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Language:
Español
Collections:
Omegaverso en Español
Stats:
Published:
2023-09-11
Updated:
2024-08-09
Words:
7,363
Chapters:
2/3
Kudos:
22
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2
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513

Detrás de sus pasos

Summary:

A pesar de que Zoro sigue siendo el primer nakama de Luffy, algo sucede y el espadachín decide separarse de su capitán… No por mucho tiempo, ahora la odisea de Zoro es volver a reencontrarse con Luffy a pesar de todo.

Chapter 1

Notes:

Resumen: A pesar de que Zoro sigue siendo el primer nakama de Luffy, algo sucede y el espadachín decide separarse de su capitán… No por mucho tiempo, ahora la odisea de Zoro es volver a reencontrarse con Luffy a pesar de todo.
Serie: One Piece.
Personajes: Monkey D Luffy, Roronoa Zoro.
Pareja: LuffyxZoro, ZoroxLuffy.
Género: Omegaverso, Drama, Romance, Soul Mate (Compañero de alma).
Rating: M.
Advertencia: Escenas de Sexo, Mpreg (Embarazo masculino).
Capítulos: 01/03
Palabras: 3747
Notas: El primer intento de fic escrito para el Fandom de One Piece.
Fecha: 08/09/2023.
Beta Reader:
Disclaimer: Todo lo referente a One Piece pertenece a Eiichirō Oda y a Shūeisha.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

En verdad, ni Zoro hubiera querido quedarse atrás, ni Luffy pensó que el espadachín acabaría por elegir no acompañarlo.

Lo cierto era, que después de que los marines los obligaron a salir del pueblo, Zoro le pidió a Luffy bajar en el siguiente lugar en que pudiera hacerlo.

—Pensé que vendrías conmigo… —El puchero lastimero era evidente en los labios del joven, pero Zoro solo se había obligado a negar.

El chico lo observó bien cuando el espadachín bajó sus pocas pertenencias y sus espadas del pequeño bote.

—Es mejor así. —Le había dicho, sin verlo a la cara.

Luffy, de cierta manera, sabía que tenía que ver con él. Tenía culpa… ¿Tal vez? Pero estaba claro que el ambiente había cambiado mucho desde que ellos…

—¿Sirve de algo si le pido perdón a Zoro?

El capitán pidió, intentando llegar al brazo del espadachín, pero deteniéndose en el último momento.

—¡Idiota! —Zoro gruñó, pero a pesar de lo que parecía toda aquella escena, le dedicó una semi sonrisa a Luffy. —No hay nada por lo que debas pedir perdón, tonto.

“No es tu culpa.”

Zoro no lo dijo… No pudo hacerlo. Simplemente se esforzó por dejar aquel pequeño bote y a su capitán lo más rápido posible, antes de que dejara de hacerle caso a su sensatez, y acabara de cumplir lo que había prometido en el patio de aquella base.

Y era un completo predicamento en el que el espadachín estaba metido, principalmente, porque Zoro no quería romper su promesa… Además, de pensar que él claramente podía seguir a alguien como Luffy como su capitán.

Pero aquello tuvo que pasar.

Zoro no puede culpar al alcohol, ni a Luffy en verdad… Había sido él quien empezó aquello.

Su sangre aun bullía después del enfrentamiento, y había comido y dormido lo suficiente como para tener energías de sobra. Luffy a su lado, aún seguía contando historias, o partes des conexas de muchas historias al mismo tiempo, en realidad. Lo cierto es que Zoro había perdido el hilo de lo que el chico decía hacia algún tiempo atrás, y solo asentía o dedicaba un seco ‘mmm’ cuando el joven pirata novato lo volteaba a ver. Y si bien, el espadachín no sabía de lo que hablaba Luffy, no había perdido un solo segundo de cómo se veía el perfil del chico cortado por la semi penumbra de la noche estrellada.

Fue un pensamiento de un solo segundo, Zoro cruzó la minúscula distancia que los separaba en aquel pequeño barco y capturó la barbilla de Luffy en tres de sus dedos. Nada agresivo, pero firme… Aunque Zoro bien podía intuir que el chico podía sacárselo de encima si así lo quería, con mucha facilidad.

El segundo siguiente fue el acercamiento, lo suficiente como para dejar claras sus intenciones, pero con el espacio suficiente para que Luffy pudiera negarse si no le gustaba la idea.

