Work Text:
Todo comenzó cuando Tenn regresaba a casa, después de arreglar unos asuntos en la universidad. Como estudiante becado, Tenn había tenido la oportunidad de ingresar a la universidad un año antes de graduarse de la secundaria. Su inteligencia reflejaba un excelente rendimiento académico en todos sus años de estudio, aprobando no solo con éxito, sino también consiguiendo y obteniendo toda variedad de premios y reconocimientos; galardonándose como un joven excepcional y con un futuro prometedor ante más de una entidad educativa.
Ser tan buen estudiante le dio la gran oportunidad de ser contactado por la Universidad de Tokyo, invitándolo a formar parte de su casa de estudios, otorgándole una beca y un lugar a donde residir.
Tal oferta sorprendió no solo a Tenn, sino a toda su familia, quién no pudo más que reaccionar de emoción y alegría, sin mostrar del todo su tristeza oculta, esto ante la idea de pensar que la familia de cuatro miembros se convertiría en una de solo tres.
Tenn siendo el más perceptivo de todos, no demoro en percatarse de los sentimientos encontrados de su familia, por lo que, en un inicio, él había considerado rechazar la oferta, sin embargo, su familia no lo permitió y lo convenció de tomarla.
Después de una extensa conversación, qué estuvo intervenida entre llantos y abrazos, Tenn acepto las palabras de su familia y finalmente se decidió. Se convirtió en un estudiante universitario antes de graduarse y se mudó a los dormitorios de la escuela, dejando temporalmente su hogar, para así concentrarse y dedicarse por completo a su nueva vida estudiantil.
Iniciar la universidad fue un cambio radical para Tenn, sin embargo, logro afrontarlo como el joven excepcional qué era, consiguiendo reconocimiento por parte de sus profesores y popularidad ante sus compañeros.
Su popularidad fue de gran ayuda para Tenn en ese entonces, permitiéndole conocer a dos personas en particular qué terminarían por convertirse en sus mejores amigos; uno del cual se enamoraría profundamente.
Con el semestre iniciado y amigos a su lado, los meses en la universidad fueron agradables, estresantes, divertidos y agotadores, pero nada que Tenn no pudiera sobrellevar.
El tiempo transcurrió y las vacaciones de invierno estaban a vuelta de esquina. Contento de volver a casa, se comunicó con su madre dos semanas antes para hacerle saber sobre sus vacaciones, algo que alegro y emocionó a su madre, y que terminará planeando todo tipo de actividades al teléfono con él, siendo inconsciente sobre el tiempo de su hijo.
La llamada duro alrededor de treinta minutos y Tenn como la persona ocupada qué era, decidió en que debería terminar la llamada pronto, pero antes de que lo hiciera, su madre comento sobre algo que llamo su atención.
Según su madre, su hermano menor había estado actuando algo diferente a lo usual, estando siempre al pendiente del teléfono celular, enviando mensajes todo el día y sonriendo como un tonto a la pantalla. Su madre había investigado tal comportamiento de su hijo y descubrió que al parecer se encontraba enamorado.
Enterarse de eso, lo dejo sin palabras y que de inmediato tomará cartas en el asunto, decidiendo en regresar a casa antes de lo planeado, sorprendiendo no solo a su madre, sino también a sus amigos una vez se enteraron de ello.
Tanto su madre como sus amigos trataron de convencerle en que esperara a las vacaciones, pero Tenn estaba decidido en regresar a casa y descubrir sobre el enamoramiento de su hermano y confirmar el tipo de persona que lo estaba engatusando.
Por ello mismo, Tenn se encontraba regresando a casa después de arreglar sus asuntos universitarios.
"(Descubriré qué sucede. Hablaré con Riku y le preguntaré si está enamorado y de quién lo está. Conseguiré qué hable le guste o no. Como su hermano mayor, debo cerciorarme si esa relación será la indicada para él o no)". Tenn estaba decidido a descubrir el secreto de su hermano y a protegerlo de cualquiera que quisiera hacerle daño, aunque no fuera consciente de lo entrometido y molesto que podría llegar a ser para su hermano.
........
....
"Bienvenido a casa cariño". Su madre fue quién lo recibió, dándole un cálido abrazo de bienvenida, así como un corto beso en la mejilla. "Es bueno verte de nuevo"
Tenn correspondió al abrazo, "También estoy feliz de volver a verte mamá". Habían pasado solo unos meses desde su partida, pero Tenn sintió que fueron años. Estar de vuelta en casa, le hizo darse cuenta de lo mucho que había extrañado a su madre.
"¡Tenn-nii!"
A quién ansiaba por volver a ver, apareció prontamente, con una gran sonrisa en su rostro, "¡Bienvenido de vuelta!"
"Riku..."
El abrazo con su madre termino y fue precedido del gran y fuerte abrazado de su dulce hermano menor. "¡Te extrañe mucho!". Riku se aferró a él como si no hubiera un mañana, contento de que su hermano mayor hubiera vuelto a casa antes de tiempo.
Tenn recibió el abrazo con la misma devoción y disfruto del cariño dado por su hermano, "También te extrañe". Estaba feliz de estar nuevamente en casa y pensó que visitarlos de vez en cuando no sería un inconveniente.
Terminado el momento familiar, su madre llevo a su hijo a la cocina, mientras Riku cargaba y llevaba la maleta a su habitación compartida.
Desde niños los gemelos siempre habían compartido habitación y no surgió necesidad alguna de no hacerlo más, porque ambos respetaban el espacio y privacidad del otro, conviviendo sin problema alguno.
"Ah, no es necesario que la lleves Riku, yo lo haré después". No quería que su hermano cargará su pesada maleta, recordando lo débil qué era su cuerpo cuando era niño. Que se sobre esforzara de esa manera no le gustaba a Tenn.
"Estoy bien Tenn-nii. Soy fuerte ahora, así que no necesitas preocuparte". Riku le dedico una sonrisa y aseguro que podía manejar su maleta a la perfección.
Tenn no estaba del todo convencido, pero no dijo más. Sabía que su hermano era más fuerte ahora y que su salud era mejor que antes, sin embargo, el sentimiento de protegerlo y cuidarlo aún estaba arraigado en él.
"Cariño, hoy compre algo especial para ti". Tenn dejo su conflicto interno de lado y fue con su madre, quién la esperaba en el comedor, sentada y mostrándole lo que parecía ser...
"¿Donas?"
La madre sonrió, "Si así es, donas y de tu sabor favorito".
"¿Oh, enserio?". Tenn se acercó más y miro con interés la caja sobre la mesa, "(¿Fonte Chocolate?)", era el nombre de la tienda de donde venían dichas donas. A Tenn le pareció un nombre interesante, pero no le dio mayor importancia y solo abrió la caja, revelando cuatro hileras de tres donas cada una, perfectamente organizadas y visualmente apetitosas.
"Lucen deliciosas, ¿verdad?". La madre se mostró contenta por la expresión de su hijo, quién solo pudo asentir ante eso. Estaba bastante hipnotizado por las donas qué ni siquiera la miro.
La madre sonrió y echando un vistazo detrás de Tenn, solo para cerciorarse qué aún estaban solos, hablo entre susurro, "Sabes, estas donas en realidad las trajo Riku a casa está mañana"
"¿Mh?", Tenn tarareo en comprensión.
"Me dijo que eran un regalo de un amigo, pero si te soy sincera...". La madre bajo aún más la voz, pero no lo suficientemente para que Tenn no la escuchará, "Creo que son un regalo de su pareja".
"¿Qué?". Tenn estaba estupefacto.
La madre solo rio por su expresión, "Créeme, como madre lo presiento, además, estas donas vienen de Fonte Chocolate. De las veces que he ido a esa tienda, ni una sola vez he visto donas en el aparador".
"¿Y?". Tenn quería respuestas ahora.
"Que Riku llego esta mañana con una caja de donas, de la famosa tienda Fonte Chocolate, en donde nunca antes he visto que vendan tal producto y que, a pesar de preguntarle sobre la caja, Riku trato de convencerme de que en realidad era regalo de un buen amigo, el cual le aprecia mucho a él y a su familia"
"¿Buen amigo?", preguntó con seriedad.
Ella asintió. "No dudo que sea el caso, pero es curioso que hoy Riku llegara con esta caja de donas. Al parecer alguien quiere ganarse la bendición familiar", se rio al decir eso último, ignorando el aura aterradora de su hijo.
"Realmente no me molesta, tan solo me gustaría conocerlo y hablar con él, y por supuesto encargarle a mi hijo". Ella aceptaría la relación de su hijo menor, siempre y cuando Riku se dignara a presentarlo y a traerlo a casa a cenar. Estaba expectante por saber qué tipo de persona atrapó el corazón de su hijo.
"No es necesario que lo traiga, me encargaré de investigarlo por mi cuenta". Si alguien quería salir con Riku, primero tendría que pasar sobre él.
"Ah, cariño...". La madre no sabía si temer por el bienestar de esa persona.
