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Broken Heart

Summary:

Autora: Jung Kim SenSsi
Extensión: One shot (4526 palabras)
Couple: ChangMinHo, Mención de SiChul
Género: Romántico
Clasificación: G
Advertencias: Ninguna
Disclaimer: Shim ChangMin de TVXQ así como Choi MinHo de SHINee no me pertenecen, así como tampoco las demás parejas, son personas ajenas a mí que pongo en situaciones ficticias, sin fines de lucro.
Resumen: El poder del amor y de la desilusión en un corazón.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

ChangMin y MinHo iban camino a casa después de salir dela escuela. Iban en el auto del mayor con el aire acondicionado a todo lo que daba, aquel caluroso día de Julio; MinHo, el menor, odiaba que su Hyung pusiera aquel rostro serio, aunque después de aquel día arduo a ninguno le quedaban muchas ganas de hablar.

MinHo conocía mejor que nadie a ChangMin y desde que se subieron al auto, supo que algo le ocurría a su compañero de toda la vida pues iba más callado que nunca, sus ojos oscuros estaban tristes, fijos en el camino mientras conducía. Sabía que nunca le diría por sí mismo lo que sentía, y que para eso, tenía que presionar un poco al mayor, sacando a cuenta gotas las razones, aunque no se las dijera completas.

- Te pasa algo.-No era una pregunta más bien era una afirmación.

- No pasa nada, alucinas.- Chang, como de cariño le decían, trataba de ocultarle las cosas nuevamente.

-A mi no me engañas, yo sé que así es.- MinHo no se daría por vencido, el más alto ya debería saberlo, se conocían de toda la vida.

-Sé lo dije.- Contestó.- Pero lo tomó a broma.

- ¿Te le declaraste a Victoria y no te lo creyó?- Estaba realmente asombrado, pero no sabía si era porque ChangMin había tomado el valor para pedirle una cita a Victoria o simplemente porque la chica lo tomó a broma.

- Sí, pero me dijo que de mí no esperaba nada serio, como bromeo mucho, pues…-

- Me lo imagino; cambiando de tema, ¿Vendrás esta noche a cenar a casa?- MinHo se apresuró a hablar y desvió la mirada para que no viera que en realidad eso último le había afectado lo suficiente... tal vez demasiado.

- ¿A cenar?- preguntó el mayor algo despistado.

- Claro, Hyung tonto, es mi cumpleaños. Lo olvidaste ¿verdad?- No quiso sonar desilusionado, pero no pudo evitarlo.

- Lo siento, con la entrega del trabajo… sí, lo olvidé.- intentó disculparse.

- No te preocupes, pero si vendrás ¿no es asi?- Volvió a preguntar, tratando de convencer al mayor.

- Creo que sí.- respondió no muy convencido.

- Oye, Chang, y ¿cómo te fue en tu cita con el médico? Nunca me contaste qué te dijo.

Al parecer, su Hyung estaba demasiado distraído y extraño el día de hoy. ChangMin generalmente no era así, porque justo ahora, al sacar el tema del médico, se puso muy nervioso, como sino supiera qué contestar.

- Pues… bien… solo era una falta de… de… vitaminas, sí eso fue, vitaminas.- Al parecer no era todo, pero MinHo decidió no preguntar más, su Hyung le diría cuando él decidiera que así fuera.

- ¡Ah! Con razón te cansabas tan pronto; ya temía que fuera algo peor.

- Bueno, llegamos.- ChangMin parecía aliviado de que así fuera.- Nos vemos en la noche entonces, ¿no?

- Si, está bien, hasta la noche.- se despidió MinHo con una sonrisa antes de bajarse del auto.

ChangMin vive a pocos minutos de la casa de los Choi, sin embargo, las ganas de ir a su hogar nunca eran las mismas que cuando iba a ver a su mejor amigo. Y es que el mayor siempre estaba solo, aquella enorme casa parecía burlarse de él, porque jamás había conocido lo que era una familia cálida, o unos amorosos padres como lo eran los Choi con MinHo. Miró alrededor, se veía tan vacía como siempre... Sus padres parecían tener cosas más importantes que su propio hijo. Shim MinChang, viajaba constantemente y casi nunca estaba en casa y TaeHee casi siempre en sus obras de caridad. Ahora que se iba a morir ¿Qué pensarían?

ChangMin no carecía de vitaminas sino de una parte de su corazón en el literal sentido de la palabra. Había crecido con una disfunción en las válvulas cardiacas. Y ahora, 19 años después, ya era demasiado tarde para remediarlo; tendría que vivir con esa enfermedad lo que le permitieran las medicinas, podrían ser años, meses o días, no lo sabía.

El joven sacó del cajón de la mesa de su computadora, el resultado de unos análisis que su médico familiar le había mandado hacer y que habían servido a su diagnóstico, cuando de improviso su madre entró a la habitación.

- ChangMin... ¿Estás en casa?

- Mamá… ¿Qué haces aquí?- Preguntó extrañado, tratando de ocultar el papel... demasiado tarde.