No hubo tal negativa… O al menos Zoro no la notó.

Si bien Luffy solo contuvo el aliento de un movimiento al otro, deteniendo todo trozo de historia que había estado narrando, no intentó alejarse del rostro del espadachín que claramente venia en su dirección.

Zoro probó sus labios tentativamente, solo un rozar fresco de piel contra piel, ambas curtidas por el sol. Luffy suspiró dentro del ‘beso’, relajándose cuando el espadachín fue por un rápido segundo raund, más osado y más violento.

La risa burbujeante de Luffy fue extrañamente gratificante. Como si el joven pirata intentara llenar sus pulmones de aire nuevo mientras sus labios aún estaban juntos.

Disfrutó de la audacia del chico en intentar dominar el beso, así como su lengua y manos buscaban siempre un lugar mejor para estar, tocar o agarrar. Zoro no pensó que debía extrañarse de ello, Luffy no había demostrado exactamente ser alguien que supiera simplemente quedarse quieto y dejarse guiar.

—¿Has hecho esto antes?

Zoro no pudo evitar preguntar, entre curioso y asombrado de lo rápido que el chico aprendía trucos simples.

Luffy rio contra su cuello, mientras negaba con diversión.

No, él jamás había hecho semejante cosa… Pero no era como si fuera un tonto total. Había visto a los piratas de Shanks ‘divertirse’ con algunas chicas de su pueblo. Y si bien había sido muy joven, no era como si Makino no fuera alguien confiable a quien preguntarle cosas.

—Así que también serás bueno en esto… —Zoro se dejó caer contra el borde del bote, con un suspiro divertido. —Los Betas a veces me dan envidia…

Luffy permaneció a su lado, su sonrisa aun estirada de oreja a oreja, los labio húmedos y algo hinchados luego del beso. Pero el comentario de su compañero pirata no lo dejo indiferente.

—¿Zoro no es un Beta? —Sus fosas nasales estirándose al intentar captar el más mínimo olor.

El espadachín solo negó. Su mente estaba algo aturdida al parecer… Pero el aroma de Luffy era delicioso. Imposible para alguien que no necesita atraer a ningún compañero de apareamiento, pero Zoro podría jurar que lo sintió en más de una ocasión desde que ambos se vieron por primera vez.

—Sencho… —Su lengua pronunció pastosamente, como si estuviera ebrio sin estarlo en realidad, una de sus manos ya desprendiendo las espadas de su cadera, y la otra intentando abrir un poco la asfixiante camisa que llevaba.

Luffy parpadeó, mientras una pequeña lengua pasaba lentamente por sus labios. Incluso podría habérsele pasado el hecho de que Zoro lo había llamado ‘capitán’.

—¿Zoro?

De la misma manera en que el espadachín había iniciado el beso, ahora su mano ayudó al joven capitán pirata a tomar un lugar estratégico. Con muy poco esfuerzo físico de su parte, y ayudado por la elasticidad de Luffy, Zoro pudo tirar de él hasta tenerlo sobre su cuerpo, ambas manos y pies encerrándolo cómodamente, en aquel pequeño bote.

—Hola… Zoro.

—Sencho… —Zoro comenzó un segundo beso, igual de tentativo que el primero, logrando volverlo más profundo apenas dejó que Luffy colara su lengua nuevamente en su boca.

Siendo suave, pero decidido, en su exploración. Lo que al principio parecía una locura, si Zoro pensaba en lo que había hecho el chico, donde fácilmente demostraba no tener mucha delicadeza ni moderación en sus actos.

Las manos del espadachín corrieron por el pecho semi denudo de Luffy, ganándose una risa suave contra sus labios. Prácticamente, Zoro estaba dejando que su capitán llevara el ritmo, mientras él se dedicaba a sondear el cuerpo más joven.

—Hace cosquillas, Zoro.

Luffy rompió el beso, dejando que sus ojos siguieran la ruta de las yemas de los dedos del espadachín, justo cuando estas pasaban de sus costillas hacia sus flancos. Zoro se limitó a sonreír, haciendo algo más de presión para evitar tales cosquillas. Pero, aun así, los ojos de Luffy siguieron pegadas a sus manos, intercalando entre una y otra, mientas estas encontraban el borde de su pantalón, y aun así seguían bajo de este con total libertad.

—¿Lo estas disfrutando, Sencho?

