Work Text:
I
Te extraño.
Es lo primero que quiero confesar y lo primero que quiero escribir. Te he extrañado desde la última vez que nos vimos por primera vez. Quiero que con mis palabras sepas que no hay ningún día en el que no piense en ti, incluso cuando trato de no hacerlo lo hago, es una mecánica de mi cerebro que juega en mi contra.
Te deseo, no de manera a una invitación carnal, aunque no se aleja a lo que quiero, deseo tocarte de nuevo, acariciar tu rostro, tus labios, deseo volver a sentirte cerca de mi. Volver a la cotidianidad de la calidez de tu presencia a mi lado más que un deseo es un anhelo.
Sabes que trabajar en mi siempre ha sido complicado, soy complicada y eso es lo que siempre seré.
Me gusta.
Pensar en ti se ha vuelto en una enfermedad que mi cuerpo está dispuesto a recibir, no lo digo de mala manera. Espero ser yo una enfermedad para ti también.
Suplicar no se encuentra dentro de mis principios pero suplicar a ti y a tu regreso se ha vuelto una de mis tareas diarias.
No puedo evitar ver cualquier cosa sin pensar si a ti te gustaría, tampoco puedo evitar que no me duela no tenerte aquí conmigo para que me digas que si te gusta.
El tiempo ha sido injusto para nosotras. Si pudiera haber sabido lo que sucedería…
No importa, nada importa.
E.
II
Aunque he dicho que no regresaría no puedo evitar hacerlo, una y otra vez al mismo lugar en el que no sé si soy bienvenida.
Tu corazón es difícil.
No puedo soportar verme al espejo y no reconocerme, me has convertido en algo que no era. Aunque tus palabras me conmueven de gran manera, me atrevo a volver a pensar en esa persona extraña en la que me convierto cuando estoy contigo.
No puedo escribir sobre sentimientos que para ti resultan un gran peso, sentirlos y hasta escribirlos.
No los necesitas y yo tampoco.
No es un reproche, solo necesito que me dejes ir. Al menos por ahora, al menos hasta que sepas amarme como yo necesito ser amada.
Tú, expresándote en esas palabras me resulta difícil de creer. Necesito sentir tu aliento cálido en mi rostro diciéndomelas, respirar tu aliento a tabaco que tanto me desagrada pero extraño en gran medida.
¿Ves lo que has hecho? Has podido cambiar mi enojo en palabras de amor con el solo recuerdo de ti.
Es cierto que no he dejado de quererte, si es cierto que tanto me extrañas te juro que no voy a volver hasta que con ese amor que tanto me prometes se presente ante mi, sabes bien en donde encontrarme, siempre lo sabes.
V.
