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Idiotas Reales destinados

Summary:

La santa princesa del ducado de los hanagaki, es obligada a contraer matrimonio con la tirana (o no tan tirana) princesa Imperial Haruchiyo.

Notes:

Comence esto hace un mes porque quería que sea algo digno de san valentine y además en mi instagram habia hecho un dibujo de un arte oficial de como serian sus vestidos. Disfruten.

Si quieren verlo es : https://www.instagram.com/p/CmkcxslLCGC/?igshid=YmMyMTA2M2Y=

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

La poderosa familia real quería evitar a toda costa que ella llegase al poder, como hija de una amante del emperador no pudo recibir el apellido Sano y se tuvo que conformar con el sucio apellido materno Akashi, la única alfa dominante en ambas lineas familiares tenía todo el derecho a obtener la corona por sobre sus otros cuatro hermanos, exceptuando Manjirou el único en igualdad de derecho y alfa dominante pero no estaba para nada interesado en la sucesion incluso había declinado aceptar la corona pero todo parecía ir en su contra cuando el viejo emperador lo unió sin su consentimiento a la santa mas preciada y hermosa del imperio Sano, se decía que era tan bella que los únicos que podían verla eran personas de su territorio y el emperador, su madre era prima del emperador su estatus era casi al nivel de Mikey o superior, lo que quería era suyo. Por lo tanto según las leyes del imperio una Santa de su categoría tenía mayor importancia, y sería entregada a la familia de ella volviendose una Hanagaki sin posibilidad  de divorcio y herederar la corona.

El estúpido emperador Makoto había arreglado el matrimonio y todo para que me aten a la omega Hanagaki en menos de una semana dejaría mi apellido y titulo de heredera a ser La alfa de la santa y Haruchiyo de Hanagaki y no podría hacer nada al respecto o perdería total derecho a un título.

 

Y con todo en su contra comenzó a planear su siguiente movimiento, se metió en su mente la idea de poner de emperatriz a la santa tras una revolucion por culpa de los incapaces príncipes con derecho a sucesion, estudiar fue su escape a la idea de casarse con esa mujer mimada para que cada parte de lo que no hubiese pre visto antes, comenzó a escaparse de sus sesiones de estudio para ser un Alfa "digno" de la Santa, para irse a organizar la rebelión más grande del imperio y practicar aún más su esgrima, al llegar el maldito día de su casamiento fue vestida y arreglada con un vestido rosa, pomposo y corto mostrando sus piernas blancas y semi trabajadas, una corona con joyas verdes jades para destacar sus ojos y fue subida al carruaje mas común y sin una pizca de decoración como si nunca lo hubieran preparado para transportar una princesa  a diferencia de su hermana Emma quien  parecía ser llevada por los mismos ángeles y unas amables sirvientas que la adoraban para casarse con el poderoso dragón del imperio, pero ella a diferencia todos los sirvientes parecían odiarla y no las culparia porque a una le había roto el brazo cuando  su hermano favorito rechazo ser emperador a otra la tortura cuando no le dieron un vestido que deseaba, y podría  seguir con cada una de las diez que habían, mikey se las había dado cuando tenían siete años había prometido tenerlas hasta que se case, obviamente creía que no se casaría nunca. Suspiro con exaustez y se sentó en el asiento enpolvado mirando  el paisaje hermosamente decorado con flores que el jardinero tanto adoraba, eran las mas raras cada una tenia propiedades magicas y curativas, mientras salían del palacio rumbo a los picos mas helados donde viven recluidos las personas mas frias y el ducado Hanagaki, ya los papeles estaban firmados y aun no había podido conocer a la dichosa santa mas preciada del imperio, bendecida por todos los dioses y con el privilegio de tener un estatus casi al nivel del emperador con 16 años, siendo menor que la de pelo color chicle ya tenia el poder de todo un país en las palmas de sus manos.

 

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Tardo otros 7 días en llegar al pico más alto y frio, tuvo tiempo suficiente tiempo pars recordar toda su vida mientras observabs los  distintod paisajes del  cambio del verano caluroso de la capital hacia el punto mas lejano rozando la frontera en un lugar casi desertico en términos de movimiento de personas a como estaba tan acostumbrada, cuando llegaron al punto donde debía cruzar un puente para entrar al territorio Santo fue bajada del carruaje casi expulsada con solo un abrigo de piel de oso que simplemente se lo lanzaron como un simple perro, pero en algun momento se vengaria de sus queridas doncellas.

