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Fading Petals

Summary:

La enfermedad del Hanahaki era una enfermedad que muchos describían como una enfermedad preciosa por las flores pero mortal por su final.

El héroe Deku se dio cuenta que tenía esa enfermedad cuando el primer capullo salió expulsado de su garganta..

Fue cuando se dio cuenta que su amor por Shigaraki Tomura sería la causa de su final.

¿No era trágicamente hermoso?

Notes:

¡Día 4 listo!

Espero disfruten de este fic <3

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Midoriya Izuku era un joven héroe en ascenso, carismático y amable, veía siempre el lado positivo de las cosas y se preocupaba por ayudar a todos los ciudadanos que lo necesitaran. 

 

Midoriya Izuku tenía muchas habilidades y un quirk que le fue heredado de su mentor y héroe favorito, All Might, Había sido su sueño de toda la vida ser un pro héroe y lo había logrado gracias a su héroe favorito y le estaba eternamente agradecido por ello. 

 

Pero el camino a ser pro héroe no había sido como él esperaba, hubo muchos retos que pasar, muchas batallas que luchar y mucho por aprender, aprendió que el mundo no era en blanco y negro como había creído antes, que los villanos también tenían una historia detrás, que había mucho más allá de lo que la sociedad heroica quería que pensaran. 

 

Había sido un gran shock al principio, pero gracias al apoyo de sus amigos, pudo adaptarse y continuar. 

 

Había aprendido mucho de los héroes, de sus amigos, de su prestigiosa escuela, pero también había aprendido de los villanos. 

 

Y era por eso, que su más grande secreto involucraba al peor de todos ellos. 

 

Shigaraki Tomura, el símbolo del miedo, el líder de la Liga de Villanos o también apodado, Rey de los Villanos.

 

Era un secreto que no le había contado a nadie, algo que ni a sus más cercanos amigos o a su madre le había contado.

 

Y su secreto, en realidad, era algo triste.

 

Se había enamorado del villano.

 

¿Cómo había sucedido? No lo sabía realmente, no podía decir fecha o momento, solo sabía que mientras más se enfrentaba al villano, mientras más conocía de él, de sus motivaciones y demás, más iba cayendo en un profundo vacío. 

 

Y solo empeoró cuando el primer capullo salió de su garganta. 

 

Así como los quirks habían llegado, también se había manifestado una nueva enfermedad, le llamaron “la enfermedad de Hanahaki” por su particularidad en la que crecían pequeñas pero mortales flores en los pulmones del usuario enfermo, estos capullos crecían hasta que florecieran completamente, el dolor por esta enfermedad era potente y peor era su final, el usuario tendría ataques de tos y expulsaría de su garganta las flores hasta ahogarse teniendo un trágico final. 

 

También se le conocía como “la enfermedad del amor no correspondido”, pues solo se manifestaba si la persona poseía un inmenso amor por otra persona, pero no era correspondido ni confesado, una hermosa pero letal forma de morir…

 

Con el tiempo habían intentando encontrar una cura, diferente al amor correspondido, pero los resultados eran drásticos, la única forma de curar por completo la enfermedad era con una cirugía, extrayendo las raíces de las flores de los pulmones del usuario, pero esta cirugía tenía un problema, al hacer la extracción, la persona no podría volver a enamorarse jamás, cualquier sentimiento desaparecería, volviendo a la persona apática. 

 

Luego hicieron una especie de píldora para aliviar el dolor, no era una solución, pues los capullos seguían floreciendo lentamente, pero aliviaría un poco la agonía y el dolor en el pecho, haría que los ataques de tos fueran menos frecuentes y daría una especie de “normalidad” a los afectados, pero solo sería algo pasajero…

 

Muchos eligen la cirugía y otros preferían morir que no sentir nada jamás, aquella enfermedad, era tan hermosa como cruel. 

 

Midoriya Izuku descubrió de la peor manera que portaba esa enfermedad cuando tuvo su primer ataque de tos y vomitó un capullo de camelia. 

 

El pequeño capullo en su palma se había visto tan pequeño e inocente, manchado solo con unas pocas gotas de sangre que sobresaltaba su color y fue ahí cuando lo supo, estaba realmente mal. 

 

Su amor por Shigaraki lo estaba llevando a la muerte, literalmente.

 

No le dijo a sus amigos ni a su madre, no quería preocuparles, quería enfrentar aquello solo. 

 

Compró aquella medicina que amainaba el dolor y la tos, y meditó mucho sobre qué hacer a continuación. 

 

Decidió no ir por la cirugía al final.

 

Un mundo sin poder sentir, debía ser muy vacío, de igual forma, había cumplido la mayoría de sus sueños, era un héroe exitoso en ascenso y ayudaba a todo aquel que lo necesitaba, tal vez no fuera una vida larga, pero sí satisfactoria. 

