Work Text:
Hace mucho tiempo que no me sentí tan tranquilo, no recordaba lo que era dormir sin tener pesadillas o esos feos episodios de insomnio. No cambiaría estar en mis sentidos gran parte de las veces, parecía ser una especie de zombie, incluso mi apariencia daba indicios de eso.
Viéndome en el espejo solo miraba las bolsas debajo de mis ojos, unas marcas oscuras que resaltan bastante. Las noches eran pesadas como siempre, y ver aquel mono gigante en mis sueños me recordaba lo cruel que es el destino.
Pero después de un tiempo, entendí quién era aquel mono gigante, aquel saiyajin que me salvó, Bardock.
Desde que enfrenté a Son Goku y Vegeta mis sueños dejaron de ser aterradores, ver a Bardock como un mono ya no era lo que veía, solo soñaba con mi madre la cual parecía indicarme que escuchara la voz de aquel saiyajin. Mi mente reprodujo sus palabras, como un recordatorio del orgullo de mi raza y que la venganza no es algo que deseo. Pasé años atrapado en lo mismo, soñando con lo mismo, siendo engañado por los mismos imbéciles hasta finalmente encontrar la paz que tanto estuve buscando.
La voz de Bardock, las palabras de Monite, la pelea con Goku y Vegeta, mis recuerdos, y claro; la voz de alguien mas que se preocupó por mi bienestar.
Me perdí en mi pasado por completo, me volví amargado y no dejaba de pensar en la venganza, ignoré a las personas que se preocuparon por mi, y ahora mismo, solo deseo agradecerles que nunca me dieron la espalda. Nunca dejo de decirle a Monite lo agradecido que estoy con él, y cuando casi lo pierdo, me di cuenta que no puedo vivir sin la única familia que me queda.
No tengo muchos amigos, con el tiempo conseguí algunos pero no lograron llenar ese vacío que siento, al menos no es igual como él lo hace.
Un escurridizo agente de la patrulla galáctica, recuerdo el día que nos conocimos, todo por culpa de un descuido que tuve porque no me encontré tan concentrado como en las anteriores ocasiones.
Flashback
La Misión era sencilla, debía robar un chip de información valiosa que está bien protegida por la patrulla galáctica en un planeta pequeño pero interesante, la raza de aquel lugar son como pequeñas máquinas con una tecnología curiosa, ellos recolectan la información que consideran importante y la atesoran como un recuerdo de entretenimiento, cosas que suceden en el universo en ciertas partes ellos la tienen como si fuera una pelicula. La patrulla galáctica no les quita las grabaciones porque realmente no hacen nada malo, sin embargo, los tienen bien protegidos para evitar que alguien robe dichosa información.
Y ahí es cuando entro yo para intentar tomar el chip con la información más importante que pueda existir.
Llegué tan sigilosamente a ese planeta, pasando por la seguridad hasta llegar al objetivo, pero no me percaté de una cámara la cual, no destruí como hice con las otras. En ese momento pensé que lo tenía todo asegurado, pero cuando salí dispuesto a marcharme, me encontré con él.
Lo primero que vi fue su mirada seria, y el llamativo color violeta de sus ojos. No me percaté de que me apuntó con su pistola, y menos el hecho de venir acompañado con otro agente. Me detuve en ese momento pero no detallé la situación, tenía tanto sueño como para fijarme en los detalles, incluso después de salir corriendo en dirección a mi nave cuando se inició una pequeña persecución. No podía pensar bien en una estrategia, mi cerebro solo pensaba en pelear y salirme con la mía.
Me detuve a mitad de camino cerca de llegar a mi nave, él se detuvo también y me apuntó, diciendo: —. Deje el chip en el suelo y levante las manos, hágalo sin hacer ningún truco —. No recordaba las veces que me dijeron eso, creo que es la primera vez, nunca lograron alcanzarme o era lo bastante rápido para cumplir con mis misiones.
—Por favor, no lo diga tan seriamente, eso le quita emoción al asunto—. Nunca antes había hablado con un agente, por lo que se me había ocurrido intentar dialogar con él, buscando distraerlo, pero esto es más serio, se ve tan difícil de distraer con diálogos o acciones —. Vamos, ¿no eres muy joven para poner cara de señor sufrido por la vida?
—¿Y usted no es muy joven para estar robando? Aunque para que preguntar, últimamente hay muchos jóvenes dedicándose a eso —. Cuestiona, aun sin bajar el arma. Yo por mi parte, suspiré con pesadez mientras rascaba mi cabello, vaya que esto no será fácil —. Evitemos el arresto, solo entregue lo que intente robar.
—Mejor ven tu e intenta quitarmelo, si tanto quieres este chip, ven y tómalo.
—Si es así como lo quiere...
Apenas doy un simple parpadeo y de un momento a otro la distancia entre ambos se cortó, fue rápido en sacarme el chip del bolsillo y alejarte con lo que buscabas. Me quedé atónito por lo sucedido, pero no iba a permitir que la misión se perdiera por culpa de un agente de la patrulla galáctica, y menos si es por un descubierto mio. De nueva cuenta voy por el chip intentando quitarselo pero se movía muy rápido haciendo que sea difícil arrebatar lo que antes tuve en mis manos. No entendía lo que sucedía, pero seguí y seguí hasta que me cansé. ¿Qué demonios sucedió? tiene buenos reflejos, es veloz y ágil.
Me fastidié del asunto y comencé atacar, cada golpe era esquivado con suma facilidad, es como si yo fuera alguien bastante lento y predecible. Me empecé a molestar por la situación y seguí atacando, hasta que siento un golpe en el estómago que me sacó el aire, me golpeóste con un bastón raro que traes en el bolsillo. El golpe si que dolió, terminé de rodillas recuperando el aliento ante tu mirada inexpresiva —. Lo siento, por favor retirese de este planeta y no intente robar mas. Lo digo como una recomendación por su bien, es lo mejor para usted.
Por más que me duela en el orgullo, obedecí, todo porque mi poder no es nada comparado con el suyo, sabía que debía mejorar. En respuesta a lo dicho solamente gruñí, tampoco es que deba actuar como un adulto hacia mí —. Oye, agente... la próxima vez seré superior a ti, el que terminará derribado en el suelo serás tú y yo ganaré. —Prometí mientras me levanto y le señalo con mi dedo, lo dije más por frustración ante lo poco que pude hacer, y él, tan sólo sonrió un poco, lo hizo al mismo tiempo que guardó el chip en uno de sus bolsillos.
Demoró en responder, pero después de unos segundos, sonriente dijo: —Me llamo Merus, y estaré esperando ese día, estoy seguro de que en esa ocasión podrá lograr tocarme.
Vaya, como me hirvió la sangre de solo oír eso, lo sentí más como una burla pero algo dentro de mi me decía que no lo dijo con esa intención.
Fin del flashback
Tiempo después de ese encuentro, hubieron más por cuestiones desconocidas, quizás mi emoción por la revancha generaba problemas como llamar la atención, conseguía que llegara y peleabamos pero yo nunca ganaba por más que me esforzaba en cada uno de mis intentos. Todavía no tenía la fuerza suficiente, no era veloz y tampoco ágil. Me esforzaba mucho pero no lo conseguía, al menos el estrés se iba con alguna vez intentar darle un golpe, funcionaba como entrenamiento. Siempre quedó con las ganas de ganar pero me conformaba con poder darle un mísero golpe, aun así no me conformaba, mi objetivo era derribarlo sea como sea.
Y ahora me pregunto, gracias al deseo del dragón, ¿podré derribarlo como tanto he querido? mis habilidades mejoraron, pero no pudieron hacer frente a la técnica de Son Goku la cual es parecida a los movimientos de Merus. Quizás pueda intentarlo ahora mismo, llevo bastante que no lo veo, y tampoco es que le tenga esa rabia de antes, por los enfrentamientos pasados terminamos siendo amigos hasta tal punto de tener algunos encuentros para solamente hablar, sin embargo, la última vez que nos vimos fue hace siete meses.
No dejaba de pensar en él, y esos pensamientos se hicieron más recurrentes desde que todo mis problemas se solucionaron y solo quedé pensando en lo que debo hacer en lo que me resta de vida. Tres años nada más, y desde ese deseo tan sólo pasaron dos meses, aunque sé que por la pelea contra Gas se acabó mi esperanza de vida, y realmente, no sé cuánto fue. Debía vivir lo más que pudiera, cosa que Monite y Oatmeal están totalmente de acuerdo, puede que sean solo tres años pero puedo hacer bastante en ese tiempo, o eso pretendo hacer, si tan sólo tuviera ánimos de pensar en algo.
Supe que debo cumplir también mi promesa con Vegeta, algún día le ganaré así como me prometí derribar a Merus, quizás le haga una visita pero, ¿solo para pelear? no suena muy educado. Me quedé pensando en una excusa hasta que de la nada Goku apareció en mi casa, la intención de su aparición es para invitarnos a una fiesta, un cumpleaños al parecer. Vi esa como una buena oportunidad de ir a tener un combate con Vegeta, aunque la opción de relajarme en una fiesta también suena increíble, incluso para Monite quien esperaba gustoso la invitación.
. . .
Desde la invasión de saiyajin no esperaba volver a ver más namekianos, pero en la tierra hay dos de ellos que ahora están platicando felizmente con Monite, los tres apartados en una mesa tomando agua intercambiando anécdotas sobre el otro, hacía bastante que no veía a Monite tan alegre, y menos, verlo cómodo hablando con alguien de su raza. Si tan sólo hubiera imaginado que un momento como este le traería paz y alegría, pude haberle llevado a namek o le buscó un amigo, para este punto, pienso en lo solo que debería sentirme cuando yo me iba a cumplir misiones.
No puedo dejar de pensar en eso, incluso en la posibilidad de mi muerte, él estará muy solo —. Oye Granola, estás bastante perdido desde que llegamos, ¿te ocurre algo? —La tranquila voz de Goku me sacó de mis pensamientos, me limité a mirarlo sin saber que reacción o que decir. Envidio que los pocos saiyajin pueden tener esa vida tranquila y construida luego de que casi todos murieran, yo solo me enfoqué en la venganza, sin tener un plan de vida.
