Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Categories:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-09-02
Completed:
2023-09-03
Words:
3,214
Chapters:
2/2
Kudos:
14
Bookmarks:
3
Hits:
405

Oscuridad

Summary:

En un mundo donde los vampiros y humanos no pueden vivir en armonía, un joven muestra su disconformidad ante aquella realidad, buscando una forma de solucionar dicha guerra que ha tenido inicio hace décadas.

¿Tendrá acaso alguna posibilidad de ganar o siquiera conseguir apoyo?

Chapter Text

Prólogo



Los pasos apresurados de las personas daban aviso a que algo estaba ocurriendo. Su cuerpo se erizaba de la emoción al saber que pronto habría acción, un reporte había hecho que un escuadrón fuese en seguida a verificar que no hubiese amenaza para ellos y exterminar a aquellos que estuvieran cerca de la fortaleza. Aquella era su primera misión por lo que la emoción se desbordaba por sus ojos. Su superior le miró y negando con la cabeza le recordó lo mismo de siempre “Esto no es un juego 30000, pon más seriedad de tu parte”, rodando sus pupilas no le prestó real atención.

La puerta delante de ellos se abrió de golpe y todos entraron corriendo, formando rápidamente un círculo, la luz entraba levemente por las ventanas mal tapizadas, pero que con la ayuda de las linternas colocadas en sus armas podían observar mejor el lugar. El silencio gobernaba cada zona. Y entre tanta calma un suspiro relajado salió de uno de ellos, quizás un novato, quizás un veterano, pero que pronto fue atacado de improvisto. Un ser monstruoso había arroyado su parte frontal, aferrándose a su cuerpo desde el pecho y en un movimiento rápido con su gran boca repleta de dientes, se aferró a la carne de su rostro y dándole un mordisco se hizo de la mitad de su piel. A su alrededor las personas se pusieron alertas y empezaron a disparar, el ser monstruoso de largas alas filosas, las movía incesantemente furioso, gritos de rencor salían de su garganta, sabiendo de sobra que habían llegado para exterminarle, pero no estaba en disposición de simplemente morir. Sus cabellos largos y su figura femenina les hacía ver que era una hembra.

El superior rápido se dirigió a sus soldados y les dijo fuertemente qué prendieran las luces especiales, dos de ellos se apresuraron a sacar un gran faro de luz y prenderlo, el esplendor era cegador, pero para eso tenían unos lentes especiales qué les haría menos trabajoso mirar a través de dicha luz. Mientras que el ser se removía de la incomodad y gritaba agonizante, los agentes aprovechaban para disparar. Pronto la calamidad se vio reducida y cayó muerta bajo un gran machete de uno de los soldados que le arrebató la cabeza. Por su parte se acercó a su compañero que había sido atacado antes para mirar como se encontraba, viendo como este ya no tenía la mitad de la cara por la brusquedad con la cual había sido atacado “Es mejor que hubiera muerto, si le hubiese mordido simplemente, tendríamos que haberlo matado”, miró algo incómodo a su compañero, pero prefirió no decir nada ante aquello, después de todo entendía porque lo decía.

—Dispérsense y miren en los alrededores, quizás haya más. Comuníquense rápidamente si ven algo sospechoso —asintiendo y gritando un fuerte “Si señor” todos se dispersaron tal cual había sido ordenado.

Su mirada curiosa recorría todo el lugar y una mano amiga cogió su hombro por sorpresa, volteó algo espantado, pero rápido su expresión cambió a una de alegría.

—¡Ace! —sonrió contento mientras se acurrucaba en su pecho— Con todo el ajetreo no te había visto entre los soldados.

—¿Así? Pues yo no pude evitar no verte con lo escandaloso qué eres —dijo apretándolo con más fuerza contra su cuerpo—, ten mucho cuidado en este lugar. Pensé que Dragon evitaba mandarte a este tipo de misiones aún. Ahora voy a estar más preocupado por ti.

—Sabes que soy más que capaz Ace —gruñó mientras hacía un puchero fastidiado— y en realidad Dragon no me ha dado permiso —susurró por lo bajo mientras se hacía el desentendido. El mayor lo apartó con brusquedad y le miró con los ojos sobresalidos.

—¿Estas aquí sin autorización? —casi gritando le confrontó, recibiendo un leve asentimiento— Joder Luffy, cuantas veces tengo que decirte que esto no es un juego, deberías de tomártelo más en serio y ver lo preocupante de la situación —ya más calmado redujo la fuerza de su agarre y suspiró derrotado—. Como sea te cuidado, lo mejor será que me quede a tu alrededor, no se que te pueda pasar.

