí? El calor dentro mío crece y crece, es algo asfixiante y a la vez agradable. Todo esto es tan nuevo, y la intensidad es igual a mi obsesión, al motor de mi vida ¿Será que encuentro una nueva motivación? No, ¿que? ¿Hawks siendo mi nueva motivación? No, no, solo es un amigo.
¿Eh? ¿Amigo? ¿Tengo un amigo? Tal vez. Hay impulsos que nacen en mi, impulsos que nunca conocí. Hay tanto que quiero hacer y no puedo distinguir bien. Parece una vida nueva, una que nunca soñé, que ni siquiera creía posible de soñar. Lo que nunca intenté.
Continuamos comiendo hasta que finalmente pudimos acabar. La cena transcurrió entre charlas, yo no tenia mucho para acotar, no tenía mucha vida más allá de mi trabajo, no tengo nada además de mi trabajo.

—¡Ya se! —exclamas mientras me apuntas con los palillos, sonriendo más animado, esa sonrisa que solo haces cuando tienes alguna idea—. Si tu vas a enseñarme a cocinar, yo puedo enseñarte a divertirte fuera del trabajo, ¿que te parece?

—¿Como?

—Pues te invito a algunos lugares, algún parque por ejemplo, o puedes venir a mi departamento a ver alguna película o serie, podríamos ir a recitales, no se ¡Hay muchas cosas para mostrarte!

Nuevamente siento el calor elevarse, no encuentro palabras para articular alguna respuesta, y mi cerebro parece colapsar por intentar comprender lo que me está proponiendo. Siento como choca contra mi vida establecida, siento que está intentando romperla. Y en su mirada, encuentro la propuesta de esta nueva vida. Nunca hice nada de lo que me comenta, nunca nadie me invitó a intentarlo tampoco. Él sí, ¿en serio podría? Dubitativo, suelto un suspiro acompañado de humo, no puedo contenerlo frente a él, y desvío la mirada sobre mi plato.

—No es mala idea.

—Claro que no ¡Nunca tengo malas ideas!

Su personalidad divertida es encantadora si lo pienso seriamente. Supongo que por eso es tan querido entre las personas. No es como yo, es mucho mejor. Genuinamente es una buena persona y sabe hacer felices a otros. Incluso a mi.

Oh

Ahi está de nuevo eso. No debería pensar en eso tanto. No se como debería abordarlo para empezar. El calor crece, es asfixiante pero a la vez liberador. Es un fuego distinto. Es la primera vez que alguien está en mi mente pero de buena manera. Es similar a mi obsesión con All Might pero a su vez distinta. Esto se siente bien. Algo me incomoda por ello, es extraño. Yo soy quien soy por querer superarlo, sin eso, ¿quien se supone que soy? Hawks, solo pienso en eso ahora ¿Quien puedo ser para él?
Intentando despejar mi mente, no quiero perderme en esos pensamientos, Hawks me ayudó a levantar la mesa, nuevamente usando sus plumas aunque le pedi que no lo haga. Él lo toma como un desafío, yo lo tomo como un motivo por el cual debería enojarme pero extrañamente me divierte. No se nota en mi rostro pero es así. Mientras lavaba los platos, él me molestaba con sus plumas, tirando agua, haciendo que me quiten lo que debía lavar, intentando hacerme cosquillas. Con eso último casi le quemo algunas para evitar que lo logre pero en un descuido, si lo logró y solté una risa fuerte, sintiendo como distintas partes de mi cuerpo se envolvían en llamas. Y asi arruiné mi ropa, dejándola con agujeros varios y cenizas.

—Ups, lo siento.

Comenta conteniendo su risa, regresando las plumas a sus alas.

—Termina de lavar tu, iré a cambiarme —pero antes de irme, Hawks me detiene, sosteniendo mi mano con fuerza, logrando que un escalofrío recorra mi cuerpo al sentir su tacto.

—¡Enji! —volteo hacia él, intentando disipar las pequeñas llamad que aun emanaban de mi piel, estas crecieron al sentir su piel—. Quisiera escucharte reír más.

—¿Eso a que viene?

—Nunca te ríes y enseñarte a disfrutar más fuera del trabajo, implica que te puedas reír más.

—¿Siempre tienes que decir todo lo que piensas?

—Pues tu también lo haces, y no lo digo de mala manera, es algo que me agrada de ti.

