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Le preguntaron como era su relación con Marcos ... debia ser sincero. No iba a mentir ... ¿ porque lo haria ? Dijo la verdad cuando tuvo que responder.
Cuando Agustín entro a aquella casa no fue para hacer amigos. Se mostró bastante altanero, casi engreído, tenia un objetivo fijo en la cabeza : convertirse en el ganador de ese juego.
Sabía que debía mantener la cabeza fría. Iba a convivir con otras 17 personas que tenían su mismo objetivo, definitivamente no podría confiar en nadie ahí adentro, nunca sabría de donde podría salir un puñal y que se clavara directo en su espalda.
El mismo lo dijo cuando yacía recostado en su cama mientras hablaba con Dani y Thiago : llegó con una mentalidad bastante robotica.
Pese a aquella idea y aunque no estaba en sus planes hubo alguien que logro sacarle esa idea de la mente en solo cuestión de días y esa persona fue nada más y nada menos que Marcos.
El salteño se había ganado su confianza rápidamente, sin saberlo comenzaron a forjar un lazo desde aquella "batalla de guiños" el día que se conocieron, en la cual ninguno de los dos quería ceder.
Sinceramente no se esperaba forjar una amistad con el otro muchacho, en parte debido a sus personalidades diferentes : Marcos era tranquilo, calmado, trataba de pasar desapercibido en gran parte de los problemas y Agustín ... era todo lo contrario. Su personalidad podía chocar con cualquiera, sumando al hecho que tenía la costumbre de refutar cualquier comentario que él considerara equivocado. Tenía las de perder con las demás personas ahí dentro.
Sin embargo eso no impidió que ambos se acercaran poco a poco, pues bien se sabe ... los opuestos se atraen.
La primera placa los unió, ambos se abrazaron varias veces luego de que Holder se marchara dejando por unos momentos el sentimiento de rivalidad que naturalmente debía florecer entre ellos. Comenzaron a pasar más tiempo juntos, él joven más alto lo ablando rápidamente y logró que comenzará a tratar de, por lo menos, de integrarse al grupo.
Todo ocurrió al revés, unas semanas más tarde, buscándolo o no, Agustín sé convirtió en el tiro al blanco de la casa luego de que la sospecha de haber usado la espontanea cayera sobre él. Aunque era parte del juego le molestaba bastante el hecho de que incluso controlarán cuanto comía o dejaba de comer, también le resultaban irritantes las miradas despectivas que tanto Juan como Lucila le daban cada vez que pasaba frente a ellos aunque sea una milésima de segundo, aunque por su propio bienestar psicológico trataba de hacer oidos sordos.
Esto solo parecio empeorar las cosas.
Viendo que la situacion no parecían mejorar se obligó a si mismo a alejarse de las personas a las que era más cercano ... incluido Marcos, quien no pudo evitar sentir curiosidad e incluso algo de preocupación al notar lo distante que estaba su amigo.
Aquel miércoles a la madrugada, y mientras ambos estaban solos en el sillón de la sala, encontraron el momento perfecto para sacar a flote esa situacion. El platense admitió que si bien trato de disfrutar a su manera le resultó en extremo difícil alejarse.
— " no se si voy a poder seguir haciéndolo " — dijo algo decaído. Ya estaba harto.
Marcos se veía molesto, dejó muy en claro su posición repecto al tema, no se alejaría de él ... no le importaba lo que lo demás piensen ...
— " si yo estoy ... nunca vas a estar solo " — le habia dicho antes de que ambos entraran a la habitación.
Por primera vez en semanas, Agustín sintió que de verdad podía depositar su confianza en otra persona alli dentro. Dejó de estar tan a la defensiva al confirmar que había alguien cubriéndo su espalda.
Y hasta ahora el primo había cumplido. No lo había dejado solo ni aunque toda la casa estuviera en su contra. Todavía recordaba cuando durante esa semana sufriendo hostigaciones, Marcos le había preparado el desayuno y permaneció a su lado hasta que terminó de comer, asegurándose de que nadie lo molestara, ni siquiera se inmutó ante la penetrante mirada de Juan, quien sólo estaba sentado a unos escasos metros de ellos.