"He vuelto, ¿podemos comer las donas ahora?". Riku entro a la cocina y se acercó al comedor. "Mamá, ¿puedo comer una?", preguntó dulcemente a su madre, de manera en que esta no se pudiera negar.
La madre asintió, "Todas las que quieras mi amor". Ahora se sentía mal por hablar demás de la persona que le gustaba a su hijo. Temía que Tenn hiciera una tontería y terminará con el amor antes de que la relación se consolidará.
"Bueno...", queriendo cambiar el tema, esta vez la madre abordó a su otro hijo, "Y dime Tenn... ¿Hay alguien que te guste?"
Tenn estaba por tomar una dona, cuando su madre le hizo tal pregunta.
Riku que comía su dona, solo miro con interés.
"No, nadie", respondió, aunque eso en realidad era una mentira, pero lo encubrió tan bien que su hermano le creyó.
"¿Enserio?". La madre no le creía en absoluto, por lo que le planteó nuevamente la pregunta, pero esta vez algo distinta, "Entonces tal vez... ¿Encontraste al amor de tu vida?".
"¿Qué?", ambos gemelos respondieron al unísono, sorprendiéndose entre ellos mismos.
"No me lo negaste", respondió con una sonrisa, sonrojando furiosamente a Tenn y que Riku se quedara incrédulo ante la reacción de su hermano.
"¡No es así, no me gusta nadie!". Tenn trato de convencerla de que no era el caso, pero su comportamiento desesperado contradecía sus palabras.
La madre no le creía en absoluto y termino callando sus inútiles esfuerzos de hacerle creer que no era así, "Tenn, soy tu madre. Nada se me escapa cuando se trata de mis hijos". Ella lo miró fijamente y le mostró la palma de su mano, "Te conozco como la palma de mi mano". A lo que Tenn solo se sonrojo aún más.
Luego su mirada se movió a Riku, quién al notarlo, solo la miro con sorpresa, "Bueno, los conozco como la palma de mi mano", dijo, con una sonrisa pícara, lo que hizo que Riku se sonrojara esta vez.
"¡No es así! /¡No es así!", exclamaron al unísono.
Los gemelos se miraron momentáneamente entre ellos, desviando sus miradas a cualquier otro lugar que no fueran ellos o su madre. Estaban tan rojos por la vergüenza, qué no querían ser tan obvios al respecto.
Su madre había dado en el clavo, sus hijos habían encontrado al amor de su vida, sin embargo, aún no se encontraban listos para hablar de ello. Su silencio se lo confirmo.
"(Son tan obvios)". "Bueno, prepararé un poco de té, ¿alguien quiere?". Solo por esta vez, su madre dejaría el tema. Además, pronto serían las vacaciones de invierno, por lo que tendría tiempo de sobra para interrogarlos más a fondo.
...
..
"Riku, ¿quieres ver una película está noche?", Tenn pregunto a su hermano, quién se encontraba acostado en el sofá, entretenido con el teléfono celular.
Riku tarareo pensativo, sin siquiera apartar la mirada de la pantalla, aun tecleando algunas letras. "¿Qué película veremos?"
"100 años en el espacio", respondió Tenn, ignorando lo irrespetuoso qué era el comportamiento actual de Riku.
"Ah, pero ya vi esa película". Riku frunció el ceño y pregunto si había más opciones.
"¿Qué tal flor de loto?", dio otra opción.
"Ya la vi", respondió casi de inmediato.
Esta vez Tenn frunció el ceño, "Entonces... ¿Reino Zafiro?"
Riku negó, "Ya la vi. También vi las secuelas. La última fue la peor. El rey mató a su propia hija que tanto protegió para nada"
Tenn respiro y contuvo su malestar. Aceptaba qué rechazará sus opciones, pero que le contará el final de una de las secuelas qué pensaba ver algún día, realmente lo molesto.
"Bien, entonces ¿qué propones?". Su tono fue algo hostil pero no demasiado. No quería causar disputas recién regresado a casa.
Riku se quedó en completo silencio después de eso, probablemente pensando en alguna otra opción.
Pensando que podría ser el caso, Tenn solo espero. Pero no fue alrededor de diez minutos qué su paciencia se agotó. "Entonces, ¿Qué opciones tienes?"
"¿Eh?". Riku lo miro con sorpresa, "¿Estás hablando conmigo?"
"¡Que?"
"Ah lo siento Tenn-nii, me distraje por un segundo, ¿Qué decías?". Riku finalmente había apartado la mirada de su teléfono, sentándose en el sofá para mirar mejor a su hermano, sin embargo, Tenn no estaba dispuesto a continuar con la conversación, por lo que se dio media vuelta y salió de ahí.
Riku no entendía que era lo que pasaba. Lo llamo repetidas veces, pero este solo lo ignoro y le hizo preguntarse a Riku que fue lo que había hecho mal.
....
...
Habían transcurrido un par de días desde aquello y Tenn aún se negaba a entablar una conversación decente con Riku. Hablaban de vez en cuando pero no más de lo necesario. Tenn era el que siempre terminaba con la conversación y se retiraba de inmediato para hacer cualquier otra cosa.
Riku pensó que Tenn estaba tratando de alejarlo. Su comportamiento era distante y frío a comparación de días atrás, y Riku no sabía el porqué. Quería arreglar el problema, pero no era consciente de cual era.
Sintiéndose mal por toda esa situación, Riku solo podía acudir a una persona.
Tomando su teléfono celular y entrando a mensajería, envió un mensaje a la persona en la que más confiaba.
R: Iori, creo que cometí un error y no sé qué hacer. *emoji triste*
I: ¿Qué sucedió?
I: ¿Es algo grave? *emoji preocupado*
I: ¿Necesitas que vaya a verte?
R: Pelee con mi hermano mayor.
R: Quiero arreglarlo, pero no sé cómo.
R: Si por favor, pero puedo ir yo a tu encuentro. Creo que será bueno despejarme un rato también.
I: De acuerdo, ¿quieres reunirte en mi casa o en nuestro lugar secreto?
R: Lugar secreto, también me gustaría pasar tiempo a solas contigo. *emoji tímido*
I: De acuerdo, te veo en 15 minutos *corazón*
Riku se contentó al leer el último mensaje. Hablar con su novio siempre lo animaba de alguna manera.
"¡Mamá, saldré un rato! ¡Volveré para la cena!". Riku aviso a su madre desde su habitación, alistándose en el proceso para llegar a la hora prevista.
Se puso un suéter y una bufanda afelpada alrededor de su cuello, y tomo su teléfono. Salió de la habitación y bajo apresuradamente las escaleras, llevándose una reprimenda de su madre por eso. "¡Me voy!". Cruzó la puerta y el cerro por detrás, dejando a su madre más que molesta por su mal comportamiento.
"Más tarde hablaré con él y le exigiré qué traiga a su querido a casa. Necesito conocer quién es la persona que está volviendo a mi bebé así". Refunfuño y volvió a su quehacer, esperando que eso la calmara un poco.
Tenn qué escucho todo desde la sala de estar, se levantó del sofá y camino a hacia la puerta, mientras tomaba su teléfono y comenzaba a marcar el número de alguien. "Mamá, saldré un rato, volveré para la cena".
La madre solo respondió con un "Ten cuidado", mientras la llamada conectaba y momentos después una voz contestaba, "Lo estoy siguiendo, te mandare ubicación a tiempo real"
"De acuerdo". La llamada terminó y un mensaje entrante mostró la ubicación a seguir. Noto que el objetivo no estaba lejos, por lo que no había de que preocuparse, sin embargo, no quería confiarse. Se abrió paso y se movió a un ritmo constante. Esta vez, su plan funcionaria.
...
..
Tenn llego unos minutos después al lugar de encuentro, el cual era un parque cercano de la zona, rodeado de algunos árboles altos y frondosos, y alguna que otra vegetación, como arbustos y plantas.
Noto que había algunas personas transitando por el lugar, ocasionalmente conversando y otras jugando, apuntando a que el lugar era uno concurrido y buen punto de encuentro para amigos o parejas.
No era sorprendente qué su hermano eligiera un lugar como ese. Después de todo se trataba del mismo Riku, sus gustos por ese tipo de lugares no habían cambiado mucho.
"¡Tenn!"
Tenn volteo y vio a un par de figuras familiares acercándose a él, uno con su característica sonrisa toda nerviosa y otro con...
"¡¡¡¡!!!!!"
"L-lo siento Tenn, p-pero Gaku se enteró y vino conmigo". Ryuu se disculpó profundamente con su amigo, inclinándose una y otra vez, pidiendo perdón como si suplicara por su vida misma.
Tenn se encontraba sin palabras y con un creciente rubor en sus mejillas. Gaku no estaba dentro de su plan, era más, no quería verlo por un tiempo hasta que superará sus sentimientos por él.
