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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-01-25
Words:
3,829
Chapters:
1/1
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6
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1
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65

El chico de mis sueños

Summary:

La historia que les vengo a presentar el día de hoy es algo realmente horripilante sin embargo no tiene que ver con monstruos o demonios, es una historia que suele pasarnos a todos en cualquier momento y siempre cuando menos lo esperamos, el amor.

¿Quién dice que el amor no asusta?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

          Chanyeol y Yoora son hermanos muy cercanos incluso trabajan en el mismo lugar, en la cafetería “ElyXion”. Yoora era camarera mientras que Chanyeol era el chico de mantenimiento, la hora de cierre del local era a las 9 p.m. y en esa noche como muchas otras Chanyeol se encontraba jugando videojuegos ante la falta de gente.

—Ya me quiero ir Chan, tengo mucha tarea y es para mañana.

—Está bien, solo deja terminar de reparar la cafetera, debe funcionar bien para el día de mañana.

—Si, y de seguro vas a terminar muy pronto, sobre todo porque estás jugando.

—¡Sí!... Perfecto, como siempre— celebraba totalmente divertido tras una partida perfecta.

—Que modesto— dijo Yoora tras palmear su hombro.

—Oye… ¿Te he dicho que eres mi hermana favorita?

—Soy la única que tienes— sonrió de manera irónica.

—Cierto, pero si hubiera alguien más ten por seguro que mi favorita serías tú.

          Yoora solo se dedicó a menear la cabeza hacia ambos lados en señal de resignación mientras una sonrisa se comenzaba a asomar.

—Bueno pero no tardes, en verdad debo entregar esa tarea mañana.

          Un par de minutos antes de salir, ya con el lugar limpio y la cafetera arreglada saliendo del área de casilleros Chanyeol se agacho para recoger un anillo con una hermosa piedra azul en el centro que brillaba gracias al paso de luz de la luna desde la ventana a un costado de él.

—¿Oye, tú dejaste esto por los casilleros?— se acercó trotando para alcanzar a su hermana que ya se había adelantado un poco.

—No— respondió Yoora un poco extrañada.

          Sin saber por qué Chanyeol decidió ponérselo, sin embargo al quererlo sacar tras la respuesta de su hermana no pudo hacerlo.

—Se atoró— susurró Chanyeol aún tratando de sacarlo.

—¿Enserio? A ver, dejame revisar— instó Yoora y tras intentar sacarlo sólo le quedó una cosa por decir —Genial, ahora eres tu propia pareja.

          Yoora estaba acabando su proyecto pendiente hasta que Chanyeol se abrió paso sin tocar a su habitación.

—No puede ser Yoora, por más que he intentado no logro sacarlo.

—¿Ya probaste con jabón?

—He intentado de todo excepto cortarme el dedo.

          Iba a decir algún comentario bromista sin embargo fue cortado por la repentina visita de su madre en el marco de la habitación.

—A dormir , recuerda que mañana hay clases.

—Pero mamá— reclamó Yoora.

—Sin peros, de verdad ya es tarde— tras lanzarle una mirada retadora Yoora simplemente aceptó, su madre se dió la vuelta y se alejó.

—Adiós mamá— pronunció Chanyeol —¿Qué le pasa ahora?— preguntó al no obtener respuesta.

—Amm, no te preocupes Chan, tiene muchas cosas en la cabeza, ya sabes, cosas de adultos.

—Si, claro tienes razón.

—Bueno pues ya es hora de dormir.

—No, creo que me quedaré unos momentos más viendo la tele, solo apaga la luz por favor.

—Está bien, descansa— con una ligera sonrisa a su hermano y al apagar la luz salió del cuarto de su hermano para ir al suyo.

          Al poco rato Chanyeol se quedó dormido, en la televisión sólo había estática cuando de pronto comenzó a escuchar una suave voz que lo llamaba desde algún rincón de la habitación.

—¿Yeolie?... ¿Yeolie, dónde estás?

          La voz se escuchaba lejos pero en ocasiones también se escuchaba cerca.

—Oh mira ahí estás, ¿Yeolie?, vamos despierta.

