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Algunas personas dicen que las noches eran el mejor momento para una noche de pasión entre amantes debido a que la tranquilidad de la noche atraía sentimientos a flote que no podían ocultarse a diferencia del día donde puedes reprimir tus deseos más impuros.
Y este era el caso de cierto ingles de piel negra, cabello afro y estilo punkesco.
Hobie Brown, un joven de 20 años que estaba profundamente de cierto chico Hindú de linda sonrisa y personalidad amable desde que había iniciado su ciclo en la universidad. El era un chico desinteresado que solo deseaba pasar las horas y días tocando su guitarra o ensayando con su banda, no le interesaba entrar a clases o algo parecido pero se mantenía en esta por la promesa de obtener un titulo que le hizo a su abuela.
Aunque no era la única razón ahora.
Últimamente había entrado a clases después de tanta insistencia por parte del director O'hara y de largas charlas con el maestro Parker, pero no, no había cedido por obedecer ese sistema educado sino que la mayoría de clases las tenía con Pavitr Prabhakar, el chico Hindú del cual estaba perdidamente enamorado pero que lamentablemente tenía novia.
Estar con Pavitr en clases era el único lugar donde podía tenerlo para el totalmente pues se la pasaba pegado a cierta chica castaña de estilo elegante.
Sabía que aquel chico estaba fuera su alcance y que este solo lo veía como un gran amigo, y claro, se conformaba con eso para poder tenerlo cerca de él.
Aunque sentía que cada segundo que pasaba moría por las ganas de querer besarlo, tocarlo y hacerlo suyo.. debía controlarse.
...
Los meses habían pasado y pronto se realizó uno de esos típicos bailes en las universidades donde todos iban de gala, esto era algo para reafirmar la convivencia entre los estudiantes y también relajarse un poco.
Hobie agradeció internamente que no fuera en parejas pues no deseaba ir con nadie a excepción de Pavitr pero sabía perfectamente que no podía invitarlo. Esa noche vestía un poco más formal, llevaba un traje negro y peino su despeinado cabello aunque los percing aún seguía en su rostro.
Y como si el mundo estuviera en su contra Pavitr junto con Gayatri, la novia de Pavitr, ofrecieron llevarlo al baile en su auto y sin poder negarse acepto ir con ellos, mala idea pues estos estaban amorosamente hablando en los asientos de adelante mientras el intentaba ignorarlos y ignorar los celos que sentía mirando por la ventana las calles, perdiéndose en sus pensamientos.
— Hobie — la voz malditamente dulce de Gayatri lo saco de sus pensamientos. — ¿No iras con nadie esta noche?
La chica le miraba amablemente por el espejo y el moreno no pudo evitar sentirse mal al odiarla, ella era muy linda.
Pero tenía algo que era suyo.
Con una expresión seria volvió a mirar por la ventana.
— No, no es obligatorio. — dijo sin más.
— Lo sabemos pero.. — la chica pensó en algo y miró a su pareja.
— Creíamos que aprovecharias esta noche para poder conseguir pareja, como todos o.. pasar una velada romántica. — ahora fue Pavitr quien hablo.
Esas palabras habían dolido un poco, escuchar al hindú decirle esas cosas lo regresaban a la realidad de que el no sentía nada por el y que deseaba que encontrará a alguien más.
El ingles sólo se encogió de hombros sin interés de seguir la conversación y ambos hindú no insistieron en saber más de la vida amorosa del de rastas.
Aunque algo en Pavitr lo hizo sentir aliviado al enterarse que Hobie no deseaba tener algo romántico.
Minutos más tarde llegaron a él gran edificio que era la universidad, podían ver varios coches llegar al igual que limusinas, todo ahí se veía glamuroso, pronto al estacionar la pareja y el mayor se bajaron para así caminar hacia la entrada del gran salón que estaba en la misma área de la universidad, todos ahí estaban elegantes y muchos vestidos glamurosos destacaban en la multitud, apenas pisaron dicho lugar y Gayatri ya jalaba al menor de la mano para ir a bailar, el moreno solo miró a la pareja bailar y luego regalarse pequeños besos.
Hobie suspiro.
