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El lado bueno

Summary:

ahora se van a la cama y mi estómago se siente revuelto
y todo está en mi cabeza

Notes:

esto es lo que pasa cuando escuchas mr brightside en loop mientras haces tarea

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Nadie le dijo que le hiciera caso. De hecho, todo lo contrario. Persona con la que Minho hablara, persona que le decía exactamente lo mismo que su propia mente le suplicaba que hiciera. Sólo ignóralo

 

Pero claro que no iba a hacerles caso porque toda esa gente no entiende absolutamente nada sobre Jisung y él. No entienden que tienen tanto tiempo— bueno, no tanto tiempo, conociéndose. El suficiente para que Minho esté completa y absolutamente seguro, convencido incluso, de que es el destino que pase su vida entera con Jisung. Parece obvio para él, quizá es una realización que llegó antes de tiempo a su mente, incluso antes que a la mente de Jisung. Siglos antes que a la mente del resto de amigos que tienen en común. 

 

Así que cuando Jisung llegó a la misma banca que compartían cada semana con el cabello más revuelto de lo normal y sonando ligeramente desubicado, la mente de Minho decidió recibir otra revelación en forma de visión esta vez. La realidad licuándose ante sus ojos mientras trataba, de verdad trataba, de concentrarse en la feria frente a ambos.

 

Esa noche hace unos tres meses, cuando salieron en grupo con otros amigos. Se distrajo dos segundos y Jisung estaba ni a cuatro metros, besando a otro sujeto que tenía aprisionado contra la barra de la cocina de— ni siquiera recuerda de quién era la casa. El punto es que Jisung estaba, indudablemente, besando al sujeto y lo sujetaba del rostro con las manos, para mantenerlo quieto. Luego bajó sus manos hacia la cadera del otro y Minho sintió bilis subir por su garganta, casi vomita ahí mismo si no fuera por Hyunjin que se metió en su campo de visión, bloqueando a Jisung y al otro. Hyunjin, claramente agitado por el acontecimiento de la cocina, intenta jalar a Minho al otro lado del lugar. Minho ni siquiera alcanza a registrar la estúpida excusa de Hyunjin antes de darse cuenta— Oh. Lo estaba alejando de ahí. Debería estar molesto, ¿no? Debería estar jaloneando a Jisung, porque Minho no tenía la consciencia para hacerlo, sentía las piernas de gelatina a ese punto. Son amigos así que, ¿por qué no luce molesto?

 

“¿Sabías?” Minho pregunta. Llevando una mano a su garganta, ¿el vómito es real o sólo una sensación de asco?

 

“¿Qué?” Hyunjin pregunta de vuelta. Luciendo desconcertado, ligeramente ofendido incluso. Mechones blancos y negros un poco húmedos de sudor cayendo sobre sus ojos. Sacude su cabeza para quitarlos, o para escuchar mejor a Minho a través de toda la música, Minho no sabe.

 

“¿Ya lo sabías? Qué— ¿Por qué no me dijiste? ¿Por qué no le dijiste algo a él? ¿Por qué—?” Oh no. El asco sube de nuevo por su garganta y esta vez está completamente seguro de que es real. Se gira en busca de un baño, o un patio, lo que aparezca primero. Manotea la mano de Hyunjin que parece buscarlo, queriéndolo jalar de nuevo junto a él.

 

“¡Hey! Minho no digas esas cosas— ¡Minho!” Hyunjin le grita. Minho se suelta de su agarre una vez más y lo mira perplejo. “¡Él fue mi amigo primero, ¿okay?! Lo conozco antes que a tí.”

 

Ah. De acuerdo, Minho decide, le va a vomitar encima entonces. 