          Chanyeol hubiera continuado durmiendo de no ser por la sensación de ser besado en la mejilla izquierda. Tras esa sensación despertó abruptamente encontrándose claramente solo en su habitación. Sabiéndose solo posó sus manos en su cara tallandose los ojos para poder despertar bien y se dio cuenta de que aún tenía el anillo que encontró la noche pasada en el trabajo y tal como la noche anterior no tuvo éxito al intentar quitarselo.

          La tarde en la cafetería pasaba sin preámbulos para Yoora, el turno de Chanyeol comenzaría más tarde por lo que no tenía mucho de qué preocuparse hasta que entró uno de los clientes.

—Hola Yoora, buenas tardes.

—Hola señor Kim, lo mismo de siempre.

—Así es, un refresco de manzana por favor y añade una orden de papas a la francesa.

—Claro que sí señor Kim, en un momento le entrego su orden.

—Hoy me sonríe la vida.

—Ah ¿Sí?, ¿Por qué?

—Ya cerré un mes más sin tener que contratar otra persona de mantenimiento, no hemos tenido ni un sólo problema en cuatro meses, definitivamente la vida me sonríe, tomó su pedido y salió del local.

—Y todo gracias a mi— mencionó Chanyeol.

—¿Qué estás haciendo aquí?— preguntó Yoora sorprendida.

—¿Qué, no puedo estar aquí?— contestó Chanyeol a la defensiva.

—Sabes que se pondrá furioso el señor Kim si dejas grasa en todos lados.

—¡Qué bien! Al menos sabrá que existo, ¿Quién cree que mantiene este lugar funcionando?

—No te preocupes.

—Yoora, no puedo con todo, te juro que si…— detuvo su hablar al mirar atrás de él.

—¿Qué?— cuestionó Yoora tras la pausa que hizo su hermano alzando la cabeza para mirarlo.

—Prometes no reírte si te lo cuento— susurró Chanyeol para que solo Yoora pudiera escucharlo.

—No— sonrió Yoora ligeramente.

—Sabes, últimamente he tenido sueños muy extraños, sobre un chico con unos grandes e increíblemente hermosos ojos.

—Wow, tal como a los otros chicos y chicas— dijo burlona.

—Ya sé, pero es que se siente tan real, nunca lo he visto en mi vida sin embargo no puedo sacarlo de mis pensamientos y se parece a la chica del medio de la mesa 12, pero en chico.

—¿Kim Hyang Gi?— mencionó Yoora extrañada.

—Nunca lo he visto en mi vida pero no puedo dejar de pensar en él, sé que suena estupido, pero eso es lo que he visto en mis sueños, tal vez sea una señal, ya sé tengo una idea.

—¡No! Chanyeol espera.

          No le dio tiempo siquiera de quitarse el delantal cuando Chanyeol ya se había acercado a ella.

—Hola Hyang Gi, no me conoces y no sé cómo decírtelo pero…

          Hyang Gi giró la cabeza sin embargo tan solo recorrió la mirada como si no hubiese visto a nadie.

—¿Escucharon a alguien hablarme?— preguntó a sus amigas.

—No veo a nadie— dijo su amiga barriendo a todos con la mirada —Debe ser tu imaginación, anda debemos ir a casa.

          Tal acción realmente entristeció a Chanyeol, por lo que opto por ir a la parte trasera para continuar con su trabajo, no se atrevió siquiera a cruzar mirada con Yoora, supuso que tendría una cara burlona y quería ahorrarse el sentimiento de derrota, el tiempo transcurría sin embargo no lograba concentrarse en nada de lo que intentaba hacer, simplemente tiró sus herramientas al suelo y se fue al área de los casilleros donde guardaba su cambio de ropa. Sin embargo al llegar se dio cuenta de una pesada broma, sus cosas no estaban.

—¿Pero qué demonios?— se exaltó un poco, estaba a punto de salir de ahí cuando una voz comenzó a llamar por él.

—Yeeeoliiee— se escuchaba el alargamiento de las vocales como si el viento fuera lo que trajera esa melodiosa y ligera voz olvidadandose completamente del tema de sus cosas.

—¿Qué?— preguntó un poco exaltado.

—Chanyeol soy yo Kyung…— se escuchó nuevamente aquella voz un poco lejana.

—¿Quién?

—Kyungsoo Yeolie.

          Chanyeol corrió entre los pasillos del cuarto de máquinas tratando de localizar de dónde provenía esa voz sin éxito aparente hasta que al final de un largo pasillo se vió la figura de una persona.