-Su alteza Haruchiyo puede seguir usted sola apartir de aqui, creemos que es lo suficientemente fuerte  para llegar viva con su pobre esposa- y tan rápido como dijeron eso salieron velozmente de regreso a la capital.

Y con pesadez comenzó a caminar por el puente con su maleta en la mano su espada en la cintura y con  la mano sobrante sostrnienfo el abrigo de piel para no agarrar una hipotermia, tratando de mantenerse caliente siente que es observada por todo tipo de fieras carnívoras, que parecían querer saltarle al cuello cuando llego a la puerta temblando para mantener su poco calor los guardias le dieron el pase rápidamente, todo parecía tan sospechoso nadie la había ido a recibir podía fácilmente se daba a notar la  clara superioridad que tenían la familia del ducado para no recibir a un miembro de la familia real instantáneamente a du llegada, derrepente se escucharon las pisadas entaconadas y se apareció ante su vista una joven rubia de cicatriz vestida de una larga prenda de tela gruesa de tono lila lo suficientemente caro para denotar ser una sirvienta personal probablemente sea de la esposa del duque Hanagaki o de la Santa.

-Me presento ante su alteza Akashi, soy la dama personal de la princesa, Seishu marquesa de Inui y la llevare a su nueva habitación, la Madame y nuestra princesa  diseñaron con lo poco que nos dieron y sabemos de usted, disculpe que nadie la haya recibido antes todos se encuentran ocupados en este momento con los arreglos de su habitación y la cena para que puedan  conocerse bien con la señorita Hanagaki  ella ahors mismo esta en reposo debido a que uso bastante magia para crear un jardín  con un clima similar al de la capital para que se sienta como en su casa.

Tras dejarme en la puerta de lo que creí sería  mi habitación desapareció rápidamente me metí dentro pero el clima era totalmente diferente era veraniego  como si entrase en otro mundo, luego noto el campo de magia y protección, todo decorado en el color rosa pastel mas suave que existía  a diferencia del verde azulado que revestir la casa en su totalidad dando un constraste suave aquí, una fragancia a limpieza y desinfección dominaba totalmente pero se podía notar el leve olor de una omega era exquisito ni muy dulce ni muy aburrido, una fragancia de un jardín fresco de menta y frutillas con madera, persistió allí hasta que termino de contaminar el ambiente con el propio olor del petricor y hierbas recién cortadas, noto que el olor se deshizo en el último lugar el escritorio  junto al vestidor donde probablemente habrían dejado sus faldas, vestidos y conjuntos que mas amaba y aquellos libros por los que había tenido que quitarle las uñas a una de las sirvientas para que se los compre, se alejo hacia la ventana para notar que en el exterior había comenzado a nevar con fuerza a diferencia de como se ve la nieve mas al centro que era más suave y tranquila. Sonó un "toc toc" suave y seguido de un "señorita hora de la cena" recordando vagamente ubique  el salón cuando la sirvienta me traía a mi habitación y con eso en mente busque rápidamente el abrigo que deje caer cerca de la entrada por el ambiente calido y salio disparada como cuando lanzan lejos una cigarra por el ala hacia el comedor no debía dar una mala impresión el primer día, bajo hasta el segundo piso y a la primer puerta que vio detuvo su paso y entro en calma tratando de demostrar la importancia de los modales reales y su superioridad con la cabeza en alto.

-Señorita Haruchiyo su asiento es enfrente del asiento de nuestra princesa- y levantando un dedo la sirvienta  pelinegra señalo el lugar que  debía llenar frente a uno vacío.

En silencio camine hasta el lugar indicado, la mesa parecía un banquete lleno de sopas distintas y guarniciones de papas abundante cantidad, mira hacía su izquierda donde se encontraba la duquesa con cabello lacio y bien recogido en una coleta baja y frente a ella un robusto y bien formado podria decir que debajo de ese traje se encontraba un cuerpo capaz de desafiar a Mochi o su guardia Muto hombre con rizos hasta en la barba, un ceño fruncido y de claro disgusto con su presencia en la mesa, pasaron los segundos que parecieron horas claramente ninguno en esta mesa podia empezar a cenar hasta la llegada de la persona más importante del mundo cuando lejanamente  comenzaron a sonar rápidos golpeteos contra el suelo, claramente eran zapatos bajos pudo deducir por su hiper sensibilidad auditiva, cuando estuvo detrás de la puerta la mujer se escucha la voz mas estúpidamente celestial.