- Se suspendió la visita al orfanato en el último minuto.- explicó ella quitándose los glamorosos guantes que cubrían el perfecto manicure de sus manos.-¿Qué es ese papel ChangMin? ¿Qué escondes?

- Nada…no es nada.- cerró el cajón, y se apoyó en el escritorio, mirando hacia su madre.

-Seguramente son tus calificaciones ¿Reprobaste alguna materia? Sabes que tu padre es muy estricto y siempre quiere calificaciones excelentes.- Sus ojos color almendra como los de él, le miraban acusadores.

-No, mamá…no son mis calificaciones si no, otra cosa.- Dijo mirándola directamente a la cara. ¿Qué más daba esconderlo? Se lo diría, de todas formas se enteraría, ahora o cuando sucediera lo inevitable.- son unos análisis que me mandó a hacer el médico.

La mujer le mira con seriedad, frunciendo ligeramente el ceño.

- ¿Y qué dicen que no quieres que me entere?- sintiendo un nudo en la garganta. No sabía que su hijo estaba enfermo.

- Que me estoy muriendo.- respondió el menor de forma directa.

- ChangMin, para ser una broma es muy pesada. Ya dime, que estoy segura que es un citatorio de la escuela.- la mujer sonrío de forma nerviosa, no esperando aquello.

´- No, mamá, esta vez hablo en serio me voy a morir.- repitió el menor.

- No, eso... eso es imposible.- negaba con la cabeza.- Por el amor de Dios ¿Qué es lo que tienes para que digas esas cosas?

- Estoy enfermo del corazón, tengo un problema en las válvulas y no se puede hacer nada para remediarlo; según el doctor si se hubiera visto a tiempo quizás…- se interrumpió encogiéndose de hombros.

- No es posible, me niego a creerlo.- la mujer tenía los ojos llenos de lágrimas.

- Aquí está la prueba, mamá...- sacó el papel y se lo tendió a la asustada mujer.- no estoy mintiendo. Me voy a morir, porque ninguno de ustedes dos se ha interesado en mí o en mi salud desde que nací.

- ¡ChangMin!- le reclamó, apretando en sus manos el papel que le decía que estaba a punto de perder a su hijo

- Es la verdad, "mamá".- pronuncia la última palabra con algo de mofa en su voz.- Ninguno de ustedes está conmigo cuando los necesito, tuve que enfrentarme solo a todo esto mientras mi padre estaba en las Bahamas arreglando una fusión con una pequeña cadena de hoteles y tú te la pasabas con tus niños enfermos de cáncer.- ríe con fuerza ante lo último.- ¡Que irónico! Tú único hijo también se estaba muriendo pero, ni siquiera te acuerdas de él.

- ¡Cállate!- le pide dejando que una lágrima se deslice por su mejilla.

- ¿Por qué? ¿Por qué digo la verdad? ¿Acaso te ofende?- pregunta serio, sin ninguna expresión, en realidad ver las "lágrimas de cocodrilo" de aquella mujer no le afectaban en nada.

- ChangMin, hijo, yo…

- Vaya 19 años después te acuerdas que existo, que soy tu hijo.- le interrumpe negando con un movimiento de cabeza.- justamente porque me estoy muriendo. Gracias pero ya me harté de ser el hijo invisible.

Se dirigió hacia la puerta, tomó su chaqueta y ya iba a salir, cuando ella le tomó la mano deteniéndolo.

- ¿A dónde vas, hijo?

ChangMin miró la mano que le sostenía y lentamente retiró la suya del agarre.

- A un lugar donde no soy un extraño.- fue todo lo que contestó.

~°~°~°~°~

ChangMin salió a caminar, aún faltaba mucho para que pueda ir a casa de MinHo, así que decidió ir a un parque cercano. Se sentó en una banca y comenzó a pensar. No debió de decirle a su madre la noticia tan crudamente, era verdad que sus padres no se habían ocupado de él, pero eso no justificaba lo que le había dicho; quizás ahora sus padres le prestarían un poco más de atención, pero ya era demasiado tarde para remediar el pasado.

Veía jugar a los niños, quizás él nunca vería a los suyos o no los tuviera. Le gustaría ser padre, un buen padre para darle a sus hijos todo el amor y el cariño que a él le negaron. Ya no podría, se estaba muriendo y... ni siquiera tenía novia. La chica que le gustaba le había rechazado, la otra estaba enamorada de alguien más y la persona que de verdad amaba lo veía como un hermano mayor.

Era verdad, está enamorado de Choi MinHo, quizás desde que lo conoció. Ambos eran muy pequeños y él estaba refugiado en su soledad como siempre, cuando él llegó para demostrarle que no todos deben estar solos, que la soledad no es buena compañía para nadie. Pero ¿Qué podía hacer? MinHo sólo le quería como el hermano mayor que nunca tuvo.

Se levantó, daría una vuelta más y buscaría el regalo para MinHo, no faltaba mucho para la hora.