Fue hacia la sección de bebidas y comida donde busco algo fuerte para beber, quería embriagarse esa noche, pronto sintió un golpe suave en su hombro y visualizo a Gwen y a Miles frente a él con una sonrisa.
— Hey, Hobie — saludo el de cabellos negros. — ¿Por qué tan solo, hermano?
El ingles rodó los ojos.
— No traje acompañante y Pavitr esta con la niña hindú. — se encogió de hombros y siguió bebiendo de lo que parecía una preparada.
— ¿Aún no se lo has dicho? — dijo la rubia quien parecía preocupada.
Hobie se tenso y Miles alzó una ceja confundido.
— .. No.
— Deberías, quizas-
— No, Gwen. — Interrumpió el moreno mientras limpiaba sus labios — No me corresponderá, el ama a Gayatri.
— Ehh.. ¿de que hablan? — dijo Miles confundido mirando tanto a su novia como a él mayor. — ¿Cómo que corresponder?
Gwen suspiro.
— Hobie esta enamorado de Pavitr.
— Ah, eso- ¡¿QUÉ!? ¿ENAMORADO DE PAV--?
Pronto una gran mano tapo la boca del latino mientras que Gwen soltaba un fuerte "Shhh!"
— Cierra la boca, niño. — regañó Hobie mientras seguía tapándole la boca.
— Pav aún no sabe nada, así baja la voz. — dijo la rubia quien se acariciaba la cien ante la imprudencia de su pareja. — ¿entendido?
— ¡Mmhp! Mmhh!
— Ya suéltalo, Hobie.
— ¿Pero si vuelve a gritar?
— Tranquilo, yo me aseguraré de que no diga nada.
No muy seguro el moreno soltó a su pequeño amigo quien aún estaba muy asombrado, Miles miró a él mayor y luego al hindú que seguía en la pista de baile.
— Harían linda pareja. — sonrió al final luego de analizar.
El mayor sonrió más tranquilo al ser apoyado por Morales, acarició juegutonamente el cabello de este.
— ¿Verdad que si? — sonrió la rubia.
— Basta, solo me dan tontas esperanzas y el tiene novia.
Ambos chicos dejaron de sonreír al recordar eso y se miraron con una expresión triste ante eso, les agradaba Gayatri pero les importaba más su amigo Hobie.
— ¿y estás bien con eso? — dijo Miles acariciando el brazo del mayor.
— Oh, bueno.. si, supongo que si.
Mintió.
...
Luego de horas la fiesta estaba en su punto límite, aún seguía igual de movido todo y incluso la mayoría de jóvenes ya adultos se encontraban borrachos, haciendo cualquier cosa que animará, la música estaba algo fuerte y aunque todo estaba tan animado los profesores aún vigilaban para evitar que aquello se volviera algún tipo de urgía o que hubiera drogas pues después de todo era un evento estudiantil.
Hobie ya estaba algo ebrio pero seguía de pie, recargado en una de las paredes del lugar mientras veía como Miles bailaba muy pegado con una Gwen borracha aunque ambos parecían estarlo, esta llevaba un precioso vestido blanco con detalles rosas y negro mientras que Miles llevaba un traje negro con camisa negra y corbata roja, una combinación bastante linda entre ambos atuendos.
El mayor se sentía feliz por la pareja aunque una parte de él parecía envidiarlos por estar con la persona que amaban.
Lo que daría el por tener lo mismo.
En medio de aquel gran ambiente pudo divisar a lo lejos su querido Pavitr alterado, más bien enojado mientras que Gayatri intentaba detenerlo pero este solo le decía unas cosas que parecían ser duras por sus expresión, la menor también parecía molesta y un momento a otro lo empujó para así irse lejos de él, su mirada fue al hindú que sin más fue hacia él para pasar a la salida del lugar, Hobie parecía desconcertado y sin dudarlo siguió al azabache cuando lo vio salir del salón, este caminaba apurado por lo que tuvo que correr hasta que lo alcanzó jalandolo del brazo.
— Pavitr, espera-
— ¡Ya te dije que me dejes solo! — grito el menor quien se volteó hacia el mayor pensando que era Gayatri.