Y con delicadeza abrió la puerta dejándose entre ver la supuesta mujer mas santa del mundo, tenia mucha curiosidad que debía ocultar ante la vista del padre de ella.

-Perdoname papá por llegar tarde estaba algo distraída armando el nuevo rompecabezas que trajiste de la capital.- Entra la mujer mas bella que pude a ver conocido en mi vida, con el cabello mas oscuro que la noche misma rizado y desorganizado largo y esponjoso, un rostro suave y joven con joyas por ojos y mirando más  abajo... un cuello palido, y más  bajo había un gran par de... no no no quedaría como una alfa depravada mire rápidamente mi comida, oh increíble había una gran cantidad de ingredientes en esta... sopa de calabaza, mierda sola una mirada rapidísima no sería pecado o si? cuando estaba por levantar mi mirada el padre se aclaro la voz y obviamente mire hacia él  por instinto aun cuando se empezaba a extender por la habitación el delicioso aroma mentolado y frutillas.

-Siéntate Takemichi debemos hablar- Y con eso la habitación se inundo de tension y la angustia que escapaba de la omega mas aumento mis intensiones de protegerla a la menor aunque era el instinto mas primitivo y inmundo que podía llegar a tener.- Se que una hija ilegítima no es digno para ti mi vida pero es el único camino para poner una corona en tu linda cabeza, y ella te ayudará a lograrlo así que cuídala mucho pero eso si ni se te ocurra darle tu castidad a un perro rabioso como lo es ella.- Le decía esas cosas con tal dulzura que no parecía estar degrandome a un perro, estaba por protestar cuando ella temblorosa como un hamster se paro bruscamente de su silla en la cual no llevaba ni dos minutos sentada.

-Padre es la hija del emperador Sano no puedes decir eso, no puedes creer en aquellos rumores de la rebelión  y menos decirle a un miembro real perro rabioso- De sus bonitos y pomposos labios rosados salieron defensas falsas era total verdad que la pensaba poner en el trono pero no creía que se había vuelto un chisme. -Además  es la alfa que el dios Crono me tiene preparada para mi futuro lo menos que puedo hacer es darle hijos.

Simplemente parecía que yo no existía aquí, simplemente decidí que ser un objeto decorativo de la sala al igual que la madre era mi mejor opción y observaba como con valentía y se desenvolvía dándole la contraria a su padre lentamente  comencé a comer mientras divagando mi mente en aquella figura de diosa  y luego en la comida y luego en el florero, o el florero tiene flores sakuras también en el ramo lleno de magnolias interesante. Por lo menos mejor de lo que sea que discutían sobre si yo era una persona o un perro, porque no se trajo su opio tal vez fumar haría que pase mas rápido el tiempo en esta cárcel de hielo hasta que  los soldados le traigan una carta avisándole que el emperador murió y es la única apta para herederar el trono a la santa obviamente pero eso le daría poder de emperatriz y la obligaría a ella a no permitir un harem como su padre hizo entonces el poder se concentraría en ella.

-!Esta bien has lo que quieras, si vas a pasar tus celos con un perro como ella hazlo luego no vengas a quejarte que el principe manjiro o Shinichiro eran mejor partido y te quieras divorciar toda ultrajada¡- y con eso último pareció que fue el pie para terminar la cena ya que el padre desapareció por la puerta igual que la madre, las únicas que quedamos eramos nosotras porque los sirvientes habían desaparecido cuando aun servían la comida una hora atrás, vaya que disocie fuerte.

-Disculpa a mi padre suele hacer eso seguido lo hizo en varios tiempos distintos tras conocer a mi alfa- Tomo una copa que suponía era vino o jugo de uvas tal vez, su rostro se relajo y comenzó a comer la comida que no pudo tocar debido a la discusion- Normalmente cenamos todos juntos para ocasiones importantes pero tranquila mañana volverán a irse a la capital y no los tendrás que aguantar por un tiempo largo.

-La comida ya se enfrió pídeles a los sirvientes que la calienten, una futura Emperador no debe comer algo frio Ja- el sarcasmo es mi lengua materna y no desaprovecharía la oportunidad de usarla en esta tonta santa que defiende lo indefendible.

-Quizás ya viví esto pero no deja de sorprenderme que nuestro primer encuentro se de por situaciones poco comunes para conocer a tu alfa.-

-Eres rara.-Y ese fue mi pie para retirarme antes de salir escuche un murmullo casi inaudible.

