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Otra oportunidad para salvarte

Summary:

Kanade siempre intentó salvar a sus compañeras y ayudarles en sus problemas personales, pero éstas acabaron cansadas de ella, dejándola apartada del grupo.

Años después de lo sucedido, solo le quedaba Honami como apoyo, a la cual ama secretamente. Pero cuando ésta se va de vacaciones por un tiempo, Kanade se queda sola en casa y empieza a tener tan malos pensamientos que decide hacer algo que no hubiera tenido vuelta atrás, sino fuera porque alguien estaba de vuelta para salvarla otra vez.

Notes:

Chapter 1: Volviendo al pasado

Chapter Text

Había pasado un par de años desde que Kanade decidiera crear su grupo llamado Nightcord at 25:00, el cual tuvo que dejar de existir tras unos sucesos, que aún le dolían en el fondo de su corazón. Ella ya era una adulta, aunque le fuera complicado, debería de dejar de pensar en eso y seguir su vida, si a eso se le puede llamar "vida". 

La chica del pelo plateado seguía pasando sus días encerrada en casa, sin hacer nada más que componer canciones y cumplir con sus necesidades básicas. Lo segundo lo hacía por obligación, porque se lo había prometido a una persona especial para ella, su ama de llaves llamada Honami. 

Honami era con la única que la compositora tenía una relación cercana actualmente, de hecho ya se llamaban por los nombres en vez de por los apellidos. Es verdad que Kanade le pagaba para que cuidase su casa y también de ella, pero notaba que su amistad y cariño eran sinceros. Tenían cosas en común, como que a ambas les gustaba mucho la música, a la compositora le sorprendió saber que ésta tocaba la batería. Ella secretamente sentía algo por ella, algo más que admiración y amistad.

Era ya época de vacaciones, por lo que la ama de llaves iba a pasar fuera varias semanas con sus amigas de la infancia y no iba a poder estar con ella. Antes de despedirse le dedicó unas palabras, algo preocupada:

-Cuídate por favor y sí pasa alguna cosa o simplemente necesitas hablar recuerda llamarme. ¿Vale?-

-Vale... Espero que lo pases bien- Respondió la compositora con una leve sonrisa.

Ambas se despidieron con un cálido abrazo y luego la morena salió de la casa de Kanade.

Los primeros días no fueron nada difíciles para la chica de pelo plateado, pero pasando el tiempo empezaba a tener malos pensamientos por sentirse sola, no era un sentimiento nuevo, pero hacía tiempo que no se sentía así, ya que solía hablar a menudo con Honami y ahora no quería molestarla en sus vacaciones.

Eso le llevó a recordar su época en Nightcord. En lo profundo de su mente, el recuerdo de las personas que una vez fueron sus amigas y compañeras siempre estuvo presente, nunca se olvidó de ellas por mucho que lo intentase y menos menos de como acabó.

Hace algún tiempo, la compositora tenía un gran cariño a sus compañeras, en especial a Mafuyu porque tenían un vínculo especial. Kanade amaba compartir tiempo con la chica de pelo morado y quería salvarle tanto de la toxicidad de su familia como de su depresión. Nadie puede llegar a imaginar cuantas canciones había compuesto para ella ni las veces que la había convencido de no desaparecer. Ella soñaba en rescatarla como a una princesa y vivir juntas felices para siempre, pero un gran golpe de realidad hizo desmoronarse todos esos sueños.

En su cabeza llegó un flashback de aquel traumático momento en el Empty Sekai, recordaba perfectamente como acudió a la chica ya que la vió con una cara de enfado y cansancio. Miku le había dicho que era mejor que no le hablase porque quería estar a solas, pero Kanade sabía que algo andaba mal y fue hacía ella aunque la cantante virtual intentase convencerla de no ir con una expresión de temor en su cara.

-Hola... ¿Qué sucede? -Se aproximó a Mafuyu, tocándole delicadamente el hombro.

-No quiero hablar...-Respondió la chica con su habital voz inexpresiva pero en su rostro se notaba su enojo.