El mayor abrió sus ojos sorprendido al ver los hermosos ojos color miel del menor llenos de lágrimas, sus ojos estaban rojos y tenía la respiración agitada, una necesidad protectora de abrazar al menor lo invadió y sin detenerse ya lo tenía entre sus brazos, apretandolo contra su amplio pecho.
El menor parecía sorprendido por lo que hacía el de percings pero no lo apartó, en cambio se aferro al traje ajeno con fuerza mientras se refugiaba en su pecho y empezaba a llorar, de alguna manera se sentía seguro ahí, Hobie siempre le hacia sentir seguro.
— Ella me dejó por alguien más.. — su voz sonaba temblorosa. — dijo que necesitaba a alguien que la entendiera y que fuera más a-atrevido.. — su voz se quebró y sollozo. — Hobie, yo la amo.. no puedo, me duele.. ¿por qué duele tanto?
El mayor sintió sus venas llenarse de furia, estaba tan molesto que había apretado su mandíbula más de lo necesario, apesar de que Gayatri era una chica no podía evitar pensar en golpearla por herir a quien más amaba en el mundo.
Respiro varias veces intentando calmarse y apretó más al menor a su pecho, lo dejó desahogarse hasta que pasaron unos minutos, notó que el menor se había calmado pero se veía algo agotado por llorar tanto, sin pedir permiso se agachó a la altura del chico y lo alzó en sus brazos, esto causó un jadeo de sorpresa en el hindú.
— ¿Hobie?
El no contesto y empezó a caminar por la ceda hasta el estacionamiento, al visualizar el auto del menor lo bajo con cuidado, el menor le miraba confundido. Al notar esto Hobie tomó delicadamente el mentón de Pavitr alcanzó este a su altura, y miró esos preciosos ojos que le cautivaban, casi se arrodilla rendido a los pies del menor al sentirse tan inmerso en esos orbes miel, pasó saliva intentando contener las ganas de besarlo.
— Ella no te merece, Pavitr. Nadie te merece.
".. Solo yo."
El hindú dejó la expresión curiosa a una decaída, sintió sus pupilas llenarse de lágrimas, recargo su pequeña cabeza en el hombro del chico frente a él y sintió sus mejillas resbalar.
Saco de su bolsillo unas llaves y las puso el la palma de Hobie lentamente.
— Sácame de aquí, por favor. — suplico el menor.
Hobie no dudo ni un segundo en adentrar al menor al auto para así subirse, antes de hacerlo vio a una castaña acercarse a toda prisa y el con un último gruñido se subió para así arrancar el auto, antes de que la chica llegara a ellos dio marcha a él auto para así salir del estacionamiento y alejarse de la zona estudiantil para así tomar carretera por la ciudad.
Los minutos pasaron en un silencio cómodo entre ambos hasta llegar al departamento del de cabellos largos, bajaron luego de estacionar y el menor alzó su vista al mayor al estar frente a él fuera del auto.
— ¿Te gustaría pasar?, podría llevarte a tu casa luego.. — murmuro el menor algo apenado por hacer que el mayor conduciera, aunque sabia que no podría hacerlo el pues no estaba en buenas condiciones emocionales y estaba algo tomado.
Hobie por su parte solo asintió, nisiquiera se notaba lo ebrio que estaba.
Ambos jóvenes entraron al departamento del menor quien abrió con sus llaves, al entrar se pusieron cómodos, el menor parecía bastante decaído por lo sucedido por lo que el mayor intentaba sacarle pequeñas platicas.
— Me iré a cambiar, ¿quieres algo de ropa? Puedo prestarte mientras estás aquí. — ofreció el menor.
El mayor asintió sin dudarlo.
Cuando el hindú se marcho el se dedicó a mirar la linda decoración del lugar hasta que minutos después apareció el chico ya con una ropa más cómoda, la mirada del mayor no pudo evitar ir hacia las piernas desnudas del menor debido a que estaba usando un short junto con una camisa blanca.
Paso saliva, debía controlarse.
— Iré a la cocina a por algo de beber, si gustas puedes cambiarte aquí.
— Oh, bueno.