-Inupi mantenla vigilada no quiero tener que pasar un celo con la mujer mas sanguinaria que existira.- Así que sanguinaria era, mi mayor trabajo en este lugar seria que no me encuentre nunca más hasta entonces  que la llamen a la capital para coronarla.

Odiaba cada parte de tener que saber que viviría con ella, por dos años mas al menos.

 

Pero como si nunca hubiese existido pasaron los meses hasta pasar un año que no la vi cada celo que pase fue infernal mi instinto me dominaba y acababa frustrado de no poder obtener ni el más mínimo rastro de ella hasta creí que se había descompuesto pero  no era ello leí cada libro de la biblioteca Hanagaki también en mis tiempos libres descubrí que un buen número de ellos fueron Santos y Santas gompartiendo una habilidad única dada por el dios del tiempo, podían dar un leve paseo por el tiempo y siempre se casaban con un emperador cada ciertas generaciones teniendo la sangre mas pura del imperio, era tan llamativo también ese libro de leyendas del norte que leyó donde la primer Hanagaki se caso con un hijo ilegítimo parecían como si se repitiera la historia cada tanto. Pero simplemente eran leyendas para niños que decidió ignorar.

 

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Y una noche volvió del pasado su mano derecha Inupi estaba cautelosa.

-Cuánto paso desde mi siesta?

-Solo un año takemichi, y evite a toda costa que la otra takemichi se apareen con Sanzu, pero usted se despertó en un mal momento mañana vuelve a entrar en celo.

-Dios mio tengo que aguantar esta tortura otra vez no puedo simplemente volver a irme? quiero estar con el alfa de mi antepasado  que me trata como una niña y me da rompecabezas de verdad difíciles.

-No takemichi ya dejo por mucho tiempo este tiempo además quería ponerla al tanto de todo.

-Ohhh que paso al fin Koko dio el siguiente  paso?

Y la rubia asintió poniéndose colorada y revelando su cuello con una maravillosa marca de enlace y con mucho orgullo y timidez.- mañana saldremos a dar un pequeño pasea por la noche para ver la nevada en la moche desde el puerto ya que es navidad y se va a festejar igual no nos iremos por muchas horas solo 48 horas o un poco menos.

-Esta bien Inupi disfruta no pasara nada en tu ausencia tratare de no meterme en problemas durante todo el día, ahora ve y duerme que mañana tienes un largo día por delante con Koko.

-Duerme bien Takemichi.- y se fue cerrando lentamente la puerta tras de si, es tan adorable cuando se ve preocupada con su carita de cachorrito mojado.

Su capacidad de audición era increible casi como el de un murciélago, la última vez le ordeno que cuide su cuerpo mientras ella estaba observando el futuro fue un año largo de visión su cuerpo entro en piloto automático, lo unico que vio en aquellas fue una vida de eterna castidad encerrada en la torre mas alta del castillo imperial donde su vida corría peligro por su propia esposa que estaba manipulando el trono, incluso había asesinado a sus padres y destruido por aburrimiento las montañas Hanagaki.

O un aroma tan suave a tierra mojada llego a su nariz   se levanto en camisón y camino hasta un cesto de ropa que dejo una sirvienta en su puerta, era muy delicioso, a quién le pertenecería lo dejo en su cama el cesto y rebusco hasta encontrar de donde provenía el dichoso olor y era de nada mas y nada menos que una camisa blanca muy limpia, tiro el cesto lejos de su cama y salio en busca de mas prendas.

La pelinegra busco fervientemente todo lo que tuviese aquel olor suave hasta que encontró un camino que la llevo a una habitación donde el aroma se intensificará y se descubría el fresco oler de las hierbas cortadas en un jardín, y con el sigilo de un raton entro en silencio tal parecías no haber ni un alma esto hizo que se desconsolara esperando ver el proveedor de tan maravilloso olor pero se conformaría por ahora con llevarse todo tipo de ropas y sábanas para su nido y tal como entro salio fugazmente como si nunca hubiese estado pero no se dio cuenta que había dejado huellas, muchas huellas sobretodo para un alfa tan hipersensible como lo era a quien acababa de asaltar sus pertenencias y daría caza por tal acto de atrevimiento. Cuando llego a su habitación nuevamente comenzó a anidar su mente nublada en instinto pareciendo un animal, al terminar simplemente se acostó a dormir nuevamente hasta la siguiente mañana lo que no se esperaba es que esos síntomas seguirían creciendo en el transcurso de la noche a la mañana y las prendas de ese alfa que le pertenecía solo terminarían ayudando a que la correa aun mas rápido el calor, en la mañana se levanto cuando sentía que se estaba formando un sentimiento de incertidumbre. Quería  algo dentro suyo, NO, lo necesitaba con suma  urgencia.