"Oye Tenn, ¿Cómo estás?". Sin qué Tenn pudiera reaccionar a tiempo, Gaku lo abordó, dedicándole una sonrisa. "Escuche de Ryuu qué necesitabas ayuda, así que pensé que podría ayudarte. ¿Qué puedo hacer por ti?"
Esa sonrisa, esos ojos, su expresión y su voz estaban enloqueciendo a Tenn. "E-estoy bien", tartamudeo accidentalmente, pero se controló a sí mismo. "Si, pero le especifique a Ryuu solo su ayuda", suspiro y se giró para no ver más su cara, qué cada vez lo estaba poniendo más nervioso. Estaba acostumbrado a ver su rostro todo el tiempo en la facultad, pero ahora, no verlo por un par de días le estaba afectando más de lo esperado.
Gaku tarareo, "Lo sé, pero... le dije que lo acompañaría porque tenía algo importante que hacer aquí".
Escuchar eso captó el interés de Tenn, "¿Algo?"
Él asintió, "Pero es un secreto", guiño un ojo, enfatizando más su punto, cosa que molesto a Tenn por alguna razón y que este soltara un bufido en desaprobación.
"Como sea, no me importa". Tenn ignoro a Gaku, pasando de largo y yendo directamente a Ryuu, "Entonces, ¿Dónde están?". Había cosas más importantes que atender como para distraerse por Gaku.
Ryuu trago sus nervios y solo hablo, "E-Están en los juegos de infantes, ocultos detrás del tobogán"
Tenn no pregunto más y solo se dirigió al lugar mencionado, dejando al par atrás, sin importarle nada más. Descubriría al enamorado de su hermano de una vez por todas y le daría el final que merecía.
...
...
"¿No sabes porque está enojado?". Iori se mostró confundido, sin entender del todo la situación.
Riku asintió, "Ha estado así desde un par de días. No suele dirigirme la palabra y algunas otras veces pasa de largo a mi lado. No entiendo porque se comporta así conmigo, pero no me gusta, me hiere". Se encogió, abrazando sus piernas y ocultando su rostro entre ellas.
Que Tenn lo estuviera tratando de esa manera lo estaba lastimando y por más que tratara de recordar el mal que había hecho, no lo encontraba y sin eso, sus disculpas nunca serían aceptadas.
"¿Pero has tratado de hablar con tu hermano? ¿Le has preguntado al menos el porqué de su conducta hacia ti?"
Riku solo respondió con un 'no', aun con la cabeza escondida entre sus piernas.
Iori solo suspiro. Esto era algo común en su novio. En tres meses que llevaban de relación, la comunicación era un factor qué Riku siempre dejaba de lado, esto por temor a arruinar el noviazgo, por lo que, en más de una ocasión, algunos malentendidos surgieron y casi un rompimiento, pero que a pesar de todo y gracias al trabajo de Iori al enseñarle a su novio sobre la importancia de la comunicación, la relación triunfó.
"Nanase-san, ¿acaso has olvidado lo que te enseñe?", preguntó Iori, mirando expectante a su novio, quién levanto la cabeza para darle la mirada más adorable de todas.
"(¡Demasiado lindo!)". La expresión de Riku era tan adorable ahora mismo, con esos tiernos ojos mostrando rastros de lágrimas, haciéndolos ver más brillantes y expresivos, y a juego de unas regordetas mejillas sonrojadas a causa del llanto, qué Iori tuvo que contenerse a sí mismo antes de terminar mimando a su novio.
Riku sin ser consciente de eso, solo negó. "Una buena comunicación es importante, por eso debemos esforzarnos por hacernos escuchar unos a otros. Si algo no me gusta, debo decirlo. Debo expresarme sin temor", termino por decir, dejando de lado su tristeza y lágrimas. Recordar eso lo hizo sentir mejor y que encontrará la manera de resolver las cosas con su gemelo.
"Buen trabajo", Iori se inclinó para depositar un corto beso en su frente, como una recompensa por su trabajo de tener presente aún sus palabras, "Estoy seguro de que podrás hablar con tu hermano y todo volverá a ser como antes". Eso esperaba Iori, porque si no, Riku probablemente terminaría hospedándose en su casa, cosa que no le disgustaría en absoluto, pero que no podría permitirlo si quería recibir la aprobación de los Nanase. Lo último que menos quería, era dar una mala impresión a sus futuros suegros.
Riku asintió, sonriendo en consecuencia y abrazando a su novio, "Gracias, hablaré con él más tarde". Después de hablar sobre el tema, Riku sintió como una carga sobre sus hombros desaparecía y apaciguaba su corazón. Hablar ayudo bastante. Sentía que finalmente podría descansar.
Iori contento por eso, devolvió el abrazo y con el mismo amor con el que fue entregado. Permaneció así hasta que Riku decidiera en terminar el abrazo, lo cual podría ser más o menos una hora o tal vez más. Después de todo, Riku amaba los abrazos e Iori no era quién para quejarse.
Lamentablemente, el abrazo termino más pronto de lo esperado cuando una voz familiar llamo estrictamente al nombre de Riku, causando que ambos reaccionaran con sorpresa.
"¡¿Tenn-nii?!". Con pánico y nervios, Riku fue el primero en alejarse de Iori, levantándose y corriendo a prisa hacia su hermano, quién ya lo esperaba ahí, desde hace quién sabe cuánto.
Cuando sus miradas se encontraron, Riku palideció. Tenn estaba justo ahí, frente a él y probablemente lo había visto abrazado a su novio.
"¿Qu-Que ha-". Estaba tan asustado qué sus palabras difícilmente saldrían, por lo que Tenn le ahorro sus palabras.
"Siguiéndote y descubriendo tu secretito de amor. ¿Crees que no me daría cuenta?"
Riku estaba en problemas.
"Has estado actuando como un tonto enamorado todo este tiempo. Siempre pegado teléfono e ignorando todo a tu alrededor. ¿Qué acaso no te das cuenta de lo obvio que eres?". Cualquiera podía darse cuenta con solo pasar cinco minutos a lado de Riku y entender por completo la situación.
"También se sobre tus encuentros con tu noviecito ese, el cual no apruebo en absoluto y probablemente nuestros padres tampoco, así que más vale que vuelvas pronto a casa antes de que yo llegue y les cuente sobre tu secreto, ¿entendido?"
"¡¿QUÉ?! ¡¡¡NOOO!!!, ¡No puedes decirles!"
Tenn no aceptaría un no por respuesta, "Lo haré, así que despídete de ese tal novio tuyo", menciono, señalando a este último y reiterando qué se diera prisa en regresar.
Riku estaba casi por llorar, pero lo soporto y se negó a obedecerlo, corriendo hacia su novio con un plan improvisado, "¡Iori, huyamos de aquí pronto!"
"¿Eh?"
"¡Rápido!"
"¡Ryuu!".
Este apareció por el lado contrario del tobogán, tomando desprevenidamente a la pareja. "¡L-lo siento!", se disculpó anticipadamente por algo que aún no hacía, sintiéndose culpable por la situación en la que ambos terminaron.
"Buen intento, pero voy un paso adelante". No permitiría qué escaparan, no hasta que Riku obedeciera y volviera a casa.
"Tenn-nii, ¿Por qué haces esto?". Riku estaba pronto a romper en llanto, estresado por como estaban resultando las cosas. "No hice nada mal, solo estoy saliendo con mi novio como cualquier persona haría, ¿Por qué debo apartarme de su lado? ¡No quiero!". Para empezar esto no era una cita, solo era un encuentro para recibir un consejo de su novio.
"Además, ¡qué este aquí es tu culpa!". "¡Si no me hubieras ignorado toda esta semana, no estaría aquí, todo es tu culpa Tenn-nii idiota!"
No soportándolo más, Riku rompió en un fuerte llanto, asustando a más de uno por el giro inesperado de acontecimientos. "¡¡Waaaahhhh!!"
"¡¡Aaahhh!!"
"¿W-Qué hago ahora?". Ryuu sintiéndose en pánico, miro en dirección de su amigo en busca de una respuesta, pero al ver la expresión en su rostro, le hizo entender que no obtendría respuesta alguna. Tenn parecía perplejo por lo que veía, como si esto no estuviera dentro de sus planes.
Sin saber que más hacer, Ryuu solo se alejó para volver a lado de Tenn, pero mientras caminaba de vuelta, Gaku llego a su lado, revoloteando el cabello del menor a manera de castigo.
Ryuu qué lo vio, mejor guardo su distancia y espero ahí hasta que todo se resolviera. Lo que menos quería ahora era entrometerse en problemas amorosos.
"Nanase-san...". Iori se acercó a su novio, tomándolo entre sus brazos, tratando de calmarlo con palabras de apoyo y afectos. Ver a su novio llorar no le sentaba bien. "Tranquilo, todo estará bien", palmeo suavemente su espalda y frotó suaves círculos en ella, esperando que eso lo hiciera sentir, aunque sea un poco mejor. "Podemos hablar de esto con tus padres más tarde. Estoy seguro de que ellos lo entenderán".