Dicho eso el menor se retiro a dicha cocina para luego volver con dos tazas de chai las cuales dejo en la mesita del centro hasta que levantó su mirada mirando algo que le dejó atónito.
El moreno estaba frente a él de espaldas, sin camisa y usando solo el pantalón suelto que le había prestado, la piel morena del muchacho hizo que Pavitr se estremeciera, sin poder evitarlo se dejó llevar y la yema de sus dedos ya estaban tocando la suave piel negra bajo estas, el ingles era alto y aunque no era el típico hombre musculoso tenía un cuerpo conservado y varonil, eso hizo a Pavitri abrumarse.
Por el lado de Hobie este se encontraba asombrado, sintió su cuerpo erizarse ante el suave toque de la pequeños pero largos dedos en su ancha espalda, miró por encima de su hombro al menor y estos bajaron por a sus labios.
— ¿Qué haces? — dijo Hobie con una voz más ronca de lo normal.
Eso hizo que el hindú saliera de su ensoñación y se sobresaltara alejándose, nervioso miró a otro lado, un sonrojo se hizo visible en sus mejillas.
— Y-Yo.. b-bueno.. — los nervios le comieron.
El de cabello afro sonrió divertido, volteandose y dejando a la vista la desnudes de su pecho, abdomen y pectorales, eso hizo un revoltijo en el estómago de Pavitr. Hobie claramente aprovecho esto para acercarse al menor, acechandolo como si de una presa se tratase.
Su mirada oscura fue hacia las tazas en la mesita.
— ¿Es chai? — preguntó alzando una ceja.
El menor agachó la mirada con timidez.
— Sí, espero te guste.. — mordió su labio nervioso.
— Seguro y si, aunque me gustan otras cosas.
El aire se atoro en los pulmones de Pavitr cuando Hobie lo tomó de la cintura atrayendolo a su cuerpo, sintió su corazón palpitar fuertemente contra su pecho y alzó la vista con un rubor en sus tersas mejillas, Hobie sonrió ladino para así inclinarse cerca de su oído.
[ Nota: Escuchen "Middle of the night - Elley Duhé" después de aquí para mejor experiencia. ]
— ¿Quieres saber que cosas me gustan, precioso?
El aliento del mayor rozo con el oído de Pavitr haciéndolo estremecer en los brazos ajenos, de la nada el hindú se sentía tan diminuto en esa situación que casi olvida su ruptura con Gayatri.
Sin saber por que lo hizo el menor asintió, deseaba ver hasta donde llegaba todo eso.
Pudo sentir una mano rasposa adentrarse por dentro de su camisa blanca hasta acariciar su suave piel, eso le hizo temblar, sus sentidos se aturdieron al sentir como subía por su abdomen hasta uno de sus pectorales, sus propias manos fueron a los hombros del mayor quien parecía embobado con la suavidad de su piel.
Quizás era el alcohol en el sistema de ambos jóvenes pero unas inmensas ganas de besarse los invadieron, cediendo a ese deseo el menor fue quien tomó al moreno por la nuca para así atraerlo a él hasta que sus labios chocaron con los contrarios.
Hobie se sorprendió por la iniciativa del más pequeño y al sentir esos dulces labios contra los suyos no pudo evitar estremecerse ante tal suavidad y dulzura, sentía que en cualquier momento se iba a desvanecer, jamás pensó llegar a poder sentir esos esponjosos labios en su vida.
Sin dudarlo el mayor correspondió al beso, profundizandolo y adentrando su lengua en la cavidad bucal del hindú quien jadeo al sentir esa lengua rozar con la suya, ambos se dejaron llevar y el más pequeño se acercó a su cuerpo apagándose a el mientras rodeaba su cuello con sus brazos, bajando sus manos por aquella amplia espalda.
El moreno lo sostuvo de la cadera con una de sus manos mientras que la otra seguía dentro de aquella camisa, sacando esta bajo a la cintura ajena y lo elevó en sus brazos para así hacerlo rodear su cintura con las piernas, torpemente lo guió al sofá ajeno donde lo recostó mientras se subía encima del menor, el beso se volvió deseoso hasta el punto de escucharse chasquidos salir de este.
