Chapter Text
Después de dos años del incidente donde Aemond Targaryen perdió su ojo y su madre lo llenará de odio y coraje fue directo a Dragonstone a vengar su ojo y llevarle de regalo el ojo de Lucerys Velaryon así que aprovechando el clima, sería fácil pasar desapercibido, pero nunca contó que Lucerys estaría dispuesto a hacerlo y pedirle disculpas por ser un cobarde aquella vez.
Sin pensarlo dejo a un lado su absurda venganza y empezó a convivir más con su sobrino, algo que llevo a decirle a su madre que pasaría más tiempo con Vaghar para que su vínculo sea más fuerte, mientras que Lucerys le decía a su madre que practicarla el vínculo con Arrax y valyrio, pero lo que ninguna de las dos mujeres sabían era que tío y sobrino se veian, fue Aemond quién le enseño alto valyrio y Lucerys le ayudo con el vínculo con Vaghar, sin que ellos se dieran cuenta empezaron a sentir sentimientos el uno con el otro, hasta el momento donde Aemond se atrevió a darle un beso y este le correspondió y empezaron una relación secreta, lo difícil para Lucerys quién era un omega era ocultar el olor de Aemond, ajá que cada vez que llegaba iba directo a su cuarto a cambiarse y más con Daemon quién sospechaba que veía a alguien, la única que sabía era su prima, Rhaena quién cuando veía llegar a su primo iba directo con el para escuchar lo que había pasado con amor secreto, hasta que llegó el primer celo de Lucerys.
Rhaena sabía que Aemond no estaría tranquilo si no saber nada de su "Taoba" así que con todo el riesgo del mundo mando un cuervo al desembarco del Rey donde esperaba que el mismo alfa respondiera o viera el mensaje.
Pasaron días y nada sucedió y fue donde Rhaena y Lucerys confirmaron que el cuervo llegó con quién debería de llegar y cuando fue de nuevo el recuentro Lucerys no pudo evitar recibir mimos de parte de su pareja, algo que le gustaba demasiado.
— ¿Crees que se den cuenta? — el omega estaba acostado en las piernas del alfa y vio su cara de confusión.
— ¿Crees que así se evite una posible guerra? En todo caso se tendrían que casar Aegon con tu hermano, son los próximos en la sucesión, sin contar a tu madre — Aemond seguía haciendo mimos en el cabello de su novio.
— quizás, así tu abuelo puede dejar de llenarle de ideas a tu madre y hermano sobre una sucesión que nunca va a hacer — ambos se miraron un momento y guardaron silencio.
— creo que lo último de que quiero hablar, es como mi familia quiere quitarle el legítimos derecho a mi media hermana, cuando regrese de Altojardin, enfrentare a mi madre y les diré a todos de lo nuestro, tendré el valor que no tuve hace tantos años en defenderte.
Lucerys se paró y abrazo a su pareja, en ese momento tenía quince años, y las hormonas del primer celo siempre están a todo lo que dan, y fue en un momento de debilidad donde las cosas pasaron a mayores y Lucerys se entregó a su tío, fue un momento donde se hicieron promesas y se prometían volver a verse dentro de dos meses, donde el amor era el único testigo, Aemond llevo a Lucerys lo más discreto posible, sin que nadie notará la presencia de Vaghar o la suya, una vez que dejó en un lugar seguro a su pequeño Taoba, se despidió con un beso y prometiéndole volver y ser felices.
El Velaryon fue corriendo así cuarto no sin antes pedir un baño urgente, la mayoría noto un aroma extra en el pequeño príncipe, pero no dijeron nada, tanto la princesa y el príncipe Rhaenyra y Daemon eran tan buenos con ellos, ¿Porque ellos le pagarían de esa forma? A la única persona que se le informo fue a Lady Rhaena quién de inmediato fue al cuarto de su primo.
— Lucerys Velaryon - fue lo primero que dijo al ver a su primo y pudo percibir el aroma de Aemond Targaryen — no puede ser... ¿Que harás cuando mi padre se entere?