Riku qué lo escucho, paro momentáneamente con su llanto para mirar a su novio. Sus ojos estaban rojos e hinchados a pesar de haber llorado hace nada, "P-pero si no lo entienden-n...". Escuchar sus propias palabras hacían qué quisiera volver a soltar en llanto, pero Iori lo evitó al tomar su rostro entre sus manos, obligándolo a mirarlo a los ojos. "Lo entenderán y si no lo hacen, me esforzaré aún más porque lo hagan. Y si aún así no lo aceptan, no importa, porque no dejaré de amarte Nanase-san. Por nada en el mundo dejaré de hacerlo, así que no importan los obstáculos que encuentre, no me rendiré"
"... Iori.... sniff..". Tales palabras enternecedoras llegaron directamente a su corazón, haciendo que nuevas lágrimas brotaran, esta vez de alivio y felicidad. "Te amo, en verdad te amo Iori...". Riku sonrió tiernamente, sintiéndose extremadamente rebosante de amor y agradecimiento por tener un novio como Iori.
"También te amo Nana- Riku-san", respondió tímidamente pero aun así con una sonrisa, uniendo su frente con la de su tierno novio.
El amor que sentían el uno por el otro era tan fuerte que cualquiera podría darse cuenta con solo mirarlos; incluso el mismo Tenn.
El solo verlos le hizo entender qué no importaba cuanto intentará por separarlos, simplemente no funcionaria. Riku se veía muy devoto a amar. Su sonrisa, su risa e incluso sus expresiones reflejaban más que solo un amor de adolescentes. Era un amor que era difícil de expresar en palabras y que solo por acciones era posible. Era amor real y honesto.
"¿Qué harás ahora?", preguntó Gaku a su lado, consciente del evidente amor de la pareja a solo unos metros de ellos. Parecían inmersos en su mundo, por lo que dudaba qué Tenn hiciera algo al respecto hasta este punto.
Al no obtener respuesta, Gaku lo miró y solo suspiro. Tenn se miraba algo decaído, probablemente reprochándose así mismo por el mal hecho. Gaku lo conocía bastante bien como para saber que era el caso, por lo que lo abordó desprevenidamente al despeinar y alborotar su cabello, ganándose por respuesta un gruñido de parte de su amigo.
"¡Gaku!". Tenn apartó de encima su mano y lo miro con molestia. "¿Que te pasa?". No estaba de humor para aceptar sus jueguitos tontos, no ahora y ante la situación en la que se encontraban.
Gaku lo miró fijamente, sonriendo segundos después, "Me gusta más esa cara que la anterior"
"¿Eh?"
Solo quería hacerlo sentir mejor.
"Escucha Tenn, no sé cómo sea la relación entre tú y tu hermano, pero sé que te preocupas demasiado por él y que siempre has querido su felicidad incluso por encima de la tuya, por lo que creo que es momento de que esa felicidad se la cedas alguien más para que tu puedas vivir y disfrutar de la tuya". Miro eventualmente a la pareja y su sonrisa se amplió. Con solo mirarlos, bastaba para saber que estarían bien. "Es hora de que dejes crecer a tu hermano pequeño, Tenn"
Esas palabras eran dolorosas, pero no equivocadas. Tenn sabía que algún día su hermano menor crecería y comenzaría a hacer su vida, tal y como él lo estaba haciendo, sin embargo, no estaba del todo preparado para dejar al cuidado de alguien más a su pequeño hermano. Aun así, debía hacerlo y aceptarlo, le gustara o no.
"Está bien...", suspiró, en rendición a las palabras de Gaku. Él tenía razón, por lo que no discutiría, además, necesitaba tiempo para pensar y aceptar por completo el asunto, aunque primero se disculparía con Riku antes de volver a casa.
Camino hacia la pareja, consciente de la expresión molesta qué su hermano menor le estaba enviando. Entre más se acercaba a ellos, Riku más fruncía el ceño, por lo que se paró a una distancia segura antes de que su hermano le hiciera su peor cara.
Lo miró fijamente y solo se disculpó, "Lamento mi actitud de antes, no fue la mejor. Seguirte tampoco fue lo correcto. Debí ser más comprensivo con todo esto, pero no lo fui. Supongo que no me gustaba la idea de que alguien tratara de robarse a mi hermano pequeño", fue tímido al decir aquello, pero no dejo que eso lo detuviera, "Aun así, sé que debo aceptarlo y dejarte ser feliz. Y sea lo que sea que quieras hacer de ahora en adelante no me entrometeré más". También le aseguro que no hablaría de esto con sus padres, por lo que podría estar tranquilo. Además, también se disculpó con Iori, qué entre más lo miraba, más familiar le parecía. No estaba seguro del porqué, pero algo en ese chico le era familiar.
Iori siendo consciente de la repentina atención, se presentó y confirmo sus sospechas. "Un gusto, soy Izumi Iori. Asisto a la misma escuela secundaria qué Nanase-san y durante un tiempo fui parte del consejo estudiantil"
Escuchar eso le trajo algunos recuerdos a Tenn, como cuando era el presidente estudiantil y debía encargarse de los asuntos escolares, por más aburridos y agotadores qué fueran. "¿Parte del consejo?". "Eso significa que tu...".
Asintiendo, Iori explicó que formó parte del consejo, cuando Tenn aún era parte de la institución. "Aunque solo estuve unas semanas". No lo diría, pero en realidad sólo permaneció dos semanas ahí, porque su objetivo se marchó antes de lo esperado.
Tenn se mostró curioso, por lo que pregunto más sobre ello, atrayendo también la atención de Riku y que este se mostrará interesado por conocer su respuesta.
Sintiendo sus miradas y la presión qué estás le ejercían, no tuvo más opción que decirlo, "Bueno, es algo personal, pero solo estuve ahí porque... porque Tenn-san era parte del consejo y bueno, yo quería acercarme a él y aprender lo más que pudiera sobre...", por supuesto no diría que era por su hermano menor, porque en realidad sí lo era, "sobre la... responsabilidad..."
"¿Responsabilidad?", Riku pregunto, sin entender a lo que se refería exactamente, mientras que Tenn solo lo miro, no convencido de que realmente fuera el caso.
"Mmmm... bueno, supongo que aprendiste una qué otra cosa sobre la responsabilidad, ¿no?"
"A-algo así", murmuró sin mirarlo directamente a los ojos. No quería ser tan obvio, aunque probablemente ya lo era por la forma en la que comenzaba a actuar.
Tenn era consciente de que Iori ocultaba algo, pero no profundizaría más en ello. Lo último que quería era causar otro problema, además, tal vez más tarde conseguiría la información.
"¿Es eso cierto?". Riku no lo soltaría tan fácilmente, en especial con sus adorables expresiones qué llevarían a Iori al borde un colapso de adorabilidad si este no respondía honestamente a sus preguntas. "Dime Iori, ¿Por qué querías aprender más sobre responsabilidad? ¿No siempre fuiste alguien responsable?"
Iori no soportaría más y entre susurros le explico la situación, arrastrando su vergüenza hasta terminar hecho un desastre sonrojado.
Escuchar todo lo que le decía Iori al oído, hizo que Riku mostrará todo tipo de expresiones y que un sonrojo apareciera en sus mejillas. "Owww Iori, eres tan lindo". Riku estaba tan encantado y rebosante de amor por saber la verdad que termino atrapando en un fuerte abrazo a su novio, diciéndole lo tierno y cariñoso qué era, así como lo mucho que lo quería y amaba.
El verdadero motivo por el que Iori había entrado al consejo estudiantil, no fue nada más ni menos que por Riku, la persona de la cual se había enamorado y estaba decidido a conquistar por cualquier medio posible. Incluso entrando al consejo estudiantil y tratando de entablar amistad con el hermano de la persona que le gustaba, aunque se sintiera intimidado por solo su presencia. A pesar de su esfuerzo, todo fue en vano, porque Tenn se fue y tuvo que pensar en nuevas maneras de conseguir el amor de Riku, incluso si eso significaba acercarse con toda la vergüenza del mundo y hablarle. Gracias a ese primer paso, es que logro hacer amistad con él y que meses más tarde, lograra atrapar su corazón y tomara el valor para confesarle.
Aunque al principio fue difícil para Iori, pensando y usando todo tipo de estrategias y planes para enamorar a Riku, al final todo su esfuerzo lo valió. Consiguió confesarse y estar en una relación con la persona que le gustaba. Y más feliz, no podría estar.
Ellos solo continuaron abrazándose, perdiéndose en su mundo de amor e ignorando todo a su alrededor, y Tenn que era consciente de eso, decidió en que sería mejor dejarlos y volver junto a sus amigos. Además de no querer seguir presenciando eso.
"Me alegra que todo se resolviera con tu hermano Tenn". Ryuu estaba contento de que todo terminará de buena manera y que no tuviera que recurrir a algo que no quisiera.
