Work Text:
"Será sobre mi cadáver antes de que alguien te deshonre".
Pensando en ello debería mantener mis pensamientos para mí misma.
Unas revistas pornográficas se hallaban en el suelo rodeado de unos pequeños infantes, al parecer ciertas personitas no tenían tanto cuidado en respecto a tirar la basura.
—¡Oye JungKook!— Un niño de cabello oscuro y ojos grandes junto a una niña pelirroja capta el llamado al chico.— Hay algunas revistas sucias en el suelo por aquí. ¡Ven a verlos!
JungKook fue en camino hacia donde estaba el resto de los niños, sin embargo fue retenido por su acompañante.—¡Oye, espera JungKook!.— El chico volteó a verla—¡Eres lo peor! ¡Si miras a esas sucias revistas con los otros chicos, ya no seré tu amiga!. —El pequeño desconcertado observa como su amiga se va indignada del lugar, no sin antes 'despedirse'.— ¡Eres horrible!
Pero solo estaba celosa de esas sucias revistas.
Quizás esas palabras fueron el origen del problema de mi amigo de la infancia JungKook.
Se escuchaban pasos rápidos por los pasillos del colegio, una joven corría hacia un salón, llegando a este abrió la puerta rápidamente encontrándose con la escena de un chico estando atado de manos al barandal del aula, y siendo desvestido por cuatro féminas. JungKook se percató de la presencia de la chica.
—Li... Lisa.— La llamó, la pelirroja tenía una mirada seria y algo oscura.
Las chicas ahora atacan a JungKook como esto cada día.
—¡Profesora, un chico está siendo atacado sexualmente por un grupo de chicas!— Alertando a las otras, estás se fueron retirando enojadas y con uno que otro comentario "¡Maldita seas!" "Deja de molestarnos" "Justo estábamos llegando a la parte buena". Lalisa solo observaba que todas se hayan ido lejos de su amigo.
Antes de saberlo, JungKook se convirtió en "el chico que todas las chicas quieren follar" y alguna vez se le adhirió el sobrenombre.
Resignada, Lisa fue a desatar al chico azabache, ultimadamente su querido amigo lo han estado asaltando de esa forma, cuida mucho de él.—Tú... te dije que dejaras de darles oportunidades a esas chicas para atacarte.—Espetó, terminando de desamarrar la corbata que lo tenía atado.—¿Me atacaron? Soy un chico; no seas ridícula.—Respondió incrédulo.
JungKook no está consciente de eso.
—Oí que hicieron una rabieta anteriormente...—Una mujer adulta ingresó al aula con cierto desdén.
—¡Oh, profesora! Realmente vino.
—¿Es algo que está pasan-. No pudo terminar ya que un paso en falso hizo que se tropiece, JungKook actuó rápido para atrapar a la profesora cayendo esta encima de él terminando con una gran cercanía entre ellos dos.
Además de eso, él destila feromonas de izquierda a derecha.
—¿Se encuentra bien? ¿Está herida?.— Por la cercanía y la mirada que el joven daba, con esos grandes orbes oscuros, transmitían amabilidad y pureza, aquellos labios finos y rosados. Portaba lindos y tiernos rasgos, un rostro angelical.
En realidad, él es un virgen puro.
El efecto de JungKook, es alto y peligroso, tanto que la profesora obtuvo un sonrojo adornando sus mejillas y los nervios al tope.—Creo que, podría estar e-embarazada...-Sostuvo mientras tocaba parte de su vientre mientras recuperaba el aliento. Oh vaya, Lisa no podía con esto, hasta a una profesora había sido afectada por lo que desprendía JungKook.
—No debería. Para mí, mi esposo es...—Balbuceó la mujer mientras se retiraba rápidamente, llevando consigo la chaqueta del azabache.
—¡Oiga! ¡La chaqueta de JungKook!—En lo que la pelirroja fijaba como se robaron la prenda de su amigo, se acercaba una chica cargando una pila de libros, nuevamente no se hacía de esperar de las buenas acciones de Kook y tomó el pilar,y la reacción de la chica era de esperarse.
Porque él es inconsciente de sus propias feromonas y las segundas intenciones de las chicas.
