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Summary:

Cherry y Joe habían sido amigos desde niños, sabían todo el uno del otro, sus miedos, aspiraciones, sueños y deseos. ¿O no?

Notes:

Hola, muchas gracias por leer mi obra, es la primera vez que publico un trabajo en una plataforma y el primer smut que escribo así que no se como desarrollarlo.

Espero que les guste, gracias.🫶✨️

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Joe estaba deprimido.

Estaba muy deprimido, había tenido una mala racha de casi un mes, entre malas notas, peleas, problemas familiares, y para rematar, estaba seguro de que Cherry, el omega del que estaba enamorado, no sentía nada romántico por él.

Él y Cherry habían sido mejores amigos desde niños, sus padres se conocían desde la universidad y trabajaban juntos por lo que era común que desde pequeños pasaran tiempo en la casa del otro. Ambos se querían como hermanos, en especial Joe, siempre había tenido una inexplicable necesidad de proteger a Cherry y estar a su lado todo el tiempo, pero a sus padres nunca les pareció raro al pensar que era porque lo consideraba familia, y cuando los chicos se presentaron el instinto protector tuvo más sentido, pues Joe tuvo un celo Alfa, mientras Cherry se presentó como un Omega.

Sin embargo, mientras crecían, Joe se daba cuenta que definitivamente lo que sentía por Cherry no era amor fraternal, no, él quería a Cherry como su compañero, aunque siempre trataba de alejar esos pensamientos. Finalmente todo se fue al carajo cuando, a los 13 años, Joe tuvo su primer "sueño húmedo" con su querido Cherry, en realidad no recordaba mucho del sueño cuando despertó, su mente solo evocaba imágenes breves del pelirrosa debajo de él, con la boca abierta, ojos desenfocados y el largo cabello brillante despeinado alrededor de su cabeza.

A partir de entonces, Joe se volvió más distante, evitaba hablar demasiado con Cherry porque siempre terminaba recordando el sueño y se sentía como un patán al pensar en su amigo de esa manera. Por otro lado, Cherry no sabía por qué Joe actuaba de esa manera, pensó que tal vez le había ofendido, pero por más que trataba de recordar la posible injuria, nada llegaba a su mente, así que llegó a la conclusión de que Joe simplemente se había aburrido de estar con un Omega débil e inmaduro y en su lugar preferiría estar con otros Alfas como él, por lo qué también comenzó a trazar una línea entre ambos.

Sin saberlo, Cherry estaba exactamente en la misma situación. Él también había tenido un sueño húmedo con Joe unos dias antes, y la vergüenza de esos pensamientos provocaron que fuera más fácil para el Omega alejarse. Aunque con el pasar de los meses volvieron a reconstruir su relación, nada volvió a ser lo mismo, ambos se sentían demasiado incómodos y los temas de conversación que antes eran infinitos se redujeron a cosas vanales como la comida, bromas extrañas y chismes sobre famosos.

*

Ahora, 4 años después, Joe estaba deprimido, porque a pesar de sus intentos por enterrar sus sentimientos hacia Cherry, nunca lo logró, en su lugar parecía que se hacían más fuertes cada día.

Ese viernes por la mañana, se sentía particularmente devastado. Sus padres se habían separado un par de años atrás y el padre de Joe había cortado casi todos los lazos con él, mientras tanto, su madre comenzó a salir con muchas personas y todos resultaban ser unos imbéciles. Actualmente ella estaba saliendo con un Beta llamado Kento que era un completo idiota. El hombre golpeaba a su madre y llegó a amenazar a Joe con una navaja, aunque ambos sabían que el chico fácilmente podría destrozarlo al ser un Alfa joven y en un buen estado físico, la Omega siempre se interponía, rogándole que se alejara. Joe sabía que no era culpa de su madre, probablemente ella solo sentía miedo de perder a otra pareja y tampoco quería meter en problemas a su hijo.

Todo el estrés de casa provocó qué Joe sufriera insomnio y se durmiera en clases, lo que bajó su rendimiento escolar y terminó con un promedio apenas suficiente para pasar el semestre.