Tenn solo asintió, "Lamento meterte en este embrollo Ryuu. Otro día te lo recompensare".
"¿Qué hay de mí?". Gaku preguntó, consiguiendo su atención y que Tenn le diera una mirada de disgusto.
"Nadie te invitó. No te daré nada, así que piérdete". Sus palabras eran venenosas, pero no afectaron en nada a Gaku y a su insistencia de conseguir algo a cambio.
"Entonces iré directo a tu casa y hablaré con tus padres para decirles sobre el secreto de tu hermano y sobre como tú también lo sabias, pero decidiste no decirles"
"¿Qué? / ¡¿Qué?!"
Tanto Tenn como Riku qué escucho a la distancia, miraron a Gaku con incredulidad y pánico.
"Tu...", Tenn quería golpearlo, pero estaban en un lugar público y lo menos que quería es que alguien los hiciera virales y terminara expuesto en Internet con una mala fama.
"¡No les puedes decir, por favor!", suplicó Riku, ya estando al lado de su hermano, tratando de convencerlo y casi chantajearlo con dulces y algunos secretos de su hermano.
Tenn le dio un golpe en su frente, callándolo y amenazándolo con exponerlo si hablaba de más, a lo que Riku solo pudo asentir con timidez y enviarle una mirada de lastima para que hiciera algo respecto a su amigo.
Toda esta situación se había desarrollado a causa de él y si no hacía algo, no solo cargaría con la culpa de que la relación secreta de su hermano se revelara, sino también con el trato frío que Riku le daría a consecuencia de eso.
Suspirando, Tenn no tuvo otra opción, "Bien, ¿Qué es lo que quieres?". Prefería ceder antes que arruinar la relación con su hermano.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Gaku, "De acuerdo, pero no puedes negarte, ¿entendido?"
Tenn le dio una expresión qué reflejaba totalmente su desacuerdo, sin embargo, sus palabras dijeron lo contrario, "De acuerdo". No era como si tuviera opción de todas maneras.
"Bien, entonces tengamos una cita"
"...."
Todo quedo en silencio.
Tenn pensó haber escuchado mal, "Disculpa, ¿qué?"
"Una cita. Hoy a las 8:00 p.m., iré a recogerte, así que pide permiso a tus padres. Te llevaré de vuelta antes de la medianoche".
"..."
Tenn estaba perplejo. Más bien, no estaba entendiendo nada.
"Una cita... eso significa que tu...". Riku no era estúpido y fue el primero en entenderlo, ganándose un asentimiento de Gaku y este terminará por aclararlo.
"Lo que quiero decir es que me gustas Tenn, y quiero salir contigo, no como amigos, sino como algo más". Fue tan directo al decirlo y sin una pizca de vergüenza, qué dejo boca abiertos a todos y a Tenn con un sonrojo apareciendo por todo su rostro.
"¡¡¿Qué?!!", Riku estaba sin poder creerlo y enfrentando a Gaku le exigió una explicación al respecto. Quería saber a qué se refería con toda esa confesión y que era lo que estaba tratando de hacer.
Iori alarmado fue a sujetar a su novio, tratando de calmarlo y diciéndole que no debería meterse en asuntos ajenos.
"Pe-pero Iori, me van a robar a mi hermano, no quiero eso", Riku casi solloza, no queriendo que alejaran más a Tenn de su lado. La escuela se llevó a su hermano y lo soporto, pero que alguien llegara y quisiera llevárselo con todo y su corazón, lo hacían sentir aún más triste. Tenn se alejaría más y más.
Iori suspiró y trato de explicarle qué todo estaría bien, además le dio el recordatorio de que eso es lo que él estaba haciendo con Tenn en estos momentos, al ser alejado por alguien más, en este caso él mismo Iori.
"¿¡Que!?". Entender eso hizo reaccionar a Riku y que corriera hacia su hermano, soltando todo tipo de disculpas y palabrería de que nunca más lo dejaría de lado y que no permitiría que el encanto y dulzura de Iori lo distrajera más.
"Nanase-san...". Ahora Iori se cuestionaba en si fue una buena o mala idea decirle eso.
Tenn por su parte estaba tan inmerso en la confesión anterior qué ignoro por completo a Riku. Ahora tenía un problema aún más grande y no estaba seguro de que hacer.
"Yo...", intento esclarecer sus pensamientos y hablar sobre la confesión, pero el solo ver y encontrarse con la mirada de Gaku, causó qué todo empeorará. Si Tenn ya estaba rojo de la vergüenza, el mirar directamente a Gaku hizo qué echara humo por la cabeza y saliera huyendo cobardemente de ahí, sujetando y arrastrando a Riku consigo.
Tenn necesitaba estabilizarse y tranquilizarse antes de dar una respuesta y el único que podría ayudarlo ahora era Riku.
...
..
Bastó una carrera de tres cuadras para que Riku terminará colapsando y Tenn finalmente se detuviera. Había estado tan nervioso y distraído qué ni siquiera los gritos de su hermano lo despertaron hasta que este tropezara y se convirtiera en un peso muerto.
"L-lo siento, no me di cuenta...". Tenn se arrodilló, palmeando suavemente la espalda de Riku, a modo de que eso fuera de ayuda alguna con su condición. Riku estaba tosiendo y tratando de recuperar algo de aliento, intentando levantarse a pesar de que sus piernas no querían.
El corto pero intensivo trayecto lo había afectado más de lo esperado, sintiéndose hasta mareado y con algunas náuseas. "E-estoy bien, s-solo necesito sentarme", dijo, en un esfuerzo de que algo que no fueran palabras salieran de su boca.
Tenn miro con preocupación a su hermano e intento remediarlo buscando un lugar para descansar. Ahora se encontraban en vías públicas, puesto que su recorrido fue más allá del parque en donde se encontraban. Necesitaba encontrar un sitio donde Riku pudiera descansar y recuperar el aliento.
Miro a la distancia y no muy a lejos noto una banca. Estaba vacía y bajo un árbol lo suficiente frondoso como para cubrirlos del sol. Era el lugar apropiado para descansar un rato.
Tomo a Riku entre sus brazos y con cuidado lo llevo hasta ahí, evitando hacer movimientos bruscos qué le causarán mareos. Tenn era consciente de como la condición de su hermano podría deteriorarse con algo de ejercicio intensivo, por lo que en todo momento tuvo cuidado de no empeorar su condición.
Al llegar ahí, bajo a Riku y se cercioro de asegurarse de que su hermano estuviera bien. Recibir un asentimiento de Riku lo hizo suspirar de alivio y que consecuentemente se tumbara a su lado, liberándose de toda preocupación.
La próxima vez sería más cuidadoso de no cometer tal tontería.
"Te-Te dije que te detuvieras uf... Tenn-nii idiota". Riku aun se recuperaba, pero eso no impidió qué arremetiera contra su hermano. No solo fue arrastrado al borde del colapso, sino que también fue interrumpido y alejado de su novio con quién se encontraba muy cómodo y feliz. Que su hermano apareciera esa tarde y arruinara casi todo, no lo tenía muy contento.
Tenn por su parte frunció el ceño. No recordaba que su hermano tuviera tal comportamiento. "Vuelves a llamarme así y les diré a nuestros padres sobre tu noviecito"
Fue una advertencia y Riku sabía que debía acatarla. Ese tono era una señal de que no estaba bromeando.
"Lo siento, no lo volveré hacer". Solo se resignó, con un puchero y sin decir más.
Tenn tomo su disculpa a cambio y se relajó momentáneamente en su lugar para calmarse de toda la agitación anterior. Riku estaba bien ahora y eso era lo importante o eso se hizo creer, porque recuerdos de minutos atrás volvieron a él cuando se tranquilizó por completo, haciéndolo sonrojar al recordar la confesión de su amigo y amor no correspondido. Aunque lo último ya no era el caso.
Nunca imagino que su deseo de ser correspondido por Gaku se hiciera realidad. Siempre pensó que él y Gaku no eran nada compatibles y que su amor no funcionaria, pero ahora la realidad le estaba mostrando lo contrario a lo esperado y Tenn no estaba muy seguro de que hacer con eso. Después de todo, era la primera vez que algo así le sucedía.
Y como si Riku fuera capaz de leer sus pensamientos, le preguntó sobre esa persona y lo que haría ahora. "¿Quién es?", "¿Te gusta?". "¿Vas aceptar?", preguntó sin contenerse, con cierto nerviosismo y expectación por saber su respuesta. Siempre supo que su hermano era popular y que recibía confesiones a diario en el pasado, pero nunca se enteraba en como terminaban.
Tenn nunca se había mostrado accesible cuando Riku tocaba esos temas, normalmente le respondía con respuestas cortas o simplemente silenciosas con tal de ignorar y evitar los momentos incómodos que siempre le causaban las confesiones. Nunca hablaba ni compartía nada respecto a ello y eso por cuestiones de privacidad y porque Tenn en realidad nunca sintió o experimento amor hacia esas personas que le confesaban, por lo que no veía caso alguno en compartir algo que no tenía importancia para él. Podría sonar cruel pero no se mentiría a si mismo ni a su corazón por cómo se sentía.