La chica poco a poco fue quedando cegada de la esencia del azabache, empezando por dar toques por sus hombros y terminando en abrirle la camisa, dejando a la vista su torso blanquecino.
No hay fin para las chicas alborotadas.
—¡No te dije que seas cuidadoso!—El grito de Lalisa hizo despertar a la joven de sus actos, avergonzada soltó al chico y se fue corriendo, seguramente pensando: "Oh no, ¡¿que estaba haciendo?!" Definitivamente Lisa tenía que cuidar a JungKook. Se quedó manteniendo la calma suficiente para recoger los libros junto con Jeon—Dios, no te acerques a las chicas tan fácilmente.
—¿Eh? Pero tengo que ayudar a las personas que lo necesitan. —Comentó con simpleza, y por el lado su amiga se retorcía internamente por la actitud servicial del chico ¡Maldita sea, me encanta!
Pero tengo el sentimiento de que "eso" fue el comienzo del desinterés de JungKook sobre el sexo.
Y ahora, no puedo dejarlo solo.
Recordando desde su infancia, exactamente "eso" fue el momento en el cuál Lisa le gritó amenazándolo sobre esas revistas, y más barbaridades como "asqueroso" "desagradable" "sucio". Sin duda uno de los mejores momentos que pudo vivir siendo niño.
—¡Manoban! Ven con nosotras al jardín trasero.—Llamo una chica hacia la pelirroja, Lisa las acompañó hasta el lugar indicado dejando solo a Kook. Llegando al jardín, había un gran grupo de chicas mirándola fijamente. Y prontamente comenzaría una bombardeo de palabras.
Por eso, ¡mi misión es proteger la virginidad de JungKook!
—¡Perra! ¡Siempre te interpones entre nosotras y JungKook!— Gritó una.
—¡Aléjate de JungKook!—Grito otra.
—¡Fea!—Y otra.
—¡Idiota!—Y otra más.
Espera ... ¿Son demasiadas? La pelirroja se sentía superada en número, y ni que decir, ¡eran un buen! Es agobiante.
—Iba a espaldas de mi novio para ir contra JungKook, no te metas en mi camino.—Comento otra joven, para esto Lisa ya empezaba a asustarse ¿Qué demonios?
—No están hablando en serio de Jungkook? ¡¿O sí?!—Preguntó angustiada Lisa, pobre chica.
—¡No hables de la pureza!—Gritaron al unísono el grupo de chicas, y lo que sigue dejaría a lisa con un mal sabor.
—Quiero desnudarlo.
—Quiero hacerlo llorar.
—Quiero lamerlo.
—Quiero hundir mis dientes en él.
—Quiero encerrarlo.
—Quiero chuparlo.
En ese momento, Lisa sintió el verdadero terror.
—¡Muy bien chicas, de ahora en adelante vamos a tener como blanco la virginidad de JungKook!—Gritaron eufóricas ante la 'meta', por su parte Lisa decidió tomar cartas en el asunto, y justo ahora que contaba con un as bajo la manga. La pelirroja ya estaba determinada a usar "eso".
No le entregaré la primera vez de JungKook a chicas que no son serias, y me importa un bledo lo que piensen de él.
—Hmph, ¿vas a enfrentarte a tantos oponentes?.—Le retó una de las chicas. Sin embargo, Lisa ya se estaba preparando para lo que viene. La pelirroja sacó un cuaderno pequeño de su chaqueta, tengo un plan secreto listo, en caso de que algo como esto sucediera.—¿Uh? ¿Un cuaderno?.—Las chicas quedaron confundidas con la acción de Lisa. Ojo por ojo, una humillación por humillación. Lisa empezó a leer lo escrito en dicho cuaderno.
—El escenario es el período Mid-Edo.
"En la mitad del período Edo. En una casa de la vecindad dónde vivía JungKook, había una vecina viuda y cuyo hijo aún pegado al pecho. Desesperadamente pobre, la mujer cometió un delito de robo, pero JungKook estaba enamorado de la mujer, y para protegerla asumió la carga de su crimen.