~°~°~°~°~

MinHo se paseaba con nervios por su habitación... ¿Y si no venía? ¿Y si se había olvidado de nuevo? No, no podría tener tan mala memoria. Es verdad que a veces era distraído, pero es un gran chico. ChangMin, el nombre de su padre al revés, Shim MinChang. ¿Por qué nunca le presta atención a su hijo? Él también era hijo único, la gran diferencia era que sus padres le querían mucho, quizás eso despertará envidia en ChangMin, pero no era así, sus padres lo trataban como si fuera de la familia y lo adoraban, en especial su madre.

No eran ricos pero tenían una posición desahogada y eso para ChangMin no tenía nada que ver, él se lo había dicho varias veces, además le veía como ese hermano pequeño que nunca tuvo. Pero él no... lo amaba, no sabía desde cuándo, no sabía cómo se había enamorado así, ya que nunca le había pasado y se dio cuenta no mucho tiempo atrás, cuando lo vio desvanecerse por el cansancio cuando jugaba foot ball con sus amigos. Quizás no debió asustarse tanto, pero creyó que el corazón le iba a estallar cuando lo vio tirado en el campo de juego y lo llevaron a los vestidores así cargado, el maestro de Biología aunque era médico quiso que se hiciera un examen completo pues creía haberse equivocado cuando dio su opinión, al parecer así era y sólo le faltaban vitaminas, pero ¿Por qué estaba tan nervioso al contárselo? MinHo se había dado cuenta aunque ChangMin quiso esconderlo, alejó esos pensamientos de su cabeza, no faltaba mucho para que llegara y ni siquiera se bañó. Lo amaba, eso nunca lo podría ignorar.

ChangMin estaba a pocas calles de la casa de MinHo y ya había tomado una decisión, le contaría a SiWon, el padre de MinHo, lo de su enfermedad y le pediría su ayuda. Por lo pronto era el único apoyo con el que contaba.

- Hola, ChangMin. Te esperábamos.- le abrió el Umma de MinHo.

-¡Qué tal HeeChul! ¿Cómo está?- dice inclinándose para depositar en un beso en la mejilla del hombre mayor.

-Muy bien, adelante hijo, estás en tu casa.- Tenía una sonrisa tan encantadora como la de MinHo y tenía el cabello del mismo castaño que él.

Ambos llegaron al salón principal, donde un hombre mayor estaba sentado en el sofá,

- Hola SiWon.- saludó al mayor con una leve inclinación.- ¿Qué hay de nuevo?- le habla con la confianza que le han dado tantos años de conocerle.

Los ojos castaños de ese hombre ya grande lo miraban con curiosidad como si pudiera leer sus pensamientos.

- Todo muy bien, ChangMin, siéntate, no tarda en bajar.- Le señaló el sofá a un lado de él.

ChangMin tomó asiento, dejando el paquete con el regalo de MinHo a un lado de él en el sofá.

- ¿Quieres algo de tomar?-Le ofreció HeeChul.

- Que tal…un jugo.- pidió con una sonrisa.

- Enseguida te lo traeré.- ofreció HeeChul para luego ir hacia la cocina.

Pero ChangMin sólo utilizó aquello como pretexto para poder hablar a solas con SiWon, quién era cirujano y cardiólogo en un hospital de muy gran prestigio en Seúl, quizás él podría ayudarle.

SiWon observó con cuidado al joven, estaba muy pálido y demacrado no era ni la sombra de lo que era antes. Había visto antes esos síntomas en sus pacientes, pero no se atrevía a preguntarle nada. Fue él quien empezó la plática.

- Me dijo MinHo que habías ido al médico, y te recetaron vitaminas.- el mayor hizo a un lado el periódico y le prestó atención al joven.

Como ChangMin esperaba, MinHo había dicho a sus padres lo que él había inventado.

- La verdad, es que no me faltan vitaminas, SiWon.- acertó a decir. Reconocer ante él su enfermedad era incluso más doloroso que el haberlo hecho frente a su madre.

- Entonces ¿Qué sucede?- Al parecer no estaba tan equivocado como pensaba.

- Tengo un soplo en el corazón.- Respondió vacilante y respiró profundo, como si le hubieran pegado en el pecho.

- Una disfunción en tus válvulas cardiacas.- Le corrigió SiWon.

- Si, parece que es congénito.- respiró profundo para poder seguir hablando.- si no me hubiera desmayado ese día, nunca me hubiera dado cuenta.

SiWon asintió. La mayoría de estos padecimientos eran asintomáticos y con suerte podrían corregirse sin medicación, mientras los niños crecían, pero habían casos como los de ChangMin, que solamente se agravaban.

- Y no quisiste decírselo.- SiWon se refería a su hijo.

- No quiero que lo sepa por ahora, por favor. ¿Puedes ayudarme?- le pidió con una súplica.

- Necesito tus últimos análisis, te mandaré a hacer otras pruebas y unos chequeos más. Pasa mañana a la clínica y empezaremos todo para saber cuál es tu condición real. Incluso, hay posibilidades que seas candidato a cirugía.- le dice el mayor con una sonrisa comprensiva.