 

Disfrutaría lo que tenía de vida, solo tomaría aquella medicina y nada más, arreglaría sus cosas y prepararía cartas para cuando el inminente final llegase, incluso haría una para la razón de su muerte.

 

Lo que Midoriya, el gran héroe “Deku” no espero, fue que en una acalorada batalla junto a la razón de su amor no correspondido, la medicina fallara y empezará a tener un fuerte ataque de tos. 

 

La batalla se detuvo de inmediato, aunque Deku no se había dado cuenta, concentrado en recuperar su respiración cuando expulsó de su boca aquel par de pétalos de camelia llenos de sangre, no se dio cuenta cuando el villano se acercó y apenas le escuchó. 

 

— Estás enfermo —  dijo la ronca voz de Shigaraki, mientras observaba al héroe arrodillado en el piso, jadeando por aire y su mano ensangrentada con unos pétalos de flor —  La muerte por amor — mencionó. 

 

Deku solo le miro con el ceño fruncido, tratando de verse amenazante, estaba alerta, se sentía cansado luego de que su cuerpo le fallará de aquella manera y que Shigaraki se le acercara tanto, pero también estaba curioso, Shigaraki normalmente no desperdiciaba mucho tiempo hablando en batalla con él.

 

— T-tú… — intentó hablar el héroe, pero su voz se escuchaba rota y frágil —  N-no es tu problema… 

 

Shigaraki ladeo su cabeza, observando al debilitado héroe de manera calculadora, Midoriya tuvo miedo por un momento, pero de repente tuvo otro ataque de tos. 

 

Sintió miedo y alivio cuando sintió una mano en su espalda, sabía que se trataba del villano y por eso pensó que Shigaraki simplemente había aprovechado su momento de debilidad y decidió acabar con él con su letal quirk, le ahorraría más dolor por su enfermedad y no habría mucha diferencia, ya sabía que estaba muriendo. 

 

Pero nunca espero que aquella mano solo se moviera de manera circular en su espalda, como si tratara de calmar su dolor, además, tampoco sintió el dolor del quirk de Shigaraki, no lo estaba usando. 

 

Estaba confundido y cansado y luego su tos se calmó cuando vomitó un par de pétalos más manchados de sangre, jadeo por aire nuevamente, pero sentía que su visión se volviera negra.

 

Su cuerpo se sentía tan cansado y débil, ni siquiera el One For All le estaba respondiendo en ese momento. 

 

Fue entonces cuando se desmayó, y antes de que sus ojos se cerraran por completo, observó el rostro levemente preocupado del villano. Aquello debió ser una ilusión ¿No es así? 

 

Cuando recuperó la conciencia, se encontró en una habitación desordenada. 

 

Aunque era amplia, se dio cuenta de que había un montón de latas de refresco y café instantáneo regadas por el suelo, algunas bolsas de snacks por aquí y por allá, había un televisor grande al otro lado de la habitación con un montón de dispositivos para videojuegos instalada, además de un mullido y suave mueble frente a esta, también en otra esquina estaba un escritorio, con una computadora y pc gamer, también había una cuantas latas de café instantáneo en ella, además, se dio cuenta que estaba acostado en una cama grande, suave y cómoda, si no hubiera estado tan conmocionado se hubiera estirado cual gatito en aquella cama y disfrutado más de su comodidad. 

 

Vio también dos puertas, supuso que una llevaba al baño y otra era la salida, debía apostar a cual le llevaría fuera de aquel lugar. 

 

Sin embargo, no pudo hacer mucho, pues cuando apenas se había levantado de aquella cómoda cama, una de las puertas se abrió revelando la inconfundible figura del villano más peligroso de Japón. 

 

— Parece que ya nuestro pequeño héroe despertó — comentó Shigaraki como si nada entrando a la habitación — ¿Tienes hambre?

 

Midoriya estaba tan conmocionado en ese momento ¿Por qué Shigaraki le hablaba como si del clima se tratase? ¿Por qué estaba con el villano? ¿Le había secuestrado? ¿Qué rayos pasó cuando se desmayó? 

 

— ¿Qué pasó, héroe? —  se burló Shigaraki cruzándose de brazos y mirando al confundido héroe — ¿El villano te comió la lengua? 

 

Midoriya gruñó, levantándose de repente.

 

— ¡Tú…! ¡Yo…!—  empezó Midoriya sin saber bien qué preguntar — ¡Tú me secuestraste! 

 

Shigaraki solo se encogió de hombros.  

 

— En realidad no te secuestre como cruelmente me acusas — dijo el villano acercándose al menor, haciendo que el héroe se sintiera nervioso — Yo te rescate y lleve a un lugar seguro luego de que te desmayaras en mis brazos como una doncella. 

 

Ante aquel comentario, Midoriya no pudo evitar sonrojarse por la vergüenza. 

 

— Claro y ahora quieres que crea que el villano más cruel de Japón decidió “rescatar” a su archienemigo —  dijo Midoriya volviendo sus manos puños, lleno de frustración por su situación —  ¡Eso no lo creería nadie! 