Cherry se daba cuenta de esto, siempre pendiente del peliverde, pero no quería entrometerse porque sabía que su situación era difícil y no quería abrumarlo más. La gota qué colmó el vaso fue que Joe golpeó uno de sus rivales de basketball, el tipo realmente era molesto, se la pasaba acosando a los Omegas y Betas más jóvenes, pero aún con el más irritante, Joe siempre se controlaba, no era un muchacho agresivo, precisamente por la situación en casa evitó en la medida de lo posible usar la fuerza con alguien más débil.

Los rumores se extendieron rápidamente, inventando historias como que Joe tenía una pareja secreta y que aquel tipo había intentado propasarse. Pero Cherry sabía que no podía ser cierto, Joe le habría contado si tuviera una pareja, no había secretos entre ellos, entonces se armó de valor y se acercó a la banca del Alfa, con paso firme y el ceño fruncido decidido a averiguar el motivo del altercado. Pero esa determinación se desvaneció cuando Joe levantó la cabeza de entre sus manos y lo miró a los ojos, no recibió la mirada radiante a la que estaba acostumbrado, en cambio, ojos cansados que parecían no haberse cerrado en semanas lo saludaron.

"Hey." Susurró el pelirrosa, tan bajo que Joe apenas logró escucharlo.

"Hola Cherry, ¿qué pasa?" Dijo Joe, con una sonrisa nerviosa fingiendo tranquilidad, el Omega estaba demasiado cerca y él aún no sabía como lidiar con eso.

"Ven a mi casa esta tarde, mis padres celebrarán su aniversario y estaré solo todo el fin de semana."
Fue lo único que la boca de Cherry logró articular al ver la cara demacrada de su amigo. Sabía que el Alfa tenía muchos problemas y que no los resolvería en los 3 minutos qué faltaban para que la clase iniciara, así que una pijamada como las de antes ayudaría mucho.

*

Eran las 7:06 pm, Cherry había conseguido que sus padres se fueran más temprano, así que había estado solo desde hace un par de horas. Ahora solo le estaba dando los últimos retoques a su cabello y maquillaje mientras esperaba a que sonara el timbre.

En realidad no sabía por qué hacía todo esto, nunca se arreglaba demasiado para ver a Joe; después de todo se conocían desde bebés y se habían visto en sus mejores y peores momentos, habían dormido juntos incontables veces, se cuidaban mientras estaban enfermos o cosas así, como lo haría una pareja. Pero, entonces ¿ellos eran pareja? Claro que no, solo eran amigos.

Pero si solo eran amigos, ¿por qué Cherry se molestó tanto cuando escuchó los rumores de Joe saliendo con alguien a escondidas? Y si solo eran amigos, ¿por qué se sentía tan nervioso últimamente cada vez que Joe lo visitaba para las pijamadas y se quitaba la camiseta frente a él? ¿O cuando lo abrazaba al quedarse dormido? ¿Por qué se sonrojaba mientras miraba fijamente a Joe durante las prácticas de baloncesto, como si no existiera nadie más?

Las preguntas continuaban llegando a su mente cada segundo, hasta que la puerta sonó. Rápidamente sacudió la cabeza en un intento de deshacerse de sus pensamientos. Mirándose al espejo, se cuestionó realmente por qué ahora le importaba tanto cómo se veía, algo dentro de él le decía que tenía que verse tan atractivo como le fuera posible.

*

Joe estaba nervioso, sentía que el corazón se le saldría si abría la boca y mientras se acercaba más y más a la casa de Cherry. Se preguntaba por qué le había pedido que viniera. Tal vez no quería estar solo el fin de semana, sabía que al Omega le aterraba quedarse solo por largos periodos de tiempo. O quizá quería contarle algo, pero ¿qué podría ser tan importante como para invitarlo a su casa? Seguro sería una tontería, como un chisme acerca de alguno de sus amigos, o un escándalo de algún famoso, en realidad no tenía ni idea.

