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Pick Me, Wolf

Summary:

Enid finalmente enlobó, nadie le dijo que ser un hombre lobo completo significaría enfrentar sus traumas antiguos y acoplarse a los nuevos, ella solo quería unirse a sus hermanos en las noches de luna llena.
/
Wednesday sabe que Enid encontrará a su mate.
Hará lo imposible por ser la elegida.

Chapter 1: PRÓLOGO

Chapter Text

Debería haberse dado cuenta de que todo había sido una mala idea, una pésima idea.

Pero ahora que estaba ahí, nada podía hacer. Suspiró y frotó su sien, queriendo calmar esa pequeña punzada en su cabeza para ponerse manos a la obra.
Para nadie había sido sorpresa alguna que la mujer lobo tardaría en enamorarse, al fin y al cabo, el emparejamiento de un licántropo está ligado a su transformación, siendo así que al ella haber tardado tanto en enlobarse tampoco suponía una sorpresa el que no empezara a salir con alguien aún, pero eso no significaba que no pudiera enamorarse tarde o temprano. Su propia familia —por primera vez en mucho tiempo— fue considerada en ello, pero a su misma vez no dudaron en ir haciendo algún que otro preparamiento para cuando llegara el momento.

Los hombres lobo eran de los pocos marginados que seguían muy fieles a sus orígenes, eso no quiere decir que no aceptaran los cambios más vistos actualmente, como las parejas del mismo sexo. Al contrario, eso era algo que ellos siempre encontraron de una forma tan natural y común como el hecho de que la mayoría se seguían comunicando en griego, latín o incluso en aquellas lenguas nórdicas tan antiguas que se consideraban extintas, siendo una manera de mantenerse unidos incluso entre manadas con muchas millas de distancia.

Y por ello mismo, es que se encontraba soltando alguna que otra maldición en su lengua materna mientras caminaba de un lado a otro llevando consigo sus pertenencias para arrojarlas con fuerza sobre su cama. Se sentía emocionada y nerviosa a la vez, queriendo y al mismo tiempo no, tener que dejar la academia Nevermore para reunirse con sus padres, su manada.

—¿No se te ha ocurrido que quizá la mejor manera de empacar tus cosas es doblando tu ropa y después guardarla? —Wednesday rompió el silencio mientras dejaba a un lado su libro ya lo suficientemente exasperada por ver a su compañera de cuarto nerviosa.

—Estoy lo suficientemente alterada, Wends, es la primera vez que veré a mis padres después de… Los incidentes—. Sinclair había murmurado eso último, hablar de eso había sido un tema bastante pesado no solo para ella o para la Addams, sino para todos los residentes de Nevermore, alumnos y profesorado en general.

—Y no sé qué esperar… Es decir, estuve tanto tiempo deseando este momento, uno en el que mi manada dejaría de verme como un bicho raro y ahora… Simplemente me llena el pánico. No había sido consciente de todo lo que implica enlobarme hasta ahora, fui irresponsable y tengo que cargar con las consecuencias de un enlobamiento tardío, pero, sobre todo, de mi ignorancia.

La pelinegra había guardado silencio, escuchando a su rubia amiga hablar demasiado rápido y quedarse en silencio a ratos, sin duda intrigada por su comportamiento, aunque claro, siempre camuflando la curiosidad con su estoica mirada y recta postura. Después del abrazo que compartieron, el hecho de que ella arriesgó su propia vida por salvarla había logrado que cambiara de opinión acerca de la relación que las unía a ambas y ahora que sabía que no quería cometer el mismo error dos veces —de acercarse a muy probables monstruos psicópatas y/o asesinos en serie sin su previo conocimiento—, había tomado más serios los intentos de socializar, aunque muy a su manera, cabe aclarar.

—Pese a que adoro ver las consecuencias de las pésimas elecciones de la gente, no entiendo cómo es que puedes sentirte abrumada gracias a algo que, definitivamente, no tenías control alguno de ello.

—No es… Bueno, definitivamente no tenía control sobre mi cambio… Pero hay algo que con cambio o no, tenía que haber anticipado desde hace mucho —. Enid tomó su suéter preferido y lo sostuvo entre sus manos mientras se sentaba para darle una explicación más extensa a la gótica. —Para los hombres lobo, nos es tan importante la conservación de la especie, llámalo instintos demasiado primitivos que han perdurado incluso llegando a desarrollar algo más allá de nuestros sentidos ya naturalmente mejorados… Pero las parejas son fundamentales y nuestra especie, en vista de asegurar los genes y mejorarlos ha recurrido a diversas maneras de encontrar a nuestra pareja ideal.

—Enid. ¿Acaso te han comprometido en un matrimonio arreglado tal y como se era efectuado en el pasado? —Wednesday frunció muy ligeramente el ceño, siendo pasado desapercibido para Enid, quien jugaba con el suéter en sus manos, pero al escucharla decir aquello, sus garras se desenvainaron sorpresivamente, atravesando la cómoda tela que sostenía.

—¡¿Qué…?! ¡¡No, no!! Por supuesto que no… Dios mío, mi suéter…

—Olvida el suéter, Enid. Sé más específica, necesito que me digas a qué te refieres con todo esto para ayudarte.

Enid miró a la pelinegra con una mirada bastante seria, dejó de lado el suéter y rápidamente se acercó a la chica.

—Los hombres lobo tenemos mates.

Y Wednesday se derrumbó interiormente, Enid Sinclair sería compañera de alguien más.