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¿una oportunidad?

Summary:

Para ella, ese hombre era el culpable de que sus padres se separan, él se había interpuesto en la relación marital, no culpaba a sus padres, ellos solo “cayeron” en el juego de aquel hombre, sabía que su relación era algo delicada, después de todo la concibieron cuando ellos eran bastante jóvenes.

Notes:

aqui solo para informar, he tratado de corregir el texto 5 veces, pero no se porque en algunas partes aparecen faltas o palabras inconclusas....
de todas manera espero no afecte el entendimiento del texto...
por cierto esto es xue yang x xiao xingchen, sino te gusta por favor pasa de largo, toca ligero tema de ¿violencia familiar? solo es un golpe...

Work Text:

Habían pasado ya alrededor de diez años desde que sus padres se separaron y ella seguía sin aceptar a la pareja de su padre Xiao, nunca dándole siquiera la oportunidad de presentarse, expresándole claramente a sus padres que no tenía intención de ceder a intercambiar palabra con esa persona, ni mucho menos conocer su nombre.

Para ella, ese hombre era el culpable de que sus padres se separan, él se había interpuesto en la relación marital, no culpaba a sus padres, ellos solo “cayeron” en el juego de aquel hombre, sabía que su relación era algo delicada, después de todo la concibieron cuando ellos eran bastante jóvenes.

Cuando llego el divorcio, pasaron por un estresante proceso de juicio y papeleos, sobre quien se quedaría en custodia total de a-Qing, ella pese tener seis años, sabía que no quería estar con su padre Xiao, por el simple hecho de que esta tenía ya otra pareja, si bien no odiaba a su padre por eso, aún está enojada porque había pasado corto tiempo del divorcio cuando anuncio estar en relación con otra persona. Lo perdono, quizá fue engañado, ella esperaba que esa relación no durara, pero para su mal, habían llegado a casarse y ahora permanecían juntos, mientras su otro padre Song se mantenía en algunas citas, pero no volvió a formalizar ninguna relación.

Song lan, siempre tomo en consideración la opinión de Qing respecto a sus parejas, -si te agrada, quizá le pida una segunda cita, si no crees llevarte bien, no lo volveré a ver-quizá eso fue algo de lo que ella siempre espero que también hiciera Xiao Xīngchen, pero al llegar su invitación de boda, se derrumbó, se enojó con él.

- ¿Cómo era posible? – claramente no pudo durar tanto tiempo su enojo, cuando Xiao la seguía tratandola como siempre, con sus visitas de fin de semana le llevaba dulces, la mimaba, la llevaba de viaje o a lugares que ella deseara, claramente Qing le advirtió que nunca llevara a su nueva pareja y así lo respeto

-si no lo quieres conocer, lo respetare, no te forzare a nada-

Sus padres se reunían cada cumpleaños, festejando y manteniendo una interacción justa, claro, también asistían tíos, abuelos, amigos de sus padres, sus amigos y demás conocidos, pero esa fecha era su favorita, porque por un día, recuperaba a su familia.

Ahora Song Qing, tenía 16 años de edad, quizá una edad difícil, tratando de madurar, tratando de que sus padres dejen de verla como una niña pequeña, pese a las infanterías que llegase a realizar, como todo adolescente se metía en algunos problemas, llamadas de atención, en ocasiones por fugarse de la escuela, bajas de calificaciones o alguna pelea involucrada, nada grave hasta el momento, recibía una larga diatriba de Song lan, y Xiao le llamaba para saber el detrás de sus actos, con tono gentil trataba de apoyarla, en ocasiones la consolaba cuando la situación realmente no había sido su culpa.

Una noche, Song lan llevo a una nueva pretendiente, como todas las anteriores, la llevaba a cenar a casa para que Qing la tratara, y al final de la velada dar su opinión, la mujer parecía amable, dulce, suave, así que sin dudar dio su aprobación, con el tiempo la conocería mejor, quizá finalmente su padre encontraría a alguien adecuado y sentaría cabeza, o talvez al menos tendría una relación formal. La segunda cita le siguió una tercera, a esa una cuarta hasta llegar a una quinta, la mujer siempre le llevaba algún regalo, ya sea chocolates, algún postre o hasta maquillaje, aunque en un inicio Song lan estaba contra eso “aún es muy pequeña para usar maquillaje”, Qing estaba feliz.