- Está bien. Como digas.- En ese momento no pudieron seguir hablando, porque HeeChul regresó con una bandeja y el jugo que le había pedido.

- Gracias.- le dijo cuando el bello hombre puso el vaso en la mesita baja frente a él.

- Hola, ya estoy aquí, ¿Me tarde mucho?- MinHo bajó rápidamente las escaleras para llegar a la sala y poder ver a ChangMin.

- No hijo, pasa rápido el tiempo.- Su padre respondió en tono de broma.

- Es decir que no me extrañaron.- MinHo hizo un puchero que hizo sonreír a todos.

- Bueno, estando el festejado aquí, ya podemos pasar a la mesa.-Sugirió HeeChul.

- Esto es para ti.- ChangMin le dio el paquete que había traído para ella.

- N-no te hubieras molestado.- sentía las mejillas arder ante el detalle de su Hyung.

- No es ninguna molestia, además desde que la vi pensé en ti.

- Lo abriré después de la cena.

Rato después mientras tomaba un café, MinHo abrió su. Dentro se encontraba una hermosa muñeca de porcelana con el cabello castaño y grandes ojos cafés, si, quizá muy parecida a él.

- ¡OYE! No soy una chica para que me andes regalando estás cosas.- se queja el menor ante la risa de sus padres.

- Te dije que la elegí pensando en que se parecía a ti.- dijo el mayor, añadiendo algo a la molestia de su DongSaeng.

MinHo miró la muñeca a través de la ventanilla de la caja, cubierta únicamente de un plástico transparente.

 

- Es... bonita.- dijo después de un momento, causando que sus padres sonrían, sabiendo que había caído ante los encantos de Shim ChangMin.- ¿En serio lo crees?... que se parece a mí.

-Sí, tiene los mismos pícaros ojos que tú.

MinHo sólo asintió con un movimiento de cabeza.

- Gracias, ChangMin, te quiero mucho.- dijo acercándose a su Hyung para darle un abrazo.

- Y yo a ti, pequeño.- respondió al abrazo.

Quizá ninguno se había dado cuenta que se miraban con mucho amor, pero los padres de MinHo si lo notaron, no dijeron nada, ya que ChangMin era un muchacho tranquilo y honesto, conocían bien su historia y sabían que nunca haría sufrir a su hijo.

Antes de retirarse, SiWon quiso hablar con ChangMin una vez más, por eso lo acompañó a la puerta.

-Tú amas a mi hijo, ¿No es verdad?- fue directo al grano.

- ¿Cómo te has dado cuenta?

- Porque tienes en los ojos la misma mirada que yo tenía cuando conocí a su madre.

- Sí, así es, por eso no quiero que se entere, no quiero que esté conmigo por lástima.- respondió firmemente.

- Pareciera que no lo conoces y que no te has dado cuenta de nada.

- ¿Qué es lo que me quiere decir?

- Vamos, ChangMin, ¿Acaso piensas que mi hijo no se preocupa por ti?

- Bueno, la verdad, es que creo que me mira como si fuera su hermano mayor.

- Aunque le lleves un año a MinHo eso no significa que te vea así y la verdad es que mi hijo también piensa lo mismo de ti.

- Piensa que lo considero como mi hermano menor…- dijo como para sí.

- Exacto. Habla con él, si ambos se aman deben apoyarse, y ahora lo necesitarás más que nunca.

- Lo intentaré.

El mayor asintió con una sonrisa.

- Hasta mañana, entonces.

- Si, hasta mañana.

ChangMin se quedó pensando, si era verdad que estaba enamorada de él, era su oportunidad de lograr la felicidad; la amaba de eso no tenía duda, pero…si SiWon se equivocaba, si MinHo no lo amaba…

~°~°~°~°~

Llegando a casa se sintió desfallecer, su corazón estaba desbocado, parecía que se le iba a salir del pecho. Se sentó en el sofá y en eso entró su madre, que le había estado esperando, muy preocupada.

- ¿Te sientes bien ChangMin?- preguntó alarmada, acercándose a él, pasando su mano por la frente cubierta de sudor del pelinegro.

- No… pero como quieres que me sienta si me estoy muriendo.-dijo entrecortadamente, sin hacer ademán de separarse de aquella caricia. Aunque más bien quería convencerse de que era debido al cansancio que no la rechazaba.

- Por favor, no empecemos de nuevo.- se veía muy triste.- Hoy habló tu padre.

- Seguramente le contaste todo.

- Sí, por tu bien, ChangMin, tenía el derecho de saberlo.

- Doy por sentado que no le importó y no vendrá.

- Sí lo hará... debe estar en camino.

- Mamá, por favor, ya no soy un niño para que me engañes así. No vendrá.

- Estará aquí a primera hora. Estaba destrozado.

- Sí, porque su heredero morirá y no habrá quien maneje sus empresas. Hasta mañana, mamá.- se levantó y comenzó a subir las escaleras lentamente.

-¡ChangMin!- su madre parecía a punto de llorar.- aunque no lo creas, te amamos hijo.

