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Hazbin Hotel x Cuphead

Summary:

Este es un fic que ya hice hace bastante tiempo en Watt y lo traje aquí para que no se me pierda, corregir errores ortográficos como gramaticales y darle aun más personalidad a todos aquí y no solo hacer la historia supermega conveniente. Al menos espero que quede mejor de lo que espero.

De todos modos: Charlie y Vaggie ya habian abierto y puesto en funcionamiento el hotel desde hace una semana, con lo que no contaron es que aparecería su primer cliente, ¿o ayudante?, justo frente a ellas luego de la 'celebración' de fin de año que incluye tanto un innumerable número de muertos y los ángeles exterminadores. Este individuo portaba como cabeza una taza de porcelana, unos cómicos ojos de media luna, una pajilla sobre su cabeza y una ropa algo distintiva y clásica. Al parecer su nombre es Cuphead, y con gusto piensa ayudarlas a cumplir con su propósito.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Piloto.

Chapter Text

El Infierno, una história no podría empezar de peor forma que en uno de los lugares más peligrosos de la existencia mísma. Este mítico lugar cuenta con demasiados relatos en su nombre por todo lugar que se pasase en los tres diferentes planos de la existencia, ya sean lo que contiene en él, cómo se originó, cuánto tiempo pasó desde que se formó, y el más importante de todos, el orígen de quién es el que lo gobierna en este momento.


Pero te estarás preguntando qué habrá de especial en él, ¿acaso estaremos a punto de decifrar sus más profundos secretos? ¿O solamente presenciaremos el día a día de este lugar consumido por el odio y la maldad?.

Pues dejame decirte que ni lo uno ni lo otro, las respuestas a nuestras incógnitas serán respondidas a lo largo de la historia por una silueta escondida entre las sombras de lo más profundo de Ciudad Pentagrama, lugar ubicado en el Círculo del Orgullo, donde llegan más que en otros lugares los sucios pecadores. Pero dejando todo eso de lado, la silueta, que portaba una capucha con capa de color marrón oscuro que le cubría gran parte del cuerpo, un pantalón buzo negro con ligeros detalles rojos, unos calzados deportivos y aerodinámicos de colores rojos y detalles blancos, una camiseta simple de color rojo vino y por último unos guantes blancos; por parte de su rostro, lo único que se distinguía eran sus dos ojos en forma de media lunas, éste se empezaría a mover de forma cauteloza debido a que unos llamativos entes de aspecto sumamente macabro empezarían a meterse en un enorme agujero en medio del cielo, dejando ver que estos mismos entes son a los que denominan ahí abajo como Los Ángeles Exterminadores, son unos seres que son temidos por la gran mayoría de ahí abajo, debido a que ellos portan una fuerza que rivaliza con todo conocimiento antiguo, aparte son de los pocos seres que pueden brindarte una muerte totalmente permanente, nadie sabe quién o que fue lo que los creó, pero si sabían que nadie querría meterse en una pelea con ellos.

— Se que las calles del Infierno están repletas de Pecadores y Sabandijas, pero estoy seguro que había más de una opción para arreglar el problema de la sobrepoblación, ese tonto... — Mencionaba algo decepcionado para si mismo la silueta encapuchada a la vez que caminaba por las sombras de la tan famosa Ciudad Pentagrama, lugar donde habitaban los más despiadados pecadores que hayan caído aquí en el Infierno, viendo de primera mano el como un centenar de cuerpos se hallaban tirados sin vida por toda la cuadra y más — Al menos saben hacer su trabajo; no quisiera saber que pasaría cuando se les quiten el unico proposito de su existencia, eso sería algo realmente triste... Jajajaja... — La silueta hacía un intento burdo por pensar en eso cuando lo único que quería hacer era estar lo más lejos posible del lugar, pero se obligó a sí mismo a continuar con el recorrido para llegar al lugar donde se supone debería encontrar lo que busca.

Luego de mencionar eso una explosión de fuegos artificiales en el cielo lograría llamar su atención, seguido del resonar de las campanas del enorme reloj que daba como aviso el final de la Purga Anual y comienzo de un nuevo año, así mismo empezaría a ver como todos los pecadores salían de sus viviendas, bares, callejones y demás luego de que estuvieran seguros de que ninguno de los Exterminadores estuviera allí para hacer lo que mejor saben hacer, pecar. Algúnos saqueaban los cadáveres mientras que otros directamente se los comían ahí mísmo, otros más empezaban a matar a todo aquel que estuviera en su camino, lo típico. El encapuchado siguió su camino de largo ignorando a todo aquel que se metiese en medio; y tú te estarás preguntando, ¿qué es exactamente lo que busca este encapuchado?.