Las pequeñas llamas que aún continuaban sobre mi cuerpo volvieron a aumentar un poco. Lentamente me soltó, y al instante extrañé su agarre. No encontré respuesta, una mirada confundida y luego me dirigí a mi habitación para cambiar mi ropa. Me coloqué una camisa negra junto a una corbata naranja, y al instante me comencé a cuestionar porque me esforzaba en verme elegante para esta cena que de paso ya terminó. Un impulso había forzado eso, el anhelo de verme bien para Hawks. No se que pensar sobre eso. No necesito verme bien, no me interesa. Pero de repente si me interesa su percepción. Mi mente es un caso. Generalmente la mirada de los demás me abruma pero intento ignorar eso. La suya me abruma pero no de mala manera. Y no puedo ignorarlo. Me observo en el espejo. Los años si que pasaron, y aún sigo viéndome terrible. No importa cuántos años pasen, odio mi reflejo, odio mi imagen, y haga lo que haga no consigo cambiarla. Veo un monstruo, veo maldad. Me pregunto que verá Hawks en mi. Me pregunto si ve algo distinto a lo que otros. No sé si eso sea posible.
Luego de ajustar mi corbata, vuelvo hacia donde está él. Terminó de lavar los platos, puedo notar que fue con ayuda de sus plumas porque llegué al instante que terminó y estabas estabas alrededor. Al verme, suelta un silbido y su sonrisa es más grande que de costumbre, se ve emocionado supongo.

—Wow, ¡Wow! ¡Te ves increíble, Enji!

—¿Gracias?

—No seas modesto, se que no eres modelo porque no quieres pero eres atractivo.

Hice un esfuerzo porque las llamas solo aparezcan por mi rostro, nuevamente teniendo vapor saliendo por mi boca. Difícilmente pude articular mi respuesta.

—Eh, gracias, creo.

Mi voz temblaba, mi corazón aumentó su velocidad y fuerza. Podía sentir su retumbar. No esperaba ese comentario tan directo pero algo dentro mío lo anhelaba. Quiero que me vea como yo no puedo. Quiero empezar de 0 con él. Tal vez por eso me siento cómodo a su lado. Con él puedo empezar otra vez, puedo ser mejor. Es alguien nuevo, no está atado a mi pasado, no debe cargar mis errores, no quiero que sufra eso. Pero eso no cambia lo que soy. Me asusta decepcionarlo, me asusta lastimarlo. Creo que nunca había pensado en eso y me aterra.
Observé el reloj, pensando en llevar a Hawks a su casa pero ya es bastante tarde, demasiado. Impulso, mi voz suena antes de que pueda repensar esto.

—Hawks, es bastante tarde, ¿prefieres quedarte a dormir aqui?

Alrededor de mis ojos y sobre mis mejillas se prenden unas pequeñas llamas al instante de que terminé de hablar, procesando que dije. Era la primera vez en toda mi vida que pregunté algo así. Y empezó a elevarse hasta alcanzar mi altura, sus ojos brillaban como el fuego. Era una imagen agradable, su rostro alegre y sus alas acompañando esa emoción con su movimiento.

—¡Si! Es decir, si no te molesta, claro.

—No me molesta, por eso te ofrecí esa posibilidad.

¿Que estoy haciendo? Pero ya no puedo ir para atrás. Creo que necesito dormir.

—Hawks, quisiera dormir.

—Entendible, no tienes la energía que los jóvenes tenemos.

—¡Hey! Para tu información siempre fui así.

—Alma de viejo, entiendo.

Su risa resuena en mis oídos, y no puedo evitar sentirme algo débil ante aquello. Como si mi mente se nublase, algo en él me relaja demasiado y a la vez me altera. Suspiro, comenzando a caminar por el pasillo.

—Vamos, te voy a mostrar donde vas a dormir.

Caminamos hasta mi habitación. Desde que vivo en esta casa duermo solo, Rei tenía su propia habitación. Es la primera vez que alguien más va a estar ahi dentro. De repente, esta casa no se siente tan solitaria. Una vez entramos, le señalo a Hawks la cama, es bastante grande pero él se queda observando alrededor.

—Es una habitación muy simple, pensé tendrías colgado alguno de tus logros, no se alguna medalla o un diario.

—¿Para que?

—¿Para animarte?

No supe que responder, suspiré e intenté cambiar de tema, volviendo a señalar la cama, mirando hacia otro lado.

—Vas a dormir acá, yo iré a la sala. Si necesitas algo, solamente avísame —señalo hacia los armarios—. Ahi tienes ropa para ponerte.