La mujer fue presentada a su familia, eso era un gran paso, en ocasiones ella era quien la recogía a la salida de su escuela, platicaban durante el camino, otras ocasiones era Song lan y la mujer quienes pasaban por ella, para salir a comer a algún lado, o simplemente pasar el rato en algún lugar, simplemente para ella, los momentos parecían ser cálidos, como si poco a poco comenzara una nueva familia, estaba emocionada, quizás y si podría…

El tiempo parecía ir bien contrajeron matrimonio, parecía formarse una nueva familia, no hubo una luna de miel – está bien, lo comprendo, no quiero dejar sola a la pequeña Qing

– la mujer parecía comprender, quererla, parecía aceptar todo, pero algo comenzaba a inquietar a qing, no solo era el hecho de que ellas se acercaron más, sino que empezaba a parecer que esa mujer estaba en todos lados, le sabia todo a qing, empezaba a comenzar a asustarse, le conto a su padre Song lo que sentía pero solo recibió un “ella solo se preocupa por ti”, las cosas continuaron de ese modo, la mujer le preguntaba por todo, le comenzaba a regañar cada vez mas fuerte, trato de no dar tanta importancia a ese hecho, “solo es hasta que te acostumbres”, ¿acostumbrarse a qué?, quizá y si, qing debía aprender con algunos castigos.

No a más sino hasta que llego un día, le habían llamado la atención sobre una situación en donde ella no estaba realmente involucrada, la culparon de un accidente donde no tuvo participación alguna, el director del instituto llamo a su padre, el ambiente era tenso de regreso a casa, se tuvo una extensa conversación, la mujer fue participe, en un inicio creyó que podía aclarase como lo hacía con su padre Xiao por teléfono, pero poco a poco se calentó más de lo necesario, terminando con la mujer soltándole golpes a modo de reprimenda.

Qing permaneció en estado de shock, en toda su vida nunca sus padres le levantaron la mano en contra, ninguna otra pareja de su padre se había atrevido de hacer tal acto, pero lo que más le dolió fue el hecho de que Song lan no hiciera nada en contra, al contrario, parecía apoyarla– a-Qing, es hora de que se te aplique disciplina, ya estas cruzando los límites, parece que no entiendes a palabras

-nunca… tu… no eres – las lágrimas se acumulaban en sus ojos, mirando al mismo modo con colera a la mujer, que permanecía desafiante frente a ella – no tienes el derecho a… reprenderme

-tu padre y yo lo hemos hablado, y pequeña, si tengo el derecho

-no lo tienes – a Qing se le acumulaban lágrimas en sus ojos,

-lo tengo, recuerda que ahora soy tu madre…- ese último argumento fue la gota que derramo el vaso, levanto la mirada a su padre, teniendo una expresión de incredulidad y asombro, pero su padre solo asintió.

Qing tomo rápidamente un abrigo y salió de casa corriendo, corrió hasta que sus piernas no pudieron más, descanso en un parque hasta recuperar su aliento y secar bien sus lágrimas, - ¿Por qué?, ¿Por qué cambio? – no lo entendía, con anterioridad de había metido en problemas pero nunca había pasado de un par de gritos, que con el paso los dejo pasar, si, también nunca sus padres le habían gritado, pero no quiso tomarle importancia en ese tiempo, ahora ella no quería dejar pasar ese golpe se levantó recobrando su camino en dirección a la casa de su “madre” Xiao, el sol empezaba a ocultarse cuando finalmente llego a la división de casas donde vivía Xīngchen esperaba ser escuchada y consolada en un cálido abrazo, pero para su desgracia, frente a esta estaba el auto de su padre Song, quizá fue muy obvia que se dirigiría ahí.

Aun debatiéndose si terminar de llegar a casa de Xiao o si ir a pedir refugio con alguno de sus amigos sería una mejor idea, logro divisar a un joven sentado en la acera, lo cual parecía algo atractivo, pero a la vez algo extraño, tras unos arbustos, con los codos apoyados en sus rodillas y sus manos acunando su rostro- hola…

- ¿hola? – el joven se enderezo rápidamente, sorprendido por la repentina aparición de Qing sentándose junto a él, los arbustos ayudaban a ocultar sus cuerpos, así que quizá eso le daría tiempo a ella de pensar

-me llamo Song Qing, ¿y tú? – trato de sonreír levemente, dando una imagen amistosa

-Xue yang – el joven sonrió mostrando sus colmillos sobresalientes, con una risa algo incomoda, realmente era extraño que repentinamente se hablaran de tal manera, pero Qing solo quería distraerse un momento antes de tomar su decisión y el joven no parecía de desconfiar.