- Sí, sí, sí. Buenas noches.-

ChangMin no pasó bien la noche, por la mañana su corazón parecía un poco más fuerte pero aun latía desacompasado. Tendrían que ir a la escuela así, su cita con SiWon era a media mañana, saldría temprano ese día, no habría problemas. Mientras estaba en el baño oyó que se abría la puerta y alguien entraba. Asomó la cabeza y le reclamó al intruso.

- Vaya, con tanta educación y clase, parece que no te enseñaron a tocar la puerta antes de entrar.

- ChangMin, soy tu padre, no puedes hablarme así.- el hombre le reclama con un poco de desilusión, tal vez, en su voz.

- Parece que te dio amnesia y hasta ahora lo recuerdas. Pero yo si me acuerdo bien de los días en que deseaba que llegaras a casa para que podamos estar juntos. Tengo vagos recuerdos tuyos de cuando me prestabas atención. Al parecer te aburrí ¿no?

- Hijo ¿Cómo puedes decir eso? Nunca me aburriría de ti. Quiero y necesito saber cómo estas.

- ¿Te refieres a mi salud, no? Cómo te habrá dicho mi madre, tengo una enfermedad en el corazón y me está matando. ¿Algo más que quieras saber?

- ¿Te estas atendiendo?- Al parecer no se esperaba esa cruda respuesta.

- Sí, precisamente hoy tengo cita con el cardiólogo.

- ¿A qué hora? Vamos a ver qué pode...

- No quiero tu lástima, ni que me acompañes ni nada de ti, ¿Has entendido?- le interrumpió.- Ya no te necesito y creo que nunca lo haré.

- Tienes razón y me merezco que me contestes así, pero no puedo negar que me preocupas.

- Pues ya es demasiado tarde.

- ChangMin, dame la oportunidad de enmendar el daño que te he hecho, déjame darte todo el cariño que no pude antes.

- ¿Y qué te impidió quererme antes? ¿Qué te impidió haber estado aquí cuando te necesite?¿Tus negocios? Entonces ahora que me estoy muriendo, te remuerde la conciencia y quieres arreglarlo todo, ¡cómo si fuera tan fácil!- El joven hablaba mientras se movía por la habitación, buscando las cosas que se pondría para ir a la escuela.

- Lo sé, pero tenía que hacerlo, tenía que procurarles a ti y a tu madre todas las comodidades posibles.

-¡A mí no me importan las comodidades!- dijo estallando en cólera- Lo que necesitaba era un padre cariñoso que esté conmigo cuando lo llame en mi cumpleaños, en mis eventos deportivos, a mi lado cuando esté enfermo, pero nunca estuviste allí.- Se llevó una mano en el pecho, de nuevo el cansancio y la taquicardia. Respiró profundo tratando de calmarse y de controlar los latidos arrítmicos de su corazón.

- ¡ChangMin! Hijo, ¿Estas bien?- el jovencito de desplomó frente a sus ojos.- ¡ChangMin!

Cuando ChangMin volvió en sí la habitación estaba a oscuras y sólo pudo distinguir dos siluetas. Una voz femenina y tierna lo arrullo con un suave canto. ¿Hacía cuanto tiempo que no escuchaba esa melodía? Diez, quizá quince años no lo sabía pero era como volver el tiempo atrás. Poco a poco abrió los ojos y lo primero que vio fue el rostro desencajado de sus padres, seguro les había dado un susto tremendo. Intentó incorporarse en la cama, pero un mareo se lo impidió..

- ¿Estás mejor?- Le preguntó su madre.

- Sí.- o al menos eso creía.

- ¿Te ocurren muy a menudo esos desvanecimientos?- El tono de su padre tenía un tinte de preocupación inconfundible.

- Sí, son normales debido a la enfermedad.- habló con dificultad.

- Dijiste que hoy tenías cita con el cardiólogo, ¿Quién te atiende?- pregunta su padre con el rostro desencajado pro la preocupación.

- Choi SiWon. Es un gran cardiólogo. Conozco a su hijo desde hace mucho tiempo.

- Si, lo sé, es un chico muy lindo.- ChangMin se extrañó de que su madre supiera algo sobre MinHo.- Por lo pronto no irás a clase y te acompañaremos a tu cita ¿A qué hora es?

- Ya te dije que no necesito su lástima.

- ChangMin, por favor.-el tono de su madre era suplicante.- te amamos y queremos saberlo todo.

- Si vamos a empezar de nuevo, no quiero seguir oyendo nada.- ChangMin se sentía desfallecer,

- Hijo, queremos estar contigo.

ChangMin ya no quería seguir discutiendo, se sentía mal y todo le daba vueltas, por lo que accedió.

- Es a las once de la mañana, ¿Pero están seguros que sus ocupaciones les dejarán ir?

Su madre tomó la palabra.

-Tú eres lo más importante para nosotros, descansa.

Estaban por salir de la habitación para dejarlo descansar, cuando...

- Mamá…

- Dime, hijo.

- ¿Se podrían quedar? Al menos hasta que me duerma.