Además, hasta este punto, Tenn sabía que no podría continuar escondiendo lo que guardaba su corazón, por lo no se molestó más por ocultar sus sentimientos y se sinceró. Eso y que su cabeza estaba hecha un caos como para pensar en alguna forma de evitar el tema. "Su nombre es Gaku, es mi compañero de clases. Lo conocí el semestre pasado. Al principio chocaba demasiado con él y lo odiaba, pero... no se cuando paso, qué toda relación anterior con él cambio y en algún momento termino gustándome...". Sus mejillas se sonrojaron al admitirlo. Gaku le gustaba, eso lo tenía en claro, pero compartirlo con alguien y encima que fuera su hermano menor solo lo avergonzaba más.
"Yo...yo no se que debería hacer, qué me confesara me tomo por sorpresa. Jamás creí que me correspondería. Pensé que este sentimiento solo se convertiría en un recuerdo de mi juventud, de que alguna vez ame a alguien...". No creyó que su amor seria correspondido, por lo que su mente no podía imaginar más allá de eso, un mundo donde él y Gaku se convirtieran en pareja y comenzarán a salir. Eso solo era un sueño para Tenn. Que ese sueño estuviera por convertirse en realidad ahora, solo causaba qué su corazón latiera a prisa y su mente fuera todo un lío.
"No se que debería hacer, incluso ahora puede que Gaku me odie. Prácticamente hui de ahí y lo deje plantado, tal vez ya no quiera nada conmigo y-". Tenn estaba entrando en pánico y eso comenzó a preocupar a Riku, y que este terminará tomándolo de los hombros y sacudiéndolo para que reaccionara y se calmara.
"Tranquilízate Tenn-nii. No creo que el piense eso, si él te confesó es porque le gustas y no creo que por salir corriendo dejes de gustarle menos". Riku le sonrió amigablemente, tratando de calmarlo aunque sea un poco. No estaba del todo seguro si esas palabras aplicarían para ese sujeto llamado Gaku, pero al menos para él e Iori, eso era algo que definía muy bien su relación.
"Si una persona en verdad te ama, entonces amara todo de ti, incluido tus defectos". Riku no pudo evitar sonreír y mostrar calidez y sentimiento en su expresión al recordar aquel hermoso encuentro en donde su novio le expreso sinceramente sus sentimientos, diciéndole esas palabras a su persona y haciéndolo llorar frente de un par de niños que transitaban de regreso a casa después de la escuela y que terminarán acusándolo por creer que lo estaba molestando.
Una risa risueña salió de sus labios al recordar esa parte. Después de eso tuvo que consolarlo con un par de besos y abrazos para hacerlo sentir mejor.
Tenn sin entender el porqué de esa risa, solo lo miro con extrañeza. Tal vez el amor lo había golpeado más duro que a él.
"Así que pienso que no deberías agobiarte demasiado. Sería bueno si hablaras con él y le dieras tu respuesta. Además, dejarlo así podría no solo lastimarlo a él, sino a ti también". No era un experto en el amor, pero tampoco un tonto y si algo había aprendido con su relación, era la importancia de una buena comunicación con tu pareja.
"De acuerdo...", respondió, aunque no se sintiera muy seguro de eso. Tenía dudas pero debía afrontar la situación le gustara o no. Además, dejar todo así, tampoco era una buena opción. Eso probablemente arruinaría más su relación.
"Entonces, ¿deberíamos volver?". Tenn sonrió, como una manera de soltar sus preocupaciones y temor del momento. No era como si funcionará pero al menos no luciría tan tenso y asustado cuando se reuniera con Gaku.
Sonriendo a cambio, Riku tomo su mano y asintió.
Podía comprender el sentimiento de Tenn ante tal paso y lo aterrador qué podría ser el recibir una confesión, pero si algo entendía Riku a la perfección, es que mientras el amor fuera más fuerte que el temor, entonces el amor seria el vencedor.
Sentir el contacto y cercanía de Riku, lo hizo sentir mejor y que su corazón agitado se tranquilizara. Tenn no estaba solo, tenía a Riku a su lado y eso le daba valor y confianza para enfrentarse a lo que fuera.
Caminaron de regreso al parque, transitando cuadra por cuadra, hasta llegar a su destino. Los nervios solo aumentaban en Tenn al dar un paso más, recordándole qué el reencuentro con su enamorado estaba cerca de suceder. Aún así, mantuvo la calma y cada vez que un pensamiento intrusivo aparecía ante él, Riku intervenía y le recordaba una vez más que todo saldría bien.
Cuando llegaron ahí, Gaku fue el primero en acercarse y preguntarle si esta bien. Que Tenn saliera corriendo lo había asustado, pensando en que su confesión no había sido de su agrado.
Tenn se sorprendió por su reacción, esperaba que Gaku estuviera molesto o tal vez decepcionado, pero en cambio estaba preocupado por él y eso lo hizo sentir cálido. Era un gesto lindo de su parte y que no puedo ocultar. Escuchar su tono preocupado pero suave hizo qué sus mejillas se mostrarán con un leve tono rosado.
"Estoy bien, mas importante, quiero hablar contigo, ¿Podemos?", preguntó tímidamente. Sus mejillas solo enrojecieron al decirlo, causando que incluso Gaku se sonrojara y entendiera al instante.
"S-si. ¿Te parece si hablamos por allá?", señaló cualquier dirección, con tal de no perder de vista la linda expresión de Tenn. Era rara de ver y no quería desperdiciar la oportunidad de seguir admirándola.
Tenn asintió y dando un vistazo a su hermano, este asintió y le susurro palabras de ánimo. "Tú puedes".
"Bien", con una pequeña sonrisa, se despidió de su hermano y fue junto con Gaku a un lugar apartado.
..
..
Más tarde ese día...
La hora por la que Tenn esperaba ansiosamente finalmente había llegado. El reloj en la pared de su casa marcaba las ocho en punto, lo que significaba qué su cita estaba por comenzar.
Después de todo el alboroto de esa tarde, Tenn y Gaku conversaron y aceptaron sus sentimientos, comenzando con su relación de más que solo amigos. Al principio fue algo incómodo y raro de aceptar para Tenn pero una vez que habían transcurrido un par de horas, todo sentimiento extraño se había ido, sin embargo, no significó qué nuevos sentimientos y emociones no aparecieran y le estuvieran complicado a Tenn su existencia.
"Tu tranquilo Tenn-nii. Todo saldrá bien". Riku lo animo una y otra vez, tratando qué este dejara de ir y venir de un lado a otro por toda la entrada de la casa. Entendía que su hermano estuviera nervioso pero necesitaba que dejara de caminar por toda la entrada sino quería que sus padres sospecharan de él.
"Mejor esperemos afuera. Algo de aire fresco te vendrá bien", sugirió y lo empujó hasta la salida, a pesar de que este se negará por cualquier tonta razón, con tal de no enfrentar aun su destino.
Tenn había aceptado a Gaku y con eso su cita de hoy por la noche, así que no tenía otra opción que hacerlo sino quería arruinar las cosas.
"Tenn-nii. No te pongas nervioso. Debes mostrarte confiado. No puedes dejarte intimidar"
No era que Tenn no lo intentará, pero estar en la situación en la que se encontraba se lo dificultaba. "¿Tu no estabas nervioso en tu primera cita?". Si Riku realmente lo comprendía, entonces sabría que el corazón a veces no se puede controlar cuando estas por reunirte con esa persona especial.
"Mmm bueno...", Riku dudaba en si responder o no, mostrándose algo tímido y avergonzado por su pregunta. No era como si nunca hubiera experimentado esa sensación antes, era solo que aun no la vivía como tal.
"Nunca he tenido una cita antes...", murmuró, no queriendo que su hermano lo juzgará por eso.
"¿Qué-"
"N-no no me malinterpretes, es solo que Iori no siempre tiene tiempo. Normalmente esta ocupado con los estudios y el trabajo. Además también debo estudiar arduamente y hacer tareas, así que no es solo él, yo también". Explico como eran las cosas en su relación y como resolvían el asunto de citas con solo encuentros. Debido al horario ocupado de Iori y a la sobre protección de la madre de Riku, no permitiéndole salir por mas de dos horas; ambos decidieron en recurrir a cortos encuentros en sus tiempos libres, los cuales habían resultado agradables y divertidos, como si de un juego de niños se tratara. Por lo que el tema de las citas no era algo de importancia mientras hubiera dichos encuentros. Aunque Riku no negaría que le gustaría tener una en alguna momento.
"Pero bueno...", suspiró de cansancio. Haber aclarado eso fue algo complicado de explicar, considerando que a quién se lo explicaba era a su hermano.