La voz suave pero ronca de Zoro lo llamo a erguir su cabeza, sus ojos abiertos en asombro, y sus labios apenas temblando en anticipación.

No pudo contestar de otra manera que no fuera la de mover su cabeza afirmativamente. Zoro consiguió no reírse de su desesperado movimiento, solo porque pensó que podría recibir un cabezazo descuidadamente.

—¿Quieres seguir? —Preguntó, pensando en que quizás debía preguntar si sabía cuáles eran sus intenciones, pero por el entusiasmo del chico no parecía dispuesto a detener nada de lo que estuviera decidido a enseñarle. —Debemos antes quitarnos la ropa.

Fue quizás una sugerencia… O al menos así lo oyó él, apenas acabo de decir la frase. Pero para Luffy fue casi una orden.

De pie en el pequeño bote, casi haciéndolo mecerse demasiado bruscamente, consiguió quitarse los pantalones de un tirón casi, y si Zoro no estuviese demasiado pendiente en admirar el cuerpo desnudo de Luffy, se hubiese reído de su desesperación.

La sonrisa de Luffy se ensanchó más al notar las manos subir sobre sus pantorrillas, viendo como el espadachín solo se había quitado la camisa y aun lo observaba desde las maderas del bote con total adoración. Se quito el sombrero dejándolo junto a las espadas de Zoro, también se quitó el chaleco y lo arrojó descuidadamente junto a su pantalón, afortunadamente ninguna de las dos prendas callo al mar.

Sus rodillas volvieron a clavarse en la madera del bote, quizás un poco más fuerte de lo que lo había querido, pero Zoro noto que no hubo ni mueca ni malestar que borraran la sonrisa nerviosa de su rostro.

—Así está bien… ¿Verdad, Zoro?

—Perfecto…

—Pero aun estás vestido. —El leve puchero pudo haberle parecido tierno, si no fuera porque ambas manos se lanzaron sin duda alguna a hurgar entre su pantalón y su piel levemente cálida. —¿No vas a quitarte esto?

La risa fue interrumpida por el brusco movimiento de un Zoro, al parecer bastante cómodo frente a la desnudes de su capitán. Sus manos detrás de su cabeza para servirle de almohada y una pierna extendida hacia Luffy, cuya bota acabó cerca del costado de su rostro.

—¿Qué tal si me ayudas? —El espadachín sonrió, viendo como el chico asentía, sus dedos de goma rodeando su tobillo envuelto en el cuero de su calzado.

El sonido fuerte de ambas botas cayendo sobre el bote, ahogó el silbido de Luffy cuando el espadachín lo ‘ayudó’ con el resto de sus prendas, en un simple movimiento de cadera que le hizo el trabajo al capitán mucho más fácil.

Zoro sonrió, cuando lo vio tragar físicamente, el movimiento de su cuello, y sus ojos obviamente puestos en él.

—¿Le agrada lo que ve, sencho?

Luffy asiente, pero sus manos se quedan a pocos centímetros de la piel del espadachín. Sus ojos pasan de una a otra erección, claramente ambas diferentes en tamaño y color de piel… Pero ambas igual de excitadas.

—Vuelve a subir en mi… —Zoro está necesitando que esto continue, pero sigue sin sacar sus manos de detrás de su cabeza. —Alinéalos… ¿Puedes hacerlo?

Con muy poco esfuerzo, Luffy pudo seguir las directivas de Zoro. Sus pelvis casi juntas, y sus erecciones tocándose simultáneamente. Las piernas de Luffy se extendieron a cada lado del espadachín, pero el chico casi estaba sentado sobre sus muslos. No que fuera ese un peso desagradable para Zoro.

El movimiento tentativo, fue suficiente para arrancar gruñidos de ambos, demasiada fricción como para que sea placentero.

—Luff… Dame tu mano. —Pidió, logrando que el chico lo hiciera sin rechistar o preguntar para que.

La mano estirada hacia él fue atraída hacia su boca, o más bien pescada por esta. Los dedos largos no se sentían diferentes a los suyos, por más que la goma fuera ahora su piel.

Lamio tanto como pudo, empujándolos con la lengua una vez que creyó que estaba hecho su trabajo.

—Listo… Inténtalo de nuevo.

Luffy observó su mano ensalivada, jugando con la humedad que se iba resbalando de sus dedos, antes de volver a hacer el intento.