Finalmente se encontró frente a la puerta color caoba, un dedo tembloroso presionó el timbre, y su cuerpo tenso se relajó inmediatamente al escuchar el familiar "riiing" que recordaba de toda su vida como el rostro de su madre o el olor de su padre.

Pero el alivio fue reemplazado con sorpresa y una extraña sensación al ver a Cherry, el inocente Omega pelirrosa qué conocía desde que eran unos cachorros, vestido como la chica mala de alguna película americana cliché. Con un vestido corto, tal vez demasiado para lo que ambos estaban acostumbrados a ver, y un escote pronunciado qué mostraba la clavícula y parte de sus pechos, pero apenas lo suficiente para notar qué había algo ahí.

Ambos se quedaron paralizados, Cherry por la repentina vergüenza qué le invadió al darse cuenta de que realmente había aparecido frente a su mejor amigo vistiendo como la chica pelinegra en "You belong with me" de Taylor Swift. Y Joe por que sentía que si se movía, no podría controlarse y se abalanzaría sobre el pelirrosa.

"¿Vas a quedarte ahí?" Cherry preguntó en su habitual tono arrogante, sacando al Alfa de sus delirios.

'Al diablo, no me puedo quedar aquí para siempre.' Pensó el peliverde y entró a la casa. Pasando directamente a la habitación del Omega y percibiendo su deliciosa fragancia de cerezas y peonías frescas, a Joe le encantaba el olor de las feromonas de Cherry, que solo podía aspirar cuando entraba al cuarto del chico, pues se perdía con el aroma del resto de la casa que olía solo a productos de limpieza y canela.

"Entonces," el Omega acorraló a Joe sin darle tiempo a pensar qué hacer o decir. "algo está pasando contigo, y ni siquiera trates de negarlo por que te conozco mejor de lo que crees y sé que estás pasando por un mal momento, así que dime que sucede." Hablando rápidamente y quedándose sin aliento, Cherry sacó a la luz la razón de su invitación.

Así que era eso, bueno, el Alfa estaba feliz de saber que Cherry se preocupaba por él y lo notaba lo suficiente como para darse cuenta de que sucedía algo raro.
Pero no planeaba contárselo a nadie, le daba mucha vergüenza admitir lo que sucedía en su casa y que la gente supiera que era un cobarde qué no podía defender a la mujer que lo trajo al mundo de un idiota que ni siquiera tenía un trabajo propio.

"Solo lo normal, no he dormido bien por los exámenes, pero es todo."

"Joe, vamos, los dos sabemos que no es cierto, hay algo más."

Joe lo miró nervioso y después de unos segundos bajó la cabeza sin decir nada.

"Por favor, dime que te sucede, me estas preocupando. Tu no eres así, nunca te preocupaste por los exámenes."

"No es nada." A Joe se le formó un nudo en la garganta, por un momento de verdad pensó en soltarlo todo, contarle a Cherry la situación y tal vez confesarle sus sentimientos, pero era demasiado cobarde para hacer alguna de las dos cosas. Creía que si le decía a Cherry lo que pasaba con su mamá, el pelirrosa lo odiaría por permitir que algo así le sucediera a la mujer que él consideraba como una segunda madre. Y si le confesaba lo que sentía por él, arruinaría su amistad y Cherry no querría saber nada más de él.

Cherry suspiró, evidentemente molesto y sin decir más salió del cuarto y bajó las escaleras. El Alfa se quedó sentado en la cama, sin saber qué hacer; después de un breve debate consigo mismo y escuchar ruidos en la cocina decidió bajar con Cherry a averiguar qué estaba haciendo, pero justo al abrir la puerta de madera blanca decorada con posters, el Omega apareció con una bolsa de chucherías y dos bebidas en la mano. Sabía lo que intentaba hacer, Cherry siempre hacía esto cuando quería algo de Joe, lo chantajeaba con dulces y al final no tenía más remedio que acceder.