-Inupiii nggh... Koko ayuda.- Susurraba pidiendo un rescate demasiado débil y caliente como para salir a buscar y preparar para si misma un té con supresores de celo, nadie vino en su rescate vio hacia el reloj de vela la ante última varilla metálica había caído eso quería decir que Inupi se había marchado una hora atrás, se volvió a tirar contra el suave ¿nido?, Oh esa ropa rosada no era de ella ni de koko, olisqueo un poco para tratar de reconocer el aroma pero simplemente era demasiado suave y como con tierra mojado pero comenzó a empaparse de su propio lubricante natural.-Ayu... daaa... Alfa- No la escucharía nadie pero ahora solo querría llamarla por instinto aunque no tuviese algún enlace, mientras se sonrojaba por estos actos tan lujuriosos que la acorralaba a hacer el calor. Abrazo esa camisa con todas sus fuerzas y aspiro todo el aroma que traía, su vientre estaba tan caliente su mano fue bajando desde la prenda hasta su vientre bajo lentamente pero una vez llego ahí simplemente quería  bajar mas cuando su mano llego hasta su lugar mas privado por arriba de su camisón verde, pero salio de sus instintos ya que sintió derrepente el origen del olor de las prendas en su nido y apreto la ropa como medida de auto control para proteger su tesoro, su omega interior era bastante posesivo pero su lado racional no lo era a ese nivel.

-... Ehhh... No...nono este olor...- Sus lágrimas salieron fácilmente por los nervios de haber sido encontrada en esta situación tan vergonzosa y humillante.

-Tardaste en darte cuenta tonta.- Se acerco lentamente con una mirada de depredador color turquesa.

-Fuera no debes entrar en la habitación de una señorita... ihhh.- Su cuerpo no cooperaría definitivamente  y le mando un espasmo fuerte en su bientre, sentía  que si esta alfa no la tocaba ya mismo no podría de ninguna manera sobrevivir al celo lentamente se agazapo como un gato temeroso a el toque pero duro poco tiempo su conciencia.

-No eres una señorita, eres mi esposa hace un año además estas pidiendo ayuda seria desconsiderado no ayudar a mi omega.- Mostró sus dientes perfectamente blancos con grandes colmillos casi comparados con los de un oso, su dominante mirada hizo que exhibiera el cuello en sumisión mi estado estaba empeorando querian, necesitaba tocarme un poco todo ardía la ropa era molesta.-Necesitas ayuda?.- Y la conciencia al fin salio de sabático hasta que termine el celo quería ser criada fuertemente por éste alfa.

-Ah... Alfa...-oh no podría aguantar mucho si le hablaba en ese tono saltaría sobre ella... tal vez solo si se aparean un poco se le bajaría este calor infernal. La  idea de hacerlo simplemente desencadeno el hecho y salto sobre la alfa delante suyo. Porque esta tonta alfa no estaba críandola como debe ser y por que ahora se veía tan tímida sonrojada a diferencia de antes cuando estuvo a punto de verla masturbarse con su camisa.

-Eh Mocosa bájate me estas aplastando con esas tetas enormes tuyas... No puedo respirar.- Simplemente la ignoro y rápidamente choco sus labios contra los ajenos en un beso inexperto y desesperado  con ambas manos en los costados de sus labios parecía  que con sus pulgares acariciaba sus cicatrices con absoluta devoción, su vista estaba nublada en deseó los ojos turquesa lo notaron era ella la única consciente y que recordaría todo sin un gramo de drogas y alcohol en su cuerpo. Mínimo  podría disfrutar, sus pensamiento fueron una larga línea de miedos pero realmente solo paso unos segundos en los que había quedado totalmente en shock.

Las manos omegas bajaron de sus suaves y delicadas mejillas hasta su camisa donde desabrochó los botones con cuidado de no arruinarla o lastimar a su alfa, sus suaves labios dejaron la boca contraria aunque siguiesen unidas por un hilo de saliva aunque rápidamente volvió a atacar el cuello con sus caninos mas desarrollados al promedio mordisqueo todo el cuello y clavícula cada tanto clavando de más sus colmillos para tratar de dejar una marca similar a la de apareamiento, la mayor estaba en un estado no saber que hacer en este tipo de situación asi que se dejo hacer y gemía débilmente o daba cortos gruñidos cuando era muy fuerte con su delicada piel, su  vista bajo y cayo en los pequeños pechos desnudo de la alfa con una triste mirada.

