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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 20 of Supercorptober 2022
Stats:
Published:
2023-02-03
Words:
2,043
Chapters:
1/1
Kudos:
59
Bookmarks:
5
Hits:
840

Kara

Summary:

¿Uno de los pasatiempos favoritos de Lena Luthor? Enumerar los atributos que más ama de su novia, Kara Danvers (Zor-El, para quienes en serio la conocen).

Notes:

Voy a terminar los retos del Supercorptober 2022 cueste lo que cueste. Aunque me tome todo un año xD

Work Text:

Eran raras las veces en que Lena se encontraba con toda una tarde libre en la oficina. Desde que la Fundación Lena Luthor había despegado, el trabajo no paraba de llegarle. Por supuesto, la joven Luthor estaba acostumbrada a esto, por lo que mantener todo bajo control no se le había hecho difícil. Siempre estaba haciendo algo, ya fuera revisando y firmando papeles o trabajando en nuevas ideas de proyectos que serían beneficiosos para la población. 

 

Y eso solo hablando de su trabajo “oficial”, porque si nos referíamos al “extraoficial” con los Superamigos, las responsabilidades y tareas de Lena se multiplicaban. Aun así, el tener a su familia y a Kara ayudándola a lidiar con todo, hacía que la experiencia fuera muchísimo más sana e enriquecedora.

 

Lena dejó de trabajar horas inhumanas desde que Kara regresó de la Zona Fantasma. En ese tiempo en que la rubia estuvo atrapada, Lena comprendió muchísimas cosas. Una de ellas era que hay que aprovechar cada minuto que puedas compartir con la gente que amas y para lograrlo, debías mantener un horario sano de trabajo que te permitiera tener tiempo libre. Así que apenas derrotaron a Lex y sortearon todos los acontecimientos importantes de esa época, Lena se hizo la auto-promesa de ordenar su horario laboral de tal manera que no viviera 24/7 en la oficina.

 

Y lo había logrado. Con creces.

 

De todas maneras, eso no evitaba que la joven Luthor se sorprendiera al tener una tarde completa libre de trabajo, como la de ahora. Suspirando, se sentó en el sillón de su nueva oficina, tomó una taza de té de su mesita de centro y se dispuso a mirar por el gran ventanal que le entregaba una vista privilegiada de National City. Era todavía temprano y aunque podía irse sin problemas a su departamento (o al de Kara), lo cierto es que no quería hacerlo aun. No le gustaba estar en ninguno de los dos lugares sin la presencia de la rubia. 

 

Lena sonrió al pensar en su novia. Habían días en los que aun no era capaz de creerlo y se pellizcaba para ver si estaba metida en alguna clase de sueño profundo, pero no, esta era su realidad. Una que compartía con Kara a su lado no solo como su mejor amiga, sino también como su pareja.

 

Amar a Kara es sumamente sencillo. Lena está casi segura que es una de las cosas más fáciles que ha hecho en toda su vida. Se le hace tan natural como respirar. Sin problemas, Lena podría crear una lista de las 10 cosas que hacen que amar a Kara sea una tarea tan simple.

 

Y aprovechando la ocasión y el tiempo libre, eso es exactamente lo que hará. 

 

Sonriendo, Lena fue hasta su escritorio, tomó su libreta y un lápiz, y volvió a su antiguo lugar en el cómodo sillón frente al enorme ventanal. Le gustaba hacer listas, las encontraba prácticas y servían para poner cosas en perspectiva. Cuando era más joven, más de alguna vez leyó en una de esas revistas adolescentes encabezados como “¡10 cosas que debes saber antes del verano!” o “¡Los 15 mejores tips para conquistar al chico de tus sueños!”, seguido de una sarta de estupideces que hoy en día la hacían partirse de la risa. 

 

Por lo mismo, es que al más puro estilo de esas antiguas revistas, Lena escribió en la parte superior de su libreta: “10 cosas que amo de Kara”, y comenzó a enlistar todas y cada una de ellas hacia abajo acompañadas de una pequeña explicación.

 

1.- Sus ojos. 