Esta vez, la caricia pareció ser mucho más placentera, sumando que los dedos de Luffy podían estirarse lo suficiente como para hacer caber cómodamente ambas erecciones.

—Bien, sigue así… Lo estás haciendo tan bien, Sencho.

Shishishi

La risilla de Luffy se coló en sus oídos, haciendo algo sumamente extraño dentro de él. No pudo evitar jadear, cuando sintió la primera descarga de lubricante salir desde lo más profundo de sí.

Lo cual era imposible, él no estaba en celo… Y, sobre todo, Luffy no era un Alpha. Era imposible que su cuerpo estuviera reaccionando así de la nada.

Una segunda descarga casi hace que acabase entre las manos del joven pirata, que parecía fascinado con sus reacciones y movimientos.

—¿Es Zoro el que huele tan bien? —Preguntó, estirándose lo suficiente como para que su pecho estuviera pegado al del espadachín. —¿Siempre huele así?

El gemido que abandonó sus labios, junto al aire ante la suave presión, fue lo suficientemente desconcertante como para que Zoro perdiera su aparente aplomo, liberando sus manos y rodeando el cuello de Luffy en busca de nuevo beso.

—Sí… ¡Es Zoro! —Luffy disfrutó del sabor que parecía descubrir por primera vez en los labios del espadachín.

—Hablas mucho, sencho… Mejor has algo más.

Las manos callosas de Zoro se aplastaron planas detrás de la espalda de joven pirata, obligándolo a cambiar de posición, sus piernas ahora moviéndose para estar dentro de las otras, las cuales se abrieron ante él de manera dócil.

Zoro aspiró su propio aroma cuando acabó de presentarse ante su capitán. Sus rodillas a cada lado de las costillas de Luffy.

—Sí, Zoro tiene ese olor tan rico. —Los ojos del chico vagaron rápidamente hacia la parte donde se sentía aquel aroma fuerte y dulce, pero por la oscuridad Luffy no pudo ver el liquido viscoso manchar la madera debajo de Zoro. —¿Puedo hacerlo ya?

El espadachín se estremeció, cuando los dedos largos y flexibles jugaron en su entrada, arrancándole un silbido de diversión nerviosa. Indudablemente estaba demasiado lubricado, sin que la nube de feromonas del celo nublase sus sentidos. Extraño, pero algo que podría ser favorable para él…

—Hazlo, Luff… Solo hazlo.

El joven capitán no esperó por un segundo pedido, sus manos sosteniendo la parte trasera de las rodillas de Zoro, posicionándose mejor entre ellas. No necesitó ayudarse con las manos para encontrar el camino certero, y sonrió cuando el aire escapó de los pulmones de su compañero pirata, gracias a su estocada.

—¿Así?

Zoro no contestó, solo se limito a sentir… A disfrutar.

Por qué parecía que Luffy estaba haciendo algo que ningún otro Beta había podido hacer… O incluso otro Alpha, que raramente conseguía ayudarlo con algún celo desprevenido.

Luffy lo estaba llenando, el joven pirata estaba haciéndolo sentir tan bien, como para que su cuerpo reaccionara de esa manera… En una entrega total, mientras una y otra descarga de lubricante hacia las cosas más fáciles, y más placenteras para ambos.

—Sí, sigue así… ¡Sencho!

Aspiró el olor del chico de goma, como algo que necesitara recordar más adelante, quizás cuando se viera queriendo alcanzar un placer similar, en soledad. Pero Luffy no olía a nada en especial. Quizás, a mar y a la brisa fresca de este. Pero no había allí feromonas que lo atrajeran específicamente, como con un Alpha. Era solo Luffy y su piel de goma.

Esa realidad lo llevó a una idea que se le antojó divertida

—¡ZORO!

El grito de Luffy no hizo disminuir el ritmo en sus estocadas, si bien el espadachín sintió la ‘reprimenda’ de su joven capitán, cuando se vio doblado casi a la mitad, incluso sin que sus dientes soltaran el hombro agraviado.

—¿Por qué has hecho eso, Zoro?

—Me pareció una buena idea… —Fue su respuesta mas sincera, sintiendo aun la rara sensación de haberlo mordido.

—Dolió. —Fue la simple exclamación del pirata, intentando ver su hombro y a Zoro alternativamente.