Incluso cuando la misma Julieta le había dicho que no era buena idea ser tan bueno con él, Marcos hizo caso omiso a aquel comentario solo para minutos después ir a su lado y sentarse a hablarle tranquilamente como siempre solían hacerlo.
Más tarde, cuando lo llamaron al confesionario, mostró su descontento sobre el trato que Agustín recibió al nominar a Maria Laura no uno, sino dos miércoles seguidos.
El hecho de que siempre se los veía juntos, ya sea desayunando o hablando sobre estupideces como cual era su animal favorito dejaba muy en claro tanto a los televidentes como a sus compañeros lo cercanos que eran.
Esto se hacía más evidente durante las galas ... si Agustín quedaba en placa, Marcos se veía decaído durante parte del sábado y el domingo entero, permaneciendo constantemente a su lado como un satélite, relajándose recién cuando observaba a su amigo desarmar su valija.
Era casi imposible separarlos, a donde iba uno, el otro lo seguía de cerca.
Incluso ahora mismo, mientras se abría y dejaban salir sus sentimientos, Marcos estaba a solo unas camas de distancia, oyendo todo atentamente con una pequeña sonrisa en el rostro.
Propiamente dicho, Marcos era su cable a tierra.
Era la persona en la cual confiaba, era su amigo allí dentro, un amigo con el cual compartía las mas extrañas conversaciones, quien ll aconsejaba y cagaba a pedos cuando era necesario, el amigo que le prometió estar a su lado sin importar que.
— " Siempre te pregunta si andás bien, si necesitás algo. No te lo pregunta por preguntar " —
El salteño era demasiado perceptivo, estaba en su naturaleza preocuparse por la gente en la que el confiaba, personas que ahí adentro se podían contar con los dedos de una mano. Agustín se sentía afortunado de ser una de ellas.
En la casa ya existía la broma recurrente sobre lo callado que era Marcos, pero Agustín sabía que su amigo hablaba lo justo y necesario. A veces no les hacía falta hablar para entenderse. En ocasiones y con tan solo una mirada ya sabían como se sentía el otro. Les resultaba increíble lo unidos que se habían vuelto en tan solo un mes de convivencia, en ocasiones daba miedo como podían entenderse sin siquiera decir palabra alguna.
— "me parece que tiene una humildad tremenda. Somos de lugares diferentes pero tenemos una conexión y una onda parecida, eso me encanta" —
Cuando termino de hablar hizo una pequeña pausa, oyó como Daniela aplaudía felizmente a su lado y fue ahí cuando miró a su amigo.
Estaba en lo cierto, ambos tenían una fuerte conexión.
Lo sabían por la forma en la cual se comportaban estando juntos.
Lo sabían por aquellos silencios para nada incómodos que se formaban cuando permanecían mirándose fijamente, casi como si supieran lo que él otro diría.
Lo sabían por las expresivas muestras físicas de cariños luego de cada juego ... luego de cada gala en la cual lo primero que hacían era buscar contacto el uno con el otro y alegrarse de seguir una semana más.
Lo sabían por la forma la cual se cuidaban mutuamente y se brindaban apoyo cada vez que alguien trataba de ponerse en contra de alguno de los dos.
— " primo lo quiero, lo quiero mucho " — le dijo Marcos regalándole una de sus tiernas sonrisas.
— " yo también " — se sorprendió a sí mismo por lo sincera que se oyó su voz, pero no lo pudo ocultar.
Continuaron hablando, esta vez sobre la relación entre Daniela y Thiago, la sonrisa de Marcos aún permanecía en su rostro mientras las palabras de Agustín revoloteaban en su cabeza. El vínculo que ambos formaron duraría por mucho tiempo, incluso fuera de la casa.
Pero por el momento se asegurarian de mantenerse unidos. Le demostrarian a la gente que una amistad sana y pura podria nacer dentro de aquel reallity.
No dejarían que alguien allí dentro los separara