Detesto este sentimiento, pero es algo que ya no puedo cambiar, mucho menos cuando no tengo mucho por vivir —. Lo siento, desde hace un buen rato no estoy pensando bien las cosas, tengo tres años de vida y no sé qué hacer. —Respondí sin sonar tan metido en ese tema, buscando no darle mucha importancia y que Goku tampoco le dé tanta importancia al asunto.
—Es cierto que no te queda mucho... Pero podrías hacer algo que nunca hayas hecho, hay bastantes cosas por explorar —. Goku, que bueno eres, aún sin comprender lo que siento sobre esto, buscas la forma de ayudarme, hacerme ver que debo explorar y hacer cosas nuevas. La idea no es mala, suena perfecta pero no sé qué hacer y tampoco tengo esos ánimos de intentarlo.
—Pensaré en eso entonces, pero no lo haré ahora.
—De acuerdo—. Goku sonríe enormemente, comenzando a caminar de regreso por donde vino —. Pero ven con nosotros, en un rato llegarán unos amigos de la patrulla galáctica, estoy seguro de que te caerán bien.
Patrulla galáctica... increíble, no sé si es casualidad o es que el universo es pequeño, aunque tampoco debo hacerme muchas ilusiones por más que mi corazón esté latiendo rápido de solo pensar en verlo otra vez. La curiosidad me mata y aparte de eso intentaré pasarla bien en la fiesta, seguí a Goku al patio trasero en donde apenas una curiosa nave aterrizaba sin hacer desastre en el proceso. Me mantuve al lado de Goku en todo ese rato, viendo la puerta abrirse y ver a unos cuatro patrulleros bajar de la nave.
Busqué y esperé, pero nunca bajó, la puerta se cerró. Los patrulleros obtuvieron un saludo muy amistosamente, incluso me saludaron como si fueran amigos de ellos, yo sin ánimos contesté al saludo intentando parecer interesado en ellos. Goku me chocó el hombro para que me incluyera en las conversaciones, me quejé por ese empujón pero aún así acepté hacer el intento. No lograba mantenerme mucho tiempo metido en la charla, acababa bastante rápido para mi gusto. Siempre me ha costado tener una charla así de larga, nunca interactúe tanto con alguien, supongo que solo con Goku y Vegeta tuve más diálogos, aunque eso sería mentir.
Con él tuve más conversación, siendo profundas de un lado y otro.
La noche llegó rato después y es un poco fría, la fiesta estaba en su punto más movido con los juegos para ganar premios y la música, algunos bailaban y otros solamente animaban en la ocasión. Yo me quedé tomando algunas bebidas mientras me perdía en mis pensamientos, algunas veces miraba lo bien que Monite la está pasando con sus dos nuevos amigos, al menos uno de los dos está pasandola cómoda, yo todavía no me siento adaptado a este ambiente.
Dejé mi cara caer en la mesa, pero en ese momento una persona de extraña apariencia se me acercó, viste de amarillo y trae una capa de color rojo, no sabría describir su apariencia pero este vino con la única intención de darme compañía. Al principio durante unos cinco minutos no dijo nada, pero después decidió hablar finalmente —. No te sientes cómodo estando aquí, ¿verdad?
Su voz sonó tranquila, y su aspecto también demuestra tranquilidad aunque es más la seriedad. Su pregunta me tomó un poco por sorpresa porque en parte, es cierto, cuesta todavía y tampoco es que tenga ánimos de intentarlo —. ¿Se me nota mucho? me da vergüenza que sea algo visible, creo que no me preparé muy bien mentalmente para incluirme en este grupo amigable. —Contesté mientras recuesto mi rostro sobre una de mis manos, mirando al desconocido.
—Es comprensible, no será sencillo al primer día cuando tengas un pésimo inicio con ellos.
—¿Te cuesta por algún evento?
—Me pasó lo mismo que a ti los primeros días, pero con el tiempo, será algo normal. Antes pensando que estas personas eran una organización malvada —Ese dato me llamó un poco la atención, no diré que lo entiendo pero tenemos algo en común; un pensamiento equivocado hacia estas personas —. Al final fue solo un engaño por parte de unos villanos, habían dudas de por si en la pelea pero después comprendimos que no eran malos y nos hicimos aliados.
Fue engañado... Parece que a la vista de otros, este grupo no es del agrado y buscan darles una imagen de ser malos para generar problemas. Lograron engañarlo,y también lo hicieron conmigo, quién sabe que otra víctima hubo o habrá —Ya veo, por eso te fue difícil al principio, es comprensible.
—Me era difícil no solo por ese suceso, sino también porque yo no soy el más sociable entre mi hermano y yo, sin él aquí, esto fue difícil. Creo que con su presencia las cosas no serían tan aburridas y complicadas, serían diferentes...
—¿Y dónde está tu hermano? —Pregunté más para hacer que la conversación dure, en esto si le estoy dando más interés que las anteriores.
El desconocido baja un poco la mirada mientras se toca una tela azul oscuro que tiene amarrada en el brazo, es como un pañuelo que está dañado y sucio —. Mi hermano murió, en ese engaño pasaron cosas que terminaron en un problema grande, de ahí comenzó nuestra alianza con estas personas. Una lucha en conjunto para derrotar a un monstruo, y él siendo un superhéroe... se sacrificó para salvarnos. Al final su acción acabó con lastimar al monstruo, pero fue de ayuda el daño.
No supe como reaccionar al escuchar esa pérdida, no esperaba que el hermano de esta persona haya caído en batalla de forma heróica. Me acomodo en mi asiento, pasando una mano sobre su hombro en forma de consuelo —. Lamento oír eso...
El desconocido sonríe sin ganas, levantando la mirada para verme directo a los ojos —. Perderlo me dejó pensando en muchas cosas, quizás debí ir con él en ese sacrificio, o tal vez pude evitar que lo hiciera y así buscar otras soluciones. A veces pienso en las posibilidades y me siento enojado al haberle dejado ir, pienso en él cada que veo una estrella fugaz, o cuando me veo en el espejo. —Siento un pequeño nudo en la garganta, él no demuestra estar triste con su expresión, al menos no del todo, y tampoco con su tono de voz, con solo sus palabras me deja entender lo que siente pero lo maneja tan bien —. A veces piensas en tus decisiones, pueden decidir tu vida o la de alguien más. Piensas en diferentes opciones que cambien el rumbo actual, te pierdes tanto en eso que no le prestas atención a lo que te rodea,
—Lo haces ver sencillo con esas palabras, yo en mi caso no sé qué hacer, tengo poco tiempo de vida y creo que... debo solo esperar a que llegue el momento, ¿no?
—No veo conveniente que hagas eso, es mejor aprovechar al máximo ese tiempo, vivir lo que te queda y disfrutarlo de algún modo.
Quisiera ser positivo en esto, si tan sólo supiera cómo hacerlo. Soy un amargado en el tema y esta persona me hace ver que tal vez existe una esperanza. Aparté mi mano de su hombro, y pregunté: —Por cierto, ¿cómo te llamas?
El desconocido desvía su mirada hacia el estrellado cielo de la noche, aún sonriendo sin ganas —. Mi nombre es Gamma 1, soy un androide creado por el doctor Hedo, ese hombrecito de allí —. Señala con su dedo al pequeño que andaba hablando con el hijo de Vegeta muy felizmente, yo miré mientras el asombro quedó en mi rostro, no esperaba que Gamma fuera un androide, y lo que me tiene bastante sorprendido es que haya sido un androide el que me está haciendo ver que no me puedo quedar encerrado en las consecuencias de mi decisión —. ¿y usted como se llama?
Tardé un poco en reacción, volviendo a mirar a Gamma —. Yo... Me llamo Granola, soy el último de mi raza —. Respondí en un hilo de voz pero fue lo suficiente audible para Gamma el cual estrechó su mano con la mia en forma de saludo, creo que deberíamos haber comenzado con eso desde el principio —. Es un gusto conocerlo, y ha sido agradable tener esta plática, aunque todavía me siento apagado con lo de mi poca vida. —. Mis palabras llaman su atención por completo, él ya dijo algo personal y explicó porque le costó incluirse al grupo, es mi turno —. Pedí un deseo, ser el más fuerte del universo, hubo una condición para hacer que el deseo se cumpliera. A cost de poder reduje mi vida a solo tres años, mi decisión quedó en eso, siendo patético al final porque no cumplí con lo que quería para pedir ese deseo. No me queda nada,
No soy optimista, y tampoco busco serlo, Gamma dejó de sonreír y me suelta la mano, parece que no le agradó mucho lo que dije. No demuestra molestia, seriedad si, a primera vista se ve que solo quiere ayudarme de algún modo u otro —. Granola, sé que te sientes deprimido por las decisiones que has tomado, pero no es demasiado tarde para redimirte de ello.
Negué un poco con la cabeza, no porque no quiera,es que no sé cómo hacerlo y solo pienso en una sola cosa —.Es mi destino morir. Me condené a esperar mi muerte en tan poco tiempo. No puedo cambiar el pasado.
—Pero aún puedes decidir qué hacer en el presente. Puedes usar tu tiempo sabiamente y marcar la diferencia. No te enfoques en lo que no puedes cambiar y tampoco en lo que vendrá más adelante, enfócate en lo que puedes hacer —. Quise responderle pero me quedé sin palabras, tan sólo bajé la mirada. —Sé que puedes hacerlo, al final eso no es nada para alguien que buscó ser el más fuerte del universo.
Se me escapa una sonrisa de solo oir eso último, busca ayudarme y no puedo negarle su ayuda con mi amargura. Haré el intento aunque no espero mucho realmente, la muerte me espera, es cierto, pero tal y como Gamma dijo; puedo usar el tiempo con sabiduría —. Estoy sorprendido, no esperaba conocer a un androide reflexivo como tú.
—Creame que hasta yo estoy sorprendido, pero es algo que el doctor Hedo me dijo una vez, y también es algo que tomo de referencia por haber leído un libro que me encontré hace días —. Se queda mirando hacia las estrellas, parece estar un poco más concentrado en eso, yo por mi parte, imito su acción —. Tomar decisiones importantes en la vida puede ser una tarea difícil ya menudo nos enfrentamos a consecuencias imprevistas. A veces, las decisiones que tomamos pueden dejarnos marcados y hacernos sentir arrepentidos o dudar de nuestro camino —. Dice luego de un minuto de silencio total, ambos seguimos mirando el cielo —. Sin embargo, es importante recordar que cada decisión que tomamos en la vida nos lleva a un nuevo lugar y nos ayuda a crecer. Incluso si la decisión que tomamos no resultó como esperabamos, siempre hay una oportunidad para aprender de esa experiencia y seguir adelante. —Gamma hace una pausa, mientras se pone de pie ahora mirándome —. No te detengas en el pasado, en lugar de eso, toma las lecciones aprendidas y úsalas para construir un futuro mejor. Siempre hay un camino hacia adelante, solo necesitas encontrarlo y tener la fuerza para caminar hacia él.