 

— Y no estoy buscando que lo crean los demás o incluso tú —  dijo Shigaraki rodando sus ojos con exasperación — Considera aquello una pequeña tregua. 

 

— Estaba débil e inconsciente ¡Pudiste haber acabado conmigo! —  recrimino Midoriya.

 

— Pero no lo hice —  refuto el mayor con un gruñido —  ¿Tu punto es…? 

 

— ¡Que tus acciones no tienen sentido! —  exclamó el héroe desconcertado —  ¿Por qué no terminaste conmigo? ¿Por qué dices que me ayudaste?

 

Shigaraki se quedó en silencio un momento, mirando fijamente al menor poniendole más nervioso. 

 

— No hubiera sido justo — respondió Shigraki al final, pero Midoriya sentía que había más de lo que el mayor decía — Tenemos años enfrentándonos, nos conocemos bien, en honor a nuestras batallas y fuerza, no hubiera sido justo acabar contigo cuando estabas débil. 

 

Midoriya quería reír histéricamente. 

 

— Eso suena tanto a algún villano de película o videojuego —  comentó Midoriya aun sin entender nada.

 

— Tal vez — dijo Shigaraki encogiéndose de hombros —  Además, ya estás condenado, lo que es malditamente injusto. 

 

— ¿Por qué sería injusto? — pregunto Midoriya.

 

— Una maldita enfermedad se está llevando tu vida cuando debería ser yo quien lo hiciera en batalla —  refunfuño Shigaraki como un niño que no conseguía loq ue quería —  Es malditamente injusto. 

 

— La vida es injusta —  dijo Midoriya con una sonrisa cínica llena de dolor.

 

— Lo sé, yo más que nadie lo sabe —  dijo Shigaraki seriamente sin dar más detalle, mirando fijamente al héroe, luego retiró su mirada y el ambiente que se había puesto tenso momentáneamente se disipó —  Ahora, ¿Tienes hambre o vas a seguir cuestionando el porque no decidí matarte? 

 

Midoriya no tuvo más opción que ceder al villano, después de todo debía admitir que tenía hambre.

 

En aquel lugar donde estaba, descubrió después, era una especie de casa de seguridad que tenía el villano, fuera del radar y Midoriya no dudaría si estuviera hasta fuera de Japón, era una casa grande y espaciosa, curiosamente, el resto del lugar estaba limpio y ordenado, luego descubrió con vergüenza que el lugar donde había despertado era la habitación del villano, el único lugar donde hasta Kurogiri no solía entrar, ahí fue cuando entendió porque el resto de la casa estaba limpia.  

 

Luego de que Shigaraki lograra romper con la seguridad de los héroes, logró llevarse hasta a Kurogiri, su siempre fiel cuidador, que resultó ser un Nomu creado a partir del cuerpo de un estudiante de U.A que también había sido amigo de sus maestros, aquella historia aún le perturbaba, pero cuando vio al hombre por primera vez se dio cuenta que era feliz donde estaba, Kurogiri realmente se sentía como un padre para Shigaraki y cuando los vio interactuando se dio cuenta de que su teoría era cierta. 

 

El Nomu le trató con cortesía, como un invitado cualquiera cuando le sirvió comida y se dio cuenta que realmente sabía bien, Shigaraki solo le comento de pasada que Kurogiri era siempre el responsable de su cuidado, lo que incluía su dieta, aunque a veces solía saltarse las comidas. 

 

Luego de esa extraña comida con el villano, decidió irse, pero tanto Shigaraki como Kurogiri se lo prohibieron. 

 

— Estás enfermo —  había dicho Shigaraki —  Podrías volver a tener otro ataque como ese si te enfrentas a un villano que no sea yo y este no será tan amable. 

 

— Son gajes del oficio — dijo Midoriya con un encogimiento de hombros —  ¿Acaso estás preocupado por mi? —  dijo en broma el menor.

 

La fugaz mirada que le dio Shigaraki le puso en duda.

 

— Solo no quiero que otra persona robe mi oportunidad de destrozarte — dijo Shigaraki sin comprometerse. 

 

— Lo que Shigaraki Tomura quiso decir —  intervino Kurogiri —  Es que prefiere mantenerlo vigilado y ayudarle a conseguir una cura. 

 

Midoriya vio a ambos villanos con asombro e incredulidad, pero más le sorprendió ver como las pálidas mejillas de Shigaraki se tiñeron en un ligero tono rosa.

 

— So-solo quiero que mi próxima pelea contigo sea justa —  dijo Shigaraki apartando su mirada, notándose nervioso. 

 

Midoriya aun no entendía las acciones del villano, pero aun así, aceptó su ayuda, después de todo ¿Qué más tenía que perder? 

 

Nunca imaginó que aceptar la ayuda de Shigaraki fuera tanto su alivio como su perdición. 