-Son pequeños pero...- se quito el camisón y lo mando a volar sin una pizca de pudor que representaba a la santa del imperio la persona mas pura que existía y ahora parecía exigirle con la mirada ser criada, con fuerza se lanzo apretando la contra el piso con los pechos  sobre los suyos.- Los míos bastan para alimentar a los cachorros, tus manos ni siquiera los pueden tomar completos pero alfa solo se debe preocupar por dejarme bien criada y con un cachorro hoy.- y se incorporo sobre ella y guió las manos delicadas de la heredera Haruchiyo  sobre sus tetas gigantes o mas bien sobre sus pezones desatendidos pero alegres, con su trasero en un lugar peligroso comenzó a mover su cadera en círculos en busca de que algo se forme o mas bien incentivarlo mojando de lubricante la falda corta de su compañera.

-Dios mio no se como sentir esto, una bendición o una humillación de tu parte.- Con su rostro rojo hasta el cuello el hecho de ser tan consiente de lo que estaba por suceder la ponía nerviosa sobretodo por que penso que seria más dominante cuandose tuviese que aparear.

-Alfa... Alfa... Quiero tu polla femenina dentro mío... Por favor.- seguia moviendose en busca de toda la fricción posible mientras comenzaba a gemir cada vez mas audible, molía su carne con la mayor pasión existente y al parecer la carbe contraria ya estaba en alza pero aun confinada dentro de las bragas.

Y con todo el coraje y orgullo que le quedaba tomo aire para hablar- Vayamos al nido  allí estaremos mas cómodos omega.-

-Ah nido... si nido por favor alfa.- se lanza a la cama y rápidamente se quito toda ropa que tenia puesta quedando como dios la trajo al mundo, sus grandes y exuberante pechos colgando con los pezones erguidos de felicidad, sus muslos blancos y gordos la pelirosa se quedo admirando, dios tenia a sus favoritos, se quito más lentamente lo que le quedaba de ropa que era la falda totalmente arruinada de fluidos, medias y bragas rosas de flores que había quedado como carpa de lo dura que estaba pero se la quito liberandose pero aun con vergüenza y siendo observada ahora por la de rizos negros con suma atencion y adoración.

-Estan raro ser vista asi.- Oh claro volvia tarde sus recuerdos de que tiene un serio problema con su cuerpo flaco y sin un misero gramo de musculo que hasta las sirvientes se reian de su complexión y Mikey varias veces opino que era bastante feo su cuerpo a comparación de su cara antes de tener las cicatrices, se notaban sus costillas demasiado no era mal nutricion o anorexia simplemente no engordaba como querría y no tenia un cuerpo tonificado ni cerca como Shinichiro y él con suerte tenía algo. Con timidez intento tapar sus diminutos pechos que ya habian sido totalmente humillados por VacaMichi y sus genitales que de pronto cuando se dio cuenta estaba parado su pequeño Sanzu antes no le había prestado atención mientras se desnudaba, oh dios quería  morirse o drogarse hasta la médula por la vergüenza para no recordarlo.

-Alfa es tan linda, Alfa acepta a esta omega tan gorda.- brevemente salio a flote su sub conciencia pero rápidamente se apago y volvio a ser un animal en celo, la volvió a acorralar pero contra el nido esta vez su cara quedo entre el vientre y el estómago  y estaba de mas decir que sus  tetas habían quedado alli para perfectamente follarselas. La miraba a los ojos turquesas contra unos nublados azul océano.-Alfa se mía para siempre y te daré todo, ámame y nunca me engañes, porque no seré tan buena Omega ni tan buena Santa para perdonarte. Conozacamonos mejor algún día.

-Entonces solo te pedire... el trono omega... Y prometo conocerte mas cuando termine tu celo.- Simplemente  quería moverse pero esas palabras fueron mas inconsciente, perdería la cordura si no lograba moverse de tan cálido y suave lugar. Pero pareció haber dicho algo bueno ya que se levanto y estabilizó su cuerpo dando una vista clara de su coño muy mojado y liso sin un pelo o pista de haber sido tocado antes. Se agacho y con la vista fija en sus partes se alineó y con una mano abrio sus rosados pliegues, parecía  querer darle un show a la mayor y volvió su mirada a sus ojos y lentamente bajo su cuerpo caliente sobre la polla, debía hacer algo  como alfa así que se entresento y busco la cara y labios de la joven para volver a besarla y noto en su rostro el esfuerzo que estaba poniendo para hundirse en ella incluso  lágrimas saltaban de sus bellos ojos que lentamente volvían a estar conscientes, y sus manos se posaron en la pequeña cintura para sostenerla mientras se auto empalaba, realmente era virgen y la estaba apretando demasiado y solo había entrado hasta la mitad se separo del beso para observarla.