Esa es una buena reflexión, no me cabe duda, también me levanto de mi lugar, sintiéndome mejor que antes —. Gamma... gracias por hablar conmigo, me quedé con un pensamiento amargo que no me llevaría a nada, no tenía una motivación. Tu, me ayudaste a hacer un intento de buscar aprovechar el tiempo y vivir al máximo lo que me queda.
—Ser un superhéroe va de ayudar, no importa cual sea la razón o circunstancia, ayudaré en lo que sea. Y además, creo que sería algo que 2 haría si estuviera aquí, al menos puedo hacer algo de su estilo haciéndole memoria —. Entonces su hermano se llama como él pero con otro número al final, vaya duo deben ser esos dos. Para ser un androide sabe como expresa lo que siente, y se nota bastante que lo extraña —. Fue un gusto compartir tiempo con usted, espero que pueda seguir adelante y disfrutar de la fiesta.
Gamma se despidió para irse volando de la fiesta, quizás va hacer algo de "superhéroes" o tal vez se aburrió y quiere hacer algo más. Me mantuve mirando el cielo estrellado un rato, pensando en sus palabras y la forma que manejó su situación de una forma madura y además dejándome una buena reflexión. No pude evitar sonreír por eso, no esperaba que un androide fuera capaz de abrirme los ojos, o al menos de hacerme ver que no puedo ser un amargado con el asunto, comprendo mi error de reducir mi esperanza de vida, y con eso no debo fijarme en lo malo, aprovecharé cada día de mi vida hasta que sea el último.
Decidí unirme al resto con los Juegos para ver qué puedo ganar, no lo entendía bien pero era divertido intentarlo. Los amigos de Goku son personas ruidosas cuando beben mucho pero son agradables, el ambiente es uno movido y divertido. Todo se mantuvo así hasta que anunciaron que era hora de comer, todos fuimos al área de la comida y justo cuando estuve por sentarme, un destello de luz apareció del cielo hasta caer fuera del jardín. Miré curioso de que nadie dijera nada por eso, pero cuando un gato morado apareció junto a dos rostros conocidos comprendí que sucede.
Recuerdo a ese hombre alto, fue el que revivió a Monite cuando Gas lo asesinó, y recuerdo haber escuchado a Vegeta decir que ese hombre es un ángel. No esperaba ver a ese hombre en la fiesta, y mucho menos, que llegara con él.
Me quedé un poco estático, viendo como los tres saludan a cada persona en el lugar, hasta que me ven. El gato tan sólo movió su mano sin decir nada, el ángel saludó muy amablemente y él, sonrió mientras se me acerca. Me sentí un poco nervioso de verlo acercarme, pero me mantuve firme para saludar —. Granola, no esperaba verlo por aquí, ¿cómo la está pasando? —. Hace tiempo que no lo escuchaba, esa voz tranquila que ahora reflejaba emoción de solo verme. No recordaba lo agradable que se siente tenerlo cerca, es como si me diera tanta paz.
Me costó reaccionar pero Oatmeal me sacó de mi transe con decirme que le conteste. Apenado me límite a solo mirarlo sin tener el valor de acercarme como solía hacer antes cuando nos saludabamos, solo moví la silla que está a mi lado, invitándole que se siente conmigo—. Yo... lo estoy pasando bien, intento adaptarme a este tipo de ambientes pero ya me siento cómodo luego de un rato —. Contesto, sentándome y él haciendo lo mismo —. No sabía que los conocías.
—Es que pasaron muchas cosas hace tres años, tuve que necesitar la ayuda de Son Goku y Vegeta para evitar los desastres causados por Moro. Fue una alianza bastante necesaria que pudo darle paz al universo —. Responde con tranquilidad, acomodándose en su silla mientras coloca sus manos sobre la mesa, pude notar que no tiene sus guantes puestos —. ¿Y que hay de ti, como los llegaste a conocer?
Esperaba otra pregunta mejor pero está es la más obvia de oír, me da pena mencionarlo, el motivo de Merus fue uno bastante importante para salvar muchas vidas en el universo, en cambio por un engaño y mi sed de venganza los recibidos en mi planeta para querer matarlos. —. Me da algo de vergüenza decirlo, pero fue por un engaño de mi antiguo jefe. Antes te había comentado sobre la rabia que le tenía a Freezer ya los saiyajin's, mi viejo jefe los hizo ir al planeta cereal y me dijo que eran parte del ejército de Freezer —. Hago una pequeña pausa, esperando ver una reacción sorprendida de su parte, pero está más interesado que eso —. Tuvimos una intensa pelea, al final supimos la verdad y perdí las ganas de vengarme. Se podría decir que no hicimos amigos en el momento que todo se supo.
—Ya veo... pero lo importante es que todo salió bien y nadie murió, ¿verdad? —. Merus se volvió un amigo mío desde hace bastante tiempo, no puedo ocultarle lo del deseo pero me da tanta pena decirle, incluso desconozco que reacción podría tener, ese hombre es muy misterioso la mayor parte de las veces.
—Nadie murió, sin embargo, pasó algo y alguien morirá dentro de tres años —. No sé porque me cuesta decirlo, quizás sea nada más que la pena o tal vez se trate de pensar en la opinión de él —. Antes nunca podría llegarle a los talones a ellos, y bueno, te dije que peleamos, osea que pude igualarlos.
—Va de que entrenaste mucho, ¿no?
—En realidad... le pedí un deseo al dragón en mi planeta, mi deseo fue ser el más fuerte del universo y para eso, redujo mi esperanza de vida a solo tres años.
En el lugar hay mucho ruido por la música y las voces de varias personas hablando, pero entre Merus y yo quedó un silencio profundo. Él mirándome sin decir nada, con el rostro relajado y apenas en un pequeño momento vi que frunció el ceño, cosa que después hizo como si nunca lo hubiera hecho. Mi deseo sin dudas fue lo peor para mi vida, no sólo porque fue algo egoísta y problemático, sino que me dejó con una crisis que se solucionó gracias a Gamma pero aún dejó el anunciarle eso a Merus, el deseo me dejó una miseria, algo que debo aprovechar al maximo.
Fuí egoísta, la venganza me cegó por completo que es ahora cuando me doy cuenta de mi error, esa decisión de ser fuerte con tal de vengarme me llevó a tantos problemas. —No esperaba que pidieras algo tan extremo como eso —. Dejó de verme, ahora bajando un poco la mirada, sin mostrar tristeza ni nada —. Supongo que debemos darle provecho a este tiempo, es algo corto, pero se puede disfrutar si sabemos que aviones hacer.
Nunca deja de sorprenderme, ahora está sonriendo, mirándome con determinación ante sus palabras, yo esperaba un tipo de sermón o algo así, antes me regañaba cuando le decía mis ganas de vengarme, y ahora que prácticamente me condené, se lo está tomando con calma —. Todavía no tengo algún plan en mente.
—Podemos pensar en algo ahora que estamos aquí y juntos, además estoy dispuesto en buscar conseguir días libres para ayudarte. Con eso puedo disculparme por ausentarme durante tanto tiempo, espero que mi presencia lo compense.
—N-No es necesario que hagas eso por mi... —. Intenté cambiar de parecer, pero conociendolo, sé que no cambiará de opinión.
—Insisto, me importa más pasar este tiempo contigo en vez de no hacerlo, en verdad me gustaría aprovechar estos tres años para que vivas increíble tu vida, ese es mi objetivo ahora.
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
Narración en tercera persona:
Merus y Granola en sus intentoban pensar en algo para aprovechar ese tiempo, buscaban hacer algo divertido de inicio pero no sabían cómo darle inicio a sus aventuras, o al menos como ejecutar dichoso plan. Lo principal comenzaría con algo leve para hacer una prueba, después verían más opciones para ejecutar sin problema alguno.
Por otro lado, Vegeta y Goku compartiendo una mesa apartada estando en compañía de Bulma se encuentran mirando al agente y ex cazarrecompensas. El príncipe desde el principio supo que Granola tiene ese problema de pensar en que hacer con su vida en esos tres años, como también el hecho de quedar con una inquietud sobre su decisión del deseo. No le agrada meterse en asuntos de otros pero al simpatizar con Granola no pudo evitarlo, conoció al Dr. Hedo y a Gamma, con eso se le ocurrió algo para ayudar a Granola; le pidió al androide que hablara con él luego de que le explicara un poco del asunto, cosa que Gamma sin problemas requeridos. Con ese primer movimiento Vegeta notó un mejor ánimo en Granola, aunque faltaba un segundo paso en el plan.
Si no fuera por Whis no sabría de la unión del ceresiano y el agente, hasta ahora mismo es testigo de ver lo bien que se llevan esos dos. Con el aporte de Gamma ajustado para dar un avance, ahora solo queda lo siguiente para conseguir que Granola esté en completa paz consigo mismo. Ya lo tiene todo ejecutado, tan solo queda darle inicio a lo siguiente.
Terminó de comer y miró a Goku, este último sonriendo se levantó de su silla, se despidió y usando la teletransportación se fue del lugar sin hacer ruido alguno, nadie dijo nada pues estaban borrachos o pendientes de otra cosa —. Aqui es donde vas tu, Bulma.
—Espero que nada salga mal al final, pero lo penúltimo me sigue pareciendo algo necesario, Vegeta.
—Es más que todo una broma sugerida por Trunks, por eso necesitaré a Kakarotto en los alrededores para ese entonces para que salga bien —. El príncipe se levanta de su silla, y su esposa hace lo mismo mientras se acomoda un poco su cabello y ropa —. Si das tu sugerencia será más fácil que lo consideren y acepten, ya sabes que hacer.
Bulma sonríe un poco ante las palabras de Vegeta, sabe a que se refiere, como es alguien lista la tomaran en serio y sus sugerencias serán bien recibidas incluso por un agente de la patrulla galáctica y un ex cazarrecompensas muy poderoso —. ¿Y que harás tu en todo esto?