Preocupado llevo sus manos a las mejillas del contrario, apretando y estirando con fingido enojo. El menor simplemente se reía ante aquello y llevó sus traviesas manos al cuello del contrario, rodeándolo con ellas, para que de un tirón se acercase a él.

—Ya, ya, no te enojes más, si todo sale bien y Dragon por fin ve mi gran potencial, para celebrar podría pasar por tu habitación y quien sabe —casi ronroneando se acercó a la cara ajena—, podría pasar la noche ahí.

Las miradas traviesas se hacían presentes, él mayor bajo sus manos hacia la cintura contraria y mientras que sus rostros se acercaban peligrosamente y sus alientos se saludaban, su pequeña película fue rápidamente interrumpida por un brusco sonido al frente de ellos. Se separaron abruptamente y apuntando con las linternas se miraron y con un asentimiento se empezaron a acercar silenciosamente hacia donde habían escuchado el escándalo. El primero en apresurar el paso fue Luffy, mientras que su acompañante casi grita al verlo ir con tanta energía y aunque casi logra sostenerlo para alejarlo, este ya había llegado al lugar del sonido, una delgada sábana parecía ocultar dos pequeñas figuras, curioso removió la prenda lentamente, por más que su compañero ya le había empezado a hablar con relativa fuerza para que se apartara este seguía ignorándolo. Abrió los ojos y su cuerpo se paralizó. Ace preocupado se acercó a su lado, frunciendo el ceño con una mirada preocupada, había entendido porque el pequeño había reaccionado así.

Delante de ellos había dos niños, el mayor tenía envuelta a una niña en sus brazos mientras les mostraba los dientes y gruñía con notable temor, sus ojos rojos y colmillos delataban sus procedencias. Ace sentía como el sudor empezaba a bajar por su frente rodeando su rostro definido, paseándose por sus pecas y cayendo por su mentón. Lentamente empezó a acomodar su arma dando de lleno en las cabezas de los menores y antes de disparar fue rápidamente detenido por la persona a su costado, sus miradas tan diferentes peleaban con total fiereza. Luffy gruñó mientras mordía con fuerza logrando qué su mandíbula se marcase con fuerza ante la presión ejercida.

—¿Qué intentas hacer Ace? —le confrontó aferrándose con más fuerza al arma.

—¿Qué parece que intento hacer? —totalmente molesto empujó al menor apartándolo por completo de él— Intento matar a la amenaza —nuevamente recargó el arma, esta vez con más rapidez y dispuesto a disparar sin compasión puso su mira en su objetivo. Pero ahora un cuerpo obstaculizaba el destino de sus balas.

—No te permitiré hacerlo —poniéndose al frente de los menores seguía mirándolo con tenacidad y determinación.

—Luffy, no hagas esto ahora. No ahora —suplicó mientras mantenía el arma en su mismo lugar, pero ahora parecía tambalear la mira del mismo—, sabes lo peligrosos qué son, ahora quizás son solo niños, pero crecerán y se volverán en una gran amenaza. Así como los que se llevaron a Sabo.

Mordió sus labios y apretó sus puños, negó con fuerza utilizando su cabeza, pero no se dejó influenciar por las palabras desesperadas del más grande, quien le miraba totalmente frustrado. Estaba mal, niños, solo eran niños, se repetía mientras volteaba la cabeza para mirarlos, el mayor de los dos le miraba aterrado, apretando a la niña contra su pecho, parecía que le suplicaba ayuda, tragó con fuerza al ver aquello, se sentía inmensamente miserable en aquel momento, probablemente el monstruo que habían exterminado en la primera planta era madre de aquellos dos. Volvió a mirar al frente, frunciendo más el ceño se mantuvo en su lugar imperturbable.

—Siguen siendo solo niños Ace. Así como lo fue Sabo cuando se fue.

Suspiró rendido y bajo el arma. Cuando ya el arma estaba nuevamente en su funda levantó las manos, Luffy parecía más calmado ante aquello, emocionado vio como ahora el pecoso le llamaba con la mano, pidiéndole que la tomara, aceptando a aquella petición, ni bien la tomo fue atraído hacia su cuerpo, con su mano izquierda retuvo su cabeza contra su pecho y acariciándole con delicadeza le susurró un leve “perdóname”. Dos fuertes disparos se escucharon detrás suya.