Actions

Work Header

Silencio

Summary:

Es de noche, Keita duerme plácidamente en su cama. Las necesidades están más presentes que nunca y Kagome e Inuyasha solo quieren asegurarse... De no hacer ruido.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

—No, Inuyasha...

—Solo un poco.

—... Para.

    Sus poca o nula resistencia era acallada por los constantes besos de su compañero. Kagome cerró los ojos dejándose llevar por la placentera sensación de la cálida lengua masculina invadiendo su boca con sutileza, suavemente, lentamente. Dejando que ambos disfrutasen del íntimo contacto. Un contacto que llevaban tiempo negándose el uno al otro. Entreabrió sus labios para darle un mejor acceso y ambos ladearon la cabeza. Coordinándose como solo ellos sabían hacerlo, como la experiencia marital les había enseñado a lo largo de los años. Kagome dejó salir un profundo suspiro cuando sintió la dureza del hanyou presionarse con insistencia contra su entrepierna. Su próximo jadeo pareció sincronizarse con el repentino movimiento de sábanas en la habitación contigua y la sacerdotisa abrió los ojos de golpe, haciendo que sus párpados doliesen por la rapidez espontánea.
    
—Keita sigue durmiendo —lo oyó susurrar mientras mordisqueaba juguetonamente su cuello intentando distraerla—. Solo se movió un poco debajo de las mantas. Es todo. Relájate.

    Kagome volvió a tensarse como al inicio. No podía concentrarse en las caricias de su esposo. Su mente estaba hiperconsciente de que a solo unos metros, justo detrás de la delgada pared de madera, se encontraba su pequeño durmiendo. En este momento sus audición humana estaba mucho más agudizada que la de su esposo. Expectante a cualquier sonido que proviniera de alguien que no fuesen ellos dos.
    
    Las mordidas gradualmente se convirtieron en lamidas, en succiones sugerentes y estimulantes que la hacían arrugar las sábanas bajo la yema de sus dedos mientras apretaba los labios intentando regular su respiración para que no se oyese extraña. Aquello pareció divertir a Inuyasha, quien la mordió y succionó con mayor fuerza que antes. Arrancándole un quejido en respuesta.
    
—Haces mucho ruido —reprochó, dolorida.

—No he sido yo quien acaba de quejarse...

    Su voz enronquecida por la excitación hizo que se relamiera los labios en respuesta. Oírlo así, mientras la provocaba y estimulaba, intentando que cediera a sus impulsos... Dios, cuando Inuyasha dejaba que sus instintos marcaran su dominio se convertía en una masa de cera que se fundía ante su toque. Ardiendo ante cada nueva caricia y humedeciéndose con cada palabra indecorosa que le susurraba peligrosamente cerca de su oído. Soltando ocasionales jadeos ahogados, solo para que ella los escuchase... Y eso le encantaba. Kagome amaba la adrenalina. Había aprendido a amarla durante sus constantes viajes en búsqueda de los fragmentos y la había amado aún más cuando descubrió que estaba irremediablemente enamorada de aquel idiota que no hacía más que pelear y correr riesgos innecesarios. Sí, amaba ese hormigueo en la punta de los dedos y ese palpitar que retumbaba en todo su ser cuando había peligro cerca. Solo que ahora a esa adrenalina se le sumaba el riesgo adicional de ser descubiertos en pleno acto por su hijo... Y no estaba segura de querer arriesgarse tanto. Sin embargo, bastó sentir una mano atrevida deslizándose entre sus piernas para soltar un gemido demasiado profundo para su gusto.
    
—¿Eso es un sí? —Lo oyó preguntar y Kagome no tuvo que ser adivina para saber que, además de oírla, acababa de oler su creciente excitación. Odiaba tanto sus sentidos tan ridículamente agudizados.

    Desvió un momento su atención al par de orejas sobre su cabeza. Una erguida al frente, centrada en ella y sus estimulantes sonidos; la otra ligeramente ladeada a la derecha, totalmente alerta para saber si el hijo de ambos en algún momento se levantaba y decidía entrar en la habitación de sus padres a interrumpirlos. Kagome suspiró entonces mientras acariciaba la base de una de ellas. En el punto exacto que sabía que Inuyasha necesitaba ser acariciado, en aquel pliegue escondido que lo ponía a jadear como un cachorro sediento. Tal vez de algo serviría su refinada audición y podrían divertirse en tanto él estuviera alerta.
    
—Tal vez sea un sí —murmuró, tirando de su collar para hacerlo descender hasta que sus alientos fueron uno solo—, pero debes ganártelo —condicionó.

—No te preocupes... —La sonrisa burlona que le dedicó hizo que Kagome se humedeciera otro poco. Amaba verlo divertirse durante el sexo— Pensaba ganármelo desde el inicio.

—Entonces adelante.

    Mientras los besos y saliva iban ganando terreno, las caricias se volvieron gradualmente menos inocentes, más lascivas y claramente más desesperadas. La ropa se volvió un obstáculo casi insoportable y si las sábanas continuaban cubriéndolos era únicamente porque en pleno invierno no era buena idea hacerlo sobre la gélida madera de la cabaña. El calor abrazador de ambos que parecía unirse entre sus piernas amenazaba con desquiciarlos si no lo calmaban pronto. Necesitaban ser saciados por el otro y fundirse en ese placer carnal del que hace tiempo no disfrutaban.
    
    Su virilidad rozó sus pliegues humedecidos por la necesidad femenina y sus miradas se conectaron con el mismo deseo de la primera vez. Ambos ansiando esa unión de forma casi dolorosa, casi desquiciante. Kagome deslizó sus uñas sobre la espalda masculina para incentivarlo mientras se deslizaba suavemente en su interior. La sensación era tan dulce, tan placentera, tan cautivante y encantadora que ambos podrían haber disfrutado de aquel íntimo contacto por horas si se los permitiesen. Y lo habrían hecho... Si Keita no se hubiera levantado por tener una pesadilla con monstruos que gritaban y jadeaban.
    


FIN


 

Notes:

*Drabble partícipe del reto "Relatos salvajes" de la página de Facebook: Es de Fanfics.

*Prompt utilizado: Personaje A y B aprovechan un momento apasionado mientras sus hijos duermen.

Me divertí mucho escribiendo este drabble xD especialmente por tener a mi compañera MaiiPower13/MaiiTaisho005 que siempre me acompaña al escribir y participar en estas dinámicas jeje c:

¡Espero que lo hayan disfrutado! Cualquier comentario será bien recibido. Ver sus correos y notificaciones me hace muy, muy feliz :D

¡Nos leemos pronto!

P.D. Para los nuevos lectores: Keita es el OC —Original Character— que creé para hacer el papel de hijo de esta pareja. Espero que no les moleste que no utilice a Moroha. Me reservo mis razones para no usarla, pero aún así espero que hayan disfrutado. Los tkm ❤

30.7.2