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Alan conoció a Scott la primera vez que este llevó a Roxie a su clínica. En ese momento aún no se llamaba Roxie, ni le pertenecía a Scott, pero el niño la sostenía con sumo cuidado en sus pequeños brazos y parecía completamente determinado a protegerla.
Scott le explicó atropelladamente cómo, junto a su mejor amigo, la habían encontrado sola, pero omitió deliberadamente mencionar donde, por lo que el veterinario asumió que tanto Scott como el niño que se escondía detrás de la puerta, no tenían permiso de estar en el lugar en que la encontraron, así que para decepción de ambos no tuvo más remedio que llamar al sheriff para que viniera por ellos, no sin antes prometerle a Scott que él se haría cargo.
El niño regresó con su madre pocos días después. Parecía un poco más reservado esta ocasión, pero después de que Melissa se presentará y agradeciera la ayuda brindada a su hijo, Scott se armó de valor para decirle que quería adoptar al cachorro que había encontrado. El hombre pareció meditar su petición por unos segundos, mientras confirmaba con la mirada que Melissa estuviera de acuerdo. Entonces le aseguro al niño que podía quedársela siempre y cuando se comprometiera a cuidar bien de ella, Scott aceptó con entusiasmo y su madre reafirmó las palabras del veterinario haciendo énfasis en que sería su responsabilidad, cuando Alan volvió con Roxie para entregársela a su nuevo dueño, el niño parecía tan feliz, que al veterinario le fue imposible no encontrar entrañable la escena.
Justo como se comprometió Scott, asistió a cada cita programada puntualmente y las revisiones le daban la certeza al veterinario que Roxie estaba en buenas manos, el más joven aprovechaba cada oportunidad para asaltarlo con preguntas un poco más allá de la curiosidad y el entusiasmo de un niño de su edad, expresando su sueño de querer ser como él cuando fuera grande. Entonces cuando terminaba el chequeo general se ponía un poco serio, sujetaba a Roxie con suavidad diciéndole palabras amables que la calmaban mientras el doctor colocaba sus vacunas.
Y luego de un historial perfecto de visitas rutinarias se ausentó a una cita sin previo aviso. Melissa lo llamó por teléfono para explicar lo sucedido y al día siguiente acompañó a su hijo, para que Scott le hiciera saber personalmente que ya no vendrían más, porque Roxie había muerto disculpándose como si algo de eso fuera su culpa, los dos adultos le hicieron saber que no era así y el niño bajó la mirada en un intento fallido para no llorar, mientras apretaba con fuerza la mano de su madre y su inhalador en la otra mano.
El niño había dejado un gran impacto en Alan, quien a pesar de los años no lo había olvidado y encontrarse con un Scott adolescente pidiéndole ser contratado para el trabajo de medio tiempo que vio anunciado en la pizarra de la preparatoria de Beacon Hills fue una agradable sorpresa, El chico le recordó la forma en que se conocieron como si pudiera olvidarlo y le hizo saber que usaría el dinero para ayudar con los gastos en su casa. Deaton ni siquiera consideró entrevistar a nadie más, solo le dijo que necesitaría que su madre estuviera de acuerdo.
Scott empezó a trabajar la semana siguiente y desde el primer momento trabajó con eficiencia y celeridad, nunca se quejaba de las tareas que le asignaba, era responsable y puntual, saludaba a todos los animales por su nombre y tenía facilidad para hablar con sus clientes, pero la mejor parte fue ver su cara al recibir su primer pago porque sabía que eso ayudaría a su madre. El chico fácilmente se había ganado su cariño y aunque no era la vida que había pensado que tendría, Alan Deaton estaba complacido en cómo las cosas se habían acomodado, pero entonces todo se volvió a complicar cuando Laura regresó con una foto de un venado con una espiral dibujada en su cuerpo y en una sucesión rápida de eventos Alan se vio involucrado de nuevo en ese mundo, porque como si fuera una broma del destino, el hombre lobo que mató a la hija de mujer que amo había mordido a Scott.
No podía asumir que algo de lo sucedido fuera su culpa, porque no había forma de advertirle a su protegido. Solo deseaba profundamente que a pesar de todo, el chico pudiera seguir siendo el mismo y pronto se dio cuenta que todas esas características que había notado en él; la bondad, la valentía, la compasión, la fuerza de carácter, la responsabilidad y la empatía se habían amplificado con el poder que recibió. Lo vio desafiar a Derek para defenderlo, rechazar al alfa que lo convirtió, pero también lo había visto estar desesperado, asustado, herido y a pesar de todo no había dejado de creer en las personas, de confiar en sus amigos, de querer hacer lo que creía correcto. Está tan orgulloso del hombre en que se va a convertir que no le extrañaría que Scott fuera uno de esos casos especiales que solo pasan una vez cada siglo y él estaría a su lado para guiarlo cuando llegará el momento.