"A pesar de que no he tenido una cita, puedo decirte que también he pasado por eso. Sentirse nervioso es algo normal, así que lo único que puedes hacer en esos casos es solo pensar que todo saldrá bien". Era lo que Riku siempre pensaba cuando salía con Iori, aunque siempre terminaba olvidándolo cuando pasaba tiempo con él. Habría estado mas concentrado en lo guapo y lindo que era mas que en pensar que todo podría arruinarse.
"...Que pésimo consejo"
"¿¡Qué!?"
Tenn se equivoco al preguntarle. Olvidaba que su hermano aun era un inexperto en relaciones.
"Como sea, al menos esta conversación ayudo a calmarme un poco".
Riku solo le saco la lengua.
Entonces sin que lo esperarán venir, el príncipe de Tenn había llegado, luciendo una camiseta de manga larga, fajada entre sus pantalones de vestir, acompañados de un par de zapatos a juego y un reloj de plata en su muñeca izquierda.
Verlo así hizo que el corazón de Tenn latiera y dejara de prestar atención a cualquier otra cosa que no fuera el hombre frente a él.
"Hey Tenn. Lamento la demora". Gaku se acercó a los gemelos, disculpándose tan pronto como vio a Tenn. "Me perdí un poco con la ubicación, pero al final lo logre. ¿Estas listo?"
Estaba tan anonado con la vista frente a él que si no fuera por Riku que le dio un golpecito a su costado, no hubiera reaccionado a tiempo, "S-si, vamos", tartamudeo un poco, pero se recompuso al instante.
Gaku solo sonrió y estiró su mano esperando a que Tenn la tomará. Ver eso causó que la calma que Tenn había logrado momentos atrás se esfumara y los nervios resurgieran, así como la vergüenza y el miedo. Él no estaba preparado para dar ese paso, no aún y el estar en un conflicto interno en un momento tan crucial, no era nada bueno para la primera cita.
Riku que miraba la escena, comprendió al instante y dio el empujón que su hermano necesitaba, pero no de la mejor forma. El pánico por pensar en alguna manera de ayudar a su hermano, lo hizo actuar imprudentemente y que se fuera mas allá de sus manos, al empujar inesperadamente a Tenn hacia el frente.
Por suerte Gaku habría reaccionado a tiempo como para atraparlo y mantenerlo entre sus brazos, hasta que se cerciorara de que Tenn estuviera bien.
No era algo de que preocuparse. Tenn estaba bien e incluso el mismo se lo confirmo apartándose de él y mostrándole que nada había sucedido.
Lo ocurrido fue inesperado, si, pero nada que no pudiera manejar.
Tenn se disculpo con Gaku antes de girarse para mirar a su hermano y enviarle una mirada feroz, qué no necesitaba de palabras para expresar su sentir.
Esa mirada bastó para que Riku huyera de la escena y entrará apresuradamente a casa, mientras le deseaba lo mejor del mundo y cerraba con un fuerte portazo la puerta.
Tanto Tenn como Gaku quedaron estupefactos y muy en su interior, Tenn quería hacer pagar a su hermano, pero tendría que esperar para hacerlo porque pocos segundos después la voz de su madre se escucho al interior, sonando muy molesta y preguntando que era lo que estaba sucediendo.
Eso alarmó a Tenn y que actuara de prisa, llegando al lado de Gaku y tomándolo torpemente de la mano, arrastrándolo todo camino fuera de su casa antes de que alguien los descubriera.
Si su mamá se enterara no sabría que hacer, probablemente morir de la vergüenza. Su madre a veces podría ser muy intrusiva en algunas cosas y su vida amorosa no era la excepción.
Además, si llegarán a descubrirlo no dudaría en vengarse de Riku. El había hecho demasiado ruido cuando habían prometido que todo se llevaría bajo silencio. Lo único que Tenn le había dicho a su madre era que saldría con unos amigos y volvería mas tarde, solamente para no levantar sospecha, porque sabia que su madre era muy perceptiva cuando se trataba de sus hijos. Pero ahora que Riku había atraído tanto la atención, su madre podría atraparlos y comenzar a sospechar, y para cuando el volviera, seria molestado y bombardeado con preguntas incómodas, hasta que su madre obtuviera lo que quería.
Pensar en siquiera lo último hizo que Tenn gimiera de vergüenza. No quería ni imaginarlo.
Gaku percibiendo su ansiedad, pregunto si algo estaba mal. "¿Sucede algo?"
"¿Eh?. No, no, nada...". Para cuando se percató en donde y con quién estaba, Tenn detuvo su tren de pensamientos.
Estaban a mas de una cuadra de su casa ahora, estando completamente solos en la oscuridad de las calles y aun sosteniéndose de la mano. Había estado demasiado inmerso en si mismo que ignoro todo lo demás, haciéndolo sentir mal por estar pensando en otras cosas en vez de en su cita.
Estaba preocupado y atemorizado no por salir con Gaku, sino por los de su alrededor y el que dirían. Darse cuenta de eso le esclareció el porqué nunca antes se había confesado a la persona que le gustaba.
No era Gaku, era él quién pensaba mas en los demás que en si mismo. Y una vez lo comprendió, todo temor y ansiedad que había estado sintiéndose durante los últimos meses solo desapareció.
"¿Tenn?"
Gaku lo llamó al ver que Tenn no había hablado más. Creyó que estaba bien después de preguntarle, pero al parecer no era el caso.
"¿Te sientes bien?". "¿Quieres volver?". No se opondría si el querría volver y posponer su cita. Recién comenzaban con su nueva relación y podría comprender si Tenn aun no se sentía listo.
Pero la respuesta que obtuvo fue algo diferente.
"Gaku, tengo algo que decirte". Ahí estaba Tenn, frente a él y mostrándole una mirada firme y determinada, como si estuviera a punto de confrontarlo en una batalla y preparado para dar el primer golpe.
Gaku solo pudo responder con un "¿S-si?", algo torpe por el cambio de actitud de Tenn. Normalmente cuando Tenn se presentaba así cosas buenas no podrían suceder. Eso por las veces en que estuvo presente, como cuando Tenn entro en una discusión por la última dona en la cafetería o cuando alguien quería coquetearle y lo único que recibió a cambio fue un puñetazo. Aunque fue bueno que reaccionara así y alejara a futuros pretendientes, era un punto a favor para él. Sin embargo y ahora que lo pensaba mas a fondo, no era nada agradable que te dieran un puñetazo, mas aun si el podría ser la próxima víctima.
Era más, ¿no le habrá coqueteado accidentalmente y ahora quería reprochárselo? Pero eso no podría ser el caso, después de todo, también le gustaba a Tenn, ¿cierto?
Ahora era el quién estaba en un conflicto interno, preguntándose a si mismo si le gustaba o no a Tenn. Y si no era el caso, ¿Por qué acepto salir con el? ¿Acaso lastima? ¿O acaso trataba de solo burlarse de él?
Estaba en un gran lío mental qué no lo llevaba a nada mas que a calentarse la cabeza y a que pensara en el peor final posible. Y hubiera continuado así si no fuera por Tenn que lo trajo de vuelta a la realidad al decirle la respuesta que tanto necesitaba.
"Me gustas"
"Yaotome Gaku, me gustas".
Escuchar a Tenn lo dejo en un completo estado de silencio y de incredulidad. Sus dudas se disiparon momentos después, despejando su cabeza y aliviando su corazón. Pero una vez analizó las palabras dichas, su corazón se alboroto y su mente volvió a ser un lío, pero esta vez en un buen sentido.
"(¡Entonces realmente le gustó!)". Gaku estaba tan feliz que probablemente ignoro el hecho de que ahora estaba sonriendo como un tonto.
Tenn rio al verlo así, disipando su vergüenza después de confesarle al chico del que se encontraba enamorado.
Gaku se sonrojo, "No puedo evitarlo. Saber que le gustó al chico que me gusta me hace feliz".
Era momento de que Tenn se sonrojara y se encogiera de hombros al escuchar tales palabras. No era un secreto para Tenn lo honesto y directo que podría resultar Gaku algunas veces, pero ahora que se encontraban en una relación, Tenn temía por su corazón.
"C-como sea, ¿A dónde iremos ahora?". No podría ver su rostro por mas tiempo o su cara terminaría completamente roja. Necesitaba calmarse y apagar sus nervios si quería sobrevivir siquiera a su primera cita.
"Oh, pensaba que podríamos ir al cine y mas tarde dar un paseo en el parque cerca ahí. Por lo que sé, habrá un evento especial de luces por navidad", respondió Gaku y saco su teléfono para revisar la hora. "El evento inicia a las 10:30. Si nos apresuramos, podemos tomar la función de las 8:50". Aún les quedaban treinta minutos para llegar.
Tenn tarareo, "¿Qué función?"
"Apocalipsis zombie"
"¿En plena época del año?"
"¿Prefieres una película romántica entonces?". Gaku lo miro burlonamente.