Cuando vuelvo dirigir la mirada sobre él, con cierto encanto voló hacia la cama, sentándose sobre esta. Fue lento pero se veía extrañamente mágico. Atónito, observaba su suave aterrizar sobre el colchón, y sus ojos sobre mi, sonriendo y logrando que el fuego en mi aumente aún más. Se ve como un ser divino por momentos y a la vez como un dulce demonio. No se que mierda pienso. Tiene 22 años, solo es un joven que le gusta molestar como broma. Pero su voz resuena, logrando que ignore mis pensamientos.

—¿Puedes quedarte un rato? Siéntate aquí.

Algo en su voz parecía como un leve canto, un hechizo. Y sin poder pronunciar algo o resistirme, perdido en un trance camino hacia su lado, sentándome. Fue automático, como si su voz estuviera atrayendome. Al sentarme, me coloco a una distancia extremadamente corta. Estábamos demasiado cerca, sintiendo su brazo rozar el mío. Antes de poder reaccionar, una de sus plumas se dirige a apagar la luz. Unas pocas llamas se encienden sobre mis mejillas, siendo la única luz para nosotros. El fuego resaltaba el amarillo de sus ojos, y tenía esa encantadora mirada suya. Débil ante él, rendido. Se siente tan bien estar a su lado. No me muevo, no suena nada de mi parte. Y siento repentinamente sus manos sostener mi corbata, tirando de esta y acercándome hacia él, una sonrisa distinta a anteriores se forma en su rostro. No puedo descifrarlo pero se que es distinta. Mis latidos retumban en mis oídos, mi mente se vuelve borrosa, mis pensamientos son garabatos confusos. Abro más mis ojos, mi respiración se agita un poco, el vapor se emana de mi boca y Hawks puede sentirlo. Siento su respirar, como la sensacion aumenta a medida que se acerca más y más lentamente. Ninguno pronuncia algo, pero él parece atento a mis reacciones. Sus labios están demasiado cerca, siento que un sutil movimiento me permite rozarlos. Mi cuerpo se tensa, no se que hacer. Fue tan repentino, fue tan directo y rápido, como es Hawks en si ¿Quiere besarme? Nunca esperé eso de él. Debe ser una broma, él no haría esto. Sólo bromea. Es solo un joven que le gusta bromear.
No puedo pronunciar nada, ¿que se supone quiero yo? ¿Por que no puedo decirle algo? ¿Por que no me muevo?

¿Por que me gusta esto?

Tal vez, solo un poco, solo una probada. Cierro mis ojos, entregandome a la situación, como si él fuese mi rey y yo solamente un servidor obedeciendo. Y siento un beso sobre la comisura de mis labios, logrando que algo dentro de mi se encienda. Es cálido, es algo que se siente bien. Hawks está tan cerca, es tentador. Lo necesito.
No, no puedo, no debería. Quisiera pero...no, no, no, no, no. El fuego dentro de mi se siente infernal, se siente destructivo. Él es tan joven, él es tan distinto a mi.

Es bueno.

Abro mis ojos aterrado y coloco mis manos apaciblemente sobre sus hombros y lo muevo hacia atrás, alejandolo, suelta mi corbata. Mi respiración pesada es notoria, mi expresión de sorpresa también. Hawks se ve extraño, creo que triste o confundido. Creo que quiso pronunciar algo y guardó silencio. Finalmente yo pude decir algo, intentando controlar las pequeñas llamas alrededor de mi cabeza y rostro, y el humo que se disipa en el aire cuando hablo.

—Descansa bien.

