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Abro los ojos y lo primero que veo es el techo de la habitación, la cual está en una semi penumbra, poco a poco logró enfocarme y por encima de mi cabeza están esas cositas de colores que flotan y se mueven haciendo un sonido que generalmente me causa sueño. ¿Cómo se llama? No tengo la mínima idea, pero cada una de esas cosas tiene nombre. He escuchado que le dicen león, delfín, conejo y no sé qué tanto más.
Frunzo el ceño ligeramente y me estiro. Todo está silencioso. No sabía qué me había hecho despertar… oh, esperen… sí, sí sabía. Era esa sensación dolorosa en mi pancita.
“Oigan, oigan ¿Hay alguien ahí?” Pregunto moviéndome intranquilo entre mis sábanas. “Oigan… ¿Dónde están todos? ¿Mamá? ¿Papá? ¿Tío Su? ¿Alguien?”
Les hablo en voz alta una y otra vez, pero nadie viene. Oh. Se ha hecho claro. Ah… pero ¿Quién es?
- Hey, Minnie ¿Qué pasa?
Esa voz… es… es papá…
“Papá… mi barriguita” Le explico mientras siento que rodea mi cuerpo con sus manos y me levanta de mi cama. “Papá, mi barriguita, me duele… tengo hambre.”
- Vamos a ver qué tienes.- murmura medio adormecido.
Tiene el cabello revuelto y los ojos medio cerrados me coloca sobre su hombro, no lleva camiseta y puedo sentir la calidez de su abrazo.
- No, definitivamente no es tu pañal.- añade después de revisarlo.
“Ya te dije que es mi pancita… tengo hambre… ¿Y mamá? ¿Dónde está mamá? ¡Mamá!” Llamo mas fuerte.
- Hyung ¿Qué pasa?- se escucha la voz de mi Tío JunSu desde la puerta.
“No, no quería que tu vinieras….. Quiero a mi mamá… ¿Dónde está mamá?” pregunto con enojo, revolviéndome en el abrazo cariñoso de mi Appa… pero no es que no lo quiera ahorita. Lo único que quiero es que alguien entienda.
- Lamento que te hayas despertado, Su.- Habla papá un poco avergonzado. Oigan, aquí sigo esperando y teniendo hambre.
- No te preocupes, Hyung, estaba estudiando para mi examen de mañana.- aclara y continúan sin hacerme el menor caso.
“Oigan, el hambriento aquí soy yo.” Me sigo quejando y buscando que comprendieran…
JunSu se acerca a hacerme una cara boba, pero eso me hace enfadar más.
- Tal vez tiene hambre, Hyung.
- ¿Tú crees?- pregunta Appa un poco despistado.
“¡Vaya hasta que por fin alguien piensa!” Y es raro que haya sido precisamente él quien lo haya mencionado, generalmente es quien menos me entiende. ¿No sabe que no me gusta que me haga esos gestos? Me da miedo.
- Sí, tienes hambre. ¿Verdad, ChangMinnie?- pregunta una voz a espaldas de JunSu-samchón y se apresura a llega donde Appa me está sosteniendo.
“Por fin, estas aquí, Umma.” El alivio me inunda cuando me toma en sus brazos y me lleva hacia esa silla donde generalmente me mece para arrullarme. Sus grandes ojos negros me miran con toda ternura mientras me acomoda en sus brazos y acerca a mi boca la mamila. Poco a poco puedo sentir como el dolor se va y, ya no hay angustia, estoy entre sus brazos y es perfecto. “Gracias, Umma.”
Una sonrisa ilumina su rostro mientras no desvía su mirada de la mía.
- Yunnie, ¿Cómo es posible que no te hayas dado cuenta que tiene hambre?- pregunta sin llegar a ser regaño a Appa.- Son las dos de la mañana, sabes que ChangMinnie es puntual con su fórmula.
- Lo siento, Boo. Cuando vine a verle, aun estaba adormilado.- Se justifica.
- JunSu-ah, es mejor que vayas a descansar. YooChunnie pasará temprano para llevarte a la escuela como siempre y no estarás listo a tiempo.- ahora Umma le dice a samchón.
- Pero Hyung, aun no termino de estudiar.- se queja.
Y yo sigo tomando mi biberón, mirando el hermoso rostro de Umma que se inclina y besa mi frente antes de acariciar mi mejilla con su nariz.
- Obedece a tu hermano, JunSu, lo que ya no aprendiste en el semestre, no te lo aprenderás en un par horas.- Appa habla con seriedad… No tengo idea a lo que se refiere.
- Está bien, Hyung…. Buenas noches.- Se acerca y le da un beso en la mejilla a Umma y luego a Appa.
- Descansa, Su-ie.- Le desea Umma, quien en ningún momento ha dejado de mirarme.
La botella se está acabando y ya mi barriguita no duele. El sueño de nuevo se quiere apoderar de mí. Umma me quita la mamila y me pone sobre su hombro para darme palmaditas en mi espalda, algo se forma desde mi barriguita y sale haciendo un ruido gracioso. No me gusta. Umma vuelve a acomodarme en sus brazos y suavemente empieza a moverse de adelante hacia atrás en la silla, mientras canta una canción sobre nubes, estrellas y polvos de sueño. Appa se le une al final, cantando las últimas líneas. Se inclina y besa mi cabecita.
Mis ojos se sienten muy pesados, pero no quiero dormir aún, quiero seguir así, con ambos.
- A dormir, Minnie.- Escucho la voz suave y profunda de Appa.
- Sueña con los ángeles, mi cielo.- Umma añade suavemente antes de dejarme entre mis sábanas.
La melodía del conejo, el elefante, el tigre y el borreguito encima de mi cama, empieza a sonar nuevamente haciendo que no pueda soportarlo más y el sueño me invada por fin otra vez.
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El moreno sonríe mientras mira al pequeño quedar dormido dentro de su cuna, entre las sábanas con pequeños “bambies” estampados en ella.
- Aun no puedo creer que ya tenga seis meses.- murmura con suavidad rodeando la cintura de su esposo para dirigirse a la puerta.
El pelinegro sonríe feliz y asiente mientras baja la intensidad de las luces con el adaptador que YunHo mandó instalar en vez del interruptor de las lámparas.
- Yo tampoco puedo creerlo aún, Yunnie.- Los ojos del pelinegro se llenan de lágrimas de felicidad.
El moreno se detiene y levanta la barbilla de su esposo con su pulgar e índice.
- Te amo, Boo… A ti y a nuestro ChangMin. Gracias por tan hermoso regalo.- añade antes de besar con ternura los suaves y dulces labios del pelinegro.
- Te amo, Yunnie.- Suspira el más bajo con una sonrisa mientras deja que su esposo le guíe hacia la habitación para tener un par de horas de sueño…
Antes de que ChangMinnie despierte para su fórmula de las 5 AM en punto.