El castigo por robo era la tortura del agua (El cual ahogaban al delincuente hasta casi que perdiera el oxígeno y sacarlo, y otra vez al agua, así sucesivamente). Su cuerpo estaba atado con cuerdas, mientras se retorcía, el nudo del policía se tensó. El agua le robaba el calor a su cuerpo, y cuando su piel blanca de porcelana estaba teñida de púrpura azulado, la mujer corrió hacia delante y miró atentamente con ojos de disculpa.
Él le dijo a la mujer: Debido a que me has notado, estoy satisfecho. Dicho esto con una mirada cálida y con una sinceridad desde el fondo de su corazón..."
—¡Oh por Dios!.— Gritaron el grupo de féminas.
Las chicas que se quedaron escuchando atentamente no pudieron seguir escuchando la historia y se desmayaron. "Técnica secreta: ¡Muerte por Moe!"
Se derrumbaron antes del final. ¡Listo! Ahora voy a atrapar a JungKook. Lisa salió corriendo en busca de su amigo, otra vez, en lo que dejaba a varias compañeras en el suelo sin poder pararse.
—JungKook, ¿dónde estás...?—se preguntaba Lalisa mientras recorría el pasillo, de repente choca con alguien.—¡Ah!... D-disculpa, yo..— Hizo una reverencia hacia el contrario.
—¡Eso dolió!.—Interrumpió el varón.— Me estás tomando el pelo?! Baja más tu cabeza y discúlpate, es más, arrodíllate!—Espetó el chico, y su acompañante empezó a reír.
—No te enojes porque una chica te haya rechazado.— Dijo su amigo.
—¡Cállate!— Lisa estaba nerviosa.
—¿Lisa?— Se hizo presente una cuarta voz, al aludida reconocía perfectamente quien era, giró para encontrarse a Kook semidesnudo en la parte de arriba.
—¡J-JungKook! ¡¿Por qué estás desnudo?!—Ahora la chica estaba avergonzada.
—Oye tú, él de allá, ¿podrías dejarla sola?—El azabache se dirigió hacía el chico. Esto claro enojó más al susodicho.
—¡¿Uh?! ¡Bueno, no eres guapo! ¡¿quieres que me golpee lo mierda que es tu cara?!— Empujó al azabache, encarándolo.—¡Los chicos lindos me molestan!
—Oye, déjalo en paz..— dijo la pelirroja intentando separarlos.
—Lisa, no te preocupes.— Respondió tranquilamente, y se giró hacia su oponente.— Si sientes que debes golpear algo...— En ese momento, JungKook giró gentilmente su rostro mostrando su mejilla izquierda.— Si esto te satisface, entonces adelante, hazlo.— El chico quedó estupefacto y muy nervioso. Este lo soltó y huyó despavorido.
—¡No sé porqué pero tú eres la última persona en la tierra a quien puedo golpear!— fueron sus últimas palabras mientras desaparecía al final del pasillo, y su amigo siguiéndolo detrás avergonzado.
Lisa observaba como estos dos se iban lejos. Dentro de un minuto de encuentro, Kook se convirtió en la última persona que ese tipo puede golpear. En ese instante, el azabache cae rendido, soltando un suspiro de alivio, Lalisa se fijó en ello. Eso también asustó a JungKook.
—JungKook, lo siento.— Se acercó Lisa inclinándose para ayudarlo a levantarse.
—Me alegra que no estés lastimada.—Respondió de manera sincera JungKook, Lisa se detuvo de su acción, sintió sus mejillas arder, y probablemente tenga un toque de brillo en los ojos, tal así era su reacción ante el pequeño comentario del contrario. Solo estaba a unos centímetros de tocar al azabache y mirándolo fijamente en esa mirada profunda.
A veces tengo esa inmensa sensación abrumadora de tocar a JungKook, pero eso es algo que no debo hacer, nunca. Mis sentimientos por él, son como una pila de tesoros acumulados para mí. Tengo miedo de que sea arrastrada por esas otras chicas. Es por eso que debo tener autocontrol.
