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Epitafio

Summary:

Durante toda su vida a Weiss le han contado diversas historias de heroísmo, sobre los villanos y males que derrota el héroe, así como de las recompensas que les dan. Pero nadie habla de su final, nunca mencionan cuando el héroe se despide de sus seres queridos en sus últimos días... Ella se pregunta si su historia final será contada a alguien… sinceramente lo apreciaría.

Notes:

Les traigo una nueva historia que no me deja dormir, por lo que no tuve mas remedio que escribirla. Esta será corta, máximo de 5 capítulos

La primicia nació de algo que he notado… casi todos escribimos sobre la travesía de nuestros héroes, de como ganaron y de las recompensas que tuvieron por ello… pero casi nadie habla de sus últimos días… de ahí nació la historia, de contar la recta final de la vida

Espero lo disfruten

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Es increíble lo que las personas pueden hacer cuando recuperan la libertad

Aquellos fueron los pensamientos de Weiss Schnee al ver la infraestructura de Vale ubicada en el centro de la ciudad, aunque seguir llamándola Vale sería incorrecto… aún recuerda cuando la ciudad cambio su nombre a “Nueva República”. Una utopía generada de la unión poblacional de todos los reinos, algo que había sido inspirado por Vacuo, la primera ciudad en mezclar 2 culturas tan diferentes, y aunque la idea tuvo que crearse por el éxodo cuando Atlas y Mantle cayo, está nunca fallo.

Fue por ello por lo que décadas después, Óscar propuso la idea de crear a la República, un lugar que sirviera como la unión de la antigua cultura Valereana y la mezcla de los otros 3 reinos.

Una sonrisa se formó en la boca de Weiss al recordar a su equipo y el cómo reaccionaron cuando Óscar propuso aquella idea que representaba la unión de las culturas de sus amigos y el último bastión de humanidad que fue Vacuo en su lucha final.

-Disculpe… disculpe- la atención de Weiss fue traída de regreso por la voz de una adolescente que había tocado su hombro con sumo cuidado. No pudo evitar revisar a detalle a la chica, sino calculaba mal se veía de unos 15 o 16 años.

La chica llevaba puesto un traje sencillo, pero elegante, con colores vibrantes que recordaban a los reinos de Remnant. Sus cabellos eran cortos y de un tono azul oscuro, con algunos mechones plateados que resaltaban. Pudo ver como la chica la superaba en tamaño, algo sencillo debido a su corta estatura… aún le dolía aceptar aquello

- ¡Hola! ¿En qué puedo ayudarte? -, respondió Weiss con amabilidad. La chica movió sus pies con nerviosismos ante la atención, aquel comportamiento le recordó inmensamente a su líder de equipo.

- ¿Es usted Weiss Schnee? - la ceja blanca de ser levanto en curiosidad

-Si… ¿En qué puedo ayudarte? - Ruby estaría orgullosa por el delicado tono con el que contesto la pregunta

La chica dio un grito agudo ante su confirmación - ¡Dios!, no puedo creerlo, estoy viendo a mi heroína- la emoción con la que hablo fue contagiosa atrayendo a varias personas que empezaron a susurrar al reconocerla…

- ¿No es la antigua dueña de la Dust Company?

- ¿No estaba ella en el equipo que salvo Remnant? -

-Dicen que es la emperatriz de Atlas-

-Por favor, yo escuché que tiene todo el control de Atlas-

-Como no lo lograría después de ser reconocida como una heroína del mundo-

- ¿No fue ella junto con la gobernante del reino de Menagerie quienes promovieron los tratados de Faunos?

Weiss puso los ojos en blanco ante todos los susurros y las pláticas nada discretas, sinceramente no le debía de sorprender a estas alturas del partido, como hereda vivió mucho de esto, algo que solo se intensificó al ser parte del grupo que salvo Remanant de Salem hace tantos años.

- ¿Puedes darme tu autógrafo? - pregunto la chica que la había reconocido, quien rápidamente formo un pequeño portal de donde metió su mano y extrajo un disco, Weiss lo reconoció rápidamente, era uno de los primeros discos que saco su padre cuando ella empezaba a cantar en sus eventos, sino mal recordaba, tenía 15 años cuando salió el disco.

-Claro, sin problema- Weiss tomo el disco de las manos de la chica junto con un bolígrafo que también se le dio - ¿Cómo te llamas? -

-Ragna… Ragna StarDust… aunque mis amigos me dicen Chibi-Ragna- Weiss escribió el nombre en el disco junto con algunas palabras de agradecimiento, al terminar la firma le regreso el disco a su fan quien activo el portal y coloco el disco dentro.