- ¿Qué edad tienes?, yo tengo 16 años

- ¿ah?, yo… tengo 27 años

- entonces ¿Qué haces? – qing desvió su mirada al cielo ya oscurecido, comenzando a mover sus pies a modo de distracción

-esperando ¿tu… no deberías estar en casa? – Xue yang la miro levantando una ceja y ladeando su cabeza

-no, no quiero llegar a casa, no iré a casa – pronuncio arrastrando sus palabras a modo de revelar su gran disgusto que cargaba, mientras arrugaba su nariz.

-escapando de casa, ¿eh? – yang comenzó a lanzar algunas piedrecillas hacia la calle, por su tono parecía comprender su sentir o al menos le tena empatía

-algo así…

-… ¿no te enseñaron que hablar con extraños es peligroso?

- lo hicieron, pero no eres un extraño, eres Xue yang, ¿o me mentiste con tu nombre?

-no, realmente me llamo así – soltó finalmente una divertida risa, negando con su cabeza a modo de reflejo de burla, mientras volvía a recargar sus codos en sus rodillas. - ¿Por qué escapas de casa?

-culpa de una bruja…

- vaya, ¿te hechizo? – el tono burlón se apodero de la voz del joven

-no, embrujo a mi padre, ¡¿puedes creerlo…?! le permitió golpearme, gritarme, regañarme cuando ella no es mi madre…- las cejas de Xue se alzaron con el arrebato de la niña – todavía se atrevió a declarar que como ahora está casada con mi padre tiene el derecho a llamarse mi madre…

-entonces, ¿por eso huías?

-sí, pero donde quería esconderme esta infestada ahora… no sé si esperar a que se vallan o ir a casa de un amigo- qing hizo una pequeña rabieta, sacando una risilla de Xue yang

- es bastante noche ya… está oscureciendo, sería peligroso que te pasees por las calles tan noche… pero tampoco sabes cuánto tardarán, o siquiera se irán… - yang tomo una barita del arbusto y comenzó a jugar con ella entre sus dedos mientras hablaba, manteniendo su mirada baja

-bien, te sumas un punto, ¿Qué hago?

-claramente no hablar con extraños, tampoco aceptar dulces de personas que no conozcas y no ir con un cualquiera – diciendo eso Xue yang extendió un caramelo a la niña, que lo tomo sonrientemente, llevándose casi de inmediato a la boca - ¿Qué te dije?, no aceptes dulces, puede tener alguna droga, raptarte y pedir rescate a tus padres

-no eres un extraño, y no creo que hagas algo como eso – soltó un golpe amistoso en el hombro de Xue, levemente empujándolo, ambos soltado una risa, yang se llevó otro caramelo a la boca – me caes bien…

Permanecieron en silencio, mirando el cielo, cada vez anochecía más, el frio empezaba a aumentar provocando que sus alientos se transformaran en vaho – dices que te agrado, pero… creo me odiaras más tarde…

- ¿Por qué lo dices?

-soy vidente… - sonrió sarcásticamente, revelando que estaba jugando – quizá… debas enfrentarlos, hablar claramente sobre lo sucedido

-tienes razón ahora te odio… - Qing completo riendo libremente – pero también todo podría empeorar, o quizá… lo arruine

-está haciendo frio… de que habrá problemas lo habrá, huiste de casa, te están buscando, están preocupados – Xue yang se levantaba del suelo, sacudiendo su trasero eliminando la suciedad pegada en él, Qing lo imito, levantándose de su lugar, asintiendo a las palabras dichas

- seré valiente entonces – le dio una sonrisa antes de empezar a alejarse, caminando hasta la casa de Xiao Xīngchen

-valiente, ¿eh? – La siguió en completo silencio, pasos atrás de ella, hasta que llegaron a la puerta de la casa, donde se quedaron mirándose mutuamente en completo silencio, Xue yang soltó un largo suspiro, sacando las llaves y abriendo la puerta, acción que impacto a la pequeña – pasa

Qing hizo caso, ingreso a la casa, encontrándose en la sala sentados a Xiao Xīngchen, Song lan y la pareja de Song lan, en un silencio tenso, Xiao parecía tener los ojos enrojecidos por el llanto, mientras los otros dos parecían aun contener el enojo dentro de ellos – creí decirte que te quedaras afuera, ¡estúpido perro! – Song lan hablaba sin siquiera mirar quienes entraban, qing se sorprendió de escuchar a su padre, nunca le había escuchado en ese tono furioso.

