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Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-03-05
Completed:
2023-04-07
Words:
3,838
Chapters:
3/3
Comments:
10
Kudos:
84
Bookmarks:
4
Hits:
1,739

Tu delicioso olor.

Summary:

Belcebú Omega.

Si no te gusta, no leas y ahorrarte tus comentarios.

Notes:

Chapter Text

Belcebú pestañeó al ver la gran multitud delante de él, el Omega no era de esto, no era de salir ni socializar, pero un amigo suyo lo había convencido de esto. Belcebú era un Omega, y aunque pensó que sus padres no lo dejarían asistir debido a que eran muy sobreprotectores y estrictos; habían terminado cediendo ante las súplicas de Quin, aunque claro, le habían pedido que cuidase mucho de su pequeño hijo. Así que, el pelo negro de mala gana se puso su traje más elegante, se colocó un hermoso antifaz en el rostro y se metió al Carruaje de su amigo.

Quin y él siempre habían sido amigos, desde muy chicos;  sus padres se llevaban muy bien, y casi siempre los invitaban a los eventos que hacían. La familia de Quin era de la alta sociedad; parientes del mismo rey. Esta noche ambos se dirigían al palacio de su majestad para celebrar el compromiso del príncipe. En todo el camino al palacio Quin no paró de parlotear, diciendo que su primo (el principe) era muy atractivo, y que su prometido debía  de sentirse muy afortunado de casarse con él.

Belcebú suspiró con pesadez,  el Omega era de origen pobre y humilde, su padre era un panadero y su madre una costurera. Y aunque no tenían mucho, siempre se las arreglaban para darle lo mejor a él. Por ello, había decidido algo, podía utilizar esta oportunidad para buscarse un esposo en el palacio; alguien de buena economía, no tenía que ser un noble, con que ganara suficiente para mantenerlo se conformaba. Ya no quería ser un estorbo para sus padres.   Ellos apenas ganaban para comer.

Cuando por fin el carruaje se detuvo, ambos bajaron, Quin lo tomó del brazo mientras caminaban, el Omega de clase noble estaba felíz de traer a Belcebú a conocer el gran y elegante palacio de su tío (el rey).   Ambos caminaban tranquilamente mientras veían el hermoso jardín; que tenía varias flores  de hermosos colores y muchas estatuas.

Entraron por una enorme puerta; Belcebú se asombró al ver el gran número de personas en el lugar. Habían muchas y todas con máscaras llamativas ó antifaces. Habían tanto nobles Cómo personas de clase baja, y todos iban muy elegantes y glamorosas. Belcebú casi se sentía avergonzado; pese a que llevaba su mejor vestimenta; aún se seguía viendo pobre y de bajos recursos; Quin de inmediato lo tranquilizó diciendo que no se preocupara por ello, que solo se divirtiera y ya; que no le diera importancia a lo que los demás pensaran sobre él.

La fiesta inició así, con la Bienvenida del principe que los veía desde un balcón, Nikola pestañó, aunque no estaba felíz con esto, debía disimular y aparentar que su majestad estaba muy felíz y alegre por su matrimonio arreglado con el conde Edison.  Nikola le sonrió a sus invitados, deseando que se divirtieran y disfrutaran el banquete. Y dicho esto, desapareció de su vista para después colocarse una máscara  y cambiarse de saco entre la oscuridad de los pasillos.

Aunque no estaba conforme ni felíz por la fiesta, no tenía de otra y no había nada que hacer, así que, disfrutaría de la celebración al igual que sus invitados y quien sabe, a lo mejor se divertiría con alguien. Cómo era una fiesta de máscaras nadie reconocería la identidad de nadie.

El alfa apareció en el lugar, todo se veía maravilloso, y los omegas desprendían un muy rico aroma.  Cuando de pronto, sintió un aroma algo peculiar, no era un simple aroma,  era más fuerte que eso. Dicho aroma era cómo un manjar para su nariz, no, no podía ser. Siempre escuchó decir a su nana que cuando un alfa olía un aroma tan dulce y exquisito; era porque ya había encontrado a su destinado. No, Nikola no lo creía, patrañas, pero entonces ¿Cómo se explicaría esto? No lo dudó,  asombrado por este olor decidió buscar de dónde venía.