—Yeolie— alzó la mano esa persona —Soy yo Kyungsoo— volvió a mencionar su nombre con una sonrisa mientras agitaba su mano en un efusivo saludo.

—Espera ahí por favor, no te muevas.

          No había forma alguna de pasar entre todas esas máquinas por lo que tendría que rodear la cafetería y así llegar relativamente rápido. Al llegar no lo vió por ningún lado hasta que Kyungsoo volvió a hablarle, ahora se encontraba en la esquina del otro pasillo, sin embargo al dar la vuelta simplemente lo perdió. Su turno había terminado por lo que decidió que lo mejor sería ir a casa, aún faltaba para la salida de Yoora y realmente no tenía ánimos de esperarla o algo parecido. Fue a dar una vuelta al lago que se encontraba en su pueblo y al final cuando llegó a su casa Yoora ya estaba en casa cenando. Su mamá iba entrando después de recoger el correo sin embargo en un descuido una de las cartas cayó al suelo.

—¡Hey mamá! Se te cayó esta carta— decía mientras la levantaba, al momento de voltear a ver a su madre ella ya había acabado de subir las escaleras por lo que bajo la mirada al sobre en sus manos.

—¿Es para mí?— pronunció en un susurro al leer su nombre en el frente del sobre, al abrir el sobre y dar una lectura rápida corrió hacia el comedor.

—Yoora… Yoora, vamos mira esto— dijo tendiendole la carta.

 

Las rosas son rojas,

 la violeta es azul

 y nadie me quiere como tú.

 

Te amo. 

 

Do Kyung Soo

 

—¿De dónde sacaste esto?— preguntó Yoora al terminar de leer la carta.

—Es el chico, el chico de mis sueños— sonrió tontamente.

 

Buscame a media noche estaré en la cafetería ElyXion.

 

—Es justo después de cerrar, ¿Irás?

—No lo sé— dijo un poco confundido —Tal vez debería… O podría ser que… Rayos no se que decidir, pero simplemente tengo un presentimiento, es que… Tienes que verlo Yoora es precioso aunque no se si este bien ese adjetivo para un chico, hay algo sobre él que yo… No lo sé, tengo que averiguar quién es.

          La noche se hizo presente y los nervios de Chanyeol estaban por los cielos, las manos sudorosas lo decían todo, aunque no sabía qué ropa debía usar tenía que agradecerle a Yoora por tal ayuda. Estaba bien peinado con unos jeans azules, una camisa azul turquesa a juego con los tenis de un color similar.

          A cinco minutos de la hora acordada se dirigió a la cafetería, se llevó una gran sorpresa al encontrarla con gente, aunque un poco confundido decidió entrar.

—Ya era hora de que aparecieras— le dijo una mujer detrás del mostrador.

—¿Qué hacen aquí?, se supone que ya deberían haber cerrado— preguntó Chanyeol un poco confundido y exaltado.

—¿Cerrar?— preguntó la mujer con ironía —Nunca, digamos que somos el turno vespertino— dijo volteando a ver a un hombre en la caja de pago.

          Contrariado se dedicó a mirar a los alrededores de la cafetería un par de personas lo saludaron con una inclinación de cabeza y una pequeña sonrisa a la que Chanyeol no pudo no contestar de vuelta. Se sentó en una mesa y al momento la mujer le entregó un pay de manzana con una humeante taza de café.

—Es mi favorito, ¿Cómo es que lo sabe?

—Simplemente nosotros lo sabemos— le dijo guiñando un ojo.

          Aunque fue un poco extraño para él decidió que no estaría mal consumir lo que la mujer le había ofrecido, constantemente miraba el reloj que se encontraba en la pared frente a él y media hora había pasado desde su llegada, sin embargo no había rastro de la persona a la que esperaba. Una pareja estaba bailando tranquilamente en el centro del local, la decepción en la cara de Chanyeol se mostraba claramente en sus facciones, consideró que había esperado el tiempo suficiente por lo que decidió retirarse totalmente afligido no sin antes poner el dinero en la mesa.

—¿Por qué la prisa?— preguntó la mujer del mostrador.

—Pues porque…— miró rápidamente el reloj y se percató de que la hora mostrada en el reloj volvía a mostrar que era medianoche y al ver eso quedó totalmente en shock y continuaría de esa forma de no ser por una voz que rompió el silencio de la cafetería.