-Ese portal es interesante… ¿es tu apariencia? - pregunto Weiss.

La chica se sonrojó de pena -Si, me permite conectar mi aura a objetos para poder traerlos a mí cuando los necesite, aunque tengo un límite- la joven se rascó la nuca -Y sinceramente es muy agotador mientras más grande sea el objeto-

Weiss asintió ante la información -En mis años he visto muchas apariencias, sinceramente la tuya tiene mucho potencial- felicito. A lo que Ragna se puso más nerviosa - ¿Estás entrenando para ser cazadora? -

-Si, ese ha sido mi sueño desde que soy joven, es por ello por lo que estoy entrenando para ingresar a New Beacon dentro de 2 meses- el orgullo con la que dijo aquello trajo una leve sonrisa a Weiss.

-Ya muchos no desean ser cazadores desde la baja de Grimm´s en las últimas décadas- el tono de Weiss se escuchó hueco, su mente se desvió al recuerdo de sus las de caza y el cómo su profesión poco a poco se va extinguiendo.

-Un cazador no solo es para combatir bestias- el tono duro de Ragna sorprendió a Weiss quien la vio con intriga -Los cazadores son héroes que velan siempre por los débiles, personas que no buscan el beneficio propio, sino el bienestar de cada ser vivo sin importar su raza, edad, sexo o edad, tú y tu equipo me lo enseñaron, he leído cada una de sus historias, Team RWBY y Team ORNJ. Los héroes de Remnant y quienes comandaron la última defensa del mundo contra la reina Salem- los brazos de Ragna se abrieron a cada extremo -Gracias a todos ustedes es que el mundo continúo existiendo, son héroes… mis héroes, y por ello quiero seguir sus pasos- la imagen de Ragna cambio por un instante a la imagen de una mujer joven de ojos plateados y cabello negro con tonos rojizos, las sonrisas eran idénticas

Aquellas similitudes trajeron una risa pura de Weiss -Gracias Ragna, llevaba mucho tiempo sin escuchar palabras del corazón como las tuyas, llegaras lejos-

- ¿De verdad lo crees? - la esperanza en la voz de Ragna fue palpable

-Si, sin lugar a duda- contesto con seguridad Weiss

- ¿Cómo puedes estar tan segura?, no me conoces- la joven o pudo evitar preguntar con duda

Ante ello Weiss le dio una sonrisa y coloco su mano sobre el hombro de la chica y dijo: -Confía en mí, tengo una corazonada sobre ello- de pronto la diversión en la cara de Weiss se formó -Digamos que tener 90 años te da la experiencia para respaldar mi intuición- una risa se escapó de la antigua heredera Schnee

Ante aquello Ragna dio una sonrisa deslumbrante -Muchas gracias-

Weiss abrió los ojos ante el abrazo abrupto que recibió, solo para que esta sensación desapareciera rápidamente al Ragna darse cuenta de la acción que había hecho -Lo siento- grito con pena la joven

-No te preocupes- desestimo Weiss sin cuidado

Ragna al ver que ya no quedaba más que hablar decidió marcharse -Muchas gracias, de verdad, tus palabras significan el mundo para mí- con aquello Ragna se despidió

Weiss se quedó viendo fijamente el lugar donde estuvo la chica por unos minutos más, las personas en su alrededor le habían dejado de poner atención, aquella plática que tuvo le trajo tantos recuerdos de su juventud. Le alegraba ver como las nuevas generaciones no vivían con el miedo a manos de cualquier Grimm, toda la lucha, traumas, dolores y esfuerzo que hizo junto con las personas que amaba había valido la pena.

Con paso lento empezó a retomar el camino que tenía decidida antes de que la sorprendiera gratamente. Momentos como esos eran los que la alegraban salir a caminar y ejercitar sus viejos huesos, aunque estos ya dolían cada vez más con el paso de los años, al punto de orillarla a usar un bastón para sostener su peso… y pensar que se burlaba de María Calavera, sin duda la vieja bruja se ríe de ella en este momento. Aunque la anciana sin duda envidiaría como ella si envejeció con clase y no se convirtió en una pasa como la antigua segadora. Su reflejo en uno de los vidrios de un edificio de la calle se lo comprobó

Su cabello se había cortado hasta la altura de los hombros, desde hace años había empezado a seguir el estilo de Ruby, era mucho más fácil manejar su cabellera a su edad. Su vestimenta había cambiado también. Ya no lucía los elegantes trajes blancos característicos de su linaje, sino que optaba por atuendos más cómodos y prácticos, aunque sin perder su toque de sofisticación. Un suave suéter blanco con el escudo de su familia en el pecho, este combinado con su pantalón holgado de color azul cielo con zapatillas azules, estas ya no tenían tacón, sus pies ya no lo soportarían, su mano derecha sostenía el bastón negro mate con el mango color hueso.