- Claro que sí.

~°~°~°~°~

Cuando ChangMin y sus padres llegaron a la clínica Saint Mary fueron recibidos por el padre de MinHo.

- Mucho gusto, señores Shim, pero no se puede decir que es un placer, debido a las circunstancias en que nos conocemos.

- Tiene usted toda la razón.- El padre de ChangMin Asintió.

- Bueno Chang, comencemos con la revisión.

Media hora después, SiWon había llegado a una conclusión.

- Al juzgar por los resultados de tus análisis y lo que puedo ver de la prueba de resistencia que acabamos de aplicarte. El médico tiene razón acerca de que tu condición está empeorando. Es muy difícil una rehabilitación, pero existe otra forma.- explica el médico tranquilamente.

- ¿Cuál es? No nos importa lo que tengamos que pagar, queremos que se recupere.- MinChang se veía decidido.

- Tenemos la opción de la cirugía. Es una operación en la que se implanta una válvula protésica. Tendré que hacerte otros estudios, pero no dudo que eres candidato para hacerla.- explicó mirando al más joven. Es él quien debe tomar la decisión.- Tarda varias horas y en el estado de salud de ChangMin es muy posible que haya complicaciones durante la operación y altos riesgos de muerte.

- ¿Y si no se somete a la operación?-Preguntó TaeHee.

- La enfermedad avanzará y también sobrevendrá la muerte. En cualquier momento podría darle un paro cardio-respiratorio... estamos hablando de que ChangMin está forzando a su corazón a trabajar al doble.

- Es un arma de doble filo.- MinChang miró a su hijo.

- Bueno, ChangMin, la decisión es tuya.- SiWon le dijo seriamente.

- No lo sé.

- ¿No te quieres recuperar,ChangMin?- SiWon lo miro interrogante.

- Sí, pero…SiWon, dame unos días para que pueda decidirme.

- No me lo pidas a mí, ¿Cómo sientes tu corazón?

- Cada día lo siento peor y más débil.

- ¿Entonces…?

ChangMin miró a su padre y parecía haber envejecido de repente.

- Está bien, lo haré, me operaré. ¿Cuándo?

- Lo antes posible, esa válvula no tardará en traicionarte.

- Prepara todo para dentro de tres días.- MinChang intervino.

- Papá es muy pronto.

- Debe hacerse cuanto antes, entonces, dentro de tres días. Por favor, SiWon.

- Sí, lo prepararé. ChangMin ¿Le dirás a MinHo?

Ante la sola mención del nombre de su DongSaeng, ChangMin titubeó.

- ¿Por qué no se lo has dicho, si es tu mejor amigo?- Su madre estaba realmente sorprendida.- Pensé que fue la primera persona en enterarse.

- ChangMin quiere mucho a MinHo.- interrumpió SiWon.- Es un cariño más allá que el de un par de hermanos y por eso no quiere hacerle sufrir.

- ¿Lo amas?- su madre fue directa.

- Mamá, ese no es un tema para tratar con un médico.

- Lo sabemos.- intervino su padre.- Pero creo que eso también le incumbe a SiWon ya que es su hijo.

- Bueno, sí está bien…

- ¿Y bien?- le presionaron un poco más.

- Sí estoy enamorado de él, creo que desde que lo conocí.

- He intentado que ChangMin le diga algo, pero es muy terco.- bromeó SiWon.

- Si, ya sé de donde heredó eso.- Dijo TaeHee.

- Ve a buscarlo.- Le ordenó su padre. ChangMin se sorprendió.

- ¿Qué has dicho?

- Que vayas a buscarle. Anda y dile lo que sientes.

- ¿Papá?

- Anda…y toma, llévate el auto. Tu madre y yo nos iremos en taxi.- le extendió sus llaves.

ChangMin abrazó a su padre.

- Gracias, papá.

- Ve rápido.

ChangMin salió corriendo del consultorio y bajó por el elevador, no podía creer que su padre le dijera eso. Subió al auto y fue directo a la escuela. Llegó en el momento justo en que salían. Lo vio con un grupo de amigos y en cuanto él lo reconoció corrió a su encuentro en el acto.

- Hola, ChangMin ¿Por qué no viniste a clase?

- Mis padres y yo fuimos al médico, en especial a consultar con tu padre.

- ¿Está enfermo tu padre?

- No, MinHo, no es mi padre.

- No pensé que tu madre tuviera problemas cardiacos.

- No, MinHo, tampoco es mi madre.

MinHo se quedó confundido. ChangMin le tomó las manos y lo condujo al auto. El cual MinHo no reconoció.

- Mi padre me lo prestó.- le señaló al ver que se rehusaba a subir.- Quiero hablar contigo a solas.

- ¿Qué ocurre Chang? Me asustas.

- Cuando lleguemos te contaré.

MinHo lo miró aún más confundido. ChangMin estaba extraño desde hacía días y si le iba a explicar algo, no sabía qué era lo que podría ser. ChangMin le llevó al muelle del puerto.

- Bueno… ¿Y para qué me trajiste aquí?-preguntó MinHo con impaciencia.