Lucerys guardo silencio — Aemond y yo decidimos no ocultarlo más, cuando regrese de Altojardin hablará con mi madre y con su familia, confío en el, Rhaena, se que no me va a fallar, yo confío en Aemond.
La beta al escuchar a su primo solo pudo sonreír y abrazarlo — solo bañate, mi padre podría notar algo de Aemond en ti y sería capaz de matarlo.
[...]
Mientras que en King's Landing Aemond llegaba y bajaba de su dragona, algo raro que pudo ver fue a Ser Criston quién lo esperaba con su típica cara de amargado, paso de largo ignorado al guardia que era fiel a su madre, quién de inmediato lo siguió, y hablo.
— príncipe Aemond, su madre, la reina requiere de su presencia, está en su habitación — Aemond vio a Criston con cierto enojo y se subió al caruaje.
Una vez que estuvo enfrente de la puerta de su habitación pudo percibir el aroma de su madre, se sentía denso y al parecer estaba enojada, sin esperar sin más entro a su habitación.
— madre, para que has requerido mi presencia — se acercó a su madre quién al verlo lo recibió con una cachetada.
— apestas a ese bastardo, salió igual a su madre, ¿Crees que no me daría cuenta de tu estupidez? — Alicent se notaba enojada — ¿Crees no me iba a enterar del cuervo que te llegó? Pensé que era diferente a Aegon... Romperas esa estúpida relación, no se le puede llamar relación... Cuando regrese de Altojardin romperas todo contacto con el, no puedo permitir está humillación... Y si no lo haces Aemond lo sabré — al decir esto la reina vio a su hijo y se retiró pero ante de salir volvió a hablarle — Ser Criston te acompañará a Altojardin y el estará contigo cuando termines con ese bastardo — y al decir esto salió de la habitación de su hijo.
Cómo Alicent lo dijo, Ser Criston lo acompañaba a todos lados, Aemond quién estaba con su hermano menor le confesó su relación con Lucerys diciéndole que aparte de el, Helaena sabía y no quería hacer lo que su madre le había dicho, pero tampoco era opción matar a Criston para poder fugarse con la persona que amaba, tanto así que no quería que pasarán aquellos dos meses, no quería ser un hijo de puta con su Taoba, pero sabía que no podía desobedecer si tenía una maldita rata que era fiel a su madre.
Una vez que paso el tiempo dicho y se acercaba la fecha del reencuentro con su Lucerys, no quería llorar, no quería herirlo, no quería hacerlo simplemente.
Lucerys al ver al "amor de su vida" porque así decía el omega que era su tío para el, no pudo evitar correr y abrazarlo, se veía tan radiante, tan feliz, hasta su aroma era más dulzón, el aroma a cítricos era más dulzón.
— Aemond, que bueno que regresaste, necesito confesarte algo — vio la cara del alfa y cambio su semblante — que sucede...
Necesitaba destrozarlo para que se decepcionara de el — ¿En verdad creíste que todo lo que te dije era verdad? Lord Strong, no puedo creer que sea tan estupido — vio la cara de confusión de su niño — esto es por mi ojo, mi venganza, al final saliste igual a tu madre, acostándose con quién se atreviese en tu camino...
— cállate Aemond — se separó de su lado y empezaba a derramar lagrimas de sus ojos — es mentira, es mentira lo que me estás diciendo...
— pobre niño Strong, ¿Creíste que me.iba a casar con un bastardo?, ¿Crees que me voy a rebajar al casarme con un bastardo y dejar que mi sangre Valyria se manchara? — podía ver a Lucerys negar varias veces y limpiarse sus lágrimas — gracias a ti, le gane una apuesta a Aegon, podré cobrarme lo que me debe.
— fui un idiota... Me deje engañar, ojalá nunca te vuelva a ver, ojalá cuando mi madre sea la reina lo destierre, a ti y a tu asquerosa familia que ha querido matar ai abuelo desde hace mucho tiempo, Daemon tenía razón, los Hightower es la enfermedad de Viserys Targaryen — al decir esto corrió donde estaba su dragón quién estsba a la defensiva, una vez que Lucerys le dio las órdenes Arrax elevó el vuelo.