El deseo los estaba consumiendo cada vez más, deseaban sentir aún más del otro.
Pavitr totalmente cegado se alejó del beso para así retirarse su camisa blanca, dejando ver su cuerpo semi-desnudo, Hobie bajo su mirada a este y su cuerpo subió de temperatura al ver la morena pero a la ver un poco pálida e clara piel del menor, llevando una de sus manos al cuerpo ajeno tomó suavemente al menor del costado para así bajar sus labios a uno de los pectorales de este, llevó ahí sus gruesos labios a él contorno del rosado pezon el cual lamio sacándole una respiración agitada a él hindú quien se estremecía ante su tacto.
Su lengua recorrió el dulce pezon hasta meterlo en su boca, succiono y mordió este sin saber que eso estaba poniendo sensible al más pequeño quien se removió abajo de él entre temblores y jadeos, Pavitr arqueo su espalda un poco mientras que corrientes eléctricas bajaban a su entrepierna la cual pronto se erecto en la delgada tela de short, Hobie notó esto por lo que con su mano libre bajo esta hasta adentrará al short mientras daba caricias a esa hombria y así tomarla entre su mano, empezando a estimular el miembro lentamente. Pavitr se volvió un lío de gemidos mientras se dejaba caer en el sofá agitado, portaba un notorio sonrojo en sus mejillas y todo su cuerpo temblaba mientras se dejaba tocar por quien alguna vez considero casi su mejor amigo.
Por instinto el menor abrió sus piernas en busca de más toques, el de piel oscura no desaprovechó esto y empezó a retirar las prendas bajas de Pavitr hasta dejarlo desnudo a su merced, tomó con más libertad esa hombria y empezó a masturbar al contrario sacándole unos gemidos más altos, el estaba encantado mirando las expresiones de su menor.
Pavitr llevo una de sus manos al cabello esponjoso de su mayor, aferrándose un poco ahí mientras sentía esa húmeda y caliente lengua explorar su pecho como si lo estuviera saboreando.
— Eres delicioso.
Escucho la voz gruesa de Hobie hablar y eso le hizo estremecer en deseo, pudo sentir esos gruesos labios subir a su cuello donde dejó unos besos húmedos que le hicieron echar su cabeza hacia atrás, totalmente perdido en esas sensaciones tan nuevas.
Hobie aprovecho el estado vulnerable de su acompañante y se acomodó mejor para así abrir las piernas ajenas de mejor forma hasta dejar expuesta su entrepierna y la parte trasera del menor, sus dedos abandonaron ese miembro que empezaba a expulsar presemen y antes de que el menor pudiera reprochar por esto guió sus largos dedos a la entrada del hindú, alejándose del cuello ajeno se incorporó para así dejar caer hilos de saliva a en dicha entrada.
El hindú al ver lo iba a hacer el contrario se tenso y entró en pánico.
— E-Espera.. eso dolerá. — dijo temeroso.
El de piel oscura sonrió ladino con una mirada profunda que hizo temblar al más pequeño.
— Tranquilo, confía en mí.
Dicho eso empezó a adentrar uno de sus dedos ya mojados por la saliva en el interior del menor, no le asombro lo estrecho que estaba el contrario pues se notaba que era totalmente virgen, al menos de esa forma.
Pudo escuchar un jadeo de dolor por parte del contrario y detuvo sus movimientos hasta que empezó a acostumbrarse, adentro un segundo dedo y metió ambos más profundo ganándose gemidos por parte del contrario, dándole señales de que le gustaba por lo que sus dedos empezaron a penetrar ese interior apretado.
Su pene en esos momentos envidiaba demasiado a sus dedos.
El menor gemia removiendose y abriendo más sus piernas para el, pronto empezó a hacer movimientos más certeros, su mirada oscura no abandonaba ningún segundo la imagen que tenía frente a él, era exquisito para el ver al menor tan perdido en el placer que el le causaba. Sus labios besaron las claviculas ajenas dejando besos húmedos y algunas marcas ahí, lo mismo con su pecho.