 

Sus ataques de tos siempre eran frecuentes, era solo las píldoras contra esta la que le ayudaban a llevar una vida lo más tranquila posible, habiendo perdido las suyas luego de la batalla, Shigaraki le había conseguido unas nuevas. 

 

Midoriya vivió aquellos días intentando concentrarse en la pequeña y absurda tranquilidad que le daba aquel lugar, aquella casa también tenía un espacioso jardín, en el cual a Midoriya le gustaba pasar sus tardes respirando aire fresco, se preguntaba a veces como Shigaraki había obtenido el dinero para aquel lugar, pero decidió no preguntar, sin embargo, el villano se lo mencionó. 

 

— Cuando gane la batalla contra Re-Destro no solo gane un ejército — dijo el villano — También gane todo el dinero necesario para mi Liga y nuestros planes, entre eso, también compré algunas propiedades, pensaba que sería divertido despilfarrar un poco el dinero de otro en cosas servibles, nadie más de la Liga aparte de Kurogiri sabe de este lugar, me da cierta tranquilidad. 

 

— ¿Necesitabas unas vacaciones de ellos? — preguntó Midoriya en broma, mientras más convivía con Shigaraki más se sentía cómodo hablando con él. 

 

— Suelen ser ruidosos y molestos a veces — mencionó Shigaraki para luego curvar sus agrietados labios en una pequeña sonrisa —  Pero son lo más cercano que he tenido a una familia. 

 

Y Midoriya se quedo viendo embelesado el perfil del mayor, aquella pequeña sonrisa, tan íntima y hermosa le había dejado sin aliento, además que la ligera brisa que movía suavemente el cabello largo y blanquecino de Shigaraki no ayudaba mucho a que la atmósfera no se sintiera como un cuento de hadas.

 

Hasta que nuevamente, un ataque de tos rompió el momento. 

 

Midoriya cubrió su boca rápidamente y se dio cuenta que la cara de preocupación que había visto aquella primera vez en Shigaraki no había sido su imaginación, el villano enseguida intentó ayudarlo, moviendo su mano en la espalda del menor en un vano intento de aliviar su dolor y ayudándolo a respirar. 

 

Cuando su ataque paró, vio en su mano un pequeño capullo de camelia casi formado, su tiempo se agotaba. 

 

— Es tan hermoso — murmuró Shigaraki sin apartar la vista de la inocente flor ensangrentada —  como mortal —  dijo con el ceño fruncido y luego se levantó repentinamente, yendo hacia la casa con una expresión casi molesta.

 

Midoriya no había entendido el porqué Shigaraki había reaccionado así y solo le dejo ser, de igual forma, prefería estar solo luego de sus ataques de tos. 

 

Midoriya descubrió que Kurogiri en realidad era un gran conversador, cuando Shigaraki no se encontraba en ningún lado, Midoriya le gustaba hablar con Kurogiri, el Nomu era realmente agradable, hablaba de cualquier tema de conversación que Midoriya eligiera, era divertido pasar el tiempo con él y a Midoriya le gustaba ayudarlo a cocinar cuando se le permitía (es decir, cuando no se veía débil y cansado por su enfermedad).

 

Se dio cuenta que el Nomu realmente se preocupaba por Shigaraki, que aunque tuviera leves recuerdos de cuando era Shirakumo Oboro, no podía evitar ir hacia donde Shigaraki cuando este le liberó. 

 

— Shigaraki Tomura no tuvo una vida fácil —  mencionó una vez el Nomu — Desde su infancia sufrió mucho, tuvo un sueño, como usted, pero en el caso de Shigaraki Tomura, su sueño solo le trajo amargura y dolor, hasta que el maestro AFO lo adoptó, a partir de aquel momento fui creado para cuidar a Shigaraki Tomura y no me arrepiento de nada, le tengo mucho cariño y cuidarlo está tan arraigado a mi que no puedo evitarlo. 

 

— Sé que es el nieto de uno de los antiguos portadores del OFA — cometo Midoriya, recordando a Shimura Nana, la mentora de All Might y una de las portadoras de OFA con quien había hablado a veces. 

 

— Usted sabe, Midoriya Izuku, que el mundo no es blanco y negro, la sociedad heroica que usted y sus compañeros han intentado arreglar dejó más heridas de las que pueden reparar — dijo Kurogiri — Para usted el OFA fue su salvación, para Shigaraki Tomura, aquella herencia fue su perdición, gracias a los actos de Shimura Nana su nieto terminó sufriendo por la negligencia de un padre lleno de rencor en contra de los héroes, fue el despertar de su quirk lo que terminó de formar el villano que es hoy en día, pues cuando aquel pequeño niño busco ayuda, perdido y asustado, la sociedad le ignoro creyendo en los héroes y los héroes le ignoraron por sus propios intereses. 