 

Así que lo hace. Por inercia, va en busca del primer líquido que sirva para enjuagarse el asqueroso sabor del vómito y de una amistad falsa. Por inercia, se dirige a la cocina. Uno: porque es imbécil. Dos: porque se le había olvidado por completo por qué salió corriendo de ahí. Se toma un vaso olvidado de por ahí, y descansa su rostro en sus manos, codos apoyados en la barra y ahora se siente realmente enfermo. Ugh— es justo donde Jisung— qué asco. No puede mirar, no puede poner su piel ahí y se siente frenético, agitación tomando el lugar de su corazón y se pronto se llena de ira. Voltea y justo a tiempo para ver la mano de Jisung en el pantalón del otro sujeto, mientras caminan al segundo piso de la propiedad. Por inercia, Minho los sigue. No sin antes tomar un trago más de… lo que sea que haya sido. Por un segundo les pierde el rastro, pero la casa no es muy grande. Así que cuando llega al segundo nivel, escucha una de las puertas cerrándose, escucha el pestillo. Ahora no sabe qué hacer. Acerca la mano a la perilla pero sabe que es inútil, es inmóvil y aunque toque, el ruido será neutralizado por la música de abajo. Jura que siente las paredes moverse en ese mismo instante, tiemblan, se tuercen y se encogen a su alrededor. 

 

Pone las manos en la puerta, como quien busca a tientas en busca de fuego del otro lado. Sus dedos apenas tocando el material cuando los retrae de inmediato. Simplemente no quiere dejarlos más tiempo, así que le da la espalda a la puerta y se recarga en ella. Se deja caer y coloca las palmas en el suelo. Está sucio, tiene polvo y basura diminuta que se le encaja en la piel. Pero Minho no podría estar más cómodo. No puede escuchar nada del otro lado de la puerta, no sabe si por la música o porque su mente es más ruidosa en este instante. 

 

Su mente recibe otra visión, Jisung quitándole la ropa al otro hombre. Mordisqueando su cuello con la misma boca que usó para besar a Minho sólo hace una hora. Quitándole el pantalón con las mismas manos que toman a Minho todos los días. El otro también le quita la ropa, lo jala consigo y Minho se siente nauseabundo. Se están yendo a la cama y Minho siente que se le van a reventar los intestinos y que saldrán en forma de gelatina derretida por sus ojos. No es posible ahogarse por los ojos, así que Minho se ahogará porque vomitará de nuevo porque esto es sencillamente asqueroso. Otra cosa lo ahoga, las excusas. Puede escucharlas reproducirse en su cabeza, las mismas de siempre. 

 

Así que Minho se queda toda la eternidad ahí, quizá un poco menos. Porque la puerta se abre y Minho, aún estupefacto por lo cruda que puede ser su mente para imaginar sus propios órganos estallar dentro de su propio cuerpo, estrella su cráneo contra el piso. Alguien grita del susto y entonces escucha a Jisung preguntarle si está bien. Claro que está bien. Sabe que Jisung lo carga y se despide del otro sujeto. Murmurandole que le enviará un mensaje más tarde. 

 

Pero es su destino estar con él, así que sólo tiene que aguantar porque todo tiene que salir bien al final, ¿cierto? Sabe que el universo le está pidiendo que abra los ojos, que vea más allá de lo que tiene enfrente, que sea visionario y que vea lo que probablemente será una relación preciosa. Eventualmente. En el futuro. En algún punto del inmenso, licuado y borroso futuro. 

 

Pero sólo fue un beso, no tiene idea de lo que sucedió detrás de esa puerta. No tiene certeza de que algo haya sucedido entre Jisung y el sujeto. Sólo fue un beso. Y no hay necesidad de arruinar todo por un simple beso. No tiene que terminar aquí, es sólo el precio que está pagando por un buen destino.

 

Así que de vuelta en la banca, Minho le sonríe a Jisung y se acerca a besarlo. Le da un suave y corto beso en la mejilla después de besarlo en los labios por un largo rato. Jisung sonríe y pone una mano en su muslo, lo aprieta un poco y Minho le sonríe.

 

Porque Minho siempre ve el lado bueno.

 

Notes:

siganme en tw soy graciosa i swear