—Yeolie, yo… Espero que no sea demasiado tarde.

—Creí que no vendrías— se acercó nerviosamente a él.

—Ten por seguro que nunca te haría eso— dijo con una sonrisa y un brillo particular en sus ojos los cuales se posaban en su mano derecha —Traes mi anillo.

—¿Es tuyo?— preguntó un poco desconcertado recibiendo un asentimiento de la persona frente a él.

—Pero… ¿Cómo…?— dijo tratando de quitarse el anillo.

—Bailemos, ¿Sí?— preguntó Kyungsoo para evitar que se quitara el anillo.

          Una suave melodía comenzó a sonar de fondo y ambos abrazados empezaron un vaivén en el centro de aquella cafetería.

—¿Quién eres y cómo me conoces?— preguntó curiosamente.

—Deberías saberlo, traes mi anillo.

—Si, pero en realidad yo la encontré en…— no pudo continuar hablando por que un dedo se puso sobre sus labios.

—Ya casi es tiempo, vamos quiero que vengas conmigo.

—¿A dónde? Acabas de llegar.

—Pero ya es tiempo.

—Apresúrate— dijo la mujer del mostrador rompiendo con la burbuja que habían formado los dos.

—Ya es tarde, te estaré esperando Yeolie— alcanzó a decir Kyungsoo al mirar el reloj y salir corriendo.

—¡No! Espera, ¿A dónde vas, tarde para qué?

          Estuvo a punto de seguirlo pero al dar la vuelta tropezó con una de las mesas lo cual lo hizo caer, al momento de levantar la mirada ya no había ningún rastro de todas las personas que se encontraban en la cafetería incluyendo a su cita de esa noche. Tan pronto cuando llegó a casa fue en búsqueda de su hermana, sorpresivamente ella se encontraba en la cocina con una taza de té, quién también se sorprendió al verlo llegar.

—Estaba ahí, Kyungsoo me vió.

—Espera, antes de que me digas otra cosa tienes que ver lo siguiente, ¿este es el chico que viste?— preguntó Yoora mostrándole una hoja con la foto de alguien.

—¡Si! Do Kyungsoo, ¿dónde lo encontraste?

—Está muerto Chan.

—¿Qué?— alcanzó a decir desplomándose en la silla más cercana.

—En un accidente— le dio una mirada fugaz a su hermano y continuó hablando —Acompañado de su pareja, el auto se quedó en medio de las vías del tren, a pesar de que ambos lograron salir Kyungsoo se percató de que no traía su anillo, el anillo era sumamente importante para él pues fue otorgado por su novio, él regresó para tratar de recuperarlo pero el tren ya había llegado.

—El anillo… Dijo que tenía su anillo pero… ¡Yo lo ví! Te lo juro Yoora yo lo ví, estuve ahí con él, bailamos juntos, entonces… Entonces, ¡es un fantasma!— exclamó totalmente asustado levantándose como resorte haciendo que Yoona agachara la cabeza evitando mirarlo.

—Y dijo… Dijo que la acompañara— tras esas últimas palabras Yoora alzó la cabeza mirándolo fijamente —Y todo por esto— dijo mientras nuevamente intentaba quitarse el anillo sin éxito.

          Sin decirse nada, simplemente ambos se fueron a sus respectivas habitaciones, mañana sería un nuevo día y además mañana habría que trabajar.

          La tarde transcurría sin contratiempos, al menos para Yoora pues Chanyeol nuevamente estaba tratando de quitarse el anillo, abrió su casillero para sacar una toalla y poder limpiarse la mano después de haberse puesto grasa y ni así tener éxito para deshacerse del anillo. En cuanto cerró la puerta se asustó al encontrarse de frente a Kyungsoo.

—No huyas de mi Yeolie, por favor— dijo con una cara afligida —Solo quiero que vengas conmigo.

—No quiero tu estúpido anillo.

—¡¿No lo entiendes?! Te quiero a ti, deberías saberlo.

—Sólo déjame solo.

—Es tiempo Yeolie— decía Kyungsoo acercándose y provocando que Chanyeol retrocediera.

—¡No!— gritó Chanyeol cerrando fuertemente los ojos tras verse acorralado.