Lisa cerró su mano y empezó a temblar, efecto de sus pensamientos y recuerdos que tiene con el azabache, andaba sosteniéndose sobre si con la cabeza gacha. Debo contenerme. Por su parte, Kook solo la miró confuso, de tanto que se encontraba muy nerviosa Lalisa, accidentalmente cayó su cuaderno "privado". Posiblemente termine un rato en el pasillo de la escuela.
—¡Me voy!— Anunció Lisa antes de salir para ir a la escuela. JungKook estaba caminando semidesnudo ayer, con este frío invierno de muerte, me pregunto si se resfrió. La razón por la cual Kook estaba semidesnudo: Las chicas del club de arte le habían pedido que sea su modelo. Simple y sencillamente.
En el camino, un montón de cachorros estaban reunidos en la casa de su amigo. ¿Hmm? ¿Un grupo de animales rodean la casa de JungKook? Tengo un mal presentimiento. Lisa apresura sus pasos, al llegar a la entrada de la casa se encuentra con una escena "curiosa".—¡¿Uh?! ¡J-JungKook! ¿Qué te sucedió...?
El azabache se hallaba tirado con varios animales encima suyo, pájaros, gatos, perros, oliendo, lamiendo y restregándose en el cuerpo del pobre chico, que por cierto, no se encontraba muy bien que digamos.—Ugh..L-lisa...?— habló débilmente Kook ¡¿Bestialidad?! La vida salvaje cayó con el 'encanto' de JungKook.
—¡Oh! Es más como la fiebre, ¡tu cuerpo está caliente!— De alguna forma la fémina pudo sentir el calor que desprendía el azabache, aparte que se veía moribundo.
—T-tengo que apurarme para ir a la escuela o llegaré tarde...— Intentó levantarse el chico, sin embargo fue en vano.
—¿Uh? ¡No puedes, tienes que descansar!— Advirtió Lisa, los animales seguían encima suyo, no pareciera que querían dejarlo ir.
—No, estoy bien... puedo ir.
—Dije que no puedes, ¿pretendes convertirte en un-buffet-de-todo-lo-que puedas-comer?
—... No quiero quedarme en casa, voy a...
—¡No! ¡Levántate y vete a casa! Aquí también es peligroso.
—¡P-por favor! Estoy bien. Déjame ir...!—La voz de JungKook era muy débil, así como su estado de salud en ese momento, se levantó lo más que pudo, con sudor, los ojos llorosos y las mejillas coloradas causado por la fiebre se enfrentó a Lisa, obviamente ella tuvo que arrastrarlo de vuelta a su casa. La gente como él es confusa.
El chico cayó a lado de su cama, aún con la terquedad de levantarse e intentar salir a rastra.—Escuela...— decía bajito.
—¡Oye, tú!—Regañó la pelirroja mientras acomodaba su bolso.—¿por qué quieres ir a la escuela así tan mal?— Preguntaba mientras tomaba asiento enfrente del chico ya esté recargado en su cama.
—... Porque ayer, estabas actuando extraño.
—¿Ayer?—Entre la confusión, Lisa recordó lo que sucedió ayer, sí, fue eso. Ahh... estaba restringiéndome a mí misma sobre tocar a JungKook. Me pregunto si lo haya visto mal.
—Lisa, esas chicas te agarraron, ¿cierto? "¿y si pasó algo?" rondaba por mi mente esa duda.
—Uh...?-- La chica rápidamente se sintió nerviosa y algo avergonzada, y volvió a recordar lo que pasó con ese grupo de chicas ¡lo siento! ¡Te he rebajado por completo!—No fue nada. Enserio, no pasó nada.—Dijo con un ademan en la mano, restándole importancia a eso.
—Estoy preocupado. Me odiaría si te sucediera algo.—Murmuró suavemente el azabache, acercándose un poco a la pelirroja. He de decir que eso provoco un sonrojo a la fémina, con un leve brillo en los ojos. Esta se colocó encima de JungKook, mirándolo fijamente.
Diciendo algo así, cuando alguien hace todo lo que puede para contenerse.
—Um... ¿quieres intentar hacerlo conmigo? Eres completamente ajeno pero, innumerables chicas persiguen tu primera vez. – Poco a poco lisa daba caricias por su rostro, cuello y llegaba parte del pecho del contrario.—Pero escucha, si ya tienes experiencia estoy segura de que la mayoría de esas chicas ya no irían por ti.