 

Midoriya sabía que Shigaraki no había tenido una infancia fácil, sabía que dentro de él había un pobre niño que solo quería ser salvado, pero nunca supo realmente la magnitud de los problemas de Shigaraki, el cómo nació como villano, su odio… 

 

— Sin embargo —  continuó el hombre — siempre hay una pequeña parte que anhela una especie de redención, un héroe como los que una vez imagino lo salvaría… A veces la esperanza es lo último que se pierde y el desear salvar a quien considera digno de él… —  de repente Kurogiri se quedó callado, dejando que sus palabras se desvanecieran en aquel espacio —  Midoriya Izuku ¿Puede pasarme la sal a su lado? 

 

De aquella abrupta y críptica forma había terminado aquella extraña conversación que dejó a Midoriya con más dudas que respuestas. 

 

Shigaraki no pasaba mucho tiempo en su habitación, por lo cual se la cedió a Midoriya para que este durmiera, aunque el héroe se quejara, las únicas veces que Shigaraki pasaba más tiempo en aquel lugar era cuando jugaba algún videojuego hasta altas horas, aquello le sorprendió y llenó de calidez a Midoriya, pues podía ver el lado más humano, más real y normal del villano, podía verlo solo como Tomura, no como aquel villano que llenaba de terror su país. 

 

Incluso llegó a jugar algunos juegos con el mayor, se divirtió tanto al ver como Tomura tomaba en serio su papel en el juego y le guiaba para que no le mataran a la primera, poco a poco Midoriya se volvió en un jugador decente a estándar del mayor. 

 

— Has mejorado —  había mencionado el peliblanco luego de terminar una peligrosa mazmorra en un videojuego —  Ya eres un digno jugador 2, pequeño héroe.

 

— Aprendí del mejor —  mencionó Izuku con una radiante sonrisa que hizo sonrojar ligeramente al villano. 

 

— Demasiadas alabanzas, sigamos con el juego —  murmuró Tomura levemente nervioso mientras continuaban su juego. 

 

Decir que había sido una tortura pasar aquel mes con el villano sería una gran mentira, nunca espero que aquellas semanas estuvieran llenas de la paz que necesitaba antes de que su enfermedad se lo llevara a su inminente final, sabía que había sido peligroso también, pues mientras más convivia con Tomura, más se enamoraba del villano, cada día descubría alguna particularidad del villano que solo le hacía suspirar enamorado y que solo empeoraba sus ataques de tos.

 

Fue cuando un día expuso la primera flor casi completamente florecida.

 

Una hermosa camelia japonica roja, sus pétalos ocultaban muy bien la sangre carmesí en ellos. 

 

Shigaraki había estado molesto por ello.

 

— Hay que hacer algo rápido —  masculló en su habitación, caminando como un león enjaulado de un lado a otro. 

 

Midoriya solo le veía desde la cama, acostado, sosteniendo la hermosa y mortal flor en su mano, sus labios aún estaban manchados con sangre y solo sonrió tristemente, estaba cansado y débil. 

 

— No hay nada más que hacer, Shigaraki —  dijo Midoriya con voz rota. 

 

— ¡No! Debe haber otra manera —  dijo Shigaraki con molestia para luego detenerse frente a la cama — Debes tomar la cirugía. 

 

Midoriya se movió hasta quedar semi acostado en la cama, Tomura le ayudó un poco a conseguir una mejor posición, con un cuidado no característico del hombre.

 

— No voy a tomar la cirugía, Tomura —  dijo atreviéndose a decir el nombre del mayor —  Prefiero morir que vivir una vida sin posibilidad de volver a sentir amor o cualquier otro sentimiento. 

 

Shigaraki gruñó, alejándose del héroe para continuar su paseo por la habitación.

 

— ¡Eres idiota! ¿Es esto acaso alguna forma altruista heroica que tienes? ¡No vale la pena morir por amor! —  le recrimino Shigaraki.

 

— Tal vez no lo vale para ti —  dijo Midoriya sin acobardarse, defendiendo su punto —  Pero para mi si lo vale, estos sentimientos calidez lo valen, el poder ver la sonrisa de la persona que amo y sentir como mariposas danzan en mi estomago lo vale, aunque no sea correspondido, aunque sea imposible, saber más de la persona que amo y que cada una de sus particularidades solo me hacen amarlo más... no lo entenderías, pero agradezco mucho el tener estos sentimientos al final, aunque me lleven a mi muerte… 

 

— ¡No quiero perderte! — exclamó Shigaraki —  No quiero perderte menos por esa estúpida enfermedad solo porque amas a ese estúpido rubio explosivo y el muy imbécil no se da cuenta — dijo con rencor y rabia apenas contenida.

 

Aquello hizo reflexionar a Midoriya.

 

— ¿Kacchan? ¿Crees que estoy así por culpa de Kacchan? —  preguntó Izuku con curiosidad. 