- Es que necesitaba hablar contigo… tú siempre has sido mi confidente, pero últimamente te he ocultado un par de cosas que quiero contarte hoy.- Se aventuraría a decirle la verdad sea cual sea su reacción.

- Lo sabía... te conozco demasiado bien.- suspira mientras bajan del automóvil, para sentarse en el capó.- Y… ¿Qué es eso que me has estado escondiendo?

- Muchas cosas...- afirma con una sonrisa.- pero la más importante de todas es que... creo que he encontrado el amor de mi vida.- su voz tenía un tinte de emoción- Es que cada vez que le veo siento que le quiero más; está conmigo cuando más le necesito. Su imagen preciosa me acompaña en cada momento. Su sonrisa franca, su cabello castaño y sus ojos negros me hacen sentir un “ o sé qué” cuando los miro. Y sí no está a mi lado siento que el mundo se desvanece y que nada puede existir.

MinHo bajó la mirada al suelo. Parece ser que ese lugar que él quería ocupar en el corazón de ChangMin, está ocupado ya.
- Y… ¿Quién es ella?- pregunta tratando de no llorar frente a él.- ¿Quién te hace sentir así?

El mayor levanta el rostro de su DongSaeng y le hace mirarlo a los ojos.

- ¿No te das cuenta que eres tú, que te amo más que a nada en este mundo y que sin ti no podría vivir?

MinHo se quedó por un momento sin palabras, como si estuviera procesando las palabras de su Hyung, pero no tardó demasiado en arrojarse a sus brazos y comenzar a sollozar. ChangMin lo abrazó.

- ¿Por qué no me lo dijiste antes? Pensaba que me querías como si fuera tu hermano.

- Yo también pensaba lo mismo de ti y mi corazón estaba roto en más de un sentido.- responde con un tono de voz un poco bajo.

- ¿Por qué lo dices?

- MinHo, yo… tengo un problema en el corazón. Esa es la verdadera razón por la que fuimos a consultar a tu padre.

El menor se sintió desvanecer. Algo así podría ser mortal ¿Estaría su vida en peligro y por eso se atrevía a decir todo?

ChangMin, como leyendo en sus ojos lo que pensaba, le explicó.

- Tu padre me dijo que había una posibilidad para arreglar el problema, mediante una operación y mi padre... porque me he reconciliado con ellos, ¿sabes?- acaricia el rostro del menor.- tu padre me operará dentro de unos días por orden de mi padre... y hay grandes probabilidades de que me restablezca.- sabía que no era del todo cierto, pero no podía dejar que MinHo se entristeciera por eso.

- ¿Por qué no me lo dijiste antes, Chang?- Su Hyung se inclinó y lo besó tiernamente, después le dijo.

- Porque no sabía cómo ibas a reaccionar. Pero no quiero morir, me aferraré a la vida. Te amo y ahora sé que tú a mí también. Además ya comencé una nueva relación con mis padres. Ya tengo suficientes motivos para vivir, para no darme por vencido.

- Te amo ChangMin. No sé qué haría sin ti.

- Sobrevivir.

- Quizá.

Se quedaron juntos, abrazados largo rato. ChangMin se sentía mejor que mucho tiempo, pero aun su corazón latía descompasado. ¿Aguantaría hasta el día de la operación?

~°~°~°~°~

El tiempo pasó rápidamente y en tres días ChangMin fue internado en el hospital. Él quería que todo salga bien.

El día era lluvioso, lo que no era muy común en esa época del año; dentro de poco se enfrentaría de cara con la muerte, iba a luchar por su vida y se había propuesto que vencería.

Una suave llamada a la puerta le sacó de sus pensamientos, eran sus padres, SiWon, HeeChul y MinHo.

- Bueno, ChangMin, es hora.-Le dijo SiWon.

- Estoy listo.- luego se dirigió a su padre.- papá… quiero…

MinChang lo interrumpió.

- Calla, hijo, todos tenemos fe en que saldrá bien.

MinHo se acercó y le dio un suave beso en los labios.

- Estaré aquí cuando despiertes.- le aseguró.- como siempre estaré a tu lado.

- Y nosotros también.- Le dijo TaeHee, su madre.- estaremos contigo siempre de ahora en adelante.

- Nos vamos ya.- Anunció SiWon.

Entraron 2 enfermeros llevándose a ChangMin en una camilla. Había llegado la hora...

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Al otro día, en un cuarto de recuperación, ChangMin abrió los ojos y SiWon estaba con él. Lo primero que escuchó fue el firme y acompasado ritmo de su corazón.

- ¿Y MinHo? ¿Y mis papás?- Preguntó casi enseguida de despertar.

SiWon tenía un estetoscopio y le estaba revisando la presión.

- Tranquilo.- respondió.- esto es recuperación no pueden estar aquí dentro. Cuando te pasemos a tu cuarto te irán a ver.

- Gracias.- Dijo ChangMin con voz ronca.- por todo.

- No tienes que agradecer nada, Chang. Bueno por lo visto ya regresaste de la anestesia.

