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¡Y eran viejos amigos!

Summary:

Gandalf assists Saruman in moving to Orthanc.

Notes:

1. Creo que la crianza de Aule y Yvanna influyó mucho en sus maias. Digo, Aule no dijo nada a Yvanna de los enanos, Yvanna salió y creo a los Ents. No llegaron a un acuerdo, no hicieron concesiones. Así que sí, Mairon y Saruman son agresivos con sus parejas en las películas y en las series. Tampoco hablan mucho de sus sentimientos. Creo que Saruman tiene un complejo de hermano menor frente al hermano mayor de oro, quien ahora es la oveja negra de la familia.
Mairon es otro tema, él es un niño de papá en mi mente y si papá y mamá pelean es malo. Creo que también su deseo de ser “ hijo único” se ve reflejado en los celos hacía los elfos. ¿Qué hace está gente en el espacio de él y de su papá?¿No es es él suficiente para papá?¿Por qué mamá ahora tiene una nueva hija?
2. Gandalf y Saruman siendo muy viejos amigos es igual a eran amantes.
3. La verdad es que en los programas y las peliculas de Tolkien, los elfos casi nunca están en una relación amorosa entre ellos.

4. Si se hubieran quedado en Valinor, los elfos se hubieran reproducido y ya no tendrían espacio. Los maia puede o no estar celosa/atraída por ellos.
Es decir, la única solución a la superpoblación fue que Aule hizo a los enanos y los elfos se enamoraran de ellos. Los hobbits son los hijos abandonados del amor entre elfos y enanos. Todo el mundo lo sabe, pero nadie lo dice.
También me gusta que en las películas y series los elfos se enamoren de todo lo que no sea de la misma especie.
Humano-elfo: amor épico
Elfo-enano: amor trágico
Elfo-maia: amor condenado
Humano-elfo mitad maia: fan service de Tolkien y autoinserto en su propia novela. Todos los escritores pasamos por esa etapa y Tolkien también. ¡Tolkien fue una chica de Wattpad en un momento!

Work Text:

Los malditos gondorianos lo habían estafado. Orthanc era una fortaleza inexpugnable, sí. Pero por dentro el maldito moho se extendía por las paredes y el aire. Saruman temía ya por sus libros, apilados en cajas en la esquina.
Gandalf , por su parte, se había arremangado la túnica y comenzó a recitar hechizos de limpieza.
— Oh, y luego Galadriel dijo que…

Saruman se frotó los dedos en el coronilla más fuerte. Galadriel, Galadriel ,Galadriel. Si escuchaba el nombre de esa maldita elfa otra vez iba a gritar.
— ¿Podemos centrarnos en nuestra tarea por ahora, amigo mío? Con gusto escucharé tus viajes después de que este moho haya sido destruido.— sugirió.
—Oh, está bien. Te extrañe allí.
Después de dos horas, bajaron a las cocinas a por un refrigerio para Gandalf. Si fuera por Saruman, él se habría quedado luchando contra el moho, pero eso significaría que el otro maia no descansaría.

La cocina era amplia y los hombres que el mayordomo de Gondor había enviado para ayudarlo con las raciones de comida habían hecho bien su trabajo. Cada cosa estaba en su lugar, como debe ser.
—Quiero enseñarte algo…Se llama wuaflera. He estado trabajando años en mejorarla…
Gandalf se sentó, fumó un poco de su pipa hasta que Saruman le dio esa mirada. La había practicado bien, era la misma que Yvanna ponía cuando Aulë quería traer el trabajo a la mesa de la cocina. Gandalf y él habían llegado a un acuerdo: nada de fumar en la cocina ni en la biblioteca.
La yerba ilegal, el opio, había sido fácil de conseguir, los hombres de Gondor creyeron en sus mentiras de que eran necesarias para “ pociones mágicas de protección” o “ lectura del destino”. Si no fuera por Gandalf, no tendría más yerba que la hierba para hacer el maté cocido o alguna que otra infusión de té.
Saruman tarareo alegremente para sí mismo mientras hacía la masa y Gandalf fue fuera para ocuparse de su caballo.
Al regresar, la masa estaba lista.
—Está casi liquida— señalo el maia de Nienna.
—Sí, porque necesita estarlo… Ven…

Dejó caer la masa liquida en la waflera, agrego aceite y la cerró. Con un movimiento de la mano invocó fuego y puso el artefacto encima por dos o tres minutos. Le hizo señas a su amigo para que trajera un plato. Abrió el instrumento y de él salió una masa sólida.
Gandalf la olió y exclamó:
—Huele delicioso…
—Sí, sí… tráeme más masa, de la liquida, por favor.

Quince minutos después, las masas estaban apiladas una encima de la otra. Gandalf le agregó una pequeña hoja de yerba a la suya para decorarla. Saruman optó por no decir nada, su amigo no rompía la regla de no fumar ; aunque tendría que recordarle que se lavará los dientes.
Gandalf le había preparado una infusión nueva de una planta que Yvanna le había obsequiado: café. Tenía que aceptarlo, todo lo que hacía la esposa de su maestro era bueno, pensó después de un sorbo.
— ¿Ya has visto el páramo yermo? Lo convertiré en un jardín la próxima vez que vengas…—dijo Saruman, borrando el “ para ti” de la oración.
A Gandalf le gustaban las cosas nuevas y si venía más seguido, Saruman podría mostrarle proyectos ya terminados y no solo esa…
“Basura, tú solo construyes basura.”
—¿Galadriel y mi her… Sauron en verdad estuvieron…?— preguntó, dejando su café al lado.
—Sí.¿Crees que haya sido correspondido?
— Él es incapaz de amar. Nunca ha amado a nadie y si lo hace, no hay dudas de que lo tratará como una herramienta.
— El mal es peligroso cuando es carismático…
Ahí iba el tema de su vida, cuán hermoso, inteligente, astuto era Mairon en comparación con él. No es que alguien lo dijera en voz alta, pero Mairon lo demostró con acciones: si Curumo hacía una obra, Mairon hacía una artesanía que pudiera moverse con hilos.
Gandalf se levantó para lavar los platos, tal cual era su costumbre ; así fue que en esa fortaleza inexpugnable, en esa cocina, Saruman, quien estaba detrás del otro maia, lo atrajo para atrás hacía su pecho y lo abrazó. Besó su cuello.
Esperaba tensión, esperaba gritos, golpes, llanto. En todo caso, Gandalf gimió. Eso fue lo suficiente para que Saruman perdiera el control y lo volteará. Estaban frente a frente y Gandalf se inclinó sobre él. Sus manos jabonosas buscaron las suyas. Sus labios se unieron, torpes, lentos, descuidados.