¿Qué estoy diciendo? Estoy inventando una excusa ridícula. Soy una basura. No me refiero a lo que digo... pero. Incluso así, ahora no puedo detenerme.
—Hazlo conmigo.
Precisamente, Lisa se percató de la mirada seria de su amigo.
—¡Detente! ¡Deja de decir cosas raras!—JungKooK separo a ambos con su brazo, alejando a la pelirroja, y mientras tanto con ella... de alguna forma despertó de ese estado y se levanto rápidamente al igual que su retirada.
—Y-yo... ¡lo siento!— se fue dando un portazo y probablemente lejos de esa casa por el momento.
Soy lo peor.
Luego de una larga caminata la chica se derrumba, cayendo de rodillas. Oh ¿Cómo pude hacer tal cosa...? No hablaba tan diferente como esas chicas... soy igual que ellas no...? Venía a su mente lo sucedido recientemente, su amigo de la infancia alejándola de él, al igual que sus palabras. Lisa simplemente tenía ganas de llorar.
No hay manera de que JungKook nunca crea en mis sentimientos.
Un día después de lo sucedido, la pelirroja estaba en camino al colegio mientras se perdió en sus pensamientos. ¿Cómo debo enfrentarme a JungKook? El nerviosismo y la vergüenza le abrumaban.
—Manoban, ¿dejaste esto?— le llamo una chica junto a otras dos.—Es el cuaderno del otro día, ¿no?— alzo el pequeño cuaderno de la pelirroja, la pasta indicaba que efectivamente era suyo.
—¡Oh! ¡No está aquí!—Lisa pasó a buscar entre sus bolsillos y mochila en un intento de negar ese hecho, lástima que es verdad.—¡Oye, devuélvelo!
—¿Lisa?— una tercera voz muy conocida se hizo presente. La pelirroja se giró bruscamente ¡JungKook!
—Oh, oigan ¡es JungKook!—Habló una de las otras chicas.
—¡Mira este cuaderno!—Se acercaron rápidamente al azabache con el dichoso cuaderno a la vista del nombrado.
—Manoban lo escribió. Te describe totalmente en un escenario donde te torturan con agua.
—Ella es una pervertida, ¿no crees?
Por el lado de la nombrada, si los nervios y la vergüenza ya abundaban en ella, pues ahora quería que la tierra se la tragara. ¡AHG!
—¿Enserio?— la voz del azabache hizo que lo mirara.—¿es así cómo fantaseas conmigo, Lisa?—Con eso dicho, Lisa de alguna forma le dio valor para responder a tales acusaciones.
—Por supuesto que es así. Solo te ha mirado con pensamientos sucios.—Comentó la chica que sostenía el cuaderno.
—¡No!— Lisa por fin se armó de valor y se levantó.—... Es porque me gustas. Es por eso que quería tocarte e incluso quería ser tu primera vez.—Dijo todo esto con un tono algo tímido pero seguro, liberando lo que tenía guardado para sí misma, su rostro estaba rojo por ello.
¿Qué estoy diciendo? No debería de confesar estos tipos de sentimientos horribles. Pero JungKook escuchó. Incluso aunque le haya hecho lo peor, él escuchó mis sentimientos.
Ante tal confesión, el azabache con una expresión de sorpresa y al igual que Lisa, con las mejillas ardiendo en rojo. Y por alguna razón, el chico cubrió su rostro y se vio un gran resplandor proviniendo de él, tanto la pelirroja como las otras chicas quedaron estupefactas, más que nada Lisa.
—¿Qué está pasando? ¡Que adorable!—Exclamo una de las chicas mientras otra soltaba un chillido.
—JungKook...—En eso una de ellas se acerca con intención de tocarlo pero fue expulsada su mano sin cumplir su cometido ¡¿un escudo?!—¡Qué caliente!
JungKook fue hacia Lisa agarrándola de la muñeca y llevándola a otra parte, esta se sorprendió por la acción de su amigo.
—No puedo t-tocarlo.—Murmuró la chica viendo cómo se iban aquellos dos, probablemente lejos de los demás.