Sin embargo, esta vez el Omega solo ofreció los dulces a Joe y se sentó a su lado mientras buscaba una película.

Después de media hora de comer dulces y ver la película favorita de Cherry, "10 cosas que odio de ti", que ambos se sabían de memoria, Joe decidió que el Omega merecía saber la verdad, aunque eso arruinara por completo cualquier oportunidad que pudiera tener con él.

"Mamá está saliendo con alguien" Cherry casi había olvidado el por qué había invitado a Joe aquí y se sintió mal por eso, así que pausó la película inmediatamente y soltó el chocolate qué estaba comiendo para prestar su total atención al Alfa de pelo verde.

"Quiero decir, lo ha hecho por mucho tiempo, desde que se separó de papá, pero esta vez parece serio, lleva casi 1 año con él y es preocupante por que el tipo es un tarado. Lo despidieron de su trabajo poco después de que empezaron a salir y como no podía seguir pagando el alquiler a mamá le pareció una idea genial llevarlo a casa 2 meses después de conocerse. Y al principio esta bien, ¿sabes? Mamá parecía feliz, y él era amable, pero luego de algunas semanas mamá le preguntó si no planeaba buscar otro trabajo y el imbécil la golpeó." Cherry jadeó bruscamente, pero antes de poder decir algo fue interrumpido nuevamente.

"Sé lo que piensas, puedo defenderla pero ella no quiere. Esa primera vez obviamente me levanté tan rápido como pude y lo alejé de ella, estaba a punto de sacarlo de la casa a patadas pero mi madre me gritó que lo dejara y hasta se enojó conmigo, no me habló por dos días. Y después solo empeoró, comenzó a lastimarla más seguido y cuando intentaba defenderla me regañaba y dejaba de hablarme, así que solo me iba a algún otro lugar por que ni siquiera tenía la cara para venir a tu casa. No sé por qué deja que ese tarado la trate asi, la entiendo, no quiere que él la deje como papá lo hizo, pero aún así, nunca pensé que de todas las personas mi propia madre permitiera algo como eso." Joe ahora estaba al borde de las lágrimas, su voz era baja, casi como un susurro mientras intentaba no romper en llanto.

"Oye, tranquilo, no es tu culpa. Ven aquí."
Cherry ofreció sus brazos en un intento por consolar al Alfa, parecía una comedia cliché, un Omega delgado y pequeño abrazando protectoramente a un Alfa que medía poco más ¼ de metro que él, pero ambos estaban bien, ambos necesitaban ese abrazo.

"Cherry"

"Dime"

"Te ves…" se aclaró la garganta "te ves muy bien con eso puesto"

Un enrojecimiento cubrió las mejillas de ambos adolescentes, Joe se sintió como un patán, no planeaba decir eso, simplemente lo pensó y lo siguiente fue qué escuchó su propia voz pronunciar esas palabras. Estaba a punto de retractarse cuando escuchó una voz dulce y tímida.

"Ah, gracias." se calló, preparándose mentalmente para lo que planeaba decir a continuación. "De hecho, me lo puse por ti, sé que suena raro pero sentí que debía hacerlo."

"Bueno, te queda muy bien, pero ¿dónde lo conseguiste? Tus padres no te comprarían eso jamás."

"Uno de mis amigos, le conté que había alguien que me gustaba y me llevó a una tienda rara y compré esto. Fue bastante extraño, había cosas que no cubrirían ninguna parte del cuerpo, solo eran tela rasgada con forma de ropa."

"Mhmm" Joe asintió sin saber qué decir. Silencio, ninguno sabía que decir. "Entonces ¿te gusta alguien? ¿Quién es?" Joe dijo, tratando de contener los celos y la tristeza en su tono.

"Ah, no es nadie, ya no me gusta." El Omega se dió cuenta de su error, Joe era quien le gustaba, ahora lo sabía, solo se sentía así cuando estaba cerca de él. Pero no podía decírselo, no en este momento.