—Supervisar que Kakarotto no lo arruine o que un tercero lo haga.
Vegeta sin decir nada se adentra a la casa, no sin antes decirle a Trunks que se lleve un Bra para que duerma al ser la hora de su siesta. Bulma miró con su esposo se marchó, no quejándose de que haya decidido tener un cambio de planes en medio del propio cumpleaños que decidió darle y celebrarle, Vegeta no es de celebrar su día de nacimiento porque es algo que le da igual, pero aún así Bulma quiso darle festividad a ese día especialmente para él. Vegeta prefiere usar ese día para ayudar a un amigo, cosa que Bulma ve con buenos ojos y se le hace lindo ese gesto, por eso está dispuesto en darle ayuda con su plan.
Bulma sonríe pensando en su pareja, y luego va hacia donde está Granola y Merus quienes siguen debatiendo en que hacer mientras comían un poco.
—Oigan chicos, como los veo un poco aburridos pensé en darles una sugerencia divertida —. Las palabras de Bulma son de la atención de ambos, quienes en silencio, la miran —¿no les gustaría pasar una noche como terrícolas?
La pregunta dejó un tanto sorprendido a Granola, por lo repentinamente que fue y por la misma sugerencia. El peliverde miró a su amigo, el cual luego de pensarlo pareció hacer el intento, Granola algo inseguro acepta también.
Merus ve esa sugerencia de cómo algo perfecto, un inicio tranquilo y decente.
. . .
Ambos amigos caminaban sin rumbo alguno en las calles, en completo silencio, sin saber que hacer. Granola miró curioso cada lugar nuevo que se cruzó en su camino, hay pocas tiendas abiertas, hay todavía muchas personas pasando por ahí, no imaginó tener la oportunidad de explorar un poco el planeta tierra en una noche en la que se suponía, no era para eso. Se le hace raro que la sugerencia de Bulma llegara de la nada, pero supone que ella se dió cuenta de su situación o solo escuchó sin querer y les dió una solución.
Ella les dio una tarjeta de crédito, explicando cómo funciona y para qué, les dijo que para pasar una noche como terrícolas podrían ser como ellos, no pudieron volar ni hacer nada raro que llame la atención. Granola vio eso como ser alguien "simple" en un planeta tranquilo, no se quejó de ello y Merus tampoco lo hace, este último solo ve la ocasión como una forma de explorar el mundo que ayudó a proteger hace años atrás, como también, es una razon para pasar tiempo con su amigo en un ambiente pacifico. Granola también toma ese momento para estar a solas con Merus, quizás así pueda aclarar sus dudas, siente un raro cosquilleo cuando está con él, desde hace algún tiempo comenzó a ocurrir y nunca lo comprendió, Oatmeal se lo explicaba y Granola no lo entendía.
Es tan sencillo, es fácil de entender.
De solo pensar en eso siente como las mejillas se le calientan, si tan sólo se hubiera dado tiempo para pensar en eso, no estaría tan perdido en sus pensamientos, tanto así que no escuchó la voz de Merus hasta que este le da un pequeño empujón . Granola sacudió la cabeza y lo miró —. ¿S-sucede algo?
—No, pero te decía que si quieres ir a ese parque con luces, veo a muchas personas ahí que se están divirtiendo, y también logré ver unas esferas de luz hace un momento, quizás es un show de luces.
—¿Pero no es ese un parque de atracciones?
—Lo es, no hace mal intentar pasar el rato en aquel lugar. A lo mejor nos encontremos con algo emocionante en el camino, a fin de cuentas estamos pasando una noche como terrícolas y ellos van a esos parques.
Granola lo pensó un poco, pero accedió sin rechistar.
Ambos caminando a la par fueron al parque de atracciones el cual estaba con pocas personas al ser un poco tarde, no habían tantos niños, reinaban los adolescentes que se divertían o tenían una cita agradable. Granola se mantuvo serio en el recorrido hasta comprar un brazalete para ir a las atracciones, no le vio lo divertido a subirse a esos juegos pero no se quejó al ver que Merus hace el intento para que se divierta. Quizás deba sacarse de la cabeza lo indiferente y ver con diferente perspectiva lo bien que pueden ser las cosas al tener la mente como la de una terrícola. Le dió una oportunidad a los carritos chocones; estuvo en todo el rato siendo chocado por Merus y por algunos niños, no tuvo la oportunidad de saber cómo mover el vehículo y terminó siendo la víctima de aquella ronda.
La siguiente atracción fue la montaña rusa; no se sintió emocionado pero incluso el viaje fue agradable, aprovechando de ver a Merus en el momento, le gustó sobretodo que él esté feliz con la experiencia.
La siguiente atracción fue una casa de los sustos, Merus miraba con normalidad a los monstruos que aparecían para asustarlos, cosa que no se repararía. Granola se reía de la apariencia que estos tenían, incluso no evitó reírse cuando unos niños se encontraban corriendo del miedo entre llantos. El humor de Granola es extraño, cosa que Merus empezó a entender conforme avanzaban en esa atracción del terror.
Luego de eso fueron a la atracción de los espejos, ambos vieron sus reflejos con una forma extraña por la contextura del mismo espejo, en un momento se quedaron en el laberinto pero se encontraron por sentir el ki del otro. Aunque en un momento Granola se sintió sofocado al estar rodeado de espejos, se vio a si mismo y pensaba en su vida, cada que se adentraba en lo más profundo de sus pensamientos aparecía Merus. Su encuentro en el laberinto fue más para salir en vez de seguir explorando ese lugar.
También se tomaron sus pausas para probar las golosinas que vendían, el algodón de azúcar fue una maravilla para Merus el cual no dejaba de mencionar lo deliciosa que es y lo curioso cuando el algodón tiene contacto con su lengua. Granola por su parte, comiendo una paleta nada más asiente con la cabeza viéndose contenta, pero cuando dió su opinión de la paleta Merus empezó a reírse, y es que, el dulce le dejó los labios y la lengua de color azul. Ambos sacaron a reír por ese suceso, tal parece que la parte favorita viene siendo el probar los dulces que venden, aunque todavía queda más por ver.
Al rato pasaron por unas sillas giratorias, en donde vieron a mujeres vomitar por el mareo ya niños tropezar por lo mismo.
Estuvieron en ese parque durante una hora y media, dejando la rueda de la fortuna como última. Los dos miraban desde la altura como se ve parte de la ciudad en la noche, con las luces encendidas. La brisa es fresca, hay tanta tranquilidad y tantos pensamientos en ese momento. Granola por más que busque enfocarse en otra cosa que no sea en Merus, se le hace totalmente imposible, lo mira de vez en cuando y no deja de pensar en que debe hacer algo.
Si bien la forma en la que se conocieron no fue la más adecuada, ellos terminaron teniendo una buena amistad, con el tiempo se fueron conociendo y teniendo confianza el uno con el otro, incluso en medio de esa confianza nacía algo más. Granola empezaba a sentir atracción hacia él, más visto como un simple interés o solo era admiración por lo fuerte y habilidoso que es, pero más allá de eso sabía que había algo más. Lo habló una vez con Monite y este no supo que consejo darle, Oatmeal solo le dijo (y sigue diciendo) que debe dar el paso.
No puede tampoco quedarse callado todo el tiempo, puede guardarse aquello que siente por él. Quizás en esa noche pueda decir, pero no encuentra las palabras y el momento ideal para hacerlo y detesta quedar así —. No estuvo nada mal pasar el rato en este lugar, ya veo que aquí en la tierra saben como divertirse con estos juegos. —Comentó Merus mientras aprecia la vista que la noche les regala, el agente siempre tranquilo, siempre transmitiendo tanta calma cuando se le ve.
—Admito que si me molesté por lo de los carros chocones pero de resto fue bastante entretenido.
—Tu parte favorita fue cuando los niños se asustaron, ¿verdad?
Granola cierra los ojos mientras se ríe, de solo recordar el evento de la atracción del terror no puede evitar reírse de la reacción de los chiquillos —. Estás en lo correcto, hace bastante tiempo que no me reía de esa manera.
—¿Y por qué te causa gracia que los niños se asusten?
—Me recuerda a una vez que el infeliz de Gas se había asustado por unos cazarrecompensas, supongo que ese recuerdo es la causa de que me resulte chistoso ver a niños asustados por unas caras graciosas.
Bueno eso para el agente tiene más sentido, al final Granola no es tan retorcido como pensado —. Entonces es eso, por un momento pensé que ver el miedo en los infantes te causaba gracia así sin más.
—Pues... los que me jodieron en los carros chocones estaban ahí y se fueron corriendo, más razones tuve de reír.
Merus no dijo nada más, razones tuvo Granola de eso y no lo juzga, poco a poco va aprendiendo de como son las emociones de los mortales y entiende que Granola tiene un humor algo raro pero nada malo.
En fin, terminan bajando de la atracción y se marchan del parque de atracciones, empiezan a caminar por las calles en busca de hacer algo más, pero no habían lugares llamativos. El agente miró por todos lados buscando por dónde ir, recuerda que Jaco le comentó sobre lugares con buena comida y también está el cine, quizás pueda ver una película de moda o pasar por un restaurante. Los gastos por suerte quedan en la tarjeta de crédito que Bulma les dió para la ocasión, pueden ir a donde quieran sin preocuparse por el dinero.
Ambos siguieron su camino, hasta que notan que una luz apareció en el cielo no muy lejos de donde están, ambos se dirigen al lugar y se trata de un concierto con muchas personas. Granola miraba con atención desde la distancia, juraba que ese destello parecía una esfera de energía lanzada pero no sentía el ki de nadie, quizás efectos especiales del concierto lo cual es bastante llamativo. Merus se mostró interesado e incluso piensa que es una buena idea ir al concierto para conocer más sobre la música de los terrícolas, la idea no parece mala. —. Vamos Granola, lo siguiente será pasar por aquí para conocer la música popular de la tierra.
—Hay mucho ruido, además no estoy seguro de quedarme rodeado entre tantas personas.
—No se preocupe, yo estaré a su lado de todos modos. Será divertido intentarlo, de eso estoy seguro.