—Espera un minuto, JungKook. ¿A dónde vamos?—Preguntó la pelirroja, de repente es jalada nuevamente por el azabache trayéndola hacia él, abrazando a la chica.— Jung- ¡Alto!—Lisa una vez más se sorprendió y el color rojizo volviendo a sus mejillas.
—Ayer... no me gusto cuando dijiste que extenderías tu protección sobre mí de esa manera.—Comenzó a decir el contrario, hizo recordar a la chica sus palabras: "si ya tienes experiencia estoy segura de que la mayoría de esas chicas ya no irían por ti"—Pero si hablas en serio, Lisa, entonces estoy agradecido que me hayas notado.
Se separó un poco de la chica para mirarla, Lisa no sabía que decir, mirando fijamente a JungKook por un momento, con los ojos brillosos y el rostro rojo a mas no poder. Rápidamente baja su mirada avergonzada ¡Eek! Que embarazoso...
—... Lisa, estabas haciendo la misma expresión como la de en ese entonces.
—¿Qué?
—Hace mucho tiempo, cuando estaba a punto de mirar esas revistas sucias.
Y volvemos a mencionar aquel recuerdo donde Lisa se molestó con JungKooK por dichas revistas, en el momento donde ella se gira para irse luego de decirles ciertas cosas al azabache:
—¡Eres horrible!—JungKook la miró y vió esa expresión, esa mirada brillosa, con sus pálidas mejillas tornándose rojitas. "Qué linda" pensó el pequeño azabache.
—No quiero mirar nada de eso.—Dijo JungKook, acercándose a Lisa con una sonrisa y tomando la mano de la pequeña.
—Entonces, ¿está bien hacerte cosas 'pervertidas'?—Volviendo a la actualidad, dicho esto por JungKook con una sonrisa pícara, acorraló a Lisa hasta el árbol que se encontraba a lado de ellos.
—¿Eh? Um... ¡E-espera un minuto!—Lisa puso sus manos en el pecho del contrario, aun procesando lo que sucedió en ese instante. Sin embargo, el azabache acercó más su rostro, haciendo que sus labios rozaran con los de la pelirroja.—J-jungKook...
—¡Oh! ¡Es JungKook!
—Woah ¿Qué está haciendo?
—¡JungKook!
Alertando a Lisa, la parejita se vio interrumpida por los alaridos de las chicas que observaban desde el segundo piso del edificio de enfrente, aquellos dos localizaron de donde provenía el bullicio. JungKook se giró de nuevo hacia la pelirroja con intenciones de seguir con lo anterior.
—Lisa...
—¡¿Quieres c-continuar?! ¡Pero todos no están viendo!—Exclamó la chica muy apenada.—Es, ehm... embarazoso...—Volteó su rostro, ocultándolo, producto de la vergüenza.
El azabache se mostró impasible, de nueva cuenta, ese resplandor se hizo presente ¡¿está brillando?! Pero esta vez vino más potente, ya que el árbol poco a poco empezó a florecer sus respectivas hojas rosadas pálidas. ¡Hizo florecer el árbol de cerezo! Aquel árbol seco y vacío yacía ahora repleto y vivo de su color suave y cálido.
—De esta manera nadie podrá vernos.—Al haber dicho esto Kook, procedió a tomar de las muñecas a Lisa y por fin, a besarla, en el transcurso de eso. Ambos adolescentes sumergidos en una pequeña burbuja que los escondía del resto, de la gente ajena a ambas personas que, estas personitas simplemente se dejaron llevar por el momento lindo y tierno donde solo demostraban sus puros sentimientos del uno al otro.
Mientras haya un pistilo, "el chico que todas las chicas quiere follar" podrá polinizar.
Y a pesar de que esté llegando el invierno de muerte, los arboles de cerezo florecieron en el vecindario que rodea la escuela...
Se convirtió en noticia...
—"Es diciembre y los arboles de cerezo están en plena floración en el área metropolitana"—hablaba uno de los reporteros del programa de noticias. Lisa vio esto llegando a su casa, mencionamos que sintió un poquito de pena al ver eso. Oh, mi colegio está en televisión.
Fin.