- ¡wangf! - ladro en modo de burla, cosa que saco un bufido de Song lan – daozhang… está aquí

- ¿a-Qing? – Xiao había levantado la mirada ante el llamado, agrandando sus ojos al ver a la niña, se levantó rápidamente casi tropezando, se acercó a ella, tomándola del rostro suavemente mirando si se encontraba herida, por suerte solo descubrió que estaba fría por el clima de afuera, la abrazo fuertemente, temblando un poco por la preocupación liberándose y saliendo de su cuerpo

-Xue yang, deberías largarte, sabes lo que ella opina de ti – Song lan se acercaba con claramente su rostro irritado - ¿o deseas escucharla directamente de ella?

-ya lo sé, mi culo se congelaba allá fuera, preferí entrar, pero también se debería largar la zorra de tu novia… -Xue yang palmeaba sonoramente el hombro de Song con una sonrisa y una expresión de desprecio natural, caminando de manera firme, internándose en el pasillo que lo conducía a la habitación que compartía con Xiao Xīngchen – daozhang, estaré en la habitación, cualquier cosa no dudes en llamarme

-si yang- Xiao hablaba aun sin romper el cálido y reconfortante abrazo con qing

-cómo se atreve a llamarme así, ¿Quién era él? – la mujer se había levantado ofendida pero incapaz de hablar o defenderse de las palabras.

-el esposo de Xīngchen – Song se acercó a las figuras que se mantenían en un abrazo, soltando la respuesta con algo de desprecio en su voz

Solo hasta ese momento pareció caerle un balde de agua fría a Qing, había estado pasando tiempo a quien más le profesaba odio, a quien juro no querer saber ni su nombre, a quien culpaba de todo lo malo en su vida, “soy vidente” “dices que te agrado, pero… creo me odiaras más tarde…”, ahora entendía porque lo había dicho, la reconocía, sabía quién era, y la acompaño todo el tiempo que ella requería, para finalmente darle valor de enfrentarse. Ella se había sentido segura con yang cerca, “está haciendo frio… de que habrá problemas lo habrá, huiste de casa, te están buscando, están preocupados”, hasta entonces proceso, dijo “están” como afirmación no un “deben estar” como una suposición, se había preocupado por ella, “está oscureciendo, sería peligroso que te pasees por las calles tan noche” “no hables con extraños” “no recibas dulces de personas desconocidas” “no sigas a personas que no conozcas”

Se aferro más fuerte del abrazo de su “madre”, dejando caer sus lágrimas, para cuando finalmente se calmó, hablo con todos los presentes, claramente se inició una discusión – ella necesita disciplina, el dialogar con ella no funciona

-pero no recurrir a la violencia, es una niña, ¿Cómo pudiste siquiera permitir que le colocaran una mano sobre ella? – Xiao mantenía a su hija a su lado, reclamando el actuar de los otros dos, su rostro ya estaba enrojecido por el enojo

-señor Xiao, tampoco el hablarle tan dulcemente hará algo bueno para ella, se debe aplicar disciplina

-existen otras formas… - La discusión iba de dos contra uno, donde ella no tenía ni voz ni voto, y al parecer yang no se involucraría, ella se negó a regresar a su casa con su padre Song, logrando quedarse con Xiao, quien la ubico en una habitación de huéspedes al final del pasillo.

Por el cansancio de su huida, el llanto y el estrés rápidamente se rindió contra el sueño, había sido suspendida por siete días en la escuela, por lo que no debía preocuparse, por ahora de sus clases.

El sonido de movimiento, y las voces de una conversación la despertó, al ver su móvil noto que eran alrededor de las cinco de la mañana, ¿Quién se levantaba a esa hora y hacia tanto ruido?, pero la conversación llamo la atención, abrió levemente su puerta tratado de que no sonara, para poder distinguir mejor lo que ocurría afuera.

- ¿estás seguro?, yo creo que quizá podríamos intentar… - Xiao Xīngchen estaba en una bata térmica, con su cabello despeinado, luciendo recién despierto, mientras Xue yang frente a él, se encontraba vestido, cargando una maleta deportiva que parecía estar llena.

-daozhang, no… tranquilo, lo entiendo- su sonrisa parece suave, gentil, solo mostrando un colmillo, tomando una de la mano de Xiao entrelazándola con la suya

-pero…. – su rostro reflejaba su deseo, apresar del sueño, apretó el agarre de sus manos

-estaré en casa de mis padres toda la estadía, quédate a lado de tu hija, te necesita… - Xue yang soltó un leve golpecillo la punta de la nariz de Xiao, sacándole una sonrisa

-intentemos, quizá acceda… o al menos una convivencia...

