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Un mal intento de coqueteo

Summary:

Era bueno coqueteando (o eso creía ) nadie se había negado a sus avances, tampoco a sus"halagos".
Cuando vió al lindo pelirrojo en la acera, se acercó listo para conquistar, con todo su arsenal de flirteo

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

— Nunca había visto un color como el tuyo

— ¿Perdón? - alzó la mirada al oír esa voz ronca

—Tu cabello, tiene un color increíble

— Claro — se mostró fastidiado y volvió a enfocar su vista en el teléfono

— Es realmente asombroso — insistió en entablar una conversación

— No estamos en la era Joseon — alzó la vista hacia el hombre — Hay miles de personas pelirrojas en el mundo, no te hagas el sorprendido — de nuevo enfocó su vista en el teléfono pero está vez empezó a teclear

— Quizá, pero las ondas de tu cabello hacen que luzca más exótico

—¿Exótico? Ja ja — no pudo evitar reír ante el halago — ¿Esa es tu manera de ligar?

—Quería ser sútil — sonrió de manera encantadora

—Eso no funcionará, no me interesas — en ningún momento dejó de teclear en su teléfono, lo que sea que escribía parecía ser más interesante que el atractivo hombre de cabello negro frente a él

— No me conoces, ¿Por qué dices que no te intereso?

— Porque no te conozco, precisamente por eso no estoy interesado — puso su mejor expresion seria, enfocó sus ojos en el hombre mostrando enfado

— Eso se puede arreglar — tomó un mechón de cabello pelirrojo — ¿Una cerveza? — llevó con suavidad el mechón detrás de la oreja del chico que se sorprendió ante el acto

— No deberías tocarme, no te he dado permiso — dijo firmemente sin apice de nerviosismo en su voz

— Lo siento — metió ambas manos a su chaqueta negra — Esperaré a qué me pidas que te toque

— Eso no pasará

— Soy un hombre paciente — mentira no lo era, su mano quemaba de ansias por tocar de nuevo ese cabello, era suave y hermoso

— ¿Paciente? — Recorrió con la mirada al hombre desde los pies a la cabeza — Tienes la pinta de todo, menos de ser alguien paciente

— Te lo demostraré, vamos por una cerveza —  esbozo una sonrisa que habría derretido a cualquier hombre o mujer pero el pelirrojo no parecía querer doblegarse

— Yo no bebo cerveza

— Vodka entonces

— Tampoco

— ¿Algo más fuerte? ¿Tequila quizá?

— No

— Claro que no bebes tequila, pareces del tipo de algo más suave y refinado — tocó su barbilla mirando hacia arriba, como buscando la respuesta en las nubes

— Oh ¿enserio? — el pelirrojo cruzó sus brazos esperando la respuesta del hombre

— Vino rosado — dijo mientras bajaba la cabeza y miraba con intensidad al chico que alzó una ceja incrédulo

— ¿Vino rosado? ¿Por qué crees eso?

— Es lo que normalmente acompaña un postre

— No me gustan los postres — mentira, amaba los postres

— ¡Claro que no! -rió ligeramente bajando su rostro a la altura de Jihwa, dejando su boca muy cerca de su oreja — Tu eres el postre

— ¿Q-qué? — ¡maldición! Su voz tembló, no era su culpa, el idiota hablo muy cerca de su oreja provocándole un raro escalofrío

— Me gustaría comerte con un buen vino rosado — la voz baja y gruesa envió un estremecimiento desde su oído al resto de su cuerpo, el más alto retrocedió para ver la expresión del pelirrojo

— ¡¡Eres un...!!

— Una cena, hablo de una cena — alzó las manos en señal de paz

— ¡Acabas de decir...!

— Quiero invitarte a cenar a mi departamento

— Debes estar bromeando, ¿Enserio crees que después de lo que dijiste iré contigo? — era hermoso incluso con el ceño fruncido, quería tocar esa pequeña arruga pero se contuvo

— Es difícil tener a alguien tan hermoso como tú frente a mi, me pones nervioso, no se lo que digo

— Es una forma estúpida de intentar arreglar lo que acabas de decir

— Es la verdad, siente — tomó la mano del pelirrojo y la colocó sobre su firme pecho, su corazón latía rápidamente — ¿Puedes sentirlo? Es por ti

—.....