"Oye, no es justo, yo te dije lo que pasaba conmigo, tú debes decirme quién te gusta." El Alfa no sabía por qué insistía tanto en eso, solo iba a salir herido al confirmar que Cherry no estaba interesado en él.

"Ya te dije que no importa, no tienes por qué saberlo."

Joe se molestó; de verdad quería saber, necesitaba saber quién era el tipo que se atrevió a acercarse a su Omega y por qué Cherry prefería a ese chico y no a él.

Los instintos Alfa se hicieron presentes por primera vez en Joe fuera de su ciclo de celo. Empujó a Cherry a un lado para que quedara acostado boca arriba y él se subió encima, cubriendo el cuerpo del Omega por completo e inmovilizandolo.

Un jadeo de sorpresa salió de los labios brillantes y rosados de Cherry, seguido de un reclamo.

"Oye, gorila, ¿qué crees que haces? Muévete."

"No."

La voz Alfa salió guturalmente de la garganta de Joe, haciendo que el cuerpo de Cherry se estremeciera y sus instintos le guiaran a someterse al Alfa encima de él. Pero Cherry, siendo el mocoso rebelde que era, no estaba dispuesto a ceder tan fácil, y cuando estaba a punto de patear al Alfa, un toque en sus labios lo sacó por completo de sus pensamientos.

Joe quería besarlo, tocó sus labios con el dedo índice para tentar la suavidad de los labios carnosos del Omega, justo cuando Cherry lo miró a los ojos y Joe hizo lo mismo, encontrando sus miradas.

Una chispa recorrió ambos cuerpos y casi instintivamente juntaron sus bocas en un beso casto, separándose apenas después de un roce, pero ambos querían más; y de inmediato volvieron a conectar sus labios en un beso salvaje y desordenado, ninguno sabía cómo hacerlo, así que terminó siendo más un intercambio de saliva que un beso.

Ambos se excitaron rápidamente, y Joe fue más evidente, con el bulto en los pantalones que a duras penas había podido ocultar desde que vió a Cherry con ese vestido y que volvió más grande y duro. Al darse cuenta de esto Cherry decidió tomar el mando, y con un empujón intercambió las posiciones, ahora el pelirrosa estaba arriba, sentado a horcajadas en la entrepierna del Alfa y frotandose descaradamente.

Después de sacar el miembro de Joe de sus pantalones y tocarlo un poco con sus manos, el Omega se bajó la ropa interior, quedando solo con su vestido blanco de encaje.

Con una mirada hacía abajo, Cherry dijo lo que quería, ahora, una vez más cambiaron de posición, esta vez el Omega tenía las piernas abiertas y las manos libres con el Alfa arrodillado entre sus muslos. Joe se quedó boquiabierto ante la vista frente a él, el pequeño coño rosado del Omega, con el que había fantaseado tantas veces, finalmente estaba a su alcance.

El Alfa comenzó a estimularlo, aunque no sabía muy bien qué debía hacer supuso que tenía que mojarlo. Empezó con toques leves en su clitoris y roces alrededor, cuando lo sintió húmedo decidió iniciar el estiramiento e introdujo un dedo dentro del Omega, provocando un gemido de dolor.

"Lo siento, ¿quieres que me detenga?"

"N-no, solo no seas tan rudo. Continúa."

Con la confirmación de Cherry, Joe comenzó a mover su dedo hacía dentro y hacía afuera lentamente, procurando no lastimar al Omega, quien comenzaba a jadear por el placer que experimentaba.

Después de un rato, el peliverde añadió un dedo más, y después otro y otro, hasta tener cuatro dedos dentro del Omega, quien ahora lloraba por las sensaciones nuevas y después de unos segundos se corrió, chorreando alrededor de los dedos del Alfa y goteando sobre sus propias sábanas.

Entonces, Joe sintió qué ya no podía más y al saber que Cherry estaba listo, comenzó a meter la punta de su pene dentro del apretado agujero. El Omega comenzó a lloriquear, y para calmarlo, Joe se inclinó hacía adelante y comenzó a lamer y hacer marcas en su cuello, cerca de su glándula de apareamiento, sabiendo que era un lugar sensible para los Omegas y que ayudaba a estimularlos sexualmente.