-no la forzaremos, y es más probable que se sienta incomoda, tranquilo, convivimos un poco, claro fue antes de que supiera que papel tenia, al menos ya conoce mi rostro y nombre… con eso es suficiente para mí - Xiao Xīngchen posaba un puchero en sus labios, que fue besada con ternura por Xue yang, el intercambio le pareció tierno y ameno, que
Qing le fue difícil apartar la mirada del intercambio de cariño – cualquier cosa que necesiten, llámame… ¿sí?

- ¿y si te necesito a ti?

-llámame – la tierna sonrisa, rápidamente se había transformado en una traviesa, una picara expresión en su rostro, terminando con los dos riendo por lo bajo – vuelve a dormir, aún es muy temprano

- ¿tus padres estarán despiertos ya?, o ¿posees llaves de su casa? – Xiao tiro levemente del suéter de yang

-mi padre esta despierto, mi madre duerme tan largo hasta el mediodía, tranquilo, anoche los llame para notificarles de la visita, mi hermano mantiene intacta mi antigua habitación, así que no hay problema del espacio

-bien, deja despedirte hasta la avenida

-hace frio, vuelve a la cama, enfermaras si sales así… - el puchero regreso, repitiendo el mismo acto, esta vez terminando riéndose entre el beso – diviértanse

Finalmente, Xue yang se iba, Xiao lo acompaño hasta la puerta donde parecía seguían con esa caramelosa despedida, reusándose a separarse, pero entre risas y pequeños jugueteos, finalmente lo hicieron, Xīngchen regreso a su habitación, volviendo a dormir.

Pasaron un par de días, entre maratones de películas y salidas a algunos lugares a modo de distracción, hasta que durante el desayuno se dedicó a seguir con la mirada a su padre, que se paseaba de un lado a otro preparando los hotcake con frutas picadas, hasta que estuvo listo, permaneció en silencio hasta la mitad del silencioso desayuno, debatiéndose internamente si hablarlo o no, pero ahora la curiosidad picaba tan dentro de ella que no podía sentirse tranquila si no lo sacaba de su pecho – papá… ¿Cómo lo conociste?

- ¿de quién estamos hablando? – la suave y hermosa sonrisa se depósitos en su rostro, mientras miraba a su hija, con algo de duda

-Xue yang –

-oh, bueno… - Xīngchen siempre había anhelado que su pareja eh hija convivieran, aunque respetaban su decisión de no hacerlo, ahora le alegraba esa pequeña curiosidad de saber de él, no tenía seguridad si le daría oportunidad o no, pero quería intentar y si su hija preguntaba el no guardaría dato de él.

___- (…) flash back (…) -___

Al iniciar la universidad Song lan y Xiao Xīngchen a sus años 18 ya tenían a una a-Qing a su cuidado, apoyado por sus padres para cuidarla mientras ellos estudiaban, al inicio estaban centrados en sus estudios, pero poco a poco se fueron acoplando para tener un poco de libertad de salidas, sus padres les habían hecho tomarse en matrimonio ante la noticia del embarazo, por un pequeño descuido en su noviazgo. No estaban del todo mal, disfrutaban de su mutua compañía, o eso creía Xīngchen, muy pese a las discusiones que se originaban, que con el tiempo se intensificaban, discutían por todo y por nada, desde la tapa del baño, la economía, por el simple hecho de llegar más estresados por los proyectos, para atender a la niña.

No fue sino hasta que Qing cumplido cinco años, que Xīngchen trato de tomarse con más calma las cosas, pero Song lan continuaba con las constantes discusiones nocturnas, donde debían ocultarse para que la niña no los escuchara, para la mañana parecer una pareja plenamente feliz, realmente cada vez ni uno ni el otro se sentían cómodos mutuamente, Xiao se esforzaba, pero parecía no tener efecto. -eh escuchado de una cafetería cercana, venden unos exquisitos panes –

- ¿en serio? – Xiao Xīngchen se dejaba guiar mientras Song lan lo conducía al lugar dicho, tomados de la mano

Los dos llegaron a una hermosa cafetería, aunque para llegar a esta debían entrar a un callejón, esta se encontraba oculta entre las calles, el olor a café los atraía, ya que no era demasiado amargo, pero tampoco se excedía en dulzor. Entraron, y el delicioso olor a pan recién horneado los recibía, con el sonido de la campanilla de la puerta, tomando asiento en una de las mesas que se encontraban ahí.