Aemond, que hasta ese momento estaba callado, veía como la figura de Arrax cada vez se había más pequeña y se perdía en el cielo, no pudo evitar derramar lagrimas y pudo escuchar los pasos de Criston.
— excelente príncipe, su madre, la reina estará contenta con el resultado — Aemond ignoro a Criston y camino directo a Vaghar.
[...]
Unas semanas después Lucerys sufrió un desmayo en su entrenamiento lo que hizo que todos se preocuparan por el omega menor de Dragonstone, Daemon cargo al pequeño y lo llevo a su habitación y dejaron que los maestres revisarán al menor, quienes miraron sorprendidos al menos y volvieron a revisar su vientre, los dos alfas presentes miraban extrañados al maestre.
— ¿Que tiene mi niño? — pregunta Rhaenyra quién sujetaba la mano de su hijo.
— princesa, esto es difícil de explicar, pero, el príncipe Lucerys está embarazado...
— ¿¡Que!? ¡Es imposible! — Daemon exploró contra el maestre quién solo se puso hacer hacia atrás.
— Daemon, por favor — Rhaenyra puso una mano en el pecho de Daemon para que no avanzará y soltaba a su hijo — maestre Gerardys, ¿Esta seguro de lo que está diciendo?
El maestre asintió a la vez que veía a Lucerys en su cama — por lo que podemos decir, el príncipe Lucerys tiene dos meses, si la madre lo desea, el embarazo puede llegar a termino sin arriesgar la vida del príncipe.
[...]
Cuando Lucerys despertó se encontró con su madre y Daemon quienes hablaron con el y fue donde se rompió y les contó absolutamente todo, la relación que tenía con su tío y porque salía cada ciertos días, porque llegaba y se bañaba de inmediato, también les contó cómo fue que se entregó a Aemond, y como fue que este termino con el.
Rhaenyra quería llorar del coraje al ver a su hijo de esa manera, quería hacer pagar a su hermano por lo que le hizo a su hijo, pero Lucerys le pidió que no hiciera nada, le imploro tanto a Rhaenyra cómo a Daemon que no hicieran nada, que su embarazo se mantuviera en secreto.
Así lo hicieron, entre los hermanos no se comentaba nada del padre, aunque se notaba un claro enojo de parte de Jacaerys, y no hacía un hermano, si no, hacia su tío, Joffrey era el más emocionado, pues dejando a Aegon de lado , habría otro bebé al cual consentir y tratarlo como se merece.
— ¿Has pensado en un nombre para tu bebé? — Rhaenyra cepillaba y peinaba los cabellos de su hijo quien solo miraba su abultado vientre de aproximadamente ocho meses.
— tengo uno en mente, y hasta a ti te gustará... Si es niña, tengo pensado en ponerle Aemma — Rhaenyra sonrió melancólica ante el nombre de su madre — y si es un niño, Viserys — y sintió como su madre lo abrazaba y le daba un beso en su cabeza — madre, tengo un favor que pedirte y fue cuando Rhaenyra quedó enfrente de Lucerys y se agachó para ver a su hijo — no quiero que mi bebé sea objeto de burlas y habladurías... — se notaba como quería llorar y bajaba la mirada para que su madre no lo viera — quisiera que tú y Daemon se hicieran pasar por padres de mi bebé — Rhaenyra miro sorprendida a su hijo ante la confesión — no es que no quiera hacerme cargo, pero, no quiero que sufra lo que yo he sufrido en mi corta vida... Por favor madre, te pido ese favor.
Rhaenyra acepto y sabía que Daemon no pondría objeción, aceptaría sin problema; solo había una condición, mientras estuvieran en Dragonstone Viserys era hijo de Lucerys, mientras que fuera de aquellas paredes era hijo de Rhaenyra y Daemon.
Viserys II nació un 7 de febrero de 122 D.C, el parto fue demasiado difícil, tanto así que Lucerys estuvo débil durante un largo tiempo, el pequeño bebé era de cabellos rubios, y con unos hermosos rulos, con sus ojos verdes.
Dos años después se solicitaba la presencia de Lucerys Velaryon para discutir su derecho de sucesión de Driftmark y se volvería a ver con el padre de su hijo.