Merus le sonríe y le toma la mano para sacar al concierto, Granola sorprendió se quedó mirando el agarre de manos en lo que Merus compró entradas para ingresar. Para el peliverde que el agente le tome la mano es un avance significativo, al menos hay cierto contacto como hacen las parejas de la tierra, tomar la mano de otro se ve lindo y para él es dar un paso más en su relación, incluso con que Merus le regale lindas sonrisas.
"Él siempre sonríe lindo"
. . .
La noche siguió avanzando de forma tranquila, y el dúo luego de salir del concierto decidió visitar un museo que les llamó la atención, luego fueron al cine en donde vieron una película de terror que recién se estrenó. Después fueron a una tienda que vende comida chatarra, bebidas, películas, comic's y entre otras cosas más. Ambos deciden pasar un rato en ese lugar para probar las bebidas y comprar algunas cosas para comer. Los dos parecían adolescentes que escaparon de casa y están disfrutando de su libertad, haciendo un poco de ruido al reír y hablar, cosa que no molestó al cajero el cual aburrido parecía querer renunciar a su trabajo.
El pobre hombre solo tenía sueño, pero ese ánimo pésimo se le fue cuando unos hombres entraron usando máscaras y vinieron con armas, en ocasiones intentaron asaltar la tienda pero se salvaba al estar un policía cerca, justo ahora ese no es el caso. Merus intervino al darse cuenta para evitar que ocurra un accidente, son cuatro ladrones armados apuntando sin piedad alguna, el agente no quería hacer un escándalo en una noche "normal", por eso busca dialogar mientras se coloca enfrente del cajero para protegerlo.
Merus no entiende la agresividad que esas personas tienen en el momento que les pide calma, sus intentos por calmar las cosas no funcionan y supo que debe hacer algo lo antes posible. Suspiró con pesadez, apenas movió su pie acercándose un poco para retener a los ladrones, estos ya estaban en el suelo, inconscientes y con unas marcas en el cuello. El agente sorprendió miró hacia Granola el cual solo sonrió, no lo vio hacer algún tipo de ataque para dormirlos, fue demasiado rápido que no se percató de eso —. ¿L-Lo has hecho tú? —. El cajero pálido por el susto pregunta, Merus negó con la cabeza —. No sé qué sucedió con ellos... pero debo darte las gracias por ser tan valiente en querer protegerme.
—No pudo dejar que le hicieran algo, lo importante es que no sucedió nada malo. Tenga cuidado señor, mejore la seguridad de su linda e increíble tienda.
Merus con voz tranquila consigue darle calma al hombre, pagó lo que consumieron y unas cosas para llevar y después decide en mejor irse de ahí, le hace una seña a Granola el cual bebía una malteada de chocolate, este lo sigue hasta salir del lugar. En silencio caminan hacia un nuevo lugar, esperando que algo del cielo apareciera para llamarles la atención como ha pasado en las anteriores veces, o que alguna apareciera señal que les llame la atención. Ocurren cosas bastante raras que los llevan a buenos lugares, con eso han pasado ya bastante tiempo y son al rededor de las tres de la madrugada.
En el camino Granola sigue tomando su malteada, y Merus esperaba en lo sucedido en aquella tienda, fácilmente podría ver los movimientos de su compañero pero no lo vio para nada, piensa que el deseo del dragón le dió un gran poder, más del que se imaginó. Con eso el agente se da cuenta que Granola lo superó, si aún fuera un Ángel ese no sería el caso, pero ahora que es mortal las cosas cambiaron bastante en tan poco tiempo. En el caso de que se quiera hacer un combate amistoso como antes, Granola cumplirá su sueño de derribarlo, pero de momento no se ve con intenciones de siquiera sugerir tener ese combate amistoso.
Aún así, el agente no se quedará callado ante el pensamiento del gran poder de Granola —. ¿Qué les hiciste exactamente a esos hombres? ¿Les distes en un punto vital para dejarlos noqueados? —Preguntó luego de un largo rato en silencio, manteniendo la vista en el camino.
Granola dejó de tomar su malteada y sonrió de forma arrogante —. Pues claro, no quear a terrícolas es demasiado sencillo, son muy débiles —. El ceresiano le da un último sorbo a su malteada y tira en un contenedor de basura el vaso, no esperaba que una bebida dulce le terminara gustando tanto, sin dudas la tierra cuenta con buena comida y bebidas —. Y te veo sorprendido por eso.
—No esperaba que interviniera, la situación estaba bajo control.
—Yo pienso que te sorprendiste de mi velocidad, quise presumir un poco de lo que tengo y el momento llegó.
Merus sonríe un poco, mirándolo por momentos antes de seguir viendo hacia enfrente —. Bueno, eso es cierto. Me sorprendí por tu velocidad.
Para Granola sería increíble pedirle un combate amistoso, pero no lo ve necesario en ese momento que están pasando tranquilamente, mucho menos cuando le prometieron a Bulma no usar ni poderes nada, aunque rompió esa regla con moverse rápido para noquear a los ladrones, aunque cuenta con la ventaja de que fue muy rápido y duda que lo descubran si ven las cámaras.
Siguiendo caminando ven un auto muy bonito, Granola se acerca para ver mejor el diseño que este tiene, después de unos segundos sigue su camino pero siente como si alguien le tocara el hombro y voltea a ver, no hay nadie detrás de ellos. Confundido volvió a mirar el auto, notando que hay una nota pegada en el parabrisas, cosa que no estaba antes. No es como que le interese pero la curiosidad le hizo tomar la hoja y leerla detenidamente.
"Les presto mi auto para que hagan lo que quieran, ¡diviertanse!"
Pensó que es obra de Bulma pero no ve el logo de la Corporación Cápsula en ningún lado, sin embargo, siente que ese auto es para ellos y lo acepta con todo gusto. Le hace una seña a Merus para que suba, y este un poco confundido lo hace. Ambos suben al auto y miraban el interior, es pequeño y sencillo, estar acostumbrados a las naves espaciales les hace ver lo simple que puede ser el transporte terrestre. Usar naves es complicado por los tantos botones en el panel de control, pero los autos con las llaves, palanca, pedalea y el volante pueden usar con mucha facilidad. Granola enciende el auto sin pensarlo mucho, entendiendo como es que funciona, le recuerda a los carros chocones del parque de diversiones. —Esto será bastante divertido.
Por otra parte, Merus miró por la ventana en lo que Granola empieza a darle marcha al auto lentamente, le parece raro que el vehículo haya quedado abandonado y con una nota pegada, probablemente alguien les prestó el auto pero desconocen quién podría ser, la única persona posible es Bulma pero no está del todo seguro de que sea ella —. Me sorprende que en la mitad de la calle nos dejen este vehículo, es como si alguien nos estuviera observando o algo así.
La hipótesis de Merus es del interés de Granola porque siente lo mismo, pero no cree en eso del todo, ve más que todo los sucesos como una casualidad —. Dudo que se trate de eso, Oatmeal no ha detectado ninguna presencia y no siento el ki de nadie, apenas el de algunas terrícolas pero son muy débiles.
—¿Entonces tomaremos esto como una coincidencia?
—Si, y no tiene nada de malo, es solo un auto y además, la nota dice que es para nosotros.
—De acuerdo, solo vamos a pasear, ¿no?
—Quiero desahogarme del desastre de los autos chocones, a ver que tan rápido va un auto de verdad.
Granola con una sonrisa amplia en los labios aumenta la velocidad y Merus con tranquilidad se coloca el cinturón de seguridad en lo que miraba las calles. El agente no dice nada de la velocidad al parecerle una normal, y Granola piensa lo mismo, por eso la aumenta y conduce como un demente al derrapar y chocar con objetos como cajas y cestos de basura.
Ninguno sabía que estaban violando la ley de velocidad, no pasó mucho tiempo hasta que un auto de policía los empezara a seguir. El sonido de la sirena y las luces rojas y azules hacen que Merus mire por la ventana a la patrulla —. Oye, nos están siguiendo a una distancia no muy alejada, ten cuidado —. Avisó más por no entender porque los siguen si no están haciendo nada malo, Granola por su parte apretó el volante.
—Debe ser un desgraciado queriendo competir conmigo, no permitiré que nos repase.
—¿Está seguro de eso? parece ser la policia, las luces rojas y azules son las que utilizan.
Granola ríe en respuesta, pisando el acelerador a fondo —. No seas tan ingenioso, las luces es para indicar que es una competencia, al igual que la sirena. Es como el juego de carreras que habia en el parque, alguien quiere competir contra nosotros.
Entre más rápido iban poco se podía ver a la patrulla, Merus decide en creer en Granola aunque por dentro sabe que no es un juego, por alguna razón la policía los está persiguiendo y no sabe porque lo hacen.
La persecución sigue ahora con otras dos patrullas siguiendolos, Granola empieza a reír de que sean tres a los que debe ganarles con todo gusto. Con todo lo que el auto da van por una carretera recta, los policías intentan seguirles el paso lo más que pudieron pero apenas lograron alcanzarlos. Merus estando al tanto de quienes los siguen, se preocupa de que algo salga mal para ambos lados, aunque es más preocupante por los policías en caso de que sufran un accidente.
Granola mueve el volante con fuerza al cruzar para otra calle, y hace lo mismo una segunda vez pero al hacerlo con fuerza, termina arrancando el volante por accidente. Su expresión de sorpresa y nerviosismo es lo primero que Merus nota, Granola solo sonrió con nervios mientras buscaba pegar otra vez el volante pero al no hacerlo, lo tira por la ventana —. Creo que esto sera un problema...
Ahora sin control absoluto del vehículo por el volante, pisa el freno que no responde, pensando que se equivocó pisa el acelerador con fuerza hasta romper el suelo del auto. Merus en medio del desastre jala la palanca que por accidente termina rompiendo en el proceso. Ambos se miran con preocupación, pero después ven al frente en donde una pared de ladrillos en un callejón los espera para el choque.
Los dos saben que hacer, se quitan el cinturón de seguridad mientras abren la puerta y saltan del auto, Merus se puso enfrente frenando el auto con solo poner un pie en encima, Granola por su parte rompe la cubierta del capó y arranca el motor haciendo que se detenga. Evitaron un choque más que garantizado, ambos suspiran por el alivio de no generar un desastre, pero después Granola con la euforia del momento empieza a reír mientras caminaba de un lado a otro.