En el ambiente se escuchaba el tenue sonido de hojas pasar y el trazo de los lápices escribir, a unas mesas de distancia, pero no le tomo atención alguna -bienvenidos les ofrezco la carta y en un momento más vendré a tomar su orden – aquel joven mesero hablaba y Xiao por instinto leyó el nombre del que parecía el único mesero de la cafetería “wei wuxian”.

Agradecieron y revisaron la carta, había una gran variedad de cafés, jugos, pasteles, postres y acompañamientos, charlaban entre ellos mientras decidían, pequeñas risas que acompañaban el tecleo y sonidos provenientes de la cocina, una vez decidieron que pedir llamaron para entregar su orden.

Barista y mesero conversaban sobre el mostrador, mirando con detenimiento al barista parecía conocerlo, pero al mismo tiempo no, se esforzó en recordar hasta que llego a su mente, se trataba del hermano menor de uno de sus profesores de universidad, “lan Wangji”. Ambos entraban a la cocina wuxian con una enorme sonrisa traviesa, mientras que el lan se le notaban las orejas enrojecidas, Xiao quiso reír por los actos de ambos hombres, un dulce intercambio que tuvieron en público, que le provoco un poco de envidia, con un poco de culpa.

El sonido de alguien saltando les había llamado la atención, vieron a un joven que daba un encanto infantil, que no parecía más que un adolescente, sus caninos se mostraban cuando sonreía, sus ojos estaban llenos de desprecio casual, saltando por encima de la barra y abriendo la caja registradora cuando los otros dos adultos se encontraban encerrados en la cocina, tomo lo que parecían billetes, para volver a saltar y salir por la puerta como un gato negro evitando hacer sonar la campanilla

- ¿está robando? – el joven había salido y acercado a un hombre algo mayor entregándole el dinero, recibiendo una caja, para después regresar y del mismo modo volver al interior de la cafetería y sentarse en la mesa, guardando la caja en su mochila.

-oye, deberías regresar lo que has robado – Song lan se apresuraba a argumentar, al ver al calmo niño escribir en su cuaderno, como si nada hubiera ocurrido

- ¿Qué? – su rostro rápidamente mostro su entrecejo fruncido, revelando un solo colmillo con una media sonrisa torcida.

-no deberías robar muchacho, cuando venga el encargado te reportaremos, tampoco pienses en huir o hacerte el desentendido-

- ¿disculpen...? te pediré que no hables si no sabes lo que hice o él porque

-no importa el porqué, robar es robar – Song era quien más parecía molesto por las acciones vistas, ya que poseía un sentido de justicia dentro de él, tampoco le sorprendía sus acciones, aunque le daba un punto a favor al joven.

-cállate o le cortare la lengua – esa pequeña amenaza con su rostro serio, le hizo sentir un leve escalofrió en su espalda.

-disculpen la demora aquí tienen sus pedidos – finalmente wuxian salía con las bebidas y postres pedidos, Song lan se mantenía mirando de mala manera

-wuxian…- antes siquiera ellos hablaran para confesar los hechos ocurridos, el joven hablaba llamando la atención del nombrado

- ¿Qué ocurre a-yang? - wuxian terminaba de entregar los pedidos y volteaba a ver al joven con una dulce sonrisa

-tome dinero de la caja, el señor de los dulces vino y pague la deuda -

- ¿Qué tanto le compraste esta vez, a-yang?

-las tres cajas de chocolates que comió a-yuan, la que comí yo, las que enviamos a tío xichen, para el tío jiang cheng, la de tía yanli, el tío abuelo qiren y los abuelos – cada que nombraba a alguien levantaba un dedo de su mano, manteniendo la cuenta de cuantos eran – los dividiría por abuelos jiang y abuelos lan, pero me falta un dedo

-tu dedo… - wuxian se sentaba con un pequeño puchero en una de las sillas disponibles donde se encontraba, tomando y acariciando la mano del joven – mi pequeño hijo, debes de dejar de comer tantos dulces, te dará diabetes a temprana edad – esta vez soltó un leve golpe a la frente del joven, que solo soltó un quejido y llevaba su otra mano a su frente sobándola

-te acusare con Wangji de que me golpeaste, es maltrato infantil ¿lo sabias? –

- ¿me amenazas con acusarme con tu padre?, a mi… yo que soy tu madre, ¿me amenazas? – ante su pequeño teatrito ambos comenzaron a soltar una leve risita.