Lena había visto ojos azules antes, por supuesto que sí. Pero los ojos de Kara eran una experiencia totalmente diferente. La primera vez que cruzó miradas con ella en su oficina en L-Corp hace ya tantos años, Lena supo que iba a tener problemas. Solo bastó que sus ojos se cruzaran con los de Kara para que todas las alarmas se encendieran en la cabeza de Lena: “si no te andas con cuidado, esos ojos pueden meterse bajo tu piel y cambiarte la vida por completo”. Y así fue.

 

2.- Su sonrisa.

Siguiendo un poco la línea del primer punto, la sonrisa de Kara también era capaz de poner a Lena de rodillas, y sí, también se dio cuenta de ello el primer día en que la conoció. La sonrisa de Kara era sincera y tan, pero tan linda, que Lena supo en ese instante que si se lo permitían, intentaría mantener ese gesto en la cara de la rubia por siempre. Hoy en día, esa es su principal misión.

 

3.- Su frustrante necesidad de sacrificarse por otros.

Lena entendía que Kara, siendo Supergirl, tenía como principal objetivo proteger a la ciudad y, especialmente, a las personas que más quería en el mundo: su familia. De todas maneras, eso no evitaba que Lena (y también Alex, cabe destacar) lo pasaran pésimo y perdieran años de vida cada vez que Kara decidía sacrificarse por el bien mayor. Ambas acababan tan estresadas y preocupadas después de cada batalla que terminaron tomando cartas en el asunto y con muuuucho esfuerzo, lograron hacerle entender a Kara y su dura cabeza kriptoniana que necesitaban que estuviera con vida el mayor tiempo posible. Kara lo entendió, y redujo considerablemente los sacrificios innecesarios. Lena y Alex se lo agradecieron con entusiasmo.

 

4.- Su fe ciega en Lena.

No es un secreto para nadie que, por años, Lena tuvo que cargar con la mala fama de su apellido sobre sus hombros, y que eso causaba que el 99% de la gente que conocía desconfiara de ella automáticamente. Todo eso cambió cuando conoció a Kara. La rubia desde el primer minuto vio a Lena como una persona de fiar y alguien que merecía la oportunidad de demostrar lo que realmente valía. Hasta el presente, Kara ha sido la única persona en la vida de Lena que ha demostrado tener una fe inquebrantable en ella, independientemente de todas las cosas que han pasado juntas. Para Kara, Lena es solo…Lena. Y eso es suficiente para la pelinegra. 

 

5.- Su amor por la comida (especialmente los potstickers).

Una de las cosas que más cautivó a Lena en sus primeros meses de amistad con Kara era lo mucho que la rubia ama la comida. Lena nunca había visto a alguien con tan buen apetito como Kara, y aunque los primeros años la dejaba sorprendida lo mucho que su mejor amiga podía comer, luego todo hizo sentido cuando se enteró de sus raíces alienígenas. Además, Lena adora ver la cara que pone Kara cada vez que le nombran un potsticker. Es como el rostro de un niño en la mañana de navidad. Simplemente adorable. 

 

6.- Su odio por los vegetales (especialmente los de color verde, como el Kale).

Ahora bien, hay otra cosa que Lena simplemente ama de Kara, y eso es el hecho de que la rubia ODIA con todas sus fuerzas los vegetales, especialmente los de color verde. Es gracioso, porque ni siquiera Esme hace drama cuando los ve en su plato, pero la superheroína más fuerte del planeta no puede tolerarlos. A veces, solo para molestar a Kara y hacer que comience a quejarse, Lena prepara cenas en donde el color verde es el tema central y donde el Kale no puede faltar…Kara sufre durante un rato, hasta que Lena se apiada de ella y saca del horno una bandeja completa de lasaña, ganándose una enorme sonrisa, un abrazo y un beso en la frente por parte de su novia. Es maravilloso. 

 

7.- Sus abrazos.