— Espero que esto no sea una maldita broma, ¿eso es un jodido barco? — Hablaría mientras detenía el paso frente a un edificio con un diseño completamente sobresaliente, observandolo pensó que se equivocó de dirección, por lo que sacó de uno de sus bolsillos un folleto con aspecto infantil, cerciorandose de que no se equivocaba solo soltó un suspiro cansado mientras leía las letras más sobresalientes del edificio y papel respectivamente: Happy Hotel.

Luego de quedarse enfrente del hotel aproximadamente 5 minutos, respiro ondo y toco la puerta.

Toc toc.

Luego de tocar y esperar un minuto, la silueta volvió a tocar la puerta pero ahora de una manera más insistente, todo rastro de impaciencia se evaporó apenas escuchó unos pasos apresurados detras de la puerta junto a unas voces femeninas discutiendo sobre algo.

— ¡Atrás maldito animal de mierda! — Exclamó excesivamente molesta una pecadora de piel grisácea, quién fue la que abrió la puerta y recibió a la silueta con una lanza hecha de Séraphine Angelical, la cual se podría considerar rapidamente una valiosa y destructiva arma. La silueta ni se inmutó en lo más mínimo al ser recibido de esa forma, de hecho, se perdió por un momento en su mirada y en lo bella que era esa figura que ahora lo intentaba amenazar sin razón alguna — ¡¿Quién eres y qué haces aquí?!

— ¡Vaggie, tranquilizate! — Exclamó algo preocupada la otra chica que se encontraba detras de la ya mencionada Vaggie, siendo ésta Charlotte Magne, Princesa del Infierno y Heredera al trono, quien hizo un ademán con su mano para que la peligrisácea bajara su lanza, consiguiéndolo pero sin que lograra dejar su malhumor de lado.

— Es la jodida viva imágen de su padre — Pensó algo incómodo la silueta mientras veía de pies a cabeza a la rubia de piel palida, quien simplemente le dirigió una mirada simpática — Aúnque pensandolo bien, eso no quita el hecho de que se vea hermosa. Con suerte, y la apariencia es lo único parecido que tiene con Él.

— ¡Bienvenido al recientemente hecho Happy Hotel, lugar para rehabilitar a los pecadores y que éstos consigan una segunda oportunidad para estar en el Cielo! ¿En qué lo puedo ayudar? — Mencionó amablemente la rubia mientras notaba como dos adorables cabritas rojas se posicionaban a un lado suyo.

El extraño simplemente le enseño el folleto que tenía en la mano, cuyo diseño facilmente podria compararse al hecho recientemente por un niño de kinder con crayolas y brillitos, esto causó diferentes reacciones en ambas feminas, Vaggie simplemente cambió su expresión por una más relajada a la vez en la que le dirigía una mirada apenada a la silueta, mientras que Charlie tenía una mirada de ensueño con los ojos en forma de estrellas al reconocer uno de los tantos folletos que había hecho hace una semana cuando apenas pusieron en funcionamiento el hotel.

— Y dijiste que no funcionaría — Habló algo triunfante la rubia a la Demonio Polilla dandole paso a la silueta para entrar mientras que la otra simplemente la seguía — Adelante, pasa para poder hablar tranquilamente — Decía a la vez que lo guiaba por la sala principal hasta llegar al sofa, donde los cinco tomaron asiento y se quedaron mirando por un momento.

— Bueno, mi nombre es Charlie, y soy la dueña de este hotel, un gusto — Comenzó a presentarse Charlie, a la vez que se hacía a un lado y apuntaba al resto — La chica junto a mí y recepcionista de este hotel es Vaggie, las adorables cabritas y encargadas del equipaje son Razzle y Dazzle.

Luego de las presentaciones por parte de ellos la silueta solo se dedicó a observar el lugar más detalladamente, para luego dirigirle una mirada aburrida a Charlie. Antes de darle una oportunidad de hablar a la Princesa rapidamente la silueta tomó una gran bocanada de aire mientras se bajaba la capucha, dejando al descubierto a un joven de rostro cansado con unas notables ojeras debajo de sus ojos de medialuna, una pequeña nariz circular de color roja, un par de pequeñas grietas en algunas partes de su rostro, y lo más resaltante, una taza de porcelana por cabeza.

Lamento mucho no presentarme antes — Dijo consiguiendo la atención de ambas chicas — Tengo muchos nombres, pero pueden llamarme Cuphead. La razón por la que estoy aquí es para ayudarlas a cumplir su objetivo de rehabilitar a los suficientes pecadores para mandarlos al Paraíso y así evitar más Purgas Anuales... Espero que nos llevemos bien.