-oye… sobre lo de hace un momento – Xiao al ver que hubo un mal entendido, se quiso a apresurar a ofrecer disculpas

-no… olvídenlo, tráguenselo- el rostro de yang cambio tan drásticamente de riendo a una endurecida cara de disgusto

- ¿a-yang, que pasa? – wuxian se mostró sorprendido, ante las venenosas palabras

-nada, solo no pienso escuchar disculpas vacías, porque juzgaron antes de conocer el escenario completo –

-ya veo… a-yang, anda te traeré un pastel con manzanas cortadas como conejos – wuxian embozaba una gran sonrisa, sabía que el chico adoraba esos pasteles, reafirmándolo con la frenética manera de asentir del joven

____- (…) fin flash back (…) -____

Xiao abrazaba con ambas manos la taza del humeante de té, mientras hablaba se revelaba una sonrisa, sus ojos denotaban ternura pura, adoración, anhelo, mientras sus mejillas se tenían levemente de rosa -esa vez fue la primera vez que lo vi, todo por un mal entendido – Xiao se reía recordando la escena del pequeño y sigiloso gato – después me vi visitando la cafetería cada tanto, a veces acompañado de tu padre, en otras solo o arrastraba a algún amigo

- ¿Por qué?

-no lo sé, al inicio realmente quería disculparme, pero después fue indescriptible el porqué, a veces él era barista, mesero o parecía un cliente más, con tanta visita, supe su nombre

Ambos volvieron a instalarse en un silencio, ella analizando todo lo relatado, mientras su “madre” permanecía embelesado por los recuerdos, con una dulce sonrisa -él es… siete años menor que tu ¿Por qué te quedaste con el?, ¿Qué paso con papá Song?

- no lo sé, discutíamos cada vez más, a veces pesé estar uno al lado del otro, éramos tan distantes, mientras con yang, me hacía reír con cada cosa, chistes, bromas, simplemente algún cuento o relato de su escuela, lo empecé a ayudar a estudiar para el ingreso a universidad, nos acercamos un poco más – una triste sonrisa se posó en Xiao xicheng, realmente el no sabia del porque del cambio

- ¿por eso se divorciaron?

-no… Song llego un día, poso los papeles frente a mí, y lo pidió sin más, dialogue con él, pero pareció empeorar todo, yang me escucho, me aconsejó con su escasa experiencia, hasta hizo que sus padres me ayudaran – Xiao hecho nuevamente a reír, aun recordaba el rostro de wuxian y Wangji cuando yang les hizo sentarse y escucharlo, aun con algo de vergüenza hablo, recibiendo buenos consejos, y alternativas.

- ¿él lo pidió? – el impacto y el asombro que recibió qing fue mucho, nunca antes había querido saber o no se había atrevido a preguntarle a sus padres la verdadera razón, solo encerrada en su propia teoría

-sí, nunca conocí la razón, decía estar cansado de todo, necesitar su espacio, pero no lo entendí, le pedía que pensara en ti, pero entre tanto paso un año, yang entro a universidad, pero siempre me escuchaba cuando lo necesitaba, finalmente accedí al divorcio, toda nuestra negatividad podía afectarte, traspase el estrés de abogados, juicios, papeleos hasta finalmente lo consiguió, yang permaneció a mi lado en todo momento- Xiao bajo finalmente la taza, mirando directamente a su hija, demostrándole que hablaba sinceramente

-eso lo recuerdo, nos mudamos, yo pasaba una semana en cada casa

-sí, en un inicio me sentí culpable, pensé que quizá debí esforzarme más, pero yang me decía que había dado todo de mí, que el que debió esforzarse fue Song, así que no lo sé, también me sentía mal, lo que empezaba a sentir con yang… sabía que era menor que yo, pero a la vez lo quería en todo momento a mi lado

- ¿el 18 y tú 25? – el tono de reproche salió de qing sacándole una sonrisa a Xiao, que se curvearon como media luna mientras se encogía en hombros

-sí, ¿puedes creerlo?, me sentía mal por eso, después por problemas con mi alquiler fui desalojado, yang me ofreció compartir departamento, sería más económico, así que accedí, iniciaron los juicios por tu custodia, a la par que mis citas con Xue, claro hable primero con sus padres, su madre me dijo: “mientras lo hagas feliz no me interpongo, pero
si lo lastimas me encargare de hacerte sufrir por el reto de tu vida” – Xiao imito las mismas acciones y tono de voz que wuxian había tomado al dar aquella advertencia.