—No te veo muy molesto, en verdad… Sencho. —El espadachín sonrió, mordiendo sus labios ante el incremento del ritmo en sus estocadas, aun cuando Luffy le mostraba una radiante sonrisa. Su rostro y su cuerpo estaba cubierto por una fina capa de sudor, que hacia que oliera mas salado. —Si te veo más cansado, ¿quieres parar?

La provocación fue burlona, y destinada a tocar un punto sensible en la determinación inagotable de su capitán. Algo que Luffy no dejó pasar, claramente.

Con algo de fuerza puesta en sus brazos, en apariencia delgados, Luffy pudo tirar del cuerpo musculoso de Zoro, dejándolo caer contra su pecho, y sobre sus caderas con un jadeo entrecortado que ninguno de los dos reconocería como propio.

—Si Zoro es el que está cansado puedo seguir haciéndolo todo… —Luffy aceptó la provocación, haciendo golpear sus caderas con una nueva determinación, fascinado por el sonido que tal movimiento conseguía hacer.

Zoro se aferró a su espalda con fuerza, realmente sacudido por la salvaje envestida que conseguía imprimirle Luffy a su cuerpo, y la cual lograba arrancarle más de un gemido ronco. Cobrándose a su vez tal ‘ofensa’ con el paso violento de sus uñas roma sobre la piel sudada.

—Zoro… Estoy… —Luffy no consiguió acabar su frase, ocultándose entre el cuello y el hombro del espadachín, con cierto desagrado.

No estaba asombrado, después de todo, su capitán no dejaba de ser un Beta… Quizás y pudiera lograr algo mas si lo dejaba descansar un poco… O tal vez, Luffy estaría dispuesto a dejarlo a él llevar el ritmo, para que pueda alcanzar su propio orgasmo.

—Sencho… Sigue, acaba… ¡Hazlo!

—Pero Zoro aun no… —Luffy parecía vehemente en no dejar a Zoro insatisfecho. Incluso si su propio orgasmo se retrasaba hasta volverse doloroso. —Quiero que Zoro también…

El espadachín sintió mas que ver la rara alegría en el rostro mas joven, clavado sobre su clavícula. El sentir la extensión de los músculos de la cara era una rara sensación. Pero mas raro aun esa saber reconocer tales cambios a muy poco de conocerse ambos.

—¿Qué es lo que…?

—¡Zoro solo tiene que confiar!

Evidentemente, fue un pedido fácil, en apariencias… después de todo, Zoro ya había puesto su fe en Luffy desde un principio. Aun así, no sabía que era lo que le podía estar pasando al chico por la cabeza en esos momentos.

—¿Luffy?

Fue mucho mas intenso de lo que podría soportar. Luffy había hecho algo con su… Estaba estirando su interior como ni siquiera un nudo Alpha lo había hecho hasta ahora, enviándolo a un potente orgasmo.

—¡Luffy! ¡Sencho!

Las estocadas se ralentizaron, erráticas y difíciles de seguir cuando sus cuerpos parecían estar fuertemente unidos. Luffy pareció completamente agotado, cuando sus manos dejaron de soportar el peso de Zoro y buscaron asirse a alguna superficie lo suficientemente estable para sostenerlos.

Así fue que la espalda de Zoro volvió a tomar contacto con la madera del pequeño bote, su pecho aun presionando por el jadeante chico de goma. No había pulsaciones, como cuando un Alpha llegaba al orgasmo, no… sin embargo, en el caso de Luffy el estiramiento era constante, haciéndolo un poco mas incomodo, pero igual de placentero.

O tal vez, a él se le hacia así de placentera esa cuota de dolor. Y por lo mucho que había llegado a eyacular sobre el estomago de su capitán, claramente encontraba todo aquello excitante.

Tardó algo en ‘despertar’ de la nube de placer en la que su cerebro se vio envuelto luego del clímax. Luffy aun sobre él, y su miembro aun dentro suyo, pero ya sin la presión que lo había llevado al orgasmo.

—¡Ey, oye! —Agitó al joven pirata hasta que los ojos negros lo reconocieron, dedicándole una sonrisa automáticamente después. —¿Qué carajos has hecho?

Shishishi.

Luffy no respondió, solo se acomodo mejor sobre el pecho del espadachín cayendo dormido al segundo siguiente. Zoro permaneció en silencio, una mano aun sobre el cuerpo pequeño, acariciando la piel sudada, hasta que el cansancio también lo hiera conciliar el sueño.

La nueva mañana lo encontró con el sol ya casi en su cenit. Su cuerpo aun desnudo y a un Luffy muy sonriente conservándolo tranquilamente.