Luego de unos segundos frotando el cuello de Cherry, Joe trató de volver a entrar, esta vez fue un poco más fácil, pero aún así dolió, por lo que el Alfa se quedó quieto por un tiempo esperando a que el pequeño Omega se relajara y aflojara más.

Cuando Cherry finalmente sintió qué dejó de doler le dijo a Joe, quien le dió un beso y metió su miembro dentro de él tanto cómo pudo, sacando un grito de placer tan fuerte que ambos estaban seguros que los vecinos escucharon.

"Joe" Dijo el Omega entre jadeos.

El peliverde sintió el mundo detenerse por un segundo al escuchar su nombre salir de la boca de Cherry de esa manera.

"¿Qué pasa? Quieres q-"

"Te amo." Susurró el Omega.

El Alfa se sorprendió, sin embargo, la calidez y sinceridad de las palabras de Cherry le hicieron sentir como nunca antes, fue genuinamente feliz por primera vez en mucho, mucho tiempo.

"Yo también te amo." Y con esto Joe comenzó a moverse más rápido, embistiendo con dureza el delicado cuerpo del pelirrosa.

Era una imagen casi pecaminosa, Cherry debajo de él, tan lindo como siempre, usando un vestido tan corto qué apenas llegaba a sus muslos y solo bastaba con levantar el dobladillo para ver el lugar donde sus intimidades se conectaban, con el cabello desordenado esparcido por la almohada y los ojos entrecerrados mientras gemía, todo esto mientras estaban en la cama del Omega, cubierta por un edredón blanco con detalles rosas y rodeados por paredes igualmente rosas.

Entonces Joe pensó en los pechos de Cherry, sabía que eran pequeños porque casi nunca se notaban por sobre su ropa, aun asi quería verlos, necesitaba tocarlos. Pero no quería moverse para quitarle el vestido, le parecía tedioso.

"Puedo, hah~ ¿puedo romperlo?"

"Hazlo, compré este vestido solo para que tú me lo quitaras"

Y el Alfa enloqueció, con toda su fuerza rasgó el delicado vestido en dos y se deshizo del sostén, por fin teniendo el placer de admirar los pequeños montículos de grasa, suaves y tiernos, igual que el resto de su cuerpo, con pezones rosados y duros por la exitación.

Joe comenzó a chupar un pezón mientras qué con su mano estimulaba el otro, masajeandolo y tirando de el, arrancando jadeos desesperados del Omega.

Cherry se corrió una segunda vez, apretando el miembro del Alfa dentro de él mientras chorreaba de nuevo. Tendría qué lavar las sábanas antes de que volvieran sus padres.

Unos segundos después de que Cherry experimentara su segundo orgasmo, Joe alcanzó el suyo, viniendose dentro del Omega que ahora se había reducido a un desastre de quejidos y lloriqueos debido a la sobre estimulación qué el Alfa le brindó.

El nudo Alfa estaba a punto de completarse cuando Joe salió bruscamente, impidiendo que el nudo los atara. Cherry gimió ante la pérdida, recibiendo un beso en la mejilla como consuelo y siendo volteado para quedar sobre el pecho de su Alfa.

Joe observó con amor las marcas que había hecho en el cuerpo de Cherry, y el Omega las notó tambien, ninguno de los dos habló, pero silenciosamente lo disfrutaban, no podían esperar por el día en que el peliverde finalmente pudiera marcar a Cherry y reclamarlo como suyo, dejando su marca sobre el como un tatuaje de oro.

~✰~

"Say my name and everything just stops
I don't want you like a best friend
Only bought this dress so you could take it off
Take it off
Carve your name into my bedpost
'Cause I don't want you like a best friend
Only bought this dress so you could take it off
Take it off"

T.S

Notes:

Muchas gracias por leer, que tengas un excelente dia o noche💚🩷