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dio parecia ser un sueño, el chico 'estrella'. apesar de que el apellido claramente no era para él. un sucio bastardo cazarecompensas jamas podria tener la bondad de un joestar. dio esta roto, completamente. su mente y todo lo que eso conlleva, fue atrofiado por su ambición e inteligencia deleitiva. pero nada de eso importaba cuando era un chico atractivo con demasiado intelecto, elegancia y un poco de feminidad. era el tipo ideal de las mujeres, y podria decirse de que hasta de algunos hombres.
lo último era puro morbo. dio tiene recuerdos vanos donde fue abusado por hombres que le triplicaban la edad, todo esto bajo la custodia de su padre, quien mayormente lo vendia por beneficio propio. tan asqueroso. dio se recupero de eso como si nada hubiese pasado, aunque no puede evitar tener un poco de estres post traumatico. lo cual era un signo de debilidad, o al menos eso veia dio en si mismo.
su ego era alto, su autoestima quizá no tanto. extrañamente tenia un aura embriagadora, hechizante y atrayente en todo el sentido de la palabra.
pero dio jamas volveria a estar solo. mucho menos bajo esa fachada de buen chico y su habilidad para manipular a las personas.
dio odiaba a todos.
solo una persona lo amaba.
jonathan joestar.
y era tan despreciable, jamás quiso a jojo. no queria su lastima, no queria que lo viese como un pobre tipo huerfano con dos padres muertos, quien no tiene donde caerse muerto. odiaba a jojo. tan privilegiado, nacido en cuna de oro y con un padre impecable. el ejemplo de lo que es una familia de verdad. se encargaria de hacer su vida miserable, bajo la patetica envidia que carga.
era casi imposible que dio trate bien a personas tan puras y buenas como jonathan. simplemente no podia. los celos eran absolutos, el enojo de no haber nacido como ellos. es practicamente un resentimiento que tendrá de por vida.
dio jamas a va a 'curarse'. está echado en su cama, descansando y se da cuenta de aquello. nunca dejara de ser un sucio bastardo y egoísta, siempre llevara consigo la mancha de su padre, la mancha de ser una persona horrible. dario mismo lo dijo, era una persona inteligente, astuta, alguien capaz de adueñarse de la fortuna de unos seres bondadosos que tuvieron pena por él. era malvado.
alguien algun dia... ¿podria ayudarlo con eso?
'nunca dejarás de estar roto'
dio esta roto.
siempre lo estará.
oh, pobre. ni la quemadura más mortifera, ni el corte más profundo podran igualar el dolor que le causa a las personas. buscar el flagelo como 'castigo' por ser tan malo no servirá de nada.
— ¡DIO! ¿¡por qué hiciste esto?!
tomó suavemente de su mano mientras que con la otra sostenia un paño, y cada tanto desinfectaba sus heridas (causadas por el propio dio). a todo esto el rubio se encontraba con una expresión inerte y algo molesta.
— ¿te importa?
— ¡por supuesto que me importa!
queria a jonathan lejos de él. no diria que no lo merecia, no iba a dañar su propio ego. simplemente no queria la lastima de nadie. con un movimiento brusco se zafó del agarre.
— ¡dio! ¡esperá!
— ¿por qué haces esto, jonathan? — sus ojos se clavaron en aquellos orbes azules, libres de cualquier maldad y con la pureza sobresaliendo de ellos. — ¿por que finges?
— no estoy fingiendo.
— ¿por que no estas enojado? — la furia se hacia cada vez mas presente en su tono de voz. — ¿¡por qué no me odias?!
no le gustaba. no queria sentir el tacto suave de las manos de jonathan sobre él, no queria tenerlo cerca, ni que se preocupe por él. habia hecho bastante, lo rompió de todas formas. le quitó a su novia, mató a su perro y poco a poco iba a ganandose el cariño de su padre.
— no funciona así. — su corazón es tan grande y bueno. solo le dan ganas de romperlo.
corromperlo.
quebrarlo en mil pedazos.
iba a enseñarle a jonathan lo que era la maldad, y quizás asi y solo así, lo dejaria en paz.
— ¡dio, no he terminado! — exclama en cuanto ve que el rubio se levanta de la cama con apuro. sin querer estar un segundo mas en esa habitación, donde la tensión era palpable y se sentia cada vez mas sofocado por la amabilidad de jonathan.
— son solo unos pequeños cortes, jojo. unas pequeñas quemaduras. ¿por que exageras? idiota.
— ¡no es solo eso! tienes un problema... — respondió sin pensar realmente en lo que sus palabras podrian causar en el mayor. — y quiero ayudarte. — finalizó con determinación.
dio soltó una risa altanera. — jamás podrás ayudarme.
y sin más, se retiró de la habitación. dejando a un pobre jojo confundido y preocupado.