Él asiente tímido, es extraño que no tenga respuesta. Quería decirle otra cosa pero mis pensamientos siguen cuales garabatos. No puedo entender que dicen, no le encuentro forma alguna. Y un sentimiento comienza a abrumarme más, son estas llamas infernales dentro de mi. Quise besarlo ¿Por que? Me levanté de la cama y salí del cuarto cerrando la puerta. Cada paso me pesaba, me sentía mareado, quería que mi respiración baje, que mi corazón se calme, quería dejar de sentir todo esto. No consigo que el fuego baje, ¿que me pasa? Es un calor asfixiante. Acelero mi paso hasta llegar a uno de los baños. Agua, mucha agua, las llamas externas se van pero dentro de mi todo está quemándose. No entiendo, no se que hacer con estos sentimientos que nunca conocí. No sé qué hacer con estos sentimientos que quieren reemplazar lo que conozco. Es intoxicante.
Me dirijo hacia la sala principal, recostandome sobre el sofá. Todo oscuro, excepto por la tenue luz de la luna que entraba por la ventana. Pero esa luz no llega a mi. Recostado sobre el sofá, agarro con fuerza mi corbata, recordando las acciones de Hawks, recordando lo bien que se sintió. Recuerdo sus labios sobre mi piel, tan cerca de mí boca. Tiemblo un poco ante ello, una energía que me genera la necesidad de más. La calidez de su aire, la cercanía. Y yo quería eso, realmente lo quería. Quiero besarlo. Nunca quise besar a alguien, nunca quise a alguien, bueno, más bien no estoy acostumbrado. Y él también quería besarme. Él me ve distinto a otros, me ve como yo no puedo. Y una parte mía lo disfruta pero otra desprecia ello. Pienso en Rei, nunca la amé, no se si alguna vez me interesó. Ahora me preocupa, y siento culpa por todo lo que le hice. Ella era frágil y yo la quemé. Hawks se ve frágil. No, no debería sentir algo asi por él, puedo lastimarlo, voy a lastimarlo. No quiero amar a alguien y que salga herido, no quiero que otra vez estos sentimientos me hundan cuando algo le ocurra. No quiero ser así de débil. No debes ser débil, Enji.
Mirada hacia el techo, mi corazón se siente como si fuese a explotar, me esfuerzo por no producir fuego externo pero dentro de mi es un infierno asfixiante. Respirar duele, moverme duele, pensar duele. Las lágrimas comienzan a caer. Arden, son lágrimas calientes y no se llevan ninguna de mis penas, las aumentan. No puedo detener el llanto, no puedo detener mi miedo. No quiero amarlo, no debería hacerlo. Está mal, está demasiado mal. Es solo un buen chico, tiene toda una vida por delante, no quiero arruinar eso. No quiero que vea lo peor de mi, no quiero lastimarlo. No quiero perder esa sonrisa suya. Estos sentimientos queman.
No sé a qué hora pude conciliar el sueño, no se cuando las lágrimas se evaporaron de una vez, no se cuando por unas horas tuve la paz de no estar conciente. Pero a la mañana siguiente, mis ojos pesaban, el ardor seguía ahí. Era insoportable. Sentí la luz del sol en la sala. Desorientado unos momentos al abrir mis ojos, torpemente busco mi celular para ver la hora: 9:31, algo tarde. Me levanté cansado, ni siquiera me puse un pijama, seguía con la ropa de anoche. Al menos ahora me siento menos mal pero...
No tengo tiempo para eso. Voy a buscar a Hawks a mi habitación, abriendo la puerta con cuidado y lo encuentro durmiendo plácidamente. Duerme de costado, dejando que sus alas reposen sobre el resto de la cama aunque son tan enormes que se salen de esta. Tengo que despertarlo pero se ve tan tranquilo. Trabaja demasiado, no se si descansa bien siquiera. En ese sentido es como yo, trabajamos obsesivamente. No es bueno que haga lo que yo hago, él debe ser diferente. Me acerco sigilosamente, agachandome al lado de la cama y pensando como despertarle sin molestar tanto. No puedo dejar de apreciar su tranquilidad al dormir, su respiración lenta, su cabello despeinado sobre la almohada, las plumas que se soltaron. Se ve tan delicado, tanto que siento que un toque mío va a romperlo. El impulso de acariciar su cabello, se veía bastante lindo. Solamente un poco, acerco mi mano hacia su cabeza pero unas imágenes empiezan a golpear mi mente a medida que mi mano casi roza su cabello. Veo fuego, fuego quemandolo y es de mis propias manos. Veo que lo lastimo, que lo destruyo. Paralizado unos instantes ahí, aterrado de que soy capaz, de lo que puede pasar. Claro que va a pasar, claro que voy a lastimarlo si lo tengo cerca mío. Al voltear mi vista hacia el espejo, veo el monstruo que soy, los ojos repletos de odio, las llamas infernales que queman a quien intente acercarse y una sádica sonrisa, la maldad encarnada. No quiero que Hawks sufra, tengo que protegerlo. Tengo que-

—Umh, ¿Enji?

Un pequeño sobresalto de mi parte, alejando mi mano y tratando de disimular algo. Intenté que mi voz no suene mal.

—Buen día Hawks, vamos a desayunar.

Parpadea desorientado, buscando recuperar la conciencia de esta realidad como cualquier persona al despertar. Y sonríe, no se porque.

—Que linda imagen para despertar.

—Vamos, tengo que ir a trabajar, ve a la sala principal, voy a preparar el desayuno.