-Gyaaa... Que esta pasando... Duele mucho, sacalo duele- y es consiente nuevamente y en el peor momento posible. Se removió bruscamente hasta que sintió otro fuerte punzada debido al movimiento prefirió que quieta y temblando.

Aunque el dolor fue mutuo comprendía que el de la omega era mayor además parecíaqueen cualquier momento se largaria a llorar y llorar.- Ack quédate quieta o me la partiras, cálmate...- Suspiro dios realmente odiaba haberse saltado las clases sobre como tomar un omega virgen y tratarlo, una mano la libero de la cintura y acaricio el cabello para tratar de dar consuelo mientras liberaba un poco de feromonas calmantes  como le decía su alfa interior.- Listo mejor? quieres seguir?- Seguia acariciándole  y dándole apoyo para no deslizarse más y mantenerla sin tanto dolor aunque ya ahora le debe arder como el infierno todo lo que ya recorrió. Vio el rostros y había dejado de llorar con algún rastro de lágrimas y nariz roja la vio con determinación.

-S...si puedes continuar por favor, dime Takemichi.- Parecia tan raro pero por primera vez se presentaban.

-Dime Haruchiyo,Takemichi- Y aun con timidez verdadera le dio un beso pero esta vez no era lujuria o el celo de ella  sino otra cosa.

Se destenso lentamente lo que hizo que deslizarse hacia abajo y recibir el pequeño gran amigito de Haru sea mas sencillo pero no menos doloroso y extrañamente llena y completa. Pero al fin su cuerpo se había calmado un poco el celo lo suficientemente como para estar plenamente consciente de que se estaban por aparear, pero no lo suficientemente como para no desear ser criada y atiborrada de cachorros Reales.

Paso su tiempo antes de que se comience a mover y en eso charlaron brevemente mientras se daban pequeños tímidos mimos y acicaladas dulcemente protectoras, ambas parecían fascinadas con el cuerpo de la otra pero a la vez se sentían más seguras de si mismas como si se completaron al fin, pero su cuerpo nuevamente exigía atención allí abajo, así  que la de cabellos rosados comenzó a embestirla suavemente disfrutando cada sensacion sacándole dulces gemidos necesitados,  era demasiado para su cuerpo y mente y necesitaba sostenerse de algo y se lanzo al cuello para abrazarla mientras gemía  mas fuerte el nombre de Haruchiyo en su sensible oído rojo y con varías perforación, se sentía tan perfecta como si ese fuese el único lugar donde debería estar. Tal parece que la mayor era demasiado sensible a los sonidos y el sucio sonido de chapoteo que hacían más los dulces y melódicos gemidos con su nombre atravesado sus tímpanos le hacían difícil el trabajo de ser suave con su esposa. Esta omega debía ser solo para ella y sus  incisivos adquieron una forma mas temerosa y además que se estaba formando un bulto de pelota cada vez menos ignorable dentro de la omega, pero ella parecía no notarlo pero cada vez sus gemidos eran más fuertes sus manos habían bajado por su espalda clavando suavemente sus uñas.

-Alfa... Haru... Haru nudo dentro, Ahhh... Ahhh... ag lléname mucho... cachorros quiero cachorros tuyos... Por favor Haru...Ihhh.- Se había venido soltando mucho lubricante en chorros y arañando la espalda suave de su alfa.

 

La pelirosa embistió casi forzandose para entrar y salir, hasta que se infló por completo el nudo y pinto totalmente su interior de blanco asegurando su dependencia, soltó un gemido bajo casi confundible con un gruñido y se sentía tan mareada, algo faltaba aún.

-Alfa... Haru... Marca...- Con su último aliento pidió ser marcada.