-vaya…

-tu decías querer quedarte con tu padre, llorabas por ello, así que accedí a un acuerdo, tenerte de viernes en la tarde a lunes en la mañana, al inicio era así, después me arrebataron viernes, lunes y parte del domingo, así que empecé a aprovechar el tiempo al máximo contigo – la conversación fluía entre miradas asombradas, pequeñas risillas a una seriedad nostálgica

-papá ya me había contado que iniciabas a salir con el… Xue – qing bajo la mirada, recordando como su padre se lo había dicho, tan directamente, y ambos expresaron su enojo por tales acciones tomadas

- respetamos tu decisión de no querer conocerlo así que él se quedaba en la cafetería mientras yo pasaba tiempo contigo, un día llego tan emocionado pidiéndome casarnos, nunca había hecho nada sin pensarlo, el dejarme llevar tanto, teníamos poco de relación, pero acepté, fui el punto de mira de muchos, pero era feliz

-y... ¿Por qué no estuvo ayer en la discusión? – esta vez qing se cruzo de brazos, si tanto profesaba amor, ¿Por qué no quedarse?

-yang y Song se odian, además él sabía que tu padre no me levantaría la mano en contra en tu presencia, así que se fugó por la ventana de la habitación, para no escuchar la discusión y agravar todo

- ¿alguna vez papá Song te golpeo? – qing comenzaba a creer que algún demonio preguntón la había dominado ese día, pero cada respuesta le traía una pregunta mas a la cabeza, el deseo de saber más.

-solo fue una vez, el día de mi boda, llego a gritarme tantas barbaridades, yang intervino, pero Song salió de control y soltó un puñetazo a mi rostro, Xue se colocó frente a mí, a modo de escudo, se enderezo y su voz sonó tan dura “puedes insultarme, maldecirme, ensuciar mi nombre, golpearme, pero nunca te atrevas a levantarle un dedo en contra de Xīngchen” después empezaron a pelearse, muchos ayudaron a separarlos

-papá dijo que yang fue quien inicio

-fue culpa de ambos, lo gracioso fue el resto del festejo con yang sosteniendo su bolsa de hielo al tener su mejilla hinchada, y algunos moretones, su hermano se mantenía cerca para ayudarle a desinflamar, era tan pequeño pero atento a lo que su hermano necesitaba, su padre solo negaba con la cabeza al verlo y su madre moría de risa

-llevan ya bastante tiempo de casados, ¿no han pensado en tener hijos?

-lo hemos hablado, me gustaría, pero Xue yang tiene miedo… no de su capacidad de criar, porque ayudo a educar a su hermano y primos, pero teme que, si llego a embarazarme de él, tu termines odiándome, “nos casamos sin tu consideración, y el tener un integrante mas ¿no lo empeorara?” dice ser feliz con solo tenerme a su lado – aquella expresión y mirada que había colocado Xiao le había provocado una punzada en el pecho de qing -él sabe que lo odias, y lo culpas de todo lo sucedido, así que lo acepta y respeta

- ¿por eso se fue?

-no quería incomodarte, siempre dijiste que nunca querías convivir, ni saber de él, mantiene su palabra de respetar tus decisiones. - La extensa y sincera platica que había dejado en mucho que pensar, juzgo todo sin saber el detrás de las acciones, siempre se había dejado llevar con lo que decía Song lan, pero ahora que vio la parte de la historia de su madre, ¿Qué podía hacer?

Ella siempre les había dado oportunidad a las pretendientes de su padre, y ahora estaba de tal manera, mientras que se lo negó por tantos años a Xue y su madre parecía tan feliz, radiante, hasta el punto de expresar su emoción. Mentiría si negara que sintió una punzada cuando dijo que yang tenía miedo que ella llegara a odiar a Xiao por tener un bebé, aunque tenía punto a razón, si se hubiera enterado se habría enojado y maldecido interminablemente a yang, pero nunca odiaría a su madre.

Ella pedía que sus padres siempre supieran el detrás de sus acciones, las verdaderas razones, había enfurecido cuando la nueva pareja de Song no la dejo explicar el detrás de la falsa acusación, pero, ¿ella no había hecho lo mismo ya por tantos años?, ahora conociendo esta cara de Xiao, ¿Qué podía hacer?

Dejaron la conversión, continuando sus días a la par como habían estado pasándola, pero al momento de acabar su semana de suspensión, realmente no tenia deseos de regresar a casa, haciendo expresión de su egoísmo abogo por quedarse más tiempo en casa de Xiao, este no lo negó, lo supo cuando lo escucho hablar por teléfono con su pareja, notificándole la extensión de días.

Fue a clases como si nada hubiera pasado, se sentía mejor, más animada, alegre.

 

¿debería darle una oportunidad a la pareja de mi padre Xiao?