Tenn solo sonrió. Al menos Gaku se esforzó por recordar sus gustos. "Los zombies están bien"
"Bien, entonces apresuremos". Ofreciendo su mano y una sonrisa, Gaku espero a que Tenn le correspondiera, algo que esta vez no demoro en hacer.
"Démonos prisa", respondió, dando el primer paso, siendo seguido por Gaku, hasta abrirse un camino.
Su trayecto no fue nada silencioso ni aburrido. Tenían mucho de que hablar y compartir si querían saber lo suficiente uno del otro.
Les esperaba una larga noche por delante, así que tratarían de disfrutarla y aprovecharla al máximo.
.....
....
"Me pregunto cuanto mas tardará Tenn-nii". Riku miraba ansioso por la ventana cada cinco minutos, acechando el regreso de su hermano. Quería atraparlo tan pronto entrará a la casa para preguntarle sobre como había ido su cita.
Desde que Tenn se había ido, Riku no se había apartado de la sala de estar, entreteniéndose con el teléfono o mirando la televisión, con tal de que el tiempo transcurriera mas rápido y evitará aburrirse. Al final eso funcionó, porque terminó conversando con su novio por un buen rato y mirando un par de películas mientras esperaba.
Ya era pasado de las diez y no había señal alguna de Tenn, cosa que enfurruñaba a Riku puesto que su hora de dormir estaba cerca y una vez su madre comenzará a llamarlo, sabia que no podría negarse.
Espero por veinte minutos más, pero el no llegó y para entonces su madre ya lo llamaba para que fuera a la cama.
"Mamá, ¿puedo ir a la cama mas tarde?". "Solo por esta vez". Riku trató de conseguir mas tiempo, convenciendo a su madre con sus encantos y par de ojos de cachorros.
Su madre que salía de la cocina, después de terminar de ordenarla, lo miro sin gracia. "No. Conoces las reglas, ahora a la cama". No se lo repetiría una segunda vez y Riku fue obligado a alistarse para ir a dormir.
Riku no pudo objetar a eso, porque conocía como era su madre cuando se trataba de él. Ella solo quería protegerlo y cuidarlo, además priorizaba su salud por encima de cualquier otra cosa.
"Um...", respondió y escuchando a su madre, subió las escaleras para irse a cambiar y cepillarse los dientes.
Quería esperar a que Tenn volviera, pero no quería recibir un arresto domiciliario por eso. Él solo pensar que podría transcurrir una semana entera sin ver a Iori lo hacia sentir triste y con ganas llorar. En definitiva no se arriesgaría a que eso sucedería.
Además, aun podría esperar a que volviera sin necesidad de quedarse en la sala. Estar ahí era solo como una medida para que no escapara de ser bombardeado con sus preguntas.
Lo esperaría en la habitación, en su cama y fingiendo dormir, esto para que su madre no sospechara cuando fuera a revisar la habitación, solo para cerciorarse de que su hijo estuviera dormido.
El plan improvisado de Riku era infalible, siempre y cuando no terminará quedándose dormido en el proceso, cosa que sin duda alguna sucedió y que no despertará hasta que un ruido de algo cayendo lo terminará haciendo en su lugar, alertándolo y que mirara en dirección de lo que fuera que habría sido eso.
No era fácil de percibir, pero una figura se encontraba a poca distancia de su cama, mostrando una pose algo extraña. Al tratar de forzar mas su visión, se dio cuenta de que se trataba en realidad.
"Lo siento, hice demasiado ruido, ¿no?". Con una voz baja Tenn se disculpo y fue directo a su cama, no queriendo hacer mas ruido para no despertar a sus padres.
"Tenn-nii...", solo murmuró, sintiéndose confundido por despertar tan repentinamente. Cuando su mente se aclaró un poco, decidió echar un vistazo a su teléfono para ver la hora que era. Ver que la hora era pasada de la medianoche causó que Riku se atragantara con su propia saliva.
"¡¿Acabas de llegar?!", susurró, manteniendo su tono sorprendido lo mas bajo que pudiera. No podía creer que hubiera regresado tan tarde a casa.
"Algo así", susurró de vuelta, sintiéndose tímido y nervioso por su respuesta. Había estado conversando demasiado tiempo con Gaku después del paseo al parque y abrazándose y besándose con él detrás de los arbustos, que no se percato de cuanto tiempo había pasado.
Estaba tan concentrando en dar y recibir afecto con su novio, que olvido que estaba de vuelta a casa y debía respetar un horario.
"Bien, entonces ¿Qué tal fue tu cita?".
"¿Todo salió bien?"
Tenn podría decir que fue excelente y mejor de lo esperado, pero no se lo diría de esa manera. "Bien, fue divertida". Una respuesta simple debería bastar para saciar algo su curiosidad, pero no fue el caso, porque Riku no estuvo del todo satisfecho.
"¿Se besaron?"
Ahora Tenn era quién se atragantaba con su propia saliva. Preguntar eso era personal.
"¿Para que quieres saber eso?", le cuestionó Tenn y tomando lugar en su cama, se recostó y cubrió con la manta. Su cara probablemente estaba roja por la pregunta y no quería que Riku se diera cuenta y obtuviera su respuesta.
La luz en la habitación era baja pero las ventanas estaban abiertas y dejaban entrar luz lunar.
"Tu dijiste que tu cita fue divertida, es de suponer que se besaron". Riku podría saberlo porque el fue igual con su novio. En todos sus encuentros siempre se divertía y casi siempre se abrazaba y besaba con él. Era normal que algo así sucediera cuando estuvieras con tu pareja.
Tenn solo se cubrió el rostro por la vergüenza. Riku no estaba equivocado. Se besaron y mas que eso. Pero jamás podría decírselo a su hermano, porque estaría dando un mal ejemplo a seguir.
"¿Y como sabes eso?"
"¿Qué acaso siempre te andas besando con ese tal Izumi o qué?".
Lidiar con las preguntas de Riku lo estaban acalorando y no queriendo continuar así, decidió en revertir la situación a su favor.
El silencio a cambio fue respuesta suficiente para entender que era el caso. Aunque no era algo quería saber.
"A- a veces". Riku había respondido de igual manera, a pesar de que Tenn ya sabia la respuesta. "P-pero siempre son besos castos y cortos", murmuró ahora sintiéndose avergonzado por lo que decía. Era la primera vez que hablaba con alguien mas que no fuera su propio novio sobre el tema de los besos.
"Y a-ad- adictivos...". Eso último lo sonrojo hasta el cuello, causando que buscará refugio entre su manta y almohada. No podía creer que se atreviera a decirlo. Eso era un ultra secreto para si mismo.
Tenn se sintió completamente identificado al escuchar eso último, sintiendo su cara arder. Justo cuando se besaba con Gaku, pudo sentir lo dulce y agradable que eran sus labios contra los suyos, causándole casi una dependencia de besarlo cada cinco segundos.
Era inimaginable para Tenn que algún día pensara en que los besos de Gaku podrían ser tan adictivos y sensuales.
"E-en fin. Que bueno que te divertiste. Eso es lo importante". Riku intento de disipar su nerviosismo, prefiriendo cambiar el tema por otra cosa menos vergonzoso, como hablarle sobre su día y sus intentos por mantenerse ocupado mientras volvía.
A Tenn le pareció bien eso, porque no estaba seguro de querer seguir hablando sobre temas algo íntimos y personales, menos con su hermano menor, por lo que fue presto a escuchar y conversar con él.
No sabían cuanto tiempo transcurrió desde que comenzaron ha hablar, pero ante la falta de palabras y ánimos, podían entender que no menos de una hora.
"Veo...", Tenn respondió, sin la suficiente energía para responder con algo más. Sus ojos estaban por cerrarse en cualquier momento.
"Tal vez... mañana invite... a Iori a casa...". Riku había respondido, con espacios entre sus palabras, a causa de la somnolencia que lo avecinaba. Quién sabe que hora era, pero Riku podía estar mas que seguro que era mas allá de su hora de dormir.
El sueño lo estaba venciendo y Riku no era quién para negarse a él, por lo que en un bostezo termino con su conversación, deseándole sus mejores deseos para con su nueva relación, así como diciéndole sobre lo mucho que lo amaba y rezaba por su felicidad; rindiéndose por completo ante la comodidad de su cama y quedándose dormido.
Tenn no pudo responder a tiempo, por lo que solo sonrió y cerró sus ojos. El también quería desearle lo mejor y decirle lo mucho que lo amaba, pero debido a que Riku ya se encontraba dormido, prefirió esperar hasta el día siguiente.
Unos minutos después bastaron para arrastrar a Tenn en un profundo sueño y que al igual que Riku, terminará completamente rendido.
A pesar de que su conversación no fue terminada, tanto Tenn como Riku sabían que podrían continuarla en otro momento, era más, hasta podrían conversar de algo más que solo sus días. Como ambos tenían pareja ahora, no significaba que no pudieran compartir algo sobre sus novios y unos que otros consejos.
...
...