-Si así lo quiere mi omega...- Y con un beso en los labios suave bajo hasta aquella zona tan hermosa y privada del omega, su glándula de olor estaba rojiza parecía estar preparándose para ésto que también beso incluso con una lamida probo la zona tanteando, olfateo y descubrió el maravillo olor a menta pura y la frutilla más dulce del mundo y oh lo de antes no era madera era mas sofisticado y puro que cubre hasta el olor mas fuerte del opío, el buen sándalo digno de una santa casi era mas fuerte que los demás aromas, mordisqueo levemente para prepararla y sin lastimarla hasta que clavo sus incisivos en la glándula.

Esto pareció desencadenar otra vez una ola de excitacion lo suficientemente fuerte como para hacer que todo su cuerpo se contraiga aun más contra Haruchiyo quien la abrazaba sosteniendola, pero tan rápido como vino se fue desmayandose. La acostó en el nido, aún unidos se acostó a su lado acomodó el flequillo pegado a su frente por el sudor, observo por un largo rato sus labios rosados su perfecta cara dormida en total paz, su cuerpo tan curvilíneo y su pequeño estomago que resaltaba un poco, su cerebro parecía estar muy contento con haber hecho un bebé porque su instinto le decía que lo había logrado exitosamente, se imagino una futura escena del futuro no muy lejano de Takemichi redonda cargando en su interior a sus cachorros con el mayor linaje existente, sonrío levemente ante eso. Pero ya era hora de despegarse de ella así que salio de su interior el cual empezó a vaciarse lentamente sin su nudo, salió del nido y salio a buscar una toalla húmeda, rápidamente la encontró en el baño conectado a la habitación, busco algún cambio de camisón para ambas que no fue muy difícil para la ropa de claramente la dueña pero algo en su talla seria mas difícil ya que todas las prendas se veían demasiado holgadas en la zona del pecho pero con mucha frustración agarro la que parecía ser un poco más pequeña y se la puso luego volvió a la habitación donde aun dormía su omega comenzó a pasarle la toalla húmeda limpiándo, era una imbécil en todo tema romántico pero no una bastarda sin educación que no limpiaría mínima mente a su enlazada y cambiarle por una ropa para que no pesque un resfrío, y darle sus cuidados posteriores luego de la copulacion, quería ser diferente a Takeomi quien era bien conocido por desaparecer y dejar omegas embarazadas como Makoto el emperador que tenía una gran cantidad de hijos y solo 5 reconocidos.

Cuando vio por la ventana podía calcular por la posición del sol que todavía quedaba unas horas hasta la cena así que se quedaría a cuidarla hasta que despierte porque acostarse en el nido sin su consentimiento seria su muerte no debíadar por hecho que tenerla marcada le daría lugar y espacio para acostarse con ella en su preciado lugar, pero ella parecía tener otros planes porque abrió nuevamente sus ojos y clavo su vista en ella.

-Haru que haces allí ven conmigo.- Rápidamente se movio hasta alli y se acosto a su lado con nuevamente un rubor creciente tapando a ambas correctamente pero sobretodo así misma no quería mostrarse tan débil por haber sido permitida en algo tan personal.-Ahora lo mio es tuyo y lo tuyo es mio Alfa, permiteme conocerte otra vez en este tiempo- Sus ojos zafiro pareciendo haber cambiado algo casi mágicos, espera como otra vez? la miro con sorpresa pero obtuvo una sonrisa y volvió a caer en brazos de morfeo.

 

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Horas más tarde se despertaron por unas damas metiches que habían gritado sorprendidas por la pareja dormida abrazándose. Rápidamente cerraron la puerta y bajaron hasta la cocina para traerles comida obviamente no saldrían de ese estado por un par de dias

-Inupi me debes 20 monedas de oro, yo lo sabía que pasaría esto cuando nos fuéramos, y yo te lo dije ¿o no? mi vida.

-Toma tus sucias monedas ahora mi ama esta manchada por esa mujer agg.

Un alto y fornido hombre de cabello azul se acerco a ambas mujeres.

-Quiero olvidar que tuve que estar cerca de la puerta y escuchar por si le hacia daño a Takemichi como su caballero no lo podía permitir, así que mi dúo favorito cuiden la puerta mientras voy buscar como olvidar todo con un buen jarro de cerveza.

 

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En el octavo mes de embarazo charlaron Haruchiyo y Takemichi, Acerca de si debían tomar el puesto de emperadores pero fue un claro NO correrían mucho peligro ellos y su cachorro que ya estaba por nacer.

Notes:

Ame escribirlo y fue todo un reto doblar la cantidad de palabras que puedo escribir y sobretodo creo que escribiria un poco mas sobre el santake pero creo que ya al final quedo miy ooc. Gracias por leer