 

— ¿Qué no es obvio? A la prensa les encanta tener su día de campo con su supuesta hermosa historia de amigos desde la infancia y todo eso —  gruño Shigaraki —  A menos que sea el estúpido hermano menor de Dabi, que sería peor. 

 

Midoriya no pudo evitar reírse. 

 

— No estoy enamorado de ninguno de ellos —  aclaró Midoriya aun sin parar de reír, dejando a Tomura en blanco —  ¡Ni de ninguno de mis compañeros héroes jajaja! 

 

Tomura frunció el ceño y se acercó a la cama nuevamente.

 

— ¿Entonces de quién? —  pregunto Tomura suavemente, sentándose al borde la cama, alzó su mano y con cuidado de no tocarlo con sus cinco dedos, apartó unos mechones de cabello de la cara del menor.

 

Midoriya no pudo evitar apoyarse levemente en el toque. 

 

— ¿Para qué quieres saberlo? ¿Amenazarás a la pobre persona para que me ame de vuelta? —  preguntó Midoriya en forma de broma. 

 

— Es una posibilidad —  dijo Tomura sin dejar de acariciar la cabellera del menor. 

 

— No te lo diré —  dijo Midoriya con un suspiro —  hay cosas que es mejor no confesar. 

 

— Solo te quiero ayudar —  dijo Tomura suavemente, viendo al menor con preocupación.

 

— Ya has hecho lo suficiente Tomura —  dijo Midoriya dedicándole una brillante sonrisa —  Realmente estoy muy agradecido por esto. 

 

— Pero no lo suficiente —  dijo Tomura con un suspiro para luego retirarse —  Descansa un poco, Izuku. 

 

Después de aquella conversación las cosas volvieron a una relativa normalidad, salvo que cada vez veía menos a Tomura y cada vez se sentía más débil, era Kurogiri quien le atendía y cuidaba de él, y por eso también le estaría agradecido al Nomu.

 

— Cuidaras bien de Tomura cuando me vaya, ¿no es así? —  le preguntó Midoriya al Nomu una tarde.

 

— Mi deber siempre ha sido cuidarlo —  respondió Kurogiri —  Pero si es una petición suya, también la respetaré. 

 

— También espero te cuides tú — dijo Midoriya —  Te he tomado especial cariño también, estoy agradecido por todo lo que has hecho por mi.

 

— Debo admitir que también he tomado especial cariño por usted —  dijo el Nomu —  Admito que me hará mucha falta en su partida, pero quien más lo sentirá será Shigaraki Tomura.

 

Midoriya sonrió con tristeza.

 

—  Lo sé… Extrañará a aquel ingenuo héroe que siempre le enfrentaba y arruinaba sus planes —  dijo en broma.

 

—  Sí… Pero también extrañará a su jugador 2 —  mencionó Kurogiri haciendo que las lágrima inundarán los verdes ojos de Midoriya —  Extrañara a aquel chico que le regañaba cuando se saltaba sus comidas y le pedía que mantuviera su habitación ordenada, a aquel que entiende sus bromas y que, por muy separados que sean sus ideales congenian bien juntos… 

 

—  Desearía que las cosas fueran más fáciles —  dijo Midoriya mientras las lágrimas corrían por su rostro. 

 

— Podrían serlo… Si se lo confiesa —  dijo Kurogiri mirando al menor y luego entregándole un pañuelo — Shigaraki Tomura ha pasado estos días buscando una solución, casi podría decir que en todos lados del mundo, incluso me atrevo a decir que está lo suficientemente desesperado para incluso hallar una extraña forma de revivir al maestro si él garantizara una solución a su problema. 

 

Midoriya tomó el pañuelo y limpió sus lágrimas.

 

— Aún sería imposible… Nuestros mundos son distintos —  dijo Midoriya con tristeza para luego mirar a Kurogiri con pánico — ¿Tú…? ¿Cómo…? 

 

— Era demasiado obvio para mi la manera cálida en la que veía a Shigaraki Tomura —  respondió Kurogiri a la pregunta no hecha — Tal vez para él o para otros no hubiera sido obvio, pero para mi lo es, así como también se de los sentimientos de Shigaraki Tomura.

 

— No es posible que él… —  dijo Midoriya para luego negar con la cabeza —  Como dije, somos de mundos distintos… Confesarlo solo le haría más daño… Yo no… No quiero que sufra.

 

— Sufrirá más con su muerte —  dijo Kurogiri con pesar —  Y es cierto que son de mundos distintos, pero a veces el amor puede ser la solución.

 

— El amor es sacrificio —  susurró Midoriya.

 

— Lo es… — dijo Kurogiri — ¿Pero no es mejor vivir la dicha de ser correspondido que morir por no haber sido lo suficientemente valiente para confesar sus sentimientos? 

 

— Me pides que decida entre seguir siendo héroe y morir como tal o vivir el sueño del amor correspondido y dejar de ser aquello por lo que tanto luche —  dijo Midoriya mordiéndose levemente sus labios. 