Y lo encontró, encontró al causante de este delicioso aroma cerca de uno de sus primos. No lo dudó y de inmediato se acercó a ellos.

—Conde —saludó al omega de clase noble, para después centrar toda su atención en su acompañante —. ¿Quién está contigo? ¿No me lo vas a presentar? —Quin de inmediato reconoció el aroma de su primo, Nikola era el único alfa que olía a menta con tierra que conocía, Quin ya iba a hacerle una reverencia, pero en eso acató que si su primo se había camuflado con un saco de tela más corriente y menos llamativo era porque no quería que se supiera su identidad.

—¡Si! Por supuesto —añadió para después decirle el nombre de su amigo. Nikola asintió, Quin aunque no quería dejar sólo a Belcebú esta noche, había acatado las intenciones del príncipe, y por ello se alejó de ellos diciendo que iría por algo de beber. Belcebú se tensó, él no era de socializar, y aunque se había dispuesto a buscar una pareja hoy, no se animaba hablar con ningún alfa. Nikola le sonrió y de inmediato lo tomó de  la mano.

—Un placer conocer a  tan hermoso Omega —agregó para después besar su mano gentilmente —. ¿Te importa si me quedo contigo? Al parecer tu amigo tardará en regresar —añadió al  señalar a Quin con la mirada, Belcebú se indignó al ver a su amigo platicando tranquilamente con unos tipos a lo lejos, mientras que a él, lo dejó sólo y con este tipo desconocido.

—Está bien, no se preocupe… —añadió tratando de tranquilizarse, nunca en su vida había estado con un alfa, a solas, sus padres nunca lo dejaron.

—¿Te puedes quitar la máscara? —cuestionó, desconcertando al Omega —. Por favor, me encantaría ver tu hermoso rostro… —agregó. Belcebú se tensó más ¿Por qué querría ver su cara? Aunque el Omega se sentía tan avergonzado por la petición de este tipo, aceptó, a fin de cuentas estaba buscando un esposo y haría lo que sea para conseguirlo, a lo mejor el tipo también buscaba un Omega para casarse y por ello quería verlo, tal vez querría ver si era hermoso para pedirle matrimonio, aunque claro, no es de extrañarse, todos en esas fiestas iban a socializar con ese fin, buscar pareja.

—De acuerdo, pero ¿Puede ser  en un lugar más privado? —cuestionó, quería mostrarle su rostro solo a ese sujeto, si las demás personas lo veían sin duda se moriría de la vergüenza. Sin mencionar que, no sabía si estaba prohibido quitarse la máscara en ese tipo de fiestas. Nikola asintió, él también se estaba sofocando con toda esta gente a su alrededor.

Así que, ambos acabaron en uno de los pasillos del palacio, Belcebú podía apreciar un sin fin de hermosos retratos colgados en la pared de dicho pasillo; iban desde el primer rey hasta el príncipe que era el anfitrión de la fiesta.

Belcebú suspiró con pesadez, para después quitarse el antifaz delante del sujeto, solamente esperaba que no lo encontrara muy feo.  Nikola pestañó al verlo. Mientras lo iba examinando desde la frente hasta la barbilla, sí, su destinado se veía bastante bien; tenía unos rasgos muy finos,  pese a que su vestimenta decía que no era de la nobleza.  Sin duda había sido una lástima no haberlo conocido antes. Su aroma lo volvía loco, pero no, debía mantener la calma para no espantarlo.

—Te ves bien —añadió.  Para después suspirar, el alfa no sabía que hacer.

Aunque quería estar con su destinado no podía, se casaría dentro de unas semanas y su matrimonio no se podría evitar, que dilema, el alfa ya iba a abrir la boca para decirle a este tipo que él era el príncipe y que quería que fuese su concubina; cuándo de pronto, unos guardias aparecieron de la nada y lo tomaron por los hombros.  El rey  estaba enojado por su ausencia y  había enviado  a esos guardias a buscar a su hijo que desapareció y  que dejó sólo a su prometido. Nikola suspiró con pesadez. Fue bueno mientras duró.

—Fue un placer conocerte… —añadió mientras sentía cómo era jaloneado por esos guardias. Belcebú solamente lo vió irse, a lo mejor el tipo había hecho algo realmente malo para ser arrestado por los guardias de esa manera.