De un momento a otro la punta de sus dedos chocó con algo suave y palpitante, vio al menor gemir en alto y arquear su espalda, también aferrarse a su espalda desnuda, sus piernas temblaron y el mismo empujó sus caderas contra sus dedos.
— Ah, dios.. a-ah.. m-me gusta ahí.. mghm.. ~
Ante tal reacción y palabras Hobie dedujo que era la próstata del chico por lo que sonrió ante sus súplicas, sabía que estaba casi al borde por lo que cruelmente saco sus dedos y se incorporo empezando a desabrochar su pantalón.
— ¿Por qué te detien-? — las palabras de Pavitr quedaron atoradas en su garganta.
El menor miró asombrado aquella hombría del mayor la cual estaba ante el, su cuerpo tembló al ver la longitud y lo duro que se veía a sola vista.
Era demasiado grande, el jamás había visto algo tan grande y grueso.
— ¿Qué pasa? ¿es demasiado para ti, precioso? — dijo con una voz seductora el mayor mientras se acercaba.
Tomo las caderas del menor y alineó su miembro en la rosada e húmeda entrada, rozando su húmedo glande ahí para lubricar aún más, pudo notar al contrario algo tenso por lo que se inclinó hacia él dejando un dulce beso en su frente.
— Relájate.
El menor asintió tomando al contrario de los hombros y ambos unieron sus labios una vez más en un beso suave, Hobie aprovecho que el cuerpo ajeno se relajo ante el beso para así empezar a adentrar su polla en ese interior apretado.
Pavitr soltó un gran gemido cuando sus paredes anales se abrieron, sus uñas se clavaron en la espalda ajena hasta al punto de hacer marcas ahí, arqueo su espalda y sus pupilas se llenaron de lágrimas mientras respiraba agitado.
— D-Duele.. es demasiado.. — gimoteo el menor.
Hobie se aferro a la fina cintura del hindú mientras se adentraba, sentía que estaba tan apretado que cortaría su pene a la mitad.
— Mierda.. estas demasiado estrecho, lindo. — gruño el mayor.
Cuando su hombría estuvo totalmente dentro del hindú no se movió sólo se quedó quieto sintiendo al contrario temblar en sus brazos, intentó relajarlo con suaves besos en el cuello hasta que lo logro. Unos minutos después Pavitr logro acostumbrarse y movió sus caderas levemente en señal de que podía moverse y Hobie entendió enseguida esto por lo que empezó a salir de él para así iniciar la primera embestida.
Pronto un vaine de embestidas se formó sacándole gemidos de placer a ambos amantes, Pavitr sentía su interior expandirse en cada embestida haciéndole temblar y sollozar de placer, aferrándose a aquella espalda rasguñada o la nuca del mayor mientras ambos compartían un fugoso beso candente.
Las embestidas se volvieron más bruscas, sin cuidado, ahora ambos se volvieron adictos a la brusquedad, acariciandose en aquel acto, desesperados por sentirse y tocar cada centímetro de su piel, queriendo que ese momento fuera eterno para ambos, sin darse cuenta el sentimiento de amor y deseo se mezclaba siendo correspondido, sentían que eso era lo que mas necesitaban.
Luego de unas cuentas embestidas el mayor salió del cuerpo del más pequeño para así volteado boca abajo, Pavitr entendió la posición de inmediato y apego su pecho al sofá mientras elevaba su trasero para el contrario. Hobie sonrió satisfecho.
— Buen niño.
Pavitr sintió su hombría palpitar por esas simples palabras de Hobie.
Sin esperar más Hobie volvió a entrar en el interior del azabache haciéndome gemir, sometió al menor contra el sofá y tomó sus suaves cabellos largos entre sus dedos, jalo de estos hacia atrás haciendo que Pavitr arqueara su espalda en un perfecto círculo, el mayor paso su lengua por el contorno de la oreja ajena mientras sus caderas se estampaban contra los suaves glúteos del más pequeño.
Pavitr sentía sus piernas temblar en cada embestida, su vista se vio borrosa por las lágrimas mientras una expresión de placer estaba plasmada en su rostro, sus labios levemente rosados se mantenían abiertos mientras soltaba sonidos ruidosos.