Me pongo de pie y salgo deprisa de la habitación, sintiendo mi corazón golpear nervioso junto al calor de mi rostro. Esa sonrisa suya es letal para mi, avivando el fuego interno. Me va a volver loco, no, ya me está volviendo loco.
Intento despejarme preparando el desayuno, solamente era hacer un café para cada uno y llevar algunas galletas. Debería cambiarme pero tendría que ir a mi habitación. Da igual, voy a cambiarme en la agencia, tengo un uniforme ahi. Hawks está tardando, tal vez sigue acostado. Tardó lo suficiente para que yo termine de preparar todo y colocarlo sobre la mesa. Lo espero, mirando la televisión pero no estoy prestando atención a lo que ocurre, perdido en mis pensamientos. Es tan dificil todo esto. Y cuando creía que no podía ser más difícil, Hawks se aparece usando una camiseta mía.

—¡Buenos días, Enji! —exclama feliz, quedándose de pie unos momentos en la entrada a la sala.

Unas llamas pequeñas se forman por mi cabeza y rostro, siento mis mejillas arder, es donde más llamas se concentran ahora. Atónito, no puedo pronunciar algo, solo un leve intento por hablar pero estaba ensimismado en la imagen. Mi camiseta le queda demasiado grande, él es más bajo que yo y de contextura pequeña. Y puedo notar que solo está usando su ropa interior ¡¿Por que mierda mi mirada bajó ahí?! Creo que estoy echando humo por mis oídos, nariz y boca. Se ve demasiado lindo, ni siquiera me importa que rompió esta para que sus alas pasen. Ahora algo mío le pertenece. Debí besarle anoche, debería besarlo ahora. No, no, basta Enji, basta. Das asco pensando así.
Suelto un suspiro y desvío la mirada. Intento que el fuego baje, que se esfume de mi rostro.

—Por favor, ponte pantalones.

—¿Huh? ¡Lo siento! ¡Lo había olvidado! Es que suelo dormir así. También lo siento por romper tu camiseta.

—Da igual, ahora es tuya.

—¡Wow! ¡Gracias! Me queda bastante bien.

Asentí en automático y para evitar que diga algo, acoté otra cosa.

—Ahí tienes tu desayuno, luego prepárate para irnos a mi agencia, tienes que buscar tu uniforme.

Parpadea unos instantes, contempla el café y las galletas, sonríe agitando sus alas un poco. Creo que hace eso siempre que está emocionado ahora que lo pienso bien. Mi mirada se detiene sobre sus manos, nunca había notado que casi parecen garras, dedos largos y uñas afiladas pintadas de negro.

—¡Gracias por el desayuno! Bueno, más bien gracias por todo esto, fue una noche agradable.

Ignorando lo que ocurrió al final, genuinamente fue una noche agradable. Fue la noche más normal que alguna vez viví. Y todo gracias a este lindo ángel.

Ah, mierda.

Estos pensamientos que se deslizan van a perturbarme demasiado. Suspiro y asiento con la cabeza mientras intento tomar mi café pero no tengo hambre. Está mal sentir esto, quisiera reducir estos sentimientos a cenizas. Pero al mismo tiempo, me asusta que no estén. Lo que pasó anoche en la habitación, no dejo de repetir esa escena. Necesito entender que ocurrió.

—Hawks, sobre anoche...

Me interrumpe deprisa, riéndose.

—Por favor, no hablemos de eso

—Pero necesito entender que pasó.

Su rostro cambió de expresión, su sonrisa era rara, más débil. Estuvo unos momentos en silencio hasta que pudo hablar nuevamente.

—Por favor, Enji, en serio por favor pero no quiero hablar de eso ahora, me hace mal —una pluma repentinamente apareció en frente de mi y la sostuve confundido—. Pero vamos a prometer algo. Cuando hablemos de esto, vas a quemar esa pluma. Hasta entonces vas a tener que llevarla contigo siempre.

—¿Que significa esto?

—Es mi manera para pactar que eso que ocurrió va a ser nuestro secreto.

La pluma en mi mano se veía delicada, no se ve filosa como cuando Hawks las usa. Y con mi pulgar la acariciaba, era suave y agradable tacto. "Nuestro secreto", se que es algo malo pero se siente bien a la vez ¿Realmente es malo? O tal vez yo soy una horrible persona por sentir esto como algo bueno.
Asentí, y al instante la calidez dentro de mi creció, repitiendo que Hawks y yo ahora compartíamos un secreto, algo que sabemos es prohibido, algo que nos une. Me siento cerca suyo, me siento conectado a él. Nunca sentí esto, y quiero más. Pero todo esto es un secreto. Ni siquiera podemos mencionarlo entre nosotros pero siempre que nos veamos, vamos a recordar aquello, y estaremos juntos, como si fuéramos los únicos que existen para el otro.