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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-02-16
Words:
1,133
Chapters:
1/1
Kudos:
9
Hits:
222

Para sanar

Summary:

Basado en un prompt de Twitter.

"the sluttiest thing a hero can do is show up at the villain’s doorstep, bloodied and bruised, and say “I didn’t know where else to go”

Notes:

Si no puedes separar al actor del personaje, no puedes soñar.

Work Text:

El timbre no dejaba de sonar una y otra vez, paraba por unos segundos y continuaba de forma casi desesperada.

“Joder pero ¿quién mierda toca los cojones a esta hora?”

a traves de la camara de seguridad pudo ver una figura encapuchada que parecia temblar y miraba sobre su hombro constantemente mientrar reventaba el timbre de la casa con desesperacion.

“por dios esto no se lo cree ni el puto papa” rió ante la imagen que no podía terminar de asimilar hasta que presionó el botón del intercomunicador.

“rubia, ¿qué mierda haces acá? y ¿qué derecho crees que tienes para venir a tocarme los cojones a estas horas? vete que no tengo ganas de agarrarnos a golpes ahorita, estoy recién bañad—”
dejó de hablar de golpe cuando vio la cara de la rubia llena de lo que podía intuir era sangre.

“Zulema, por favor abre”

“¿y por qué mierda haría eso?”

“porque no tengo a donde más ir”

la morena lo pensó por unos segundos, que tan grave sería la situación en la que se ha metido que ha tenido que venir hasta acá a buscar…¿que? ¿refugio?

“¿quien te persigue?”

“nadie”

Zulema la miró por el monitor y reconoció esa mirada vacía, llena de adrenalina pero vacia de cualquier emoción… no como cuando ellas peleaban, ahi siempre había fuego y usualmente muchas cosas terminaban incendiadas. Esa mirada significaba asesinato.

Presionó el botón y dejó la puerta junta.

Macarena la empujó un poco para ver hacia adentro de la casa y se encontró con zulema sentada en el brazo del sofá esperándola. no entró y se formó un silencio incómodo.

“pero que mierda rubia, jodes como si fuese el fin del mundo y cuando te dejo entrar te quedas ahi parada como idiota ¿esperas una invitación o algo?”

Zulema tenia un brillo divertido en los ojos que, ante la falta de comunicación de la que era su enemiga jurada, se tornó en impaciencia pero no dijo nada más.

“evidencia” dijo señalando sus zapatillas llenas de sangre, toda su ropa estaba salpicada y rasgada, sea quien sea con quien se haya peleado definitivamente puso resistencia.

“joder maca, ¿me vas a decir que tu, la que no mata un mosco pero no tiene problemas en intentar matarme cada vez que puede, ha hecho daño a alguien? ja!”

de respuesta solo recibió una mirada fría.

“que pereza tía, toma, mete todo en esta bolsa y la dejas al lado de la puerta”

mientras maca se quitaba prenda por prenda pudo ver que la fuente de la sangre no era solo de la víctima, era de ella también. tenia cortes a los lados del abdomen que sangraban más con cada movimiento que la chica realizaba. al final, por pena y por no dejar pasar la oportunidad de hacerla sentir inferior, se movilizó y la ayudó a terminar de quitarse el pantalón que parecia ser lo más dificil para ella.

“puta, deja de disfrutar esto, me duele”

“eso solo hace que lo disfrute más rubia, ya me vas a decir que pasó? o en todo caso quién te torturó?” mientras hablaba, inspeccionaba detalladamente el cuerpo herido de la rubia. Tenía las muñecas amoratada y los tobillos también, en el cuello se podía ver claramente la forma de unos dedos que lo rodeaban.

“no” dejó la bolsa tirada y comenzó a caminar descalza y en ropa interios por la casa como si la conociese. Zulema solo la miraba con un aire de preocupación e intriga.

“Uy la princesita tiene un trauma ahora?” preguntó buscando aligerar el ambiente, quería saber qué había pasado mas no estaba preparada para la respuesta pero felizmente sus reflejos gatunos si ya que logró hacerse a un costado cuando un jarrón pasó rozando su cabeza.

“¡que no me digas asi coño!, toda la vida pidiendote la misma mierda es que ya me tienes harta zulema, ¡harta!” agarró otro vaso dispuesto a tirarlo pero vio a la morena levantar las manos dandole a entender que se rendía, al menos por ahora.

“vale, fue tu padre el que te hizo esto entonces. estate quieta coño que estas dejando un rastro de sangre por todos lados” dijo sujetándola del antebrazo, asegurándose de no tocar las partes ya moradas. agarró un par de secadores limpios y se los puso en el abdomen mientras la jalaba despacio, como para no alterarla, hasta llegar al baño.

“Supongo que no debió sorprenderme, el hombre estaba loco desde hace años pero esto fue excesivo. no se que se le cruzó por la cabeza, lo que si se es que ya no tiene una como para andar pensando en seguir torturando chicas. Él era al que estuve buscando todo este tiempo mientras que tu solo me distraias con tus peleas idiotas. ¡auch!” la miró con odio pero dejó que la morena siga limpiando sus heridas.

“yo no te distraía, idiota, siempre fue divertido pelear, jamás pensé que andabas detrás de algo así, o bueno, de alguien así. Que te quedes quieta maca, asumo que no quieres ir a un hospital y voy a tener que coser al menos estos dos cortes que tienes en la panza."

"Al menos disimula un poco tu emoción, perra" dijo apretando los dientes.

"No me pidas milagros rubia que todo poderosa no soy" soltó riendo. " Tengo morfina si quieres" la miró cómo quién pregunta y maca solo negó con la cabeza.
"Ahora, eso sí no me sorprende, muerde fuerte la toalla y cuenta hasta 100"

Los gritos y quejidos quedaron atrapados entre su garganta y la toalla. Todo había terminado antes de llegar a 90.

"Eres rápida" susurró mientras algunas lágrimas caían por sus mejillas.

"Si vas a llorar te dejo, date una ducha, voy a buscarte algo de ropa" se giró para salir pero la mano de maca se cerró alrededor de su muñeca como una cadena.

"No, uhm, quédate por favor"

Jamás había visto algo tan roto como la mirada que la rubia le estaba dando en ese momento y no pudo evitar sentir una punzada en el corazón. Su propio padre la había torturado y ella lo mató. Dió un suspiro largo y empezó a arreglar las cosas para la tina mientras maca lloraba con la mirada perdida, unos minutos más tarde estaba todo listo.

"Dale, métete, yo me quedo acá" se sentó en el suelo al lado de la tina y se prendió un cigarro.

Maca se quitó lo poco que le quedaba de ropa sin tapujos y se sumergió lentamente dejando que sus músculos se relajen y que el agua le quitase los restos de sangre que Zulema no había podido.

"Gracias, elfo de mierda" dijo con una sonrisa triste.

"Joder, de nada, rubia pija" cerró los ojos apoyando la cabeza contra la pared. Quizá esto sea el inicio de una pequeña tregua.

Quizá..