—¡Chan!— gritó Yoora entrando precipitadamente a la zona de casilleros —¿Estás bien?— tras una pausa y sin obtener respuesta volvió a hablar —¿Qué?

—Es él— dijo señalando a un punto dónde no había nada.

—¿Quién?

          Al no tener una respuesta a la interrogante tan sólo decidieron salir e ir a casa, la ansiedad tenía a Chanyeol de un lado a otro en la cocina.

—Podrías tan sólo sentarte y relajarte por favor— pidió Yoora un poco desesperada de solo verlo dar vueltas.

—Claro, cuando un fantasma te acose a ver si te relajas— tras un breve suspiro y un cabeceo cansado Yoora finalmente le respondió.

—Chanyeol, ¿Estás seguro de que el anillo es el motivo?

—¿De qué hablas?

          Una mirada intrigante se le quedó viendo pero antes de que pudiese obtener una respuesta el teléfono comenzó a sonar.

—Demonios, soy un nudo de nervios— susurró para sí mientras Yoora contestaba.

—Si diga…— quedó completamente muda al escuchar la voz al otro lado de la línea miró a su hermano y finalmente le dijo —Es para tí.

—¿Para mí?

—Es Kyungsoo— le dijo tendiendole el teléfono, aunque dudo mucho finalmente lo tomó.

—Escucha, si esto es una broma no voy a soportarlo más ¿Entiendes? No es gracioso así que ya es hora de que me dejes en paz— aunque al terminar de decirlo una ligera sensación de malestar se posó en su pecho.

          Al escucharlo decir eso Yoora estaba cada vez más incómoda, por un momento no hubo más que silencio al otro lado de la línea hasta que fue cortado por una suave y triste voz.

—Yo, lo siento Yeolie, no te molestaré más.

          La llamada fue cortada en ese instante dejando a Chanyeol con la palabra en la boca, al momento de bajar la mano para colgar el teléfono el anillo finalmente salió de su dedo y cayó al piso sorprendiéndolo.

—¿Aún crees que es una broma?— preguntó Yoora un poco desesperada.

—No lo sé, tal vez quiere que le devuelva el anillo— miró hacia Yoora y finalmente tuvo una revelación —Debería dárselo.

—¿Y cómo se supone que lo vas a hacer?, le dijiste que te dejara en paz.

—Lo buscaré.

—¿Y en dónde?— preguntó escéptica.

—Si en realidad es un fantasma, creo que sé por dónde empezar— mencionó con alegría mientras recogía el anillo del suelo.

          A media noche tratando de no despertar a nadie salió totalmente decidido, ¿el destino?, el cementerio obviamente, caminaba de manera sigilosa por entre las tumbas hasta que un sonido proveniente de su lado derecho hizo que cayera repentinamente.

—¿Estás bien?— preguntó Yoora preocupada alumbrando con una linterna, algo que a él no se le ocurrió llevar.

—Si— contestó — es sólo que estoy muy nervioso, ¿has encontrado algo?

—Ammm no, ¿y tú?

—No, tampoco— al momento de querer levantarse movió un poco de las hojas caídas y alcanzó a ver el nombre en la cripta, movió todas las hojas y por fin pudo ver con sorpresa el nombre completo. 

 

Do Kyung Soo

 

—Mira Yoora, la encontré bueno la encontramos y tenías razón, está muerto.

—¿Estás seguro?

—Claro que sí, mira agáchate, de todas maneras, ¿cuántos Do Kyung Soo existirían aquí?.

—Bueno si, tienes el punto a tu favor pero es una rara coincidencia que justo cayeras cerca de donde está enterrado.

—¿De qué estás hablando?— preguntó curioso al no entender por completo lo que su hermana acababa de decir, Yoora lentamente se agachó hasta quedar frente a frente, vió como unas pequeñas lágrimas comenzaban a surcar sus mejillas.

—No te parece que es muy extraño, pareciera que ya sabías dónde estaría la tumba, tal vez ya has estado por aquí antes, ¿no lo has pensado?

—¡No! ¿Por qué habría que estar aquí? Mira donde estamos, es un cementerio Yoora— dijo levantándose abruptamente del suelo.

—¡Por qué no simplemente me lo dices Chanyeol!— gritó Yoora dándole la espalda.

—...

—¿Recuerdas lo que pasó? El auto se quedó en las vías del tren ¿no?

