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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-05-21
Words:
748
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
16
Bookmarks:
2
Hits:
188

The savior

Summary:

El amanecer ha llegado y todo ha terminado, pero algo amenaza con consumir a uno de los supervivientes desde dentro.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Michael cabeceó brevemente, pero no había escuchado en realidad lo que el hombre que tenía delante de él le había dicho. El ruido de las aspas del helicóptero era ensordecedor, la vibración de la máquina comenzando a elevarse hacía que todo su cuerpo temblase, pero no era eso lo que provocaba la tensión que lo embargaba.

Había acabado. Aquella desastrosa noche de pesadilla había terminado y aunque en muchos momentos había temido por lo contrario, estaban todos a salvo. Bueno, no todos. Los gritos de Josh emergieron del interior de su cabeza, un eco sobrecogedor del terror que el joven había sentido mientras aquella cosa lo arrastraba a su guarida, en la oscuridad de la mina... Mientras Hannah se lo llevaba.

Y Jessica, Jess... La pobre, ni siquiera había tenido una oportunidad de defenderse. Ni siquiera había podido agarrarla y eso era lo peor, haber llegado hasta ella para que se le escapase de entre los dedos.

Debería haber hecho más. Debería haber sido capaz de salvarlos a todos, debería haber conseguido que todos salieran de aquella maldita montaña. Mientras el helicóptero se elevaba, sus ojos permanecieron clavados en las llamas que consumían el refugio de los Washington. Entre el fuego, podía ver las formas de los recuerdos que le atormentaban, el cuerpo de Jessica maltratado, el rostro de pánico de Josh, formas retorcidas que se propagaban como las cenizas se elevaban por el viento que las aspas levantaba.

Una pequeña parte de sí mismo se cuestionó si no contaba todo lo demás, una parte que a menudo sentía como una porción más infantil de sí mismo. Una pequeña versión que había aprendido por las malas a lo largo de su vida que no, no contaba todo lo demás si no era perfecto.

El resto estaba bien, sí. Emily, Chris y Ashley habían salido primero de la montaña. Él se había negado a ser de los primeros en marchar, a pesar de que tenía más heridas que el resto. Tenía que quedarse, tenía que explicarles a los hombres que habían llegado a rescatarles que debían registrar las minas, que quizás quedaban allí supervivientes porque no habían encontrado a Matt, pero tampoco habían visto rastro alguno de su cuerpo. No se había molestado en intentar explicar qué había pasado, ya llegaría el momento de las explicaciones. En aquellos instantes, Mike solo había sentido el peso de la culpa instalarse sobre sus hombros, la necesidad imperiosa de al menos encontrar los cuerpos de sus amigos, la sombra de lo que pasó con Hannah, y por consiguiente con Beth, empañando su raciocinio de tal manera que no, nada de lo que había hecho para salvar al resto de sus amigos contaba por qué no estaban todos allí.

Sintió la presión en su brazo como un pellizco, a pesar de que no lo había sido, y sus ojos cansados se clavaron en la persona que se sentaba a su lado. La perspicaz mirada de Sam lo alejaba de la visión del refugio ardiendo, de la oscuridad de sus pensamientos, del sentimiento de culpa.

—Se ha acabado, Mike —murmuró, dejando reposar su mano sobre su antebrazo para mantenerlo con ella—. Estamos a salvo.

—Ya.

—Estamos a salvo —repitió y Mike sintió que podía leer sus pensamientos, desengranar la maraña de emociones que le ahogaban por dentro.

Despacio, asintió en lugar de responderle mientras sentía el nudo en su pecho deshacerse un poco y el cansancio comenzar a propagarse ahora que se permitía respirar. Lo cual hizo hondo, dio una profunda bocanada de aire que le supo a ceniza mientras tomaba la mano de Sam y la estrechaba entre sus dedos, intentando mantener su mente en ese instante.

Todo había pasado. Los actos de todos y cada uno de ellos habían tenido consecuencias, una hilera de eventos que se habían desatado con mayor o menor acierto. No todo había sido culpa suya, se atrevió a pensar. No todo el peso debía ser suyo, se dijo, mientras dejaba caer su cuerpo a un lado y apoyaba la cabeza contra el hombro de la rubia, que le dejó reposar sin soltar su mano en ningún momento. En aquella fatídica noche, Samantha le había salvado la vida en varias ocasiones y de no ser por ella, no habría podido hacer nada en realidad.

Así que, durante al menos el tiempo que durase aquel viaje, dejó la culpa cerrada tras una puerta y agradeció que ella hubiera estado y que siguiera estando para salvarle hasta de sí mismo.

Notes:

Un pequeño one-shot, regalo para una amiga.
Se me ocurrió esta escena y no pude evitar escribirla, espero que la disfrutéis~