 

— El amor es sacrificio, joven Midoriya — finalizó Kurogiri. 

 

Aquella conversación quedó grabada en la mente de Midoriya, con cada ataque de tos y cada flor expulsada sabía que su tiempo se agotaba. 

 

— Hay otra solución —  mencionó Shigaraki, entrando repentinamente a la habitación donde Midoriya descansaba. 

 

— Buenas tardes, Tomura ¿Qué tal tu día? —  dijo Midoriya en broma por la falta de educación del villano, a quien no había visto en un par de días —  El mío ha sido genial, he tenido pocos ataques de tos, gracias por preguntar.

 

Tomura gruño.

 

— ¿Dónde quedó el dulce héroe que solo tartamudeaba con mi presencia? —  preguntó Tomura acercándose a la cama para sentarse al borde de esta.

 

— No sé, creo que se le pegaron muchas mañas de cierto irritable villano —  contestó Midoriya con una risa.

 

Tomura suspiro con una sonrisa para luego acercar su mano al rostro del menor y apartar los mechones verdes de la cara de este con cuidado. 

 

— Muy gracioso, Izuku —  dijo Tomura — ¿Ya dejaste de actuar como un niño? 

 

— Tal vez —  dijo Midoriya apoyándose en el toque del mayor —  ¿Qué tal tu viaje? 

 

— Lo de siempre —  dijo Tomura con el ceño fruncido —  Sin embargo… Creo que encontré otra solución…

 

— ¿Cuál sería esa? —  dijo Midoriya. 

 

— Dicen que la enfermedad es por amor no correspondido, pero ¿qué pasa si te enamoras de alguien más que corresponda a tus sentimientos? — Dijo Tomura con esperanza en sus palabras.

 

— ¿Me estás pidiendo que me enamore de otra persona que no conozca? — pregunto Midoriya con incredulidad —  ¡Es una locura!

 

— No te estoy pidiendo que te enamores de cualquier otra persona —  dijo Tomura con leve irritación, luego se puso nervioso —  Yo… Solo pienso que… Te podrías enamorar de mi.

 

En ese momento un ataque de tos convulsionó el cuerpo de Izuku, aquel ataque duró un poco más que los anteriores, Tomura en seguida se preocupo e intento ayudar a Izuku, y cuando Izuku pudo expulsar la flor que no le dejaba respirar, se dio cuenta que se encontraba envuelto en los fuertes brazos de Tomura como una manta protectora.

 

También se dio cuenta de que la flor que expulsó ya era una camelia japonica en plena floración. 

 

— Ya no hay casi tiempo —  dijo Tomura, el miedo se filtró en sus palabras sorprendiendo al cansado y débil héroe. 

 

— No… — dijo Izuku entre jadeos — Yo no puedo enamorarme de ti… 

 

Aquello ofendió levemente al villano.

 

— Se que no soy la mejor opción —  dijo Shigaraki con un gruñido —  Pero estoy intentando ayudarte, si es por tu estúpida moral de héroe te juro… —  despotricó Shigaraki

 

— No puedo enamorarme de ti… —  dijo Midoriya intentando regular su respiración —  Porque tú eres la razón…

 

Shigaraki detuvo su diatriba molesta cuando escuchó las débiles palabras de Midoriya. 

 

— Tú… —  empezó Tomura, casi sin palabras —  quieres decir que tu… 

 

— Patético ¿No es así? —  dijo Izuku con voz rota —  el pobre héroe que se enamora de su enemigo… 

 

— Izuku… —  intentó hablar Tomura pero fue interrumpido.

 

— No te lo quería contar, la verdad es que nunca pensé que esto pasaría —  admitió el héroe —  mi plan original era ocultar mi enfermedad lo más que pudiera y morir dignamente, como un héroe, pero luego ocurrió nuestra batalla y lo impensable pasó… Me ayudaste y me hiciste descubrir un lado de ti que jamás creí descubrir, había creído que ya estaba completamente enamorado de ti cuando la enfermedad me atacó, pero cuando descubrí ese otro lado de ti, tu lado más humano, el Tomura que se preocupa por sus compañero, el líder que fue capaz de todo para darle más a sus compañeros, el chico que ama jugar videojuegos y aprecia a su cuidador más de lo que quiere admitir, el chico de chistes sarcásticos que es tan cuidadoso y que tiene un lado dulce cuando quiere, el chico con un pasado trágico, el niño que aún ansía ser salvado… Todo eso y más compone a Shigaraki Tomura, no solo es el villano que aterroriza Japón… De todo lo que eres y representas me enamoré perdidamente y me está matando, pero no me arrepiento, jamás lo haría. 

 

Al final de su discurso había lágrimas rodando por su mejilla, sintió a Tomura tensarse, sin creer en sus palabras, pero luego sintió como este de repente empezaba a limpiar sus lágrimas. 