—No— susurró Chanyeol ligeramente confundido, no sabía si era su imaginación o era real pero comenzó a escuchar un lejano pitido de un tren a lo lejos.

—Y Kyungsoo salió y olvidó su anillo por lo que tuvo que regresar.

—¡Kyungsoo!— gritó de repente dando un paso adelante, cerró los ojos y con una mano estirada como si quisiera agarrar algo —No— susurró mientras una lágrima salía de su ojos derecho.

—¿Y luego qué pasó Chan?, vamos dime— dijo Yoora mientras se sentaba a la par de él mirando hacía el horizonte.

—Me di la vuelta, intenté salvarlo pero ya era tarde— las lágrimas no paraban de salir de sus ojos y en una vista hacia la tumba decidió quitar todas las hojas quedando la tumba completa al descubierto.

 

Do Kyung Soo & Park Chan Yeol
“Juntos por siempre”

 

—También es mía, ¿verdad?— preguntó a Yoora viéndola llorar con tristeza y anhelo recibiendo un asentimiento silencioso.

—Así es Chan— sacó un periódico y le mostró la nota completa donde no solo aparecía la foto de Kyungsoo sino que también estaba la suya.

—Esto significa que… ¡¿Por qué no me lo dijiste?!— preguntó molesto.

—¿Cómo decírtelo? No lo recordabas, después del accidente un día volviste y actuabas cómo si nada hubiera pasado, Chanyeol… Soy la única que puede verte— las lágrimas corrían como ríos desbocados de sus ojos —Por alguna extraña razón no recordabas el accidente ni a Kyungsoo y mucho menos que estabas… 

—Muerto— susurró en shock Chanyeol recordando totalmente su vida pero sobre todo sus últimos momentos.

—Ahora tiene sentido porqué mamá nunca contestaba cuando yo le hablaba y de su comportamiento en general— bromeó un poco para aligerar el ambiente provocando que Yoora también riera.

—No bromees.

—¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora?

—Bueno, no lo sé, ahora que lo sabes supongo que todo está bien, seguiremos como siempre como una familia, cómo estos últimos cuatro meses.

          Mientras ellos hablaban una figura se acercaba lentamente detrás de ellos evitando ser notado.

—Yeolie— interrumpió una voz haciendo que ambos voltearan —¿Eres tú?

          Ambos se quedaron estupefactos al tener a Kyungsoo de frente.

—Has vuelto a mi.

—Yo…— Chanyeol no encontraba las palabras para lo que quería expresar —No puedo estar aquí— dijo al fin mirando a Yoora arrepentido.

—Lo sé, tú y Kyungsoo deben estar juntos.

—Ya es tiempo Yeolie— dijo Kyungsoo estirando la mano hacia Chanyeol.

—Vamos, ve con él, no querrás no alcanzarlo esta vez— alcanzó a decir tratando de parar el llanto.

—Te extrañaré mucho Yoora, después de todo eres mi hermana favorita— bromeo un poco pues si iba a ser la última vez que la iba a ver le gustaría recordarla con la gran sonrisa que le brindó en ese momento.

—Soy la única que tienes— sonrió aún más tras decir eso —Adiós Chanyeol— dijo mientras lo abrazaba —Te amo.

—Yo también.

          Al momento de soltarse Chanyeol caminaba hacía Kyungsoo pero a medio camino se detuvo, dio una mirada rápida hacia él recibiendo un asentimiento con una sonrisa, fue entonces cuando regresó con Yoora para entregarle el anillo y darle un beso en la mejilla.

—Gracias.

          Tan pronto como llegó a un costado de Kyungsoo no pudo evitar juntar sus labios en un suave y lento beso, Yoora los observaba desde dónde estaba con una sonrisa pudo ver cómo lentamente ambos desaparecían en la bruma.

          Yoora estaba completamente devastada pues podía sentir que había perdido a su hermano dos veces, sin embargo, estaba completamente feliz pues sabía que él lo iba a ser a partir de ese momento con el chico de sus sueños.

Notes:

A veces puede ser doloroso y sin embargo la gente vive por el amor y en esta historia es la razón por la que mueren.

Espero que les haya gustado esta historia.

En unos días la estaré publicando también en wattpad, en fin, gracias por darle una oportunidad a esta historia.