Merus miró a su compañero, no dijo nada por lo vivido anteriormente, también vio el lado positivo del momento aunque Granola es el que quedó más emocionado —. Oye, eso fue demasiado emocionante, ¡y cuando bajamos para detener el auto también fue divertido! ¡Esas si que son carreras!
—Descartando lo peligroso, si, fue divertido.
—¡Ven, chocamos las manos!
Granola se acerca a Merus y le muestra su mano, este último sin entender mucho choca suavemente su mano con la de Granola. Ambos se miran sonrientes, manteniendo sus manos juntas sin perder el contacto. El momento se suavizó, o eso pasó en el caso de Granola el cual dejó sus emociones fuertes por una tranquila al quedar mirando a Merus durante tanto tiempo.
Lentamente sus dedos quedan sobre los nudillos de Merus, cerrando su mano y este haciendo lo mismo. Granola miró su reflejo a través de los morados ojos de su compañero, percatándose en esa mezcla de color entre lo morado y gris. Verlo durante tanto tiempo le hace ver cada detalle, y quedando con la conclusión de siempre; Ese agente es hermoso. Oatmeal lo motiva de que haga de una vez el paso que tantas veces quiso pero no hizo, ese es el momento. Merus por su parte, estando concentrado en mirar a su compañero, se puso un poco de puntillas porque quiere probar algo que nunca antes había hecho, con eso y con Granola motivó a dar el paso, fueron cortando distancia poco a poco.
El beso que se viene es inminente, la cercanía es más notable y en tan solo unos pocos milímetros de conseguirlo, unas luces rojas y azules hacen presencia junto con el molesto ruido de la sirena. Ambos toman un poco de distancia y miran las patrullas acercarse a ellos, Merus suelta la mano de Granola y se acerca un poco apenas estos frenan y un hombre con bigote gracioso baja.
Granola por su lado, estando molesto por la interrupción, decide molestar al hombre con uniforme, se acercó con una sonrisa arrogante poniéndose frente a Merus, quiere molestar al hombre —. Bueno parece que yo gané la carrera de forma justa, no tiene que reclamar si hubo trampa porque no la hubo.
—Ya suponía que eran unos mocosos haciendo desastres —. El hombre ignora las palabras del ceresiano, sacó un bolígrafo y una libreta para empezar a escribir —. Un rebelde de diecisiete años que robó un auto y además viola la ley del exceso de velocidad.
-¿What? —. Merus sorprendido se acerca también al policía quien sigue anotando, Granola por su parte solo observa en silencio, entonces si los perseguían por algo malo —. Espere un momento, sé lo que puede parecer pero el auto no fue robado, es prestado.
—Querer engañar a un policía también es un delito grave, el auto fue recientemente reportado como robado —. El policía termina de anotar para ahora mirar a Merus con mucha atención, al principio analiza su ropa extraña pero después sé fija en su piel —. Oh, ¿que es ese tono de piel violeta? ¿acaso está intoxicado con drogas?
Granola empieza a reír de solo escuchar las acusaciones del policía, Merus lo miró mal haciendo que dejara de reír —. Señor, yo no estoy intoxicado, ese es mi tono de piel —. Aclara, volviendo a mirarlo para intentar solucionar el problema —. Para que entienda un poco más ese tema, no soy de este planeta.
—Tu cosplay de ciencia ficción no es excusa para salvarte del arresto, ahora extienda sus manos, le pondré unas esposas.
—Señor en serio créame, yo también trabajo para la ley. Soy agente elite de la patrulla galáctica —. Merus señala el símbolo de la patrulla galáctica en su pecho, y luego le muestra su pistola para reforzar su inocencia —. Mire, también tengo un arma como la suya.
—Mocoso baje el arma ahora mismo y sin hacer trucos! —. El policía alertado saca su arma y le apunta, Merus sorprendido por la terquedad del hombre tan sólo hace lo que le pide, deja el arma en el suelo y levanta las manos —. Esto es peor de lo que imaginé, ¡vendrán conmigo ahora mismo!
—Ay vamos, no se ponga así porque le gané en una carrera de autos—. Granola se pone al lado de Merus, sus palabras no ayudan en nada. Ya es consciente de que rompieron una regla pero aún así quiere molestar a ese hombre —. Y el auto si es prestado, hay una nota que lo explica.
Granola busca la nota en sus bolsillos pero no la encuentra, juraba que la había guardado en algún lado, tal vez la dejó en el auto y ahora no puede buscarla con ese policía obligándolos a subir a la patrulla para llevars a prisión. Merus sin rechistar sube al auto siendo seguido por Granola, este último apesar de lo que está pasando, se mantiene con una actitud algo positiva.
Y eso que hace minutos le interrumpieron el beso que más quería.
. . .
Merus sin entender sostenía un cartel con su nombre mientras le tomaban fotos desde los lados y de frente, en todas aparece con una expresión de sorpresa y confusión. Mientras por otro lado, Granola en las mismas sólo sonreía burlón y en una última posó al ver al policía que los arrestó, lo hizo más para hacerlo enojar, cosa que consiguió.
Todo era risas para el ceresiano hasta que le quitaron a Oatmeal para evitar que se comunique con alguien, a Merus le quitaron su pistola y su bastón.
Los cargos para el arresto se extienden por Merus, porque creen que está drogado, por tener armas, por mentir y por tener la tarjeta de crédito de Bulma. Al agente lo tienen como el más problemático entre los dos, incluso como el causante de "motivar" a Granola para que se robe a el auto y rompiera la ley de velocidad como en generar daños por los pequeños choques que tuvo Granola al principio.
Ambos están en una celda, sentando en el suelo en la oscuridad, la única luz que tienen es el de la Luna que apenas pasa por la pequeña ventana que tienen. Merus abrazaba sus piernas en lo que pensaba en que tal vez pudo haber evitado el arresto si le daba motivos a Granola de no conducir, pero prefirió verlo feliz que otra cosa. No sabe que sucederá, los policías quieren llevarse a un correccional para menores aunque es probable que Bulma haga aparición por lo de la tarjeta. Tal vez pasen lo que quede de noche en ese lugar, un lugar nada agradable, con eso siente que se arruinó la noche para ambos con ese final tan estúpido.
La conclusión pudo ser mejor, algo especial por como iban marchando las cosas en ese casi beso, sin embargo, no supieron que hicieron cosas malas. Lo del auto es lo que deja más preguntas sobre el informe cuando ahí había una nota, a lo mejor era una trampa para capturar a ladrones y por accidente ellos cayeron en la trampa.
Suspiró con pesadez estirando las piernas y recostando la cabeza contra la pared, Granola escuchó ese suspiro y se acercó a Merus en la oscuridad de la celda, tomando su mano haciendo un apenas leve apretón —. Oye, apesar de que estemos en una prision justo ahora, la verdad es que me diverti mucho esta noche. Salimos de nuestra zona de confort e hicimos cosas nuevas, conocimos un poco de este planeta y la pasamos bien.
Por la poca luz, Granola no podía ver que expresión tiene Merus, si se inclinara un poco por donde la ventana deja entrar la luz de la luna podría verle, pero se mantiene recostado —. Empezamos bien con esto, y me hubiera gustado que el final también fuera bueno. Lamento que todo haya acabado en esto.
—No te disculpes, estar aquí me parece muy gracioso, y más porque un agente elite de la patrulla galáctica está en una prisión, ¿ves lo loco que suena? —Comenta con un tono alegre mientras le da un pequeño empujón, Merus sonrió —. Y no sólo es una locura porque está en prisión, también es algo bastante loco porque es la primera vez que estoy en un lugar así.
—Definitivamente esta noche es una completa locura.
—El final inesperado con nosotros aquí la única vez entre las muchas que pasamos y pasaremos.
Granola parece aceptar lo que hará más adelante en compañía de Merus, pasarán por momentos emocionantes y divertidos, aprovecharán ese tiempo y lo usarán con sabiduría. Sus ánimos cambiaron desde que hablaron con Gamma hasta ese momento actual, tan sólo en una noche pudo resolver su problema y demás de lo que está pasando el rato con aquel amigo que quiere.
Merus nota ese ánimo positivo en Granola, con eso se calma al saber que no todo es tan malo, viendo los puntos buenos queda toda la experiencia como sólo una noche de aventuras locas —. Al final lo importante fue que la pasaras bien, con eso estoy más que satisfecho.
—Yo también quise que tu la pasaras bien. Con verte feliz, me sentí tranquilo y disfruté de la experiencia.
—Estas emociones son algo nuevo para mi, y es tan agradable descubrirlas estado contigo.
—Estando juntos... nos complementamos perfectamente.
Los dos quedan en un silencio agradable, sonriendo por el objetivo que tuvieron el cual es el mismo. Granola apretó un poco la mano de Merus y este hace lo mismo en respuesta. Ambos cierran los ojos para disfrutar de la compañía del otro, y de la tranquilidad.
Pasaron minutos, una hora se cumplió en ese momento.
Granola estaba por quedarse dormido en el hombro de Merus pero al escuchar que abren la reja y encienden la luz se acomodan alejándose de su amigo. El mismo policía que los arrestó, les hace una señal con la mano para que los siga. Ambos se miran sin entender lo que acaba de pasar, pero hacen caso y van con el policía.
Van hasta la recepción en donde hay otro policía más, pero bajito y con un casco, el policía con bigote se quejaba de dejarlos libres pero el enano respondió: —No tiene que preocuparse, ellos son víctimas de una broma y son completamente inocentes de las sospecha que usted les dio.
—Ahg entonces el niño drogadicto no mintió, al menos no del todo. —El policía les devuelve sus pertenencias, dejando al par sin entender que está pasando.
—Lamentamos las molestias, pero así lo pidió Bulma y su esposo para que estas dos sepan las consecuencias de hacer actos rebeldes —. El enano se quita el casco, mostrando su cabeza calva, ahí Granola y Merus ya saben quién es ese policía —. Me llevaré a estos niños a su casa, ya no habrá más problemas.
—De acuerdo oficial Krilin, y dígale a sus padres que vigile a sus hijos. Principalmente, que vigilen al drogadicto.
—Ya le dije que no se droga.
—De igual manera sé que ese niño sé droga!