El hombre más bajo quedó pasmado al sentir los latidos, pero aún más al darse cuenta de la firmeza de ese pectoral, aquél hombre parecía tener un cuerpo atlético

— Oh, disculpa —soltó la mano del pelirrojo que aún estaba sobre su pecho — No debo tocarte

— ¿Ah? — había olvidado enojarse, en cambio, se quedó pasmado, levantó la vista y vió como ese hombre alzó una ceja sonriendo

— Tengo pectorales firmes por el ejercicio

— ¡Rayos! — quitó su mano rápidamente como si quemara

— Y no es lo único que tengo firme —lo dijo en un susurro lo suficientemente alto para ser escuchado

— ¡¡Idiota!! — retrocedió rápidamente quedando casi al final de la acera, afortunadamente la calle estaba practicamente vacia o habría chocado con alguien

— Me refería a mis abdominales — una coqueta sonrisa adornó su expresión seductora — ¿Te imaginaste algo mas?

— ¡Realmente eres un idiota!

— Eso fue hiriente — rápidamente su expresión decayó luciendo decepcionado y el joven no deberia haber caido en ese truco barato

— Perdón, no quise...

— Esta bien, las personas con dinero suelen despreciar a los que no son como ellos — su expresion era la de alguien realmente herido, deberían quitarle el Oscar a Di Caprio y dárselo a él

— Yo no soy asi — se sintió mal al ver los ojos tristes de ese hombre, él no pensaba que las personas adquirían importancia o valor dependiendo basados en la cantidad de ceros que había en su cuenta

— ¿Enserio? — puso su mejor cara de desconfianza — ¿No crees que soy inferior por mi posicion social?

— ¡Claro que no! — avanzó los pasos que habia retrocedido anteriormente — ¡Un ser humano no es un cheque! ¡¿Cómo pondríamos ponerle precio a una persona y elegirla por el valor economico que tiene?! ¡Es inaudito!

— ¿Ok? — se habia quedado pasmado, cuando vió de lejos al pelirrojo, le pareció alguien serio y un poco petulante, con esa ropa obviamente de diseñador, pero nunca creyó que se atreveria a hablar en voz alta con tanta energía

— ¡¿No puedes ignorar el talento de unos chicos solo porque no tienen un apellido de renombre, cierto?!

— No, supongo que no

— ¡Deberias dejar que participen en todas las actividades de exhibición y muestren sus obras en lugar de hacerlos trabajar como asistentes de otros! ¡¿Cierto?!

— Suena a que se esta cometiendo una injusticia

— ¡¡Exacto!! ¡Y eso es algo que la junta de la universidad no entiende! _ le mostró la pantalla de su telefono pero el pelinegro solo alcanzó a visualizar lo que parecía una conversacion, antes que el chico lo retirara de su cara

— Luces molesto — tenía el rostro rojo, quizá de la ira o tal vez por el enérgico discurso que estaba dando

— ¡¡Lo estoy!! Toda la universidad presentará sus obras, existe una cuota a cubrir para obtener un lugar, pero es alta y hay 24 alumnos que no pueden pagarla ¡¡Veinticuatro!! — agitaba sus manos como si eso ayudara a enfatizar sus argumentos — No pondrán participar, ¡Es tan injusto!

Se encontraba boquiabierto, el chico frente a él hablaba demasiado rápido, lanzando demasiada información que apenas pudo procesar

— Yo...

Y como si al fin se hubiera dado cuenta de la escena que estaba haciendo en medio de la calle, se sonrojó aun mas, pero esta vez de vergüenza

— Lo siento — tocó tímidamente su propio cuello — Me exalté

— Esta bien, pareces tener un mal dia

— Una mala semana en realidad — el pobre llevaba varios días intentando convencer a la junta, para que permitiera a quienes no podrían pagar, participar del evento, pero se habían mostrado inflexibles

— Esta bien

— No lo está, me comporté como un idiota contigo, te ofrezco mis disculpas — al dejar salir toda su frustración parecía haber olvidado los comentarios insinuantes del pelinegro

— Las disculpas combinan muy bien con un café — sonrió amablemente

— ¿Café?