Crecer con los Luthor hizo que Lena aprendiera a existir sin la necesidad de tener constante contacto físico con otro ser humano. Es triste, pero cierto. Por lo mismo, los primeros meses de amistad con Kara la tuvieron al borde del ataque de ansiedad cada vez que la rubia iniciaba un contacto físico entre ambas, siempre preparándose para lo peor. Hoy en día, Lena podría jurar que no hay lugar en el mundo en el que se sienta más segura y en casa como lo hace estando entre los brazos de Kara mientras la rubia la abraza como solo ella sabe y esconde su nariz en su cabello. Los abrazos de Kara son una cosa fuera de este mundo y Lena agradece cada día por ser una de las afortunadas de tenerlos cada vez que quiera. 

 

8.- Su sentido del humor peculiar.

No es un secreto para nadie que conozca a Kara que su sentido del humor puede llegar a ser bastante…particular, por decirlo de alguna manera. Mucha gente la ha clasificado como “la típica persona que hace bromas que solo hacen los papás” y Lena, con el dolor de su corazón, tuvo que aceptar que sí, Kara es ese tipo de persona. Literalmente la ha visto reír hasta las lágrimas al hablar con J'onn y con videos de papás molestando a sus hijxs en Tiktok. No es que el humor de Kara sea desastroso, es solo que es diferente a lo que su generación y la gente espera. Lena aprendió a amarla por ello, y a veces hasta se atrapa a sí misma riéndose de un chiste “al estilo Kara”. 

 

9.- Su corazón noble y sensible.

Otro atributo importantísimo que hace que Kara sea ella misma es su enorme corazón noble y sensible. Es una de las cualidades que Lena ama más sobre ella, porque Kara podría haberse resguardado muchísimo más debido a todo lo que tuvo que pasar mientras crecía; podría haberse transformado en una persona fría y distante, o temerosa y seca, pero no fue el caso. Kara aprendió a caminar con su corazón bajo la manga, siempre siendo sincera y entregándole cariño a quién fuera que se cruzase por su camino. Para Lena, eso la convierte en una de las personas más fuertes y asombrosas que ha tenido la dicha de conocer, y con el paso del tiempo ha ido aprendiendo muchísimo de la rubia.  

 

10.- Las pequeñas cosas:

Pero Kara no solo se caracterizaba por esas grandes cosas, sino que, para Lena, su esencia también se veía reflejada en los pequeños detalles como: el amor que su novia tiene por ciertas caricaturas infantiles o series antiguas que le producen una sensación de confort, la música que adora cantar a los gritos (como NSYNC, por ejemplo); el bailecito de felicidad que Kara siempre inconscientemente hace cuando está rodeada de la gente que ama; la forma en que abraza a Lena por la cintura cuando ambas están durmiendo; el sabor de helado en específico que elige cada vez que está triste; el brillo travieso en su mirada cada vez que le está por hacer una broma a Alex; la paciencia infinita con la que le ha enseñado kriptoniano por meses a Lena, demostrando lo feliz que la hace ver que su novia intenta aprender más sobre la cultura de Krypton, y un largo, pero laaargo etcétera que solo hace que Lena ame cada una de las cositas que forman a Kara por completo.

 

Al terminar su lista, Lena tenía una sonrisa gigante y boba en su rostro. Alex desde hace años decidió llamar a ese gesto en específico de la pelinegra la “sonrisa de Kara”, porque la rubia es la única persona que puede lograr que Lena demuestre tal felicidad que haga brillar su rostro. Dejando la libreta y el lápiz sobre sus piernas, Lena miró con atención su más reciente creación.

 

En esa pequeña hoja de papel estaba casi capturada por completo la esencia de Kara, cada una de las cosas que la hacen ser ella misma, cada una de las cosas que hicieron que Lena se enamorara loca e irrevocablemente de ella. Faltaban muchísimas por enlistar, pero Lena estaba bastante satisfecha por haber cubierto las que, para ella, eran los atributos más importantes de su novia.

 

Suspirando y sonriendo, Lena dejó la libreta y el lápiz sobre la mesita de centro de su oficina y se recostó de regreso en los cómodos almohadones de su sillón. Respiró profundo y agradeció mentalmente a quién sea que estuviera allá afuera manejando el universo por haberle permitido cruzar su camino con el de Kara.

 

Era, por lejos, lo mejor que le pudo pasar en su corta vida. 

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