- Sí... me duele bastante... y tengo la boca seca.

- Eso es normal debido al tipo de anestesia que se usó. Por lo del dolor te he recetado un calmante haré que te lo pongan enseguida.- Dijo escribiendo las instrucciones en el expediente.- Bueno, te dejo, pasaré a verte más tarde.

Entró una enfermera y le inyectó el medicamento en el catéter. Poco a poco ChangMin cayó en un profundo sueño.

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Dos días despué,s ya instalado en su cuarto. Su madre estaba con él.

- Mamá, ya estoy cómodo así.- le explica a TaeHee mientras ella traía más cojines a su cama.

- Esta muy dura y no quiero que tengas problemas de espalda.

- Oh mamá, cálmate, estoy y estaré bien.

- Sí, tienes razón, pronto serás un hombre casado y…

-¿Qué has dicho?- le interrumpió ChangMin.- mamá ¿De dónde sacas que me voy a casar?- le preguntó sorprendido.- Sólo tengo 19 años.

- ¿Es que no se lo pediste a MinHo? Es lo que pensé, todos pensamos que fue así.

- Le dije que lo quiero pero no que se casara conmigo.- le aclaró.

- Pues eres un tonto si no se lo pides pronto, es un gran chico. Lo he comprobado.

- Si, ya lo sé.

TaeHee se quitó uno de los dos anillos que casi siempre llevaba. Era un diamante engarzado en Oro blanco.

- Toma, a tu padre y a mí nos gustaría que se lo dieras. Es mi anillo de compromiso.

- Mamá... yo... no sé qué decir.- El joven miró a su madre completamente asombrado. Ella sonrió encogiéndose de hombros, sentándose a un lado de la cama de su hijo.

- Nada, sólo queremos que seas feliz.

De pronto alguien tocó a la puerta y se entreabrió. MinHo asomó la cabeza antes de entrar.

- ¿Puedo pasar?

- Tú no necesitas pedir permiso, pequeño. Bueno, les dejo solos.- TaeHee se acercó a su hijo y le dio un beso en la mejilla mientras le decía.- Pregúntale lo que te dije, Chang.- y se levantó de su lugar para salir de la habitación.

- ¿A qué se refiere tu mamá?- pregunta el menor con curiosidad.

- A nada, tonterías.- responde mientras esconde en su puño el anillo que le habían entregado.

- ¿ChangMin?- MinHo utilizó un tono acusador. Él permanecía reclinado en una pared junto a la puerta.

- Bueno ¿Qué a ti no podré mentirte nunca?- MinHo levantó una ceja y negó con un movimiento de cabeza, sonriendo.- está bien, hablamos del futuro.

- ¿El futuro?- preguntó curioso.- ¿Qué pasa con él?

- Es que como ya voy a recuperarme... me preguntó qué iba a hacer. Ayer mi padre me pidió que lo ayudara en la administración de los hoteles mientras termino de estudiar y mamá me preguntó si ya me voy a casar.- explicó tranquilamente.

- ¿Casar? ¿Con quién? Eres muy joven aún.- dijo él ahogando una risita.

- No te hagas el inocente que ya todos lo saben. Y creyeron que ya te lo había pedido. Mira...- le dijo abriendo la mano.- Mamá me dio su anillo de compromiso para ti.

MinHo se acercó a la cama. A él no le importaba el anillo, iría a cualquier lugar y haría cualquier cosa por ChangMin.

- Es hermoso.- dijo en tono triste.

-Es tuyo. De ahora en adelante, tú lo llevarás porque quiero que te cases conmigo.

- Chang ¿Es en serio? ¿No es otra de tus bromas?

ChangMin lo jaló hacia él y lo besó lentamente en los labios.

- Creo que tomará toda una vida mostrarte lo en serio que estoy hablando. Porque te casarás conmigo ¿no?- murmuró mirándole a los ojos.

MinHo estaba sorprendido.

- ¿Tan pronto? ChangMin, yo…

- Tú dime que sí, y la fecha la veremos después.- le interrumpió.- No es necesario que sea pronto, pero dime que sí.

- Sí, niño tonto, me casaré contigo porque te amo.- respondió MinHo con una sonrisa en los labios.

- Y yo a ti, como un loco.

 

De nuevo se dieron un tierno beso. El corazón de ChangMin ya había sanado por completo.

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Notes:

OMG Por fín es ChangMinHo Day *w* 4 años de esta hermosísima pareja que tanto amo, luego de su escándalo donde MinHo fue confundido con la novia de ChangMin *w*

Bueno, ,esta es una de las primeras historias que escribí y no, no era de esta pareja, era un fic hetero que acabo de convertir... esta historia tiene un cliché tras ella y es que... la hice para el chico que me gustaba hace 13 años y cumplió con el clásico de que la leyó y se burló de mí... ya saben... por eso la convertí a ChangMinHo y la modifiqué un poco... para convertirla en un recuerdo hermoso.

Espero que les haya gustado y me comenten, de acuerdo??

*w*