 

— Tú… Estúpido y precioso héroe — dijo Tomura cuando recuperó su voz —  Tan sacrificado, dispuesto a morir por aquella tonta enfermedad contal de no confesar tus sentimientos al villano, sin importarte lo que hubiera pasado después de tu muerte.

 

— ¿Qué hubiera pasado? —  pregunto Midoriya entre lágrimas —  Nunca te hubieras enterado, o tal vez sí, había planeado enviarte una carta cuando ya estuviera muerto…

 

— Y luego, el cruel villano soy yo —  comentó Shigaraki con rencor en sus palabras —  Tú… Sin ti este mundo hubiera perdido el sentido para mí, no valía nada, Si tú hubieras muerto me llevaría el mundo contigo.

 

— No hablas en serio ¿Verdad? —  preguntó Izuku, sorprendido por las palabras del villano — Yo no soy tan importante…

 

— Tan sacrificado…  —  murmuró Tomura para luego besar y lamer las lágrimas que aun manchaba las mejillas del pecoso sorprendiendolo —  El mundo no vale la pena sin ti Izuku… Lo hubiera destrozado, porque eres tú quien le da la luz… 

 

— T-Tomura… Tú… —  intento decir Izuku cuando fue interrumpido por los labios de Tomura.

 

Besar al villano fue como el fuego, llamas caliente quemando todo su cuerpo de manera placentera, Tomura era posesivo en su beso, dominandolo todo, lamió los labios de Izuku para que este le diera entrada y el menor gustosamente aceptó, su danza de lenguas fue tan íntima, tan dulce como sofocante, lo fue todo y más.

 

Se separaron cuando el oxígeno se hizo necesario, Midoriya jadeaba sonrojado y con su boquita abierta.

 

— Mmh… Haces tan bonitas caras, casi un ahegao perfecto —  mencionó Tomura acercándose nuevamente a los labios del menor susurrando contra este —  me pregunto que otros deliciosos ruidos podré sacar de tus dulces labios. 

 

— T-Tomura… —  susurro Izuku con un ligero gemido.

 

— Y solo para que conste —  dijo el mayor separándose levemente y mirando al otro a sus ojos —  Te amo Midoriya Izuku, amo todo tu ser heroico y todo lo demás, dioses, amo tus sonrisas y como siempre puedes ver la bondad en las personas, amo tus murmullos sin sentido cuando sobre piensas las cosas, amo incluso tu manera de cocinar y tus pláticas, amo incluso como tus ojos brillan cuando eres feliz y hablas de un tema que te interesa, amo como juegas y cómo te adaptaste a mi tan fácilmente, amo como hasta cuando me regañas y cuidas de mi a tu manera, amo todo de ti maldita sea.

 

Y volvió a poseer los labios del héroe al terminar su discurso.

 

Decir que Izuku estaba en la novena nube luego de aquello era poco. 

 

Una de las soluciones de la enfermedad del Hanahaki era el amor correspondido, la recuperación podría ser lenta o rápida, dependía mucho de la etapa en la que se encontrara la enfermedad.

 

Para Midoriya Izuku, su recuperación fue paulatina, pero con los cuidados de su amor, cada día era un paso gigante a la recuperación.

 

El amor era sacrificio, Midoriya lo sabía bien, fue por eso que abandonó su sueño de toda la vida, cuando volvió a aparecer luego de dos meses fuera del radar, anunció su renuncia.

 

Sus amigos se habían encontrado conmocionados e intentaron que no lo hiciera, pero Midoriya solo les sonrió ampliamente y dijo que iría a un lugar donde en verdad lo necesitan más que allí. 

 

Curiosamente, a la vez que el héroe Deku dejó las calles, el villano más grande también había dejado de aparecer.

 

Muchos se alegraron cuando se dieron cuenta que Shigaraki Tomura sería ahora historia del pasado, pero nadie sospechó siquiera la verdadera razón.

 

Tanto Midoriya Izuku como Shigaraki Tomura desaparecieron del radar, nadie sabía a dónde habían ido, pero ellos… Vivieron una vida feliz.

 

Rodeados de un jardín lleno de camelias japónicas rojas. 


Amor y esperanza.

Notes:

Imaginemos que en este universo, AFO murió y quien quedó siendo el mayor villano fue Shigaraki y su Liga, PERO no ocurrió la guerra ni nada de eso, Deku logró graduarse de la U.A y se convirtió en un pro héroe quien constantemente pelea y arruina los planes de Shigaraki, algo genérico, pero sirvió para esto jajajaja.

Espero les haya gustado este fic, en lo particular es mi favorito hasta ahora, aunque quería hacerlo más triste, pero el dolor de espalda y cabeza no me dejaron xd

Mañana no estoy 100% segura de que publique, espero que sí, pero veremos que sucede, de igual forma, la idea de mañana será una especie de continuación del primer fic que hice en mi primer sgdk week.

¡Nos vemos!

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