— ¿Tampoco tomas café?

— La cafeína me pone ansioso

— ¿Qué tal un té? ¿Te gusta?

— Me gusta

— Hay una cafetería excelente a unas cuadras, es sencilla pero todo es delicioso, te llevaré

— Ah, es que yo ... — el rechazo venía en camino

— ¿Crees que la cafetería no está a tu nivel?

— ¡¡No es eso!! — odiaba que pensara eso

— ¿Entonces? — se acercó un poco mas, haciendo que el pelirrojo levantara la vista — Acaso... ¿Es por mí?

— No nos conocemos, además — retrocedió un poco y arrugó el entrecejo — hace solo unos instantes te expresarte con comentarios de doble sentido

— Yo solo quería hablar contigo

— Fue una terrible forma

— Fuiste muy cortante, asi que decidí molestarte un poco

— No fue agradable

— Lo siento, fuí un idiota — su expresión denotaba arrepentimiento, pero sí el pelirrojo pudiera leer la mente, sabría que estaba fingiendo — ¿Podemos empezar de nuevo?

El hombre más bajo dudó, aquél hombre era guapo, increíblemente atractivo, parecía haber salido de una revista donde colocan un ranking llamado "¡Los mejores hombres a los que desearías comerte!", pero también era un desconocido, uno que había hecho insinuaciones vulgares, pero que ahora lucia arrepentido, todos merecen una segunda oportunidad ¿no?

— Lee Jiwha, soy estudiante de derecho — extendió su mano dispuesto a saludar

— Mumyeong — estrechó esa delicada mano de finos dedos, deseando no tener que soltarla — Soy bartender

— ¿Mumyeong? ¿Qué clase de nombre es ese? — deshizo el agarre de sus manos — ¿Te estás burlando de nuevo? — quiso fruncir el ceño pero se detuvo al escuchar esa ronca risa que acarició sus oidos

— Lo mismo le dije a mis padres ¿Qué clase de "No nombre" es ese? — y ahí estaba de nuevo, esa genuina sonrisa en su rostro  — Ellos dijeron que querian algo original, ya sabes, para sobresalir entre la multitud

— Creo que exageraron en su originalidad

— ....

— Lo siento yo... — Mumyeong rió nuevamente, sin dejar que Jihwa se disculpara

— Tienes razón jajaja, debieron haber escogido uno al azar de esos libros para bebés

— Con las ganas que tenían tus padres de ser originales, podrías haber terminado con un nombre como Hércules jajaja — Jiwha comenzó a reir, sus mejillas se colorearon tímidamente, tal vez por el calor, tal vez por la timidez, no importaba, se veía precioso

— Luces tan hermoso cuando sonríes

— ....

— ¿Vamos por ese café? Te aseguro que no intentaré nada — una mentira descarada, claro que iba a seguir coqueteando con el hermoso pelirrojo, era muy guapo y se veía adorable al jugar con los bordes de su camisa nervioso

— Yo...

— Por favor, si no te agrado me retiraré y no te molestaré más

Los ojos de Jihwa buscaron algún rastro de mentira en esos atractivos ojos negros, pero no pudo encontrar nada, más que una mirada de expectación y anhelo, sabía que era una mala idea, pero en ese momento, después de una mala semana y tratando con idiotas egocéntricos que miraban arrogantemente a todo el mundo, el hombre vestido tan relajadamente templó su ánimo y decidió arriesgarse

— Está bien — una pequeña sonrisa adorno su rostro - Vayamos a ese café

Mumyeong acercó su brazo a Jihwa ofreciéndolo, Jihwa dudó un momento, pero terminó entrelazando su brazo para caminar por las calles que ese día se veían hermosas

— Creo que tu cabello combinaría perfectamente con las sábanas de mi cama

_ ¡¿Qué?!

Notes:

Me gustó imaginar a un Jihwa indignado por El flirteo descarado y a un Mumyeong coqueto, todo un casanova

Es lo primero que publico de esta pareja que me tiene volando, espero les haya gustado
❤️❤️

En honor al evento por el cumpleaños del lindo pelirrojo

#4DaysWithJihwa