Krilin prefiere no discutir en defensa por Merus y se despide con un ademán mientras les pide al par que lo sigan hacia la salida. Los tres en silencio suben a un auto negro de la corporación cápsula, Krilin quedando como el conductor y el par estando en los asientos de atrás sin decir nada por la confusión del momento, los llevarán de regreso a la fiesta, o lo que queda de eso ya que al ser ya las cinco de la mañana dudan que hayan personas todavía celebrando.
No tardaron mucho hasta llegar, los tres se dirigieron al patio en donde hay algunas personas dormidas con música lenta sonando, Bills y Whis comían un postre y Bulma recostada en una silla los esperaba sonriente. —Chicos, quedarán en prisión si fue un cierre bastante loco en su noche como terrícolas, ¿no creen?
Granola se rasca la nuca sin saber que responde al quedar un poco confundido, se queda mirando a los amigos de Goku que estaban en el suelo o sobre las mesas. Merus por su parte, decide hablar al tener una teoría más que confirmada —. Tengo la impresión de que eso ha sido cosa de ustedes, desde el principio.
—Yo solo les di la sugerencia de salir y en darles la tarjeta para que hicieran más divertida la aventura, todo lo demás es por causa de Vegeta.
—¿Causa de Vegeta?
Se esperaba más que fuera un acto de Bulma que de cualquier otro, a fin de cuentas Vegeta no se ve de organizar ese tipo de cosas tan de arrepentirse. El descubrimiento los dejó bastante sorprendidos, ambos después de unos segundos en procesar la información ven llegar a Goku y Vegeta los cuales aterrizan al lado de ellos como si nada. El príncipe de los saiyajin con tranquilidad toma una silla y se sienta para explicar lo que hizo, no hacia falta preguntar de que hablan; con solo ver las expresiones perplejas de Granola y Merus no hace falta preguntar por algo tan obvio —. Así es, lo planee todo. No me tomó nada de tiempo hacerlo y creo que basta bastante bien.
—¿P-Por qué y cómo? —Pregunta Granola mirándolo, no esperaba que Vegeta haya sido causante de eso.
—Desde el principio supe que estarías con el problema de vivir tan poco tiempo, por eso hablé con Gamma para que te ayudara, y así también planifiqué que ciertos lugares se mantuvieran abiertos a estas horas para que los vieran y casualidad a pasar por ahí. Llamarles la atencion fue facil, con decir tambien al androide que disparara con su pistola hacia el cielo fue suficiente.
El ceresiano sabía que esos destellos eran bolas de energía lanzadas por alguien, pero dudó por el hecho de que no sintió la energía de nadie cerca —. Claro... como los androides no tienen ki no nos dimos cuenta, eso en parte fue bastante ingenioso.
—Así tampoco es, por eso mismo notaron que él siempre estuvo detrás de ustedes.
Tanto Merus como Granola quedan más que sorprendidos por las palabras de Vegeta, ¿cómo es posible que Gamma siempre haya estado con ellos y nunca lo vieron? fueron bastantes atentos a cada detalle y nunca se percataron de nada, aunque Merus desconoce como se ve el androide pero se pudo haber dado cuenta de igual manera —. Imposible... Lo hubiéramos visto al menos una vez, ¿cómo es eso posible? —. Pregunta Granola, Vegeta nada más sonríe en lo que mira hacia un lado del agente.
De repente el androide aparece como si nada, empezó a entender que sucedió, o al menos algo de eso —. Hedo me hizo un brazalete con el que puedo ser invisible a mi antojo, también cuenta con otras cosas más que están bastante bien para un superhéroe —. Responde Gamma cruzándose de brazos, y además, sonriendo un poco —. Gracias a eso pude ir a los asignados para lanzar un disparo al aire y llamar su atención, como también, dejar la nota en el auto para que lo usaran. Me hubiera gustado dejarlo antes pero se me habia olvidado por completo
—Oh entonces fuiste tú el que me tocó el hombro...
—Así es, de no haberlo hecho se hubieran ido a otro lado.
—Aun sigo confundido de todo esto, no era algo que esperaba. —El ceresiano miró por momentos a Vegeta, en todo el rato que lleva en la tierra, en ningún momento le dirigió la palabra al príncipe, solo leves miradas rápidas pero nunca le habló de forma directa —. Pero no me quejo, pasar una noche como esta bastante bien, eso tengo que agradecerte, Vegeta.
El príncipe sonrió un poco, cruzándose de brazos mientras ve al contrario —. No creas que fue un acto de lastima o de bondad, prometiste pelear nuevamente contra mi, te di esa pequeña ayuda para que en el momento de la pelea no andes perdido en tus pensamientos.
Granola un poco sorprendido lo miró, pero luego sonríe mientras cierra los ojos, no esperaba nada de lo ocurrido en ningún momento, y sabiendo las razones de Vegeta, está más que feliz —. La próxima visita que daré en este planeta, será para nuestro enfrentamiento.
Ambos acaban con estrechar sus manos en forma de promesa, una segunda de lo mismo pero más seguro que nunca. Vegeta se fue para buscar un poco de comida, Goku iba a seguirle pero se detuvo para decirle algo a Merus el cual parecía estar contento por el acto de ayuda de Vegeta hacia Granola.
Granola por su parte charlaba un poco con Bulma y después con Vegeta, ya eran las cinco de la mañana y el sol no tardaba en salir, y ellos realmente no tenían nada de sueño. Algunos llevan bastante sin dormir por trabajar o por entrenar, y aún así la intención es quedarse bien despierto durante el tiempo que sea necesario con tal de cumplir la Misión de ayudar a Granola, ya los únicos en estar descansado con los niños y algunos más que se pasaron de copas y los jóvenes que deben asistir a la preparatoria en unas horas.
Poco después de tanta charla apareció Piccolo con Monite, el abuelo ya parecía querer irse a casa y agradeció mucho estar en un lugar tan bonito como la tierra y tener la oportunidad de tener nuevos amigos. Granola sabe que ya es hora de volver a su planeta y nada más queda despedirse de sus amigos, comenzó primero con Bulma y Vegeta, después con Bills y Whis, luego va con Gamma el cual le desea muchos ánimos en lo que haga después de ese día con su vida y que estará a gusto de volver a verlo cuando quiera. Granola sonriente pero un poco triste, va con Merus para despedirse y así decirle a Goku que los lleve a su planeta.
Merus con anterioridad le había dicho que hará lo posible para que puedan pasar tiempo juntos, pero queda ese miedo de que no suceda y al final esté otros meses o quizás años sin verlo. Le gustaría estar más tiempo con él, pero no hay tiempo para eso ahora —. Merus... yo...
El agente miró a Goku por unos segundos, el saiyajin tan sólo le sonrió en seña de confianza y recordó, Merus interrumpe a Granola con poner un dedo en sus labios —. Esto no va a quedar hasta aquí, aún no sale el sol, ¿verdad? —. Las palabras de Merus dejan en silencio a Granola, no entiendo a que se refería del todo. Merus se aleja y se acerca a Monite —. Disculpe las molestias, sé que quiere irse a descansar, pero le pido que me dé unos minutos para hablar con Granola. Le prometo que cuando salga el sol, ya estaremos aquí.
Monite se sorprende de eso, esperaba que Granola no era de llevarse bien con la patrulla galáctica por como lo vio antes con Jaco y compañía, pero con Merus ya es otro tema. Para su punto de vista ve bien la ayuda del agente en caso de buscar animarlo, no le negaría la petición, puede esperar un poco más —. Esta bien, tómese el tiempo que quiera jovencito.
Merus agradeció y tomando la mano de Granola ambos se van volando por algún lugar de la tierra.
. . .
Granola
No comprendía que quería hacer Merus en este poco tiempo que queda antes de que saliera el sol, de lejos se podía ver cómo en ciertas partes el cielo comenzaba a ser un poco más claro, la luna ya no es tan visible al igual que las estrellas, la mezcla de colores en el cielo es bastante hermosa por esas tonalidades azul oscuro y el morado al estar el sol mas cerca de mostrarse.
Estuvimos en silencio un largo rato, yo no quise preguntar nada al dejar que la sorpresa sea visible, duramos alrededor de unos cinco minutos volando a gran velocidad hasta llegar a un lugar arenoso y con agua, no hay nadie en la zona. Merus se detuvo apenas encontró el lugar perfecto para aterrizar, y juntos bajamos hasta tocar el suelo amarillento de arena. Miré curioso el lugar al no ver nada interesante con lo que podemos hacer, tan sólo es agua y arena.
Supongo que me quedé más enfocado en las cosas que hicimos durante la noche que estar aquí se me hace algo simple a primera vista —. Es una playa muy bonita por lo limpia que es, también podemos apreciar la salida del sol desde aquí sin ninguna interrupción ni nada —. Su voz me sacó de mis pensamientos, vuelvo a verle con curiosidad —. Ven, quítate las botas.
Incliné un poco la cabeza aún sin entender, pero hice caso. Merus hizo lo mismo y se sentó en la arena, me miró con tanta tranquilidad e hizo una seña con su mano, invitándome a sentarme a su lado. —¿Es todo lo que haremos en este poco tiempo que pediste? —Pregunté un poco desilusionado de solo pensar en que así será lo último que podemos hacer juntos, sé que él dijo que intentaría encontrar oportunidades para pasar tiempo conmigo, pero tengo esa inseguridad de que no lo haga.
—Creo que es conveniente estar aquí luego de tanta diversión en la gran parte de la noche, estar en un lugar tranquilo también es disfrutable, ¿no? —. Tragué un poco de saliva, realmente no sé porque lo hice, fue como sentir una pequeña presión en la garganta —. Esta es una de las tantas noches que pasaremos juntos, aprovechando cada momento para hacerlo especial.
Bajé un poco la mirada, vuelve él asegurar su presencia, pero aún tengo ese pequeño temor —. Merus... ¿En verdad estarás a mi lado en este corto tiempo que me queda? —. Pregunté luego de unos segundos, volviendo a mirarle —. Quiero decir... me dices que lo estaras, pero siento que en algun momento tendras mas responsabilidades en tu trabajo y no tendras tiempo de estar conmigo.
Su mirada queda en la mia, pero después la desvía hacia enfrente, quedándose viendo como poco a poco el cielo se aclara —. La galaxia es muy movida y nadie sabe lo que ocurrirá el día de mañana, pero la patrulla galáctica no sólo soy yo, somos un equipo completo dispuesto a traer la paz de algún modo —. Junta sus piernas y recuesta su mentón sobre sus rodillas —. En un principio no estaré, pero te prometo que apenas pueda y logre cumplir con una enorme cantidad de misiones, estaré en el planeta cereal contigo y el abuelo.