-Mafuyu, recuerda que puedes hablar conmigo de lo que sea- 

-¿Qué no entiendes de no quiero hablar? He tenido un día difícil, déjame en paz... No quiero hablar con nadie y menos contigo -Cada vez se iba apreciando más su enfado mientras pedía tener un rato de soledad. 

-¿Menos... Menos conmigo? ¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho? -Preguntaba Kanade confundida y preocupada. 

-¿Cómo qué que has hecho? ¡Lo sabes perfectamente! Me he enterado que hace un tiempo quedaste con mi madre para explicarle mis problemas a mis espaldas, ¿Quién eres tú para hablar con mi madre? ¿QUIÉNES TE CREES QUE ERES? -Con mucha ira respondería Mafuyu con ojos llorosos y empezando a alzar la voz, lo que era raro en ella.

-Me gustaría habértelo explicado pero ella no quería. Yo solo pretendía salvarte, pensaba que explicarle la verdad iba a mejorar tu situación pero solo la empeoró, lo siento -Confensaba la compositora, creyendo que eso y pedir perdón iban a calmar a su contraria. 

-NO ME SIRVEN TUS EXCUSAS NI TUS DISCULPAS. Con tu mierda de querer "salvarme" solo me jodes más la vida. Si quieres AYUDAR a alguien empieza por ti misma... Deja de componer tanto, sal de casa más a menudo, cambia tu look de vagabunda, estudia algo que desde que acabaste la educación obligatoria no has hecho nada. En resumen, búscate una VIDA porque te haría falta, porque si tu madre levantara la cabeza se arrepentiría de la hija que tuvo. Y sobretodo déjame tranquila, de verdad, que a veces me da hasta vergüenza que seamos del mismo grupo, porque quitando el tema de la musica para lo demas eres una inútil y ojalá desaparezcas de mi vida -Las palabras de la pelimorada cada vez eran más agresivas-.

-No hables más, esas palabras son muy dolorosas y no deberías de tratar a tu compañera así, ella se ha podido equivocar en como ayudarte pero lo hace con la mejor intención -Miku hizo callar a Mafuyu y se puso en medio de ambas antes de que se pudiera iniciar una discusión aún peor, pudo notar como Kanade se aguantaba las ganas de llorar.

-No puedo creer que me hayas dicho esas cosas, no pensaba que me vieras de esa forma... Pero tranquila, si eso quieres te dejo en paz- La chica del pelo plateado dijo entre lágrimas.

La cantante virtual quiso pararle y convencer de que no se fuera, pero eso había sido suficiente, ella no esperaba que la persona que amaba le hubiera humillado de tal manera, la que había sido la princesa que tenía que salvar, ahora le había quitado la venda y había podido ver su lado más tóxico y dañino. Cuando de repente entró Ena porque le había pedido ayuda Luka para que parase esa situación. 

-¿Qué es lo que está sucediendo? He venido sola porque Mizuki anda en un examen- Preguntaba la morena mirando a sus compañeras, confusa tras la información que le había dado la pelirosa.

-Quizá me he pasado, pero le he dicho a Kanade que deje de intentar salvarme con algunas palabras bastante fuertes...- 

Tiempo más tarde, la líder del grupo estaba en su habitación llorando sin parar cuando le llegó un par de mensajes en el chat de Nightcord, uno era de Ena diciendo "@K Léete esto, quizá Mafuyu se pasó con su manera de hablar pero tiene razón, deberías preocuparte más por ti y menos por los demás"y otro era de Mizuki donde ponía "Perdón por no haber acudido al Sekai antes, cuando llegué ya había pasado todo y solo vi como @Enanan consolaba a @Yuki, @K deberías tener más cuidado con tus actos". Estaba confundida porque a la que habían insultado era a ella, ¿Por qué defendían a su contraria? La compositora decidió explicar lo que sucedió, en caso de que hubieran escuchado otra versión diferente a la realidad, pero para su sorpresa sabían perfectamente que había pasado y tomaron una decisión que no le iba a gustar nada.