Hobie por su parte estaba perdido en la sensación de tener a Pavitr así, sentía que todo era un sueño morboso, que era tan irreal y que el menor en cualquier momento desaparecería. Sus embestidas se volvieron duras, arrancadole gemidos al azabache mientras el gruñe ronco, deja de jalar aquel cabello y con esta toma al menor del mentón para así adentrar dos de sus dedos en la pequeña boca de este, Pavitr totalmente perdido lamer dichos dedos y los humedece con su lengua, provocando que hilos de saliva resbalen por la diestra de Hobie.
El miembro del menor palpita, poniéndose aún más duro ante esa imagen del menor chupando sus dedos.
— H-Hobie.. ahh.. ~
El mayor aprieta su mandíbula, sus embestidas son duras, siente sus testiculos apretar ante el orgasmo que les acaricia, saca sus dedos de aquella jugosa boca y los remplaza por sus lengua, ambos se besan con deseo, necesidad.
El mayor baja esa mano por el abdomen del menor hasta llegar a su vientre donde se topa con la hombria erecta de este, toma esta entre sus dedos y empieza a masturbarlo rápidamente, sacándole gemidos al contrario y haciéndole temblar mientras empuja su cuerpo contra el.
— Estoy cerca. — gruñe el mayor quien empuja cada vez más contra su interior.
El más pequeño solloza en medio del placer, retorciendose debido a los temblores, siente su vientre contraerse hasta que siente como ese duro glande golpea su sensible próstata y sin aguantarlo más se corre en la mano de su mayor en grandes cantidades.
— ¡AH! ~
Hobie sabe perfectamente que su pequeño a llegado al orgasmo ante esos temblores por lo que sonríe aunque esa sonrisa desvanece convirtiéndose en una mueca de placer cuando siente esas húmedas paredes apretarlo, sin aguantar más se entierra en lo más profundo de ese interior anal hasta dejar salir su semen, llenando por completo al más pequeño, tanto era la cantidad que si Pavitr no fuera hombre estaría seguro que lo habría dejado embarazado.
Las embestidas lentamente se detienen mientras que Hobie se recarga en el hombro de Pavitri quien sin poder más cede ante sus piernas temblorosas y se deja caer en el sofá, ambos temblando un poco con la respiración agitada, totalmente satisfechos y aún sensibles por aquel acto carnal.
El mayor deja un suave beso en el cuello del menor y sale de él con cuidado, mirando como de esa entrada sale esa escencia blanca. Sonríe satisfecho.
El hindú con lentitud se acomoda volteandose nuevamente boca arriba.
— Hobie.. — la voz suave de su menor llama la atención de Hobie.
— ¿Si?
El azabache abre sus delgados brazos hacia el.
— Abrázame.
Hobie parpadea un poco para luego sonreír, lo rodea con sus brazos atrayendolo hacia el y deja un suave beso en su hombro mientras ambos descansan de esa sesión se sexo, Pavitr suspira sintiendo el aroma masculino de Hobie haciéndolo casi jadear de placer.
Manteniéndose en esa posición unos minutos Hobie se aleja con intención de cambiarse y limpiar al más pequeño pero un empujón hacia atrás lo hace parpadear asombrado.
— ¿Pavitr? — dice confundido.
El menor no dice nada y se sube encima del mayor, dandole una vista bastante morbosa a este al verlo totalmente desnundo, su piel era tan suave y tersa que el de piel oscura no duda en llevar sus manos a él vientre ajeno, acariciando el abdomen de este hasta finalizar por sus cintura, el hindú se ruboriza ante esto.
Pavitr abre sus piernas a los costados ajenos y se sienta sin pudor encima de la entrepierna ajena haciendo jadear al mayor quien se tensa, parecía que ninguno de los dos había sentido suficiente.
El menor se mostró más atrevido y tomó el rostro ajeno entre sus manos, acariciando las mejillas de esta con suavidad mientras ambos se miran, el mayor parecía embobado por la belleza del hindú.
— Me gustas, Hobie. — confiesa un ruborizado Pavitr.