Weiss no pudo evitar tocar la cicatriz en su ojo, una marca que llevo con orgullo durante décadas, esta era acompañada de las arrugas que lucía su rostro, así como todo su cuerpo… no importa cuantos cosméticos use, la realidad era obvia, el tiempo la había alcanzado… como a muchas personas más, era algo innegable de la vida.

Conforme caminaba pudo pasar delante de diversas tiendas del centro de la ciudad, algunas se le hicieron conocidas, como la tienda de ropa -Crosshares-. Franquicia que revoluciono la industria de la moda en todo el mundo. Aún recordaba como Coco hizo una fiesta que duro varios días cuando fundo la primera sucursal junto a Velvet hace tantos años, sus diseños siempre le parecieron innovadores, tanto así que más de la mitad de los atuendos en toda su vida fueron diseñados por la marca, sino mal recordaba, hace casi 10 años la empresa había pasado a manos de Nicolas Adel, el hijo mayor de Coco y Velvet, esto cuando sus 2 madres Velvet y Coco fallecieron de viejos. Nicolas había dicho que ellas se habían ido a dormir juntas una noche y no volvieron a salir del cuarto, a la mañana siguiente las 2 estaban abrazadas en la cama… ninguna respiraba más, una triste y hermosa muerte para ambas.

Aquel recuerdo trajo muchos otros más, su cuerpo se movió en piloto automático. Mientras caminaba por las calles de Nueva República, Weiss reflexionaba sobre cómo había evolucionado su vida y la de sus compañeros. Después de derrotar a Salem y restaurar la paz en Remnant, cada miembro del Team RWBY había seguido su propio camino. Blake se había convertido en una prominente líder en Menagerie, promoviendo los derechos de los faunus y trabajando por la igualdad. Yang, por su parte, había acompañado a Blake y en la ciudad de las fieras había fundado una academia de combate y entrenaba a la próxima generación de cazadores. Y Ruby... bueno, Ruby seguía siendo Ruby, la chispeante y valiente líder que siempre había sido, yendo por todos lados salvando gente y ayudando a los asentamientos a recuperarse de la guerra.

Weiss, por otro lado, había asumido el cargo de la Dust Company, o por lo menos lo que quedaba de ella después de la caída de Atlas. Sinceramente la ayuda de su madre y hermano fue un alivio. Más después de tener que levantar la empresa desde Vacuo. También había utilizado su influencia para respaldar los tratados de Faunus y fomentar la diversidad y la inclusión en Remnant.

A medida que avanzaba por las calles, Weiss observaba a las personas que la rodeaban. Había una sensación de vitalidad y esperanza en el aire. Los ciudadanos de Nueva República habían encontrado la libertad que tanto anhelaban, y eso se veía reflejado en su arquitectura, en sus sonrisas y en su determinación por construir un futuro mejor.

Tanto trabajo, no solo de ella, sino también de su equipo. Aún le traía una sonrisa como después de décadas todas había decidido mudarse de manera permanente a Nueva República, el lugar donde habían elegido vivir su retiro.

Blake había decidido dejar de gobernar su reino; Yang no tardo en seguirla, ambas tenían familia que querían disfrutar, hijos y nietos

Ruby dejo atrás sus días de caza… fue un triste día cuando la esperanza carmesí colgó la guadaña.

Ella por su lado se retiró de la empresa y le dejo todo a su hermano y su familia… él se lo había ganado después de tantos años y esfuerzos sin dejarla sola.

El carril del pensamiento de Weiss se detuvo al llegar al centro de la ciudad, no le gustaba pasar por aquella zona… siempre le traía tristes, pero tenía que hacerlo para llegar a su destino. El sol se estaba ocultando poco a poco. Lo que hacía que las luces de la ciudad se empezaran a encender. Dichas luces empezaron a iluminar algo en específico, aquel punto de atracción para todo mundo, un lugar que se respetaba y cuidaba con dedicación

Weiss respiro profundamente. Team RWBY… Las cuatro decidieron vivir como siempre debió ser… una familia, pero el tiempo no es eterno, tarde o temprano te alcanzara, no importa tu estatus, riqueza, o ser un héroe, siempre te alcanza… delante de sus ojos estaba el monumento que representaba quienes traían un cambio… y a quienes siempre se les debe de recordar después de la muerte.