"Con lo sucedido hoy, hemos hablado y decidido que vamos a disolver este grupo. Creemos que la obsesión de @K por ayudarnos y salvar a @Yuki ha pasado los límites, no debiste haber hablado con sus padres sin pedirle permiso a ella primero y me da igual si su madre no quería que ella lo supiera, esa mujer es un monstruo. Es verdad que algunas de las aquí presentes deberíamos mejorar nuestra salud mental, pero para eso existen profesionales que se dedican a ello, ninguna otra persona debería hacerlo por mucho que tenga un complejo de salvadora. Queremos que la líder aprenda a no interponer su propia vida ante el grupo. Así que tras esto, quiero decir que os echaré de menos y recordaré los buenos momentos en este lugar. Adiós" Escribió Ena, después vinieron las demás despedidas y cuando Kanade quiso convencerlas de no acabar con el grupo, que ella mejoraría si así querían, pero ya le habían eliminado de todos los grupos que tenían en diferentes redes sociales y hasta vio que Mafuyu la había bloqueado.

Sus ojos azules ahora estaban repletos de lágrimas, todo por lo que había luchado ahora había sido destruido de una manera muy confusa, ella no quería hacer daño a nadie sino simplemente ayudarles, quizá la pelimorada tenia razón y era una completa fracasada. Su corazón se sentía vacío y no tenia ganas de nada, ni de componer. Se fue a su cama y empezó a recordar todo lo sucedido una y otra vez. Una de las cosas que salieron de la boca de su excompañera y más le dolió fue cuando habló de su madre, ella la echaba de menos y no conseguía entender como alguien tan buena como ella estaba muerta y un monstruo como era la madre de Mafuyu estaba tan sana y parecía vivir bien. Era injusto, su vida sería tan diferente sino se hubiera ido al cielo.

Sin darse cuenta, se había quedado dormida hasta la tarde, sin recordar que ese día venia Honami a visitarla y vigilarla. Su ama de llaves la despertó delicadamente y nada más verle la cara se dio cuenta de que algo le pasaba, notó sus ojos rojos, su cara más hinchada y más triste de lo normal y su voz aún seguía algo quebrada. La chica del pelo castaño le preguntó porque motivo estaba así, ella fingió que había tenido un mal sueño pero no la podía engañar así que prefirió contarle la verdad de como se sentía.

-No te voy a mentir... Me siento sola... - Suspiró con miedo de expresar sus sentimientos.

Honami la miró preocupada, aunque era algo que no le sorprendía, pasar tantos años encerrada, componiendo sin parar y con la única persona que solía tener más contacto fuera de Internet era ella porque era su ama de llaves, era normal que se sintiera de esa manera.

-Siempre que pueda, estaré a tu lado cuando necesites ayuda. Puedes contar conmigo para lo que sea. Si es necesario, vendré todos los días si así te sientes mejor- Por su voz se notaba que se preocupaba de verdad.

-No no no, no es necesario, yo estoy bien, no quiero que trabajes tanto por mí. De verdad, no hace falta-

Por mucho que Kanade le quitase importancia al asunto, su ama de llaves podía notar que no era un tema que debería ignorar.

-No es trabajo para mí, vendré aquí contigo como amiga y haremos cosas para entretenernos juntas, excepto los días que esté ocupada- 

La compositora al principio iba a rechazar la idea, pero ya no tenía a quien salvar con su música. Aunque ella sabía que Honami algunas veces tenía pensamientos negativos debido a su pasado y quizás sus nuevas canciones podían hacer que se sintiera mejor en esos momentos de bajón.

-Bueno..., vale- Aceptó la chica del pelo plateado.

A partir de ese día, Honami empezó a ir más a la casa de Kanade y eso le ayudó a no sentirse tan mal con lo que sucedió. A cambio de venir esta a su casa, ella le dedicaba canciones, aunque era verdad que le costó volver a componer ya que tenía que hacer todo sola como al principio, pero al menos podría ver la reacción de felicidad de la chica al escuchar su música.

Volviendo a la actualidad, la compositora se preguntaba que había sido de las personas que solían formar el grupo que un día tuvo. 

(Continuará)