—Podrías haberme despertado. —Fue su queja mientras intentaba recoger su ropa y vestirse nuevamente.

Solo vio a Luffy encogerse entre sus hombros.

—Zoro parecía cansado… Así que lo dejé dormir. —La sonrisa afable hiso suspirar al espadachín, la inocencia a flor de piel de su capitán casi hacia imposible enojarse con él.

Casi…

—¿Qué carajos?

Zoro no pudo evitar el maldecir, cuando apenas intentó ponerse de pie para vestir sus pantalones, sus piernas aun temblaron ante tan pequeño esfuerzo. Además de sentir el suave descenso del resto de semen y lubricante… Su lubricante natural, y el semen de un Beta que aún lo observaba sonriente.

¿Cómo había podido…?

¡Cierto!

Acabó de vestirse en un segundo, saltando hacia un Luffy mas bien relajado que desprevenido.

—¿Zoro? ¡Aaahh!

Exactamente, el joven capitán pirata no esperó que la mano del espadachín junto a él en el bote, agarrara su pene de aquella manera tan feroz. Ni que sus dedos hicieran esos movimientos que claramente no eran como lo de la noche pasada.

—¡Duele!

La exploración duro menos de lo que Luffy creyó que se extendería su tortura, aun así, lo dejo adolorido en el suelo sosteniendo su miembro agraviado entre sus manos.

—¿Por qué Zoro hiso eso?

—¿Cómo lo hiciste? —Zoro preguntó, aun de pie frente a un lloroso Luffy enfurruñado.

—¿Cómo hiciste para parecer un Alpha…? ¡Si no lo eres!

La pregunta parecía poner los engranajes en la mente de Luffy en movimiento. Su rostro contrayéndose ante en esfuerzo de saber que era a lo que Zoro se refería.

—¡Oh! Sí… —El chico saltó, poco impresionado de lo que el bote se meciera bajo sus exagerados movimientos. —Zoro se refiere a eso que hice con mi pene. —Exclamó sin pudor alguno revelando dicho miembro ante la mirada poco impresionada de su nakama.

Zoro estuvo a punto de decir algo al respecto cuando vio con asombro como el pene, en principio flácido de Luffy comenzar a crecer en tamaño, y no exactamente como si fuese producto de una erección.

—Resultó bien cuando lo hice anoche… Zoro también lo disfrutó. ¿No es así?

El espadachín se lo quedó mirando, incapaz de encontrar las palabras exactas para expresarse.

Un ‘¿Cómo?’ o un ‘¿Por qué?’ cruzando su mente en un instante. Antes de que su siguiente movimiento fuera evidente. Luffy volvió a cubrir sus vergüenzas cuando vio a Zoro avanzar hacia él, pero se relajo cuando fue a su cabeza de arriba a la que apuntó ahora.

Con la nariz enterrada en el cabello oscuro de Luffy, Zoro aspiró una y otra vez, buscando exhaustivamente aquello que claramente no encontró.

Su capitán era un Beta.

No había un aroma especial, ni feromonas actuando. Tampoco ninguna adaptación física para encajar con la suya. Solo una peculiaridad dada por su fruta del diablo.

Zoro sintió ganas de reír, de manera nerviosa y exagerada. Mucha información y fragmentos de su vida pasando frente a sus ojos de manera desordenada. Claramente había algo malo con todo esto… Él aun no sabia que era exactamente eso, pero lo creía con mucha fuerza.

—Bajaré en el siguiente puerto en que me puedas dejar… —Exclamó, porque sintió que era lo mas certero para decir en esos momentos.

Vio el intento de Luffy por discutir su decisión, pero ya lo había pensado, y era necesario que él dejara ese bote, y Luffy lo más rápido posible.

 

Continuará.

Notes:

Primera incursión en el fandom de One Piece… Espero que no me haya salido tan mal.
Hace poco comencé de cero con el anime y manga, atraída por todo el revuelo que provocó el Gear 5 de Luffy.
Lei mucho material de la pareja que mas me gusta del anime el Zolu o Luzo, como sea…Me encantan. Así que no iba a pasar mucho tiempo en que intentara escribir algo por mí misma.
Y siempre me pongo muy nerviosa cuando hago mis primeras incursiones en un fandom nuevo, pero extrañamente esta vez no fue así… Primero por que este capitulo salió