Los ojos de Weiss se humedecieron al ver cada una de las estatuas, primero fueron 4 estatus que iniciaron en aquel monumento desde hace tantas décadas

Lie Ren y Nora Valkyrie… ambos fallecieron protegiendo a Blake y Yang de un ataque de Salem en la última batalla… nunca dejaron de tomarse de las manos aun después de morir. Algo que representaron aquellas estatuas de oro pulido, sus dos amigos lucían felices en la imagen eterna, el martillo de Nora en su espalda y la pistola en la mano de Ren, las manos de ambos estaban sujetas

Los ojos de Weiss vieron a la tercera y cuarta figura. Jaune Arc, su escudo delante de él, siendo sujetado por sus 2 manos, sobre sus hombros un par de manos lo abrazaban con carriño… Pyrrha Nikos se posaba sobre Jaune, los ojos de ambos se veían fijamente… la amazona y su caballero, los 2 inmortalizando su cariño… siempre le agradecería a Jaune haberla salvado a ella y a Ruby de Cinder, quien a pesar de sus heridas pudo llevarse consigo a quien le quito a la mujer de su vida.

El equipo JNPR se posaban con orgullo como pilares, su equipo hermano y su segunda familia

La mano derecha de Weiss toco la siguiente estatua, sus pies no pudieron evitar que se acercara

Winter Schnee, su hermana y quien podría ser llamada como su segunda madre. La persona quien comando la última defensa de Vacuo, la doncella del invierno, muchos la apodaron como la verdadera “Reina de Hielo” y quien fue también la mujer más poderosa del mundo. La risa acuosa se formó en la cara de Weiss al ver la imagen de su hermana, su semblante serio no demostraba a la mujer de corazón blanco que era con su familia… ¡Dios!, aun después de pasar 20 años de su muerte la sigue extrañando como si fuera aquel último día que la vio con una sonrisa.

Duele, como no tienen idea. Los ojos cansados de Wiess vieron las últimas 2 estatuas que rompieron su corazón.

Blake Belladona… la sombra protectora de Remant

Yang Xiaolong… el sol que ilumina Remant

Las 2 lucían jóvenes en aquel monumento, cada una captada en su mejor momento. Yang apuntaba el cielo con su brazo robótico mientras que con su otro brazo sujetaba la cintura de la estatua de Blake quien tenía sus 2 manos sobre el pecho de su esposa. Una sonrisa radiante podía verse en ambas caras… tal cual como las recordaba.

Noche y día, ambas lo representaban, la unión perfecta que protegió al mundo sin titubear. Lamentablemente el sol puede apagarse y la luna ocultarse. Aún le parecía increíble como hace 5 años una gripe apago ese sol, era risible como la cazadora con el cuerpo más fuerte podía caer ante algo tan sencillo, pero la realidad era que el tiempo había cobrado factura, la fuerza y resistencia no siempre serían los mismos, tuvo que aprenderlo a la mala… aún dolía aquella imagen, ver como ese cabello dorado se opacaba y su mano derecha perdida fuerza, la mano izquierda era sostenida por Blake quien gritaba de dolor ante la pérdida de su sol. Ruby se encontraba llorando mientras abrazaba el pecho de su hermana que ya no se levantaba… el resto de su familia la lloraba en la habitación.

Blake se fue un año después, no aguanto mucho, el corazón roto puede ser peor de lo que se imagina, algo mortal sin duda. Aún recuerda esa última cena, Ruby y Blake y ella cenando, una última conversación y un último adiós antes de sentarse en la silla donde siempre le leía una nueva historia a su esposa. Esa noche había empezado a leer un nuevo libro… por la mañana este estaba acostado en el pecho sin moverse de su amiga… la historia no se terminó de leer.

Todo mundo veía este monumento como la esperanza del mundo… ella solo la veía como un recordatorio de toda la familia que ha perdido… lo odiaría con cada parte de su ser, sino fuera por todo lo que representaba para las personas.

Weiss dio un paso atrás antes de seguir su camino, no sin antes dedicarle una última mirada al monumento.

20 minutos

Eso fue lo que tardó en llegar a su destino, sus ojos recorrieron de arriba abajo el edificio que estaba forrado de ventanas para darles una cómoda vista a todas las personas dentro, la afluencia de personas era grande, y muchos con prisa, sin duda la mayoría de los empleados y personal se comportaban como si la situación fuera de vida o muerte… delante de ella estaba viviendo Ruby Rose, su intrépido líder.