Hobie no podía estar más asombrado, ¿enserio era verdad eso? ¿el chico que le gusta le estaba correspondiendo? Sintió su corazón acelerarse mientras que el menor se ponía nervioso por su silencio.
Pavitr sintió que había dicho algo malo por lo que alejó sus manos de ese rostro y Hobie sintió un vacío al ya no ser acariciado.
— Perdón, debes pensar que yo solo te quiero par-
— Te amo. — dijo de golpe el mayor.
El menor parpadeo, ahora el era el sorprendido, sus mejillas dejaron ver un bonito rojo que dejó aún más enamorado a Hobie.
— Siempre te he amado, Pavitr. — confesó con una leve sonrisa en sus labios.
— ¿Por qué.. nunca me lo dijiste? — dijo el menor con un tono casi desesperado.
— Por qué estabas con ella.
El hindú se tenso ante eso y suspiró asintiendo, Gayatri.. ya se había olvidado de ella.
— Yo.. quizás este mal decir esto pero.. — el menor se notaba dudoso. — Siempre me gustaste, es decir, aún estando con ella.
El mayor abrió sus ojos totalmente asombrado, pero antes de decir algo el menor volvió a hablar mientras desviaba la mirada.
— Tenia miedo de lo que sentía, pensé que no me corresponderías. Luego me force a amarla y con el tiempo me enamore de ella hasta que pude ocultar lo que sentía, aunque aún así.. causabas tantas cosas en mi estando a solas que por eso la llevaba a todos lados con nosotros.
Bajo su mirada totalmente culpable y el mayor no dudo en tomarlo del mentón para así hacerlo que lo viera, el hindú temía verle una expresión enojada pero en vez de eso era una comprensiva.
— Está bien, también fui un cobarde al no confesarte lo que sentía.
— No fuiste un cobarde. — murmuro el menor y un silencio se creo hasta que notó algo. — Oye.. ¿no se supone que deberíamos estar ebrios?, hemos tomado toda la noche.
El mayor no pudo evitar sonreír divertido ante el cambio de tema y rodeó la cintura del más pequeño, acercándolo.
— Quizás era alcohol barato, después de todo, Miguelito fue quien escogió todo así que.. seguro no fueron bebidas fuertes. — se burló el ingles sacándole una dulce risa al de cabellos lacios.
— Tienes razón. — rio por lo bajo algo divertido.
Ambos se miraron con cariño unos segundos luego de eso, de alguna forma o otra les aliviaba ya no estar ebrios y que todo aquello había pasado con ambos consientes, odiarian olvidar esa noche y todo en general.
Sin nada más que decir ambos jóvenes compartieron un tierno beso intimo, apegando sus desnudos cuerpos. El beso subió de tono y pronto empezaron a besarse con necesidad, las manos de Hobie recorrieron el cuerpo ajeno hasta acariciar las desnudas piernas, una cosa llevó a la otra y el menor ya estaba frotándose contra la nueva ereccion de su mayor quien gruño ante eso.
— Ughm~ que niño tan lasivo. — jadeo Hobie.
El hindú sonrió y bajo sus finos labios por el cuello de su mayor, dejando besos húmedos que pronto encendieron la calentura del ingles quien ya estaba empujando sus caderas contra el para así frotar su longitud contra esa húmeda entrada. El menor nuevamente tomó el mando y se alejó para así inclinarse un poco hacia atrás y tomar aquella ereccion, alineando esta contra su entrada mientras abria sus delgadas piernas.
— Hobie..
— Pavitr..
— ¿Saldrías conmigo?
Pronto el menor bajo lentamente adentrando esa longitud en su interior haciéndole gemir y arquear su espalda, el mayor lo tomó de las caderas con firmeza para así jadear ronco.
— Estaría encantado, precioso. — dijo para así hacer bajar al menor de golpe, embistiendolo con dureza y haciendo al contrario gimotear. — Ahora dejame hacerte mío una vez más.
Ambos amantes se miraron con deseo, uno con una mirada oscura y otro con lágrimas en los ojos, pero reflejado el mismo amor y deseo que se tenían ambos, dejándose nuevamente llevar por esa llama que tanta falta les hacía.
FIN