Era algo que necesitaba oir de él, con eso me siento más seguro de que él estará a mi lado. Dejé de verle y miro al mismo lugar que él mira, ya casi no se pudieron ver las estrellas —. Oirnos en esta situación hace parecer que tuviéramos una relación algo más allá que simple amistad.
—Con usted siento eso desde hace mucho tiempo —. Mierda de solo oir lo que dijo siento como la cara me arde, ¿desde hace tiempo siente eso? y yo luego de pedir ese maldito deseo me percato de mis sentimientos —. He querido algo más que solo ser simples amigos, nunca supe como decirlo o expresarlo. Pensé que era mejor callar, pero hoy me di cuenta que para ti no debo ocultarte nada.
—Eres un hombre de muchos secretos...
—Si, y creo que esta no te la sabes... morí en la pelea contra Moro.
Si esta conversación fuera en un momento lejano a este, pensaría que se trata de una broma, pero ante la seriedad del momento y la honestidad de Merus, lo dicho por él no es ninguna broma. Me tomó por sorpresa esa información al tener en mente lo difícil que es pelear contra Merus, tiene reflejos increíbles y también es fuerte, supe poco de Moro por lenguas de otras personas cuando iba a diferentes planetas, más nunca supe de su poder como tal.
¿Realmente era tan fuerte? Dicen que lo fue, que era peligroso, puedo entender que Merus haya muerto en batalla contra tal oponente, y me imagino que revivió por las esferas del dragón de este planeta —. Debió ser muy fuerte para que te matara, ¿verdad?
Lo miro de reojo, y Merus sonríe mientras niega con la cabeza —. Moro si que era fuerte, pero no era nada para mi en ese tiempo... tengo un secreto que ya no es tan secreto, pocos lo saben aunque para este punto ya no importa —. Hace una leve pausa de unos segundos, como pensando en que forma decirlo —. Yo era un aprendiz de angel, el menor de mis hermanos y el problematico para mi padre. Nosotros tenemos que estar en una postura neutral, no estando con el bien ni con el mal. Esa es una regla importante, como tambien, si un angel lucha de inmediato somos eliminados.
No esperaba que las cosas marcharan para tocar temas personales como estos, y vaya que es increíble lo que estoy escuchando. No entiendo mucho eso de los angeles, solo recuerdo que aquel acompañante del Dios destructor es uno, entonces ese Whis es hermano de Merus. No esperaba toparme con un familiar suyo, y todavía faltan varios por conocer.
Ahora tiene sentido porque era así de rápido y fuerte, siempre había sido una deidad que se disfrazó en un agente de la patrulla galáctica, nunca tuve oportunidad de ganarle entonces —. Por lo último que dices, quiere decir que peleaste rompiendo aquella regla y por eso moriste.
—Si... mi destino era desaparecer después de eso, pero mi padre cambió de opinión. Volví a la vida siendo un mortal, dejando de lado todo lo relacionado con los ángeles, pero aún así el Gran Sacerdote sigue siendo mi padre y los demás ángeles siguen siendo mis hermanos.
—Diablos, no esperaba tal información. Creo que fue mucho para procesar en tan pocos minutos —. Dejé de verle y me dediqué a mirar lo poco que se ve la luna, cada vez el cielo es más claro —. Si un ángel muere... ¿No recarna?
—No, no es algo que ocurra. Si morimos, no recarnamos en nada, desaparecemos totalmente, a menos que mi padre decida cambiar de opinión.
Los angeles son interesantes, pero me parece injusto tanta exigencia, esa regla existe por una razón sin embargo pienso que la muerte no debería ser la solución si la rompen. No hay ni siquiera una recarnacion luego de morir... y ahora que lo pienso, ¿en que recarnaria yo cuando mi tiempo se acabe? no quería llegar a ese tema en especial, y es curioso de solo imaginar en las posibilidades.
Mi tiempo es corto, debo aprovecharlo al máximo y Merus está a mi lado siendo honesto conmigo, ha revelado más de lo que pensé; es mi turno de ser honesto y sacarme del pecho aquello que acepté tiempo después de pedir aquel deseo condenado.
Tomo la mano de Merus, pasando mi dedo pulgar sobre sus dedos, no voltee a mirarle porque de ese modo, sé que me será más complicado decir lo siguiente: —Cuando mi día llegue, quisiera recarnar y ser la luna una noche, estando sobre ti iluminandote y cubriendo tus heridas —. Trago un poco de saliva, apretando un poco nuestro agarre de manos —. O quizás, ser la estrella que te siga a donde estés, estando en lo más profundo de tu corazón, llenando el vacío que te dejaré en esta vida.
Hice una pausa en la espera de una respuesta, pero no hubo ninguna, todavía me mantengo con la mirada apartada, aun sin mirarlo.
Pero sé que debo hacerlo, vuelvo a mirarlo y siento calor en las mejillas junto a un cosquilleo en el estómago. Esa sonrisa pequeña pero bonita, sus ojos con un leve brillo y sus mejillas rojas. Puedo ver la fascinación en su mirada ante mis palabras, por más cursis que sean y tan lejos a lo que yo diría, es algo que no puedo llamarme en un momento como este.
Verlo así me dió más motivación de continuar hablando, tengo aún más cosas que decir y él quiere seguir escuchando —. Te prometo que estaré cerca de ti, y aunque ya estoy adelantando lo dicho... quisiera primero empezar con tener una relación contigo. Al principio no me agradabas, pero cuando más te conocía y pensé en lo maravilloso que eres; pude entender mis sentimientos positivos por primera vez. Me importa una mierda el poder que tengo ahora, me vale un carajo Freezer y mis malditos tres años de vida —. Con seguridad voy acercándome lentamente al rostro de Merus, dejé de lado el nerviosismo y todo pensamiento que me detenga —. Lo unico que me importa; es estar a tu lado.
Me detuve un poco, ya casi rozando sus labios, nada más lo hice para oír lo que Merus quiere decir —. Estaré contigo hasta el último día, y sé que desde entonces, estarás a mi lado y nunca te olvidaré... te amo.
Sonreír como nunca antes había hecho, y tras eso el beso llegó. Ambos nos juntamos un poco más para hacer profunda nuestra union de labios, con torpeza de un lado y de otro pero dejando en medio lo que ambos queremos transmitirnos. Existe el cariño, el amor correspondido.
Poco después nos separamos, mirandonos directo a los ojos. No lo pensamos dos veces y volvemos a darnos otro beso, uno más duradero. Sus labios son suaves y con un sabor dulce por lo que hemos comido en la noche, su respiración tranquila y tibia me relaja de alguna manera, y sentir sus manos sobre mis mejillas da ese toque romántico al momento.
Nos volvemos a separar y terminamos dándonos un abrazo, uno bastante cálido y necesitado. Me siento más que aliviado, muy tranquilo luego de tantos problemas y esas crisis revoluciones. Venir a esa fiesta parece muy bien, pasar una noche en este planeta fue increíble y estar con Merus hasta finalmente decir que siento que volvió más especial la noche.
Podríamos dejar las cosas hasta ahí, sin embargo quedé con algo más pendiente con él. Propuse la revancha que tanto estuve esperando y él decidió sin ningún problema. Como tal no utilizamos armas ni ningún poder para este combate amistoso, hubieron más empujones que golpes y entre esos llegaron uno que le di en el rostro por accidente que lo derribó.
Esperaba derribarlo algún día y... lo hice...
Sorprendido me le quedé viendo, y él sonriendo me feliz por haber logrado lo que hace tiempo prometí. Estuve entrenando con ese propósito, pensando en una técnica adecuada y al final, conseguí derribarlo por un golpe mal lanzado que le dió en la mejilla. Quizás una de mis distracciones en las anteriores ocasiones fue haber pensado demasiado en mis movimientos, ahora lo entiendo.
Me disculpé por el golpe y le tendi mi mano para ayudar a levantarse, él la tomó pero la jaló con fuerza haciéndome caer sobre él. Ambos empezamos a reír por esto, pero después solo nos quedamos mirando y los besos no faltaron. Me siento bien besandolo, y quisiera estar más tiempo así con él pero la luz del sol ya nos indica que es hora de irnos.
La estrellas y la luna fueron testigo de este momento, y el sol apareció poco después para vernos tomados de la mano volviendo a la casa de Vegeta.
Volver a casa será un pequeño desafío ya que no nos queremos separar, y Monite lo notó de inmediato. Ya estabamos por irnos con la ayuda de Goku y su técnica de la teletransportación pero el abuelo interrumpió diciendo que ese tipo de viaje le da mareo y quiere evitarlo. No entendí su cambio de parecer, hasta que dijo:
—Será más cómodo ir en la nave de la patrulla galáctica, el viaje será largo pero es mejor eso que tener un mareo de horas por culpa de esa técnica.
Merus y yo nos miramos, es clara la intención del abuelo y con gusto aceptamos que el viaje sea en la nave.
. . .
Por la velocidad de la nave el viaje será de unos doce días aproximados, Monite no se quejó para nada y más bien, me aumentó su felicidad al verme feliz estando con Merus. El abuelo también quiere hacer que estos años sean buenos y hará lo que pueda para conseguirlo de alguna manera.
En la nave está un compañero de Merus siendo el piloto, creo que se llama Iriko. También está el mejor amigo de Merus, Jaco, ese se la pasa hablando con Monite cuando puede y parecen llevarse bien, también hay otros dos que no me sé los nombres pero esos están más pendientes de lo que pueden avisar en caso de haber algún problema . Cada quien está en su lado en esa nave, Merus y yo estamos en los asientos de acompañantes mirando el espacio desde la ventana.
Tomados de la mano y con su cabeza recostada en mi hombro, hablando de los nuevos planos a cumplir y pensando en las citas futuras y en mi nuevo trabajo como parte de la patrulla galáctica.
En una noche pude encontrarle sentido absoluto al poco tiempo que tengo, encontrando razones para seguir viviendo al máximo, estando feliz con quienes estoy y siendo feliz al lado de aquel escurridizo agente que alguna vez odié.
Hasta mi último respiro, estaré a su lado y él estará en el mío.
aleta ~