Sin esperar paso por las puertas abatibles, llego rápidamente a la recepción donde estaba una mujer vestida de blanco mientras revisaba información en su scroll, la mujer debió sentir su mirada, ya que volteo rápidamente

-Central Hospital, en que puedo… Oh... Señora Weiss, tan puntual como siempre- la enferma la reconoció inmediatamente, era imposible no hacerlo, llevaba visitando este lugar de manera diaria por los últimos 3 meses.

-Clara, un gusto, querida- Saludo Weiss con cortesía

-Déjeme darle su pase- Clara rápidamente le dio una tarjeta de identificación -La señora Ruby se alegrará como siempre de su visita, le acaban de dar sus medicamentos y ya se encuentra descansando-

-Muchas gracias- Weiss agradeció a Clara por la tarjeta de identificación y se dirigió hacia donde se encontraba Ruby. Caminó por los pasillos del hospital, observando a los médicos y enfermeras que se movían apresuradamente, y a las personas que esperaban preocupadas por sus seres queridos. El ambiente era tenso y cargado de emociones, pero Weiss estaba acostumbrada a ello.

Finalmente, llegó a la habitación de Ruby. Abrió la puerta con cuidado y entró en silencio. La habitación estaba tranquila, solo iluminada por la luz tenue de la lámpara junto a la cama. Ruby estaba acostada, su rostro pálido y ojos cansados, su cabello ya lucia opaco y con algunos lugares blancos, su cara estaba llena de arrugas, pero aún mostraba una leve sonrisa al ver a Weiss.

-Weiss...- susurró Ruby con voz débil pero llena de cariño. -Me alegra que estés aquí. -

Weiss se acercó a la cama y tomó la mano de Ruby suavemente. -Siempre estaré aquí, Ruby. Siempre. - Las manos de la anciana Schnee sacaron una bolsa transparente de su ropa -Te traje un regalo-

-Galletas- susurro Ruby con alegría al ver las golosinas dentro de la bolsa, sin esperar rápidamente tomo un par y se las comió sin rechistar. Ruby dio un suspiro satisfecho mientras sentía el dulce sabor del chocolate, su espalda descanso en la almohada que había colocado. Sus ojos plateados vieron con detalle a su compañera de equipo, no se perdió ningún rastro en las facciones de esta. Sin perder el tiempo le ofreció una galleta a Weiss quien la acepto con una sonrisa

-Hoy vino Óscar- dijo Ruby al terminar su quinta galleta

Weiss levanto una ceja, ella apenas iba en la mitad de la suya -pensé que estaría descansando con su esposa e hijos-

-Me dijo que soñó con Ozpin- aquella respuesta congelo a Weiss

- ¿¡Qué!?- Ruby se rio ante la sorpresa en la cara de su amiga -creí que había dejado de tenerlos desde hace décadas, se supone que Ozpin había dejado este mundo cuando encerramos a Salem. Los dioses le habían dado su perdón-

Ruby asintió ante aquello, ella también creía lo mismo -Oscar siente que es un aviso-

- ¿Un aviso? - el estómago de Weiss se apretó, más aún al ver como Ruby tosía

-Cree que está en la recta final de su vida… piensa que Ozpin le viene a advertir de ello-

-Eso es…- Weiss no tuvo palabras, era la realidad, solo quedaban Óscar, Ruby y ella… los demás se había ido ya, pensar que está cerca de irse le dolió… quien diría que un pequeño granjero se convertiría en alguien tan especial

El silencio en la habitación se extendió, ninguna de las 2 supo cuánto duro, la bolsa de galletas estaba casi por terminarse.

-Weiss- la mencionada dirigió su atención a su amiga - ¿Te acuerdas de la boda de Yang y Blake-

Un bufido nada femenino salió de la anciana de cabello marfil -Es imposible no recordar el traje naranja que uso tu hermana, mis ojos aún sufren secuelas por tal horror de color-

La risa salió sin control de Ruby ante la forma en que hablo su amiga -Si… Blake se tardó años en perdonarla por no usar el vestido que había preparado juntas-

-Con justa razón, esa cosa debió haber sido delito- la risa escapo de igual forma de Weiss

-Je je je… fue una broma, mi papa la ayudo a organizarla… decía que tenía que casarse de la manera más Yang que podía- un bufido se escuchó de parte de Weiss -Nunca podré olvidar las sonrisas de todos-

Una triste sonrisa se formó en la cara de Weiss -Ni yo Ruby, ni yo-

Ruby vio fijamente a su compañera con la misma triste sonrisa -Porque no me cuentas tu recuerdo favorito Weiss- Ruby se acostó de lado para ver fijamente a su compañera quien no aparto la mirada -Me gustaría escucharte-

Las manos de Weiss apretaron la silla donde estaba, con un aliento su mente se sumergió al carril de la memoria